Christian Trotta Puig
Seminario Revisiones de la historia Americana Colonial:
Perspectivas desde la historia social y cultural
Ensayo sobre la revolución de Túpac Amaru
En este ensayo nos proponemos explicar algunas cuestiones sobre la revolución de Túpac Amaru. Cuestiones que no van simplemente desde lo fáctico y cronológico sino que también, tratando de hacer una clarificación del movimiento tupamarista apoyados en la etnohistoria y la historia cultural. Para esto último, seguiremos trabajando con los textos que estuvimos manejando en la primera parte del seminario. Textos que como bien explicamos en el primer parcial, conforman esta nueva mirada de ver y tratar la historia de Latinoamérica.
Trabajaremos con el texto de Fernando Mires “la rebelión permanente” para poder atravesar todo el ensayo y poder esclarecer cuestiones de desarrollo y cronológicas. También, como afirmamos anteriormente, con los textos de Nathan Wachtel y Gruzinski para la parte de la historia cultural. Un texto bastante atractivo, el de Guillermo Madrazo: “Tupac Amaru, la rebelión, dios y el rey”, que nos presenta una mirada bastante particular y clarificadora sobre el movimiento tupamaro en cuanto a su líder, sus pensamientos y su manera de actuar psicológica. Y por último, el texto de Nuria Vila, y se armó el tole-tole. Tributo indígena y movimientos sociales en el Virreinato del Perú 1784-1814
referente para su comunidad indígena. A la cual no solo pertenecía sino que también era Curaca (o cacique).
Ahora bien, es importante entender las particularidades de la vida de Túpac Amaru, porque en el recorrer de su revolución, vamos a poder entender algunas cuestiones de fondo. Cuestiones que serán de mucha importancia y relevancia a la hora de poder accionar y de concretar dicha revolución. Pero para no perder el espíritu importante del relato, Túpac Amaru vivirá hasta su muerte en estos dos mundos: el indígena y el criollo/ español.
Comenzaremos haciéndonos una pregunta disparadora: ¿Por qué la revolución de Túpac Amaru fue de gran importancia? Podemos explicar aquí muchas cuestiones. Por ejemplo, que luego de su levantamiento, muchas revueltas rebeldes del continente fijaron su mirada en la revolución de Túpac y así se fueron encendiendo focos rebeldes en todo el continente.
También podemos afirmar, que fue de gran importancia porque se situó en medio de dos procesos: uno el de la resistencia indígena tardía frente a la colonización hispana, y el otro, el de independencia política de las naciones hispanoamericanas.
También podemos asegurar que fue importante porque fue el punto culmine de muchos intentos aislados de la resistencia indígena. Ahora bien, todos estos motivos hacen importante a la revolución de Túpac Amaru. También podemos asegurar, que tuvo mucha importancia porque se dio ni más ni menos que en el corazón de la economía virreinal.
En palabras de Wachtel, podemos explicar la verdadera praxis que estos pueblos indígenas ofrecieron en esta revolución. Y por qué hacemos la diferencia de llamar revolución y no rebelión como muchos historiadores o cronistas llaman a este levantamiento. Esta diferencia la intentamos responder citando Fernando Mires cuando afirma: “que el levantamiento de Túpac Amaru no fue una mera rebelión, pues la misma se proyectó en sentido positivo generando la misión de un nuevo orden social”1.
Lo nuevo de este orden social debe entenderse como la restauración de antiguas relaciones sociales destruidas por los españoles.
1 Mires, Fernando, la rebelión permanente. Las revoluciones sociales en América Latina. Siglo XXI. Pág.
Los españoles, mediante la conquista, habían impuesto y se lograron constituir en América como clase dominante mediante el recurso de apropiación. No solamente de cosas materiales sino también de cosas inmateriales como la religión del indígena. Ahora bien, evocando nuevamente a Wachtel, podemos afirmar que el indígena oponía una resistencia a la nueva fe, resistencia pasiva pero resistencia al fin.
Para poder comprender la antesala a la revolución de Túpac Amaru, debemos mencionar que durante el siglo XVIII las rebeliones crecieron en magnitud y frecuencia. Entre 1542 y 1780 se pueden contar con más de treinta rebeliones indígenas. Raramente las rebeliones lograban conectarse entre sí, y con la excepción de la de Atahualpa, la mayoría no representaba una amenaza a la institucionalidad del virreinato.
