HECHOS
SOBRE
ISRAEL
Revisión: Qualitity Translations (QT) Diseño gráfico: Tsofit Tsachi
Estadísticas: Oficina Central de Estadísticas (salvo indicación contraria) Impresión: 2010
Jerusalén, Israel
Copias pueden obtenerse en las misiones diplomáticas de Israel o solicitándolas por Internet a www.mfa.gov.il
Historia 5
El Estado 71
La tierra 97
Sociedad 129
Salud y servicios socihles 151
Educación 169
Ciencia y tecnologia 189
Economía 207
Cultura 247
Era biblica 8 Historia: El Segundo Templo - retorno a Sión 14 Bajo dominio extranjero 21 Nace el Estado de Israel 37 El proceso de paz 51
(Eretz Israel). Ahí se desarrolló una parte considerable de la larga historia de la nación, de la cual los primeros mil años están registrados en la Biblia; ahí se formó su identidad cultural, religiosa y nacional; y ahí, su presencia física se ha mantenido a lo largo de los siglos, inclusive después de que la mayoría fuera enviada por la fuerza al exilio. Durante los largos años de dispersión, el pueblo judío nunca cortó ni olvidó su lazo con la Tierra. Con el establecimiento del Estado de Israel en 1948, la independencia judía, perdida dos mil años antes, fue recobrada.
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Acuérdate de los tiempos antiguos; considera los años de generación en generación... (Deuteronomio 32:7)
Fragmento de un mapa iluminado de las tribus de Israel del bajo medioevo • Cortesía de R. Ben-Haim
ERA BIBLICA
Los Patriarcas
La historia judía empezó hace unos 4.000 años (siglo XVII AEC) con los patriarcas: Abraham, su hijo Isaac y su nieto Jacob. Documentos descubiertos en Mesopotamia, que se remontan a los años 2000-1500 AEC, corroboran aspectos de su estilo de vida nómade, descrito en la Biblia. El Libro del Génesis relata cómo Abraham fue llamado desde Ur de los caldeos a Canaán para formar un nuevo pueblo con la creencia en Un Dios. Cuando el hambre azotó Canaán, Jacob (Israel), sus doce hijos y sus familias se establecieron en Egipto, donde sus descendientes fueron sometidos a la esclavitud y obligados a realizar trabajos forzados.
Éxodo y asentamiento
Después de 400 años de esclavitud, los israelitas fueron conducidos a la libertad por Moisés, quien, de acuerdo a la narración bíblica, fue elegido por Dios para sacar a su pueblo de Egipto y retornarlo a la Tierra de Israel prometida a sus antepasados (siglos XIII-XII AEC). Durante 40 años deambularon por el desierto de Sinaí, donde se forjaron como nación y recibieron la Torá (Pentateuco), que incluía los Diez Mandamientos, y dio forma y contenido a su fe monoteísta.
Moisés, de
Miguel Angel San Pietro in Vincoli, Roma
El éxodo de Egipto (c. 1300 AEC) dejó una marca imborrable en la memoria nacional del pueblo judío y pasó a ser el símbolo de la libertad y la redención. Año tras año los judíos celebran Pésaj (Pascua),
Shavuot (Pentecostés) y Sucot (la Fiesta de
los Tabernáculos), para conmemorar los eventos ocurridos en ese tiempo. Durante los siguientes dos siglos, los israelitas conquistaron gran parte de la Tierra de Israel y se transformaron en campesinos y artesanos, lográndose un cierto nivel de consolidación social y económica. Períodos de relativa paz fueron interrumpidos por tiempos de guerra en los que el pueblo se agrupó tras líderes conocidos como "jueces", elegidos por sus capacidades políticas y militares, así como por su habilidad de liderazgo. La debilidad inherente de su organización tribal frente a la amenaza planteada por los filisteos (un pueblo marítimo de Asia Menor que se estableció en la costa mediterránea del país) generó la necesidad de un gobernante que pudiera unir a las tribus y cuya autoridad se convirtiera en una institución permanente, transmitida por herencia.
"Dios te bendiga y te guarde. Haga resplandecer Dios su rostro sobre ti y haya de ti misericordia; Dios alce a ti su rostro y ponga paz en ti."
(Números 6, 24-26)
Diminuto rollo de plata del siglo VII AEC hallado en Jerusalén, que lleva
grabada la bendición sacerdotal •
La Monarquía
El primer rey, Saúl (c. 1020 AEC), abarcó el período entre la pérdida de la organización tribal y el establecimiento de una monarquía plena por parte de su sucesor, David. El rey David (1004-965 AEC) convirtió su reino en una importante potencia de la región, por medio de exitosas expediciones militares, infligiendo la derrota final a los filisteos, así como a través de una red de amistosas alianzas con los reinos vecinos. Como resultado de esto, su autoridad fue reconocida desde las fronteras de Egipto y el Mar Rojo hasta las riberas del Éufrates. En lo interior, unió a las doce tribus de Israel en un solo reino, colocando a Jerusalén y la monarquía en el centro de la vida nacional del país. La tradición bíblica describe a David como poeta y músico, y se le atribuyen versos que aparecen en el Libro de los Salmos.
David fue sucedido por su hijo Salomón (965-930 AEC), quien reforzó aún más el reino. Por medio de tratados con los reyes vecinos y matrimonios con fines políticos, Salomón aseguró la tranquilidad dentro de las fronteras del reino y lo igualó a las
Los Profetas: Pensadores religiosos carismáticos a quienes se tenía por dotados de un don divino de revelación, predicaron en el período de la monarquía hasta un siglo después de la destrucción de Jerusalén (586 AEC). Ya sea como asesores de los reyes en asuntos relacionados con religión, ética y política, o como sus críticos, bajo la primacía de la relación entre el individuo y Dios, los profetas eran guiados por la firme convicción de la necesidad de justicia, y emitieron enérgicas censuras respecto a la moralidad de la vida nacional judía. Sus
Pequeña granada de marfil con una inscripción paleo-hebrea, probablemente del Primer Templo de Jerusalén, siglo VIII AEC. • Museo de Israel, Jerusalén
grandes potencias de la época. Expandió el comercio exterior y promovió la prosperidad económica del país, desarrollando importantes empresas como las minas de cobre y la fundición de metales, a la vez que establecía nuevas ciudades y fortificaba otras, de importancia estratégica y económica.
El broche de oro de las actividades de Salomón fue la construcción del Templo de Jerusalén,
que pasó a ser el centro de la vida nacional y religiosa del país. La Biblia atribuye a Salomón el Libro de los Proverbios y el Cantar de los Cantares.
Monarquía dividida
El reinado de Salomón se deterioró hacia el final de sus días por el descontento de parte de la población que debía pagar fuertes tributos por sus ambiciosos proyectos. Al mismo tiempo, el trato preferencial que recibía su propia tribu produjo la irritación de las demás, lo que provocó un creciente antagonismo entre la monarquía y los separatistas tribales.
Después de la muerte de Salomón (930 AEC), una insurrección abierta condujo a la separación de las diez tribus del norte y a la división del país en un reino norte:
experiencias reveladoras fueron registradas en sus libros de inspirada prosa y poesía, muchos de los cuales fueron incorporados a la Biblia.
El llamado universal y permanente de los profetas deriva de su apelación a una consideración fundamental de valores humanos. Palabras como las de Isaías (1:17), "Aprended a hacer el bien;
buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda” continúan guiando a la
humanidad en su búsqueda por justicia social.
Israel, y un reino sur: Judá, en el territorio de las tribus de Judá y Benjamín. El reino de Israel, con su capital Samaria, subsistió más de 200 años bajo 19 reyes, mientras que el reino de Judá, fue gobernado desde Jerusalén durante 400 años por un número igual de reyes de la casa de David. La expansión de los imperios asirio y babilonio trajo la conquista primero de Israel y después de Judá.
El reino de Israel fue vencido por los asirios (722 AEC) y su pueblo fue llevado al exilio y al olvido. Más de cien años después, Babilonia conquistó el reino de Judá, exilió a la mayoría de sus habitantes y destruyó Jerusalén y el Templo (586 AEC).
