CURSO
INVESTIGACIÓN
CUALITATIVA
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UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA –UNAD- ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
PROGRAMAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL Y PSICOLOGÍA 2009
TABLA DE CONTENIDO
UNIDAD 1: CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS DE LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA
CAPÍTULO 1. FUNDAMENTOS TEORICOS Y CONCEPTUALES DE LA INVETIGACIÓN CUALITATIVA
Lección 1: Origen de la investigación Cualitativa
Lección 2: Una mirada epistemológica de la investigación cualitativa Lección 3: Conceptos y características de la investigación cualitativa Lección 4: Los campos de la investigación cualitativa
Lección 5: Por qué utilizar la investigación cualitativa
Lección 6: Recomendaciones para realizar una buena investigación cualitativa
CAPÍTULO 2: APROXIMACIONES ENTRE LO CUALITATIVO Y LO CUANTITATIVO.
Lección 6: Investigación Cualitativa vs. Investigación Cuantitativa Lección 7: Interrelaciones entre lo cualitativo y lo cuantitativo
Lección 8: Dimensiones de la investigación cuantitativa y cualitativa Lección 9: Ventajas y desventajas de ambos métodos
Lección 10: Complementariedad y aporte de un enfoque a otro
CAPITULO 3: PARADIGMAS Y ENFOQUES EN LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA
Lección 11: Del paradigma a los métodos
Lección 12: Tres enfoques de investigación: Empírico analítico, histórico-hermenéutico y Crítico-social
Lección 13: Retos de la investigación cualitativa Lección 14: Ética en la investigación cualitativa
Lección 15: Aspectos éticos a evaluar en la investigación cualitativa
UNIDAD 2: MÉTODOS Y DISEÑOS EN INVESTIGACIÓN CUALITATIVA
CAPÍTULO 5: MÉTODOS CUALITATIVOS
Lección 16: Metodología de la investigación Lección 17: Métodos Fenomenológicos Lección 18: Métodos Hermenéuticos. Lección 19: Análisis de contenidos Lección 20: Métodos Etnográficos Lección 21: Teoría fundada Lección 22: El Método Biográfico
TÉCNICAS PARTICIPATIVAS
Lección 23: Investigación – Acción I-A Lección 24: Investigación Participativa I-P
Lección 25: Investigación Cooperativa .
CAPÍTULO 6: DISEÑO DE INVESTIGACION.
Lección 26: El diseño de una investigación
Lección 27: El diseño de una investigación cualitativa Lección 28: El diseño etnográfico
Lección 29: Los momentos y decisiones de un diseño cualitativo Lección 30: Ciclo y formulación del proyecto
UNIDAD 3: PROCESOS Y PRÁCTICAS EN INVESTIGACION CUALITATIVA
CAPITULO 7: FUENTES DE INFORMACIÓN EN INVESTIGACIÓN CUALITATIVA
Lección 31: Definición de Fuente de Información Lección 32: La entrevista
Lección 33 La Observación Lección 34: Diario de Campo Lección 35: Grupos Focales
Lección 36: Registro y Sistematización de la información cualitativa
CAPITULO 8. ANALISIS DE INFORMACIÓN E INFORME FINAL
Lección 37: Análisis de la información Cualitativa
Lección 38: Programas para el análisis de la información cualitativa Lección 39: Informe de Investigación
Lección 40: Socialización de resultados
CAPÍTULO 9: REFERENTES DE INVESTIGACIÓN CUALITATIVA EN COMUNICACIÓN SOCIAL Y PSICOLOGÍA.
Lección 41Experiencia de una investigación en historia oral. Lección 42 Experiencia etnográfica de investigación.
Lección 43 Experiencia de análisis cualitativo de entrevistas Lección 44: Experiencia investigativa en tecnologías e informática
Lección 45. Ejemplificación comparativa de diferentes estrategias cualitativas para la conducción de un proyecto hipotético titulado Llegadas y Partidas
UNIDAD 1
CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS DE LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA
El término "cualitativo", ordinariamente, se usa bajo dos acepciones. Una, como cualidad: "tal persona tiene una gran cualidad: es sincero". Y otra, más integral y comprehensiva, como cuando se refiere al "control de calidad", donde la calidad representa la naturaleza y esencia completa y total de un producto.
Cualidad y Calidad vienen del mismo término latino qualitas, y éste deriva de qualis (cuál, qué). De modo que a la pregunta por la naturaleza o esencia de un ser: ¿qué es?,¿cómo es?, se da la respuesta señalando o describiendo su conjunto de cualidades o la calidad del mismo.
En sentido propio, filosófico, según Aristóteles, "las acepciones de la cualidad pueden reducirse a dos, de las cuales una se aplica con mayor propiedad y rigor; en efecto, en primer lugar, cualidad es la diferencia o característica que distingue una sustancia o esencia de las otras" (Metafísica, Libro 5, Cap. 14: De la cualidad). Y en la Lógica hace ver que la forma sintética de la cualidad no puede reducirse a sus elementos sino que pertenece esencialmente al individuo y es la que hace que éste sea tal o cual (1973, p. 221).
Igualmente, el Diccionario de la Real Academia define la cualidad como la "manera de ser de una persona o cosa" (2ª acepción). Y el Diccionario que acompaña a la Enciclopedia Británica dice que la cualidad "es aquello que hace a un ser o cosa tal cual es" (1ª acepción, entre 11). Ambos diccionarios siguen el concepto aristotélico.
Es esta acepción, en sentido propio, filosófico, la que se usa en el concepto de "metodología cualitativa". No se trata, por consiguiente, del estudio de cualidades separadas o separables; se trata del estudio de un todo integrado que forma o constituye una unidad de análisis y que hace que algo sea lo que es: Una persona, una entidad étnica, social, empresarial, un producto determinado, etc.; aunque también se podría estudiar una cualidad específica, siempre que se tengan en cuenta los nexos y relaciones que tiene con el todo, los cuales contribuyen a darle su significación propia.
De esta manera, la investigación cualitativa trata de identificar la naturaleza profunda de las realidades, su estructura dinámica, aquella que da razón plena de su comportamiento y manifestaciones. De aquí, que lo
cualitativo (que es el todo integrado) no se opone a lo cuantitativo (que es sólo un aspecto), sino que lo implica e integra, especialmente donde sea importante. Una de las paradojas del conocimiento es el giro que ha tomado desde sus orígenes, pues si bien el ámbito científico surge con el mundo moderno, y específicamente ligado al paradigma positivista, es precisamente la confrontación con el paradigma interpretativista y los aportes del paradigma critico social, lo que ha permitido avanzar en una investigación comprometida con la realidad social. De este recorrido, se reconocen aportes ontológicos, epistemológicos y metodológicos desde los cuales se perfila el papel de la educación superior en los últimos años como generadora de conocimientos.
Conocer las matrices históricas y teóricas de la investigación cualitativa permite dimensionar las características socioculturales y políticas de un proceso donde el conocimiento se fue convirtiendo, paulatinamente, en el nuevo capital social, pero bajo una distribución desigual en el acceso a su posesión y a las ganancias que del mismo se han generado. Aunque este modulo no pretende una mirada exhaustiva sobre este recorrido, sí pone de relieve puntos de debate que particularmente provienen de las ciencias sociales, las humanidades, y por supuesto las artes.
En conclusión, esta mirada histórica y epistemológica nos permite ubicarnos sobre las tres primeras preguntas de este curso: ¿Cuáles son los orígenes de la investigación cualitativa?, ¿Qué es la investigación cualitativa?, ¿cuál es su relación con la investigación cuantitativa?.
CAPÍTULO 1: FUNDAMENTOS TEÓRICOS Y CONCEPTUALES DE LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA
El objetivo de este capítulo es ffacilitar un acercamiento en la comprensión de los fundamentos históricos y epistemológicos de la investigación cualitativa, a fin de identificar autores, posturas y elementos claves de este recorrido histórico.
