DR. ROBERTO A. BONOMI
Usted Será
¡RICO!
© Dr. Roberto A. Bonomi Billinghurst 585 1642 – San Isidro - Argentina e-mail: [email protected]
ISBN 2008: 978-987-05-5044-0
Todos los derechos reservados mundialmente Queda hecho el depósito que marca la Ley 11723
Impreso en: Bibliográfika
Ninguna parte de esta publicación, puede ser almacenada en ningún sistema de reproducción, transmitida o reproducida en
forma alguna, incluyendo pero no limitándose a copia e impresión digital, sin el consentimiento previo y por escrito del
Dedicado a Mi Señor La Abundancia Infinita A mi amada esposa Mercedes
A mis siete queridos hijos
Matías, Máximo, Catalina, Nicolás, Ezequiel, Carla y Noelia
Y a todos aquellos que luchan para alcanzar la riqueza para el bien
Usted Será
¡
RICO
!
(Usando EL SECRETO para ganar dinero) ÍNDICE
Prólogo... 11
Capítulo I ¿Por Qué No Es Usted Rico? ... 21
Capítulo II La Riqueza Se Logra De Otra Forma ... 29
Capítulo III ¿Puede Usted Ser Rico?... 41
Capítulo IV Comience Por El Principio ... 47
Capítulo V El Universo Se Expande ... 53
Capítulo VI Cómo Se Crea La Riqueza ... 59
Capítulo VII Cómo Se Genera Una Renta ... 71
El Cuadro De Ingresos Y Egresos... 76
El Balance... 78
¿Cómo Gasta Usted Su Dinero?... 78
¿De Qué Va A Vivir En El Futuro?... 81
Capítulo VIII Cómo Llega El Dinero A Usted ... 85
Capítulo IX Primero Lo Primero ... 95
¿Cómo Conversa La Mente Consciente Con El Subconsciente?... 98
¿Cómo Debe Conversar Usted Con Su Subconsciente?... 100
Capítulo X La Multiplicación ... 107
Capítulo XI La Formación Adecuada ... 119
Capítulo XII Los Pensamientos Son Cosas... 127
Capítulo XIII Su Relación Con Los Demás ... 135
Capítulo XIV Refuerce Su Pensamiento Positivo ... 147
Capítulo XV ¿Cuál Es SU Forma de Volverse Rico?. 157 Capítulo XVI La Riqueza Está En El Uno... 167
Las Nueve Leyes De La Riqueza ... 172
Segunda Ley ... 174 Tercera Ley... 175 Cuarta Ley ... 176 Quinta Ley ... 177 Sexta Ley ... 179 Séptima Ley... 179 Octava Ley... 181 Novena Ley... 181
Capítulo XVII La Clase Media Se Acaba ... 185
Capítulo XVIII ¿Es Demasiado Tarde? ... 195
¿Cómo Podría Tener Más? ... 196
Elimine Los Gastos Extra... 200
¿Cuánto Cuesta Tentarse?... 202
Capítulo XIX La Trampa Del Crédito ... 205
Qué Hacer Con Sus Deudas A Las Tarjetas... 208
Páguese Primero A Usted Mismo ... 210
La Trampa De Las Cuotas... 213
CONCLUSIÓN FINAL ... 217
Otras Obras Del Autor ... 219
EL SECRETO de La Lámpara Mágica... 219
Prólogo
¡Hola, le estaba esperando! ¿Por qué ha tardado tanto?En realidad, le hago estas preguntas pues le podría haber ayudado a cambiar su vida hace mucho tiem-po, pero también sé que recién ahora es SU momen-to, ya que “Solo cuando el discípulo está lismomen-to, el
maestro aparece”.
Seguramente, Usted está esperando que le enseñe algunos buenos trucos sobre cómo se hace para uti-lizar EL SECRETO para ganar más dinero. Y eso pre-cisamente es lo que voy a hacer.
Pero no solo eso, sino que además de tratar especí-ficamente las sutilezas de EL SECRETO, le enseñaré muchas otras cosas que se necesitan para que, CON SEGURIDAD, pueda volverse rico.
¿ACASO EXISTE ALGUIEN A QUIEN NO LE GUSTARÍA GANAR MÁS DINERO?
Salvo la gente que dedica su vida al sendero espiri-tual, me parece que la mayoría de las personas que dicen que no les interesa ganar más dinero, y vol-verse rico, son personas que en lo profundo de su alma creen que para ellos eso no es posible.
Y existe un gran número de personas (la mayoría de las que habitan este planeta) para las cuales ganar más dinero no es simplemente una opción filosófica, sino una necesidad apremiante.
Por eso no quiero dedicar este libro a discutir acerca de las especulaciones filosóficas acerca de “qué
sig-nifica volverse rico”, o si “es necesario volverse rico para ser más feliz”, sino que prefiero escribir este
libro pensando en aquellas personas que primero ne-cesitan volverse ricas, y luego filosofar sobre si es necesario o no ser rico para ser feliz
Este libro está dedicado a aquellas personas para las cuales volverse rico es más importante que conocer los principios metafísicos que hacen que la Ley de Atracción las vuelva ricas.
Pero como en el fondo todo depende de lo que cada uno piensa respecto de sí mismo y su relación con el mundo, debo advertirle –desde el primer momento– que para que lo que voy a exponer funcione para Usted, es necesario que acepte que nadie es el due-ño del 100% de la verdad y que, por lo tanto, es
po-sible que yo conozca verdades que Usted aún no co-noce.
Si Usted se mantiene con una actitud de mente ce-rrada, y de antemano escéptica respecto de lo que va a leer, solo logrará socavar sus posibilidades de éxito.
Éste no es un libro escrito para darle esperanzas va-nas; éste es un libro que trata sobre ciencias tan exactas como las matemáticas y, por lo tanto, si ha-ce lo que le digo se enriqueha-cerá con absoluta seguri-dad.
Por supuesto que existe una fundamentación para lo que le propongo; no se trata solo de locas ideas de mi mente, sino que mis afirmaciones se basan sobre mis conocimientos acerca de la Ley de Atracción, la Psicología, la Administración de Empresas y la Física Quántica.
De todo lo que le he mencionado, posiblemente lo que más le llame la atención es mi referencia a la Física Quántica. Por lo cual, le diré que la física cuán-tica es una manera de describir el mundo, que ha dado resultados tan espectaculares como los super-conductores, los transistores y los semisuper-conductores, y además ha contribuido enormemente al desarrollo de la física atómica.
En la física, la palabra Quantum es una entidad in-divisible de energía; es el último componente –o el componente más pequeño y esencial– del universo en el cual vivimos.
EL QUANTUM ES LA ENERGÍA DE LA CUAL TODO ESTÁ HECHO
Todo existe como potencia, como posibilidad en el Quantum, y las elecciones que hacemos en cada mo-mento son las que hacen que una u otra cosa cobren vida en nuestro mundo.
Pero no quiero complicarle la lectura; en realidad, solo deseo transmitirle la seguridad de que esto ya ha sido estudiado científica y concienzudamente, y lo que a Usted más le interesará saber es que:
ESTO FUNCIONA
Y si por su forma de pensar, Usted necesita una explicación detallada sobre qué es y cómo funciona la Ley de Atracción, debería leer mi libro “EL
SE-CRETO de La Lámpara Mágica”.
Es así de simple; el volverse rico está al alcance de todos aquellos que lo desean y que conocen el secre-to del éxisecre-to. Y para poder conocer el secresecre-to del éxi-to, solo es necesario seguir las sencillas instruccio-nes que este libro le dará.
Éste es un libro que le indicará qué es lo que debe PENSAR, qué es lo que debe HACER, y CÓMO debe hacerlo. Es más; hasta he grabado un CD para ayu-darle a poner en práctica lo aprendido, y así poder lograr sus metas.
Cuando comience a poner en práctica lo que aquí se le enseñará, su vida cambiará de la noche a la
ma-ñana; aprenderá a ver su vida de otra forma, y acu-mulará riquezas en abundancia. Pues quienes apren-den estos secretos, se ven literalmente arrastrados hacia el éxito.
Tal vez piense que el secreto de volverse rico tiene que ver con el estudio, pero no; la verdad es que en el mundo tan competitivo en que vivimos, el acceder a una buena educación ya no asegura el éxito, como sí lo hacía en el pasado.
Puede Usted ir –incluso– a una facultad y lograr un título académico, pero aún así, no existe ninguna se-guridad de que logrará volverse rico. En realidad, lo más probable será que ingrese en “La carrera de
ratas”.
