¿Eres tú suficientemente bueno?
¿A dónde vas a ir cuando mueras?¡Toma esta prueba para poder estar seguro!
Entonces, ¿Piensas tú que iras al cielo cuando mueras, eh?
Cielo Infierno
¿Qué te hace pensar eso?
Ah, dices que eres buena persona. Nunca has hecho algo malo, como matar a alguien, o violado a alguien o cometido un crimen. Nunca has sido arrestado. Nunca has tomado drogas. O por lo menos nunca has intentado lastimar a alguien. Así es que, en otras palabras, tú piensas que eres suficientemente bueno(a) para ir al cielo.
Pero, ¿Qué tan bueno es suficientemente bueno?
¿Has sido tú tan bueno(a) como posiblemente lo podrías ser? Y ¿Has sido bueno por suficiente tiempo?
¿Por cuánto tiempo tienes que ser bueno para ser suficientemente bueno, por suficiente tiempo? ¡Toma LA PRUEBA!
Vamos a tomar una pequeña prueba para ver qué tan bueno(a) eres en realidad. 1. ¿Alguna vez has dicho una mentira?
¿No? ¿Ni una mentira piadosa?
¿Sí? ¿Cómo le llamas a una persona que miente?
Le llamarías a esa persona un mentiroso(a) (Éxodo 20:16; Mateo 15:19).
2. ¿Alguna vez has robado algo?
¿No? ¿Ni siquiera la cosa más pequeña; quizá un sujetapapeles que no te pertenecía?
¿Sí? ¿Cómo le llamas a una persona que roba?
Le llamarías a esa persona un ladrón (Éxodo 20:15; Mateo15:19). 3. ¿Has alguna vez mirado a alguien con codicia?
¿No? La biblia dice que aun si tienes pensamientos de codicia hacia otra persona, tú has cometido adulterio en tu corazón (p.e., en tú mente) (Éxodo 20:14; Mateo 5:27-28).
¿Sí? Y ¿Cómo le llamas a una persona que comete adulterio? Le llamarías a esa persona un adúltero.
4. ¿Alguna vez has usado el nombre de Dios en vano?
¿No? ¿Ni siquiera en frustración, no dicho para la adoración de Dios?
¿Sí? Eso es el pecado de blasfemia (Éxodo 20:7).
5. ¿Alguna vez, has odiado a alguien?
¿No? ¿Ni aun brevemente en disgusto o enojo?
¿Sí? Ese es el pecado de asesinato. Pero tú dices que sólo odiaste a la persona. Tú dices que nunca has matado a alguien. La biblia dice que odiar a alguien es asesinarlo en tu corazón y que cometer tal acto trae juicio sobre ti mismo (Éxodo 20:13; Mateo 5:21-22).
Estos son los resultados
Pienso que entiendes lo que está sucediendo aquí. He estado usando la ley santa y moral de Dios para mostrarte que no eres tan bueno(a) como dices que eres. Y si eres como la mayoría de las personas, ahora ya reconoces que has quebrantado la norma de Dios.
Al considerar esta prueba, si eres honesto(a) contigo mismo(a), tú mismo(a) has admitido ser un
mentiroso(a), ladrón(a), un adultero en el corazón, un blasfemador y un asesino en el corazón. De seguro, estos son pecados.
El problema es tu pecado
Ves, la ley fue dada por Dios para mostrarnos nuestros pecados. La biblia dice, “porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.” (Romanos 3:20b) y, “Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciaras.” (Romanos 7:7). El mandamiento contra la codicia es el décimo mandamiento (Éxodo 20:17). Codiciar es desear las cosas de otra persona, y codiciar las cosas de otra persona viola este mandamiento. Lo que la ley está haciendo es definir lo que es el pecado y mostrarnos nuestra naturaleza rebelde (Jeremías 17:9).
Pero tú dices que no quebrantas estos mandamientos muy seguido, entonces todavía eres una buena persona. Ah, pero la biblia dice, “Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.” (Santiago 2:10). Aun mas, la biblia lo hace muy claro que todos han pecado,
“por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,” (Romanos 3:23). Pero Soy Una Buena Persona
¿Así que todavía insistes que eres bueno(a), y que seguramente Dios va reconocer qué tan bueno(a) eres y te dejará entrar a su reino? El problema de pensar así es que la biblia dice que no hay nadie bueno. Y si no hay nadie que es bueno, entonces nadie puede hacer algo bueno o digno de bondad. “No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.” (Romanos 3:12b). Además, la biblia dice que aun aquellas cosas que haces y que tú consideras son buenas cosas son…solamente trapos sucios para Dios.
“Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia: y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.” (Isaías 64:6).
Entonces, ¿Qué significa esto para ti?
Como un quebrantador de la ley eres un pecador(a) (Romanos 3:23). Tú serás juzgado(a) por tus pecados.
está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,” (Hebreos 9:27). Tú te pararás delante de Dios, un juez justo, que te tiene que juzgar culpable por violar su ley.
Estás condenado(a) a una separación eterna de Dios.