Dentro de la sociedad colonial existía una polarización de la sociedad. Había conflictos raciales entre blancos e indios y negros.
También podemos afirmar que la clase colonial estaba dividida en dos sectores: el primer sector era el administrativo estatal y el segundo sector el criollo (propietarios de las haciendas y minas). Ahora bien, había una clase que gobernaba pero que no dominaba (primer sector) y otro sector que dominaba pero que no gobernaba (sector criollo).
Desde la conquista se iniciaron dos instituciones que dominaron antagónicamente el reparto de los medios productivos. Por un lado la mita y la encomienda y por el otro el tributo. Por ende, esta sociedad colonial polarizada como bien explicamos arriba, tendrá dos modos de producir, uno basado en la apropiación privada de indígenas y el otro apoyada en el tributo. Obviamente, el sector más vulnerable y castigado será como siempre el indígena. Que será el otro extremo de la sociedad colonial. Como bien lo explica Vila en su texto: “en una sociedad estamental como el Perú virreinal, la tributación era uno de los principales mecanismos de dominación de la sociedad indígena, casi la esencia misma de esa dominación colonial”2.
Entre los indígenas, explicará Mires, el cumplimiento de la mita era algo así como un servicio militar obligatorio aplicado al trabajo. En cambio, con la llegada de los españoles, estos se sirvieron de este sistema y le dieron un carácter esclavista.
2 Sala I Vila, Núria, y se armó el tole-tole. Tributo indígena y movimientos sociales en el virreinato del
Venimos explicando como era la situación social en la América española, ahora comencemos a delinear cuáles eran los objetivos que tenían en su mayoría las rebeliones indígenas que se desataban por el continente:
a) la abolición de repartimientos y la supresión del cargo de corregidor. b) En contra de la mita y de otros trabajos forzados.
c) Reivindicaciones de tipo precapitalistas.
Ahora bien, la revolución de Túpac Amaru tuvo dos fases. La primera fue de índole criolla – indígena y la segunda indígena- popular. En términos inmediatos se puso en fusión la primera fase, la unión entre el sector criollo y el indígena. Estos dos sectores participaban de una lucha común contra los españoles. Como bien explicamos anteriormente, los criollos eran propietarios de las tierras, o sea dominaban, pero estaban lejos de gobernar. Al ver ese anhelo cada día más lejano, se aliaron a los levantamientos comandados por Túpac Amaru. El sector indígena, como también lo explicamos anteriormente, era el sector más marginal y explotado de la sociedad colonial. Ambos sectores se fusionaban en la lucha contra el español. Pero todo esto se terminó cuando el sector criollo vio amenazado sus bienes bajo las insurgencias de los indígenas. Y es allí, donde la revolución de Túpac Amaru pasa a la otra fase, o sea a la segunda, la indígena – popular. Ya desembarazados del sector criollo, pelean por el derecho del indígena contra el poderío español y también contra el sector criollo antes aliado y ahora también enemigo.
La revolución de Túpac Amaru no tuvo una sola ideología, pues estaba conformada por diversos sectores y clases como bien los explicamos anteriormente. Su movimiento quería reivindicar a indios, negros y fracciones criollas. Tal como lo expone Vila, los momentos de ruptura, como las revueltas de toda índole, don vitales para poder comprender las estructuras sociales existentes.
Como bien explicamos en el principio del ensayo, Túpac Amaru pertenecía a una elite indígena ilustrada y comerciante. Tal oficio de comerciante lo hizo relacionarse con muchas personas en sus quehaceres cotidianos. Era además, cacique de su tierra y por ende cobraba impuestos. Esto hizo que tuviera malas relaciones con el poder central de Lima.
En un principio la revolución no asume una actitud anti monárquica y tampoco despotrica del poder de la religión católica y de su dios. Aquí podemos traer lo que explicamos en el comienzo en cuanto a su formación católica en el colegio jesuita. Guillermo Madrazo va a explicar en su texto que Túpac Amaru padecía de algunas debilidades principales como para poder accionar efectivamente la revolución. El autor explica que Túpac estaba influido por dos vertientes: la primera, la enseñanza de la fe católica en su colegio jesuita de la infancia, y la segunda, su filiación incaica. En este debate interno se movía y trataba de actuar su revolución. Revolución que pretendía, para Madrazo, una supuesta intención independentista con una idea organicista de la sociedad.