¿En qué consiste “La carrera de ratas”? La carrera de ratas es la que corren los hámsters dentro de su rueda. Es una carrera que parece conducirlos a algún lado, pero que en realidad no importa cuánto corran: no llegarán a ninguna parte. A los hámsters –por lo menos– les sirve para descargar su estrés, pero a los seres humanos solo les produce más estrés. La mejor forma de comprenderlo es con un ejemplo de todos los días. ¿Cómo es la vida de una persona promedio, bien instruida y trabajadora?
Primero va al colegio y saca buenas calificaciones, que hacen que él se sienta bien y sus padres lo con-sideren un buen candidato para ir a la universidad. Por lo tanto, cuando termina el colegio, va a la
uni-versidad, y termina consiguiendo un título, que le da acceso a un empleo supuestamente seguro.
Cuando el joven comienza a ganar dinero, se empie-za a sentir el dueño del mundo, se hace de una tar-jeta de crédito, y compra todas aquellas cosas que la sociedad le indica que debe poseer para ser feliz. Tal vez se case con alguien de su misma clase social, y entonces, si antes cada uno con su trabajo se sen-tía dueño del mundo, ahora los dos juntos (con dos sueldos) se sienten en tal dicha que adquieren un crédito para comprar su casa, y comienzan a buscar hijos.
Mientras los gastos de la pareja crecen y crecen por culpa de la publicidad que los tienta con toda clase de cosas, llegan los niños, y la demanda de efectivo se vuelve cada día mayor, por lo que los padres comienzan a trabajar más arduamente en busca de un ascenso, o incluso, hasta comienzan con un se-gundo empleo.
Eventualmente, los ascensos o el segundo empleo llegan, pero también llegan más niños, y más gas-tos, hasta que la casa ya no es lo suficientemente grande.
Entonces muchos padres vuelven a la universidad, para lograr un título de postgrado, mientras crecen los gastos inmobiliarios de su casa nueva (y más grande), más los gastos de los niños, más los im-puestos que le corresponden a alguien con un mayor ingreso.
Al fin de cada mes, esta pareja se pregunta dónde va a parar todo el dinero que ellos dos producen, pero ya se encuentran atrapados en “la carrera de
ratas” (tal como los hámsters con su rueda). Los
gastos son cada vez más grandes, se encuentran atrapados trabajando en sus empleos para pagar sus impuestos, los intereses y cuotas de las tarjetas de crédito, y las cuotas de su hipoteca.
Pero eso sí, cuando llega el momento apropiado, les aconsejan a sus hijos que estudien intensamente y obtengan buenas calificaciones, para que puedan in-gresar a una universidad, y luego consigan un
“em-pleo seguro” (nuevamente comienza otra “carrera de ratas”). El mundo ha cambiado, pero la educación,
no.
Existen reglas para ganar dinero, con las cuales ac-túan los ricos, y existen otras reglas más, con las cuales actúa el 95% de la población, que nunca llega a ser rica.
Y este 95% que nunca llega a ser rica, está atrapa-da en la “carrera de ratas”, pues el secreto sobre cómo hacerse rico no se puede obtener sin pagar el precio correspondiente.
Una de las cosas más sorprendentes acerca del se-creto sobre cómo hacerse rico, es que este sese-creto está disponible para cualquiera. Pero no todos pue-den llegar a él, pues solo está al alcance de quienes lo buscan intencionalmente.
Y no se confunda cuando le digo que no se puede obtener el secreto sobre cómo hacerse rico sin pagar algún precio, pues este secreto no se puede comprar con dinero, ya que se presenta dividido en dos par-tes, y una de ellas la tienen solo los que están pre-parados para conocerlo.
Una de las partes del secreto para volverse rico la pondré yo, pues consiste en los conocimientos ade-cuados acerca de qué es lo que lo volverá rico, y qué es lo que lo volverá pobre. Y esto lo podrá leer en este libro.
La otra parte del secreto para volverse rico la debe poner Usted, y consiste en la búsqueda deliberada de la riqueza, y una actitud mental triunfadora que no desistirá hasta conseguirlo.
Yo solo puedo guiarle y estimularlo con la lectura del libro, y la práctica con el CD, pero la parte más im-portante es su actitud mental.
Seguramente Usted no ha llegado a este libro por casualidad. El infinito se desenvuelve con infinita ar-monía, y Usted debe haber llegado a un punto en su vida en el cual se encuentra listo para saber y creer que:
• Usted es un ser con poderes y potenciales ili-mitados.
• Que los únicos límites que ha encontrado y encontrará en su vida, serán los que Usted mismo se ponga.
• Y que éste puede ser el comienzo de una vida nueva.
Si Usted puede adoptar una actitud de mente abier-ta, que le permita aceptar que hay cosas que aún no sabe, si acepta y cree lo que le digo (y se empeña en lograrlo), lo logrará.
Tenga siempre presente que Usted es un ser libre, y como tal es dueño de sus decisiones. Si aprende a tomar las decisiones correctas, todo el universo cola-borará para que Usted logre lo que desea.
Yo creo en Dios, y esto lo podrá notar Usted a lo lar-go de todo este libro, pero no es necesario que Us-ted también crea en Dios; si UsUs-ted solamente puede aceptar que en el universo existen fuerzas invisibles que lo mantienen en orden y equilibrio, con esto es suficiente para que obtenga provecho del libro. Para escribir este libro he continuado las enseñanzas de “EL SECRETO de La Lámpara Mágica”, y me he inspirado en: “Piense y Hágase Rico”, “Start Late
Fi-nish Rich”, “The Science of Getting Rich”, “Rich Dad Poor Dad”, “El Hombre Más Rico de Babilonia”, “Rich Dad’s Success Stories” y “Why We Want You To Be Rich”, con la intención de concentrar, en un solo
libro, todo lo que Usted necesita saber para volver-se rico con volver-seguridad.
Querido lector, éste es el fruto de mi más sincero deseo de ayudarle a lograr todos sus sueños. Espero que lo logre.
Capítulo I
¿Por Qué No Es Usted Rico?
La verdad es que para que Usted pueda progresar y desarrollarse al máximo, necesitará comprar muchas cosas, y esas cosas se compran con dinero.Hay gente que cree que “el AMOR al dinero es la raíz
de todo mal”, mientras que hay otras personas que
creen que “el CARECER de dinero es la raíz de todo
mal”.
En realidad, creo que se trata de dos posiciones ex-tremas, pues el amor al dinero puede ser que nos vuelva ricos, y podamos dar trabajo y ayuda a canti-dad de personas que de otra forma no la obtendrían. Y el carecer de dinero puede ser tan doloroso que se convierta en el estímulo y la fuerza que necesitamos para buscar la forma de conseguirlo.
La sociedad en la cual vivimos gira alrededor del di-nero: si queremos poseer cosas, debemos tener el dinero para comprarlas; si queremos estudiar, tene-mos que tener dinero para pagar los estudios; si queremos subir en la escala social, debemos ganar suficiente dinero como para que se nos abran las puertas de la “clase alta”.
Todos tenemos, por nacimiento, el derecho de hacer todas aquellas cosas que nos permitan nuestro más completo desarrollo en los planos físico, mental y es-piritual. Pero para poder ejercitar este derecho, ne-cesitamos tener el dinero necesario para adquirir las cosas que nos lo permitirán.
¿Cuál es la diferencia entre una persona rica y una persona pobre? En realidad, la diferencia no radica en la cantidad de dinero que tiene cada uno. No se trata de que los ricos tienen todo lo que aman, sino de que AMAN TODO LO QUE TIENEN.
Mientras que los pobres, AMAN Y ANHELAN LO QUE NO TIENEN. Y como no lo tienen, se sienten pobres e inferiores. Y ésta es la razón de su pobreza.
Pero no se confunda. Cuando en este libro le digo que si sigue estas enseñanzas logrará volverse rico, no estoy hablando de que aprenderá a resignarse con lo que consiga, sino que aprenderá a obtener to-do lo que sea necesario para desarrollar al máximo su potencial. Aprenderá a volverse verdaderamente rico.
Una de las razones por las cuales los ricos se vuel-ven más ricos, y los pobres se vuelvuel-ven cada vez más pobres, no es que los ricos tienen acceso a una me-jor educación escolar, porque –si así fuera– todos los graduados de las escuelas privadas, y todos los pro-fesionales universitarios, se volverían ricos.
La verdadera razón consiste en que los ricos maman en sus propias casas las ideas que les permitirán vol-verse ricos el día de mañana.
Piense Usted lo siguiente. Si un mendigo desea lo-grar que su amado hijo se vuelva rico, y que tenga acceso a todas las oportunidades que la vida depara, ¿cree Usted que solo porque el mendigo ama profun-damente a su hijo, puede enseñarle lo que se nece-sita para ser rico? ¡Si lo supiera, él no sería un men-digo, sino un rico!
