CAPÍTULO 2: CUADERNOS DE INTENCIONES, OBSERVACIONES Y
2.5 SÍNTESIS DE LA INFORMACION
2.5.3 Vocativos y categorías comunes
En la FC y FE, se usaron algunas categorías similares para agrupar los vocativos de las intenciones y las respuestas de la pregunta uno. El resultado obtenido de las expresiones de fe mariana muestra que en la FC, la mayoría de las personas llaman a María por el nombre de la advocación “Virgen de Guadalupe,” y “Virgencita de Guadalupe.” Esto indica que la identifican y la distinguen de la advocación del santuario donde permaneció durante la Peregrinación Misionera. También se refieren a ella de diversas maneras: “Querida Madre Guadalupe,” “La Guadalupana” entre otros. En la FO, se habla sobre la advocación y la celebración de las fiestas de las advocaciones. En la FE no se preguntó sobre el nombre de la advocación y algunas personas hicieron referencia a alguna advocación por lo cual las respuestas se las agrupó en la categoría “advocación.” Aún sabiendo de las diversas advocaciones, en algunas respuestas se ha afirmado que es la “misma” “Virgen,”. “Virgencita” como popularmente se le llama. Dato que resalta la sabiduría popular y la claridad sobre la identidad de María.
En general en ambas fuentes, las personas creen en una sola “Madre” y “Virgen” que la reconocen en las diversas advocaciones y le llaman con diversos nombres. En la FE, reconocen su maternidad divina al identificarla como la “Madre de Dios” y su mediación e intercesión ante Jesús, Dios. En la FC, la categoría “Madre de Dios” obtuvo tres respuestas y en la FE fue la expresión mayoritaria. Los datos de ambas fuentes, orientan a investigar la expresión teológica Theotókos de la Mariología
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Magisterial, presente en la piedad mariana popular. Así como la imagen de Dios presente en el pueblo. En las respuestas se vincula la maternidad de María como la “Madre de Dios” y la persona la experimenta al mismo tiempo como “mi Madre,” “Madre mía.” Experiencia que invita a investigar la identificación de María con Dios, pues ella revela al Dios de Jesús. Ésta realidad inseparable, se expresa con simplicidad y amor como parte de la fe mariana popular. También se investigará la relación entre la mariología y la cristología que se encuentra en las categorías “Madre de Cristo, del Señor, Jesús, Jesucristo” y “Jesús, Cristo, Padre Santo y María, Virgen.” Se evidencia en los resultados que en la mariología popular la unión de la Madre con el Hijo está presente en el sensus fidelium de la piedad mariana. En la FO, se observó en la fiesta de la Divina Pastora a participantes vestidos de “Nazareno,” descalzos con la cruz al hombro y niñas con trajes imitando el vestuario de la Divina Pastora. Esto muestra la expresión de fe hacia Jesús y María. Los casos que podrían ser confusos sobre la “divinidad de María,” son muy escasos. En la FC, una persona le llama “adorada Virgen” y dos personas “Divina Virgen de Guadalupe.” Ambos en el santuario de Santa Rosa, sede de la Divina Pastora. Se presume que son expresiones cariñosas y le llaman igual que su devoción. Y en la FE, una persona la llama “la gran diosa,” en la pregunta uno. Y la expresión “adorándola” y “como Madre, hay que adorarla.” Se encuentran en la pregunta dos, cuando se explica la manera de orar. Se interpretan como expresiones de cariño.
En la FC y FE la expresión “Madre” se repite en muchas expresiones, de manera constante, dando rostro a la teología mariana. Reflejan una relación filial materna, vivida y sentida por los creyentes. Para los venezolanos lo materno es muy importante, pues es parte de su identidad cultural. Al hablar de la presencia viva de María en sus vidas, se refleja la matriz mariana. Los adjetivos la califican de “mía,” “nuestra,” “de todos,” “querida.” “bendita,” “amada,” “que nos guía,” “una amiga,” una “mamá” Se encuentran expresiones teológicas como “Madre de toda la Iglesia,” “la primera evangelizadora” y referencias bíblicas donde aparece la figura de María en los Evangelios. En la FO, las expresiones de afecto materno aparecen descritas en esta fuente.
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La FC y FE, agruparon las intenciones y las respuestas en la categoría “persona, mujer, modelo, ejemplo, patrona...”En la FC, se congregaron expresiones que repiten el nombre “Señora.” “María,” “Santa.”No se menciona la palabra “mujer” y algunas de las expresiones resaltan su majestuosidad de Reina, Emperatriz. En la FE, las respuestas describen la imagen de María como un “modelo a imitar,” haciendo referencia a diversos momentos en la vida cotidiana de la familia. Es ejemplo por su bondad y sus valores destacando su ser “mujer,” en este tiempo donde las mujeres van conquistando espacios en la vida pública. Este aporte será analizado desde la teología para conocer los modelos que ha recibido nuestro pueblo a través del catolicismo popular. En la FO, el hecho de estar junto a la advocación el día de su fiesta, es un reconocimiento en María de un ejemplo de vida. Se la valora por ser “su patrona” como le llaman algunos y hasta se visten con trajes parecidos a los que usa la imagen. Es una manera de manifestar que María es un modelo a imitar y a seguir.