Madrazo va a sostener que Túpac Amaru, pudiendo avanzar contra Cuzco en plena revolución no lo hace. Y esta actitud se la atribuye a un gran problema de complejo de Edipo que tiene el protagonista con la que viene a ser su progenitora, la
Hispanidad. Madrazo afirma que Túpac Amaru, mediante su educación católica, cree
contar con la protección de dios para la revolución pero le teme al infierno, y sabiendo que va a terminar muriendo, sostiene este temor hasta el último día de su vida. No se anima a dar el golpe contra la que supuestamente lo formó de pequeño. En términos católicos podremos afirmar que “tiene temor de Dios”.
Túpac Amaru, según Madrazo, se debate entre estos dos mundos, la hispanidad y su filiación incaica. Y va a terminar siendo su aparente progenitora, la hispanidad, la que lo termina juzgando y matando porque lo acusa de quitar a los moradores del rey de la obediencia de su justo señor.
Los levantamientos insurgentes de Túpac Amaru, en palabras de Mires, serán una revolución social. Pero que poco tuvieron que ver, con los movimientos revolucionarios por la independencia que luego se dieron en América.
criollos en donde Túpac Amaru había tenido relación. Pero dicha revolución se termina fracturando en dichos círculos criollos cuando se ven afectados los intereses de los mismos. El movimiento se rompe y ya era imposible su triunfo. Túpac Amaru termina siendo fiel al segundo grupo de la revolución, al indígena popular. Y cuando en un principio la revolución no apuntaba a una emancipación de España, porque no era visto esto importante desde el punto de vista indígena, Túpac Amaru termina contemplando ideas separatistas que lo terminan condenando a la muerte.
Es importante la mirada de Madrazo porque se acerca en algunas cuestiones a lo sostenido por Wachtel cuando afirma que los vencidos debieron recurrir a la religión de los vencedores y es allí donde adquirieron la noción de la culpa. Fue esta misma culpa la que no deja accionar a Túpac Amaru en el desenlace final de su revolución. También explica Madrazo, que el fracaso de los derrotados los puso frente a la ley del sistema que cuestionaban. Y que su líder, Túpac Amaru, nunca termino de ver en el Rey y en Dios, a los máximos niveles de jerarquía. Y es quizás allí, donde se puede explicar estas debilidades planteadas por el autor en cuanto a la efectividad de dicha revolución. Termina el autor explicando, que lo que queda de Túpac Amaru es el fantasma que renace una y otra vez y toma nuevas formas revolucionarias.
Para culminar con el ensayo, y a modo de conclusión, Fernando Mires nos terminará explicando que la revolución de Túpac Amaru fue un levantamiento importante porque, si bien fue breve, termina constituyendo un amplio bloque social, el
indígena- popular. Y es allí donde radica la importancia de esta revolución. Es allí donde, como afirmaba Madrazo, el fantasma de Túpac Amaru renace una y otra vez y toma nuevas formas.
Fue, sin duda, una revolución, la primera en Hispanoamérica, de aquellos que no tienen nada que perder – nada, excepto sus propias vidas.”3
Bibliografía
Gruzinski, Serge. La colonización de lo imaginario. Sociedades indígenas y occidentalización en el México español. Siglos XVI-XVIII. Ed. FCE
Madrazo, Guillermo, Tupac Amaru. La rebelión, dios y el rey. Andes, núm. 12; 2001. Universidad Nacional de Salta.
Mires, Fernando, la rebelión permanente. Las revoluciones sociales en América Latina. Siglo XXI.
Sala I Vila, Núria, y se armó el tole-tole. Tributo indígena y movimientos sociales en el virreinato del Perú, 1784-1814. Huamanga, IER “José María Arguedas”, 1996.
Wachtel, Nathan. Los Vencidos. Los indios del Perú frente a la conquista española (1530-1570). Ed. Alianza