ANEXO 2
CARTA DE AUTORIZACIÓN DE LOS AUTORES (Licencia de uso)
Bogotá, D.C., 4 de agosto de 2015.
Señores
Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J. Pontificia Universidad Javeriana Cuidad
La suscrita:
María Alejandra Santamaría Vargas , con C.C. No 1098717563
En mi calidad de autora exclusiva de la obra titulada:
El mundo según Inés
(por favor señale con una “x”las opciones que apliquen)
Tesis doctoral Trabajo de grado x Premio o distinción: Si No x
cual:
presentado y aprobado en el año 2014 , por medio del presente escrito autorizo
a la Pontificia Universidad Javeriana para que, en desarrollo de la presente licencia de uso parcial, pueda ejercer sobre mi obra las atribuciones que se indican a continuación, teniendo en cuenta que en cualquier caso, la finalidad perseguida seráfacilitar, difundir y promover el aprendizaje, la enseñanza y la investigación.
En consecuencia, las atribuciones de usos temporales y parciales que por virtud de la presente licencia se autorizan a la Pontificia Universidad Javeriana, a los usuarios de la Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J., asícomo a los usuarios de las redes, bases de datos y demás sitios web con los que la Universidad tenga perfeccionado un convenio, son:
AUTORIZO (AUTORIZAMOS) SI NO
1. La conservación de los ejemplares necesarios en la sala de tesis y trabajos
de grado de la Biblioteca. x
2. La consulta física o electrónica según corresponda x
3. La reproducción por cualquier formato conocido o por conocer x
4. La comunicación pública por cualquier procedimiento o medio físico o
electrónico, asícomo su puesta a disposición en Internet x
5. La inclusión en bases de datos y en sitios web sean éstos onerosos o gratuitos, existiendo con ellos previo convenio perfeccionado con la Pontificia Universidad Javeriana para efectos de satisfacer los fines previstos. En este evento, tales sitios y sus usuarios tendrán las mismas facultades que las aquíconcedidas con las mismas limitaciones y condiciones
ANEXO 3
BIBLIOTECA ALFONSO BORRERO CABAL, S.J.
DESCRIPCIÓN DE LA TESIS DOCTORAL O DEL TRABAJO DE GRADO FORMULARIO
TÍTULO COMPLETO DE LA TESIS DOCTORAL O TRABAJO DE GRADO
El mundo según Inés
SUBTÍTULO, SI LO TIENE
AUTOR O AUTORES
Apellidos Completos Nombres Completos
Santamaría Vargas María Alejandra
DIRECTOR (ES) TESIS DOCTORAL O DEL TRABAJO DE GRADO
Apellidos Completos Nombres Completos
Durán Velasco Álvaro Guido
FACULTAD
Comunicación y Lenguaje
PROGRAMA ACADÉMICO Tipo de programa ( seleccione con “x”)
Pregrado Especialización Maestría Doctorado
x
Nombre del programa académico
Comunicación Social
Nombres y apellidos del director del programa académico
Mónica Isabel Salazar Gómez
TRABAJO PARA OPTAR AL TÍTULO DE:
Comunicadora Social
PREMIO O DISTINCIÓN(En caso de ser LAUREADAS o tener una mención especial):
CIUDAD AÑO DE PRESENTACIÓN DE LA
TESIS O DEL TRABAJO DE GRADO
NÚMERO DE PÁGINAS
Bogotá 2014 90
TIPO DE ILUSTRACIONES ( seleccione con “x”) Dibujos Pinturas Tablas, gráficos y
diagramas Planos Mapas Fotografías Partituras
SOFTWARE REQUERIDO O ESPECIALIZADO PARA LA LECTURA DEL DOCUMENTO
Nota: En caso de que el software (programa especializado requerido) no se encuentre licenciado por la Universidad a través de la Biblioteca (previa consulta al estudiante), el texto de la Tesis o Trabajo de Grado quedarásolamente en formato PDF.
MATERIAL ACOMPAÑANTE
TIPO DURACIÓN
(minutos) CANTIDAD
FORMATO
CD DVD Otro ¿Cuál?
Vídeo 9’ 1 x
Audio
Multimedia
Producción electrónica
Otro Cuál?
DESCRIPTORES O PALABRAS CLAVE EN ESPAÑOL E INGLÉS
Son los términos que definen los temas que identifican el contenido. (En caso de duda para designar estos descriptores, se recomienda consultar con la Sección de Desarrollo de Colecciones de la Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J en el correo [email protected], donde se les orientará).
ESPAÑOL INGLÉS
Memoria Remembrance
Recuerdos Memories
Abuelos Grandparents
No ficción Non fiction
Ensayo audiovisual Audiovisual essay
Discurso Discourse
RESUMEN DEL CONTENIDO EN ESPAÑOL E INGLÉS
La vida de mi abuela rompiócon los esquemas de la mujer en los años 50 en Colombia, por esto, vivióuna gran historia de amor y tuvo particularidades que hoy son parte del imaginario familiar. Basada en este, realicéun ensayo audiovisual que toma elementos del documental y el cine ensayo para construir un discurso propio en que se mezclan reflexiones personales y nostalgia.
La construcción de este producto me hizo recorrer mi historia familiar y recuperar recuerdos almacenados en personas y en objetos cercanos a mi abuela. El montaje reforzó nociones sobre la importancia del discurso para los productos audiovisuales y fue una exploración de los elementos del lenguaje audiovisual, que amplían las posibilidades creativas de los realizadores.
My grandmother's life broke the molds of being a women in the 1950’s in Colombia. That make her had an amazing love story and make her full of particularities that are part of the family shared memories today. Based in this memories I made an audiovisual essay that took elements from documentaries and autor films, building my own discourse in which memories, personal reflections and nostalgia combine.
EL MUNDO SEGÚN INÉS
MARÍA ALEJANDRA SANTAMARÍA VARGAS
TRABAJO DE GRADO PARA OPTAR POR EL TÍTULO DE COMUNICADORA SOCIAL CON ÉNFASIS EN PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL
ÁLVARO DURÁN
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE COMUNICACIÓN Y LENGUAJE
CARRERA DE COMUNICACIÓN SOCIAL BOGOTÁ
Bogotá, 24 de noviembre de 2014.
Decana
Marisol Cano Busquets
Facultad de Comunicación y Lenguaje E.S.M
Por medio de la presente hago la presentación de mi trabajo de grado titulado ‘El mundo según Inés’, con el cual opto al título de Comunicadora Social con énfasis en Producción Audiovisual.
ARTÍCULO 23
Agradecimientos:
En primer lugar, quiero agradecer a toda mi familia por regalarme sus recuerdos para ayudarme a construir esta memoria conjunta, en especial a mi tía Patricia Vargas.
A mis papás y mis hermanas que nunca dejaron de creer en mí y siempre estuvieron apoyándome en todas mis crisis, en especial a mi papá por sus llamadas de apoyo.
A Álvaro Durán por su ayuda, su paciencia y sus buenos consejos.
A mis amigos, en especial a David y Male. con los cuales compartí y crecí en este proceso.
A mi abuelita Inés, por regalarme la historia de vida increíble que inspiró todo este trabajo.
TABLA DE CONTENIDOS:
Introducción ………1
1. La historia que inspiró todo ………....2
1.1 El taxista elegido ………...2
1.2 Viajando al pasado familiar ………..6
1.3 “Animal simbólico” ………..9
2. Llegando al formato ………...14
2.1 Si quiere hacer cine, tiene que ver mucho cine ………...21
3. La construcción de sentido ………..………..33
3.1 Dios está en los detalles ………..43
3.2 La importancia de las herramientas: del material de archivo a la voz en off ………...49
Conclusiones ……….54
Bibliografía ………...57
Introducción:
El día que me dijeron que mi abuela había muerto, lo que más me costó recordar fue su voz. Por más que me concentraba e intentaba recordar la última conversación telefónica que habíamos tenido, a mi mente no acudía el sonido preciso.