El Primer exilio (586-538 AEC)
La conquista babilonia puso término al Período del Primer Templo, pero no cortó la relación del pueblo con la Tierra de Israel. Asentados junto a los ríos de Babilonia, los judíos prometieron recordar siempre su patria: "Si me olvidare de
ti, oh Jerusalén, mi diestra sea olvidada. Mi lengua se pegue a mi paladar, si no ensalzare a Jerusalén como preferente asunto de mi alegría." (Salmos 137:5-6).
El exilio a Babilonia que siguió a la destrucción del Primer Templo (586 AEC) marcó el comienzo de la diáspora judía. Ahí el judaísmo empezó a desarrollar un marco religioso
Sello con la
inscripción “A Shema, siervo de
Jeroboam” hallado en Meguido • Autoridad de Antigüedades de Israel
y una forma de vida fuera de la Tierra, asegurando finalmente la supervivencia nacional y la identidad espiritual del pueblo y le infundió suficiente vitalidad para garantizar su futuro como nación.
En los rios de Babilonia •
HISTORIA: EL SEGUNDO TEMPLO
RETORNO A SIÓN
Períodos persa y helenístico (538-142 AEC)
A raíz de un decreto del rey persa Ciro, conquistador del imperio de Babilonia (538 AEC), 50.000 judíos emprendieron el Primer Retorno a la Tierra de Israel, dirigidos por Zorobabel, de la casa real de David. Menos de un siglo después, el Segundo Retorno fue dirigido por Esdras el Escriba. Durante los siguientes cuatro siglos, los judíos conocieron diversos grados de autonomía bajo el dominio persa (538-333 AEC) y posteriormente el helenístico - ptolemaico y seléucida - (332-142 AEC).
La repatriación de los judíos bajo el inspirado liderazgo de Esdras, la construcción del segundo Templo en el sitio del primero, la reedificación de los muros de Jerusalén y el establecimiento de la Knéset Haguedolá (Gran Asamblea) como ente religioso y judicial supremo del pueblo judío, marcaron el comienzo del período del Segundo Templo. Dentro de los confines del imperio persa, Judea era una nación cuya dirección estaba confiada al Sumo Sacerdote y al Consejo de Ancianos de Jerusalén.
Asuero-Jerjes, uno de los grandes reyes persas, en un relieve en las paredes de un palacio de Persépolis
Como parte del mundo antiguo conquistado por Alejandro Magno (332 AEC), la Tierra se mantuvo como una teocracia judía bajo los gobernantes seléucidas con
sede en Siria. Cuando se prohibió a los judíos la práctica del judaísmo y su Templo fue profanado para imponer a toda la población la cultura y las costumbres helenizantes, los judíos se rebelaron (166 AEC).
La dinastía hasmonea (142-63 AEC)
Dirigidos en un comienzo por Matatías, miembro de la familia sacerdotal de los Hasmoneos, y después por su hijo, Judas Macabeo, los judíos entraron en Jerusalén y purificaron el Templo (164 AEC), eventos que se conmemoran anualmente durante la Fiesta de Janucá.
A raíz de otros triunfos hasmoneos, los seléucidas (147 AEC) devolvieron la autonomía política y religiosa a Judea, como se llamaba entonces a la Tierra de Israel y, con la caída del reino seléucida (129 AEC), se logró una completa independencia. Bajo la dinastía hasmonea, que duró alrededor
de 80 años, el reino recobró fronteras similares a las del reino de Salomón, se obtuvo una consolidación política bajo dominio judío y la vida judía floreció.
Masada: Cerca de 1.000 hombres, mujeres y niños que sobrevivieron la caída de Jerusalén ocuparon y fortificaron el complejo del palacio de Herodes en Masada, ubicado en la cumbre de un monte cerca del Mar Muerto, donde durante tres años resistieron los repetidos intentos romanos para desalojarlos. Cuando los romanos finalmente escalaron Masada e irrumpieron dentro de sus muros, descubrieron que los defensores y sus familias habían preferido darse muerte con sus propias manos que someterse a la esclavitud.
La menorá a través de los siglos
El candelabro de oro de siete brazos (menorá) era uno de los principales objetos de culto en el Templo de Salomón de la antigua Jerusalén y a través de los siglos ha servido de símbolo del legado y la tradición judía en muchos lugares y en formas diversas.
Menorá en una moneda Hasmonea del siglo I AEC.
(Autoridad de Antigüedades de Israel)
Menorá en dos fragmentos de estuco del siglo I EC, hallados en el Barrio Judío de Jerusalén
(Sociedad de Exploración de Israel) Menorá en el suelo de mosaico de una sinagoga del siglo V o VI en Jericó (Autoridad de Antigüedades de Israel)
La menorá, obra de Benno Elkan, ubicada junto a la Knéset
(Oficina de Prensa del Gobierno (en adelante: OPG) / F. Cohen)
Dominación romana (63 AEC-313 EC)
Cuando los romanos reemplazaron a los seléucidas como principal potencia de la región, otorgaron al rey hasmoneo Hircano II, una limitada autoridad dependiente del gobernador romano en Damasco. Los judíos fueron hostiles al nuevo régimen y en los años siguientes estallaron frecuentes insurrecciones. El último intento de restaurar la antigua gloria de la dinastía hasmonea fue realizado por Matatías Antígono, cuya derrota y muerte puso término (40 AEC) al régimen hasmoneo, y la Tierra de Israel pasó a ser un estado vasallo dentro del imperio romano.
En el año 37 AEC, Herodes, yerno del rey Hircano II, fue designado por los romanos rey de Judea. Poseedor de una autonomía casi ilimitada en los asuntos internos del país, pasó a ser uno de los más poderosos monarcas de la parte oriental del imperio romano. Gran admirador de la cultura greco-romana, Herodes inició un vasto programa de edificaciones que incluyó las ciudades de Cesarea y Sebastia y las fortalezas de Herodión y Masada. Asimismo refaccionó el Templo convirtiéndolo en uno de los
Halajá: Conjunto de leyes que ha guiado la vida judía en todo el mundo desde los tiempos post-bíblicos. Trata de las obligaciones religiosas de los judíos, tanto en sus relaciones interpersonales como en su conducta ritual y comprende prácticamente todos los aspectos del comportamiento humano: nacimiento y matrimonio, alegría y pesares, agricultura y comercio, ética y teología. Con raíces en la Biblia, la halajá se basa en el Talmud, un compendio de leyes y El templo de Herodes, en la maqueta
de la Jerusalén del Segundo Templo • Cortesía del Museo de Israel, Jerusalén
más magníficos edificios de su tiempo. Pero, a pesar de sus múltiples logros, Herodes no fue capaz de ganar la confianza y el apoyo de sus súbditos judíos.
Diez años después de la muerte de Herodes (4 AEC), Judea quedó bajo la directa administración romana. El creciente enojo contra la supresión romana de la vida judía condujo a violencias esporádicas que culminaron en una revuelta general en el año 66 EC. Las superiores fuerzas romanas, dirigidas por Tito resultaron finalmente victoriosas, destruyendo totalmente Jerusalén (70 EC)
y derrotando la última posición judía en Masada (73 EC).
La destrucción total de Jerusalén y del Segundo Templo fue catastrófica para el pueblo judío. De acuerdo al historiador judío de la época Flavio Josefo, cientos de miles de judíos perecieron en el asedio a Jerusalén y en distintas partes del país, y muchos miles fueron vendidos como esclavos.
Un último breve período de soberanía siguió a la rebelión de Simón Bar Kojbá (132EC), durante la cual se recobraron Judea y Jerusalén. Sin embargo, dado el enorme poderío de los romanos, el resultado era inevitable. Al término de tres
tradiciones judías (finalizado aproximadamente en el año 400), que comprende la Mishná - la primera compilación escrita de la Ley Oral (codificada en el año 210), y la Guemará, que comenta y amplía la Mishná. Para proporcionar una guía práctica de la Halajá, estudiosos religiosos elaboraron diversos compendios concisos y sistemáticos, a partir de los siglos I y II. Entre las más autorizadas de esas codificaciones se cuenta el
Shulján Aruj, escrito por Yosef
Caro en Safed (Tzfat) en el siglo XVI.
años, conforme a la costumbre romana, Jerusalén fue "arada con una yunta de bueyes"; Judea fue llamada Palestina, y Jerusalén, Aelia Capitolina.