Las escuelas y universidades nos enseñan las habi-lidades curriculares y las habihabi-lidades de cada profe-sión, pero no nos enseñan cómo se debe hacer para volvernos ricos, y la verdad es que muchos profesio-nales solo parecen mendigos con diploma.
Usted tiene derecho a ser lo que quiere ser, pero pa-ra poder serlo, se necesita tener acceso a una gpa-ran cantidad de cosas, y muchas de esas cosas cuestan dinero. Por lo tanto, solo en la medida en que Usted aprenda la forma de volverse rico, podrá adquirir to-do lo que necesita para desarrollar al máximo su po-tencial.
Tal vez Usted se pregunte si es correcto que desee volverse rico. Hay quienes sienten que el tener esa clase de deseos los vuelve codiciosos o, en alguna forma, incorrectos.
Pero, ¿qué es lo que desea una persona que dice que quiere volverse rico? En realidad, lo que desea es poder tener acceso a una vida de comodidad y
abun-dancia, y esto no tiene nada de anormal; en reali-dad, lo anormal es no desearlo.
Como seres humanos vivimos –al mismo tiempo– en tres planos de la existencia: en el plano físico, en el plano mental y en el plano espiritual. Y ningún ser humano es un ser humano completo si no se puede desarrollar en los tres planos.
Aquellos que solo viven para la satisfacción de los deseos del cuerpo, se parecen más a un animal que a un ser humano. Quienes desean vivir solo para la mente y el espíritu, y descuidan su cuerpo, difícil-mente logran su objetivo, pues no es posible lograrlo en el medio de la incomodidad y del hambre (salvo que Usted aspire a ser un faquir).
Cuando los pobres piensan en lo que tienen que pa-gar para conseguir todo lo que desean, piensan: “NO
PUEDO AFRONTARLO”.
Mientras que, cuando los ricos piensan en lo que tie-nen que pagar para conseguir lo que desean, pien-san: “¿CÓMO PUEDO AFRONTARLO?”.
El primer pensamiento: “no puedo afrontarlo”, nos deja fuera de combate antes de comenzar, y por su-puesto que eso no será conseguido. El segundo pen-samiento: “¿cómo puedo afrontarlo?”, se convierte en un desafío, en un estímulo para buscar la forma de conseguirlo.
Yo le puedo asegurar que cuando la riqueza comien-ce a llegar a su vida, lo hará con tanta rapidez y con
tal abundancia, que le dejará perplejo, preguntán-dose cómo fue posible que pasara tantos años de necesidad, solo soñando con ser rico.
USTED TIENE TODO EL DERECHO DE DESEAR SER RICO
Comúnmente se piensa (y se les enseña a los niños), que la riqueza premia a quienes trabajan mucho y durante mucho tiempo, y esto es absolutamente fal-so. Pero el creer que es verdadero, es lo que hace que la mayor parte de la población del planeta se entretenga con la “carrera de ratas”, creyendo que cuanto más corren, más cerca están de la meta. La riqueza no es hija del tiempo y del trabajo duro, sino que es hija de un estado mental y de un propó-sito definido, que pueden estar acompañados con poco trabajo, o inclusive con ningún trabajo.
¿Y cómo puede Usted considerarse rico si no tiene una casa, ropa, buenos alimentos, y la independen-cia que provee el tener un empleo asegurado? Pero éstas son solo las necesidades básicas. En rea-lidad, ¿cómo va Usted a considerarse rico, si no tiene dinero para vacaciones, para viajar, para la diver-sión, para comprar y disfrutar de la buena lectura, y para rodearse de todas aquellas cosas que Usted considera bellas para Usted, para su casa y para sus seres queridos?
¿Y cómo puede Usted sentirse rico si carece de amor, y de la posibilidad de brindarles a sus seres
queridos todo lo que necesitan? ¿Conoce Usted acaso felicidad más grande que el dar?
Dice el Señor: “DAD Y SE OS DARÁ”
“YO OS DEVOLVERÉ EL CIENTO POR UNO” ¿Cree Usted que éstas son mentiras, o cree en el Se-ñor? Y si cree en lo que el Señor nos ha enseñado, ¿cómo va a hacer para dar sin tener?
Usted debe aprender a tener todo lo que desea, y para que su existencia sea perfecta, también debe aprender a ayudar a otros a tener lo que desean, y entonces se le dará “el ciento por uno”.
Algunos de mis lectores me han propuesto con total escepticismo: “Si Usted tiene el poder para hacer
que la Ley de Atracción funcione como desea, de-muéstremelo y le creeré”.
Creo que ésta es una muy buena propuesta, solo que tiene mezcladas las ideas. Primero USTED tiene que aprender a creer lo que le diré, y luego USTED podrá comprobar solo cómo funciona.
Los momentos trascendentales no pueden ser expli-cados, sino que deben ser experimentados. Como di-cen en oriente: “El Tao que puede describirse no es el Tao…”.
IDEAS CENTRALES DEL CAPÍTULO
• No se trata de que los ricos tienen todo lo que aman, sino de que AMAN TODO LO QUE TIE-NEN.
• Mientras que, los pobres, AMAN Y ANHELAN LO QUE NO TIENEN. Y como no lo tienen, se sienten pobres e inferiores. Y ésta es la razón de su pobreza.
• Cuando los pobres piensan en lo que tienen que pagar para conseguir lo que desean, piensan: “NO PUEDO AFRONTARLO”.
• Mientras que cuando los ricos piensan en lo que tienen que pagar para conseguir lo que desean, piensan: “¿CÓMO PUEDO
AFRONTAR-LO?”.
• Usted tiene todo el derecho de desear ser ri-co.
• La riqueza no es hija del tiempo y del trabajo duro, sino que es hija de un estado mental y de un propósito definido.
• Para que su existencia sea perfecta, también debe aprender a ayudar a otros a tener lo que desean, y entonces se le dará “el ciento
Capítulo II
La Riqueza Se Logra
De Otra Forma
Existen reglas de acuerdo con las cuales actúa el 95% de la población, y otras reglas diferentes según las cuales actúan los ricos. Y precisamente ésa es la razón por la cual en cualquier grupo de 100 perso-nas, solo el 1% se hace rico, un 4% logra asegurar su futuro, y el otro 95% nunca sale de “la carrera de
ratas”.
No estoy hablando de la casualidad, sino de reglas tan exactas como las matemáticas, y cualquier hom-bre que las aprenda y las utilice, se vuelve rico en una forma matemáticamente cierta.
Existen ciertos conocimientos y ciertas formas de ha-cer las cosas que conducen a la riqueza, y hay otras formas de hacer las cosas que, no importa cuánto se trabaje, siempre conducen a la pobreza.
Hay personas que creen que si se ponen computa-doras en las escuelas, esto les permitirá a los niños estar mejor preparados para volverse ricos. Así co-mo un mendigo no le puede enseñar a su hijo cóco-mo se hace para volverse rico, ¿cómo puede Usted espe-rar que maestros mal pagos, que forman parte del 95% que nunca será rico, le enseñen a sus alumnos cómo hacerse ricos?
Si Usted arroja una piedra para arriba, puede estar seguro de que la piedra caerá hacia la tierra, atraída por la ley de la gravedad. Y tan cierto como que toda piedra arrojada hacia arriba caerá, es que si Usted aprende a hacer las cosas como las hacen los ricos…
USTED SE VOLVERÁ RICO
Hacerse rico no depende del lugar donde Usted vive, ni del ambiente en el cual es criado, ni del trabajo que realiza, ya que personas de todos los países, de todos los ambientes, y de todos los trabajos, llegan a hacerse ricas allí mismo donde el otro 95% no lo logra nunca.
Pero no se equivoque pensando que la educación no tiene que ver con el tema. Y tampoco estoy insi-nuando que se requieren talentos especiales, sino que deseo enfatizar que la educación sigue siendo la base del éxito.
Solo que aquellos que enseñan, deben saber qué es lo que se necesita enseñar para que una persona se vuelva rica y tenga todo lo que quiere.
Y al mismo tiempo deseo enfatizar que no basta con conocer CÓMO debe Usted hacer las cosas. Ninguna cantidad de estudio y memorización le permitirán lle-gar a alcanzar la riqueza que desea, pues no se trata solo de estudiar, sino también de HACER.
Para llegar a ser rico, Usted debe aprender a HACER las cosas de cierto modo, del modo como las hacen los que se vuelven ricos.
Y lo más interesante es que CUALQUIER hombre o mujer que aprende a hacer las cosas del modo en que las hacen los ricos: SE VUELVE RICO. Es así de fácil y así de matemático.