En mi cabeza podía reconstruir la última vez que la había visto: en diagonal, viéndola desde la puerta de salida de su apartamento, ella sentada en el sofá vino tinto en el que veíamos televisión, diciéndome que si se iba al cielo, Dios la iba a ver bonita porque hacía poco se había cortado el pelo y esa tarde nos habíamos arreglado las uñas juntas; pero este recuerdo acudía insonoro, con su boca y sus gestos faciales pero sin su voz.
1. La historia que inspirótodo.
“In us, having feelings somehow allows us also to have creations that are responses to those
feelings.”
“We wouldn’t have music, art, religion, science, technology, economics, politics, justice, or
moral philosophy without the impelling force of feelings.”(Pontin, 2014)
1.1. El taxista elegido:
Después de graduarme del colegio y ante mi confusión de no saber qué estudiar, decidí quedarme un tiempo viviendo en Bucaramanga. Una de las actividades en las que decidí invertir mi tiempo, en este tiempo libre, fue en acompañar a mi abuela Inés y a su hermana Rosalía, quien fue mi tercera abuela, en su vida diaria: llevarlas al médico, almorzar con ellas, salir a caminar por el parque, comer helados, etc. Una de esas tardes, decidí preguntarle a mi abuela la historia de cómo había conocido a mi abuelo. El relato que me contó va algo más o menos así:
Mi papáestaba hospitalizado y se estaba muriendo, entonces yo todos los domingos tomaba un
taxi e iba a visitarlo. Uno de esos domingos llaméa pedir el taxi como de costumbre y el taxista
que llegóa recogerme fue su abuelo. Apenas me monté, él me miróy pensó: “a esta me la tengo
que comer”. Yo no era señorita en ese momento, porque había tenido otra relación que había
acabado mal, y le había hecho una promesa a Dios de que nunca volvería a estar con un hombre
Entonces su abuelo le dijo a sus compañeros que cada domingo que yo llamara por el taxi, lo
mandaran a él y así empezóa conquistarme, a invitarme a salir…me invitaba a cine, a tomar
refrescos y yo llevaba a su tía Rebeca. Después de cómo seis meses él me dijo que quería estar
conmigo y yo le dije que yo no iba a estar con nadie a menos que me casara, entonces me dijo que
nos casáramos.
Me acuerdo del número del móvil, era el 506.
La historia de mis abuelos me sorprendió profundamente por todas las anormalidades que encierra. En primer lugar, el hecho de que fuera algo tan casual y azaroso; cómo fue una simple coincidencia del destino que se encontraran y se enamoraran y trajeran a la vida a la que hoy es mi familia, por el lado de mi mamá, y parte inseparable de mi existencia.
En segundo lugar, como su historia se sale de los esquemas normales de cómo se conocen las parejas y se enamoran. Un común denominador, al menos en las historias que yo conozco, es la universidad o el colegio y, en algunos casos extremos, el sitio de trabajo: la convivencia continua en estos espacios lleva a que las personas se enamoren y construyan sus vidas juntos.
En tercer lugar, me llamó la atención el potencial cinematográfico que tenía todo el relato. La historia en sí se correspondía con las ficciones que nos muestran las típicas películas de romance en donde los protagonistas se conocen de las maneras más cotidianas e improbables: por un tropezón en la calle, porque el niño malo llega a irrumpir en la fiesta de la niña buena o porque son secuestrados juntos y tanto peligro y adrenalina los llevan al amor apasionado. A mi abuelo le bastó una mirada a mi abuela para saber que quería conquistarla y, esas ganas iniciales que según mi abuela fueron lo primero que él sintió, se transformaron en un amor profundo que, más adelante, continuó teniendo esos visos cinematográficos, como cuando mi abuelo en medio de la inconsciencia en que lo sumió el cáncer terminal que sufrió, se despertó al escuchar el saludo de mi abuela y le dio un último beso para siempre, y también, como el corazón de ella no pudo soportar el dolor de su muerte, literalmente, pues sufrió un infarto cuando mi abuelo murió.
Motivada por el hecho de tener un relato tan rico al interior de mi propia historia familiar y viendo como, en este caso, la realidad superaba a la ficción, me decidí por hacer un cortometraje de ficción que retratara esta historia de amor, como producto de mi trabajo de grado. Cabe resaltar que esta fue una decisión que tomé dos semestres antes de realizar el trabajo en sí, por lo que se vio sujeta a varios cambios de los que se hablará más adelante.
Como lo expresa la cita al comienzo de este capítulo, cuando se trabaja con algo que está siendo inspirado por los sentimientos personales, las ideas fluyen mejor y encuentran maneras de expresarse que salen desde lo más profundo. Mi intención era entonces realizar un producto que expresara los sentimientos que en mí despertaba esta historia que mi abuela me había dejado, las memorias y recuerdos que tenía con ella, en especial, porque mi abuelo murió cuando yo tenía 8 años y lo que recuerdo de él es muy poco, y la nostalgia que me producía la muerte de mi abuela y el propio hecho de recordarla.
Para conformar el guión, quise tener más perspectivas de esta historia y de los personajes que la protagonizaban: Inés y Jorge, mis abuelos, pero también los abuelos de mis hermanas y mis primas y los papás de mis tíos. Además resultaba muy interesante tener la perspectiva de las tres hijas que aún sobreviven del primer matrimonio de mi abuelo y de la hija adoptiva de mi abuela, pues ellas estuvieron presentes en el momento en que mis abuelos se conocieron y se casaron y podían dar un testimonio único y de primera mano.
Esta investigación me llevó a un viaje por el pasado y la historia familiar, me llevó a sacar recuerdos, añoranzas y resentimientos por el tiempo perdido, por las preguntas no hechas y las palabras no dichas, como lo expresa mi tía en una de nuestras comunicaciones:
me has llevado a pensar y crear ademas una culpabilidad tremenda,...y una pregunta que me ha apretado el
corazon...Porque no hable mas con ellos??, porque no indague mas sobre sus vidas????. creo en esos tiempos no eran
tan abiertas las relaciones padres e hijos y el dialogo intimo no se daba mucho, ..ya es demasiado tarde....
1.2.Viajando al pasado familiar:
El primer paso que tomé en esta búsqueda de enriquecer la historia que ya conocía, fue escribir un correo electrónico a mis familiares dispersos por Colombia y el mundo en el que les pedía que contaran su versión de cómo mis abuelos se habían conocido y también, que mencionaran algunos de los rasgos más característicos que recordaban de ellos. Recibí varios silencios, así como varias versiones diferentes de la historia. (Ver anexo 1)
Estas versiones tenían varios lugares comunes que eran los más fáciles de recordar por su especificidad: la fecha en que se casaron, el lugar, las profesiones que mi abuelo y mi abuela habían ejercido.
Los familiares más allegados iban un poco más lejos y hablaban de las características que recordaban de la personalidad de cada uno, las enseñanzas que les habían dejado, los recuerdos más entrañables y cómicos que tuvieran. Este primer acercamiento dejó en claro que eran necesarios más diálogos y conversaciones personales y más cercanas, que ayudaran a revelar más detalles.
En este punto, los recuerdos y el pasado encontraron una correspondencia con las explicaciones de Deleuze a propósito de Bergson.
En primer lugar, fue curioso descubrir cómo las memorias mutaban y se caracterizaban dependiendo de cada persona, es decir, cada persona apropiaba de una manera diferente las memorias y los recuerdos que tuvieran sobre mis abuelos y en últimas terminaban condicionándose a la propia persona: a sus hijos, su esposo, etc.
De modo que cuando esperaba recibir respuestas concretas sobre la relación de mis abuelos y el trato que manejaban entre ellos, terminé escuchando cómo ellos habían ayudado a criar a tal o cual primo, cómo querían más que a nadie a tal o cual tío político, etc.
Esto en palabras de Deleuze, se da por la manera en que reencarnamos el pasado en función del presente. Es importante aclarar la manera en qué concebí el pasado y los recuerdos para este proyecto.