Aunque el Templo fue destruido y Jerusalén quemada hasta los cimientos, los judíos y el judaísmo sobrevivieron su encuentro con Roma. El ente judicial y legislativo supremo, el Sanhedrín (sucesor de la Knéset
Haguedolá), fue reconstituido en Yavne (70
EC) y posteriormente en Tiberíades. Sin el marco unificador de un estado y del Templo, la pequeña comunidad judía se recobró gradualmente, siendo reforzada de vez en cuando por exiliados que regresaban. La vida institucional y comunitaria se renovó, los sacerdotes fueron reemplazados por rabinos y la sinagoga pasó a ser el centro de las comunidades judías, como lo evidencian las ruinas de sinagogas encontradas en Capernaum, Korazín, Baram, Gamla y otros lugares. La Halajá (ley religiosa) pasó a ser el lazo común entre los judíos y se transmitió de generación en generación.
Tetradracma
acuñada durante la rebelión de Bar Kojba (siglo II) con la inscripción Simón/por la Libertad de Jerusalén • Autoridad de Antigüedades de Israel Moneda acuñada
por los romanos después de la destrucción de Jerusalén en el año 70 EC, con la inscripción
IVDAEA CAPTA (Judea capturada) • Autoridad de Antigüedades de Israel
BAJO DOMINIO EXTRANJERO
Dominio bizantino (313-636)Hacia fines del siglo IV, después de la adopción del cristianismo por el emperador Constantino (313) y de la fundación del Imperio Bizantino, la Tierra de Israel pasó a ser un país predominantemente cristiano. Se construyeron iglesias en los Lugares Santos cristianos en Jerusalén, Belén y la Galilea, y se establecieron monasterios en muchos lugares del país. Los judíos fueron desposeídos de su relativa autonomía así como del derecho a ejercer cargos públicos, y se les prohibió la entrada a Jerusalén salvo un día al año (Tishá BeAv) para lamentarse por la destrucción del Templo.
La invasión persa de 614 fue apoyada por los judíos, que estaban inspirados por esperanzas mesiánicas de liberación. En agradecimiento por su ayuda, se les otorgó la administración de Jerusalén. Este interludio,
sin embargo, duró sólo unos tres años. Después, el ejército bizantino volvió a entrar en la ciudad (629) y nuevamente expulsó a su población judía.
Pavimento de
mosaico del siglo
V en la iglesia de la Multiplicación de los Panes y los Peces • Autoridad de Antigüedades de Israel
Iglesia del Santo Sepulcro
• I. Sztulman
Dominio árabe (636-1099)
La conquista árabe de la Tierra de Israel ocurrió cuatro años después de la muerte de Mahoma en 632 y duró más de cuatro siglos, con califas que gobernaron al principio desde Damasco y más tarde desde Bagdad y Egipto. Al comienzo del califato se permitió a los judíos reasentarse en Jerusalén con el status de dhimmis (no musulmanes protegidos), que salvaguardaba sus vidas, propiedad y libertad de culto a cambio del pago de una capitación especial e impuestos sobre las tierras.
Sin embargo, posteriores restricciones contra los no musulmanes (717) restringieron la actuación pública de los judíos, así como sus observancias religiosas y status legal.
La Cúpula de la Roca, construda
por el califa Omeya Abd-el-Malik en el siglo VII en el Monte del Templo (Haram-esh-Sharif ) en Jerusalén • I. Sztulman
La imposición de pesados impuestos a las tierras agrícolas obligó a muchos a trasladarse de las zonas rurales a las ciudades, donde su situación apenas mejoró, mientras que el aumento de la discriminación social y económica obligó a otros a abandonar el país. A fines del siglo XI la comunidad judía en la Tierra de Israel había disminuido considerablemente y había perdido algo de su cohesión organizativa y religiosa.
Los Cruzados (1099-1291)
Durante los siguientes 200 años, el país fue dominado por los cruzados, quienes, respondiendo a un llamado del papa Urbano II, vinieron desde Europa a recuperar la Tierra Santa de manos de los infieles. En julio de 1099, después de un asedio de cinco semanas, los caballeros de la Primera Cruzada y la hueste plebeya que los seguía capturaron Jerusalén masacrando a la
mayoría de los habitantes no cristianos de la ciudad. Atrincherados en sus sinagogas, los judíos defendieron su barrio, sin otro resultado que ser quemados vivos o vendidos como esclavos.
Durante las siguientes décadas, los cruzados extendieron su dominio sobre al resto del país, en parte por medio de tratados y acuerdos, pero en la mayoría de los casos por medio de sangrientas conquistas militares. El Reino Latino
Sello del rey cruzado de Jerusalén • Autoridad de Antigüedades de Israel
de los cruzados constituyó una minoría conquistadora confinada principalmente a ciudades y castillos fortificados. Una vez que los cruzados abrieron las rutas de transporte desde Europa, la peregrinación a la Tierra Santa pasó a ser popular y, concurrentemente, crecientes números de judíos regresaron a su patria. Documentos de ese período indican que 300 rabinos de Francia e Inglaterra llegaron en un solo grupo, estableciéndose algunos en Acre (Acco) y otros en Jerusalén.
Después de la derrota de los cruzados por un ejército musulmán dirigido por Saladino (1187), los judíos recibieron nuevamente una cierta medida de libertad, incluyendo el derecho a establecerse en Jerusalén. Aunque los cruzados eventualmente recobraron el control sobre la mayor parte del país después de la muerte de Saladino (1193), su presencia se limitó a una red de castillos fortificados. La dominación cruzada de la Tierra concluyó después de una derrota final (1291) a manos de los mamelucos, una casta militar musulmana que había llegado al poder en Egipto.
Dominio mameluco (1291-1516)
Bajo el régimen mameluco, la Tierra pasó a ser una retrasada provincia gobernada desde Damasco. Acre, Jaffa y otros puertos fueron destruidos por temor a la venida de nuevas cruzadas y se interrumpió el comercio internacional. Hacia fines de la Edad Media, los centros urbanos del país se encontraban virtualmente en ruinas, la mayor parte de Jerusalén estaba abandonada y la pequeña comunidad
judía estaba agobiada por la pobreza. El período de la decadencia mameluca se vio ensombrecido por trastornos políticos y económicos, plagas, invasiones de langostas y devastadores terremotos.
Dominio otomano (1517-1917)
Después de la conquista otomana en 1517, la Tierra fue dividida en cuatro distritos, anexada administrativamente a la provincia de Damasco y gobernada desde Estambul. Al comienzo de la era otomana, aproximadamente 1.000 familias judías vivían en el país, en su mayoría en Jerusalén, Nablus (Shjem), Hebrón, Gaza, Safed (Tzfat) y las aldeas de la Galilea. La comunidad estaba integrada por descendientes de los judíos que nunca abandonaron la Tierra, así como por inmigrantes de Noráfrica y Europa. Un gobierno ordenado, hasta la muerte (1566) del sultán Suleimán el Magnífico trajo mejorías y estimuló la inmigración judía. Algunos recién llegados se instalaron en Jerusalén, pero la mayoría se dirigió a Safed donde, a mediados del siglo XVI, la población judía había crecido a alrededor de 10.000 personas y la ciudad se había convertido en un floreciente centro textil, así como foco de una intensa actividad intelectual.
Durante este período, el estudio de la Cábala (misticismo judío) floreció y los esclarecimientos de la ley judía de la época, como quedó codificada en el Shulján Aruj, se difundieron por toda la diáspora judía desde las academias de estudio de Safed.
Debido a la gradual decadencia en la calidad del régimen turco, el país fue cayendo en un estado de gran negligencia. Hacia fines del siglo XVIII, gran parte de la tierra había sido adquirida por terratenientes absentistas y alquilada a empobrecidos campesinos. La recaudación de impuestos era tanto defectuosa como caprichosa. Los grandes bosques de la Galilea y del Monte Carmelo quedaron desnudos de árboles; pantanos y desiertos se extendieron sobre la tierra agrícola.
La época moderna
El siglo XIX vio al retraso medieval ceder gradualmente paso a los primeros signos de progreso, con varias potencias occidentales maniobrando para obtener alguna posición, frecuentemente por medio de actividades misioneras. Estudiosos británicos, americanos y franceses iniciaron estudios de arqueología bíblica; Gran Bretaña, Francia, Rusia, Austria y Estados Unidos abrieron consulados en Jerusalén.