El pecado es el enemigo y el problema más grande de la humanidad. El pecado es lo que te separa de Dios. Y por tu pecado, tienes que pagar un precio por violar la ley de Dios. Ese precio es castigo eterno. “Porque la paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). “Los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,” (2 Tesalonicenses 1:9). “E irán estos al castigo eterno” (Mateo 25:46a). Y este lugar de castigo eterno es descrito como un lugar donde “El fuego nunca se apaga” (Marcos 9:46) y un “lugar de tormento” (Lucas 16:28).
Entonces, ¿Estoy condenado por una ley que no puedo posiblemente cumplir?
Sí, la ley de Dios es recta, santa, perfecta y justa; y es esta norma alta que te muestra qué tan pecador(a) eres. La ley te muestra que eres incapaz de mantener la norma de Dios perfectamente. Esta es la función de la ley; mostrarte tu pecaminosidad (Gálatas 3:24). Te muestra que eres un pecador(a); la razón por la cual rompes la ley de Dios. Al comparar tu vida con la ley de Dios, ves por ti mismo(a) que eres un pecador(a). Y porque eres un pecador(a), estás condenado(a) ante un Dios santo y justo que requiere un pago por tu pecado. Al morir, tú serás juzgado(a) por Dios mismo, quien va a requerir un pago. Ese pago es separación eterna de Dios en un lugar de castigo eterno.
¿Cómo puede alguien cumplir con la ley de Dios?
¡Sí hay buenas noticias!
Dios sabe que ningún humano puede cumplir la ley. Y por su gran amor, Él envió a su Hijo, Jesucristo, para ser un sustituto para pecadores y cargar con la justa pena por su pecado. “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:8). “Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16). El Hijo de Dios, sin pecado, sufrió y murió por ellos por Su propia voluntad, el justo por los injustos. “…nuestro Señor Jesucristo, el cual se dio a sí mismo por
nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,” (Gálatas 1:3b-4). “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;” (1 Pedro 3:18). Dios requiere que tu pecado sea pagado por un sacrificio sin pecado; y Jesucristo fue ese sacrificio sin pecado. Porque naciste en pecado, porque eres un quebrantador(a) de la ley, y porque no hay nada bueno en ti, tú eres incapaz de pagar el precio por tu propio pecado. Jesús fue ese sacrificio perfecto, quien tomó el lugar de pecadores para hacerse responsable por sus pecados como si él mismo fue quien había cometido sus pecados; como si él fue quien había vivido la misma vida de un pecador. Jesucristo vivió una vida perfecta sin pecado para sufrir y morir voluntariamente para pagar la pena del culpable.
Entonces, ¿Qué necesitas hacer para estar libre de la pena del pecado y la ira resultante de Dios? ¿Cómo puedes ser hecho justo o sin culpabilidad ante Dios y heredar la vida eterna? La biblia dice que necesitas arrepentirte y creer. “Arrepentíos…para perdón de los pecados” (Hechos 2:38). “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31). Y en Romanos 10:9, se nos dice, “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levanto de los muertos, serás salvo.”
Arrepentirse
“Arrepentirse” significa rechazar tu pecado y hacer lo opuesto. ¿Qué significa eso exactamente? Significa abandonar tu antiguo estilo de vida y tus viejos hábitos, poner fin a vivir una vida de desobediencia ante Dios y girar a ser obediente al Señor Jesucristo y sus mandamientos.
Creer
¿Y qué significa creer? “Creer” es poner tu fe y confianza en el hecho que lo que la biblia dice es cierto, que Jesucristo murió y resucitó de la muerte, cargando los pecados de aquellos que iban a creer en él, tomando sobre sí mismo la ira de Dios por tus pecados, creyendo que al hacer esto, Jesucristo toma tu lugar como tu substituto. Él lo hizo por Su propia voluntad; porque Él te ama.
Las Escrituras son bien claras que la habilidad para arrepentirse y creer es obra de Dios. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;” (Efesios 2:8). Te animo que ores y le pidas a Dios que abra tu entendimiento acerca de lo que acabas de leer y ora que Dios te conceda la habilidad de arrepentirte y creer; y concederte el regalo del perdón de tus pecados y vida eterna.
Cielo Infierno
La vida después de la muerte es eterna - ¡Asegúrate de saber a dónde vas a ir!
Por favor considera seriamente lo que te he dicho. Si quieres saber más, obtiene una copia de la biblia y lee el libro de Juan. También, busca una iglesia que cree y enseña la biblia y asiste regularmente. Recomendamos los siguientes recursos:
Para encontrar una iglesia centrada en la biblia:
*www.tms.edu/AlumniMap.aspx , escoge y oprime tu estado, para ver si hay una iglesia en tu área pastoreada por un varón entrenado en The Master’s Seminary.
Para crecer en su entendimiento de lo que la biblia enseña, vaya a Escrituras tomadas de Reina-Valera 1960®, derechos del autor 1960, usado con permiso.
Usted puede reproducir el contenido por propósitos no-comerciales de acuerdo con la política de los derechos del autor de Unchanging Trut
Si usted desea ordenar copias de este tratado, vay Derecho de reproducción ©2009 Unchanging Truth, traducido al español 2010.