¿Por qué digo que no se puede aprender a ser rico en la escuela? Porque las escuelas se crearon para enseñar las habilidades profesionales y curriculares, pero no para enseñar habilidades financieras que consisten en saber cómo se debe usar el dinero que se tiene. Ni tampoco se enseña QUÉ es lo que hace que los ricos se vuelvan más ricos, y los pobres se vuelvan más pobres, mientras que la clase media lu-cha con sus deudas, para poder llegar a fin de mes. Lo primero que necesita Usted saber y aprender, es que los pobres piensan que no tienen dinero porque son pobres, y que, por lo tanto, nunca llegarán a ser ricos.
Mientras que los ricos piensan que tienen dinero por-que son ricos, y si un mal negocio les quita todo el dinero que tienen, entonces piensan que son ricos que “momentáneamente” no tienen dinero. NUNCA piensan que son pobres, ni que no volverán a ser ricos.
Volverse rico no requiere de un talento especial; es más, estoy seguro que Usted conoce gente que tiene un mínimo de educación y, al mismo tiempo, una gran fortuna. Si Usted sabe leer y puede entender lo que le digo, entonces ya tiene todo el talento que se necesita para ser rico.
Si Usted vive en un país o un lugar donde existe gente que se ha vuelto rica, entonces Usted puede volverse rico.
Si Usted sabe que existe gente que trabajando en la misma profesión que Usted tiene se ha vuelto rica, entonces Usted también puede volverse rico.
Y si hasta ahora no lo ha logrado, es porque Usted no sabe hacer las cosas de la forma correcta en que se hacen para volverse rico, y NO porque Usted no pueda, o no tenga derecho a volverse rico.
Usted tiene tanto derecho a volverse rico como cual-quier otra persona, pues éste es un derecho que to-dos tenemos desde nuestro nacimiento.
Tal vez crea que lo que le impide volverse rico es que no posee el capital suficiente como para volver-se rico, y esto es otra idea equivocada.
Puede ser que en este momento no tenga el capital suficiente para volverse rico, pero si aprende a ha-cer las cosas como las hacen los ricos, entonces co-menzará a tener el capital necesario para volverse rico, ya que el tener el capital necesario es solo una parte del proceso de volverse cada vez más rico. El dinero viene y va, pero cuando Usted aprende có-mo controlarlo, entonces está en condiciones de ge-nerar riqueza.
¿Cómo enseñan las cosas en la mayoría de los colegios?: la maestra les da a los niños una lección, y luego ellos deben aprender a memorizar las pala-bras y conceptos, que harán que la maestra se en-cuentre satisfecha, y les ponga una buena nota. Es decir que la maestra habla primero, y luego los niños deben aprender a decir las mismas cosas que dijo su maestra.
¿Cómo enseña las cosas la vida? La vida NO enseña con PALABRAS; enseña con HECHOS. La vida no va a venir a decirle a Usted qué es lo que tiene que hacer, ni tampoco podrá Usted satisfacerla hablando. La vida le dejará pensar y hacer lo que Usted quiera, y luego, si Usted se ha equivocado, le castigará sin compasión. No existen los alumnos preferidos, o los favoritismos de ninguna clase. Si Usted no es capaz de darse cuenta cómo se hacen las cosas, será cas-tigado por la vida.
Si Usted es una persona lenta de entendederas, vol-verá a pensar y a hacer las mismas cosas, y una vez más será castigado sin palabras, tantas veces como sea necesario hasta que Usted aprenda, o simple-mente vivirá una vida llena de necesidades hasta que se muera.
No caben dudas de que la vida es el mejor de los maestros. Siempre está dispuesta para juzgar nues-tro trabajo con rapidez, y ponernos la calificación que corresponda, y NUNCA se equivoca.
Así que si a Usted no le gusta la clase de vida que está viviendo ahora, eso solo significa que no ha po-dido aprender lo que debería haber aprenpo-dido, y se le seguirán cerrando todas las puertas que abra, hasta que busque abrir la puerta acertada.
¿Aprende todo el mundo la lección? Por supuesto que NO. Por todas partes vemos que simplemente aguantan la miseria que les toca con resignación de mártires, mientras algunos pocos se rebelan contra sus jefes o contra el gobierno de turno, y los res-ponsabilizan a ellos por la mala vida que están te-niendo, sin darse cuenta que son ellos mismos, y no sus jefes o el gobierno, los que están haciendo lo necesario para permanecer en la pobreza.
La mayoría de las personas simplemente se rinde desde el vamos. Otro pequeño grupo intenta salidas alternativas, y se frustra rápidamente cuando la vida les cierra puertas que conducen al éxito.
Solo un 5% aprende que la vida no los está casti-gando, sino que en realidad les está ENSEÑANDO, les está mostrando que el camino que han elegido no es el correcto, y que todo lo que necesitan hacer para alcanzar la riqueza con la cual sueñan, es hacer las cosas de una forma diferente; hacerlo como lo hacen los ricos.
La gran masa de personas que nunca llegan a ser ricos, viven apostando por lo seguro. Luchan para conseguir lo que consideran un buen empleo, tal vez estudien para tener algo un poco mejor, o se bus-quen un segundo empleo donde tampoco ganen los
suficiente, y luego trabajarán incansablemente para alcanzar una riqueza que nunca fue pensada para ellos, mientras reciben la aprobación de sus amigos y familiares, que han vivido y viven haciendo lo mis-mo que ellos.
La gran masa da entonces SU PROPIA VIDA, para lo-grar que les sea reconocido lo que desde que nacie-ron les pertenece: su derecho a ser ricos y felices, dándose todos los gustos con los que siempre soña-ron.
Por supuesto que esta gran masa de personas de-searía llegar a ser rica, pero su miedo al fracaso es mucho mayor que su deseo de ganar. Y esto es lo que les llevará a una vida de frustración tras frus-tración, hasta que finalmente llegue la resignación. Un momento en el cual no serán todo lo ricos con lo que siempre soñaron, pero tampoco soñarán más con serlo.
Pero hay algo muy importante que debe saber, y es que:
LOS POBRES Y LA CLASE MEDIA TRABAJAN POR EL DINERO
pero
LOS RICOS HACEN
QUE EL DINERO TRABAJE PARA ELLOS
Tal vez Usted crea que cuando se tiene un empleo en el cual le pagan poco, la solución para ser rico es encontrar otro empleo en el cual le paguen más… Lamento decirle que NO, y si no me cree simple-mente mire a las personas que conoce: cuando con-siguen un empleo en el cual les pagan más, casi ge-neralmente es a cambio de una exigencia mucho mayor, tienen mucha más responsabilidad, y tienen que trabajar muchas más horas.
Y cuando finalmente reciben ese sueldo mayor, se acomodan en un nivel de vida en el cual tienen muchos más gastos. De forma tal que no podrían vi-vir en paz si no ganaran lo que están ganando, pero tampoco se vuelven ricos con ello. Porque la mayoría de esas personas, al ganar más dinero, contraen más deudas.
Ah…, tal vez esté pensando Usted, luego de leer el párrafo anterior: “la solución para ser rico consiste
entonces en ahorrar en lugar de gastar todo lo que se gana”.
Le diré al respecto dos cosas:
PRIMERO: Si gana Usted cien pesos y todos los me-ses gasta ciento diez, será Usted la persona más mi-serable de la tierra. Pero si Usted gana cien pesos y todos los meses gasta noventa, será la persona más feliz de la tierra. No cabe ninguna duda sobre esto, y no hay forma de refutarlo.
SEGUNDO: Lamento decirle que el ser ahorrativo no es suficiente para ser rico.
¿Cuál es la emoción principal de aquellos que nunca llegan a ser ricos?
Su emoción principal es EL MIEDO. Tienen miedo de no poder pagar sus cuentas, tienen miedo de que los despidan, tienen miedo de no llegar nunca a ser ri-cos, tienen miedo de que nadie les reconozca lo mu-cho que valen y lo poco que les pagan.
Pero…
Sin embargo, la experiencia de todos indica que, el perder, es un paso necesario hacia la experiencia y el éxito.
ES IMPOSIBLE VOLVERSE RICO CUANDO NUESTRA EMOCIÓN DOMINANTE ES EL MIEDO ¿Sabe Usted andar en bicicleta? Si su respuesta es SI, estoy seguro de que antes de poder andar bien en bicicleta, se cayó numerosas veces. Si Usted se hubiera dejado dominar por el miedo a caer, enton-ces nunca hubiera aprendido a andar en bicicleta. ¿Es Usted jugador de golf, o de tenis, o de fútbol, o de cualquier otro deporte? ¿Cuántas veces tuvo que perder antes de poder aprender a ganar?
Es imposible ser tan hábil e inteligente como para pretender volverse rico, sin perder algo de dinero aprendiendo cómo se hace. Pero Usted no debe
to-mar esto como una pérdida ni como un fracaso, pues le dará la experiencia necesaria para llegar a ser rico.
