Este presente,
¿es el futuro?
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ST A F F
PresidenteMario D. Jovanovich Vicepresidente 1º Pascual D. Barone Vicepresidente 2º Sebastián Yapur
Vicepresidente 3º Marcelo R. Priotti Secretario
Néstor O. Restituto Tesorero
Juan A. Gonzalez
Consejo de redacción de suplemento Cadigas
Eduardo Neagoe Gerente General CADIGAS - Cámara Arg. de Distribuidores de Gas Licuado
Montevideo 497 Piso 6º - C.A.B.A. - Tel.: 4371-8611
Reportaje a Mario Jovanovich, presidente de CADIGAS.
“Hay que encontrar una solución, porque los costos
acorralan a la actividad”
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adigas representa a 120 distribuidoras, en su mayoría pequeñas y medianas empre- sas familiares, que totalizan 160 depósitos. En la actualidad, emplean aproximadamente a 1.800 personas, y con la utilización de 1.200 vehículos distribuyen y comercializan gas envasado en garrafas y cilindros en todo el territorio nacional.Si bien esta es una radiografía de los distribui- dores, la cuestión que aqueja al sector puer- tas adentro es el retraso en el pago de subsi- dios del Programa Garrafas para Todos. A su vez, los incrementos de costos achican los márgenes de rentabilidad y por ende es nece- sario viabilizar una solución que permita con- solidar a este grupo de empresas nacionales.
Para Mario Jovanovich, presidente de Cadi-
gas, “esta estructura permitió acompañar el crecimiento de los últimos años. El mercado del butano, producto de la implementación del Programa Garrafa para Todos, pasó de 525.000 toneladas comercializadas en 2008 a venderse alrededor de 694.000 toneladas en 2012. Es decir, creció un 32%. Mientras que desde enero hasta agosto de 2013 se comer- cializaron 516.000 toneladas equivalentes a un 4,8% más que en el mismo periodo del 2013”.
- Entonces, creció el mercado pero ustedes ven nubarrones en el horizonte. ¿Cómo es esto?
Para sostener el precio los distribuidores per- ciben compensaciones por el butano comer-
CAMARA ARGENTINA DE DISTRIBUIDORES DE GAS LICUADO
El dirigente comentó la incidencia de los mayores costos, la dificultad que generan los subsidios retrasados y no compensan todos los costos.
La falta de d ef i n i ci o n es provoca incer- tidumbre en los distribui- dores, explicó el presidente de la entidad.
cializado. Los incrementos de precios en los distintos componentes que hacen a la estruc- tura de costos de la distribución han sido superiores a los valores reconocidos en el subsidio, afectando económicamente a nues- tros asociados, que a la vez deben sostener sus empresas financieramente debido al atra- so en el pago de dichas compensaciones.
Sin perjuicio de las innumerables intervencio- nes que se vienen llevando a cabo en la Comi- sión de Seguimiento del “Acuerdo de Estabili- dad del Precio de GLP Envasado”, depen- diente de la Secretaría de Energía de la Nación, a los afectos de encontrar solución a los problemas inherentes, observamos que la actual situación nos lleva inexorablemente a la necesidad de reducir costos, provocando un deterioro en la calidad del servicio a los clien- tes, y lo que es peor la pérdida de puestos de trabajo. Hoy el distribuidor continúa llegando a la puerta del usuario para no perder clientela, y aun sabiendo que esto es antieconómico.
Lo cual también implica dejar de lado la esen- cia del negocio, que es un servicio de distribu- ción domiciliaria.
- ¿Desde cuándo y dónde canalizaron los reclamos?
Los reclamos estuvieron dirigidos en reitera- das oportunidades en la Comisión de Segui-
Reportaje a Mario Jovanovich, presidente de CADIGAS.
miento del propio Acuerdo de Precio a cargo del Interventor del ENRGAS; Dirección Nacio- nal de GLP de la Secretaría de Energía cuyo responsable es Norberto Giuliano; la secreta- ría de Energía, a cargo del ingeniero Daniel Cameron. En los últimos dos meses del año pasado, nos dirigimos también al ministro de Economía de la Nación, Axel Kiciloff, quien preside la Comisión Hidrocarburífera. Y tam- bién, al Jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Capitanich.
- ¿Y cuál fue el reclamo?
En primera instancia dejamos sentado la pre- ocupación del futuro de las empresas asocia- das. Pero no solo nos quejamos, sino que ela- boramos una serie de soluciones. Entende- mos que la situación se puede recomponer paliando el impacto de los costos a partir del incremento del precio de venta. De este modo se evita utilizar recursos del Estado Nacional, que en muchos casos son usufructuados por usuarios que por sus ingresos no requieren de subsidios. Creemos que debe haber un since- ramiento del precio del gas, haciendo ajustes
de comercialización marginal. Retornaríamos paulatinamente a la prestación histórica del servicio, cuando los usuarios recibían el buta- no en sus domicilios, a través de un transpor- te y manipuleo seguro. Contrarrestando la situación actual donde el consumidor debe trasladarse hasta los puntos de venta cargan- do un recipiente que en el mejor de los casos pesa 22 kilos brutos.
- ¿Podría hablarnos sobre cómo fue esa evo- lución de los costos?
De la última presentación que realizamos a la Autoridad de Aplicación, según fórmula poli- nómica que el Gobierno estableció, que al mes de diciembre de 2013 nos dio como resultado que para un distribuidor categoría
“A” el subsidio justo, por cada garrafa vendi- da, alcance los $24,23 por envase, pero el subsidio reconocido sólo llega a los $8,68, lo cual la diferencia entre lo obtenido y lo corres- pondido, sale del bolsillo del distribuidor. En el caso del distribuidor categoría “B”, es la siguiente: el subsidio justo por garrafa sería de 27,87, pero el subsidio percibido es de sólo
$9,19; mientras que la deuda de subsidios es de 18,68 por garrafa vendida.
