apeutuua
tuompowsky
Jesús De la Villa
COLECCCIÓN TEORÍA
®
EVlJ€()R€Z
Libnorla. O .... nluclón • EnHIIUlzala
edición: Junio
2.001
Edita:
Evajedrez,
S.L.
C/ Humanista Honorato Juan,
18 - 2
46007
Valencia
Teléfono:
963820051
Fax:
963847475
©
Jesús De la Villa
©
Evajedrez,
S.L.
Reservados todos los derechos.
Colección Teoría
ISBN: 84-931734-5-2
Depósito Legal:
M-3075J-2001
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INTRODUCCIÓN
La publicación de un libro sobre la Apertura
T
rompows/g;
era uno de mis más "viejos}} y quen'dos proyectos que por fin se ha
hecho realidad.
En un artículo publicado �n el número
7de la revista
Teoría) Alfonso Romero desvela algunas de las histon'as y anécdo
tas que el persistente empleo de esta apertura por algunos jugado
res españoles fue produciendo) sobre todo en los ((lejanos)} años
80. Sin embargo muchas cosas quedaron en el tintero.
Lo
cierto es que mi interés por
((PJ
Trompo)} surgió viendo las
partidas de un viejo amigo) ahora retirado del ajedreZJ Roberto
García Lafuente) no muy amante de la teoría) que cuando no
sabía que jugar con blancas decía: "Pues hoy juego "La China}}"y
comenzaba su partida con l.d4 �f6 2.�g5. ¿Por qué le llamaba
la china? es algo que todavía no he descubierto) pero lo cierto es
que lograba posiciones muy interesantes y eso me motivo a estudiar
las escasas partidas que aparecían en elInformator (por aquel
entonces algo así como la Biblia de la Teoría)) casi todas ellas del
talentoso jugador Armenio Rafael Vaganian) e incluso a llegar a
emplearla en alguna partida)' aunque no demasiado seriamente.
Luego vino la época que relata Alfonso) cuando enseñé esta aperturta
a lose Luis García lArrouy) sólo para darme cuenta de que conse
guía mejores posiciones que yo con mi elaborado I.P4
R
"pespués)
los años de la locura) cuando el propio Romero) IlIescas) Gil
GonzáleZJ Ochoa y yo mismo jugabamos la Trompowsky casi cons
tantemente. Durante el torneo de Barcelona de 1985) el maestro
Inglés Robert Bellin) autor de un libro sobre esta apertura que
solo los viejos aficionados guardan en sus bibliotecas) pronunció la
famosa frase (Es cun'oso llegar a una ciudad y que allí todo el
mundo juegue la Trompows/g/'.
6
Alicante un pequeño torneo que seria crucial para el desarrollo de
esta histon'a. Por parte del equipo de la Trompowsky) jugabamos
el torneo un joven Miguel ¡lIescas (su elo estarla por 2330) y el
autor de este libro. Por parte del equipo contran'o) 3 jóvenes juga
dores ingleses hoy grandes maestros Hebden) Gallagher y .... Julian
Hodgson. S e cruzaron varias Trompows�s y como cuenta Hodgson
en la introducción de su libro (�ecrets of the TrompowskyJ� los
ingleses se lo tomaron mt[Y en sen'o) tan en sen'o que a partir de
aquel torneo Julian se convertirla en el mayor defensor y el mayor
experto de la Trompwsky de todos los tiempos. Con algún ocasio
nal apoyo de su amigo Adams) (hoy uno de los mejores y más
ong/nales jugadores del mundo) logró que todo el mundo tomara
en sen'o una jugada diferente a 2. c4 o 2.
fJj3
como respuesta a las
defensas indias.
Tampoco cuenta Alfonso por qué do/amos de jugarla) y para mu
chos lectores que hayan llegado en los últimos años al mundo del
ajedre:v los anteriores párrafos deben resultar como mínimo un
poco chocantes, puesto que buscando en las bases de datos van a
encontrar mt[Y pocas partidas nuestras. A partir de un momento,
el importante efecto sorpresa había desaparecido y pareció buena
idea dejar dormir nuestro arma (�ecreta)} hasta que hubiera pa
sado algún tiempo y pudiera volver a serlo.
Sin embargo los eifuerzos de Hodgson y la apan'ción de las bases
de datos como sistema de preparación, fueron retrasando la nueva
puesta en escena. En los últimos años todos nosotros la hemos
utilizado esporádicamente, generalmente para esquivar la prepa
ración de algún rival molesto, y hay que admitir que casi siempre
con buenos resultados. Lo mismo han hecho algunos jugadores
armenios, pero en todo este tiempo el verdadero caballero de la
Trompows� ha sido Julian Hodgson.
y
toda esta pequena historia, que simplemente mereda ser conta
da, ya sugiere los aspectos prácticos por los cuales vale la pena
aprender y jugar ((El Trompo}J.
A pesar de que los sistemas de prepración han cambiado mucho) y
el aspecto de la sorpresa} que sigue siendo una de las principales
virtudes} puede quedar mitigado por la ráPida preparación me
diante una base de partidas} hqy muchas situaciones en que su
empleo resulta ideal y muchos jugadores que pueden sacar prove
cho añadiendola a su repertorio:
Por supuesto
((Ej
Trompo}J es la apertura ideal para los jugado
res que desean escapar cuanto antes de la teoría. En la jtf.;ada 2 y
con un movimiento de desarrollo muy lógico las negras son aparta
das de las líneas más estudiadas.
Las partidas de torneos activos o por equipo� donde el rival no ha
podido prepararse específicamente son ocasiones muy jugosas para
aprovecharnos de nuestro mqyor conocimiento de la posición.
Tan importante como los anteriores) el Trompo puede ser
f!1UY
útil
como repertorio alternativo} para evitar o posponer una discusión
teórica} incluso y sobre todo para los jugadores de peón de rey} que
de este modo tienen una opción económica (en esfuerzo de prepara
ción) para jugar otro tipo de posiciones.
Por último también es ideal para los amantes de buscar ideas
propias pues aquí tienen un enorme campo inexplorado y muy
natura� además de disfrutar de posibilidades óptimas de poner
sus descubn'mientos en práctica.
y
ahora} antes de comenzar con el estudio técnico} quiero agrade
cer su colaboración al gran maestro Alfonso Romero} a mi viejo
amigo y fiel defensor de la Trompows� Enrique Martíne;V y a
Antonio Torrecillas (El Antonio)} que me han facilitado todas las
partidas y análisis que les he solicitado} en el caso de Torrecillas
con el mérito especial de haber recoPilado todas las partidas de ese
gran defensor de la Trompowsky pero desastre de organización
llamado Jose Manuel Gil.
ESTRflTEGlfI
"
TfÍCTICfI
INTRODUCCIÓN
En este capítulo, ya habitual en nuestra colección de libros de aperturas, va mos a tratar de exponer las más interesantes ideas estratégicas de esta apertura y también algunas situaciones tácticas que se producen a menudo. Naturalmente muchos jugadores tendrán la tentación de saltárselo y llegar di rectamente a la teoría. Sin embargo, hacer esto sería un mal consejo, excepto para aque llps que ya sean expertos en la apertura. El tiempo empleado en analizar las partidas que se presentan a continuación hará mucho más provechoso el posterior estudio teórico y proveerá al lector con unas buenas referen cias que le permitirán comprender y recordar mejor las variantes concretas. Además, hay algunas variantes de esta apertura (sobre todo 2 ... d5 3.�f6) en las cuales tener una idea de como desarrollar las piezas y que hacer, pue de ser más importante que conocer la teoría. Esta claro que esto no sucede en otras (como 2 ... c5 o 2 ... �e4) en las cuales es más impor tante el análisis concreto de las posiciones críticas.
El ataque Trompowsky es una aper tura que queda planteada después de la se gunda jugada de las blancas. Por lo tanto es lógico que no cuente con una estructura de juego muy definida, planes standard para aplicar en todas las posiciones, ni recetas generales. Lo contrario es más cierto; des pués de la jugada 2.�g5 se abren ante las ne gras una gran cantidad de caminos, y cada uno de ellos lleva a posiciones que pueden ser muy diferentes y como tal deben tratarse. Esta amplia elección que está en manos de
las negras en la segunda jugada puede pare cer un inconveniente para las blancas y en cierto sentido lo es. Pero en cualquier caso las opciones de las negras son menos nume rosas o están teoricamente menos desarro lladas que las que se producen después de 2.c4 o 2.�f3 y además jugar diferentes tipos de posiciones tiene algunas ventajas a largo plazo: menor tendencia a la rutina y más amplia formación ajedrecistica.
A pesar de todo lo expuesto en el párrafo anterior, en las principales variantes llegan a repetirse una serie de ideas y de es tructuras de peones que merece la pena co nocer si se desea jugar esta apertura no sólo con conocimiento teórico sino tambien con buen sentido estratégico. Una de ellas des taca sobre todas las demás y es lógico si con sideramos las dos únicas piezas desarrolla das: muy a menudo las blancas ceden la pa reja de alfiles (casi siempre �l alfil de casi llas negras) a cambio de algún tipo de com pensación. Este tipo de compensación es diferente en cada variante. En las próximas secciones vamos a profundizar en los dife rentes tipos de compensaciones que se pro ducen pero antes vamos a formular una idea común a todas ellas que es una aproxima ción al espíritu de la Trompowsky, si es que esta apertura tiene algún espíritu: en casi todas las variantes de la Trompowsky las blancas buscan una estructura rígida que disminuya la eficacia de los alfiles, mientras las negras se esfuerzan por lograr una es tructura abierta o al menos flexible que les permita demostrar su potencial. Esta lucha constante entre flexibilidad y rigidez es el tema básico de muchas partidas como va mos a ver a continuación.
--- Estrategia y táctica
LA ESTRUCTURA CON ef6
La estructura de peones que puede verse en el diagrama es una de las estructuras básicas de la Trompowsky. La posición ne gra es muy sana y las blancas deben hacer algo, porque si no las negras jugarán su ca ballo a e4 y apoyadas en él se lanzarán al ataque. El consenso sobre la necesidad de un oportuno c4 es muy amplio, tanto que esa ruptura se hace en todos los desarrollos po sibles de las piezas blancas. Existen otros planes basados en g4, casi siempre con O-O O, pero resultan poco eficaces si las negras juegan cuidadosamente. Si comparamos la estructura con la de la variante del cambio de la apertura española, se puede pensar en un plan similar basado en la jugada e4 y el cambio de este peón por el d5 negro seguido del aprovechamiento de la mayoría, pero esto no es fácil de realizar en la práctica, ocupa un lugar muy secundario en la estrategia blanca, y solo se llega a aplicar en casos excepcionales. Los motivos (compa rando Con la variante del cambio citada) son dos: las negras no han perdido un tiempo (en la Española hacen a6) y la casilla e4 está menos apoyada por las piezas blancas.