Lo único que debe preocuparle es que sus pérdidas no sean alocadas. Invierta su dinero cuidadosamen-te, y solo aumente su apuesta cuando haya comen-zado a entender cómo se hace para multiplicarlo. Y entonces las pérdidas iniciales serán solo el costo de su aprendizaje.
LAS PÉRDIDAS INSPIRAN A LOS GANADORES, Y DERROTAN A LOS PERDEDORES
EN VEZ DE JUGAR A NO PERDER, APRENDA A JUGAR A GANAR IDEAS CENTRALES DEL CAPÍTULO
• En cualquier grupo de 100 personas, solo el 1% se hace rica, un 4% logra asegurar su fu-turo, y el otro 95% nunca sale de “la carrera
de ratas”.
• Existen ciertos conocimientos y ciertas formas de hacer las cosas que conducen a la riqueza, y otras formas de hacer las cosas que no importa cuánto se trabaje, siempre conducen a la pobreza.
• Si Usted aprende a hacer las cosas como las hacen los ricos: USTED SE VOLVERÁ RICO.
• No basta con conocer CÓMO debe Usted hacer las cosas. Ninguna cantidad de estudio y memorización le permitirán llegar a alcanzar la riqueza que desea, pues no se trata solo de estudiar, sino también de HACER.
• Si Usted vive en un país donde existe gente que se ha vuelto rica, entonces Usted puede volverse rico.
• Los pobres y la clase media trabajan por el dinero, pero los ricos hacen que el dinero tra-baje para ellos.
• Si gana Usted cien pesos, y todos los meses gasta ciento diez, será la persona más mise-rable de la tierra. Pero si Usted gana cien pe-sos, y todos los meses gasta noventa, será la persona más feliz de la tierra.
• ¿Cuál es la emoción principal de aquellos que nunca llegan a ser ricos? Su emoción principal es EL MIEDO.
• El perder, es un paso necesario hacia la expe-riencia y el éxito.
• Las pérdidas inspiran a los ganadores y de-rrotan a los perdedores.
• En vez de jugar a no perder, aprenda a jugar a ganar.
Capítulo III
¿Puede Usted Ser Rico?
En el capítulo anterior le he dicho que todos nace-mos con el derecho a ser ricos. Pero Usted bien sabe que solo unos pocos lo logran, y entonces tal vez se esté preguntando: ¿Podré yo hacerlo? ¿Podré yo vol-verme rico?Algunas personas creen que si viven en una gran ciudad, es muy difícil llegar a ser ricas, pues todos los trabajos que se pueden hacer hay alguien que ya los hace. Esto me hace recordar un cuento que dice así:
Cierta vez el dueño de una fábrica de zapatos, envió dos vendedores a explorar las posibilidades de ven-derle zapatos a un determinado país, y otros dos vendedores a otro país.
Cuando volvieron los vendedores del primer país, uno de ellos dijo: “Es imposible que podamos
ven-derle zapatos a esta gente, pues no he encontrado a nadie que no tenga ya un zapato”.
Entonces el dueño le pidió su opinión al segundo vendedor, y éste le respondió: “Este país es una
ver-dadera oportunidad para quien tiene una fábrica de zapatos, pues toda la población ya está acostumbra-da a usar zapatos, y les gustará mucho poder com-prar otro tipo de zapatos”.
Luego le preguntó su opinión a los vendedores del otro país, y el vendedor tres respondió:
“Lamenta-blemente no podremos venderles zapatos a los habi-tantes de este país, pues ni una sola persona en todo el país usa zapatos”.
Y Usted qué piensa, le preguntó el dueño al vende-dor cuatro, quien le respondió: “Este país es un
pa-raíso para quien desee venderles zapatos, ya que ni una sola persona en el país tiene un par de zapatos; por lo tanto, todos necesitan por lo menos uno”.
Como fácilmente se dará Usted cuenta: ni el vende-dor uno ni el vendevende-dor tres tienen la actitud mental que se necesita para triunfar en esta vida.
¿Cuál es su especialidad? ¿En qué le gustaría traba-jar para volverse rico? No importa en qué país viva ni de qué trabaje, ni cual sea la clase de gobierno que controla su país.
Siempre es posible volverse rico, siempre existen nuevas oportunidades, siempre existen necesidades insatisfechas, y lo que es más interesante, siempre es posible inventar necesidades (como en el caso del empleado que quería venderle zapatos a quienes nunca los habían utilizado).
Si trabaja Usted en el campo, existen enormes mer-cados que abastecer con los productos actuales del campo, más otra enorme cantidad de mercados que comprarían productos del campo con valor agregado (como, por ejemplo, vender jugos de frutas, en lugar de vender frutas sueltas).
Si trabaja Usted en la industria, existen enormes po-sibilidades para vender nuevos productos. Fíjese có-mo la publicidad constantemente nos ofrece nuevas cosas, y también existen enormes posibilidades de venderle a las fábricas nuevas maquinarias y nue-vos productos, que les ayuden a mejorar y abaratar los que ya fabrican.
Si Usted ofrece servicios, es imposible que no consi-ga a quién ofrecérselos, pues son cada vez más las personas que viven en las ciudades.
Si Usted en este momento trabaja de obrero, es por-que no ha sabido por-que existen oportunidades por-que le están esperando. Nadie puede esclavizarlo y obligar-lo a trabajar en obligar-lo que no desea. Ud. puede seguir siendo el obrero de una fábrica, o el peón de un campo si lo desea, pero también puede dejar de ser-lo y volverse rico, si aprende cómo hacerser-lo.
Lo que quiero hacerle ver es que existe una fuente inagotable de nuevas oportunidades para quien sabe manejar El Secreto. Esto no quiere decir que todo aquel que desea ser rico se volverá rico; solo lo lo-grarán quienes por medio de El Secreto aprendan a utilizar la Ley de Atracción para lograrlo, y aprendan a hacer las cosas como las hacen los ricos.
No es necesario que nadie permanezca en la pobreza para permitir que otros se hagan ricos. Al contrario, cuanto más gente se hace rica, más posibilidades de hacer buenos negocios se van abriendo para quienes saben aprovecharlos. Ya hay más que suficiente para
todos, y cada vez hay más oportunidades para quie-nes saben aprovecharlas.
Las posibilidades de volverse rico son infinitas, pues todo lo que existe proviene de una fuente inagota-ble, y todo lo que aún no existe –pero existirá en el futuro– también saldrá de esa misma fuente inago-table.
La pobreza no es un producto de la economía, de los malos gobiernos o de los ricos perversos; la pobreza es hija del miedo y de la ignorancia.
El proponerse la meta de conseguir mucho dinero para no pasar nunca más problemas económicos, es solamente una meta tan engañosa como la zanaho-ria que hace caminar a un burro.
Es simplemente el miedo a no tener suficiente lo que hace que desee acumular, y ese miedo forma parte de una forma de pensar equivocada, que no está re-lacionada con los logros de esta vida.
Y por eso, vemos a muchas personas que ya han ganado dinero suficiente como para vivir sin proble-mas –ellos y toda su descendencia– pero que, sin embargo, continúan trabajando incansablemente, hasta que finalmente un infarto los saque de este planeta.
Y, ¿para qué siguen intentando acumular más dinero cuando ya tienen más que suficiente? Porque tienen miedo de quedarse sin dinero en el futuro, y no
po-der seguir viviendo el nivel de vida al cual se han acostumbrado.
El Universo es infinito y, por lo tanto, los recursos del universo son infinitos. Conocemos solo una ínfima parte de los recursos del universo y, lo que nos queda por conocer, se nos va presentando poco a poco a medida que lo necesitamos.
Por lo tanto, si Usted desea saber si puede volverse rico, le aseguro que SI; le aseguro que todo el que siga las instrucciones que les dará este libro, no tie-ne más posibilidades que volverse rico.
No estoy hablando de probabilidades ni de fe; esto se trata de una ciencia tan exacta como las matemá-ticas. ¡Practíquela y se volverá rico!
IDEAS CENTRALES DEL CAPÍTULO
• Las posibilidades de volverse rico son infini-tas, pues todo lo que existe proviene de una fuente inagotable, y todo lo que aún no existe –pero existirá en el futuro– también saldrá de esa misma fuente inagotable.
• La pobreza no es un producto de la economía, de los malos gobiernos o de los ricos perver-sos; la pobreza es hija del miedo y de la igno-rancia.
• El proponerse la meta de conseguir mucho dinero para no pasar nunca más problemas económicos, es solamente una meta tan
en-gañosa como la zanahoria que hace caminar a un burro.
• Si Usted desea saber si puede volverse rico, le aseguro que SI; le aseguro que todo el que siga las instrucciones que se dan en este li-bro, no tiene más posibilidades que volverse rico.