Lección 1: Origen de la investigación cualitativa
En términos generales no se puede establecer un lugar de origen preciso de la investigación cualitativa ya que muchos autores en diversos lugares del planeta han hecho aportes tanto en su génesis como en sus desarrollos posteriores, lo cierto es que dentro de las ciencias sociales y humanas es donde se determinan sus orígenes, a finales del XIX con la emergencia del modo de producción capitalista y el sistema social moderno. En este sentido, muchos autores coinciden en estas afirmaciones aunque construyen sus propias elaboraciones con base en un imbricado proceso de interacciones con posturas ligadas a diversas escuelas, corrientes de pensamiento y disciplinas científicas.
Para observar esta serie de elaboraciones, Miguel S. Valles, hace un recorrido por los autores más relevantes que han jugado un papel relevante en el proceso histórico de la investigación cualitativa.
GENEALOGÍA HISTÓRICA Y PLANTEAMIENTOS ACTUALES ACERCA DE LA INVESTIGACION CUALITATIVA.
Miguel S. Valles “En la perspectiva que traza Hamilton, la génesis de la investigación cualitativa se remonta a la aparición de las ideas kantianas en la escena de una filosofía dominada por el cartesianismo. En el relato historiado de este autor se destacan los siguientes puntos:
1) La obra de Descartes (1596-1650) y, concretamente, su proclamación de la importancia de las matemáticas y la objetividad en la búsqueda de la verdad se consideran pilares fundacionales de la investigación cuantitativa. En los siglos XVII y XVIII, en un contexto de grandes controversias filosóficas entre cartesianos y escépticos sobresale la “diseminación del absolutismo cartesiano”.
2) El pensamiento filosófico de Kant (1724-1804), especialmente su Crítica a la
razón pura (1781), supone una ruptura con el objetivismo cartesiano y una apuesta
por un modelo de racionalidad humana (conocimiento), en el que adquieren relevancia la interpretación y la comprensión (en tanto procesos mentales que organizan las impresiones que registran los sentidos). En otras palabras, se transciende una manera de indagación empirista, dando paso a epistemologías atentas a los procesos cognitivos y que se enmarcarían dentro de enfoques caracterizados por su subjetivismo, idealismo, perspectivismo o relativismo.
3) Otro aspecto destacable en el pensamiento kantiano tiene que ver con la distinción entre “razón científica” (conocimiento teórico o racionalidad aplicable al establecimiento de las verdades en el ámbito de la naturaleza) y “razón práctica” (conocimiento aplicado en la toma de decisiones en la acción humana o ámbito de la libertad moral), que ya hiciera Aristóteles.
4) Mención aparte merece Dilthey (1833-1911) por su énfasis en la distinción entre
ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu o humanas. En el objeto de estudio de éstas (las realidades sociohistóricas) se incluye la conciencia, como algo conocible por medio de la comprensión (Verstehen), noción que se contrapone al concepto prekantíano o cartesiano de explicación (Erklürung). Esto significa que las ciencias sociales pueden investigar las experiencias vividas (concepto de
Erlebnis) por los individuos, relacionándolas con su contexto sociohistórico y
cultural.
5) La revisión del “paradigma cartesiano/newtoniano”, en los años sesenta y setenta, proviene no sólo de las críticas desde fuera, sino también desde dentro. Buena ilustración de ello son los escritos de Campbell y Stanley (1963), respecto a los diseños cuasiexperiinentales en la investigación educativa, o las reflexiones de Cronbach (1975) en el campo de la psicología. Pero los replanteamientos epistemológicos que tienen lugar a partir de estos años también alcanzan a la investigación cualitativa. Tanto en los trabajos de los años ochenta y noventa enmarcados en el estilo denominado investigación-acción, como en los escritos de “un representante de la rama dialéctica del pensamiento neokantiano” (Habermas), Hamilton (1994: 67) ve “una vuelta a la preocupación de Kant por la libertad humana y la emancipación social”; y en todo ello la tradición más duradera de la investigación cualitativa.
La perspectiva histórica de Conde: génesis de lo cualitativo (frente a lo cuantitativo) en la filosofía griega de Platón y Aristóteles
La perspectiva histórica de Hamilton puede complementarse con otra, de mayor retrospección en el tiempo, como es la que presenta un autor español por las mismas fechas (Conde, 1994a). Para este sociólogo, las palabras “cualitativo” y “cuantitativo” (en alusión a las perspectivas metodológicas correspondientes en las ciencias en general) encierran una larga historia, filosófica y científica, aún no escrita ni acabada. Su relato consiste en “seleccionar varios momentos y fechas clave que nos van a servir tanto para introducir y enmarcar el desarrollo de estas relaciones –entre las perspectivas cualitativas y cuantitativas– como para resaltar aquellos momentos en los que se produjeron las transformaciones más importantes entre ambas perspectivas que han conformado el horizonte social, epistemológico, teórico y metodológico en el que, en la actualidad, se abordan las relaciones entre las mismas” (Conde, 1994a: 53).
Los momentos y personajes claves elegidos son los siguientes:
1) Las figuras de Platón y Aristóteles en la Grecia clásica, como representantes de posturas filosóficas procuantitativas y procualitativas respectivamente en el inicio de la polémica.
2) La preparación en la Baja Edad Media (siglos XII a XIV) del basamento socio- cultural para la matematización del mundo.
3) La matematización newtoniana de la naturaleza en la Edad Moderna (hasta el siglo XIX).
4) La transformación del paradigma cuantitativista anterior a la luz de los desarrollos científicos del siglo XX (el principio de indeterminación de Heisenberg, la teoría de la relatividad de Einstein, el principio de complementariedad).
A continuación se anotan algunas de las ideas, señaladas por Conde, sobre cada uno de estos momentos cruciales de la génesis y desarrollo de lo cualitativo: 1) Si el lector relee algún texto de filosofía del bachillerato le resultará más fácil la lectura del artículo de Conde. Este escribe: “mientras Aristóteles defiende una concepción y una aproximación de/a la Naturaleza que podemos denominar más ‘precualitativista’ por lo que tiene de más ‘sustantivista’, ‘sensible’ y ‘empírica’ —en el sentido primero de empireia como ‘trato directo con las cosas’—; Platón defiende, a su vez, una aproximación más ‘pre-cuantitativista’ de la Naturaleza por lo que tiene de más ‘formalista’, ‘idealista’, ‘abstracta’ y ‘matematizable” (Conde, 1994a: 54).
Además de señalar la aportación de estas figuras singulares de la filosofía griega al debate metodológico, Conde no se olvida de mencionar la contribución de otro filósofo griego, cuyo nombre sonará familiar al estudiante que indague o haya indagado en las técnicas cuantitativas de análisis multivariable. Nos referimos a las nociones de espacio o distancia euclídea, que deben su adjetivo a Euclides.
No obstante, se considera que tanto las concepciones de Platón como las de Euclides se hallan aún dentro de una aproximación sobre todo cualitativista, cuya transición al enfoque cuantitativo necesitará de las condiciones socioculturales que irán fraguándose en la Edad Media. Este condicionamiento de lo científico por las circunstancias de cada época es una de las ideas principales que desarrolla el texto que comentamos, punto de vista prácticamente ausente en el relato presentado en la sección anterior.
2) Basándose en algunos historiadores de la ciencia, Conde argumenta (respecto al segundo momento clave referido más arriba) que “entre los siglos XII y XIV se desarrollan en el Occidente europeo un conjunto de transformaciones económicas, sociales, ideológicas, culturales, etc., que van a crear las condiciones sociales y culturales para el nacimiento de la Ciencia Moderna y del paradigma “científico-positivo” dominante” (1994a: 55). El acontecimiento cultural que sirvió de desencadenante fue (siempre según la fuente indicada) la admisión, por parte de la Iglesia, del cero y del vacío, lo que inicia el camino de la completa matematización de la naturaleza, tarea emprendida por la ciencia moderna a partir de Newton.