Líneas de barcos a vapor empezaron a hacer viajes regulares hacia y desde Europa, se instalaron conexiones postales y telegráficas; se construyó el primer camino que conectaba Jerusalén con Jaffa. El renacimiento de la Tierra como encrucijada para el comercio de tres continentes se vio acelerado por la apertura del Canal de Suez.
El sionismo, el movimiento de liberación nacional del pueblo judío, deriva su nombre de “Sión”, sinónimo tradicional de Jerusalén y de la Tierra de Israel. La idea del sionismo, la redención del pueblo judío en su patria ancestral, tiene sus raíces en la continua y profunda relación con la Tierra de Israel que ha caracterizado la existencia judía en la diáspora a lo largo de los siglos.
El sionismo político surgió como respuesta a la continuada opresión y persecución de judíos en la Europa oriental y a la creciente desilusión de
Consecuentemente, las condiciones de los judíos del país mejoraron lentamente, y su número aumentó substancialmente. Hacia mediados de siglo, el hacinamiento dentro de la ciudad amurallada de Jerusalén llevó a los judíos a construir el primer barrio judío fuera de las murallas (1860) y, durante los siguientes veinticinco años se agregaron otros siete, que forman el núcleo de la Ciudad Nueva. Hacia 1870 Jerusalén contaba ya con una mayoría judía.
Tierras para la agricultura habían sido adquiridas a todo lo largo del país, se habían establecido nuevos asentamientos rurales, y el idioma hebreo, durante largo tiempo restringido a la liturgia y la literatura, fue revivido. Se había preparado el escenario para la iniciación del movimiento sionista. Inspirados por la ideología sionista, dos grandes corrientes de judíos de la Europa Oriental llegaron al país a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Resueltos a restaurar su patria labrando la tierra, estos pioneros redimieron los áridos campos de siglos de abandono, construyeron nuevos asentamientos y sentaron las bases de lo que posteriormente sería una floreciente economía agrícola.Los
la emancipación formal en la Europa Occidental, que ni puso término a la discriminación ni llevó a la integración de los judíos en sus sociedades locales. Encontró expresión formal en el establecimiento de la Organización Sionista (1897), en el primer Congreso Sionista convocado por Teodoro Herzl en Basilea, Suiza. El programa del movimiento sionista contenía tanto elementos ideológicos como prácticos, destinados a promover el retorno de los judíos a la Tierra; facilitando el resurgimiento Theodor Herzl
•
Archivo Sionista Central
recién llegados afrontaron condiciones extremadamente difíciles: la actitud de la administración otomana era hostil y opresiva; las comunicaciones y el transporte eran rudimentarios e inseguros; los pantanos estaban infectados por la mortal malaria; y el suelo en sí sufría por siglos de abandono y negligencia. La adquisición de tierras estaba restringida y la construcción estaba prohibida sin un permiso especial, que se podía obtener solamente en Estambul. Si bien estas dificultades perturbaron el desarrollo del país, no lo interrumpieron. Al estallar la Primera Guerra Mundial (1914) la población judía en la Tierra alcanzaba las 85.000 personas, comparadas con las 5.000 que vivían en el país a comienzos del 1500. En diciembre de 1917, las fuerzas británicas bajo el mando del general Allenby entraron en Jerusalén, finalizando cuatro siglos de dominio otomano. La Legión Judía, con tres batallones, que contaba con miles de voluntarios judíos, era entonces una unidad integral del ejército británico. Ese mismo año, el gobierno británico, por intermedio de uno de sus ministros, Lord Balfour, formuló una declaración de apoyo a la creación de un "hogar nacional judío" en Palestina.
Dominio británico (1918-1948)
En julio de 1922, la Sociedad de Naciones encomendó a
social, cultural, económico y político de la vida nacional judía; y logrando un hogar para el pueblo judío en su patria histórica, internacionalmente reconocido y legalmente asegurado, en el que los judíos estarían libres de persecuciones y serían capaces de desarrollar sus propias vidas e identidad.
Gran Bretaña el Mandato sobre Palestina (el nombre con el que se conocía entonces al país). Reconociendo "la histórica conexión del pueblo judío con Palestina", Gran Bretaña fue llamada a facilitar el establecimiento de un hogar nacional judío en Palestina - Eretz Israel (Tierra de Israel). Dos meses más tarde, en septiembre de 1922, el Consejo de la Sociedad de Naciones y Gran Bretaña resolvieron que las disposiciones para el establecimiento de un hogar nacional judío no regirían en el área al este del Río Jordán, que constituía tres cuartas partes del territorio incluido en el mandato y con el tiempo se convirtió en el Reino Hachemita de Jordania.
Inmigración
Motivadas por el sionismo y estimuladas por la "simpatía" británica "hacia las aspiraciones judías sionistas", como informara el ministro de Relaciones Exteriores Lord Balfour (1917), sucesivas olas de inmigrantes llegaron entre 1919 y 1939, cada una de las cuales contribuyó en diferentes aspectos a la comunidad judía en desarrollo. Unos 35.000 que llegaron entre 1919 y 1923, principalmente desde Rusia, tuvieron una gran influencia sobre el carácter y organización de la comunidad en los años venideros. Esos pioneros sentaron las bases de la infraestructura social y económica, desarrollaron la agricultura, establecieron singulares formas de asentamientos rurales comunitarios - el kibutz y el moshav - y proporcionaron la fuerza laboral para la construcción de viviendas y caminos.
La próxima afluencia de alrededor de 60.000 personas, que llegó principalmente de Polonia entre 1924 y 1932, contribuyó al desarrollo y enriquecimiento de la vida urbana. Esos inmigrantes se instalaron principalmente en Tel Aviv, Haifa y Jerusalén, donde establecieron pequeños comercios, empresas de construcción y la industria liviana. La última ola inmigratoria antes de la Segunda Guerra Mundial, que comprendió cerca de 165.000 personas, tuvo lugar en la década del 30, a raíz de la subida al poder de Hitler. Sus integrantes provenían en su mayoría de Alemania. Los recién llegados, muchos de los cuales eran profesionales y académicos, constituyeron la primera afluencia en gran escala de la Europa Occidental y Central. Su educación, capacidades y experiencia elevaron los niveles del comercio, del bienestar urbano y rural y de la vida cultural de la comunidad.
Administración
Las autoridades del Mandato Británico otorgaron a las comunidades locales judía y árabe el derecho de manejar sus propios asuntos internos. Haciendo uso de este derecho, la comunidad judía, conocida como el Yishuv, eligió (1920) un cuerpo de autogobierno basado en representación por partidos, que se reunía anualmente para revisar sus actividades y elegir el Consejo Nacional (Vaad Leumí) para implementar sus políticas y programas.
Sir Herbert Samuel, primer Alto Comisionado británico para Palestina
Financiados por recursos locales y fondos recolectados por la judeidad mundial, se desarrolló y mantuvo una red nacional de servicios educacionales, religiosos, sociales y de salud. En 1922, como estaba estipulado en el Mandato Británico, se constituyó una "Agencia Judía" para representar al pueblo judío ante las autoridades británicas, gobiernos extranjeros y organizaciones internacionales.
Desarrollo económico
Durante las tres décadas del Mandato Británico la agricultura se expandió; se establecieron fábricas; se construyeron nuevos caminos por todo el país; las aguas del Río Jordán fueron aprovechadas para la producción de energía eléctrica; y fue descubierto el potencial
mineral del Mar Muerto. Fue fundada (1920) la Histadrut (Confederación General de los Trabajadores) para promover el bienestar del trabajador y proveer de empleo por medio del establecimiento de empresas de propiedad cooperativa en el sector industrial y de servicios de mercadeo para los asentamientos agrícolas comunitarios.
Cultura
Día a día, fue surgiendo una vida cultural que pasó a ser única para la comunidad judía en la Tierra de Israel. El arte, la música y la danza se desarrollaron paulatinamente con el establecimiento de escuelas y academias profesionales. Galerías y salones proporcionaron sitio para las distintas
Estanques de evaporación de la Fábrica de Potasa en Sodoma • O.P.G./Z.Kluger
exposiciones y presentaciones a las que asistía un público selecto. La puesta en escena de una nueva obra, la aparición de un nuevo libro, o una exhibición retrospectiva de un pintor local eran inmediatamente analizados en la prensa, convirtiéndose en temas de discusión en los cafés y las reuniones sociales.
