CUARTEL GENERAL DEL ESTADO MAYOR DE LA DEFENSA
---ESTADO MAYOR CONJUNTO
FUERZAS ARMADAS ESPAÑOLAS
Mejorando la eficacia operativa
CG. DEL ESTADO MAYOR DE LA DEFENSA
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ESTADO MAYOR CONJUNTO
FUERZAS ARMADAS ESPAÑOLAS
Mejorando la eficacia operativa
Las Fuerzas Armadas españolas constituyen una entidad única, que se concibe como un conjunto integrador de las formas de acción específicas de cada uno de sus componentes: el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire. Consecuentemente con ello, y desde la promulgación de la Ley Orgánica 5/2005, de Defensa Nacional, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) ejerce, bajo la dependencia del Ministro de Defensa, el mando de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas y la conducción estratégica de las operaciones militares. De hecho, las actuales misiones internacionales en las que participan
nuestras Fuerzas Armadas ya están planeadas y dirigidas desde esta estructura operativa.
Este documento pretende ser una breve presentación de las actividades llevadas a cabo por la estructura operativa de las Fuerzas Armadas. Además de las operaciones militares en curso, sin duda la culminación en cuanto a la puesta en práctica del esfuerzo militar, también se quiere hacer hincapié en aquellas actividades militares que, precisamente, posibilitan el poder disponer de unas Fuerzas Armadas capaces de afrontar los desafíos que nos presenta un mundo en constante cambio.
Mejorando la eficacia operativa
CONTENIDOS
1. UNA BREVE HISTORIA PARA LLEGAR A NUESTRA SITUACIÓN ACTUAL 2
1.1. El JEMAD como mando de la estructura operativa.
1.2. Las misiones de las Fuerzas Armadas.
2. MEJORANDO NUESTRAS CAPACIDADES MILITARES. PLANEAMIENTO MILITAR.
2.1. Planeamiento de fuerzas y capacidades militares
2.2. Planeamiento de las operaciones militares
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3. NUESTRA ORGANIZACIÓN. UNA ESTRUCTURA PARA MANDO Y CONTROL
3.1. El Estado Mayor de la Defensa
3.2. El Centro de inteligencia de las Fuerzas Armadas
3.3. El Mando de Operaciones
3.4. El Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional
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4. NUESTROS COMPROMISOS INTERNACIONALES.
4.1. La Cooperación Militar
4.2. Las relaciones militares bilaterales
4.3. Las relaciones militares multilaterales
4.4. Fuerzas e iniciativas europeas
4.5. Otras fuerzas e iniciativas multinacionales
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5. NUESTRA CONTRIBUCIÓN A LAS ORGANIZACIONES MULTINACIONALES DE SEGURIDAD Y DEFENSA
5.1. Participación española en la OTAN
5.2. Participación en la Política Europea de Seguridad y Defensa
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6. NUESTRA ESTRATEGIA.
6.1. Objetivos Estratégicos Militares
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7. LA TRANSFORMACIÓN DE LAS FUERZAS ARMADAS: UN PROCESO CONTINUO
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Mejorando la eficacia operativa Breve Historia y situación actual
1. UNA BREVE HISTORIA Y NUESTRA ACTUAL SITUACIÓN
Hace años se inició un proceso de racionalización de las estructuras de Defensa y de las Fuerzas Armadas, proclamando la acción conjunta como principio básico de actuación e integrando las capacidades específicas de los Ejércitos de la manera más eficiente posible. Fruto de este proceso, fue la publicación, en el año 2003, del documento sobre la estrategia militar española «Nuevos retos, nuevas respuestas», que representaba la visión del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), con la colaboración de los Jefes de Estado Mayor de los Ejércitos y la Armada, sobre la forma de cómo habían de cumplir las Fuerzas Armadas españolas sus misiones.
Con el inicio de la VIII legislatura, se publicó en el mes de diciembre de 2004 la Directiva de Defensa Nacional 1/2004, en la que el Presidente del Gobierno establecía las líneas generales de actuación de la política de defensa y directrices para su desarrollo.
En el primer semestre del año 2005, se desarrolló la estructura del Estado Mayor de la Defensa, dándose un impulso a la acción conjunta al definir la estructura del Mando de Operaciones (MOPS) y del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS), siendo el JEMAD el Comandante Operativo de las Fuerzas Armadas y, a su vez, quien ostenta el mando del Estado Mayor de la Defensa. En esas mismas fechas, se modificó la forma de materializar el proceso de planeamiento de la defensa que, hasta ese momento, se venía realizando. El nuevo proceso tiene una vigencia de cuatro años, y es concurrente en el tiempo y los grandes
objetivos con el planeamiento de la OTAN, y su producto final determinará las capacidades militares de las Fuerzas Armadas que se deberán alcanzar en unos horizontes temporales definidos en el documento «Objetivo de Capacidades
Militares». El JEMAD es el responsable de
proponer al Ministro de Defensa las capacidades militares adecuadas, así como la prioridad de éstas, para ejecutar la política militar. Fruto de este proceso de planeamiento se elaboró un nuevo “Concepto de Estrategia Militar” en el que se marcan, entre otras cosas, las pautas de evolución de las Fuerzas Armadas a largo plazo.
La nueva Ley Orgánica 5/2005, de 17 de noviembre, de la Defensa Nacional, establece que las Fuerzas Armadas constituyen una entidad única que se concibe como un conjunto integrador de las formas de acción específicas de cada uno de sus componentes: el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire. Así mismo, determina que las Fuerzas Armadas se organizan en dos estructuras: la orgánica, bajo la responsabilidad de los Jefes de Estado Mayor de los Ejércitos, para la preparación de la fuerza; y la operativa, bajo mando del Jefe de Estado Mayor de la Defensa, para su empleo en operaciones militares. Las misiones a las que se refiere en el artículo 15 de la referida Ley Orgánica, así como las operaciones militares que pudieran derivarse de éstas, serán responsabilidad del JEMAD, bajo la autoridad del Ministro de Defensa, planeándose y ejecutándose en el marco de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas.