Otro ítem que creció de manera importante fue el costo de recursos humanos. En 2008 los sueldos representaban un 21% de nues- tros costos. Hoy, el mismo rubro representa el 47%. Entonces, se observa que hay un des- fasaje ante precios propios de la actividad y el hecho de mantener cinco años un precio fijo de venta, lo cual produjo la distorsión de pre- cios relativos. Por ejemplo, el salario de bolsi- llo de un repartidor permite pagar a diciembre de 2013 $67 una garrafa de 10 kilogramos de butano, de acuerdo a la evolución de ingreso.
Otro ejemplo, ese repartidor que con su sala- rio en 2009 compraba 2002 kilos de butano, hoy precio congelado mediante, puede adqui- rir con su salario 8.341 kilos de butano.
En cuanto al combustible, otro punto en la estructura del distribuidor, tuvo un fuerte incre- mento y se dio de manera variada en las dis- tintas provincias. Por ende, al establecerse un único precio del butano en todo el país, los distribuidores que comercializan en regiones de menor densidad de población se ven más afectados por los costos logísticos.
- ¿Qué esperan del Gobierno para encontrar la solución?
Principalmente necesitamos un diálogo para ponernos de acuerdo en cómo sigue el Pro- grama de Garrafas para Todos, o no. Qué es lo que se debe corregir; que se analicen las propuestas. De nuestra parte hay voluntad porque somos empresas familiares que vivi- mos de nuestro trabajo.
graduales para no generar impactos en el consumidor, así como tampoco producir un clima adverso en la opinión pública. La demanda se desaceleraría poco a poco acer- cándose a los volúmenes históricos de con- sumo por familia, lográndose un adecuado uso del combustible en sus hogares. Tam- bién, en forma paralela, se reduciría el circuito
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CAMARA ARGENTINA DE DISTRIBUIDORES DE GAS LICUADO
Reportaje a Eduardo Neagoe, gerente de Cadigas.
“Hay incertidumbre en el plano laboral”
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n el plano laboral, Cadigas, al igual que los otros sectores del gas envasado, se encuentran en una disyuntiva importante, fru- to de una incertidumbre que genera, al cierre de esta edición, la no renovación del Acuerdo de Precios que marca al Programa Garrafa para Todos. Por este tema, conversamos con Eduardo Neagoe, gerente de Cadigas.- ¿Cómo está la situación actual?
Hay que recordar que se está discutiendo la renovación del Convenio Colectivo de Traba- jo, donde no nos pusimos de acuerdo, por- que todas las modificaciones propuestas por el sector gremial implican mayores costos, que hoy no podemos afrontar de manera alguna. Por otro lado, ante nuestra negativa el sindicato decretó un paro por tiempo indeter- minado desde el 14 de febrero, el cual fue disuelto a partir de la conciliación obligatoria que dictó el Ministerio de Trabajo. Todo está por resolverse y sin saber que final tendrá. Por otro lado, se viene en mayo próximo la discu- sión salarial en el marco de las paritarias.
- ¿Y cómo ven esa situación?
En general, las empresas están con mucha inseguridad, por no saber si habrá un mayor reconocimiento de los incrementos en los dis- tintos costos que se tiene. Entonces, si no tenemos al día de hoy una renovación de la Addenda (del Programa Garrafa para Todos), no podemos llegar a un acuerdo por esa falta de previsibilidad. Tanto el sector de la distribu- ción como el fraccionado, no sabe cuál será el juego para el 2014. Hoy sentarse a la mesa de la paritaria es no saber qué ofrecer, porque no sabemos cómo sostener algún ofrecimiento.
Hoy la incertidumbre es muy grande, porque la incidencia de salarios en la estructura de costo completa de la distribución, pasó del 26% en 2009 a un 47% en 2013.
- ¿Qué problema económico genera esta situación o un paro generalizado?
Nosotros queremos evitar el conflicto, pero hay que tener en cuenta que los empresarios de la distribución absorbieron los mayores costos que hubo en los últimos años. Recor- demos que los incrementos salariales acorda-
el impacto del incremento salarial del año 2013.
Entonces, si se hace un paro por tiempo inde- terminado por la renovación del Convenio Colectivo de Trabajo, la situación posiblemen- te se agravará cuando hablemos de los aumentos salariales para el año 2014. Los Distribuidores somos conscientes en la nece- sidad de compensar a nuestros empleados su capacidad adquisitiva deteriorada por la inflación, pero también somos responsables de equilibrar la situación económica financiera de nuestras empresas, porque de lo contrario estaríamos haciendo peligrar la continuidad de las mismas y por ende de la fuente laboral.
Es entonces imprescindible acceder a un pronto dialogo con las Autoridades Naciona- les, para tratar este y otros temas que aque- jan a la actividad y requieren una inmediata resolución para evitar conflictos indeseados, estamos esperanzados de poder lograr el canal de dialogo apropiado, y además dis- puestos a acercar propuestas conciliatorias, actitud demostrada por nuestro sector duran- te la vigencia del Programa Garrafa para Todos iniciado en el año 2008.
“Hay dudas entre los empresarios porque no se sabe si habrá reconocimiento o no de los mayores costos”.
dos en 2012 y 2013 están sujetos a compen- sación por subsidios, con el objetivo de amor- tiguar el impacto en la economía del distribui- dor. Sin embargo, sólo recibimos el pago de siete meses de subsidios correspondiente a la negociación paritaria 2012 y aún desconoce- mos que valor compensatorio se otorgará por