Por su parte las negras tienen su mejor idea en el traslado del caballo a la casilla e4 apoyado también por el peón de
f5. La posibilidad de hacer juego por las casillas negras está latente pero de momento la cadena de peones blancos es muy sólida. Resumiendo, la ruptura c4 es esencial para las blancas, pero sobre 10 que hay mucha discusión es sobre el desarrollo de las piezas menores. De ello vamos a hablar en las próximas partidas.
Shereshevski,M - llinsky,V Moscú, 1979
•
1 .d4 �f6 2.�g5 d5 3.�xf6 exf6 4.e3 �e7 5.g3 Las blancas llevan a cabo un desarrollo en focado a jugar c4 en algún momento y alar gar así la diagonal del alfil. La otra opción es jugar c4 y retomar con el alfil que también se ha empleado con frecuencia, pero en el sistema de desarrollo empleado en esta par tida el alfil apunta al flanco de dama, 10 que, parece más adecuado a la posición.5. 6. 7. �g2 �d2 o-o c6
Natur�lmente el caballo apoya c4 y no obs truye el peón. 7. 8. 9. �e2 o-o 10. b3! �e6 �d7 HeS Se prepara el "imprescindible" c4. 10. 1 1. 12. c4 a3 f5 �f6 dxc4
Un momento muy importante. Dada la actual distribución de piezas la captura con el peón es lo más apropiado y crea problemas a las negras.
Estrategia y táctica
---13. bxe4! 13.fuc4 �d5!=
13.�f4?! cxb3 14.fue6 fxe6 15.®xb3 Con alguna compensación. 13. 14. 15. ®e2 Hfbl ®a5 Had8 �e8
Con esta jugada las negras preparan c5 que les daría una estructura más sostenible.
16. 17. eS!;;!;; ®e7 �e4 17.®b2!? 17. g6?! 17 ... �e6!? 18.�f4 �xc4 19.®xc4 f)e4 18. ®a4!
Provoca otra pequeña debilidad en b6.
19.®a5!?
18. a6 19. Hb2
19. f)d5
20. Habl±
A estas alturas ya es evidente que la posi ción de las negras es muy delicada. De he cho no pueden evitar la perdida de material. 20 ... �g5 21.�xd5 exd5 22.f)d6 b5 23.f)xe8 Hxe8 24.®b3 �d7 25.a4 h5 26.axb5 axb5 27.f4 �f6 28.wf2 �e6 29.f)gl g5 30.f)f3 gxf4 31.gxf4 ®e7 32.®d3 wh8 33.He2 ®d7 34.f)e5 �xe5 35.fxe5 f6 36.exf6 He4 37.wgl ®e6 38.Hg2 Hxe3 39.f7 Hel + 40.Hxel ®xel + 41.®f1 1-0
Si las blancas quieren desarrollar el alfil por g2 tienen que estar preparadas para contra rrestar el clásico avance h5-h4 como vere mos en la próxima partida. Otro tema secun dario, pero que se debe tener en cuenta des pués del cambio en f6 es un posible medio juego con alfiles de diferente color que nor malmente favorecerá a las blancas si man tienen su estructura de peones más compac ta.
�
Nataf,I - Alexandre _ Rigo,J•
París Open, 1995
l.d4 f)f6 2.�g5 d5 3.�xf6 exf6 4.e3 �d6 5.g3 h5
--- Estrategia y táctica
su lugar las negras pueden jugar un poco al despiste retrasando el enroque para lanzar esta jugada en un momento más oportuno. Ej. 5 ... c6 6.fld2 f5 7.�g2 fld7 8.fle2 flf6 9.0-O Tal vez las 2 últimas jugadas blancas no sean las más exactas. 9 .. . h5! Ahora las negras
amenazan con una peligrosa iniciativa en el lado de rey. 6. h4 Por supuesto 6. 7. fld2 e6
Preparándose para poder contestar a tMIb6 sin tener que debilitar las casillas negras con b3.
Evita c4. 7. 8. 9. !!bl �h3
Todo gira alrededor del golpe c4 9. �g6 10. flel ®a6
1 1. flf4!?
Se prepara un cambio que debilitará mucho las casilla blancas en el campo de las negras.
11.
Después del cambio del otro alfil el peón g blanco adquiere un nuevo protagonismo.Ej. 11...�xf4 12.gxf4 ®xa2?! 13.f5± 12. 13. a3 flxg6! flf8?! fxg6 13 ... flxg6?! 14.�fl! tMIb6 15.�e2± 14. e4!
Con la existencia de alfiles diferentes la de bilidad de las casillas blancas es un elemen to decisivo. 14. 15. 16. 17. ®e2 O-O e4! dxe4 bS f5 Todo sucede por las casillas blancas
17 ... f4 18.eS �e7 19.®e4 �d8 20.flf3± wf7?! 21.gxf4 ®b6 22.whl �dS 23.�gl ®d8 24.fS �h6 2S.fxg6+ wg8 26.®fS ®e8 27.�g3 eS 28.dxeS �xeS 29.�bgl �xf2 30.®f7+ ®xf7 3 1.gxf7+ wxf7 32.!!xg7+ we8 33.�n �eS 34.�el �g6 3S.�b7 �b6 36.flgS �d4 37.fle4 wd8 38.!!n �g8 39.fld6 1-0
Si se abre la columna "h", las negras tienen más posibilidades de un sacrificio exitoso sobre la cadena de peones blanca, en e3 o f2.
Hodgson,J - Nilsson,N
Copenhagen PC (1), 1996
•
I.d4 flf6 2.�gS g6 3.�xf6 exf6 4.e3 �g7 S.h4?!Esta no es la estrategia más adecuada. La apertura de la columna h favorece más a las negras. 5. b6 6. hS �b7 7. e4 d6 8. fle3 �d7 9. �ge2 f5 10. ®a4 O-O!
Para desclavar el caballo. Con el alfil en g7 las negras no tienen nada que temer de la apertura de la columna, mientras que las blancas han "ablandado" su propia estruc tura.
Estrategia y táctica ---12. 13. 14. IS. 'fJf4 eS exd6 tWb3 'fJf6 e6 tWxd6
En esta partida Hodgson parece muy inclinado a llevar a cabo pequeñas amenazas tácticas.
IS. 'fJg4!
No solo defiende g6 sino que impide el 0-0-0 y comienza a especular con el golpe en e3. 16. 17. �e2 frdl frfe8 17.�xg4 tWxf4! 18.�e2 tWg5 19.93 c5+ 17. 17 ... frad8!? 18. 19. 20. fxe3 O�O frxd4 'fJxe3! frxe3 �xd4
Las blancas buscan la salvación en un final. 20.whl tWf6 21.frf3 frae8-+
20 . . . tWxd4 2 1 .tWe4 tWxe4 22.�xe4 wg7+
23 .frdl frae8 24.frd7 fr8e7 2S.frd8 fre8 26.frd4 bS 27.�fl aS 28.a3 eS 29.frd7 b4 30.axb4 exb4 3 1 .'fJbS !!8e7 32.frd2 gS 33.'fJh3 f6 34.'fJd6 fr3eS 3S.'fJf2 �e4 36.g4 a4 37.'fJfxe4 fxe4 38.�fS+ frxfS 39.gxfS e3 40.fre2 a3 41.bxa3 bxa3 42.fra2 freS 43.�d3 ei 44.�xe2 frxfS 4S.frxa3 frf4 46.wg2 wfi 47.fra6 we7 48.wg3 wd7 49.�g4+ we7 SO.fre6 wd8 S1.fre6 we7 S2.fra6 wd8 S3.fra7 we8 S4.�e6 wf8 SS.�fi wg7 S6.�hS+ wf8 S7.!!fi+ wg8 S8.�g6 wh8 S9.�h7 frh4 60.�fS frh6 61.�e6 frh4 62.�fS frhl 63.frxf6 wg7 64.fra6 frh6 6S.fraS frh4 66.�g4 wf6 67.frfS+ wg6 68.freS wf6 69.fre6+ wfi 70.fre6 wg7 71.wf3 wfi 72.frd6 wg7 73.fre6 wfi 74.fre4 frhl 7S.freS frfl + 76.we3 wf6 77.fre6+ wg7 78.fra6 frf6 79.�e6 frf4 80.�dS frh4 81.�e4 frh6 82.fraS wf6 83.wd4 frh8 84.fra6+ wfi 8S.weS frh4 86.fra7+ wf8 87.�g6 frf4 88.fre7 frfl 89.�fS g4 90.wf6 frel 91.frh7 wg8 92.frh4 frfl 93.frh2 1-0
Dado que uno de los mayores triunfos de las blancas es la solidez de su estructura de peones no es extraño que las entregas de calidad por un peón y un grupo de casillas
sea relativamente frecuente. IlIeeas,M - Liberzon
Holon (5), 1986
•
l.d4 'fJf6 2.�gS g6 3.�xf6 exf6 4.e4 d6 S.'fJe3 �g7 6.g3 0-0 7.�g2 fS 8.e3 'fJd7 9.'fJge2 'fJf6 Un sacrificio similar al de esta partida se pro dujo en la variante 9 ... �b6 10.b3 a5 11.0-0 c6 12.!!bl fre8 13.tWd3 'fJd7 14.a3 'fJf6 15.b4 (15.frb2 tWe7) 15 ... axb4 16.axb4'fJe4! Las negras ocupan la casilla e4 apoyándose en un tema táctico. 17.'fJxe4! Pero las blancas pueden ignorarlo 17 ... fxe4 18.�xe4 d5 19.cxd5 cxd5 20.�f3 �f5 21.tWb3 �xbl 22.frxbl� Las negras han ganado la calidad pero sus piezas se estrellan en la rocosa estructura blanca y están a punto de perder un segundo peón. Sin la columna "a" su--- Estrategia y táctica
poslclOn sería muy delicada. 22 ... lWf6 23.�xd5 �a7! 24.b5 �ea8 25.�c1 lWe7 26.wg2 �a3 27.lWc4 lWd7 28.�e4 �a2 29.�f3 �b2 3 0.h4 �xb5 YZ-YZ Hodgson,J-Martin,A/ British Ch 1993.