La forma se antepone a la sustancia, lo cuantitativo a lo cualitativo, el planteamiento platónico al aristotélico. Las nuevas condiciones sociales tienen que ver con la aparición de la sociedad burguesa y la desaparición de la sociedad feudal. Pero lo que le interesa transmitir al autor citado, respecto a las consecuencias de este vaivén de la historia de la ciencia es que: “tras la aceptación del vacío y del cero se generaron las condiciones para poder invertir la relación y concepción que se había mantenido hasta ese momento sobre las relaciones entre las perspectivas ‘cualitativo/aristotélicas’ y ‘cuantitativo/platónicas’. En lugar de inscribirse dichas relaciones en un substrato ‘cualitativista’, como había ocurrido hasta entonces, pasan a inscribirse de forma creciente en uno ‘cuantitativista’...” (Conde, 1994a: 58).
3) Sin embargo, el contexto cultural de la Edad Media, caracterizado por la primacía de una cosmovisión religiosa organizada teocráticamente, retrasa la matematización de la naturaleza hasta los tiempos modernos de Newton (a pesar de los esfuerzos anteriores de Galileo y otros científicos).
Si Newton convierte en hegemónico un desarrollo teórico que pone en la cima de lo científico a las aproximaciones puramente matemáticas y cuantitativas,
otros científicos aportarán el desarrollo metodológico (la experimentación de laboratorio, sobre todo) que romperá con las modalidades anteriores de observación, más o menos pasivas, de la naturaleza. Conde lo explica claramente en su alusión a los telescopios de Galileo, utilizados para observar el firmamento, a modo de prolongación del sentido de la vista. Por ello, se dirá que los datos de las ciencias naturales y de las sociales no se recogen, sino que se producen por los instrumentos diseñados por los investigadores (lo cual vale tanto para la metodología cualitativa como para la cuantitativa, habría que añadir).
4) Finalmente, este autor antes de concluir su relato historiado se refiere a la obra de Weber, recalando en la sociología, algo que prácticamente no hace a lo largo de su artículo debido a su decisión de beber de las fuentes de los historiadores de las ciencias.
Sorprende su hallazgo sobre la “equivalencia total”, de la concepción de Weber sobre la sociología como ciencia, “con las posiciones de la perspectiva que venimos denominando ‘cuantitativista’ en la Ciencia Clásica” (Conde, 1994a: 64). Pues la obra de Weber suele considerarse parte de una tradición que propuso una aproximación científica al estudio de lo social diferente a la de las ciencias naturales (Bryman, 1988: 56-57). Conde sustenta, concretamente, su afirmación en referencia a la metodología weberiana de los tipos ideales, de los que afirma son elaborados procedimentalmente del mismo modo que los hechos lo son mediante los métodos y las técnicas de las ciencias naturales.
En realidad, la incursión en la sociología weberiana no deja de ser un inciso, una digresión respecto al esquema trazado en este recorrido por la historia de las ideas, cuyo final se sintetiza mediante la alusión a los nuevos desarrollos científicos en la actualidad. La idea más sugerente que se brinda al lector, a mi modo de ver, es que las ciencias naturales van por delante de las ciencias sociales en la revisión del “paradigma cuantitativista dominante”, hoy “declinante” en ambas según Conde. Se refiere a la aparición, en el siglo XX, del principio de Heisenberg (sobre la incertidumbre) y el de Einstein (acerca de la relatividad); y, en general, a los avances en biología, química, cibernética y otras disciplinas.
Otra idea central es, sin duda, la de que estamos asistiendo a un momento de maridaje sin precedentes entre dichos desarrollos en las ciencias naturales y la investigación social, como lo atestiguan en mi opinión los escritos de Ibáñez (especialmente, Ibáñez, 1990) y de algunos de sus discípulos en España (Delgado y Gutiérrez, 1994).
Hasta aquí, las perspectivas históricas de dos autores: Hamilton y Conde. Es evidente que se trata de dos relatos historiados que se enriquecen mutuamente, pues ninguno por separado logra transmitir el efecto óptico que proporciona la lectura de ambos. Sin embargo, se precisa seguir explorando Otros ángulos, otros relatos, sobre todo porque los referidos pueden resultar un tanto áridos o en exceso específicos o monográficos. En los próximos apartados se promete al paciente lector una visión más panorámica y circunscrita al campo de lo social. Aunque nada comparable al crisol que cada cual vaya elaborando con estas y otras lecturas.
La cronología de Denzin y Lincoln
Un paso más en la simplificación del continuo histórico que ha envuelto a la investigación cualitativa se da cuando el cronista insiste en la delimitación de grandes momentos o períodos. Esto es lo que consiguen Denzin y Lincoln (1994a: 6-11) en una apretada síntesis de la historia a la que nos referimos. Su relato se circunscribe al siglo XX, marco temporal en el que distinguen cinco fases de la investigación cualitativa. Esquemáticamente, los cinco grandes períodos de la investigación cualitativa en este siglo son los siguientes:
Temporalización histórica de la investigación cualitativa en el siglo XX.
Fuente: Basado en Denzin y Lincoln (1994a: 1-2, 6-11).
Antes de sumergirse en la caracterización de cada uno de estos momentos o períodos, los autores desgranan dos ideas centrales para el entendimiento de lo cualitativo desde la óptica actual:
a) “Investigación cualitativa significa cosas diferentes en cada uno de estos
momentos”.
b) “Estos cinco momentos operan simultáneamente en el presente” (Denzin
y Lincoln, 1994a: 2).
Veamos, brevemente, los rasgos que definen cada período:
1) El período tradicional es el momento de la etnografía clásica, “En este período, los investigadores cualitativistas escribían relatos ‘objetivos’, colonizantes de las experiencias de campo, que eran reflejo del paradigma científico positivista. Estaban preocupados por ofrecer en sus escritos interpretaciones válidas, fiables y objetivas. El ‘otro’ al que estudiaban era distinto, extranjero y extraño” (Denzin y Lincoln, 1994a: 7).
Es el período, en antropología sobre todo, del etnógrafo solitario, encarnado en figuras como Malinowski y Radcliffe-Brown. Sus trabajos se consideran hoy “reliquias del pasado colonial”. En el paréntesis cronológico que establecen Denzin y Lincoln, también es la época de la Escuela de Chicago. Sin embargo, el énfasis de ésta en las historias de vida permitió una incipiente metodología interpretativa (aunque no exenta de problemas: realismo social,
naturalismo, moralidad secular).
2) El período modernista se distingue por los numerosos esfuerzos de formalización de los métodos cualitativos (Cicourel, 1964; Glaser y Strauss, 1967; Filstead, 1970; Lofland y Lofland, 1971; Bogdan y Taylor, 1975; entre otros). El llamado “postpositivismo” hizo de paraguas o paradigma epistemológico. “Los investigadores trataron de encajar los argumentos de Campbell y Stanley (1963) sobre la validez interna y externa en los modelos construccionista e interaccionista del acto de la investigación” (Denzin y Lincoln, 1994a: 8).
Un ejemplo ilustrativo de esta nueva reflexión metodológica es el trabajo de Denzin (1970), The Research Act, como él mismo reconoce hoy. Pero las obras que abren y cierran el paréntesis de esta etapa, conocida también como “la edad dorada del análisis cualitativo riguroso”, son en sociología: Boys in White, de Becker, Geer, Hughes y Strauss (1961) y The Discovery of Grounded Theory, de Glaser y Strauss (1967). En opinión de Denzin y Lincoln (1994a: 9), “esta forma de
PARÉNTESIS. CRONOLÓGICO
DENOMINACIÓN - DEL
PERIODO HISTÓRICO CARACTERIZACIÓN
(1900-1950) Tradicional Positivismo. Época del etnógrafo solitario (1959-1970) Modernista o “edad
dorada”
Postpositivismo. Análisis cualitativo riguroso: Boys
in White (Becker et al, 1961), The Discovery of Grounded Theory (Glaser & Strauss, 1967).