“Tenemos tanta dificultad para pensar en una supervivencia en sí del pasado porque creemos que el pasado ya no es, que ha dejado de ser. (…) Del pasado, por el contrario, hay que decir que ha dejado de actuar o de ser útil. Pero no ha dejado de ser. Inútil e inactivo, impasible, el pasado ES, en el sentido pleno de la palabra: se confunde con el ser en sí. (…) En último extremo, las determinaciones ordinarias se intercambian: del presente hay que decir que a cada instante ya “fue”; del pasado, que “es”, que es eternamente, en todo momento. (Deleuze, 1987, p.55).
Este fue un punto esencial para la definición del sentido que decidí darle al producto, donde en últimas lo que tomó mayor importancia y lo que decidí resaltar y mostrar fue el hecho de que mi pasado con mi abuela, los recuerdos que tengo de ella y las enseñanzas que me dio explícita y tácitamente son algo vivo que está en mí y me constituye como persona.
Con mi familia, las entrevistas y la investigación se convirtieron en un ejercicio de memoria y de traer al presente recuerdos que habían quedado relegados y adormecidos, se dio entonces que “(…) del presente surge una invocación según las exigencias o necesidades de la situación presente. Damos el “salto” y nos instalamos (…) en tal o cual nivel que, en una especie de Reminiscencia, suponemos que corresponden a nuestras necesidades actuales.” (Deleuze, 1987, p.63).
De modo que mi proyecto estaba siendo esa necesidad presente que estaba impulsando la recordación en cada uno de mis familiares y los llevaba a traer a colación memorias de acuerdo a lo que les estaba pidiendo y además de acuerdo a la manera en que ellos elegían recordar a los abuelos, la manera en que estos recuerdos se mediaban por la propia relación que cada uno hubiera tenido con ellos, los momentos y espacios que hubieran compartido y los sentimientos.
Con mi familia estábamos realizando una actualización de la memoria viva y acumulada que cargábamos entre todos. Estábamos sacando de los rincones en donde cada uno había elegido guardar los pedazos de momentos vividos con mis abuelos, los fragmentos que resultaban más significativos y constituyentes para nuestro presente, para este ejercicio de revisitar el pasado.
Y en todo este proceso en mí se hacía más fuerte la idea de que mi abuela no sólo me había dejado su argolla de matrimonio, como yo se lo había pedido, sino que con su manera de ser, con las actitudes frente a la vida que le observé, con la manera de actuar frente al mundo y sus diferentes situaciones, me había heredado a mí una manera propia de ver el mundo, de apropiarlo y de instaurarme en él.
1.3.“Animal simbólico”
Otro punto importante de la investigación era recurrir a los elementos físicos que mis abuelos habían dejado atrás.
Los elementos que más funcionaron para el proceso fueron las fotos, pues encontré una gran cantidad que nunca observé mientras mis abuelos estuvieron con vida y estas imágenes me hablaron por sí solas del amor de mis abuelos. Acá entra en juego el hecho de que “el conocimiento obtenido mediante fotografías fijas siempre consistirá en una suerte de sentimentalismo, sea cínico o humanista” (Sontag, 2005, p. 43).
Claramente la percepción que tuve de estas fotografías estaba mediada por los sentimientos que ellas despertaban en mí, la nostalgia, la añoranza y también el amor existente por mis abuelos. Lo que me llamó la atención de estas fotos fue cómo se veían tan poco montadas y como mis abuelos no se presentaban posando y sonriendo para la cámara, sino que sonreían y se miraban entre ellos, viéndose cómodos con ellos mismos, muy enamorados y tiernos, y transmitiendo esos sentimientos para mí.
“La imagen quizás distorsiona, pero siempre queda la suposición de que existe, o existió algo semejante a lo que está en la imagen” (Sontag, 2005, p. 19). Tal vez lo que sucedía era que mis abuelos eran personas muy fotogénicas o tenían un fotógrafo muy hábil que siempre supo retratarlos en los momentos ideales, pero para mí, las fotos hablaban del amor que existió entre ellos, su complicidad y lo bien que se sentían y se llevaban juntos. Estas fotos pasaron a ser entonces evidencias de la historia de amor increíble de mis abuelos. (Ver anexo 2)
apariencias carnales de un ser supone sacarlo de la corriente del tiempo y arrimarlo a la orilla de la vida.” (Bazin, 1966, p.23).
Nuevamente se refuerza la idea, con Bazin, de que este proceso se estaba convirtiendo en una manera de traer nuevamente a la vida y al presente una persona que había tenido y tiene importancia vital para mí, en un modo alterno de recordarla y de asegurarme su preservación en mi memoria. A la vez que reencarnaba memorias, me daba cuenta que las fotos y los objetos dejados eran receptáculos de memoria, eran “(…) reminiscencias [que] hacen parte de la necesidad que tiene el hombre de guardar en imágenes, vestigios o huellas, un mundo que se esfuma en el tiempo pero al que estamos estrecha y sentimentalmente atados.” (Durán Castro, 2005, p.272)
Como se nombraba anteriormente y se ahondará más adelante, el producto cambió de la pretensión inicial de ser un cortometraje de ficción para convertirse en un proyecto experimental y ensayístico, que por tanto resultó mucho más íntimo y personal y motivado en gran medida por una necesidad de contestar a unos sentimientos que surgían de la relación tan estrecha y profunda que viví con mi abuela y que, lastimosamente, vino a fortalecerse y reforzarse en mi adolescencia tardía y en los años que me vine a vivir a Bogotá, que fueron pocos antes de la muerte de ella.
Con respecto a lo anterior, Durán Castro (2005) dice:
y no sólo mentales, porque además cada vez confiamos menos en nuestra memoria inmediata. De manera que además de sabernos mortales, y por esta misma condición, somos animales simbólicos. (p.270)
De manera que las fotos que encontré en las casas de mis tías, en los álbumes en mi casa y en los álbumes viejos de mi abuela eran la respuesta que decidimos darle los miembros de mi familia y mis propios abuelos, a este miedo a la muerte y a la necesidad de inmortaliza a mi abuela de algún modo.
Resulta curioso que, comparativamente, encontré una cantidad muy pequeña de videos. Sólo algunas cintas por las cuales debo agradecer a mi mamá, mostraban a mi abuela siempre en la misma situación: de paseo en nuestra finca y siendo registrada por mi mamá que generalmente siempre decía la misma frase para llamar su atención: “este video se lo vamos a enviar a Paty, salude mamita”.
Con esta frase y esta intención de mi mamá se refuerza la idea de que tenemos la necesidad de hacer un registro físico que de algún modo nos ayude a apropiarnos, a medias, de un tiempo que no deja de pasar. A pesar de nuestra imposibilidad de parar la marcha del tiempo en nuestras vidas, con la fotografía y los videos, congelamos una fracción de este tiempo para repetirla, para revivirla y reafirmarnos que sí pasó, que esas situaciones sí fueron vividas por nosotros y esas personas, que tal vez ya no están, sí compartieron nuestro espacio de ese modo que recordamos.
que se lo impedía la distancia, y una manera de estar en una pseudo presencia del paso del tiempo en mi abuela, que no se detenía a pesar de que ella no pudiera estar ahí para acompañarla.
Teniendo esto en cuenta, mi trabajo de grado estaba resultando en una nueva respuesta y una nueva manera de enfrentarme al paso inequívoco e imparable del tiempo y a mi necesidad de inmortalizar y guardar evidencia de ciertos instantes y memorias.
2. Llegando al formato.
Como se mencionaba anteriormente, mi primera intención fue realizar un cortometraje de ficción que retratara la historia que mi abuela me había contado. En ese punto, mi investigación iba a estar centrada en la manera en que se construye el romance en la ficción, tomando parámetros clásicos de autores como Robert McKee.