10. O-O
Veamos otro sacrificio de calidad 10.b4 c6 11.0-0 d5?! No suele ser recomendable quedarse con el peón aislado en d5 pero las negras piensan compensarlo con la instalación de un caballo en e4. 12.cxd5 cxd5 13.lWb3 �e6 (13 ... fJe4? 1 4.lWxd5) 14.fJf4 fJe4 15.fJcxd5! ? (15.�fclt) 15 ... fJd2 16.lWd3 fJxf1 17.fJxe6 fxe6 18.fJf4 lWd7? (Las negras se confonnan con demasiada facilidad. La única duda de este sacrificio está en 18 ... fue3 ! 19.fue6 lWd6 y ahora tanto 20.lWxe3 (como
20.fuj8? fug2) 20 .. J!ae8 son insuficientes) 19.!!xf1 Hfe8 20.1Wb3 El peón de más y la tremenda diferencia entre los alfiles compensan la calidad. 20 ... wh8 21.d5 exd5 22.�xd5� 1-0 Fernandez Siles,L Hejberg,C/Politiken Cup 1996. 1 0. He8 1 1 . b4 a6 12. a4 e6 13. lWd3 �d7 14. !!abl Y»e7 1 5. b5 axb5 1 6. exb5!
Las blancas tienen una fuerte presión sobre el flanco de dama y las negras deciden "ganar" la calidad. 16.axb5 f4 17.fJxf4 �f5 18.lWd2 �xb1 19.�xb1 sería muy similar a Hodgson - Martin. Ver comentario a la jugada 9. 16. f4 17. bxe6 bxe6 18. fJxf4 �f5 19. lWe4 �xbl 20. !!xbl
La compacta cadena blanca desde h2 a d4 es la principal garantía de compensación. Las negras por el contrario tienen varios puntos débiles que atender.
2 0 .. . g5 2 1 .fJd3 !!ab8 22 .Hxb8 Hxb8 23.�xe6± He8 24.fJb4 �f8 2 5.lWb5 d5 26.fJexd5 fJxd5 27.fJxd5 tWe6 28.�d7 Hc1+ 29.wg2 Y»e4+ 30.wh3 tWo 31.fJb6 �e5 32.�g4 Y»xf2 33.dxe5 �hI 34.Y»e8+ wg7 35.Y»e5+ wh6 36.Y»d6+ wg7 37.Y»d4+ wh6 38.Y»d6+ Yz-Yz
Después de capturar en f6 con el peón e, para las negras puede ser muy incómodo pennitir un cambio de peones en d5 que les deje con un peón aislado y fijo.
Estrategia y táctica
---Fernandes,A - Short,P
EuroCopa Clichy, 1993
•
I.d4 �f6 2.�gS dS 3.�xf6 exf6 4.e4 e6 S.e3 �e6 6.exdS exdS?En mi opinión esta jugada merece una interrogación aunque quede mucha partida por delante. Notar que el jugador de negras no es el famoso Nigel Short.
7. �e3 �e7 8. �ge2 O-O 9. g3 �e6 10. �g2
Las piezas blancas se desarrollan cómodamente con el objetivo del peón d5. La posición negra no tiene flexibilidad.
10. �b4
Sirve para eliminar a uno de los posibles atacantes del peón d5, pero lleva a las negras a una situación puramente pasiva.
1 1 . 12. 13. O-O �e7 IMIb3 �xe3 �xe3 IMId7
El peón de d5 no se va a perder a corto plazo,
pero las piezas negras ocupan posiciones pasivas y las blancas pueden desarrollar su estrategia, que ahora consiste en crear pro blemas nuevos a su rival.
14.!!fel !!ae8 1S.�f1 !!fd8 16.�a4 b6 17.�a6 !!xel+ 18.a:xc1 �h3 19.1MIdl �g6 20.�e3IM1e6 21.�e2 �e7 22.�f3 IMId7 23.a4! g6 24.lMIb3 wg7 2S.!!al hS 26.aS �g4 27.�g2 h4 28.axb6 axb6 29.lMIxb6 hxg3 30.hxg3 �8 31.lMIaS �e6 32.lMIbSlMld6 33.a:a6IM1e7 34.lMIaSlMld7 3S.�a4 �g4 36.�eS lMIe7 37.a:e6 a:h8 38Jle7 lMIe8 39.�xdS �d6 40.�b7 �xb7 41.!!xb7 �e6 42.�f3 �e4 43.b3 �e2 44.�g2 �g4 4S.lMIe7 a:hS 46.dS
1-0
El cambio del único caballo negro suele favorecer a las blancas que ya no tienen que preocuparse de su instalación en e4 y pueden concentrar sus esfuerzos en bloquear la posición negra con por ejemplo la jugada f4.
Hodgson,J - Upton,T
Moscú, 1994
•
l.d4 dS 2.�gS �f6 3.�xf6 exf6 4.e3 �e7 S.g3 � 6.�g2 e6 7.�d2 �e6 8.�e2 �d7 9.� fS 10.e4 �f6El caballo negro se dirige con decisión a e4. Si 1 O ... dxc4 11.�f4! y las blancas recuperan el peón eliminando el alfil de blancas.
1 1 . 1 2. 13. �f4 a:el �d3 13.�e6 fxe6 14.�f3i
13. 14. IS. �eS f3 IMId7 gS �e4 I¡!!,Jd6
--- Estrategia y táctica
1 5. flxd2?!
15 ... flf6 deja abierta la posibilidad de rom
per en f4 porque si las blancas lo evitan ra dicalmente con 16.f4 el caballo negro puede regresar a la casilla clave. 16 ... fle4
1 6. lWxd2 �f6 1 7. f4!±
Se ha llegado a una posición muy rígida don de los alfiles no pueden desmostrar su po tencial.
17 ... g4 18.exdS �xdS I9.�xdS lWxdS 20J;¡:eS lWe6 21.h3 {j)e7 22.He2 f6 23.�d3 hS 24.�el frfe8 2S.
�
2 (j)f8 26.hxg4 hxg4 27.lWd3 frad8 28.lWb3 lWxb3 29.axb3 frdS 30.wf2 fred8 31.frdl HbS 32.fre3 frddS 33.we2 aS 34.wd3 frb6 3S.we2 frdbS 36.Hal �b4 37.frd3 frdS 38.frhl �f8 39.HhS frdbS 40.�h4 a4 41.flxfS axb3+ 42.wbl fra6 43.e4 b6 44.eS eS 4S.e6 fra7 46.dxeS bxeS 47.Hd8 frbaS 48.frxf8+ wxf8 49.frh8# 1-0LA ESTRUCTURA CON gf6
La estructura con gf6 se presenta de dos formas principales, las representadas en los diagramas que vemos a continuación. Ambas tienen puntos en común, con la
estudiada en la sección anterior (ef6), pero las diferencias son mucho más importantes.
Las negras tienen una superioridad de peones en el centro además de su pareja de alfiles, por lo tanto pueden esperar una ventaja apreciable en el largo plazo. Las blancas se ven obligadas a actuar pronto, aprovechando algunas de las ventajas de su posición, para conseguir uno de estos dos objetivos: 1) Una estructura estable y lo bastante rígida como para estorbar a los alfiles 2) La apertura del juego antes de que el rey negro haya encontrado un lugar tranquilo. En general la captura con el peón "g" lleva a partidas más desequilibradas y la gran batalla entre la rigidez y la flexibilidad
Estrategia y táctica
---es más clara que en ninguna otra variante de la Trompowsky.
La diferencia entre las estructuras de los dos diagramas también son importantes. En el primero las negras ya tienen una buena in fluencia en el centro y las blancas para no ser aplastadas casi siempre tienen que recurrir a la ruptura temática c4, además la casilla h5 juega un papel muy importante para las pie zas blancas (sobre todo la dama) y no es raro que las negras la ocupen con su peón. En el segundo el peón de d5 restringe mu cho el juego negro y las blancas deben ocu parse de mantenerlo; la ventaja para las ne gras está en la mayor influencia de su alfil de casillas negras, por lo cual las blancas tratan de limitar su acción colocando sus peones en c3, e3 y g3.
Adams,M - Lautier,J París, 1995 1.d4 �f6 2.�g5 e5 3.�xf6 gxf6 4.d5
•
El avance de este peón impide a las negras formar un verdadero centro (con d5) pero abre la gran diagonal de casillas negras. La res puesta definitiva sobre qué es lo más impor tante, aún no existe.
4. 5. 6. 7. \MIel e3. g3 \MIb6 f5 �g7
El desarrollo del alfil a g2 refuerza el punto d5 y además el control de la casilla f4 dificulta la liberación de los dos alfiles negros. 7. 8. 9. �g2 �h3 d6 �d7 �f6 10. 1 1 . �d2 O-O O-O e6
la batalla comienza. Las negras intentan obli gar a las blancas a cambiar peones lo que abriría el juego para los .alfiles, pero con el desarrollo elegido por las blancas la presión en d5 es fácil de soportar.
12. �f4!
Las blancas apuestan por mantener el peón de d5 apoyado y esperan que sean las negras las que eliminen la tensión, manteniendo la posición cerrada.
12.
13. e3!
�h6 �d7
Las negras pueden ganar un peón con 13 ... �xf4!? 14.exf4 pero las blancas tienen compensación en las dos variantes posibles: A) 14 ... �xd5 15.�c4 (l 5. "f1.dl
I?)
15 ... \MIa6 16.�xd5 exd5 17.�e3�B) 14 ... exd5 15JMl "f1.e8 16.�f1 �e6� 14. "f1.d1 e5?!
Las negras ceden demasiado pronto. A partir de aquí su posición quedará demasiado rí gida y no podrán emprender ningún tipo de
---Estrategia y táctica
juego. l 4 . . . tWc7l5.fJc4 (15.dxe6fxe6 16.fJc4 f5 6.g3 �g7 7.e3 d6 8.�h3
d5) l 5 ... �b5! 15. fJe2 frae8 16. tWe2 tWd8 1 7. fJe4 tWe7 18. a4 b6 19. frel wh8 20. fradl
Las piezas blancas sencillamente van ocu pando las mejores posiciones
20. frgS 2 1. fJel ! ?
y finalmente preparan el juego activo en el
flanco de dama que es el lugar menos aten dido por las piezas negras.