(1970-1986) Géneros desdibujados
(Blurred genres) Interpretativismo. Geertz (1973; 1983)
(1986-1990) Crisis de representación Reflexividad, (auto)crítica. Marcus y Fischer (1986)..., Clifford (1988)
(1990- …) Postmoderno Descubrimiento y redescubrimiento de modos de investigar cualitativos
investigación cualitativa está todavía presente en el trabajo de personas como Strauss y Corbin (1990) y Miles y Huberman (1994)”. Opinión que conviene matizar, pues se trata de estilos diferenciables.
3) La siguiente fase se denomina el momento de los “géneros desdibujados” o “borrosos” (blurred genres), porque “los límites entre las ciencias sociales y las humanidades se habían desdibujado”. Los investigadores sociales buscan en la semiótica o en la hermenéutica nuevas teorías y métodos de análisis. Surge una gran variedad de nuevos enfoques: “posestructuralismo (Barthes), neo- positivismo (Phillips), neo-marxismo (Althusser), descriptivismo micro-macro (Geertz), teorías rituales del drama y la cultura (V Turner), deconstruccionismo (Derrida), etnometodología (Garfinkel)”.
Las obras que abren y cierran el paréntesis de este momento histórico son The Interpretation of Cultures (1973) y Local Knowledge (1983), ambas de Geertz. Este antropólogo invita al replanteamiento de las formas de (re)presentación (escritura) y de legitimación (criterios de evaluación) de las etnografías, en un período presidido por perspectivas más pluralistas e interpretativistas (postpositivismo, constructivismo) que los viejos enfoques funcionalistas, conductivistas, positivistas en general.
4) En realidad, el “Cuarto momento” que distinguen Denzin y Lincoln surge de la fase anterior, considerándose una maduración de la misma. Esta etapa, de “crisis de representación” —concretan los autores citados— “apareció con Anthropology
as Cultural Critique (Marcus y Fischer, 1986), The Anthropology of Experience
(Turner y Bruner, 1986), Writing Culture (Clifford y Marcus, 1986), Works and Lifes (Geertz, 1988), y The Predicament of Culture (Clifford, 1988)”. En todos estos libros, se aboga por unos modos de realización y presentación de la investigación etnográfica más reflexivos y críticos con cuestiones descuidadas relativas al género, la raza o la clase social del investigador.
La crisis que enfrentan los investigadores sociales en este momento se explica desdoblándola en una crisis de representación, por un lado, y de
legitimación, por otro. La crisis de representación significa que se pone en
Cuestión una presunción que era básica en la investigación cualitativa anterior: la posibilidad misma de que el investigador haga acopio directo de la experiencia
vivida. Dicha experiencia, se sostiene ahora, “es creada en el texto social escrito
por el investigador” (Denzin y Lincoln, 1994a: 11).
La crisis de legitimación, por su parte, implica la revisión de unos criterios considerados caducos para evaluar los diseños y los resultados de la investigación cualitativa. Se trata de los conceptos tradicionales de validez y fiabilidad.
5) La cronología de Denzin y Lincoln culmina con el período que denominan
“quinto momento” o etapa presente, cuyo paréntesis histórico abierto en los inicios de los noventa está por cerrar. La caracterización de esta nueva fase deja de ser sólo un ejercicio de historia y exige, también, aventurar lo que se avecina en el próximo futuro. La lectura de la historia que hacen Denzin y Lincoln (1994a: 11), desde la fase actual, les lleva a subrayar cuatro tipos de conclusiones:
a) Los momentos históricos anteriores siguen operando en el presente, sea como legado al que se sigue o contra el que se pugna.
b) La opcionalidad de paradigmas, estrategias de investigación o de métodos de análisis nunca ha sido tan diversa como hoy.
c) El momento presente se distingue por el descubrimiento y redescubrimiento de los modos de investigar cualitativos.
d) “El acto de investigación cualitativa no podrá enfocarse nunca más desde una perspectiva positivista, neutra u objetiva. La clase, la raza, el género y la etnicidad conforman el proceso de investigación, haciendo de la investigación un proceso multicultural”
Lección 2: Una mirada epistemológica a la investigación cualitativa.
Los fundamentos epistemológicos ofrecen una mirada importante para los futuros profesionales de las ciencias sociales y humanas de la UNAD, en el entendido que su responsabilidad social depende en buena medida de la apropiación de la lógica del conocimiento y los alcances teóricos y metodológicos desde los cuales se comprende la realidad. Para esta segunda lección se abordará un texto de Carlos A. Sandoval Casilimas:
FUNDAMENTOS EPISTEMOLÓGICOS DE LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA
Carlos A. Sandoval Casilimas
Para comprender la caracterización metodológica de una opción investigativa, resulta necesario y conveniente indagar por sus bases epistemológicas, de modo que se halle el sentido o la razón de ser de sus procedimientos para producir conocimiento científico.
Siguiendo con el argumento anterior, el abordaje de los enfoques de investigación en el terreno de las ciencias sociales busca establecer cuáles son las ópticas que se han desarrollado para concebir y mirar las distintas realidades que componen el orden de lo humano, así como también comprender la lógica de los caminos, que se han construido para producir, intencionada y metódicamente conocimiento sobre ellas.
En relación con esto último, Taylor y Bogdan (1992) señalan que lo que define la metodología es simultáneamente tanto la manera cómo enfocamos los problemas, como la forma en que le buscamos las respuestas a los mismos. En un planteamiento relacionado, Guba (1990) logra una interesante síntesis, que permite diferenciar los enfoques o paradigmas de investigación social, a partir de la respuesta a tres preguntas básicas:
- ¿Cómo se concibe la naturaleza tanto del Conocimiento como de la realidad?
- ¿Cómo se concibe la naturaleza de las relaciones entre el investigador y el conocimiento que genera?
- ¿Cuál es el modo en que construye o desarrolla conocimiento el investigador?
De acuerdo con lo anterior, los paradigmas de investigación se clasifican en Positivista, Pospositivista, Crítico Social, Constructivista y Dialógico. Los dos primeros identifican a los llamados enfoques cuantitativos y los tres últimos se asimilan o corresponden a los enfoques cualitativos, respectivamente.
Las maneras de concebir la naturaleza del conocimiento y de la realidad
La corriente positivista responde la primera pregunta, ¿cómo se concibe la naturaleza de la realidad? En términos de la aceptación de la existencia de “cosas independientes del pensamiento”, es decir, de una realidad objetiva, dirigida por leyes y mecanismos de la naturaleza. Sin embargo, frente al tema de su conocimiento, existe una diferencia importante entre el positivismo y el pospositivismo, pues mientras, para el primero, esas entidades o cosas pueden ser conocidas a través de generalizaciones relativamente libres del tiempo y del contexto bajo la forma de leyes causales de carácter absoluto, posibles de
generalizar; para el segundo, dicha realidad nunca podrá ser totalmente aprehendida ya que su obediencia a leyes naturales solo podrá ser entendida de manera incompleta.
Para el segundo grupo, que incluye a las diferentes corrientes cualitativas, existe una clara diferencia entre lo que puede denominarse realidad empírica, objetiva o material con respecto al conocimiento que de esta se puede construir y que correspondería a lo que apropiadamente se puede denominar realidad epistémica. La primera puede tener una existencia independiente de un sujeto que la conozca; mientras la segunda necesariamente requiere, para su existencia, de un sujeto cognoscente, el cual está influido por una cultura y unas relaciones sociales particulares, que hacen que la realidad epistémico dependa para su definición, comprensión y análisis, del conocimiento de las formas de percibir, pensar, sentir y actuar, propias de esos sujetos cognoscentes.