El idioma hebreo fue reconocido como lengua oficial del país, junto con el inglés y el árabe, y era empleado en los documentos, monedas y estampillas, y en la radio. Las publicaciones proliferaban, y el país surgió en ese tiempo como el centro dominante de la actividad literaria hebrea. Teatros de todos los estilos y géneros abrían sus puertas a una entusiasta audiencia, apareciendo los primeros intentos de escribir obras teatrales originales en hebreo.
Oposición árabe y restricciones británicas
El renacimiento nacional judío y los esfuerzos de la comunidad judía por reconstruir el país chocaron con la firme oposición de árabes nacionalistas. Su resentimiento estalló en períodos de intensa violencia (1920, 1921, 1929 y 1936-1939) cuando vehículos
Tres movimientos judios clandestinos operaron durante el período del Mandato Británico. El mayor, la Haganá, fue fundado en 1920 por la comunidad judía como una organización de defensa que salvaguardara la seguridad de la población judía. A partir de mediados de la década del 30 llevó a cabo también actos de represalia contra los ataques árabes y respondió a las restricciones británicas a la inmigración judía con demostraciones masivas y actos de sabotaje. El Etzel, organizado en 1931, rechazó la autocontención de la Haganá y llevó a cabo acciones independientes contra árabes y británicos. El grupo más pequeño y militante, el Leji, se fundó en 1940. Las tres organizaciones fueron disueltas con el establecimiento de las Fuerzas de Defensa de Israel en junio de 1948.
judíos eran atacados y destruidos, campos y bosques incendiados, y se lanzaban ataques sin ninguna provocación contra la población judía. Intentos para lograr un diálogo con los árabes, llevados a cabo desde un comienzo por dirigentes sionistas, fracasaron, polarizando el sionismo y el nacionalismo árabe hasta llegar a una situación potencialmente explosiva. Reconociendo los contradictorios objetivos de ambos movimientos nacionales, los británicos recomendaron (1937) dividir el país en dos estados, uno judío y otro árabe. El liderazgo judío aceptó la idea de la partición y autorizó a la Agencia Judía a negociar con el gobierno británico en un esfuerzo por reformular varios aspectos de la propuesta. Los árabes se opusieron enérgicamente a cualquier plan de partición.
El Holocausto
Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el régimen nazi llevó a cabo un sistemático plan para la liquidación de la comunidad judía europea, por medio del cual fueron asesinados alrededor de seis millones de judíos, incluyendo un millón y medio de niños. A medida que los ejércitos de la Alemania Nazi se expandían por Europa
La continuación a larga escala de los disturbios árabes anti-judíos llevó a Gran Bretaña (mayo de 1939) a emitir un Libro Blanco que imponía drásticas restricciones a la inmigración judía, cuya consecuencia fue negar a la judeidad europea un lugar de refugio frente a la persecución nazi. El comienzo de la Segunda Guerra Mundial poco después llevó a David Ben-Gurión, posteriormente primer Primer Ministro de Israel, a declarar: "Combatiremos en la guerra como si no existiera el Libro Blanco y combatiremos el Libro Blanco como si no hubiera guerra".
los judíos eran salvajemente perseguidos, sometidos a todo tipo de tortura y humillación, y recluidos en guetos, donde los intentos de resistencia armada condujeron a medidas más severas aún. De los guetos, eran transportados a campos de concentración en los que unos pocos afortunados eran enviados a trabajos forzados, pero la mayoría era asesinada a tiros en ejecuciones masivas o en cámaras de gas. No muchos lograron escapar. Algunos huyeron a otros países, unos pocos se unieron a los partisanos y otros fueron escondidos por no judíos que lo hicieron exponiendo sus propias vidas.
Consecuentemente, sólo un tercio, incluyendo a aquellos que habían abandonado Europa antes de la guerra, sobrevivió, de una población de casi nueve millones, que una vez constituyó la mayor y más vibrante comunidad judía del mundo.
Los violentos disturbios antijudíos perpetrados por los árabes indujeron a las autoridades británicas, después de la guerra, a intensificar sus restricciones al número de judíos autorizados a llegar y establecerse en la Tierra. La comunidad
Voluntarios judíos en la Segunda Guerra Mundial Más de 26.000 hombres y mujeres de la comunidad judía en la Tierra se alistaron voluntariamente para unirse a las fuerzas británicas en la lucha contra la Alemania nazi y sus aliados del Eje, sirviendo en el ejército, la aviación y la marina. En septiembre de 1944, después de un prolongado esfuerzo de la Agencia Judía en el país y del Movimiento Sionista en el extranjero, para obtener el reconocimiento de la participación de los
La estrella amarilla que los nazis obligaron a los judios a llevar
judía respondió instituyendo una red de actividades de inmigración ilegal para rescatar sobrevivientes del Holocausto. Entre 1945 y 1948 alrededor
de 85.000 judíos fueron traídos al país por rutas secretas y por lo general peligrosas, a pesar del bloqueo naval y las patrullas fronterizas organizados por los británicos para interceptar a los refugiados. Aquellos que eran capturados eran recluidos en campos de detención en la isla de Chipre, o devueltos a Europa.
Rumbo a la Independencia
La incapacidad británica de conciliar las conflictivas demandas de las comunidades judía y árabe llevó al gobierno británico a exigir que la "Cuestión de Palestina" fuera colocada en la agenda de la Asamblea General de las Naciones Unidas (abril de1947). Consecuentemente, fue establecida una comisión especial para elaborar propuestas respecto al futuro del país. El 29 de noviembre de 1947 la Asamblea votó a favor de las recomendaciones de la comisión de dividir Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe. La comunidad judía aceptó el plan; los árabes lo rechazaron.
judíos de Palestina en el esfuerzo bélico, fue formada la Brigada Judía como una unidad militar judía autónoma en el ejército británico, con su propia bandera y emblema. Compuesta por unos 5.000 hombres, la Brigada actuó en Egipto, el norte de Italia y el noroeste de Europa. Después de la victoria aliada en Europa (1945) muchos de sus miembros se unieron a los esfuerzos de "inmigración ilegal" para traer a la Tierra de Israel sobrevivientes del Holocausto. Reclutas judíos en un campamento militar británico • O.P.G./Z.Kluger
A raíz de la votación de la ONU, militantes árabes locales, ayudados principalmente por voluntarios irregulares de los países árabes, lanzaron violentos ataques contra la comunidad judía en un esfuerzo por frustrar la resolución de la partición e impedir el establecimiento de un Estado judío. Después de haber sufrido una serie de reveses, las organizaciones judías de defensa repelieron la mayoría de los ataques, tomando posesión de toda el área que había sido asignada al estado judío.
El 14 de mayo de 1948, al concluir el Mandato Británico, la población judía en el país llegaba a alrededor de 650.000 personas que formaban una comunidad organizada con instituciones políticas, sociales y económicas bien desarrolladas - de hecho, una nación en todo el sentido de la palabra, y un Estado que carecía únicamente de nombre. Celebración espontánea en Tel Aviv, 29 de noviembre de 1947 • O.P.G./H.Pinn
NACE EL ESTADO DE ISRAEL
El 14 de mayo de 1948, Israel proclamó su independencia. Menos de 24 horas más tarde, los ejércitos regulares de Egipto, Jordania, Siria, Líbano e Irak lo invadieron, forzando a Israel a defender la soberanía recién recobrada en su patria ancestral. En lo que pasó a ser conocido como la Guerra de la Independencia de Israel, las recién formadas y mal equipadas Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) rechazaron a los invasores en combates intermitentes que se prolongaron por unos 15 meses y cobraron más de 6.000 vidas (casi el uno por ciento de la población judía del país en aquel entonces).Durante los primeros meses de 1949, se mantuvieron negociaciones directas, bajo los auspicios de la ONU, entre Israel y cada uno de los países invasores (excepto Irak, que se ha negado a negociar con Israel hasta la fecha), cuyo resultado fueron acuerdos de armisticio que reflejaban la situación al término de los combates.