2 1. frg6 22. fJd3 fregS 23. b4! fJh5 24. bxe5 bxe5 25. frbl �eS 26. tWdl frg4 27. fJa5 f4? Todavía no 'se podía hacer
28.h3!? 28. exf4 2S ... fJxf4 29.fJxf4 �xf4 30.fJc6 tWf6 31.frbS+ �f5 32JbgS+ frxgS 33.�xa7 tWg6 34.�e6 tWg5 35.a5 h5 36.h4 tWf6 37.tWxh5+ �h6 3S.�e7 1-0
Esta partida con la misma variante represen ta el punto de vista opuesto a la anterior.
�
Hodgson,J - Fedorowiez,J.
'.Cannes, 1992
l.d4 �f6 2.�g5 eS 3.�f6 gxf6 4.d5 tWb6 5.tWc1
Tal vez la función más eficaz del alfil sea sostener bien el punto d5.
8. 9.
e6 fJd7
Buscando fJf6 para obligar al cambio de peones.
10. dxe6!? fxe6
Las blancas intentan un plan muy diferente: abrir el juego antes de que el rey negro esté seguro, pero al hacerlo así liberan el potencial del centro negro de peones y de la pareja de alfiles. 1 1. g4 fxg4 1 2. �xg4 �f6 13. !Igl frgS 14. �h3 �d7 1 5. �bd2 0-0-0 16. fJe4 tWa6 17. ®f4
Las blancas amenazan cosas, pero la posición negra despliega todo su potencial ahora.
Estrategia y táctica ---17. 18. 18. ilid6+ 19. Wfi 19 ... �xc3+!? 'fXI5!+ wb8 �xe3 20.bxe3? �xe3+-+ 21.wf1 �xg1+ 22.wxgl �xa1 23.We7 �f6 24.Wxf6 !:!:g8+ 0-1
\t>
Georgiev,K - Marinkovie,I•
Cacak, 1996 l.d4 �f6 2.�g5 e5 3.�f6 gxf6 4.d5 Wb6 5.Wct f5 6.g3 �g7 7.e3 d6 8.�g2 �d7 9.�h3 Tal vez esta partida sea la que convenció a Sargissian y otros de jugar primero 9.�d2!?9. h5
La idea de situar este peón en h4 y enrocar largo es muy lógica, la batalla por la elasticidad del centro de peones vendrá más tarde.
10. �d2 h4
1 1 . �f3?!
Fuerza el cambio inmediato del peón pero el caballo se aparta de su circuito natural por c4.o11.Wc2 1 1 . 12. 13. 14. hxg3 �h4 We2 hxg3 �f6 �d7 �e4!?
Con las líneas abiertas para los alfiles e incluso las torres, la eventual perdida del peón de e4 no parece grave.
15.�f4 0-0-0 16.�xe4 fxe4 17.0-0-0 Wa6+ 1 8.wb1 Wa4 1 9.Wd2 �f6 20.�hg2 !:!:dg8 21.�e3 b5 22.!:!:e1 wb8 23.!:!:edl a6 24.We1 b4 25.b3 Wb5 26.e4 Wa5 27.!:!:xh8 !:!:xh8 28.!:!:hl Wd8 29.Wgl Wg8 30.Wg2 !:!:xh 1 + 31.Wxh1 �h8 32.Wh6 �f6 33.Whl �h8 34.Wh6 �f6 35.Whl Yz-Yz Hodgson,J - Costigan Filadelfia Open, 1990
•
I.d4 �f6 2.�g5 e6 3.�d2 d5 4.e3 �f5 5.�xf6 gxf6--- Estrategia y táctica
Con el alfil en f5 las blancas ganan algunos tiempos atacándolo. Con el alfil por dentro los problemas son diferentes.
6. f)e2 e5?
La pareja de alfiles no justifica esta precipi tada apertura del juego. Las blancas están mejor desarrolladas y pueden aprovecharse.
7. f)g3 7 ... �g6 8.h4
(8f41?)
8. \!!Ih5
�e6
La casilla h5 juega un papel importante en esta estructura. 8. 9. 10. 11. \!!Ie7 �e2 Hg8 O-O f)d7 e4!?±
Las blancas completan la apertura del juego y logran una gran ventaja. También era in teresante II.f4!?
11 ... exd4 12.exd5 �xd5 13.exd4 \!!If4 14.f)e4 frg5 15.\!!Ixh7 Hg6 16.f)e3 �e6 17.�e4 �xe4 18.f)xc4 \!!Ixd4 19.Hfe1 + f)e5 20.f)xe5 fxe5
2 1 .frad1 \!!Ixb2 22.®h8 !:!e6 23.f)f5 ®xa2 24.f)g7+ we7 25.f)xe6 fxe6 26.\!!Ih7+ wf6 27.!:!d7 1--O
LA P ARE.JA DE ALFILES
YLAS CASILLAS NEGRAS SIN
PEONES DOBLADOS
La circunstancia a la que hace referencia el título de esta sección se produce sobre todo en la variante 2 ... e6, aunque también puede suceder en otras. Sin peones doblados los alfiles tienen muchas más posibilidades de llegar a dominar el juego y por lo tanto las blancas tienen que lograr algún otro tipo de compensaciones y generalmente jugar de forma mucho más aguda. Algunos de los di ferentes problemas que se plantean los vere mos en las siguientes partidas.
Hodgson,J - Rogers,I
Wijk aan Zee 11, 1989
•
l.d4 f)f6 2.�g5 e6 3.e4 h6 4.�xf6 \!!Ixf6 En esta variante las negras consiguen la pa reja de alfiles sin que su estructura de peones quede dañada. Las circunstancias compensadoras para las blancas también existen pero son de una naturaleza menos permanente, desarrollo y superioridad en el centro. 5. 6. 7. d6 f)d7Una idea similar a la de la partida se produce en la variante: 7.�d3?! c6! 8.\!!Ie2 e5 9.d5 �e7 1 0.0-0-0 �d8!+ Y las negras ya están un poco
mejor.
7. c6!
Estrategia y táctica
---\Wd8 9. \Wa5±
8. 0-0-0 e5
Cuando las negras logran realizar esta jugada sin problemas se puede decir que al
menos han igualado. 9. h4?!
� g4-g5-7 es importante recordar que a
9.dxe5 hay que contestar 9 .. :f)xe5 (9 . . . dxe5?
lO.tfJb5!±)
9.
10. \We3
Las negras comienzan una maniobra muy interesante basada en su dominio de las ca sillas de su propio color. El caballo puede ir a e6 (o g6) Y f4, el alfil de blancas a g4 y el de negras ... . 11. �e2 11.d5 tfJd7! d tfJc5, �d8-b6+ 1 1. tfJe6 11...�g4!? 12. �c4!? �d8!
d �b6 Xd4 El alfil de casillas negras co mienza a convertirse en el protagonista de la historia, su aparición en la diagonal a7-g1 donde no tiene rival ni barreras amenaza des equilibrar la lucha.
13. �xe6
Una decisión muy drástica para eliminar una pieza que presiona las casillas negras y equi librar un poco la pelea en ese aspecto.
13. 14. dxe5 14.d5 �d7+ 14. 1 5. tfJa4 �xe6 dxe5 Se impide de momento �b6. 15. 16. <!;lb 1 o-o La variante 16.tfJc5 �b6 17.\Wc3 �g4 18.tfJxb7 �d4 ilustra la fuerza de los alfiles.
16. �g4 17. a:d3?
Rogers propone como único 17.\Wc3 b5 18.tfJc5 �b6+ pero también en este caso las negras están mejor.
17. 1 8. 18.tfJc3 �b6+ 18. b5! tfJc5?! �b6-+
No hay manera de deshacerse de la clavada. 19.
--- Estrategia y táctica 19.b4 a5 20.c3 \We7-+ 4 19. � 20 ... b4 21. �c4 �e6-+ 20. 2 1. a3 b4 \We7 a5 21.b4 axb4 22.axb4 \Wa7-+
0-1
Joksie,S - GaIlagher Ticino, 1990 1 .d4 f)f6 2.�g5 f)e4 3.�h4 g5 4.\Wd3
•
Una idea poco habitual que permitirá al ex perto de la apertura, Gallagher, dar un ver dadero recital sobre la fuerza del alfil de ca sillas negras. 4. 5. 6. 7. f.3 fxe4 \Wxe4 d5 gxh4 dxe4
En comparación con la más conocida va riante teórica que se produce después de 4.0 las blancas no tienen un peón doblado en e y no se ven obligadas a mover el rey a f2. Aún así la debilidad de sus casillas negras les hace sufrir.
7. e5!
Desde el comienzo las negras atacan en las casillas de su color
8. dxe5 f)e6 9. e3
9.\Wxh4 \Wa5+ 10.c3 \Wxc5� seguido de �e6 y 0-0-0
9. �h6!
El alfil toma la diagonal más sensible. 10. 10.b4 a5 l1.b5 f)b4l+ 10.e3!? f5 l 1.\Wxh4 �xe3CXl 10. 1 1 . g4 h3 �e1
El alfil de negras se pasea de forma insolente por la posición de las blancas.
1 2. 13.
\We2 b4
�e3
13. \We4 �xc5 14.�xh3 \Wb& con doble ataque a b2 y f2
13. \Wd5 Amenazando �g4 13 ... �xg4? 14.\We4
14. \Wd3
Entregando el peón de g4 las blancas re suelven parcialmente el problemas de sus casillas negras, pero el alfil de e3 sigue cor tando el tablero y las piezas blancas no pue den coordinarse
Estrategia y táctica ---15. 16. 17. 17 .. J;!:hg8!? 1 8. 19. 20. 21. exd3 flbd2 �e2 flxf3 b5 d4 fl:dl �xg4+ 0-0-0 �xf3 fl:hg8 fla5 fl:g2 f5!