Una discusión actualizada y bien documentada de este tópico puede consultarse en Putman (1994), en su texto “Las mil caras del realismo”; allí se analiza la evolución que ha tenido el análisis del tema, desde las llamadas concepciones prekantianas representadas por el dogmatismo y el escepticismo, hasta la constitución de su propia concepción que denomina realismo interno y para la cual se apoya en el análisis del pensamiento de filósofos contemporáneos como Goodman y Quine.
Las formas de entender la naturaleza de las relaciones entre el investigador y el conocimiento que éste genera
En relación con la segunda pregunta formulada, esto es, las relaciones entre el investigador y el conocimiento que él genera, existe también una marcada diferencia en la respuesta planteada desde los dos grupos de paradigmas investigativos.
Para el grupo en el que se ubican el positivismo y el pospositivismo, es esencial que el investigador adopte una postura distante y no interactiva como condición de rigor, que permita excluir los juicios valorativos o cualquier otra influencia derivada de la visión propia, tanto del investigador como de los sujetos objeto de investigación, de los análisis e interpretaciones, que dan origen a los resultados y las conclusiones de la investigación.
Para el grupo, en que se sitúan los paradigmas crítico social, constructivista y dialógico, en cambio, se asume que el conocimiento es una creación compartida a partir de la interacción entre el investigador y el investigado, en la cual, los valores median o influyen la generación del conocimiento; lo que hace necesario “meterse en la realidad”, objeto de análisis, para poder comprenderla tanto en su lógica interna como en su especificidad. La subjetividad y la intersubjetividad se conciben, entonces, como los medios e instrumentos por excelencia para conocer las realidades humanas y no como un obstáculo para el desarrollo del conocimiento como lo asumen los paradigmas del primer grupo, esto es, el positivismo y el pospositivismo.
El modo de construir el conocimiento
Ante esta nueva pregunta, otra vez la respuesta que se genera establece entre los dos tipos de investigación objeto de discusión una frontera bastante clara. Para el grupo al que pertenecen el positivismo y el pospositivismo; el experimento, y la estadística constituye las principales (aunque no las únicas) herramientas de las
que dispone el investigador para construir el conocimiento1. El marco de observación y de análisis está orientado por la formulación previa de hipótesis y preguntas, que pretenden anticipar el comportamiento de la realidad objeto de estudio. Unas y otras permanecen invariables a lo largo de toda la investigación. Por su parte, las hipótesis son sometidas, adicionalmente, a verificación empírica bajo condiciones de control cuidadoso. Esto tiene lugar aun en el caso de las llamadas investigaciones exposfacto2, recurriendo, para el efecto, a procedimientos de contraste y verificación, que suplen la imposibilidad de un control directo por parte del investigador de las variables en juego, pero que sí le posibilitan cumplir la condición de demostrabilidad exigida desde una visión de la ciencia que se remonta a Aristóteles.
Para el grupo representado por el constructivismo, la teoría crítica y el paradigma dialógico, la indagación es guiada por lo que algunos llaman un diseño emergente, en contraposición a un diseño previo. Aquel, a diferencia de este último, se estructura a partir de los sucesivos hallazgos que se van realizando durante el transcurso de la investigación, es decir, sobre la plena marcha, de ésta. La validación de las conclusiones obtenidas se hace aquí a través del diálogo, la interacción y la vivencia; las que se van concretando mediante consensos nacidos del ejercicio sostenido de los procesos de observación, reflexión, diálogo, construcción de sentido compartido y sistematización.
Resueltas estas preguntas genéricas que establecen lindes gruesos, pero bastante claros entre los dos tipos de investigación discutidos, entramos a plantear otros aspectos de gran importancia, relativos a la conceptualización de la realidad humana como objeto de conocimiento.
La discusión sobre la especificidad o no de “lo humano” como objeto de conocimiento, en efecto, alimenta la separación entre enfoques comprensivos y enfoques explicativos de investigación, o su equivalente relativo, entre enfoques cualitativos y enfoques cuantitativos, correspondiendo los primeros a las ciencias denominadas ideográficas y los segundos a las ciencias llamadas nomotéticas.
Desde la tradición inaugurada por Durkheim, con su archifamoso estudio sobre el suicidio (versión original de 1897)3 y recogida con antelación en términos
metodológicos en la primera regla de su libro Las reglas del método sociológico (versión original de 1895), se asume que los hechos o fenómenos sociales han de considerarse como “cosas” que ejercen una influencia externa sobre las personas.
De esa manera, se configura la perspectiva de corte positivista y se afirma una concepción de inespecificidad de “lo humano” frente a otras realidades objetos de conocimiento. Es la legitimación dentro del diseño, de la búsqueda de “causas” o “hechos”, del empleo de la estadística como recurso lógico y operativo y de la encuesta y la observación controlada a través del experimento como instrumentos básicos (aunque no únicos) del trabajo científico. Para más detalles puede consultarse a Hanson (1977).
En la orilla opuesta, y desde la ventana de la fenomenología, inaugurada por Husserl y desarrollada por Heiddeger y Merlau Ponty (1985) en el plano filosófico, y por autores como Schutz (1977, 1973, 1994) y Berger y Luckman (1987) en el
1
No obstante, es bueno recordar esfuerzos como los referenciados por D. Campbell y I. Stanley (1973) “Diseños experimentales y cuasiexperimentales en la investigación social. Buenos Aires, Amorrortu” y que muestran otras opciones de tipo preexperimental y cuasiexperimental, y que revelan la necesidad de adecuar la metodología a una realidad (particularmente la social), que no siempre se deja asir dentro de los dictados estrictamente experimentales.
2
Este término se aplica a todas aquellas investigaciones en las cuales el análisis se hace posterior a la ocurrencia de los eventos o situaciones objeto de estudio.
3
En el estudio referenciado, Durkheim “(...)analizando la variación de los índices de suicidio en poblaciones diversas, demuestra que estos dependen de variables sociales (no psicológicas), es decir, que la composición de una determinada población (por sexo, edad, grupo étnico o religioso, etc.) produce efectos estructurales independientes de la voluntad y de la conciencia de los sujetos, entre los que se encuentra el suicidio (...)” (Donolo, 1987, p. 37).
plano sociológico, se traza como eje argumental la defensa del carácter específico de la realidad humana, que la hace irreductible a las categorías de análisis de la realidad física cuya esencia son los objetos o cosas materiales.
Discusiones actualizadas sobre el tema pueden consultarse en Benner (1994), Boyd (1993), Hawthorn (1995), Holstein (1991), Levin (1992), Moustakas (1994) y Van Mannen (1990). La orientación fenomenológica, común a la mayor parte de la opciones de investigación cualitativa, propone como alternativas para el análisis las categorías de sujeto, subjetividad y significación, cuya mutua filiación se irá a encontrar en los conceptos de interioridad y vivencia4. Desde el punto de vista del conocimiento, lo que interesará desarrollar es aquello que en las percepciones, sentimientos y acciones de los actores sociales aparece como pertinente y significativo. Por lo tanto, los esfuerzos investigativos se orientarán a descubrir dicha realidad, aun para los propios actores, sujetos de investigación, porque como lo afirmara Hegel: “Lo conocido por conocido, no es necesariamente reconocido”.
Un punto de mediación entre las dos concepciones es el propuesto por Max Weber, quien desde una teoría de la acción intenta hacer un planteamiento que, sin rechazar la búsqueda positivista de las explicaciones causales, sitúa el concepto de la acción individual significativa en el centro de su teoría de la sociedad. Como lo anota Campbell (1985), para Weber los rasgos distintivos de las relaciones sociales que constituyen una sociedad sólo pueden hacerse intelegibles, cuando se logran comprender los aspectos subjetivos de las actividades interpersonales de los miembros que constituyen esa sociedad. Es a través del análisis de los diferentes tipos de acción humana, por lo tanto, que alcanzamos el conocimiento de la naturaleza específica y diversa de las sociedades humanas.