Sobre la categoría promesas, experiencias de curaciones y “milagros” se recogen en las respuestas de la FE. A través de las cuales las personas dicen quién es María, reconociéndola como “Milagrosa.” Los hechos “milagrosos” de enfermedades y situaciones que peligraban la vida, se mencionan en algunas respuestas. En la FO se describen diversos gestos al “pagar las promesas,” que muestran la gratitud por la intercesión de María ante Dios. En la FC, aparecen en algunas intenciones la palabra milagro como en la siguiente: “Gracias Virgen por el milagro recibido, que siempre andas por tu camino haciendo éstos milagros para que la gente confíe en ti. Una devota. 31, 01, 1995.”268Y aparece la expresión “Milagrosa Virgen de Guadalupe.”
En cuanto a la pregunta dos de la FE que agrupa las respuestas relacionadas a las maneras de expresar la fe en María, el resultado muestra que la mayoría expresa su fe con la “oración desde el corazón con amor y fe.” Las respuestas describen las maneras de orar desde el amor y el respeto, indicando una relación fluida, cercana, viva, que manifiesta la piedad mariana. En la FC esas expresiones se manifiestan en muchas intenciones escritas que expresan el amor con confianza y con palabras tiernas. Se utiliza un lenguaje cariñoso expresado por el diminutivo “Virgencita,” “Madrecita,” así
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como “Querida,” “Amada,” “Bella,” “Virgencita te quiero mucho.” La FO describe actitudes de oración como en el santuario de Guanare cuando las personas se acercaron a orar junto a la Santa Reliquia y en los diversos momentos de las fiestas de las advocaciones.
En cuanto a la categoría “gestos, prender velas, flores, peregrinación, promesas,” los resultados muestran en la FE que son parte de las expresiones populares de la fe mariana. Ocupa el segundo lugar en esta fuente. Se abordará en el análisis teológico el tema de la peregrinación, que tiene un sentido importante entre los gestos y aparece en las tres advocaciones. En la FC, los datos sobre esta realidad son escasos, hay algunas referencias a “promesas” en las intenciones. El gesto de la peregrinación está presente pues es en ese contexto que se levanta la información. La FO describe características de las tres advocaciones sobre la peregrinación y otras manifestaciones de fe de los fieles. La categoría “oración de intercesión, petición y acción de gracias” de la FE se mencionó cuando se abordó las intenciones y su relación con la FC.
La FE recoge en la categoría “rezo de oraciones Padre Nuestro, Ave María, Rosario, asintiendo a Misa,” otra de las maneras de expresar la fe. La FC tiene en algunas intenciones referencia a estas oraciones, un ejemplo: “(…) Te pido por todas las almas, por la Salvación y nuestros amargos corazones. Dios te Salve María llena eres de Gracia. (…).”269 En la FO se describen las Misas Solemnes y las actitudes de los
participantes. Si se relacionan los datos de esta categoría, con la de oraciones desde el corazón, los datos aportan para decir que: en la mariología popular prima lo espontáneo, la oración fluida desde el corazón y desde la vida de la gente incorporando también la formación recibida en la doctrina católica.
En la FE, en la categoría “devociones transmitidas por la familia” y en la categoría “tradición,” se observa que el papel de la mujer como trasmisora de la fe posee un lugar central en la familia. La FC tiene algunas pistas sobre esta realidad en las intenciones donde se piden por los familiares. En la FO se observa la participación en familia de las
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personas encuestadas donde están transmitiendo a sus hijos el amor, el gusto por la fiesta y los valores de la celebración en familia.
En general en las tres fuentes se recoge la fe en María. Sólo el 2% del total en la FE manifiesta no creer u orar a Dios y no a María. En las categorías sobre las motivaciones muestra que es la “fe, la devoción y las promesas” lo que mueve a la participación en las fiestas. En la FC se dejan escritas las intenciones de aquellas personas que creen y expresan su fe a través de oraciones escritas. No hay datos de otras personas que manifiesten no creer, no se registra esa información. En la FO se observa la fe en María de los participantes en las fiestas de las advocaciones.
Sobre la categoría “frecuencia de la oración” en la FE los resultados aportan sobres los diversos momentos en que los devotos oran: “todos los días,” “todas las noches,” “por la mañana,”“al acostarnos y al pararnos” “rezo mucho,”“rezo a veces,” “cada vez que tengo oportunidad,” “la tengo siempre presente porque ella vive con nosotros.” Se mencionan también algunos otros gestos. En la FC aparece en alguna intención expresiones como: “cuenta conmigo que yo siempre voy a creer en ti.”270 En la FO no
se menciona este aspecto.