Capítulo IV
Comience Por El Principio
Su vida es el producto de sus pensamientos, y cada cosa que sucede en su vida, no es más que algo que ha sido creado por un pensamiento consciente o in-consciente.Toda la creación humana no es más que el resultado de los pensamientos humanos obrando. Vivimos en un mundo creado por pensamientos, que forma par-te de un universo creado por pensamientos.
Cuando Usted piensa en la casa de sus sueños, y sostiene en el tiempo este pensamiento, con fe absoluta de que vendrá hacia Usted, todas las ener-gías que necesiten ser puestas en movimiento, serán puestas en movimiento. Hasta que finalmente, cuan-do se ha juntacuan-do suficiente energía, se manifieste en su vida la posesión de esa casa con la cual ha so-ñado durante tanto tiempo.
Nada puede ser pensado sin provocar el movimiento de energía. Por eso, si Usted piensa que le llevará mucho tiempo conseguir la casa de sus sueños, en-tonces El Infinito se impregnará con la necesidad de la demora que Usted espera que exista.
Todo el universo de la creación humana es un pro-ducto de los pensamientos del hombre. Su auto, la ropa que utiliza, su casa, su reloj pulsera, sus
zapa-tos, todo ha existido primero en el plano mental, y desde allí ha pasado al plano físico en el momento adecuado.
Nada puede existir si previamente no ha existido en el plano mental y, por esto, si Usted no es actual-mente rico, es porque Usted (desde su actual-mente) in-conscientemente ha estado creando todas las condi-ciones que le impiden ser rico.
¡SU VIDA ES EL PRODUCTO DE SUS PENSAMIENTOS!
Ya le he dicho que si Usted no es actualmente rico es porque tiene miedo, y entonces tal vez deduzca que su vida es producto de sus SENTIMIENTOS pero, en realidad; no es así.
Para que se produzca un sentimiento de miedo, pri-mero Usted debe tener un pensamiento negativo. Por ejemplo, puede pensar lo difícil que sería inten-tar conducir su vida como un trabajador indepen-diente, pues seguramente no conseguiría suficientes clientes como para tener un buen ingreso mensual. Y entonces, cuando Usted se da el lujo de tener es-tos pensamienes-tos negativos, surge la emoción co-rrespondiente, surge el miedo que le hace buscar la seguridad de un trabajo en relación de dependencia, que nunca le reconocerá lo que Usted vale, pero que por lo menos “le garantiza” un ingreso previsible ca-da mes.
Si Usted dirige su vida dejándose llevar por las emo-ciones negativas, entonces puede estar seguro que nunca llegará a ser rico. Pues para poder llegar a ser rico, debe aprender a utilizar las emociones para su beneficio.
Y también debe Usted tener cuidado de los deseos desmedidos. Recuerde que Buda descubrió que la raíz de todo el sufrimiento humano está en los de-seos. Sin deseos, no hay sufrimiento. Claro está que no es tan fácil evitar sentir deseos.
Pero si Usted permite que le dirijan la vida mos-trándole zanahorias, cada vez que comience un nue-vo día se encontrará con que le ofrecen una nueva zanahoria. Y siempre estará moviéndose para alcan-zar la nueva zanahoria, pero no será libre. Será solo un títere de la sociedad de consumo.
Entonces, ¿cuáles son las dos trampas más peligro-sas con las cuales se puede cruzar en su vida?:
EL MIEDO y EL DESEO DESMEDIDO
Pasarse toda su vida trabajando para ganar más di-nero, para así poder comprar todas las cosas que de-sea, es solo “una carrera de ratas” que no le llevará a ningún lado. Y el negarse a desplegar todo su po-tencial por miedo, es la forma más segura de nunca llegar a nada.
Permitir que su empleador dosifique su cuota de dis-frute con el tamaño de los cheques que le paga, es
algo cruel que Usted no debería permitir que hagan con su vida.
Si Usted cree que un empleo le dará seguridad, la-mentablemente se enterará de que esto no es así cuando le despidan, porque ha llegado a los 35 ó 40 años, o cuando tenga que retirarse y reciba una jubi-lación miserable, como paga por toda una vida de esfuerzo y trabajo.
Su vida es suya; Usted ha nacido con derecho a ser rico y a disfrutar de todo lo que quiera, y no debería conformarse con menos.
La enseñanza básica que hemos recibido todos es que “ganaremos el pan con el sudor de la frente”. No quiero decir que la enseñanza del Señor no sea ver-dad, sino que seguramente por ignorancia nos la han transmitido en forma incorrecta.
Por supuesto que la superación requiere esfuerzo, y que muchas veces el esfuerzo nos hará sudar la frente. Pero la enseñanza del Señor es una metáfo-ra, y debe ser tomada como tal.
No es necesario transpirar la camiseta para ganarse el pan; muchas veces, el “transpirar la frente de
nuestra mente” nos proporcionará el anhelado pan.
Y como los pensamientos son quienes modelan al universo, yo le aconsejaría que más que transpirar la camiseta, se esfuerce por transpirar la frente de su mente, pues éste es el único camino que, además de darle pan, lo hará rico.
Si Usted lee este libro –y sigue sus enseñanzas– se enriquecerá, y cualquiera que lea este libro, crea lo que se le enseña, y siga sus enseñanzas, también se enriquecerá.
La forma en que Usted hace las cosas, depende de la forma en que Usted piensa. Cuando piensa: “esto no
puede lograrse”, se está rindiendo por anticipado, y
con certeza no lo logrará.
Pero cuando si tal como hizo Edison cuando inventó la lamparita eléctrica, Usted piensa: “debe existir
al-guna forma de hacer esto, y yo voy a descubrirla”,
entonces Usted tiene asegurado un futuro de prospe-ridad, donde tal vez no llegue exactamente a donde Usted pensaba ir en un comienzo, pero con seguri-dad llegará a un lugar igual o mejor.
IDEAS CENTRALES DEL CAPÍTULO
• Su vida es el producto de sus pensamientos, y cada cosa que sucede en su vida, no es más que algo que ha sido creado por un pensa-miento consciente o inconsciente.
• Nada puede existir si previamente no ha exis-tido en el plano mental, y por esto, si Usted no es actualmente rico, es porque Usted (desde su mente) inconscientemente ha esta-do creanesta-do todas las condiciones que le impi-den ser rico.
• Si Usted dirige su vida dejándose llevar por las emociones negativas, entonces puede es-tar seguro que nunca llegará a ser rico. • Las dos trampas más peligrosas con las
cua-les se puede cruzar en su vida, son el miedo y el deseo desmedido.
• Más que transpirar la camiseta, esfuércese por “transpirar la frente de su mente”, pues éste es el único camino que, además de darle pan, lo hará rico.
• Si Usted lee este libro y sigue sus enseñanzas se enriquecerá, y cualquiera que lea este li-bro, crea lo que se le enseña, y siga sus en-señanzas, también se enriquecerá.
Capítulo V
El Universo Se Expande
Todo lo que existe, surgió en un instante con la pala-bra de Dios. Esa palapala-bra creó el universo visible y el universo invisible, y los creó en expansión.Según dicen los científicos, lo primero que existió en el mundo visible fue una gran masa de energía, que en un determinado momento explotó (lo llaman el Big Bang), dando así nacimiento al universo visible, y que este universo está en constante expansión y cambio.
Toda la naturaleza funciona así. Tome Usted una simple semilla, plántela, ayúdela a fructificar, y cuando llegue el momento, obtendrá cientos de nue-vas semillas, cada una de las cuales se convertirá primero en un árbol, y luego en cientos de semillas más.
Ponga solo dos seres humanos en este planeta, déles suficiente tiempo, y se transformarán en miles de millones de seres humanos.
Lo mismo sucede con el deseo; cada deseo genera la fuerza que busca su concreción y, cuando se logra, esto da nacimiento a nuevos deseos, en un proceso constante y creciente.
El deseo de ser rico lleva dentro de sí mismo la fuer-za necesaria para entrar en acción. Que entre en ac-ción y se concrete, solo depende de Usted.
Dios nos ha creado para que seamos felices, y si lo que Usted desea para ser feliz es hacerse rico, tiene todo su derecho a serlo, y de esta forma colmar más plenamente todas sus posibilidades.
Y lo que es más importante aún, es que todo el Uni-verso colaborará con Usted, una vez que canalice adecuadamente su deseo de ser rico.
Si Usted desea volverse rico para cubrir sus necesi-dades, rodearse de cosas bellas, viajar y expandir su mente y, al mismo tiempo que disfruta de todo ello, ama cada vez más a su prójimo, y ayuda a vivir cada vez mejor a todo aquel que se cruce en su camino, entonces toda la fuerza del universo estará con Usted.