Es interesante frente a la delimitación del ámbito de la sociología ahondar en la postura weberiana, particularmente en la tesis según la cual, la sociología es “una ciencia que aspira a la comprensión interpretativa de la acción social para obtener la explicación causal de su curso y efectos”.
En la definición planteada por Weber, los antagonismos entre posturas comprensivas y explicativas se diluyen un tanto; más aun, colocan a la pretensión explicativa como dependiente de la tarea interpretativa. O como lo diría más tarde Geertz, desde un horizonte diferente al de Weber, los enfoques comprensivos plantean un tipo de explicación distinto, pero no por ello deja de ser explicación.
Desde la perspectiva que aquí adoptamos, asumir una óptica de tipo cualitativo comporta, en definitiva, no solo un esfuerzo de comprensión, entendido como la captación, del sentido de lo que el otro o los otros quieren decir a través de sus palabras, sus silencios, sus acciones y sus inmovilidades a través de la interpretación y el diálogo, si no también, la posibilidad de construir generalizaciones, que permitan entender los aspectos comunes a muchas personas y grupos humanos en el proceso de producción y apropiación de la realidad social y cultural en la que desarrollan su existencia.
Los múltiples sentidos que pueden construirse sobre las diversas facetas de la realidad humana han de develarse mediante el esfuerzo conjunto de investigador y actores sociales. En este punto de vista adherimos a pensamientos de teóricos como Geertz (1989) y Berger y Luckman (1987), entre otros.
Planteadas las consideraciones anteriores sobre las diferencias más significativas entre las opciones de investigación cualitativas y cuantitativas,
4
El término “vivencia” fue acuñado en castellano por Ortega y Gasset para traducir Erlebnis, procede de Dilthey y connota la experiencia inmediata de la vida. El tipo de conocimiento que aporta es determinable a partir del modo de conocimiento al que se contrapone: el conocimiento de las ciencias físico-objetivas. Fuente: Gadamer, H.G. Verdad y método (pp. 96-99), citado por Gomez-Heras, J.M.G. El apriori del mundo de la vida: fundamentación fenomenológica de una ética de la ciencia y de la técnica. Barcelona: Anthropos, 1989, pp. 274-275.
pasamos a precisar, los rasgos epistemológicos, metodológicos y procedimentales comunes a las diversas modalidades de investigación cualitativa.
Rasgos epistemológicos comunes a las distintas modalidades de investigación cualitativas.
Uno de los problemas más críticos que se encuentran en la literatura internacional sobre investigación social cualitativa, es la agrupación indiscriminada, dentro de un mismo todo, de tradiciones filosóficas como es el caso de la fenomenología y aun la hermeneútica; campos disciplinares como la sociología cualitativa, la microsociología, la pragmática y la etnografía; teorías antropológicas o sociológicas como el interaccionismo simbólico y la teoría de la acción comunicativa; estrategias metodológicas como es el caso de las historias de vida, el análisis de textos, el análisis de conversación y la teoría fundada y, finalmente, enfoques particulares de trabajar las ciencias sociales, como es el caso de la teoría crítica y la investigación acción participativa5.
En un sentido análogo al anterior, se pronuncia Clifford Geertz, proclamado dentro de muchos círculos académicos como uno de los mayores exponentes de la antropología contemporánea. El mencionado autor, en un artículo titulado “Géneros confusos: la reconfiguración del pensamiento social”6, presenta algunos elementos de análisis que permiten comprender el actual proceso de recomposición de las ciencias sociales. Veamos algunos apartes que hemos transcrito del mencionado artículo:
(...) Ahora bien, la actual confusión de variedades del discurso ha crecido hasta un punto en que resulta realmente difícil clasificar los autores (¿Quién es Foucault –un historiador, un filósofo, un teórico político? ¿Quién es Thomas Kuhn –un historiador, un filósofo, un sociólogo del conocimiento?) o bien clasificar las obras (¿Qué es After Babel, de George Steiner –lingüística, crítica literaria o historia cultural? ¿Qué es On Being Blue, de William Gass –un tratado, una simple charla o una apología?)
No obstante esa heterogeneidad manifiesta, se descubren algunas preocupaciones epistemológicas comunes, tales como intentar la construcción de un tipo de conocimiento, que permite captar el punto de vista de quienes producen y viven la realidad social y cultural, y asumir que el acceso al conocimiento de lo específicamente humano se relaciona con un tipo de realidad epistémica cuya existencia transcurre en los planos de lo subjetivo y lo intersubjetivo y no solo de lo objetivo.
Todo lo anterior se traduce en la necesidad de adoptar una postura metodológica de carácter dialógico en la que las creencias, las mentalidades, los mitos, los prejuicios y los sentimientos, entre otros, son aceptados como elementos de análisis para producir conocimiento sobre la realidad humana. Por lo dicho, problemas como los de descubrir el sentido, la lógica y la dinámica de las acciones humanas concretas se convierten en una constante desde las diversas búsquedas calificadas de cualitativas.
5 En el listado planteado corresponden, en la comprensión corriente, a tradiciones filosóficas: la fenomenología, la
hermenéutica, la teoría crítica y el interaccionismo simbólico; a disciplinas científicas: la etnografía, la pragmática y la semiótica; a tendencias disciplinarias: la sociología cualitativa (entendida en algunos contextos como microsociología), y finalmente a estrategias metodológicas: el análisis de textos, el análisis de la conversación y aun las historias de vida (que otros prefieren llamar método biográfico). Con todo, es necesario plantear que la etnografía en su versión original (dentro de la tradición francesa) fue entendida como una técnica al servicio de una disciplina que era la etnología; qué la fenomenología en la versión del último Husserl y otros autores posteriores la han desarrollado como método.
6 Este texto está incluido en uno más amplio: Conocimiento local: Ensayos sobre la interpretación de las culturas. pp.
En el mismo orden de ideas anterior y siguiendo a Merlau Ponty (1985), puede señalarse que el conocimiento (de tipo cualitativo)7, en lugar de ser un cuadro inerte, constituye una aprehensión dinámica del sentido de ese cuadro. Por lo que, la distinción entre el mundo objetivo y el mundo de las apariencias subjetivas ya no es la diferenciación entre dos clases de seres, sino, más bien, entre dos significaciones que tienen una misma referencia empírica.
Para recapitular y concluir este pasaje, señalemos que son tres las condiciones más importantes para producir conocimiento, que muestran las alternativas de investigación cualitativa: a) la recuperación de la subjetividad como espacio de construcción de la vida humana, b) la reinvindicación de la vida cotidiana como escenario básico para comprender la realidad socio-cultural y c) la intersubjetividad y el consenso, como vehículos para acceder al conocimiento válido de la realidad humana.
Lección 3: Conceptos y características de la investigación cualitativa.
Son varios los conceptos y apreciaciones que los autores tienen sobre la investigación cualitativa y, en resumen podemos decir, que esta es un tipo de investigación formativa que ofrece técnicas especializadas para obtener respuestas a fondo a cerca de lo que las personas piensan y cuáles son sus sentimientos.8 En otras palabras, La investigación cualitativa enfatiza el estudio de los procesos y de los significados, se interesa por fenómenos y experiencias humanas. Da importancia a la naturaleza socialmente construida de la realidad, a la relación estrecha que hay entre el investigador y lo que estudia, además, reconoce que las limitaciones prácticas moldean la propia indagación.