En relación a la participación y las categorías que agrupan las respuestas en la FE, son variadas y con contenidos que muestran la comprensión popular sobre el significado de participación, de comunidad y de Iglesia. Los mismos serán abordados desde la teología, como el concepto “ir” a la Iglesia, que identifica a la misma con el templo. En la FC, esta categoría estaría implícita. Los datos que aporta la fuente se basan en las intenciones escritas de los participantes en la Peregrinación Misionera. La FO aporta datos de las personas que están participando y dando rostro a las fiestas de las advocaciones. El resultado final de la FE, muestra que la mayoría sí participa en la Iglesia. Se contabilizó un grupo considerable de los que manifestaron no participar. Se describen las frecuencias: “regularmente,” “a veces,” “poco,” “todos los domingos” entre otras respuestas. El tiempo se considera como uno de los factores que limita la participación. El grupo que reconoce “no participar en la Iglesia,” da sus razones tales
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como la inexistencia de iglesia, el orar en su casa y ser simplemente “creyentes.” Hay una sola referencia a la participación en otra denominación religiosa. La “participación en grupo,” en la FE ocupa el tercer lugar y se nombran varios grupos eclesiales muchos de los cuales sus miembros estaban participando de la fiesta de la advocación. En la FC algunas intenciones mencionan el grupo eclesial con el que se identifica la persona que escribe en el Cuaderno. Un ejemplo son los siguientes: firmas de la etnia guayú [sic],271
“(…) Parroquia Jesús Nazareno, Barrio El Manzanillo, grupo juvenil cristiano Cambio y Esperanza (…).”272 En la FO se menciona que en Guanare se identificaron grupos de
peregrinos de la zona que estaban celebrando la fiesta de la advocación. En la FE, existe un bajo porcentaje que contestó: “antes sí participaba en un grupo y ahora no,” por diversos motivos. Datos que no se contabilizan en las otras dos fuentes. En la FE, el 7,4% de los encuestados considera que “su participación es ir a Misa,” en diversos momentos: “todos los domingos o los domingos que puedo,” “cada quince días” o “cuando yo siento la voluntad.” En la FC, se menciona en algunas intenciones el hecho de ir a misa. La FO describe las actitudes de los participantes en la Solemne Misa de la fiesta de la advocación. En la FE, para un grupo pequeño “su participación es ser católico (a).” Esta expresión indica la identificación con la Iglesia Católica, aunque se tenga visiones particulares sobre algún tema en especial. En la FC hay alguna mención a la Iglesia Católica en las intenciones. En la FO se describe la fiesta de la advocación sabiendo que es parte de las manifestaciones de fe de la Iglesia Católica.
En la FE, el resultado final de la categoría “asistir a la fiesta de la advocación,” equivale al 10,5% del total. En la FC se recogen los datos de los asistentes a la Peregrinación que espontáneamente dejaron por escrito sus intenciones. En la FO se describe las diversas Observaciones de la asistencia a las fiestas de las advocaciones.
Expresiones afectivas y de fe
En las tres fuentes, se mencionan las diversas expresiones afectivas y de fe en María. En la FC y FE se destacan las expresiones de fe desde el corazón, es decir espontáneas, que indican una relación original de cada persona con la Virgen. Ambas recogen el fruto de una experiencia viva e íntima con María.
271 Cuaderno de Intenciones de Maracaibo, 40-04, p.24. 272 Ibid., 40-05, p.15.
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En general las expresiones de las tres advocaciones en la FE, son fruto del amor y de la fe en María. Contienen la experiencia sensible y vital, al sentir su cercanía, confianza y la certeza de su presencia en la vida de la gente. En ella encuentran “ayuda,” “intercesión,” “protección,” para las diversas situaciones personales y de “todo el mundo,”“de todos los seres humanos.”
Lenguaje popular de los nombres marianos
Una particularidad que encontramos en la FC, es la diversidad de nombres que encabezan las peticiones. Se recuerda que un alto número la llama por el nombre de la imagen peregrina. Esto muestra la riqueza y creatividad del lenguaje popular que se le puede comparar con las letanías que se rezan en el Santo Rosario. En las dos fuentes se repite “Madre,” “Virgen,” “Santa” entre otras y pocas veces se la llama por su nombre “María.”
Espiritualidad y cultura
De las tres fuentes surgen datos para investigar en la espiritualidad mariana, su influencia en la vida familiar, personal, social y eclesial. Así como en la cultura y en las repercusiones políticas y económicas. Se observa que los misterios de la vida de María y de Jesús, están incorporados en la vida de los devotos, en el inconsciente colectivo y cultural.