A partir de observaciones personales y especialmente, de mi experiencia en el 54 FICCI al que asistí este año, me interesaba que mi producto fuera profundamente reflexivo y que no tuviera la estructura arquetípica de inicio, nudo y desenlace. Quería que el producto reflejara y transmitiera los sentimientos que mis abuelos probablemente experimentaron y que, más que atraer al espectador por sus cambios drásticos o giros dramáticos inesperados en la trama, atrajera por su honestidad y por reflejar la vida y crear identificación.
Esta intencionalidad la encontré reflejada en el análisis que realiza Nichols (1997) acerca del cine de observación, que él clasifica bajo una de las modalidades de realización de documental, pero que se adecuaba a la intención que yo buscaba con mi ficción:
Mi propósito era crear un producto que se asemejara a la vida real y diera la sensación de que eso era precisamente lo que se estaba mostrando. Para este fin quería utilizar recursos como los actores naturales, el uso moderado de diálogos en contraposición a una fotografía y un arte que hablaran mucho por sí mismos y retrataran la época en que mis abuelos se habían conocido, que era la ciudad de Bucaramanga en los años 50.
Hasta este punto me estaba encontrando con que mi propuesta era una ficción que estaba valiéndose de algunos recursos y definiciones documentales para lograr la intención que esperaba.
Como se mencionaba anteriormente, para realizar la construcción del guión y nutrir los perfiles de los personajes, mandé una serie de correos electrónicos a mis familiares. Mediante estos comencé a encontrarme con elementos desconocidos sobre la historia de mis abuelos y sobre las particularidades de cada uno de ellos, ciertas costumbres, frases típicas y mañas que no había conocido que resultaban muy interesantes.
En este momento se hace pertinente dar una definición sobre lo que es un documental y especialmente, la manera por la que yo estaba optando por apropiarlo. Al respecto, Nichols (1997) dice:
Los documentales toman forma en torno a una lógica informativa. La economía de esta lógica requiere una representación, razonamiento o argumento acerca del mundo histórico. (…) Una estructura paradigmática para el documental implicaría la exposición de una cuestión o problema, la presentación de los antecedentes del problema, seguida por un examen de su ámbito o complejidad actual, incluyendo a menudo más de una perspectiva o punto de vista. (p.48).
Es importante adicionar que Nichols considera varias modalidades de documentales, de acuerdo a la manera en que construyen su discurso y los recursos que utilizan para transmitir el mensaje deseado.
El hecho de que mi abuela fuera una mujer soltera de 30 años en los años 50, y que además tuviera una hija adoptiva me pareció que debía ser un detonante para la incomodidad y el rechazo por los 5 hijos del matrimonio anterior de mi abuelo, por salirse de todo lo normal y convencional de esos años.
Además, el hecho de que mi abuelo volviera a casarse, supuse que también debió ser algo que generó polémica y sentimientos encontrados alrededor de la familia.
distanciamientos etc. Esta sería la cuestión a exponer, de acuerdo a la definición de Nichols, y las pruebas y reflexiones alrededor de ella se darían por las entrevistas a diferentes familiares, lo que nutriría los puntos de vista. La actualización de la cuestión se daría en cuanto expusiera la importancia que esta historia tenía en mi vida, por ser una de las historias que fundó mi familia y por incluir además a uno de los personajes que más me habían marcado en cuanto cómo constituirme como persona: mi abuela. Quería lograr un documental que mezclara el planteamiento de esta relación con los sentimientos atados a ella.
Poniendo como norte la intención de conseguir estas opiniones contrastadas, realicé un primer viaje de investigación a Bucaramanga en el que entrevisté a cinco miembros de la familia Vargas: Clara Inés, mi mamá, Rebeca, mi tía (la hija adoptiva de mi abuela) y Fanny, Carmen Sofía y Marlene, las 3 hijas del primer matrimonio de mi abuelo, que son las sobrevivientes y siempre han sido para mí una especie de “tías lejanas”.
En las entrevistas me encontré con que las opiniones de todas acerca de la relación de mis abuelos, eran muy neutrales o en algunos casos ni siquiera existían, porque, como mis propias tías lo señalaron, en su época los hijos no estaban autorizados a tener ningún tipo de opinión con respecto a las decisiones que los padres tomaran y sólo podían atenerse a estas.
• Descripción de las características más representativas de mi abuela Inés. • Descripción de las características más representativas de mi abuelo Jorge.
• La historia de amor de Inés y Jorge: cómo se conocieron, qué pensaron mi tía Rebeca y mis tías Fanny, Marlene y Carmen Sofía de su relación (en este punto en especial lo que decían todas las entrevistas era: “yo no opiné nada porque en esa época no se podía”, “a mí me pareció bien”, “no pensé mayor cosa al respecto”); cómo fue su matrimonio.
• La relación de mis abuelos con respecto a mí.
Con las entrevistas encontré aún más material desconocido e interesante para mí como fue el problema que mi abuelo tuvo con el alcohol por muchos años y que afectó en parte su relación con mi abuela, las visiones encontradas respecto a la conversión del catolicismo al cristianismo que mis abuelos tuvieron a una avanzada edad y el señalamiento que mi abuela sufrió por su hija adoptada, pues en los años 50 se esperaba que las mujeres sólo tuvieran hijos después del matrimonio y que además se casaran muy jóvenes, después de terminado el colegio, para que se dedicaran a cuidar su hogar. Mi abuela se casó a los 30 años y adoptó a mi tía a los 23, por tanto, sus vecinas de la época estaban convencidas de que todo lo de la adopción era un invento para tapar un “imprudencia” que ella había tenido y que había terminado en una hija indeseada que pretendía hacer pasar por hija de su hermano.
utilizar. Si continuaba con la idea de mostrar las pocas opiniones encontradas de las entrevistadas y reconstruir la historia amorosa de mis abuelos, iba a terminar por formular un texto expositivo que fuera dirigido al espectador y para el cual las imágenes sólo servirían como ilustración o contrapunto (Nichols, 1997), de manera que estaría perdiendo mucho de la emocionalidad que quería transmitir.
Estaría haciendo un documental con varias de las influencias de la modalidad expositiva, sin terminar de ajustarse por completo a esta pues, “el modo expositivo hace hincapié en la impresión de objetividad y de juicio bien establecido” (Nichols, 1997, p.68), por supuesto, en una historia familiar y personal, la objetividad no iba a ser la característica más destacada y además, mi intención no era precisamente la de formular un juicio acerca de la relación de mis abuelos; la intencionalidad iba más hacia mostrar las complicaciones que ellos habían superado gracias a la fuerza y firmeza de sus sentimientos.
Si realizaba un documental de este corte, estaría exponiendo más como un reportaje o un relato detallado, la historia que mis abuelos habían vivido y estaría sacrificando los sentimientos que quería que esta transmitiera y la significación que quería darle desde mi punto de vista personal y lo que significada para mí. Estaría mostrando una polémica familiar a modo de crónica más que a modo de reflexión personal y recordación.
los elementos contrastantes que esperaba y la polémica que sabía que se había despertado ante su matrimonio.
Esta primera experiencia de entrevistas y edición, además de lo anteriormente mencionado, también me ayudó para darme cuenta de la importancia que tiene la escaleta para el documental. Una idea generalizada que he encontrado entre las personas de mi carrera es la idea que se tiene de que hacer documental es grabar la vida real tal y como pasa, y que por tanto, la producción de un documental y su realización son tan fáciles como tomar una cámara, encontrar el personaje que se quiere y grabarlo tal cual sin mayor pre producción, sin puntualidad alguna en lo que se está buscando grabar y sin una estructuración previa.
Con estas primeras entrevistas y siguiendo el consejo de mi asesor, quien constantemente me habló de la importancia de una escaleta como guía para grabar, formulé una primera escaleta (ver anexo 3).