Disponiéndose a reforzar la posición del al fil 22. 23. 24. 25. !!d3 fle5 a4 flg4? f4 fl:dg8 wc7 Como suele decirse, desesperación. 25 ... fl:8xg4 26.�xg4 fl:xg4 27.fl:xe3 fxe3 28.we2 flc4 29.wd3 flb2+ 30.wxe3 flxa4 31 .wd3 flb2+ 32.we3 !!g2 33.fl:f1 fl:xh2 34.fl:fi fldl + 35.wd3 wd7 36.d5 flf2+ 37.wc4 flg4 38.fl:xh7 flf6 39.fl:h6 flg4 40.fl:h7 flf6 41.fl:h6 fl:hl 42.d6 h2 43.dxe7 wxe7 44.c6 bxc6 45.bxc6 flg4 46.fl:h7+ wd8 47.wc5 fl:cl 48.fl:h8+ we7 49.!!h7+ we6 0-1 Adams,M - Karpov,A Las Palmas, 1994
•
I.d4 flf6 2.�g5 e6 3.e4 h6 4.�xf6 \!!Ixf6 5.flc3 d6 6.\!!Id2 g5!?Karpov ha obtenido algunos éxitos con esta jugada estratégicamente muy ambiciosa que trata de aumentar la influencia sobre un am plio grupo de casillas negras: f4, e5 y d4.
7. 0-0-0 7.flf3?! g4!
7. �g7
8. e5
Las blancas ejecutan este avance por medios tácticos, pero el importante peón de e5 no estará lo bastante apoyado en este caso. 8.h4 flc6� 8. 9. dxe5! dxe5 \!!Ie7 9 ... \!!If4?! 10.\!!Ixf4 gxf4 11.flf3 �d7 12.�d3 flc6 13 .fl:he 1 ± 10. 11. f4 flf3 flc6
Sería interesante intentar asegurar el futuro del peón de e5 con 11.g3
1 1 . 1 2. h4
�d7
Contra el intento de reforzar las casillas negras con 12.fle4 0-0-0 13.\!!Ic3 Karpov propone 13 ... \Wb4!, es de suponer que con la idea 14.\!!Ixb4 flxb4 15.fxg5 �c6! 1 2. 13. 14. \!!Ixf4 fle4 gxf4 0-0-0
--- Estrategia y táctica
Parece que las blancas han asegurado su importante peón de e5 pero ahora demostrará Karpov con una sutil reorganización la fuerza de sus alfiles.
14. 15. f)f6 1 5. 16. �e2 f)b8!! �e6 f)d7!
El caballo no se puede mantener en f6, y por lo tanto el peón de e5 comienza a sufrir.
1 7.
17.f)d4? �xg2:¡::; pero mejor es 17.f)xd7!+ 1 7. �xf3
1 8. �xf3 �xe5
El alfil de negras ha surgido triunfante y ha ganado un peón. La reacción imaginada por Adams sobre las casillas blancas no es suficiente. 19. 20. Esta es la clave lWe4 f1:xd7 e6 �xb2+!::¡:: 21.wxb2 frxd7 22.lWe3 f1:hd8 23.a3 ];[d4 24.g3 lWe5 25.];[el ];[e4! 26.lWxe5D ];[xe5 � ];[d2
27.];[e2 ];[dl ! 28.f)f4 frb5+ 29.wa2 ];[bbl 30.�h5 ];[al+ 31.wb3 ];[dbl+ 32.we4 ];[xa3 33.�xf7 ];[xg3 34.�xe6+ we7 35.f)d3 a5 36.];[f2 ];[e3! 37.frn+ wb8!-+ 38.];[e7 ];[e4+ 39.we3 frb5
0-1
Como contrapunto veamos ahora un ejemplo en el cual los alfiles son inferiores a los caballos.
�
Shereshevski,M - Barkovsky,E•
Minsk, 1981l.d4 f)f6 2.�g5 d5 3.�xf6 exf6 4.e3 �f5?! El desarrollo del alfil por esta casilla anima a las blancas para llevar a cabo un desarrollo diferente al standard con g3 y �g2.
5. �d3 �g6?!
El alfil no está muy bien aquí, pero las ne gras no quieren reconocer el escaso funda mento de su jugada anterior. Es mej or 5 ... �e6 perdiendo un tiempo que tal vez no sea muy grave. 6. 7. 8. f)e2 �d6 o-o f)e6 �b5!
Un interesante concepto, las blancas elimi nan la única pieza negra que no se ve afecta da por la rigidez de la estructura de peones.
8. o-o
8 ... lWd7?! para mantener la estructura flexi ble se ecuentra con 9.c4!±
9. 10.
�xe6 bxe6 f)be3
Estrategia y táctica
---Esta es la típica estructura de Trompowsky donde los caballos disfrutan de casillas firmes y los alfiles literalmente "se mueren de asco". 10. Hb8 11. b3 1MJc8 12. tfJf4 Hd8 13. tfJa4 1MJf5 14. tfJxg6 hxg6
3 parejas de peones doblados, aunque no sean débiles, limitan mucho las opciones de juego activo. 15. 1MJd3 1MJh5 16. f4 He8 17. Hf3 He7 18. Hh3 1MJg4 19. c4!
Finalmente viene la ofensiva 19. dxc4 20. bxc4 frb4 21. a3!
Las blancas acaban ganando material con una curiosa combinación
21 ... Hxa4 22.1MJb3+- Hxe3 23.1MJxe3 Hxc4 24.Hb11MJe6 25.1MJg3 g5 26.1MJd3 g6 27.He31MJd5 28.He8+ wg7 29.frbb8 gxf4 30.frg8+ wh6 31.Hh8+ wg5 32.h4+ wg4 33.1MJh3# 1-0
TRASPOSICIONES EN EL
TROMPO
Como es lógico en una apertura que queda definida después de la jugada dos, las posi bilidades de trasponer a otras son muy am plias. Gallagher hace un bonito experimen to en su libro presentando al lector una serie de diagramas que cualquiera identificaría como provenientes de la Defensa Siciliana,
la Francesa etc, solo para revelamos poco después que todos ellos provienen de la Trompowsky. N o repetiremos el experimento, pero dedicaremos las proximas líneas a estudiar elfenómeno; en primer lugar dividiremos las trasposiciones de la Trompowsky en aquellas que llevan realmente a otras aperturas y aquellas que tan sólo llevan a posiciones similares a las de otras aperturas.
TRASPOSICIONES REALES 1) El ataque Torre.
Tal vez la más importante, por su frecuencia, de las trasposiciones que se producen en la Trompowsky sea la que lleva al Ataque Torre. Tanto después de 1.d4 tfJf6 2.�g5 e6 como después de 2.�g5 g6 las blancas pueden jugar 3 . tfJf3 . Esta circunstancia incumbe sobre todo a las negras que deben tener cuidado de no verse fuera de su repertorio por una mala elección de su segunda jugada.
2) El ataque Veresov.
Se produce después de 1.d4 tfJf6 2.�g5 d5 3.tfJc3. Es una trasposición muy lógica pero no tiene mucho sentido (sería más normal jugar 2.tfJc3 ), excepto contra aquellos jugadores que nunca jueguen 1.d4 d5 con negras.
3) La formación Stonewall con el alfil fue ra de la cadena de peones .
. Algunos jugadores emplean el Trompowsky como paso intermedio para obtener una determinada formación que constaría de las siguientes jugadas (blancas): d4,�g5,tfJd2,e3 y f4. Esta formación es sólida y agresiva a la vez y la considero bastante adecuada en el siguiente orden de jugadas: 1.d4 tfJf6 2.�g5 d5 3.tfJd2 e6 4.e3 seguido de f4 cuando las negras den la ocasión ej: 4 ... c5 5.c3 tfJc6 6.f4. (Las jugadas dos y de las negras son intercambiables). Sin embargo no es objeto
--- Estrategia y táctica
de estudio teórico en este libro, sobre todo porque las negras pueden esquivarla fácilmente jugando 3 ... c5!, o bien 3 ... h6 4.�h4 c5, en el caso de que su segunda jugada haya sido 2 ... e6.
4) El gambito de dama.
Aunque es muy fácil llegar desde la Trompowsky al gambito de dama en la variante 2 ... d5, esta trasposición es muy poco frecuente. No existe un orden lógico que lleve a ella. La línea que más deberían cuidar las negras (si no quieren caer en el gambito de dama) es 1.d4 flf6 2.�g5 d5 3.e3 e6.
5) La francesa.
Existen algunas trasposiciones con cierta lógica a la Francesa aunque sean muy infrecuentes. Ej. l .d4 flf6 2.�g5 e6 3.e4 �e7 4. flc3 d5 o bien la más extraña en su desarrollo pero más posible en la práctica l .d4 flf6 2.�g5 fle4 3.�h4 d5 4.f3 flf6 5.flc3 e6 6.e4 �e7 7.e5 flfd7 8.�e7 Yfie7 9.f4 que lleva a una posición muy importante en la francesa con dos jugadas de retraso.
PSEUDO -TRASPOSICIONES Con este término englobamos aquellas situaciones en las cuales se llega a una posición similar a la de otra apertura pero que no es la misma. La importancia de esto es relativa desde el punto de vista teórico, pero no lo es desde el punto de vista práctico. Hay que tener en cuenta dos cuestiones importantes: 1) Existe la posibilidad de conducir al rival a un tipo de posición que no conoce o que le desagrada y 2) La práctica de la Trompowsky nos ayuda a familiarizamos con posiciones típicas de
otras aperturas y viceversa, el estudio de otras aperturas nos puede ayudar a desenvolvemos en algunas posiciones que pueden ser muy frecuentes en la Trompowsky. Pasemos a considerar algunos casos concretos:
1) El Gambito Blackmar.
Este gambito se produce después de las jugadas 1.d4 d5 2.e4 o bien 1.d4 d5 2.flc3 flf6 3 .e4. Tiene reputación de incorrecto pero en la Trompowsky es freceunte encontrarlo con un tiempo de más y en ese caso puede ser muy prometedor. Ej. 1.d4 flf6 2.�g5 fle4 3.�h4 d5 4.f3 flf6 5.e4!? o bien la misma vaiante con el alfil en f4.
2) La benoni.
En la variante de 2 ... fle4 hay varias posiciones que recuerdan a esta Defensa aunque nunca son las mismas. Ej. l .d4 flf6 2.�g5 fle4 3.�h4 c5 4.f3 flf6 5.d5 o lo mismo con el alfil en f4 o bien 1.d4 flf6 2.�g5 fle4 3.�f4 c5 4.d5 Yfib6 5.�cl e6 6.f3 flf6 y varias otras similares.
3) La siciliana.