La planicie costera, la Galilea y todo el
Plan de Partición de 1947 (Resolución 181 de la UNO) Mar Mediterraneo Tel Aviv Jaffa Beer Sheva Jerusalén Haifa Siria Libano Transjordania Egipto Estado judio Estado árabe Zona internacional Los acuerdos de armisticio de 1949 fueron constantemente violados Tel Aviv-Yafo Be’er Sheva Eilat Jerusalén Judea Samaria Gaza Haifa Siria Jordania Egipto Israel Israel Bajo administración jordana Bajo administración egipcia Mar Mediterraneo Libano
Néguev, quedaron bajo la soberanía de Israel, Judea y Samaria (la Cisjordania) pasaron a dominio jordano, la Franja de Gaza quedó bajo administración egipcia, y la ciudad de Jerusalén quedó dividida, controlando Jordania la parte oriental, incluida la Ciudad Vieja, e Israel el sector occidental.
La construcción del Estado
Terminada la guerra, Israel se centró en la construcción del Estado por el que había luchado tanto y tan duramente. La primera Knéset (parlamento) de 120 bancas empezó a sesionar después de las elecciones nacionales (25 de enero de 1949) en las que participó cerca del 85 por ciento del electorado.
Dos personas que guiaron a Israel hacia la independencia pasaron a ser los líderes del país: David Ben-Gurión,
presidente de la Agencia Judía, fue elegido primer ministro, y Jaim Weizmann, presidente de la Organización Sionista Mundial, fue designado primer presidente del país. El 11 de mayo de 1949, Israel ocupó su lugar como 59° miembro de las Naciones Unidas.
De acuerdo con el concepto de "reunión de los exiliados", razón de ser de Israel, las puertas del país se abrieron de par en par, otorgando a todo judío el derecho a establecerse en Israel y obtener la ciudadanía a su llegada. En los primeros cuatro meses de independencia alrededor de 50.000 inmigrantes, en su mayoría sobrevivientes del Holocausto, arribaron a Israel. Hacia fines de 1951, habían llegado 687.000 hombres, mujeres y niños, más de 300.000 de ellos refugiados de los países árabes, duplicándose así la población judía. Los aprietos económicos causados por la Guerra de Independencia y la necesidad de mantener a una población en rápido crecimiento obligaron a imponer un régimen de austeridad interna y recurrir a ayuda financiera del exterior.
La asistencia otorgada por el gobierno de los Estados Unidos, préstamos de bancos norteamericanos, contribuciones de
David Ben-Gurión, un
hombre de visión •
OPG/K-Zoltan
Una mujer recién inmigrada sentada en sus baúles con sus niños, en la plaza mayor de Yehud • OPG/K. Zoltan
los judíos de la diáspora y las reparaciones pagadas por Alemania se emplearon en la construcción de viviendas, la mecanización de la agricultura, la creación de una marina mercante y una línea aérea, la explotación de minerales, el desarrollo de la industria y la ampliación de las redes de caminos, telecomunicaciones y electricidad.
Hacia fines de la primera década de la existencia del Estado la producción industrial se había duplicado, al igual que el número de personas empleadas, y las exportaciones industriales se habían cuadruplicado. La vasta expansión de la agricultura había permitido la autosuficiencia en el abastecimiento de todos los productos alimenticios básicos excepto carne y granos. Unas 20.000 hectáreas de tierra, en su mayoría árida, fueron reforestadas y se plantaron árboles a lo largo de unos 800 km. de carreteras. El sistema de educación que había sido desarrollado por la comunidad judía en el período preestatal, e incluía ahora al sector árabe, fue ampliado grandemente. La educación pasó a ser gratuita y obligatoria para todos los niños entre los 5 y 14 años de edad (desde 1978 es obligatoria hasta los 16 años y gratuita hasta los 18). La actividad cultural y artística floreció, combinando elementos del Oriente Medio, de África del Norte y del Occidente, a medida que los judíos que llegaban de todas partes del mundo traían consigo las tradiciones particulares de sus comunidades, así como aspectos de la cultura prevaleciente en los países en los que habían vivido durante generaciones. Cuando
Israel celebró su décimo aniversario, la población del país sobrepasaba los dos millones de almas.
La Campaña del Sinaí, 1956
Los años de construcción del Estado se vieron enturbiados por serios problemas de seguridad. Los acuerdos de armisticio de 1949 no solamente no abrieron el camino hacia una paz permanente, sino que fueron constantemente violados.
En violación de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU del 10 de septiembre de 1951, se impidió el paso por el Canal de Suez de barcos en camino a Israel o que habían zarpado de él; se intensificó el bloqueo del Estrecho de Tirán; se multiplicaron las incursiones de terroristas a Israel desde los países árabes vecinos para cometer
asesinatos y sabotaje; y la península del Sinaí se convirtió gradualmente en una enorme base militar egipcia. Después de la firma de una alianza militar tripartita entre Egipto, Siria y Jordania (octubre de 1956), la inminente amenaza a la existencia de Israel se intensificó. En el curso de una campaña de ocho días las Fuerzas de Defensa de Israel tomaron la Franja de Gaza y toda la península del Sinaí, deteniéndose a 16 km. al este del Canal de Suez.
La Campaña del Sinaí, 1956
Tel Aviv-Yafo Beer Sheva Jerusalén Haifa Siria Libano Jordania Arabia Saudita Estr echo de Tiran Mar Rojo Egypt Israel
Bajo administración jordana Áreas conquistadas por Israel y devueltas Eilat Judea Sinaí Samaria Gaza Mar Mediterraneo
La decisión de las Naciones Unidas de apostar una Fuerza de Emergencia de la ONU (FENU) a lo largo de la frontera entre Israel y Egipto, y el compromiso egipcio de permitir la libre navegación en el Golfo de Eilat, llevaron a Israel a aceptar una retirada por etapas (noviembre de 1956 a marzo de 1957) de las áreas conquistadas algunas semanas antes. Se abrió así el paso por el Estrecho de Tirán, permitiendo a Israel desarrollar su comercio con los países de Asia y Africa Oriental, así como importar petróleo del Golfo Pérsico.
Años de consolidación
Durante la segunda década de existencia del país (1958-68) las exportaciones se duplicaron y el PNB aumentó en un 10 por ciento anual. Algunos productos previamente importados, como papel, neumáticos, radios y refrigeradores ahora eran manufacturados en el país, pero el más rápido crecimiento tuvo lugar en las recién creadas industrias de metales, maquinaria, químicos y electrónica. Dado que el mercado interno para los alimentos cultivados en el país estaba alcanzando rápidamente el punto de saturación, el sector agrícola empezó a plantar una variedad de cultivos para la industria procesadora de alimentos, así como para la exportación de productos frescos. Se construyó un segundo puerto de aguas profundas en Ashdod, en la costa Mediterránea, adicional al existente en Haifa, para ocuparse del gran volumen de comercio.
Tubos de 108 pulgadas de diámetro del Acueducto Nacional • M.RR.EE.
El juicio de Eichmann: En mayo de 1960, Adolf Eichmann, uno de los principales organizadores del programa de exterminio nazi durante la Segunda Guerra Mundial, fue traído a Israel para ser sometido a juicio bajo la Ley de Castigo a Nazis y Colaboradores con los Nazis (1950). En el juicio (abril de 1961), Eichmann fue
hallado culpable de crímenes contra la humanidad y contra el pueblo judío y fue sentenciado a muerte. Su apelación ante el Tribunal Supremo fue rechazada y el 30 de mayo de 1962 fue ahorcado. Esta es la única ocasión en que se ha cumplido una pena de muerte en Israel.
En Jerusalén, se construyó la sede permanente de la Knéset y se edificaron las instalaciones del Centro Médico Hadassah y de la Universidad Hebrea en nuevos sitios, para reemplazar las sedes de ambas instituciones en el Monte Scopus, que debieron ser abandonadas durante la Guerra de la Independencia. También se creó el Museo de Israel con el objeto de reunir, conservar, estudiar y exhibir los tesoros artísticos y culturales del pueblo judío. Las relaciones exteriores se ampliaron constantemente, estrechándose los lazos con Estados Unidos, los países de la Comunidad Británica de Naciones, la mayoría de los estados de Europa Occidental, prácticamente todos los países de Latinoamérica y Africa y algunos de Asia. Se emprendieron amplios programas de cooperación, en los que cientos de médicos, maestros, ingenieros, agrónomos, expertos en regadío y organizadores juveniles israelíes compartieron sus conocimientos y experiencias con sus homólogos de otros países en desarrollo. En 1965, Israel intercambió embajadores con la República Federal de Alemania, un paso que había sido demorado debido a los amargos recuerdos
El cr iminal de guer ra nazi A.Eichmann sometido a juicio en J erusalén • O .P.G./J .M illi
del pueblo judío por los crímenes cometidos contra él durante el régimen nazi (1933-45). La normalización de las relaciones entre ambos países tropezó en Israel con una vehemente oposición y suscitó amplias controversias.