En esta el enfoque pasó de estar concentrado en la historia de amor de mis abuelos para concentrarse más en el personaje de mi abuela y esta historia pasó a ser uno de los elementos a mencionar en la historia de su vida, que era el tema central del producto.
mostrar la importancia de mi abuela como eje fundador de un matriarcado y un medio para hacer un comentario acerca de cómo hoy en día, el señalamiento contra las mujeres continúa por diferentes razones, a pesar de que han pasado sesenta años desde la sociedad en donde mi abuela adoptó a mi tía y conoció a mi abuelo.
Desde el momento de la formulación de esta primera escaleta me di cuenta que una parte importante de mi trabajo era mostrar la manera de ver el mundo que mi abuela me había heredado y que quería de algún modo resaltar todas las particularidades que ella tuvo en su modo de ser, en la manera en que abordaba las situaciones, en los consejos que me daba y, en resumen, en todas las cosas que hacen que para mí fuera una de las personas más únicas y relevantes a la hora de formarme como persona.
Esta manera de ver el mundo, que decidí titular “El mundo según Inés”, hacía parte entonces del producto planteado y mostraba las particularidades que mi abuela nos había dejado a mí y a mis familiares mujeres, pero de igual modo el énfasis permanecía en mostrar el señalamiento realizado a mi abuela y conectarlo con la actualidad de la situación de las mujeres de mi familia.
2.1.Si quiere hacer cine, hay que ver mucho cine.
audiovisual como lo son el material de archivo, los intertítulos, la voz en off, etc. y la manera en que distintos discursos pueden ser formulados.
Como se mencionaba anteriormente, Nichols plantea que existen varias modalidades documentales y que estas “transmiten una nueva perspectiva sobre la realidad” (Nichols, 1997, p.66). De acuerdo a los elementos que decidiera usar y a la forma del discurso que planteara para mi documental, éste se iba a acercar a cierta modalidad.
Para aclarar un poco el estilo de documental que quería y la manera en la cual plantear el discurso, me remití a varios documentales, algunos que tocaran temas familiares, sobre los cuales mencionaré las características más importantes que extraje de cada uno:
• Stories We Tell:
Relata la historia de vida de la realizadora, quien descubre muchos años después de que su madre ha muerto, que ella es hija de un hombre diferente al esposo de su mamá y al que consideró por mucho tiempo su papá.
como buenos personajes del documental pues realizan comentarios jocosos y su manera de hablar mantiene la atención y no aburre.
La historia se desarrolla en un orden cronológico en donde se resaltan puntos claves y, sobre estos puntos, cada personaje va dando su punto de vista. También es importante resaltar la gran cantidad de material de archivo que existe sobre la mamá de la directora, en el que la vemos en actividades cotidianas que reflejan y refuerzan lo que los entrevistados dicen. Hacia el final del filme, vemos a la directora grabando este material que parecía de archivo, lo que brinda un tinte de falso documental al producto.
En los momentos finales, la directora también realiza una reflexión personal sobre la memoria y las historias que conforman nuestras vidas; esta reflexión va como una voz en off y de ella hubo una frase que se encuentra con la intencionalidad y la motivación de mi trabajo: “cuantas historias maravillosas hay en la vida de uno, sin tener que buscarlas afuera”.
• Photographic Memory:
El fuerte de este documental es el material de archivo que el padre tiene en gran cantidad de su hijo. Lo vemos en sus primeros años siendo tierno y amoroso y esto se contrapone, por medio del montaje, con grabaciones más recientes en que se observa el alejamiento y la transformación que su relación ha sufrido. Toda la línea narrativa está guiada por una voz en off del realizador en un tono bastante personal y reflexivo sobre sus pensamientos.
Al final el filme no tiene un final cerrado ni feliz, no vemos una actitud de cambio en el hijo y queda la sensación de que lo que se logró fue una profunda reflexión personal y nostálgica.
• Nuestra Película:
Este documental se sale del tema familiar de los anteriores, pero es profundamente personal e íntimo. Muestra las reflexiones y la vida en la enfermedad del artista Lorenzo Jaramillo, antes de su muerte.
• Into the Abyss:
Este filme también rompe con la temática familiar, pero nuevamente propone reflexiones personales e íntimas de los personajes involucrados.
La temática principal de este documental es la condena a muerte en Estados Unidos analizada desde varias perspectivas: la del sacerdote que acompaña a los condenados, el policía que los lleva a la camilla, un condenado a muerte próximo a la inyección letal y los familiares de la persona a la que asesinó.
Lo más interesante y a tener en cuenta es la manera en que el director interactúa con sus personajes y la sencillez con que los entrevista y los cuestiona, logrando que revelen pensamientos profundos y dejen salir a flote sus sentimientos y emociones.
• The Gleaners and I:
Este filme nuevamente rompe con la temática familiar, pero fue de los más significativos para construir el sentido y el discurso que buscaba transmitir con el documental, por el propio discurso que este maneja.
sino en la ciudad, cuando las personas de menores recursos y ante el gran desperdicio de alimentos que realiza la industria, consiguen su sustento de la basura y los desperdicios que otros descartan.
El tema se maneja por medio de entrevistas a varios tipos de personas: dueños de viñedos y plantaciones en donde se producen estos desperdicios de comida, recolectores de comida, abogados, etc., imágenes que muestran esta recolección en las ciudades y en los campos y reflexiones personales de la realizadora sobre la vida, el paso del tiempo y la muerte.
Estas reflexiones fueron las que más aportaron a mi producto, pues marcaron una forma en la que quería abordar el tema: quería lograr que la historia de mi familia fuera de interés para un público amplio, pero quería además transmitir reflexiones personales e íntimas sobre lo que esta historia y mi abuela significaban para mí, como lo realiza Varda en su producto. Este punto en especial se desarrolla con más profundidad en el siguiente capítulo.
• Nobody’s Business:
Después de la revisión de varios referentes, se dilucidaron para mí ciertos aspectos del material con el que contaba y ciertas cosas que quería incluir en mi producto.
Se hizo evidente la necesidad de tener un buen material de apoyo que reforzara y acompañara lo que decían los entrevistados. Este material debía incluir elementos como la Iglesia en que se casaron mis abuelos, tomas de la tumba en donde están enterrados juntos, tomas de su apartamento y tomas del cielo que fueran metafóricas con respecto al lugar en donde ahora se encuentran. También existía la necesidad de elementos de archivo como fotos de mi abuela en su juventud y de mis abuelos en el momento en que se conocieron y se casaron, videos de mi abuela en que se viera ella en situaciones cotidianas, etc.
Además se incluiría material de dramatizado y representación de lo que decían los entrevistados, como un manera alterna de acompañar al relato, de manera que no sólo se acudiera al material de archivo sino a tomas de apoyo que de algún modo “revivieran” o “reactualizaran” cosas que ella misma hacía, pero ahora vistas siendo hechas por sus herederas.
fuera totalmente necesaria para la narración, y que por el contrario, el resto de la narrativa se sostuviera con las entrevistas y las imágenes en pantalla.
El hecho de que mi voz en off existiera y hablara de un modo tan subjetivo, planteaba la necesidad de introducirme a mí misma como un personaje del documental, por lo que parte de las tomas de apoyo me incluían a mí interactuando con algunas de las entrevistadas.
Según las características escogidas para mi documental, mencionadas anteriormente, este se estaba acercando a la modalidad interactiva que plantea Nichols (1997), de la cual dice que
(…) surgió de la disponibilidad del mismo equipo de más fácil transporte y de un ansia de hacer más evidente la perspectiva del realizador. Los documentalistas interactivos querían entrar en contacto con los individuos de un modo más directo sin volver a la exposición clásica (p.66).