La investigación cualitativa estudia la calidad de las actividades, relaciones, asuntos, medios, materiales o instrumentos en una determinada situación o problema. La misma procura por lograr una descripción holística, esto es, que intenta analizar exhaustivamente, con sumo detalle, un asunto o actividad en particular.
A diferencia de los estudios descriptivos, correlaciónales o experimentales, más que determinar la relación de causa y efectos entre dos o más variables, la investigación cualitativa se interesa más en saber cómo se da la dinámica o cómo ocurre el proceso de en que se da el asunto o problema.
En sentido amplio, puede definirse la metodología cualitativa como la investigación que produce datos descriptivos: las propias palabras de las personas, habladas o escritas, y la conducta observable. Taylor, S.J. y Bogdan R. (1986), sintetizan los criterios definitorios de los estudios cualitativos de la siguiente manera:
1. La investigación cualitativa es inductiva: así, los investigadores:
• Comprenden y desarrollan conceptos partiendo de pautas de los datos, y no recogiendo datos para evaluar hipótesis o teorías preconcebidas.
7
La nota entre paréntesis es del autor del módulo. 8
Debus Mary. Manual para excelencia en la investigación mediante grupos focales. Washington, 1986, Pág. 2
• Siguen un diseño de investigación flexible
• Comienzan un estudio con interrogantes vagamente formulados
2. Entiende el contexto y a las personas bajo una perspectiva holística:
• Las personas, los contextos o los grupos no son reducidos a variables, sino considerados como un todo
• Estudia a las personas en el contexto de su pasado y en las situaciones en las que se hallan.
3. Es sensible a los efectos que el investigador causa a las personas que son el objeto de su estudio:
• Interactúan con los informantes de un modo natural. Aunque no pueden
eliminar su influencia en las personas que estudian, tratan de controlarla y reducirla al mínimo.
• En la observación tratan de no interferir en la estructura; en las entrevistas en profundidad, siguen el modelo de una conversación normal, y no de un intercambio formal de preguntas y respuestas.
4. El investigador cualitativo trata de comprender a las personas dentro del marco de referencia de ellas mismas:
• Trata de identificarse con las personas que estudia para comprender cómo experimentan la realidad. Busca aprehender el proceso interpretativo permaneciendo distanciado como un observador objetivo y rechazando el papel de unidad actuante.
5. El investigador cualitativo suspende o aparta sus propias creencias, perspectivas y predisposiciones:
• Ha de ver las cosas como si ocurrieran por primera vez, nada se ha de
dar por sobreentendido
6. Todas las perspectivas son valiosas:
• No se busca “la verdad o la moralidad”, sino una comprensión detallada
de las perspectivas de otras personas.
7. Los métodos cualitativos son humanistas:
• Los métodos con los que se estudia a las personas influyen en cómo se
las ve. Si reducimos las palabras y los actos a ecuaciones estadísticas, se pierde el aspecto humano.
• El estudio cualitativo permite conocer el aspecto personal, la vida interior, las perspectivas, creencias, conceptos, éxitos y fracasos, la lucha moral, los esfuerzos...
• Aseguran un estrecho ajuste entre los datos y lo que realmente la gente hace y dice. Observando a las personas en su vida cotidiana, escuchándoles hablar sobre lo que tienen en mente, y viendo los documentos que producen, el investigador cualitativo obtiene un
conocimiento directo, no filtrado por conceptos, definiciones
operacionales y escalas clasificatorias.
• Subrayan la validez, frente a los cuantitativos que hacen hincapié en la confiabilidad y reproductividad de la investigación. El estudio cualitativo es una investigación sistemática y rigurosa, no estandarizada, que controla los datos que registra. No obstante, al pretender producir estudios válidos del mundo real no es posible lograr una confiabilidad perfecta.
9. Todos los contextos y personas son potenciales ámbitos de estudio:
• Todos los contextos y personas son a la vez similares y únicos.
• Son similares en el sentido que entre cualquier escenario o grupo de personas se pueden encontrar algunos procesos sociales de tipo general.
• Son únicos por cuanto que en cada escenario o a través de cada informante se puede estudiar de mejor modo algún aspecto.
10. La investigación cualitativa es un arte:
• La investigación cualitativa es flexible en cuanto al modo de conducir los estudios.
• Se siguen lineamientos orientadores, pero no reglas.
• Los métodos están al servicio del investigador; el investigador no está supeditado a un procedimiento o técnica.
Por otra parte, Smith, M.L. (1987) recoge como criterios definitorios de la investigación cualitativa los siguientes:
• Es un proceso empírico (no una mera especulación, interpretación o reflexión del investigador)
• Estudia cualidades o entidades cualitativas y pretende entenderlas en un contexto particular. Se centra en significados, descripciones y definiciones situándoles en un contexto. Por lo que:
• Busca conocer procesos subjetivos (La investigación cualitativa pretende acceder al significado de las acciones desde la perspectiva del actor, Erickson, 1986)
• Muestra gran sensibilidad al contexto:
• Los datos se interpretan desde un contexto -no generalizaciones-
• Estudia la forma en que los procesos se desenvuelven en tales contextos
• Relaciona lo que quiere estudiar con los contextos que le influyen como fenómeno
• Al estudiar el hecho en su escena, entiende el hecho de forma compleja de manera que no se puede anticipar lo suficiente como para seleccionar uno o varios significados para elaborar un constructo operativizable de manera uniforme, por lo que hace poco énfasis en los protocolos estandarizados de investigación.
• El método, no tiene como función básica garantizar la verdad, sino ser utilizado de forma creativa y a medida de cada situación, por ello, la diversidad de técnicas y estrategias que utiliza.
Lección 4: Los campos de la investigación cualitativa
El trabajo de investigación cualitativa se utiliza principalmente de cuatro formas generales, los cuales se deben tener en cuenta a fin de alcanzar los objetivos propuestos:
1. Como mecanismo de generación de ideas
2. Para ayudar a llevar a efecto un estudio cuantitativo 3. Para ayudar a evaluar un estudio cuantitativo y
4. A veces, como método principal de recopilación de datos en relación con un tema de investigación.
Mecanismo para la generación de ideas.
Es un instrumento eficaz par estimular ideas proporcionando al grupo investigador una experiencia directa recogida observando y escuchando a la comunidad o al público objetivo. Además, permite ver cómo los individuos reaccionan frente a un producto y prestar atención a las palabras utilizadas. Estos comportamientos y lenguajes podrán ser bastantes diferentes de los utilizados o imaginados por la dirección del proyecto.
Permite explorar una categoría de producto o comportamiento relativamente desconocida o nueva y para la cual el investigador no es capaz aún de proporcionar datos específicos requeridos para realizar un estudio cuantitativo. Etapa preliminar para elaborar un estudio cuantitativo
• Ayuda a formular hipótesis. Por ejemplo: cuál es la práctica o tema sobre el cual se debe hacer una encuesta, cómo va esa población a adoptar decisiones, etc.
• Determina las necesidades específicas de información para el estudio cuantitativo.
• Ayuda a identificar los tipos de personas que se entrevistarán en el estudio cuantitativo.
• Ayuda a formular las preguntas y su secuencia: por ejemplo, identificar todos los atributos de un producto en particular que deberían incluirse en el cuestionario cuantitativo.
• Ayuda a identificar y definir los problemas: por ejemplo, formular hipótesis acerca de las razones para un descenso repentino en el uso de un producto en particular, o para el abandono de una determinada práctica.
• Selecciona y perfecciona materiales para un estudio cuantitativo más amplio: por ejemplo, la investigación cualitativa puede utilizarse para reducir el número de conceptos de promoción evaluados o perfeccionar los conceptos antes de pasar a una prueba cuantitativa.
Comprensión de los resultados del estudio cuantitativo.
• Es un complemento para explicar, ampliar y esclarecer los datos cuantitativos: por ejemplo para comprender las razones de un resultado imprevisto.