La más importante de las aperturas de nuestros días también aparece en esta sección y por buenas razones; existen dos ,importantes variantes que llevan a posiciones de marcado caracter siciliano y además ambas son recomendadas en este libro: l .d4 flf6 2.�g5 fle4 3.�f4 c5 4.f3 flf6 5.dc5! y 1.d4 flf6 2.�g5 c5 3.flc3 cd4 4.Yfid4. En consecuencia recomiendo al lector familiarizarse con las ideas y las posiciones que se producen en estas otras aperturas si quiere llegar a ser un experto de la Trompowsky.
CAPÍTULO
1
Va ria ntes poco usuales
1.d4
f)f6 2/�g5
En este primer capítulo vamos a tener en cuenta tres jugadas, diferentes a las cinco alternativas principales de las negras en la Apertura Trompowsky. Dos de ellas (2 ... d6
Y 2 ... b6) suelen conducir a una de las estruc
turas básicas de esta apertura, consideradas en la Primera parte de este libro, la que re sulta del cambio del alfil blanco por el ca ballo de f6 y la captura de las negras con peón. Dada lo poca utilidad de la jugada pre via al cambio, en las posiciones que luego se producen, creo que estas jugadas hacen dificil la tarea negra de igualar, aunque no dan resultados muy diferentes a los de la va riante 2 ... . g6 estudiada en el segundo capí
tulo y que forma una unidad lógica con ellas. La tercera posibilidad, 2 ... c6, resulta más últil
si las blancas cambian en f6, pero no vamos a considerar mucho esa opción porque re presentaría una trasposición a las posiciones de los Capítulos 13 y 14. En este capítulo vamos a presentar alternativas independien tes que llevan a posiciones con estructuras muy diferentes. PARTIDA l
�
Skembris,S - Nikolaidis,I•
Grecia, 1 997 1. 2. d4 �g5 f)f6 d6Ésta es una continuación poco importante desde el punto de vista teórico, pero relati vamente frecuente en la práctica. ¿Cuál es el objetivo de esta jugada, si después del cam bio de alfil en f6 este peón haría mejor avan zando a d5? En primer lugar hay muchos jugadores que no asumen esta premisa. Pero lo más importante, el mayor motivo para la jugada 2 ... d6 es que algunos jugadores de
blancas utilizan la Trompowsky sin ningu na intención de cambiar en f6, sino como un camino de paso para "sistemas" de desarro llo "hipersólidos" y que tienen como mayo res virtudes la escasez de teoría y la existen cia de un plan fácil. ¿Cuáles son estos "sis temas"? Pues principalmente el Ataque To rre y el muro de piedra con blancas, con el
______________________ 1.d4 fJf6 2.�g5
alfil fuera de la cadena de peones. Por lo tanto, cuando el conductor de las negras "siente asco" de dicha perspectiva y considera muy jugable las posiciones con el cambio en f6, lo provoca con esta jugada.
3. �xf6
Ahora el cambio es casi forzado porque en otro caso las negras llevan a cabo un sistema de desarrollo que deja mal colocado al alfil de g5. Por ej: 3.fJd2 fJbd7 4.fJgf3 e5 5.e3 �e7 con posición muy cómoda.
3. exf6
Esta jugada lleva en el 90% de los casos a posiciones de la variante 2 ... g6, porque es muy dificil para las negras desarrollar de otra manera. En esta partida consideraremos esos pocos casos en que las negras evitan la ju gada g6. La variante 3 ... gf6 es más indepen diente, aunque curiosamente se juega mu cho menos, y la consideramos en la próxima partida.
4. e3
El sistema de desarrollo propuesto para las blancas es el ya conocido c4----fJc3-e3----fJge2-g3 y �g2. El orden más lógico sería jugar ya 4.c4, pero no es muy importante porque pa rece poco probable que alguien juegue aquí 4 ... d5.
4. f5
Naturalmente 4 ... g6 es la jugada más fre cuente aquí, trasponiendo a 2 ... g6.
5. c4!?
El orden más restrictivo. Con la misma in tención se puede jugar: 5.g3 fJd7 6.�g2 y ahora nos encontramos con dos posibilida des:
DIA GRAMA DE ANALISIS
A) 6 ... fJf6 7.fJe2 c6 8.c4 d5!
Esta partida refleja la necesidad de jugar más pronto c4 y fJc3 para evitar esta jugada. 9.cxd5 fud5 10.fJd2 �e7 11.0-0 h5 con el centro abierto los alfiles negros son activos y pueden desarrollarse de fonna más natural, por ejemplo con 11...0-0, aunque de todos modos el plan del texto es factible. 12.h4 g5!? esto es mucho más peligroso (para los dos bandos) con el centro abierto, pero ése es el estilo de Kupreichik. 13.hxg5 h4 14.lMJb3 hxg3 15.fJxg3 �xg5 16.fJf3 f4 17. exf4 fJxf4 18 .fUe 1 + wf8 19. fJe5 Y2-Y2 Cech,P-Kupreichik,V. Berliner Sommer 1998.
B) 6 ... �e7 7.fJe2 o-o 8.c4 fJf6 9.fJbc3 �e6 10.lMJb3 La dama impide el desarrollo de la inicitiva blanca. (Era mejor 10.lMJd3) 10 .. JTh8 11.0-0 c6 12.fJf4 �d7 13.lMJc2 a6 14.b4 b5 El dubitativo juego de las blancas ha penniti do a las negras reaccionar allí donde eran más débiles. Ahora las blancas deben elegir entre cerrar la partida o rupturar entregando peones, lo cual lleva en último ténnino a la simplificación. 15J�fd1 (15.c5 d5! =) 15 ... bxc4 16.d5 cxd5 17. fJcxd5 fJxd5 18.fJxd5 fí:c8 19.fí:d4 �f6 20.fJxf6+ IMJxf6 21.fí:ad1 �e6 22.�d5 (La ventaja de 22.fí:xd6
Capítulo 1
---es aparente. Por ej: 22.J;¡:cd8! 23.l;ha6 �xdl + 24.Wxdl Wb2 y el peón pasado negro vale más que los dos blancos) 22 ... �xd5 23.�xd5 �fd8 24.�xf5 Wg6 25.e4 �e8 26.�d4 c3 27.�f3 h6 28.�xc3 �xc3 29.Wxc3 �xe4 30.a4 We6 31.wg2 We5 32.Wc8+ wh7 33.�xe4 y;-y; Nesterov,J-Urban,KlKatowice op 1992.
5. 6.
f)d7 g6
Al final vemos que en esta partida las negras juegan también g6, por lo que el plan desa rrollado aquí también lo podrían realizar en la variante 2 ... g6, Y es bastante interesante.
Las partidas que siguen un rumbo totalmen te independiente se tienen en cuenta en las siguientes líneas:
7. g3
Habría que ver la respuesta negra a 7.f)ge2, aunque 7 ... h5 sigue siendo posible.
7.
8. h4
h5!?
Por supuesto esta jugada no es forzada, pero parece la más lógica en este orden de juga das.
8.
9. �g2 f)f6 �h6!
Muy bien. Las negras aprovechan para de sarrollar su alfil a una casilla más agresiva en un solo movimiento y especulan con los sa crificios en f2 y e3 y con la ruptura g5.
10. f)ge2 f)g4 Ya se amenaza �e3
11. Wd3 12. b4!?t
c6
La partida comienza a tomar un rumbo pare cido al de otras muchas analizadas bajo 2 ... g6. Las blancas aceleran su juego en el flanco de dama y retrasan su enroque, que ahora sería un poco expuesto debido a la rup tura g5.
12.
13. f)f4 a6
Por supuesto no 13.0-0?! g5--7. Pero sí pare ce mucho más lógica 13.a4t
13.
14. a4
o-o
Es la continuación lógica, aunque ahora ya es a considerar el enroque. 14.0-0 g5!? 15.hxg5 Wxg5 16.f)ce2 (16.f)a4 h4 17.f)b6 hxg3 18.fxg3 �b8 19.e4 con posición de doble filo.) 16 ... h4 17.f)h3 We7 (17 ... Wh5 18.f)ef4!±; 17 ... Wg7 18.gxh4±) 18.�ael°ocon idea de e4. La posición es muy difícil de va lorar:
14. �e8
L\�f4 Xh4 [14 ... �xf4?! 15.exf4! �e8+ 16.wf1 L\ �f3, wg2t]
15. wf1
De nuevo lo más lógico, aunque sigue sien do interesante 15.0-0 g5!? 16.hxg5 Wxg5 17.f)ce2 ( 17.d5 h4 18.f)h3 We7 19.f)e2)
15. We7 15 ... �xf4 16.exf4±
16.
Buscando una casilla más cómoda para el rey en g2. La posición está llena de posibili dades atractivas, por ej: 16.a5 para seguir con d5; 16.�a2 (con idea de defender la
segun-______________________ 1.d4 fJf6 2.�g5
da, y de un eventual �e2) 16 ... �xf4 17.gxf4t 1 6. fJe5!?
Con este golpe táctico las negras logran cambiar su caballo por el alfil de blancas, pero ¿es esto un progreso? Sin el caballo la rigidez de la posición se hace muy pesada para las negras y su esperanza está en abrir algunas diagonales de la forma en que lo in tentan en la partida.
17. lWe2!
17.dxe5 dxe5tz y los peones negros recupe ran su movilidad.
1 7. fJxf3 1 8. IWxf3± �e6!?
Tratando de provocar d5 para abrir la gran diagonal negra sin dejar ningún punto fuer te para los caballos blancos. [18 ... c5?! Xd5]
19. fJxe6
y no 19.d5?! �d7+ @
19. IWxe6?!
Esta jugada permite que se concrete la ven taja blanca. Algo mejor es 19 ... fxe6
20. d5!t
Se asegura la creación de debilidades en el centro o el flanco de dama negro
20. cxd5?!
Parece lo más sumiso. 20 ... lWe5 21.�clt; 2o ... lWd7 21.wg2 �g7 22.�aclt
21. fJxd5± �ac8 22. fJb6
Evitando el contrajuego que se produciría después de 22.�c 1 b5tz 22. 23. Ll �f6-d8= Xb6 aS �c6 �g7! 24. �b1 24. 25. 26. 27. �f6 wg2 �d8 b5 axb5 cxb5! ? 27.�xb5 �xb6 28.�xb6= 27. �c2
las negras buscan desesperadamente contrajuego
28.
29. fJd5!
�xa5 �hd1?
Un error importante. Tras 29.b6!?t la debi lidad del peón b7, la mala posición del alfil en a5 y las múltiples oportunidades tácticas del caballo de d5, harían la defensa negra muy dificil.