Mi producto se ajustaba a esta modalidad en cuanto buscaba exponer muy claramente un punto de vista personal acerca de la historia de vida de mi abuela y además, mi presencia física se iba a exponer en pantalla para plantear explícitamente a quién pertenecía la voz que llevaba la línea narrativa. Además, mi intención era la de encontrarme con mis familiares y exponer la importancia de mi abuela a partir de este encuentro, sin recaer en la modalidad expositiva ya mencionada y en la que predomina mayoritariamente una historia expuesta cronológicamente, que como ya vimos, no pudo mantenerse por sí sola y no se termino de ajustar a la intencionalidad que se tenía.
al producto. En este punto se hicieron evidentes cuatro ejes temáticos, que después se condensarían en tres, de la historia sobre los cuáles se quería hacer énfasis: la historia de amor de mi abuela, sus consejos de vida sexual, su aspecto religioso y la manera en que arreglaba la ropa como una alegoría a lo que había hecho con su vida, vivirla a su manera y de acuerdo a lo que ella había querido.
Se realizaron más modificaciones y finalmente se constituyó una nueva escaleta (ver anexo 4) con la cual se realizó una nueva tanda de entrevistas. En esta última escaleta el énfasis del final ya no estaba centrado tanto en el hecho de decir que la sociedad de ahora seguía señalando a las mujeres, como en que cada entrevistada mencionara qué le había heredado mi abuela y que había aprendido de ella.
Con la nueva tanda de entrevistas se hizo una nueva edición en la que se acomodó el material conseguido de acuerdo a la última escaleta planteada. Esta continuó sufriendo varias modificaciones en cuanto algunos elementos que no quedaban claros en la narrativa y en cuanto la manera predilecta de construir el discurso, de lo cual se hablará en el capítulo siguiente.
La voz en off a la que yo estaba recurriendo estaba pensada en base e iba dirigida al espectador de mi parte, por lo que este punto chocaba totalmente con lo propuesto con el autor. De modo que no podía decirse que el producto que estaba realizando perteneciera totalmente a este modo documental o inclusive, a un documental en sí.
Aquí se hizo claro para mí que mi producto no pertenecía a una categoría documental como tal, ya que incluía recursos de varias de ellas. Recurriendo a más autores, encontré ciertas similitudes de mi producto con una de las categorías de no ficción que plantea Antonio Weinrichter. Para este autor, una de los modos emergentes del cine de no ficción es el cine ensayo, una modalidad en la que predomina la subjetividad y la voz del realizador y a partir de esta intención totalmente personal, es que se organiza el montaje, los recursos, etc.
Al ser una clase de productos audiovisuales tan específicos y particulares, Weinrichter, apoyado por otro autores, plantea que cada una de las películas pertenecientes a este género hasta ahora emergente, “inventa no sólo su forma sino su propio tema, y aún más, su referente” (Weinrichter, 2005, p.89).
primera; un proceso guiado por una estrategia discursiva personal y no por la causalidad narrativa.” (Weinrichter, 2005, p. 96).
De acuerdo a estos puntos característicos, mi producto encajaría en esta categoría en cuanto la voz en off carga gran peso de la línea narrativa, siendo en algunas ocasiones más importante que la imagen y otorgándole su sentido; todo mi proceso está guiado por un discurso personal que surge de las observaciones familiares y personales de mi abuela y de lo que ella me heredó y el montaje se acomoda de acuerdo a las necesidades de este discurso más que responder a exigencias cronológicas.
Con todo esto es evidente que mi producto constituye un hibrido que toma elementos del cine ensayo y el documental interactivo para definirse. Este híbrido se da, en mi opinión, por el discurso que se construye en el producto, pues no es algo que pertenece necesaria y completamente a la lógica documental de mostrar la realidad y constituir una argumentación sobre ella (por lo que no se está especificando en la historia total y detallada de vida de mi abuela sino en ciertos aspectos de ella) y es un ensayo de cómo recordar a alguien y resaltar ciertos aspectos de esta persona de una manera nostálgica, personal e íntima.
3. La construcción de sentido.
“La argumentación acerca del mundo, o representación en el sentido de exponer pruebas con objeto de transmitir un punto de vista particular, constituye la espina dorsal organizativa del documental” (Nichols, 1997, p. 169). Según esto, lo que le da una línea narrativa o un discurso a un documental, es la construcción de sentido que se haga a través de él, esa argumentación que se hace del mundo en la que “el registro fotográfico (y auditivo) ofrece una huella de la posición ética, política e ideológica de quien las usa, así como una huella de la superficie visible de las cosas.” (Nichols, 1997, p. 119).
Como se concluye al final del capítulo anterior, mi producto resulta ser un híbrido con características de varios géneros, pero de igual modo la creación de sentido sigue siendo un elemento clave para este, el cual involucró un proceso.
vida y su historia sean un poco más claras y encuentren un origen. Cabe resaltar que es una biografía compuesta por la historia personal que ella misma me contó, por mis percepciones sobre su vida y por los recuerdos familiares que encontré en el proceso de investigación.
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Su madre murió cuando ella tenía 5 años y, por tanto, su infancia y su crianza se acompañaron de la figura de una madrastra. Sus hermanas mayores migraron a Bucaramanga después de casarse a vivir con sus esposos, pero mi abuela tenía el sueño de mejorar la situación económica de su papá y, más específicamente, de regalarle una casa propia en la ciudad.
Motivada por este sueño, se fue a Bucaramanga a vivir con una de sus hermanas y a conseguir un trabajo, contrario al pensamiento de la época que era que las mujeres salían de su casa nuclear cuando se casaban. Llegó a la ciudad y recibió de regalo un libro de modistería con el que comenzó a estudiar las bases y los requerimientos de este oficio.
Consiguió una máquina de coser y, ayudada por los cursos que dictaban en la empresa que vendía estas máquinas, su libro y su propio empeño, se convirtió en una modista de gran nivel en
Ana Inés Castellanos de Vargas:
Bucaramanga, consiguiendo clientas que pertenecían a los sectores más altos y exclusivos de la sociedad.
El negocio comenzó a prosperar y mi abuela siempre fue muy ahorrativa y organizada con sus finanzas, de manera que consiguió ahorrar para comprarse su propia casa y para regalarle la casa soñada a su papá.
Se convirtió en una mujer independiente y generosa. En su casa acogió a su hermana Rosalía, quien también trabajaba en la industria textil en una empresa llamada El Roble, y también a las personas que pasaban necesidad, como por ejemplo, una de las compañeras de empresa de mi tía Rosita, quien quedó embarazada sin planearlo y, por las condiciones de la sociedad en ese entonces que consideraba una desgracia no llegar “señorita” (virgen) al matrimonio, cayó en desagracia al ser rechazada y echada de casa por sus padres.
Tuvo una relación antes de conocer a mi abuelo con un señor que al parecer murió. Mi abuela me dijo que tuvo relaciones con él, por lo que rompió con la norma social-moral del momento de mantener la virginidad y esto la llevó a hacerle una promesa a Dios de que no volvería a estar con ningún hombre a menos de que fuera su esposo.
Cuando tenía 34 años, aproximadamente, conoció a mi abuelo y esa historia ya la conocen.
Duró casada con mi abuelo durante 45 años y ejerció su profesión hasta que se jubiló. De igual modo continuó cosiendo y haciendo los disfraces de mis primas, mis hermanas y míos para Halloween. También tejía y nos regaló gorritos, busos, correas y chalecos. Recuerdo que siempre que necesitaba arreglar el dobladillo de mi uniforme escolar o tenía alguna otra emergencia con mi ropa, ella me ayudaba; fueron muy pocos los años en que vi que abandonó por completo la costura y la modistería y cuando lo hizo fue porque su edad ya no se lo permitía.
Era una persona muy religiosa, desde el comienzo de su vida cuando fue católica y perteneció a varios grupos como La Legión de María, hasta que se convirtió en cristiana hasta el final de sus días.
Además era muy abierta para hablar de ciertos temas que son bastante delicados para su religión como es la sexualidad. Siempre nos habló a mis hermanas y a mí de la importancia que para ella tenía que tuviéramos un hijo para que no nos quedáramos solas, de modo que nos decía que si no conseguíamos marido, consiguiéramos un hombre bonito que nos embarazara.