Si lo que desea es hacerse rico a costa del esfuerzo y sacrificio de otros, para disfrutarlo solo Usted y así poder vanagloriarse frente a sus amigos y parientes, para la sola satisfacción de su ego, entonces no con-tará con la ayuda del universo para lograrlo.
Dios le ha creado para que aprenda a vivir en paz y sea feliz y que, al mismo tiempo, ayude a los demás a vivir en paz y ser felices. Y Usted puede ayudar mucho más a los demás si, además de tener buenos sentimientos, es rico.
Recuerde que todos existimos en el mismo Uno, que todos somos el mismo Uno, y que lo que Usted haga por los demás lo hará por sí mismo, y lo que Usted haga en perjuicio de los demás, lo perjudicará tam-bién a Usted.
Dios no les quitará las cosas a los demás para dár-selas a Usted, porque no necesita hacer semejante cosa. Para poder llegar a ser rico, debe quitarse de la cabeza que debe luchar contra el mundo, o que debe luchar contra la competencia.
La idea de competencia no es más que una idea li-mitadora. Usted no debe competir con la riqueza de otros, sino que tiene que aprender a crear su propia riqueza. Entonces, tanto los demás como Usted se-rán ricos al mismo tiempo.
En un universo infinito, con infinitas posibilidades de creación y de manifestación, la idea de la competen-cia es solo producto de la ignorancompeten-cia. Hay suficiente para todos, y es más, hay mucho más de lo que to-dos pudieran necesitar o querer, simplemente espe-rando que sea reclamado en la forma correcta. Usted no necesita envidiar a otros, o buscar la forma de quedarse con lo que ellos poseen, pues Usted puede tener cualquier cosa que otra persona posea. Aprenda a convertirse en un creador, y no en un competidor, y entonces Usted y todos los demás ten-drán más de lo que tienen ahora.
Estoy seguro que conoce mucha gente que disfruta actualmente de la riqueza, y que no la ha consegui-do de la forma que yo le digo, sino de una manera totalmente contraria a estos principios.
Sé que desde afuera se los puede ver muy ricos, y hasta es posible llegar a envidiarlos. Pero el estudio de las vidas de cientos de estos individuos no deja lugar a dudas: esa gente termina su vida siendo más miserable que el más miserable de los necesitados, pues ser rico no solo se trata de poseer bienes en abundancia, sino de colaborar con la creación de un mundo mejor para Usted y para los demás, de forma tal que además de la gran cantidad de bienes, pueda Usted disfrutar de mucho más amor y mucha más paz que la que tenía cuando comenzó a volverse rico.
La riqueza que se construye desde la idea de la es-casez y de la competencia, solo es pan para hoy y hambre para mañana. Hoy le puede pertenecer a Us-ted, pero mañana le pertenecerá a otro.
En el preciso momento en que Usted comienza a pensar que el suministro es limitado, está cavando su propia fosa, pues el suministro resultará limitado confirmando sus creencias.
Nunca se deje confundir por el suministro que pueda estar a la vista, pues esto no tiene ni punto de com-paración con el suministro invisible. Lo que Usted necesita será atraído hacia Usted y, si no existe, su mente lo creará.
No existen más límites que los que su propia mente cree, y estos límites son absolutamente infranquea-bles, hasta que aprenda a creer en lo contrario. Nunca crea que debe apresurarse a conseguir lo que desea, pues si no otra persona se le adelantará, pues ya le he dicho que una parte fundamental de la riqueza es la riqueza espiritual. Aprenda a vivir en paz; la ansiedad no es un buen socio para volverse rico. Aprenda a volverse rico en paz y a su propio ritmo, porque nadie puede quitarle lo que Usted ha de crear.
Recuerde que:
1) Todo lo que existe ha sido creado a partir del pensamiento
2) Usted ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, por lo cual debe descartar toda idea de limitación y de competencia, ya que todo lo que desee puede ser obtenido creándolo con su mente.
3) Si, además de acumular bienes materiales, crece en paz y amor, y su riqueza se emplea también para lograr el bienestar de otros; entonces, toda la fuerza del Universo colabo-rará con sus propósitos.
IDEAS CENTRALES DEL CAPÍTULO
• El deseo de ser rico lleva dentro de sí mismo la fuerza necesaria para entrar en acción. Que entre en acción y se concrete, solo depende de Usted.
• Dios nos ha creado para que seamos felices, y si lo que Usted desea para ser feliz es ha-cerse rico, tiene todo su derecho a serlo, y de esta forma colmar más plenamente todas sus posibilidades.
• Todos existimos en el mismo Uno. Todos so-mos el mismo Uno, y lo que Usted haga por los demás lo hará por sí mismo, y lo que Us-ted haga en perjuicio de los demás, lo perju-dicará también a Usted.
• En un universo infinito con infinitas posibilida-des de creación y de manifestación, la idea de la competencia es solo producto de la igno-rancia. Hay suficiente para todos.
• La riqueza que se construye desde la idea de la escasez y competencia, solo es pan para hoy y hambre para mañana. Hoy le puede pertenecer a Usted, pero mañana le pertene-cerá a otro.
• No existen más límites que los que su propia mente cree, y estos límites son absolutamen-te infranqueables, hasta que aprenda a creer en lo contrario.
• Nunca crea que debe apresurarse a conseguir lo que desea, pues si no otra persona se le adelantará, pues nadie puede quitarle lo que Usted ha de crear.
Capítulo VI
Cómo Se Crea La Riqueza
El camino hacia la riqueza se encuentra dentro de su mente, no en el mundo que le rodea. Por-que el mundo Por-que le rodea es solo el producto de sus pensamientos.Usted se encuentra cada día con las cosas en las cuales cree, que llegan a Usted solo para confir-marle que ha pensado lo correcto. Pero esto es un engaño, el engaño de Maya, como lo llaman en oriente.
Lo interesante de Maya es que si Usted aprende a creer y a pensar en cosas diferentes, entonces cada día se encontrará con las cosas que le ayu-den a confirmar esta nueva forma de pensar. Si Usted cree que es pobre y que está condenado a una vida de escasez, Maya se encargará de ayudarle a confirmar sus pensamientos. Si consi-gue un empleo, solo logrará que le paconsi-guen el mí-nimo que exige la ley, y si se decide a trabajar por su cuenta, solo logrará avanzar de fracaso en fracaso.
Inclusive, es posible que en algunos pocos mo-mentos pueda disfrutar de un bienestar algo ma-yor, pero en el fondo de su alma seguirá
sintién-dose pobre y vivirá las limitaciones físicas, men-tales y emocionales de los pobres.
Debe aprender a elegir sus pensamientos; no de-be salir a trabajar solo para conseguir dinero pa-ra pagar sus cuentas, porque tiene miedo de no poder pagarlas. Esto representa solo la visión a corto plazo de una meta de largo plazo.
Su mente no debe estar preocupada en cómo va a hacer para pagar las cuentas de fin de mes (és-ta es la visión a corto plazo); su mente debe es-tar ocupada creando la riqueza que le permitirá vivir la clase de vida que quiera por el resto de sus días (ésta es la meta de largo plazo).
Cada vez que se le ocurra pensar “me gusta este
trabajo porque es seguro”, detenga ese
pensa-miento y piense:
¿QUÉ ES LO QUE ME ESTOY PERDIENDO AL TENER ESTE TRABAJO?
En algún momento, esto puede generar una idea creativa, que haga que no necesite más ese tra-bajo.
¿Sabe cuándo no sentirá más la necesidad de “un
trabajo seguro”, en el cual le chupen la sangre
ocho horas por día? Cuando se sienta seguro de que podrá pagar sus cuentas, aún sin tener ese trabajo, trabaje donde trabaje, o haga lo que ha-ga.
Tal vez crea que ser rico depende de la cantidad de dinero que se tiene, pero no es así. En reali-dad, mucho más importante que la cantidad de dinero que se gana, es la cantidad de dinero que se ahorra, y durante cuánto tiempo se es capaz de ahorrarlo.
¿Cuánto es necesario ahorrar para llegar a ser ri-co? En realidad no existe una fórmula infalible, pero una buena fórmula es ahorrar el 20% de sus ingresos, destinar un 10% a inversiones, y un 10% a la caridad.
Tal vez las finanzas le parezcan un tema aburri-do, o tal vez nunca se le ocurrió pensar en ello, pero no importa cuántos títulos profesionales tenga, ni cuánto dinero gane: si no sabe algo de finanzas, terminará pobre.
¿Conoce Usted el caso de algún deportista o ar-tista, que de repente surgió a la fama y se volvió rico? ¿Conoce Usted el caso de algunas personas que se volvieron ricas de repente, por un golpe de suerte en el casino, o porque ganaron la lote-ría?