Capítulo 1 29. b6 30. �bc1 �ec8+ 31. �xc2 �xc2 32. flf4 WJe7 33. �d4 �c5 34. �d5 �c2 35. �d4 wg7 35 ... �c5 36.�d5 WJd7 37.WJd1� 36.f)d5 WJe5 37.WJdl� �b2 38.WJal �xb5?? [38 ... �d2 39.WJa4 �xd4 40.WJxd4=] 39.f4! 1-0 PARTIDA 2 Hodgson,J - Salem,A Campeonato Británico, 1991 l.d4 flf6 2.�g5 d6 3.�xf6 gxf6 4. e3!
•
Esta es una de las pocas posiciones en que, después del cambio en f6, no recomiendo un
inmediato c4, y precisamente por culpa de la jugada de esta partida. Eso no quiere decir que c4 no siga siendo una jugada importan� te en los planes blancos. 4.c4?! c5! provo cando una inmediata tensión en las casillas negras y preparando la salida de la dama a b6. En esta ocasión parece que las blancas
tienen algunos problemas para responder a esto:
A) 5.dxc5 WJa5+ (5 ... dxc5 6.WJxd8+ wxd8=) 6.WJd2 WJxc5 7.e3<SJ
B) 5.d5!? f5 6.flc3 �g7 7.WJd2<SJ
C) 5.e3?! esto o pierde un peón o debilita mucho las casillas negras. 5 ... cxd4 6.exd4 WJb6 7.b3 (7.WJd2 �h6!+) 7 ... flc6 8.fle2 (8.flf3 �g4+) 8 ... �f5 9.WJd2? (9.flbc3 era necesario, pero las negras están bien.) 9 ... flb4!-+ Peters,T - Tate,E Virginia Open, 1998 (0-1 en 18)
4. b6?!
Con pareja de alfiles no suele ser buena idea fianchettar el alfil que tiene oponente. Ade más, esta jugada ocupa una casilla impor tante para el contrajuego sobre las casillas negras. Mejor parece 4 ... c5!? 5.c3 Aparente mente adelantándose a WJb6. Las blancas pla nean un desarrollo del siguiente estilo: alfil a d3 y caballo de rey a f4, y, si se puede, h5 (casilla ideal en estas estructuras), caballo de dama a d2 y dama por las casillas blancas. Es una disposición bastante atractiva, pero no impide que 5.fld2 me parezca un orden más exacto. Ej: 5 ... WJb6 6.f1c4) 5 ... cxd4?! per mite al caballo blanco salir por la casilla más activa. (5 ... WJb6!? 6.WJc2! y no es bueno 6 ... �f5?? 7.WJxf5 WJxb2 8.WJc8#) 6.cxd4 flc6 7.flc3 �d7 8.�c1 �g7 9.flge2!± Ahora el ca ballo blanco va feliz a h5, donde ganará un tiempo. 9 ... f5 1 0.flf4 O-O 11.flh5 �h6 12.�e2 a6 13.0-0 WJa5 14.f4 preparando el paso de la torre al bastante desprotegido, por las ne gras, lado de rey. 14 ... �fd8 15.WJe1 wh8 16.WJh4 el ataque es ya decisivo. 16 ... �f8 17.�f3 �e8 18.�g3 WJd8 19.WJg5 1-0 Zichichi,A-Fabiano,G/Catania 1994.
_____________________ 1.d4 fJf6 2.<Iig5
Tomando de inmediato la oportunidad ofre cida por la jugada negra. Las negras pueden perder su
p
areja de alfiles y tener débiles las casillas blancas, todo en el mismo lote.5. 6. 7. 8. <Iin fJd2 g3 <Iib7 i.We8 f!g8 fJe6
Esto evita de momento el cambio de alfiles, pero no mejora la situación porque las casi llas blancas del flanco de rey son débiles.
9. fJe2 e5?!
y esto es un error posicional "de libro" que
deja huecos permanentes en el flanco de rey. La estrutura necesaria incluía e6, f5 y d5.
10. 1 1. e3 i.We2 i.Wd7 f5
Para defender h7, pero ahora el peón amena zado es el de f5.
12. 0-0-0 0-0-0 13. <Iig2 wb8 14. fJn f6 1 5.
fJh4!+-La debilidad en f5 es decisiva para la suerte
de la partida. 17.d5 !? 15. 16. 17. 17. fJe7 <Iixb7 wxb7 f4 d5
Adelantándose a la jugada blanca de estran gulación d5, pero entregando un peón sin compensación real.
18. 19.
dxe5 fxe5 fxe5 i.We6
Durante unas jugadas se mantiene la ilusión de que el peón puede recuperarse:
20. fJn e5 21. fJf4 i.We6 22. f!hf1 <Iig7 23. fJg5 i.We8 24. fJge6 f!d7 25. i.Wb3 i.We8 25 ... <Iixe5? 26.fJxc5+ 26. fJxg7 f!xg7 27. fJxd5
Finalmente son las blancas las que ganan otro peón.
27 ... e4 28.i.Wb5 fJxd5 29.f!xd5 a6 30.f!xd7+ f!xd7 31.i.Wb4 i.We6 32.i.Wf8 i.We4 33.i.Wxf5 i.Wxe3+ 34.wbl we7 35.e6 f!e7 36.i.Wf4+ 1-0
PARTIDA 3 Pedersen,H - Elgaard,B Ringsted, 1992 1. 2. d4 <Iig5 fJf6 b6
•
Capítulo J
---Otra continuación secundaria que aparece de vez en cuando en los torneos abiertos de cualquier parte del mundo. Después de lo que hemos dicho respecto al doblaje de peo nes y al fianchetto del alfil de blancas, está claro que tenemos que recomendar el cam bio en f6, seguido de los planes con c4. Pero las dos jugadas de caballo que preparan e4 son lo bastante interesantes para merecer un
tratamiento particular en la partida 4. 3. �xf6 exf6
Una vez más, después de esta jugada, lo nor mal es llegar a posicones que se podrían al canzar con las variantes 2 ... d6 ó 2 ... g6 aun que hasta ahora no hemos tratado el caso del fianchetto del alfil de dama en las partidas modelo analizadas con dichas variantes.
4. 5.
e3 �f3
�b7
Una de las diferencias interesantes con las partidas vistas hasta ahora es que las blancas no pueden desarrollar su alfil por fianchetto a la vez que sacan el caballo por e2. La solu ción más simple es hacer esta jugada. Otra idea que merece la pena considerar es apro vechar el fianchetto del alfil de dama negro para tratar de cambiar el alfil sin tener que
jugar g3:
5.�d2 g6 6.�gf3 f5 7.c3 No hay prisa por hacer esta jugada. (7.�d3) 7 ... �g7 8.�d3 o-o 9.0-0 d6 10.a4 El punto de ruptura en a5 provoca este avance y justifica más que en otras posiciones el despliegue de las blan cas. 10 .. :f)d7 l 1.a5 �f6 12.'Mia4 (Con esta jugada, por motivos tácticos, las blancas no acaban de cambiar el alfil de casillas blan cas. Otra forma de intentarlo es 12.'Mie2, con idea de �a6 12 ... He8 (12 ... 'Mic8! ?) 13.�a6!±) 12 ... 'Mie7 13.a6 (13.�b5?! a6 14.�c6?? b5) 13 ... �c8 14.�b5 c5 15.Hadl una jugada mis-teriosa 15 ... �e6 16.�c4 (16.Hfel ! ?) 16 ... d5 17.�ce5 c4 18.b3 �e4 19.Hcl cxb3 20.�c6°o Yz-Yí Jansa,V-Keene,R1 Amsterdam, 1973.
5. 6. 7. 8. c4 �c3 �e2 g6 �g7 d6
Puesto que se va a llevar el alfil a la gran diagonal para cambiarlo, es mejor no debi litar las casillas blancas del enroque con g3 y �g2. 8. O-O 9. 0-_0 f5 10. �d2 �d7 1 1 . �f3 �xf3 12. ilif3t
Las blancas han conseguido una ligera ven taja, con perspectivas de ataque en el flanco de dama. Sin embargo, a partir de aquí su plan se aparta de lo natural.
15.b4! ? 12. 13. 14. 15. 15. 'Mid3 Hacl Hfel c6 'Mic7 Hfe8 �f6
______________________ 1.d4 tzJf6 2.fig5 16. 17. 18. e4 tzJxe4 tzJc3 fxe4 �d7
Parece más natural cambiar el molesto caba llo negro 18.tzJxf6+ fixf6 19.h3=
18 ... tzJh5= 19.�d2 �f5 20J!cdl tzJf4 21.tzJe2 !!xe2 22.!!xe2 �g4 23.g3 fih6 24.!!e3 f5 25.whl tzJh3 26.�e2 fixe3 27.�xe3 �e4? Al final las negras pierden el control de las complicaciones y tiran la partida. [27 ... f4!+] 28.wg2 �g4 29.�h6 �e4 30.!!el l-O
PARTIDA 4 Speelman,J - Blackstock,L
China, 1981 l.d4 tzJf6 2.fig5 b6 3.tzJd2
Con esta jugada las blancas prefieren man tener la presión de su alfil en g5 y trasladar a las negras la decisión de mover su peón e (en cuyo caso las blancas toman el centro con e4) o su peón g (entonces pueden tomar en f6 en mejores condiciones). Con esta misma idea es interesante
3.tzJc3! ? fib7 4.tzJf3 Para responder a e6 con e4. 4 ... g6 5.d5 (5/iixf6 exf6 6.e4±, seguido
de fid3, dificultando f5, parece prometedor.) 5 ... d6 6.e4 fig7 7.�d2 o-o 8.fih6t Reinaldo - Castaldo, Avilés Cto Europa Junior. 2000.