También nos decía que este hijo no podía llegar a destiempo, era necesario que estuviéramos preparadas y tuviéramos todo lo necesario para ser mamás. Mientras tanto, era importante que mantuviéramos las piernas cruzadas (y cruzaba los dedos de su mano para reforzar la idea) o que usáramos condón.
Las veces que me vio sufriendo por algún novio, me dijo que no fuera boba, que estaba muy chiquita para eso de los novios, que tuviera muchos amiguitos y fuera libre como el picaflor.
También era curioso como acompañaba su lectura nocturna de la Biblia con unos cuantos tragos de aguardiente, para dormir bien, según ella misma decía.
Era una “vieja loquita” que, junto con su hermana se le volaban a la enfermera para irse solas a comer helado al parque o para dar vueltas si se aburrían de estar en la casa.
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A pesar de que mi intención era clara y definida (mostrar la unicidad de mi abuela y todo lo que me había heredado), no lograba encontrar la manera precisa para expresar este mensaje. De la misma manera en que el formato cambiaba y presentaba ciertas características, la construcción de sentido se modificaba con cada uno de estos cambios y no lograba encontrar la que se ajustara no sólo a la necesidad de transmitir el mensaje, sino a la forma en que yo quería que llegara y pasara a un posible público.
Como se mencionó en el capítulo anterior, en primer lugar quise que el discurso se centrara en lo polémico que había en la historia de amor de mis abuelos y todas las dificultades que estos habían enfrentado.
Después de que esta primera línea narrativa se cayera después de las entrevistas realizadas y por la falta de claridad en la historia, decidí volcar el fuerte en mi abuela y centrarlo en un primer momento en mostrar que sus actos habían tenido un impacto negativo sobre su propia imagen y reputación y, cómo sus decisiones de adoptar una hija y casarse con un viudo, habían despertado la habladuría de los vecinos y conocidos.
de hacer algo altamente simbólico y personal a cambio de generar una historia que enganchara por su polémica.
Acá se hizo claro que un matiz que quería que tuviera mi producto era la intimidad y lo personal. En esta decisión sobre el tono que quería para mi video tuvo una gran influencia uno de los referentes consultados: The Gleaners and I de la realizadora francesa Agnès Varda.
Como se mencionaba en el capítulo anterior, este filme habla sobre la técnica y la costumbre de espigar en Francia y como este fenómeno se ha transformado por el paso del tiempo que ha acarreado con él varios cambios en la sociedad y la industria francesa.
Desde el comienzo, Varda establece que la temática de la recolección de comida no es para ella un problema social externo, sino que se corresponde con su propia profesión y su vocación de vida. La realizadora encuentra en la recolección un elemento análogo al ejercicio que ella realiza con su cámara, con este aparato ella realiza otro modo de recolección en el mundo.
De manera que, desde los primeros minutos del filme, el discurso tiene ya un tinte personal e íntimo pero, igualmente, continúa tratando una temática universal.
Después, basada en el elemento tecnológico que es la cámara y especialmente, las características de las cámaras digitales que eran novedad para el momento de realización del filme (año 2000 aproximadamente), hace une reflexión sobre el paso del tiempo, la edad y la cercanía a la muerte.
discurso se acerquen al espectador y establezcan una relación de cercanía y complicidad con él, de modo que el tema y el mensaje no se transmiten ni se tratan como una cátedra, sino como algo que pertenece y concierne a todos los humanos. Humanos que encontramos identificación y relación con Varda y con los pequeños visos de ella misma que nos regala a través del documental.
De modo que ahora, además de tener claro el mensaje que quería transmitir, también sabía que quería que tuviera un tono personal y cercano al espectador, con el que esperaba lograr identificación y hacer que mi abuela se convirtiera en un elemento que evocara a todas las abuelas y causara la nostalgia que yo sentía por ella.
“La perspectiva es el modo en que un texto documental ofrece un punto de vista particular a través de su representación del mundo.” (Nichols, 1997, p. 162). El filme de Varda me habría dilucidado la perspectiva que quería darle a mi producto, siendo esta íntima, personal y cercana al espectador, con mucha nostalgia y sentimentalismo. El autor también menciona que la perspectiva es un elemento tácito de la argumentación.
Sobre el comentario, “es el modo en que un documental ofrece una afirmación particular acerca del mundo o acerca de la perspectiva que ha presentado tácitamente” (Nichols, 1997, p.162), en mi caso, el comentario estaría siendo literalmente la voz en off que, como se observara más adelante, terminó llevando el grueso del discurso y el sentido de mi producto.
La intención de este discurso representaba un problema en cuanto podía caer muy fácilmente en algo tan personal que se convirtiera en incomprensible o que no tuviera mayor sentido más allá de lo extremadamente apologético, de modo que solamente yo iba a encontrar interesante el producto pues, en últimas, estaba realizando una apología a mi abuela y no estaba expresando algo que pudiera enganchar e identificar a más personas.
En este punto y cómo se puede evidenciar en las escaletas, descarté ciertos puntos como mostrar el señalamiento que se había hecho a mi abuela o el establecer una analogía entre la sociedad de la época en que ella se casó con la sociedad de ahora y como las mujeres de mi familia continuamos siendo señaladas. El fuerte ahora estaba en realizar el ejercicio de recordar a mi abuela y todas las cosas que la hacían única.
3.1.Dios estáen los detalles:
Del mismo modo en que caí en cuenta de los matices personales que quería que mi producto tuviera, fueron claros para mí ciertos puntos que condensaban y expresaban lo que yo quería contar sobre mi abuela.
Pero, cuando de un viejo pasado nada subsiste, después de la muerte de los seres, después de la destrucción de las cosas, solas, más débiles pero más vivaces, más inmateriales, más persistentes, más fieles, el olor y el sabor se mantienen largo tiempo, como almas, a acordarse, a aguardar, a esperar, sobre la ruina de todo el resto, a sobrellevar, sin doblarse, sobre su gotita casi impalpable, el edificio inmenso del recuerdo. (Proust, 1996, p.6)
Encontré que era en ciertas frases precisas, ciertos actos de mi abuela y ciertos momentos, que se acumulaban y se reunían las enseñanzas que ella me había dejado para habitar el mundo.
viviendo sola y sosteniéndose por sí misma, sin un marido que proveyera en su hogar, adoptando una hija en una sociedad donde ser madre soltera era algo mal visto y casi pecaminoso, etc.
Otro elemento fue su costumbre, después de la muerte de mi abuelo, de acompañar la lectura nocturna de la Biblia con unos tragos de aguardiente. De por sí ya resultaba curioso y gracioso el hecho de que a mi abuela le gustara el aguardiente y para mí era muy especial recordar cómo, una noche en que mi hermana y yo nos quedamos a dormir en su casa y en su cama, la vi leer la Biblia y tomar un traguito por cada versículo que leía. Esto simbolizaba en escala más amplia la posición con que adoptó su cristianismo, saliéndose del fanatismo y dejando de lado lo que dictaba su religión o la costumbre en ella, para hablar de temas como la sexualidad, siendo tan abierta y dándonos a mí, a mis hermanas y a las mujeres de mi familia los mismos consejos: cerrar las piernas, usar condón y “hacernos un hijo” cuando el tiempo fuera el indicado.
Finalmente, el otro elemento y el que fue la base de este trabajo era su historia de amor con mi abuelo. Su unicidad, su romanticismo y la belleza que encierra son elementos que vienen a reforzar la idea de que la vida de mi abuela y ella misma como persona fueron únicas, salidas de la normalidad y dignas de mostrar.
En un momento de reflexión inicial el protagonista Lorenzo Jaramillo, está hablando sobre unos “garabatos” y el significado que el autor de estos podría haberles dado. Ahí comienza a pensar sobre el propio trabajo que Ospina y él están realizando:
(…) se me ocurre en este momento casi como podríamos estar trabajando nosotros, no? Con signos… sin ocuparnos de la historia, ni de lo que estamos haciendo, ni de… ni de que sea vea bonito, ni de que tenga coherencia. Sino no sé, creando tal vez signos para crear una cosa que llamaremos, nosotros… la llamamos Nuestra Película. 7:21.