• Ayuda a comprender mejor las razones de ciertas tendencias: por ejemplo, para comprender por qué algo que se ha ensayado no se vuelve a utilizar.
• Permite describir los factores que afectan a un cambio de actitud: por ejemplo, para esclarecer por qué un determinado anuncio o promoción es más efectivo que otro.
Método principal de recolección de datos
Ciertos aspectos de la investigación no se presentan fácilmente a un enfoque cuantificado y por tanto la investigación cualitativa puede utilizarse como principal estrategia de recopilación de datos. Por ejemplo, cuando un banco desea comprender cómo se comercializaría su departamento fiduciario y de pensiones entre las grandes corporaciones, una técnica cuantitativa sería inadecuado para una muestra tan pequeña y un tema detallado. La respuesta en este caso pudiera ser realizar una serie de entrevistas directas con los principales funcionarios financieros de 20 empresas en el mercado.
La investigación cualitativa además se orienta a múltiples campos, temáticas definidas por el estudio del mundo social como lugar de la producción de la significación y por el conocimiento de la subjetividad de las relaciones sociales, de los valores, actitudes y creencias. En general, se pueden considerar los siguientes campos de la realidad social que interesan a la investigación cualitativa:
a) El conocimiento de fenómenos complejos de la realidad social a partir de lo cual se pretende construir conceptos muy abstractos, como los sentimientos, procesos de pensamientos y emociones. Las variables e indicadores de un estudio cuantitativo tienen serias limitaciones para dar cuenta de las características fundamentales que permitan comprender su naturaleza. El ejemplo clásico es el estudio de Max Weber La ética protestante y el espíritu
del capitalismo sobre los factores que originan el desarrollo de la modernidad.
La explicación se dirige, principalmente, a la estructura de las motivaciones, conocimientos y valoraciones que orientan la conducta de los sujetos, lo que
supone un curso ideado de antemano por las personas, pero que lo pretenden alcanzar en la vida social.
b) Se utiliza para conocer la naturaleza de un grupo que forma un todo muy específico. Estos grupos constituyen unidades sociales muy integradas que pueden ser profesionales, étnicos, raciales, familiares, gremiales o institucionales (cárceles, escuelas, hospitales) o también pueden ser grupos que comparten formas de vida y situaciones que los hacen semejantes, como alcohólicos, drogadictos, homosexuales, prostitutas, delincuentes, mendigos, etc. El entorno influye de manera decisiva en los sujetos, por lo que las reglas, tradiciones y roles adquieren significación particular en la conducta de los participantes. El grupo se estudia en su totalidad. Los estudios cualitativos son principalmente etnográficos, como el trabajo que realiza William Whyte sobre el barrio de una gran ciudad (Corneville), realizada a partir de la observación participante.
c) La investigación cualitativa se orienta al análisis de fenómenos muy
subjetivos que son poco comunicables, porque se trata de realidades altamente
sensibles a las vivencias de las personas involucradas. Tenemos los casos de una violación, drogadicción, madre soltera, aborto, enfermedades incurables, conversión religiosa, condenados a prisión perpetúa o a muerte, pertenencia a sectas, invalidez u orfandad. Las experiencias estrictamente personales, sus aspectos muy íntimos, sentimientos, pensamientos, intenciones; en general, la vida subjetiva impregna el fenómeno social28.
d) Los estudios cualitativos prestan atención importante a los fenómenos más
típicamente humanos como la libertad, la elección, la creatividad, el amor, el
sentido de la muerte, el entusiasmo, el placer, el mal, el sufrimiento y otros que Edgard Morin lo señala como problemas que desgraciadamente no entran en la
cuantificación. También, en esta línea podemos considerar las investigaciones
de representaciones sociales, sistemas de normas, regulaciones, tabúes, prohibiciones, hábitos, imágenes, creencias, códigos y estereotipos de comportamientos íntimos de las personas como son la sexualidad, la identidad, el racismo o la mentalidad autoritaria. En este sentido cabe mencionar el estudio realizado por Gonzalo Portocarrero sobre la presencia del mal y la trasgresión en la sociedad peruana. Otro estudio fundamental es el Imelda Vega-Centeno sobre las actuaciones, actitudes y prácticas del amor y la sexualidad de la juventud limeña
.
e) Otro campo importante de la investigación cualitativa se refiere a las conductas de engaño, acciones insólitas que adoptan comúnmente los hombres y que parecen contradictorias y hasta ilógicas. Son conductas de simulación, disfraces, fingimientos, engaños, hipocresías, dobleces, burlas, rencores, falsedades, ficciones, «serruchadas», teatralidades, chismes, etc., que enmascaran la verdadera acción, solo es posible conocerlas si comprendemos la estructura de motivación de las personas. A inicios del siglo XX, Víctor Andrés Belaunde llamaba la atención sobre la pobreza sentimental que caracteriza la conducta peruana, llena de minucias y pequeñeces, carente de ideales propios y de potencial para realizarlos.
f) En la misma dirección anterior, los estudios cualitativos permiten dar cuenta de las respuestas socialmente inaceptables, respuestas que se consideran vergonzosas, las personas no desean que se conozcan los motivos que definen una conducta determinada, se consideran razones no aprobadas por la colectividad como los odios, las rencillas, conveniencias, pago de favores, venganzas, rencores, zancadillas, intrigas, envidias. Por ejemplo, en los proyectos sociales, las personas declaran su conformidad con los resultados, a pesar de que no sea así, y lo hacen, generalmente, por el temor de perder los beneficios e «incentivos» recibidos o las posibilidades que puede significar la ejecución de un nuevo proyecto. En otros casos, las personas no declaran que votaron por un candidato diferente al de su vecino tanto porque le interese el partido o el postulante, sino porque odian a su vecino y votan por todo lo que se le oponga a las preferencias de su vecino.
g) Las investigaciones cualitativas sirven para develar las respuestas de las personas que no tienen una idea clara de los motivos que les impulsa a una acción específica; por lo general, los seres humanos no son conscientes de todas las acciones que realizan. También estos estudios permiten conocer la importancia relativa y la jerarquía de cada una de las diversas razones e intenciones que influencian en la conducta que siguen los sujetos en su vida social. Freud señalaba que la investigación de lo humano no puede realizarse como si las personas actuaran completamente conscientes de sus significados, por lo general, encubren las motivaciones que tienen para actuar de determinada forma.
h) Los estudios cualitativos se ocupan de expresiones de la vida social que difícilmente se pueden registrar, son cuestiones que no se pueden verbalizar fácilmente, como los ritos mágico-religiosos, revelaciones, organización de los espacios, formas de poder en determinadas subculturas violentistas, las formas más excluyentes de la pobreza, etc. El trabajo de Gonzalo Portocarrero
Razones de sangre muestra a partir de los discursos los impulsos agresivos
justificados por convicciones, entretejidos con sentimientos y razones de la violencia política en el Perú
i) La investigación cualitativa facilita el examen de las relaciones sociales que se empiezan a desarrollar y que se hacen evidentes solo cuando están muy generalizadas en la colectividad. Tenemos los cambios en los patrones de consumo, modificaciones en el uso de drogas, transformaciones iniciales, producto de las intervenciones de los proyectos sociales, reacciones frente a las presiones de campañas masivas. Esperar a realizar una encuesta cerrada y cuantitativa para toda o gran parte de la colectividad es dejar en suspenso el conocimiento de la vida social y la toma de decisiones frente a las mayores urgencias.
j) Los estudios sobre la multitud es otro campo central de la perspectiva cualitativa. Los grandes grupos y multitudes como las personas de la calle, manifestaciones, tumultos, clientes de centros comerciales, viajeros de
estaciones de transporte, espectadores, manifestaciones callejeras,
veraneantes de las playas y públicos diversos, constituyen uno de los comportamientos colectivos más difíciles de analizar con los métodos