¿Cuántos de todos ellos mueren ricos? La verdad es que muy pocos. La mayoría dilapida sus ingre-sos como si le fueran a durar para siempre, y de la noche a la mañana se encuentran nuevamente sin un peso. ¿Por qué? Porque ni ellos ni quienes los aconsejan saben nada de finanzas.
Así que puesto que ignorar las finanzas puede conducirle a la pobreza a largo plazo, aunque a corto plazo comience a ganar mucho dinero, es necesario que le enseñe algunos conceptos bási-cos.
Ésta es una idea que debe quedarle bien clara, desde el comienzo.
Las personas ricas adquieren ACTIVOS, mientras que la clase baja y la clase media adquieren OBLIGACIONES (y los confunden con activos). ¿Qué es un Activo?
UN ACTIVO ES LO QUE PONE DINERO EN SU BOLSILLO
En cualquier diccionario o libro de contabilidad puede encontrar la definición científica de la pala-bra activo, y le aseguro que no tiene nada que ver con la definición que yo le he dado.
Pero la diferencia radica en que lo que yo le he dado como definición se entiende, mientras que lo que un contador le daría como definición no se entiende e, inclusive, es incorrecto para su for-mación financiera.
Por ejemplo, un contador diría que su casa y su auto forman parte de sus activos, pero desde el punto de vista financiero, salvo que Usted alquile su casa o tenga un taxi, tanto su casa como su auto le sacan dinero del bolsillo cada mes.
Y, ¿qué es una Obligación?
UNA OBLIGACIÓN ES LO QUE SACA DINERO DE SU BOLSILLO
Esto es todo lo que necesita saber de finanzas: si quiere ser rico, tiene que pasar su vida juntando ACTIVOS, y si quiere ser pobre o de clase media, simplemente viva comprando cosas y endeudán-dose.
¿Qué es lo que Usted haría si se ganara la lote-ría? La mayoría de las personas contesta cosas como: me compraría un auto, me compraría una casa, me mudaría a un barrio más lujoso, etc. ¿Qué es lo que le sucede a esas personas luego que adquieren todo aquello con lo que tanto so-ñaron? Pues que tienen que trabajar más duro que antes, porque ahora tienen muchos más gas-tos que antes.
CONCLUSIONES:
1) Para volverse rico, mucho más impor-tante que aprender a ganar dinero, es aprender a gastarlo.
2) Para volverse rico, en vez de trabajar para ganar dinero, tiene que aprender a hacer que el dinero trabaje para Usted. ¿Oyó alguna vez la frase “los ricos se vuelven cada
Bien, así es como lo hacen:
1) Aprenden a gastar menos de lo que ganan. 2) Reducen todo lo que pueden sus gastos y
obligaciones.
3) Invierten su dinero en activos que generan ingresos.
4) Una vez que generan nuevos ingresos, vuel-ven a invertir su dinero en activos que gene-ren más ingresos.
Si Usted hace lo mismo que los ricos, cuando pase un poco de tiempo Usted estará ganando mucho más de lo que gasta, y como lo que hará con ese dinero es adquirir nuevos activos que le generen más ingre-sos, se volverá cada vez más rico.
Si Usted es un empleado, ¿cómo puede hacer para volverse rico? Creo que la respuesta ya debería re-sultarle obvia. Usted no puede ganar la libertad y la riqueza siendo un empleado.
¡PARA HACERSE RICO,
DEBE TENER SUS PROPIAS INVERSIONES! Como empleado solo puede aspirar a tener un mayor sueldo, y…
CUANTO MAYOR SEA SU SUELDO, MÁS PARECIDO A UN ESCLAVO SE VOLVERÁ Si en vez de tener sus propias inversiones, Usted trabaja y se preocupa por el negocio de otro, al final
de su vida lo que habrá logrado es que EL OTRO, y no Usted, se vuelva rico.
La gente se confunde con los números, mientras que los números NO indican la riqueza. Quién es más ri-co, ¿alguien que tiene 3.000 dólares mensuales de sueldo, o alguien que gana 6.000 dólares por mes? A la vista de lo que nos han enseñado, la respuesta parece muy simple: es más rico quien gana 6.000 dólares por mes. Pero, en realidad, esta respuesta es imposible de dar sin tener más información.
La medida de la riqueza no está dada por la cantidad de dinero que ingresa a su bolsillo cada mes, sino por la relación entre lo que es capaz de producir cada mes sin trabajar, y lo que necesita para cerrar sus cuentas.
Es decir que la medida de la riqueza debe incluir no solo números, sino también el grado de libertad que esos números le proporcionan.
Creo que la definición más acertada de la riqueza es la que dio el señor Buckminster Fuller, en 1961, y es que:
“La riqueza se mide por la cantidad de días que una persona puede vivir sin trabajar”.
Si Usted tiene activos que le proporcionan 2.000 dó-lares de ingresos mensuales, y al mismo tiempo tie-ne gastos por 6.000 dólares mensuales, entonces solo puede vivir sin trabajar 10 días.
Pero si Usted tiene activos que le proporcionan 3.000 dólares de ingresos mensuales, y al mismo tiempo tiene gastos por 3.000 dólares, podría vivir todo un mes sin trabajar, y así y todo pagar sus cuentas. Tal vez Usted esté pensando que quien tiene un in-greso mensual de 6.000 y gastos por 6.000, segu-ramente vive una vida de mayor lujo que quien tiene un ingreso de 3.000. Pero en realidad esta persona, con sus 6.000 dólares de ingresos mensuales, solo ha aprendido la forma de transformarse en un escla-vo que se compra con 6.000 dólares por mes.
Una persona que está obligada a trabajar, porque si no lo hace no puede llegar a fin de mes, no puede ser considerada rica.
Una persona que tiene riqueza es aquella que ha aprendido a generar cada mes más dinero del que necesita para pagar sus cuentas. Luego, se volverá cada vez más rico.
SI QUIERE VOLVERSE RICO, NUNCA PERMITA QUE DISMINUYAN SUS ACTIVOS
Si Usted desea comenzar a gastar más de lo que es-tá gastando en este momento, primero debe asegu-rarse que sus inversiones le proporcionen un ingreso mensual mayor, y recién luego puede gastar más sin que disminuya su riqueza y, por ende, su posibilidad de volverse cada vez más rico.
NO ESCUCHE A SUS SERES QUERIDOS Tal vez le sorprenda esta afirmación, pero la verdad es que “los semejantes se atraen”, y por esto no es necesario ser adivino para saber que aquellas perso-nas que le rodean todos los días, sus amigos, sus parientes, sus compañeros de trabajo, son tan poco ricos como Usted.
Y, ¿cómo es posible que una persona que no es rica, una persona a la cual le da más energías el miedo a perder que la voluntad de ganar, le pueda dar bue-nos consejos sobre cómo hay que hacer para ser ri-co?
No importa cuánto quiera Usted a esas personas, ni cuánto le quieran ellas a Usted. Debe tener bien en claro que los consejos que reciba de ellos, solo ser-virán para que Usted siga siendo pobre.
Lamentablemente, todos estamos rodeados de más gente negativa que positiva, y si se deja aconsejar por ellos, todo lo que logrará será deprimirse, asus-tarse y perder la motivación de intentar lo que ellos no se animan a intentar.
¿Alguna vez vio Usted trabajar a un pescador de cangrejos? Cuando el pescador atrapa los primeros cangrejos, los pone dentro de una canasta con tapa, para que no se escapen.
Pero después de un rato, cuando ya hay unos cuan-tos cangrejos en la canasta, al colocar los nuevos
cangrejos que pesca, ya no se molesta en colocar la tapa.
¿Y sabe Usted por qué?
Porque cada vez que uno de los cangrejos trata de escaparse y comienza a trepar por la canasta, algu-no de los otros cangrejos lo agarra de la pata y lo vuelve a tirar abajo.
En realidad todos quieren salvarse, pero lo único que logran es sabotearse mutuamente sus posibilidades de salvación.
Discúlpeme que sea tan franco, pero Usted debe aprender a pensar que sus seres queridos son igua-les que los cangrejos de la canasta. Ellos son tan poco ricos como Usted, y se encuentran dentro de la misma trampa en que Usted se encuentra.
¿Por qué creo que es inevitable que sus seres que-ridos sean tan poco ricos como Usted, y que le sabo-tearán sus intentos de enriquecerse?
Es una deducción simple: si Usted estuviera rodeado de ricos, tendría que ser muy zonzo para necesitar leer este libro, pues lo único que necesitaría hacer es aprender y repetir lo que ellos hacen.
Aunque tal vez quede otra posibilidad, y es que esté rodeado de personas ricas y miserables, que no quieren compartir lo que saben con Usted.