Esto era precisamente lo que yo pretendía hacer, reflejar en tres frases estos tres elementos que simbolizaban todo un universo.
En este punto, Nuestra Película también me brindó un nuevo elemento para tener en consideración:
De modo que en este momento, me pareció que las frases seleccionadas podían funcionar a modo de títulos que marcaran pequeños capítulos que enmarcaban las enseñanzas que mi abuela nos había dejado.
Estos títulos fueron: 1. El taxista elegido.
2. “Lo que no le guste, arréglelo” 3. Religiosa pero no mojigata.
Ahora, el producto y el discurso me presentaban nuevos elementos para su construcción, pero también me presentaban el reto de saber cómo articularlos, cómo montarlos y estructurarlos para que transmitieran el mensaje y cumplieran su finalidad.
De acá en adelante, estos tres símbolos se convirtieron en los tres ejes alrededor de los cuáles la historia varió, se transformó y se acomodó. Las entrevistas, las imágenes de archivo y el resto de material debían girar y relacionarse alrededor de estos tres puntos vitales del discurso.
De modo que estas tres frases que evocaban una historia (la de amor) y dos acciones puntuales (tomar aguardiente leyendo la Biblia y modificar la ropa), se convirtieron en esas almas de Proust, que en su propia pequeñez y sencillez debían cargar con el grueso del recuerdo y la memoria.
incomprensible para alguien externo quien estaba conociendo toda la historia por vez primera a través del producto.
De acá en adelante fue importante mostrarle el producto a personas externas a mí y a mi familia, pues para mi familia estas memorias tenían todo un fondo que para otras personas no existía; y recibir de ahí las observaciones y apreciaciones necesarias para lograr construir el discurso correctamente.
Fue necesaria una tolerancia y una apertura a borrar ciertas frases y expresiones de los entrevistados que para mí eran muy bonitas y querían decir mucho, pero que descontextualizadas y por sí solas, no eran lo suficientemente claras. Del mismo modo, varios pedazos de la historia que no se sostenían solamente con los testimonios y que eran complicados de explicar y dar a entender, salieron de la línea narrativa.
Además, tuve que aceptar recursos que en principio quería reducir a un mínimo pues sentía que iban a convertir mi producto en algo muy cotidiano o que lo iban a llevar en direcciones que yo no quería, uno de estos recursos que tuve que aceptar de gran manera fue la utilización de la voz en off. Con respecto a esto, Lowis & Sourdis (---) dicen acerca del proceso de montaje:
De modo que la construcción del discurso se relacionaba íntimamente con el ejercicio de memoria que se hizo en principio para la concepción de la escaleta y de la historia en conjunto, no sólo por ser su base y su sustento y por ser esas memorias los pilares sobre los que se erigía toda la estructura, sino porque el mismo montaje demostró que algunas de estas memorias, a pesar de su carga emocional, debían eliminarse y salir en función de lograr transmitir con claridad y concretamente el mensaje que se buscaba.
Con esto se hizo claro para mí que el documental (este estilo híbrido que yo estaba proponiendo), si bien necesita de la escaleta para existir, concebirse y lograr construir un sentido, depende en buena parte del montaje que se ejerza sobre él.
Dado el margen de error que puede existir con respecto a lo que se espera de ciertas entrevistas o testimonios (que fue lo que me sucedió) y como lo expresa Nichols concretamente, “lo que el documentalista no puede controlar plenamente es su tema básico: la historia” (Nichols, 1997, p. 43), es vital el ojo del editor, que entre a manipular los elementos con los que cuenta para lograr transmitir el sentido buscado y mantenerse fiel al estilo que planteó.
Esta fue mi mayor lucha con el producto. Lo edité y edité, hasta tener aproximadamente unas 10 versiones diferentes; unas parecidas y que cambiaban en una o dos palabras o una frase de la voz en off, y otras totalmente distintas que parecían no pertenecer a la misma idea y el mismo proyecto.
Como lo mencionaba anteriormente, en mi búsqueda y lucha con la construcción de sentido y discurso, se hizo evidente la importancia del montaje y, de igual modo, del buen uso y aprovechamiento que el documental puede tener de todas las herramientas y recursos audiovisuales, que en mi caso, eran las fotos y videos de archivo.
El uso de los archivos, en especial, permite advertir los modos en que los distintos significados y sentidos del género son construidos y ya no dados a priori por el realismo de la imagen cinematográfica, sino a partir del proceso de montaje, es decir su tratamiento. (Lowis & Sourdis, ---, p. 5).
Teniendo esto en cuenta, el proceso de editar se convirtió también en un proceso de abrirse a estos recursos, de pensar cómo el tratamiento que se le diera a las fotografías de las que se disponía y a los videos de archivo, que eran muy pocos y muchos menos de los que me hubiera gustado tener, influía y contribuía en la transmisión de este discurso. Con respecto a esto, Lowis & Sourdis (---) dicen:
Una apropiación de los archivos de tal tipo, construye estructuras discursivas que no se agotan en lo factual, sino que, por el contrario, acuden a la expresividad visual que se cristaliza en la propia imagen (la velocidad, el acercamiento máximo a la imagen, el efecto de vibración, el sonido que la acompaña, etc.) para extraer su sentido dentro del conjunto (p.12).
deseado y además, de la manera en cómo dispusiera de estos elementos también iba a depender la existencia de esos sentimientos de nostalgia y melancolía y esa intimidad que quería imprimir en el producto.
Al contrario de los productos de ficción
el documental organiza los cortes dentro de una escena para dar la impresión de que hay una argumentación única y convincente en la que podemos situar una lógica determinada. Los saltos en el tiempo o el espacio y la colocación de personajes pierden importancia en comparación con la sensación de flujo de pruebas al servicio de esta lógica dominante. (Nichols, 1997, p. 50)
De esta manera se hacía evidente la libertad que tenía para editar los elementos disponibles a favor de este discurso que buscaba transmitir y como además podía realizar la “construcción de un discurso poético, si se quiere, poniendo la versatilidad del archivo de manifiesto.” (Lowis & Sourdis, (---), p.15).
Como lo mencionaba anteriormente, hice la concesión de probar nuevos recursos que me parecían ir en contra del discurso y la intención originales, especialmente el recurso de la voz en off, y precisamente para lograr que esta intención y el discurso prevalecieran en el producto porque “las argumentaciones requieren una lógica que las palabras son capaces de sostener con mucha más facilidad que las imágenes” (Nichols, 1997, p. 51).
Quería obtener una voz que evocara todo esto sin caer en la melosería, en lo barato y lo vulgar, pero que además no recayera en la formalidad, en lo tradicional y en lo altamente explicativo, de modo que perdiera todas las características y el sello personal que se buscaban. Lograr un texto que condensara todas estas características implicó un nuevo proceso de escribir, de ser transparente y concederme el espacio para contar las intenciones y todo lo que me había llevado a emprender este proyecto.
Finalmente opté por utilizar la voz al estilo ya mencionado de Varda, hablando de la manera más concreta y honesta posible, en términos coloquiales que hicieran el lenguaje cotidiano y cercano al espectador. Del mismo modo, busqué que las frases tuvieran un tono poético y reflexivo, que reflejaran la nostalgia que acompañaba a todo el producto y mis sentimientos propios.
La búsqueda de esta voz en off tuvo varios ejes: en un primer momento pensé en concentrarme en la historia de amor de mis abuelos para inaugurar el relato de mi abuela con este momento en especial; después empecé a considerar a la memoria y la nostalgia como los elementos más relevantes, pues en últimas la nostalgia era la que me había motivado a realizar este proyecto mediante el cual buscaba recuperar memorias propias y familiares y revivirlas y mostrar como mi abuela vivía en mí, como todo lo que ella me había heredado era algo activo y presente en mi realidad.