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3. Antecedentes

3.2. Otros impactos del sistema alimentario en el medio ambiente

3.2.4. Uso de plásticos y otros materiales

Los plásticos se han convertido en un material ampliamente utilizado en la economía moderna, combinando propiedades funcionales con bajo costo. Su uso se ha multiplicado por 20 en el último medio siglo y se espera que vuelva a duplicarse en los próximos 20 años (World Economic Forum,2016). Hoy en día casi todas las personas, de todas partes, entran en contacto con plásticos a diario, especialmente los envases de plástico.

El mayor mercado de plásticos es el envasado, una aplicación cuyo crecimiento se aceleró con un cambio global desde contenedores reutilizables a contenedores de un solo uso (Geyer et al.,2017). Los envases de alimentos representan casi dos tercios del volumen total de residuos de envases, en parte porque la comida es la única clase de producto consumida 3 oo más veces al día por cada persona. Además, el envasado de alimentos es aproximadamente el 50 % (en peso) de las ventas totales de envases (Marsh y Bugusu,2007). Los materiales usados incluyen vidrio, metal, plástico, papel y cartón.

Los envases poseen varios beneficios para la seguridad alimentaria. Las funciones principales del envasado de alimentos son proteger los productos alimenticios de las influencias y daños externos, contener los alimentos y proporcionar a los consumidores información sobre los ingredientes y nutricional. La trazabilidad, la conveniencia y la indicación de manipulación indebida son funciones secundarias. El objetivo del envasado de alimentos es contener los alimentos de una manera rentable que satisfaga las necesidades de la industria y los deseos del consumidor, mantenga la inocuidad de los alimentos y minimice el impacto ambiental (Marsh y Bugusu,2007). Sin embargo, la acumulación de plástico y otros materiales no degradables ha tenido un coste ecológico y social altísimo, especialmente en la etapa de término de su vida útil.

Existe untrade-of ambiental entre el uso de envases y el desperdicio de alimentos, ya que los envases ayudan a conservar los alimentos por más tiempo, pudiendo ahorrar dinero y recursos, pero su producción también requiere recursos y su disposición final genera variados problemas. Por otra parte, botar los artículos significa que el agua, el combustible, el fertilizante y otros insumos que se utilizaron en ellos se desperdician también, además de la generación de GEI en sus procesos.

Cada año, al menos 8 millones de toneladas de plásticos se filtran en el océano, lo que equivale a descargar el contenido de un camión de basura en el océano cada minuto. Si no se toman medidas, se espera que aumenten a dos por minuto en 2030 y cuatro por minuto en 2050. Las estimaciones sugieren que los envases de plástico representan la mayor parte de esta cifra. Se estima que hay más de 150 millones de toneladas de plásticos en el océano hoy en día. En un escenario normal (business-as-usual), se espera que el

3.2. OTROS IMPACTOS DEL SISTEMA ALIMENTARIO EN EL MEDIO AMBIENTE CAPÍTULO 3. ANTECEDENTES

océano contenga 1 tonelada de plástico por cada 3 toneladas de peces en 2025, y en 2050, más plásticos que peces (en peso) (World Economic Forum,2016).

Se desconoce la cantidad exacta de plásticos en los mares pero se estiman unos 5-50 billones de fragmentos de plástico, sin incluir los trozos que hay en el fondo marino o en las playas. El 80 % del plástico en los océanos proviene de tierra. En cuanto a su distribución, el 70 % queda en el fondo marino, el 15 % en la columna de agua y el 15 % en la superficie (Greenpeace España,2016), por lo tanto lo que se ve es sólo la punta del iceberg.

Los plásticos a menudo contienen una mezcla compleja de sustancias químicas, de los cuales algunos plantean preocupaciones acerca de posibles efectos adversos sobre la salud humana y el medio ambiente (World Economic Forum,2016).

La mayoría de los monómeros utilizados para fabricar plásticos, como el etileno y el propileno, se derivan de hidrocarburos fósiles y ninguno de los plásticos de uso común es biodegradable (Geyer et al., 2017). Los componentes de los plásticos, así como los productos químicos y metales que absorben, pueden trasladarse a los cuerpos de los organismos marinos tras el consumo, donde pueden concentrarse y subir la cadena alimenticia, en última instancia, a los seres humanos (Seltenrich,2015).

Las piezas de plástico tienen impactos en la vida marina ampliamente documentados, éstos incluyen enredos, asfixia, estrangulación o desnutrición (tras ser ingeridos y bloquear el estómago o intestino del animal). Los microplásticos pueden ser ingeridos por la fauna marina, causando problemas tanto por su presencia física en el intestino como a causa de los contaminantes químicos que llevan.

Últimamente se ha puesto un foco especial en la problemática de los microplásticos, que son frag- mentos inferiores a 5 mm (ya sea porque provienen de la rotura de piezas más grandes, o porque se fabrican directamente en ese tamaño. Hay billones de estos microplásticos flotando en el océano, generando impactos desde las especies más pequeñas, que son la base de la red trófica marina, hasta acabar en el último eslabón de la cadena alimentaria: los seres humanos.

El proceso es el siguiente: las aguas residuales y de lluvia transportan microplásticos a las vías fluviales, los objetos plásticos se descomponen en pedazos más pequeños por la acción de la luz del sol y de la marea. Los plásticos marinos se confunden a menudo como alimento, siendo ingeridos por diversas especies. Los compuestos persistentes40, bioacumulativos y tóxicos en agua de mar suelen ser absorbidos por

los plásticos. Al mismo tiempo, los constituyentes de los propios plásticos, tales como aditivos, penetran en los tejidos de organismos que consumen las partículas (Seltenrich,2015).

Se necesita más investigación para saber cómo estos procesos afectan en última instancia a las cargas corporales en los seres humanos. Sin embargo, la bioacumulación puede ser amplificada por los plásticos que transfieren contaminantes a los organismos marinos (peces grandes que comen a los pequeños, a su vez contaminados).

Tanto los macroplásticos como los microplásticos tienen impactos económicos en distintos sectores. La pesca fantasma derivada de los aparejos de pesca abandonados constituye el mayor impacto de los macroplásticos en las pesquerías. Se denomina pesca fantasma debido a que las redes y trampas abando- nadas continúan capturando peces y crustáceos, provocando niveles significativos de mortalidad de stocks comerciales que, en muchos casos ya tienen una elevada presión pesquera y también incrementa los costes de reparación de las redes (Greenpeace España,2016). El sector turístico también se ve afectado, y las autoridades locales deben gastar en la limpieza de las playas y zonas costeras.

Es necesario transformar la manera en que los plásticos se mueven a través de la economía, replan- teando el sistema actual hacia una economía circular (World Economic Forum,2016), un nuevo modelo basado en la creación de vías de reutilización eficaces para los plásticos, reducir drásticamente las fugas de plásticos en los sistemas naturales, y encontrar alternativas al petróleo crudo y al gas natural como materia prima de la producción de plásticos, entre otras medidas.

40Los contaminantes orgánicos persistentes (COP), conocidos también por su acrónimo inglés POPs (Persistent Organic Pollutants),