Guerra de los Seis Días - 1967
Las esperanzas de gozar de otra década de relativa tranquilidad se borraron con la escalada de las incursiones de terroristas árabes a través de las fronteras de Egipto y de Jordania, los persistentes bombardeos de la artillería siria contra asentamientos agrícolas en el norte de la Galilea, y el masivo equipamiento militar de los países árabes vecinos. Cuando Egipto nuevamente trasladó grandes fuerzas militares al desierto del Sinaí (mayo de 1967), ordenó a las fuerzas de paz de la ONU (desplegadas desde 1957) retirarse de la zona, reimpuso el bloqueo del Estrecho de Tirán y estableció una alianza militar con Jordania, Israel se encontró ante ejércitos árabes hostiles en todos los frentes. Dado que los países árabes vecinos se preparaban a destruirlo, Israel invocó su derecho inherente de defensa propia, lanzando (5 de junio de 1967) un ataque preventivo contra Egipto en el sur, Tel Aviv-Yafo Beer Sheva Jerusalén Haifa Siria Jordania Arabia Saudita Estr echo de Tiran Mar Rojo Egipto Eilat Sinaí Mar Mediterraneo Libano
Líneas de cese el fuego después de la Guerra de los Seis Días, 1967
Paracaidistas en el Muro Occidental
•
seguido por un contraataque a Jordania en el este y la expulsión de las fuerzas sirias atrincheradas en las Alturas del Golán en el norte.
Al término de seis días de contienda, las líneas de cese el fuego anteriores fueron reemplazadas por otras nuevas, quedando bajo control israelí Judea, Samaria, Gaza, la península del Sinaí y las Alturas del Golán. Los poblados del norte del se libraron de la pesadilla de 19 años de constante bombardeo sirio; se aseguró el paso de embarcaciones israelíes por el Canal de Suez y los Estrechos de Tirán, y Jerusalén, que había quedado dividida entre Israel y Jordania desde 1949, fue reunificada bajo autoridad israelí.
De guerra en guerra
Después de la guerra, el desafío diplomático de Israel fue cómo traducir sus ganancias militares en una paz permanente, basada en la resolución 242 del Consejo de Seguridad que llamaba, entre otras cosas, al “reconocimiento de la soberanía, integridad territorial e independencia política de cada uno de los Estados del área y a su derecho a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas, libre de amenazas o actos de fuerza”. La posición árabe, sin embargo, tal como fue formulada en la conferencia cumbre de Jartum (agosto de 1967) fue: “no paz con Israel, no negociaciones con Israel y no reconocimiento de Israel.” En septiembre de 1968, Egipto inició una “guerra de desgaste”, con acciones estáticas esporádicas a lo largo de las márgenes del Canal de Suez, que gradualmente aumentó hasta llegar a ser
una guerra total limitada, con graves pérdidas para ambas partes. Las hostilidades concluyeron en el verano de 1970, cuando Egipto e Israel aceptaron restablecer el cese de fuego a lo largo del Canal de Suez.
La guerra de Yom Kipur, 1973
Tres años de relativa calma en las fronteras concluyeron súbitamente , cuando Egipto y Siria lanzaron por sorpresa un ataque coordinado contra Israel el 6 de octubre de 1973, el día de Yom Kipur, la fiesta más sagrada del año judío. El ejército egipcio cruzó el Canal de Suez, y las tropas sirias invadieron las Alturas del Golán. Durante las siguientes tres semanas, las Fuerzas de Defensa de Israel lograron repeler a los atacantes y, pasando a la ofensiva, cruzaron el Canal de Suez hacia territorio egipcio y avanzaron hasta 32 km de la capital siria, Damasco. Dos años de difíciles negociaciones entre Israel y Egipto y entre Israel y Siria, llevaron a acuerdos de separación de fuerzas, según los cuales Israel se retiró de partes de los territorios capturados durante la guerra.
Operación Paz para la Galilea, 1982
Israel nunca deseó un conflicto con su vecino del norte, el Líbano. Sin embargo, cuando
TERRORISMO: El terrorismo árabe y palestino se inició d é c a d a s a n t e s d e l a independencia de Israel y continúa hasta ahora. Durante las dos décadas anteriores a la Guerra de los Seis Días, miles de ataques terroristas causaron una multitud de victimas israelíes. La fundación de la OLP en 1964 colocó a esa organización a la cabeza de la acción terrorista.
Durante las décadas de 1970 y 1980, las varias organizaciones integrantes de la OLP lanzaron numerosos ataques dentro de Israel y en el exterior. Uno de los más notables fue el asesinato de 11 deportistas israelíes en la Olimpíada de Munich en 1972.
la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) se redesplegó en el sur del Líbano después de haber sido expulsada de Jordania (1970) y perpetró reiterados actos terroristas contra los poblados y aldeas del norte de Israel (Galilea), causando numerosas víctimas y muchos daños materiales, las Fuerzas de Defensa de Israel
cruzaron la frontera (1982).
La “Operación Paz para la Galilea” obligó a la OLP a retirar del área la masiva infraestructura organizativa y militar que había establecido allí. Durante los siguientes 18 años, Israel mantuvo una pequeña zona de seguridad en el sur de ese país, adyacente a su frontera norte, para proteger a la población de la Galilea de posibles ataques por parte de elementos hostiles.
De la guerra a la paz
Las elecciones a la Knéset de 1977 llevaron al poder al bloque del Likud, (una coalición de partidos de derecha y de centro), poniendo término a casi 30 años de gobierno del Partido Laborista. El nuevo primer ministro, Menajem Beguin, reiteró el compromiso de todos los primeros ministros anteriores de bregar por una paz permanente en la región y llamó a los líderes árabes a entablar negociaciones. El presidente de Egipto, Sadat, el presidente de los EE.UU., Carter y el primer ministro de Israel, Begin • OPG/Y. Sa'ar Tel Aviv-Yafo Beer Sheva Jerusalén Haifa Siria Jordania Arabia Saudita Mar Rojo Egipto Eilat Sinaí Mar Mediterraneo Libano Frontera internacional Line de alto el fuego
El ciclo de rechazos árabes a las ofertas de paz israelíes se rompió con la visita del presidente de Egipto Anwar Sadat a Jerusalén (noviembre de 1977), seguida por negociaciones entre Israel y Egipto bajo los auspicios de Estados Unidos. Los Acuerdos de Camp David (septiembre de 1978), definieron un marco de paz global para el Oriente Medio, incluyendo una propuesta detallada de autogobierno para los palestinos.
El 26 de marzo de 1979, Israel y Egipto firmaron un tratado de paz en Washington, que ponía término a 30 años de beligerancia. Conforme al tratado, Israel se retiró de la Península del Sinaí y las anteriores líneas
A pesar del compromiso asumido por los palestinos en 1993 de renunciar al terror, sentando así las bases del proceso de paz palestino-israelí, los ataques continuaron y aún se intensificaron seriamente desde septiembre 2000, causando la muerte de centenares de israelíes y dejando miles de heridos.
El primer ministro Itzhak Rabín y el rey Hussein de Jordania • O.P.G./Y.Sa’ar
de cese de fuego quedaron sustituidas por fronteras internacionales mutuamente reconocidas.
Tres años de conversaciones entre Jordania e Israel, como consecuencia de la Conferencia de Paz de Madrid de 1991, concluyeron con una declaración conjunta del rey Hussein y el primer ministro Itzjak Rabín (julio de 1994) que ponía fin a los 46 años de beligerancia entre ambos países. El tratado de paz jordano-israelí fue firmado en el puesto fronterizo Aravá (cerca de Eilat en Israel y Akaba en Jordania) el 26 de octubre de 1994, en presencia del presidente de Estados Unidos, Bill Clinton.
Desafíos internos
Durante las décadas del 80 y del 90, Israel absorbió más de un millón de inmigrantes, principalmente de la ex Unión Soviética, de la Europa oriental y de Etiopía. El aflujo de tantos nuevos consumidores y de mano de obra cualificada y no cualificada impulsó la economía hacia un período de acelerada expansión.