3. 4.
fib7 tzJgO e6
Las negras tienen que decidirse a desarrollar su alfil de rey y pueden optar también por 4 .... g6 5.c4 Conquest quiere jugar e4 sin cambiar su alfil y lo consigue. [5.fixf6 exf6 6.e4t (6.g3!?) ] 5 ... fig7 6.�c2 d6 7.e4t Ahora el alfil de b7 corre el riesgo de quedar fuera de juego de forma permanente. 7 ... tzJbd7 8.h3 o-o 9.fie2 c5 10.d5! Aquí está. El desarrollo del alfil por b7 demuestra ser un derroche de tiempos. 10 ... b5 11.cxb5 a6 12.0-0 axb5 13.fixb5 fia6 14.fixa6 �xa6 15.a4 �a8 16.b3 e6 17.dxe6 fxe6 18.�ad1 d5 19.!!fe1± Conquest,S-Holst,AlEstocolmo 1999 (1-0 en 45) 5. 6. 7. e4 fixf6 fid3 h6 �xf6
Llegamos a la posición básica del cruce en tre estas dos variantes del Trompowsky. Las partidas que analizamos aquí, y la mayoría de las que llegan a esta posición, lo hacen por el orden 1.d4 tzJf6 2.fig5 e6 3.e4 h6 4.fif6 �f6 5.tzJf3 b6 6.fid3 fib7 7.tzJbd2, pero este no
Capítulo 1
---es el orden recomendado en ---este libro ni para las blancas (recomendaremos 5.fJc3) ni para las negras (no recomendaríamos 5 ... b6). Por ese motivo lo analizamos aquí al ser ésta la única manera en que podemos llegar a ella.
7. d6
Ahora las negras también pueden jugar 7 ... \Wd8 8.e5 (8.\We2 {}ie7 9.0-0-0 c5 y ahora con 10.dxc5! (en vez de 1 0. d5!? exd5! 1 1 . exd5 {}ixd5 1 2. \We5 {}ie6 1 3 . \Wxg 7 (}if6 14. \Wg3 d5 15. c4! wj8 16. \Wf4!?OCJ Kosten, A Rotstein,A/París 1994) 10 ... {}ixc5 11.e5t ha bilitando la casilla e4 para las piezas y las blancas estarían mejor) 8 ... {}ie7 9.\We2 Las blancas tienen una perfecta centralización y se preparan sencillamente para enrocar largo y atacar al rey negro en el centro o en el enroque. La posición negra parece sólida, pero es sorprendente la gran cantidad de par tidas en las cuales se desmorona en pocas jugadas. 9 ... d5 10.exd6 Mejor abrir, a pesar de la pareja de alfiles. Las blancas tienen mejor desarrollo y si la partida se decide a largo plazo la pareja de alfiles sería más va liosa. 10 ... cxd6 11.0-0-0 \Wc7 12.wb1 fJd7 13J!c1 fJf6 14.c4 0-0 15.g4 Una jugada tí pica de Bellón. Pero en este caso es algo más. El punto de ruptura en g5 hace que la carrera de ataques sea demasiado desigual. 15 ... fJxg4? muy peligroso 16 J!hg1 fJf6 17.\We3 1-0 Bellón López,J-Alonso,R/ Capablanca B, Cienfuegos, 1996. A primera vista resulta un poco extraño que las negras abandonaran aquí, pero profundizando un poco más podemos sentimos solidarios con Alonso y compartir su punto de vista Ej:(17.i.We3 wh8 18.�xg7! wxg7 19.�gl+ wh8 20.i.Wxh6+) 8. i.We2 g6 9. h4 {}ig7 10. c3 i.We7 1 1. 0-0-0 fJd7 12. wb1
Las últimas jugadas blancas son muy signi ficativas. Amparadas en su perfecto control del centro, las blancas se preparan para lle var a cabo su iniciativa en cualquier sector del tablero, y no temen a la pareja de alfiles porque pueden eliminar el de casillas blan cas cuando les convenga.
12 ... 0--0-0 13.{}ia6! c6 14.fJe1 �he8 lS.fJc2
fJb8 16.{}ixb7+ wxb7 17.hS gS 18.�he1 t. PARTIDA S
�
Zlochevskij,A - Riazantsev,Aé
Moscú, 19961 .d4 fJf6 2.{}igS b6 3.{}ixf6 gxf6 Poco coordinado con b6.
4. e4
Por supuesto, planes basados en c4-fJc3- y el cambio del alfil de casillas blancas en la gran diagonal, o bien planes con e3 y c3, son posibles, pero ya hemos visto cosas pareci das. Con este orden de jugadas las blancas están en condiciones de jugar un más ambi cioso desarrollo.
4.
S. fJc3
{}ib7 e6
______________________ 1.d4 fJf6 2.<iig5
6. fJge2 d6 7. fJg3 t.We7 8. dS
Esta jugada debilita las casillas negras y nor malmente hay que tener cuidado con ella. Sin embargo ahora el alfil de negras tiene probemas para situarse en la gran diagonal (debido a un eventual fJh5) y el de blancas está fuera de juego .
8. fJd7 9. <iie2± 0-0-0
Cualquier lugar es malo para el rey negro pero esta jugada es la señal para que las blan cas inicien el ataque
10. a4 <iih6 1 1. aS cJib8 12. axb6 axb6 13. t.Wbl
Una estrategia muy primitiva siempre se jus tifica por defectos considerables en la posi ción rival, y ése es el caso.
13. fJcS 14. O-O fS 1 5. t.Wa2 fxe4 16. b4 exdS 17. bxcS dxcS 18. t.Wa7+ cJic8 19. <iia6
19.<iig4+ combinada con fJf5 gana material a cántaros.
19 ... <iixa6 20.t.Wxa6+ cJid7 21.fJxdS t.WgS 22.fJxe4 1� PARTIDA 6 Hodgson,J - Costigan Filadelfia open, 1990 l.d4 fJf6 2.<iigS c6
•
Una jugada poco frecuente, aunque lo bas tante sana como para merecer atención. Las negras preparan la salida de la dama a b6 ó a5, lo cual tiene su peso en algunas varian tes. Están preparadas a tomar con el peón "e" en caso de cambio, y a colocar inmediata mente su peón en d5; en esta línea la jugada c6 es perfectamente útil. Pero no quieren jugar d5 directamente, para evitar las líneas supersólidas que se producen sin cambiar en f6. El G .M. rumano Suba es su principal de fensor y ha logrado hacer algún adepto. Con sideraremos dos variantes para las blancas: 3.fJd2 y 3.<iif6 (que se verá en la próxima par tida).
3. fJd2
Éste es un intento de seguir buscando ven taja sin cambiar el alfil, del cual hay pocos ejemplos y que merece la pena investigar más. Naturalmente, las negras deben hacer algo porque prepara e4. [3.e3?? es por su puesto una pésima jugada, pero es sorpren dente la cantidad de jugadores que caen en este truco tan simple. 3 ... t.Wa5+ gana una pie za. 0-1 Vas sallo - Gamundi, Salamanca 1998.
Capítulo 1
---La continuación más nonnal, pero pennite trasponer a 2 ... d5 y algunos jugadores pre fieren justificar 2 ... c6 de otra fonna: 3 ... Wb6!? atacando dos peones 4.'fJgO! La
única fonna de dar sentido al esquema blan co, aunque hay que entregar un peón. (4.'fJb3 d5 Y el caballo blanco no está bien situado
en b3.) 4 ... Wxb2 5.e4 d5 y ahora:
A) 6.�d3 'fJxe4 7.'fJxe4 dxe4 8.�xe4 Wc3+ 9.�d2 Wc4 10.c3 (tal vez 1 0. �d3 We6+ 11.�e3OCJ) 10 ... 'fJd7 11.Wc2 g6 12.fíb1 �g7 13.'fJg5 Ia compensación blanca es muy du dosa, pero las negras comienzan a hacer ju gadas extrañas. 13 ... a5 (13 .. . 'fJb6! 7 14.fíb4 Wa6 15.�d3 Wa5 16.0-0 �f5+) 14.�e3 O-O 15.h4 f57 (15 ... e5) 16.�d3 Wd5 17.h5 con un fuerte ataque. Wilgenhof,O-Kohler,AlDieren op 1991/ (1-0 en 89)
B) 6.e5 'fJe4 7.'fJxe4 dxe4 8.fíb1 Wxa2 9.'fJd2 Wa5 1 0.�e2 g6 11.h4 (También se puede probar la más nonnal 11.0-0!7 f6 (1 1 . . . Wd5 12.�e3f5?! 13. exf6 exf6 14.�c4�) 12.�e3 f5 13.f3OCJ) 11...�g7 12.h5 h67! 13.�e3 g5 14.0-O b5 15.'fJxe4 con enonne compensación. Danielian,O-Hellsten,J/Hallsberg op 1993/ (1-0 en 27)
4. e3
Las blancas siguen aquí con su estrategia de elasticidad. Otra idea, infrecuente en el Trompo, pero jugable aquí, es 4.�xf6 exf6 5.e4!7 para aprovechar la mayoría de peones del ala de dama en el final. Este tema de la variante del cambio de la española no suele funcionar en la Trompowsky, pero en esta partida las blancas intentaron demostrar que c6 es una pérdida de tiempo. 5 ... de4 ( Claro que, para jugar 5.e4 con blancas, hay que demostrar que 5 ... Wb6! 7 no refuta de inme diato. 6.fíb1 dxe4 7.'fJxe4 �e6! (7 .. . Wa5+ 8. 'fJd2 Wxa2 9. �c4 da cierta compensación.) 8.'fJc3 'fJd7 9.'fJf3 0-0-0 Y las negras están
muy bien) 5 ... dxe4 6.f)xe4 Wb6 7.b3 f5 8.'fJc3
�b4 9.'fJge2 Wa5 10.Wd3 0-0 11.0-0-0 �e6 12. wb2 la posición blanca es muy rara, aun que lograron defenderse e imponerse en el final. Klinger,J-Wetscherek,G/Oberwart op 1991/ (1-0 en 72)
4. �f5
Es natural intentar sacar el alfil fuera de la cadena antes de jugar e6, pero esta jugada tiene un inconveniente. Consideremos las otras alternativas lógicas:
4 . . . 'fJbd7 5.f4!7 Otras jugadas son posibles,
pero esta especie de muro de piedra con el alfil por fuera está muy justificada aquí por que las negras no pueden pasar sin jugar c5 para molestar el centro blanco, y ahora esto implica perder un tiempo.
4 ... g6!? 5.�d3 �g7 6.f4 aquí este esquema es más discutible en vista de �f5. Pero en otro caso habría que aceptar 5 .�f6
4 ... �g4 5.0!7 �f5 6.c4 manteniendo abier tos varios frentes de lucha, ente ellos Wb3 y e4 contra e6.
4 ... Wb6 5.fíb1 Y la dama negra está mal colo
cada ante la futura ruptura c4. 5. �xf6 gxf6