El gobierno que subió al poder después de las elecciones a la Knéset de 1984 estaba formado por los dos mayores bloques políticos: el laborista (izquierda/centro) y el Likud (derecha/centro). En 1988 fue reemplazado por una coalición dirigida por el Likud a la que sucedió en 1992, una coalición del bloque laborista con otros partidos pequeños de centro izquierda.
Después del asesinato del primer ministro Itzjak Rabín en 1995, se llamó a nuevas elecciones en 1996. Estas fueron elecciones directas para el cargo de primer ministro, subiendo al poder Biniamín Netaniahu, que formó una coalición encabezada por el Likud.
En 1999, Ehud Barak, líder del partido “Un Israel” (centro izquierda), fue elegido Primer Ministro y formó un gobierno de coalición, que cayó en diciembre del 2000. Ariel Sharón, líder del Likud, fue Primer Ministro desde comienzos del 2001 hasta que quedó impedido por un ataque de apoplejía a principios del 2006. Ehud Olmert, líder del Partido Kadima formado por Ariel Sharón, le sucedió como Primer Ministro.
Cada gobierno se esforzó por lograr la paz, el desarrollo económico y la absorción de los inmigrantes, de acuerdo a sus propias convicciones políticas.
Cada año Israel lleva a cabo un acto commemorativo especial en el anniversario del asesinato del Primer Ministro Itzjak Rabín, cometido el 4 de noviembre de 1995, por un extremista judío. El asesinato sumió al país en un profundo duelo por el soldado-estadista que pasó de los frentes de batalla a las lides políticas para conducir a la nación por el camino de la paz.
EL PROCESO DE PAZ
Después de la firma del tratado de paz egipcio-israelí (1979), Israel y otros adelantaron varias iniciativas para promover el proceso de paz en el Medio Oriente, que llevaron a la reunión de la Conferencia de Paz de Madrid (octubre 1991), convocada por Estados Unidos y la Unión Soviética, y a la que asistieron delegados de Israel, Siria, el Líbano, Jordania y los palestinos. Después de los debates formales se llevaron a cabo negociaciones bilaterales entre las partes así como encuentros multilaterales sobre problemas de carácter regional.
Conversaciones bilaterales
Israel y los palestinos: Después de meses de contactos secretos en Oslo entre delegados de Israel y de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), éstos formularon una Declaración de Principios, que delineaba las modalidades de autogobierno palestino en Cisjordania y la Franja de Gaza.
Antes de firmar el documento el presidente de la OLP, Yasser Arafat, y el primer ministro de Israel, Yitzhak Rabin intercambiaron cartas, en las cuales la OLP renunciaba al terrorismo, prometía rescindir los artículos de sus estatutos que negaban el derecho de Israel a existir, y se comprometía a resolver por medios pacíficos el largo conflicto entre las partes. Israel, por su parte reconoció a la OLP como representante del pueblo palestino.
La Declaración de Principios esableció lineamientos generales, aceptados por las partes, que fijaban un período interino de autogobierno palestino de cinco años, así como un marco para las diferentes etapas de las negociaciones israelo-palestinas. Los arreglos de autogobierno en la Franja de Gaza y en la zona de Jericó entraron en vigor en mayo de 1994; tres meses más tarde tuvo lugar la transferencia de poder y de responsabilidades en Cisjordania, en los campos de educación y cultura, salud, bienestar social, impuestos directos y turismo. La Declaración de Principios y otros acuerdos firmados por Israel y los palestinos culminaron con la firma en septiembre de 1955 del Acuerdo Interino Israelo-Palestino. Éste estipuló la ampliación del autogobierno palestino mediante la constitución de una autoridad legislativa, el Consejo Palestino, que fue elegida en enero de 1996 por votación popular, así como el redespliegue de las unidades militares israelíes en Cisjordania. El Acuerdo definió asimismo el mecanismo regulador de las relaciones israelo-palestinas, que debía llevar a un Acuerdo de Estatus Final. En el Acuerdo Interino se acordó dividir la Cisjordania en tres tipos de áreas:
Área A - abarca las ciudades principales de la Cisjordania: plena responsabilidad del Consejo Palestino en materias de seguridad interna y orden público, asi como plena responsabilidad en asuntos civiles. (La ciudad de Hebrón se rige por arreglos especiales fijados en el Acuerdo Interino; el protocolo referente al redespliegue en Hebron fue firmado en enero de 1997).
Área B - abarca pequeñas ciudades y pueblos de Cisjordania: El Consejo Palestino es responsable de los asuntos civiles (como en Área A) y del orden público; Israel conserva la última responsabilidad en asuntos de seguridad para proteger a sus ciudadanos y combatir el terrorismo. Área C - abarca todos los asentamientos judíos, las áreas de importancia estratégica para Israel y las zonas poco pobladasde Cisjordania: plena responsabilidad de Israel en seguridad y orden público, así como responsabilidad civil en lo tocante al territorio (planificación, zonificación, arqueología, etc.). El Consejo Palestino se responsabiliza de todos los demás aspectos civiles de la población palestina.
El calendario de las fases siguientes de redespliegue, según se especificó en el Acuerdo Interino, fue revisado por ambas partes en varias ocasiones, y en especial en el Memorandum de Wye River de octubre de 1998. A tenor de esas revisiones acordadas, Israel completó la primera y segunda fases del Proceso de Redespliegue Adicional en marzo de 2000. A raíz de los redespliegues, algo más del 18% de Cisjordania quedó incluido en el Área A y como ell 21%, en el Área B. El 98% de la población palestina de Cisjordania quedó bajo autoridad palestina.
Las negociaciones entre las partes acerca del Estatus Final, para definir las modalidades del arreglo final entre Israel y la entidad palestina se iniciaron conforme a lo
previsto en mayo de 1996. Ataques suicidas perpetrados por hombres bomba del Hamás en Jerusalén y Tel Aviv en 1996, ensombrecieron la percepción israelí del proceso de paz. Siguó un hiato de tres años, reanudándose las converaciones sobre el Estatus Final sólo después del Memorandum de Sharm el-Sheikh (septiembre de 1999). Los temas de discusión incluían: refugiados, asentamientos, seguridad, fronteras, Jerusalén y otros.
El primer ministro de Israel, Ehud Barak, y el presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, invitados por el presidente de EE.UU., Bill Clinton, participaron en julio de 2000 en una cumbre en Camp David para reanudar las negociaciones. La cumbre concluyó sin que se llegara a un acuerdo, debido a la negaiva del presidente de la AP, Arafat, de aceptar la oferta generosa de Israel. Con todo se emitió una declaración trilateral, que definía los principios rectores de futuras negociaciones.
En septiembre de 2000 los palestinos iniciaron una Intifada, una campaña de terror y violencia indiscriminada que causó gran número de víctimas y hondo sufrimiento en ambas bandos. Numerosos intentos por detener el enfrentamiento y reanudar el proceso de paz fracasaron debido a la continuación del terrorismo palestino Israel aceptó la fórmula propuesta por el presidente Bush, en su discurso del 24 de junio de 2002, para poner término
al terrorismo palestino, a lo cual debían seguir el arreglo final de todos los litigios y la paz.
El 25 de mayo de 2003 Israel aceptó la “Hoja de Ruta”, adjuntándole observaciones que Israel considera como parte esencial de su aplicación y como un compromiso norteamericano de tenerlas en cuenta. Sin embargo, los palestinos aún no han cumplido todos sus compromisos incluidos en la Fase I de la Hoja de Ruta y ante todo el cese incondicional del terrorismo y de la incitación al mismo. Una de las medidas adoptadas por Israel contra el terrorismo ha sido la construcción de una cerca antiterrorista. En agosto de 2005, Israel desocupó la Franja de Gaza y cuatro asentamientos en el norte de Samaria (Cisjordania), a fin de salir del atolladero en el que se hallaba el proceso de paz a raíz de cinco años de terrorismo palestino. Pese a ello, el terrorismo palestino continuó, después de la elección de un gobierno encabezado por el Hamas. Misiles disparados continuamente de la franja de Gaza contra las poblaciones israelíes vecinas y el secuestro de un soldado israelí han dictado acciones militares israelíes.
Israel y Siria: En el marco de la fórmula de Madrid, se
iniciaron en Washington conversaciones entre delegaciones de Israel y de Siria a nivel de embajadores, que se reunieron de tanto en tanto con la participación de altos funcionarios nortemaericanos