Por último, para orientar la contribución de los Ejércitos y la Armada al planeamiento y ejecución de las operaciones, así como para establecer las líneas de actuación, los planes operativos y las Autoridades militares responsables de su elaboración, revisión o cancelación, el JEMAD emitió su Directiva de Planeamiento Operativo (DPO) en el año 2006
En julio de 2008 entró en vigor el Real Decreto 1126, por el que se desarrollaba la estructura orgánica básica del Ministerio de
Mejorando la eficacia operativa Breve Historia y situación actual
Defensa, con la que ésta se adaptaba a la nueva organización de la Administración General del Estado y se consolidaba la definición de las Fuerzas Armadas como entidad única y conjunto integrador de las formas de acción de cada uno de sus componentes. Además, se recogía dentro del artículo referente a las Fuerzas Armadas a la Unidad Militar de Emergencias, que si bien depende orgánicamente del Ministro de Defensa, operativamente lo hace del JEMAD
Se han dado así pasos importantes, pero aún queda un largo camino por recorrer hasta llegar a la verdadera transformación. Junto con las ideas, conceptos y doctrinas, habrá que desarrollar los procesos necesarios para obtener el mejor rendimiento de nuestras Fuerzas Armadas. Para ello trabajamos, día a día, en el Estado Mayor de la Defensa.
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1.1. El JEMAD como mando de la
estructura operativa.
Las Fuerzas Armadas, como se ha dicho antes, se organizan en dos estructuras: una orgánica, para la preparación de la fuerza, y otra operativa, para su empleo en las misiones que se le asignen. La estructura operativa, establecida para el desarrollo de la acción conjunta y combinada, se organiza con arreglo al principio de unidad de mando y a los criterios necesarios para la consecución de la máxima capacidad operativa.
De acuerdo con la normativa legal vigente, al Jefe de Estado Mayor de la Defensa le corresponde el planeamiento y ejecución de los aspectos operativos de la política militar, así como otras atribuciones. En particular, y según la Ley Orgánica 5/2005, le corresponde al Jefe de Estado Mayor de la Defensa:
¾ La función de asesoramiento militar al Presidente del Gobierno y al Ministro de Defensa, a los que auxiliará en la dirección estratégica de las operaciones militares. ¾ Ejercer, bajo la dependencia del Ministro de Defensa, el mando de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas y la conducción estratégica de las operaciones militares.
¾ Asegurar la eficacia operativa de las Fuerzas Armadas. A tal fin, podrá supervisar la preparación de las unidades
de la fuerza y evaluar su disponibilidad operativa.
¾ Proponer al Ministro de Defensa las capacidades militares adecuadas para ejecutar la política militar.
¾ Elaborar y definir la estrategia militar. ¾ Establecer las normas de acción conjunta de las Fuerzas Armadas y contribuir a la definición de las normas de acción combinada de fuerzas multinacionales. ¾ Finalmente, y por delegación del Ministro de Defensa, podrá ejercer la representación militar nacional ante las organizaciones internacionales de Seguridad y Defensa.
Siguiendo con lo establecido en la Ley Orgánica 5/2005, la estructura orgánica de las Fuerzas Armadas posibilitará la generación de la estructura operativa. Dicha estructura orgánica se establecerá mediante criterios de funcionalidad basados en los medios y formas propias de acción del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército del Aire, así como en una organización homogénea de éstos. El Jefe de Estado Mayor de la Defensa coordinará a los Jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército del Aire, a quienes impartirá directrices para orientar la preparación de la Fuerza, con el objeto de asegurar la eficacia operativa de las Fuerzas Armadas. (Volver al índice)
Finalmente, con la entrada en vigor del Real Decreto 787/2007, de 15 de junio, por el que se regula la estructura operativa de las Fuerzas Armadas, se terminó de configurar la organización y relaciones funcionales de la referida estructura, en el marco establecido por la Ley Orgánica 5/2005.
1.2. Las misiones de las Fuerzas
Armadas.
Las Fuerzas Armadas, de acuerdo con el artículo 8.1 de la Constitución, tienen atribuida la misión de “ (…) garantizar la
soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”. Al mismo
tiempo, tal y como establece la Ley Orgánica 5/2005, de Defensa Nacional, las Fuerzas Armadas contribuyen militarmente a la seguridad y defensa de España y de sus aliados, en el marco de las organizaciones internacionales de las que España forma parte, así como al
Mejorando la eficacia operativa Breve Historia y situación actual
mantenimiento de la paz, la estabilidad y la ayuda humanitaria. Finalmente, estas misiones generales se completan con aquéllas relacionadas con la preservación de la seguridad y bienestar de los ciudadanos en los supuestos de grave riesgo, catástrofe, calamidad u otras necesidades públicas, conforme a lo establecido en la legislación vigente, así como con la posible evacuación de los residentes españoles en el extranjero, cuando circunstancias de inestabilidad en un país pongan en grave riesgo su vida o sus intereses.
El cumplimiento de las misiones de las Fuerzas Armadas y el desarrollo de su contribución complementaria o subsidiaria de interés público, requieren realizar diferentes tipos de operaciones, tanto en territorio nacional como en el exterior. Éstas pueden conducir a acciones de prevención de conflictos o disuasión, de mantenimiento de la paz, actuaciones en situaciones de crisis y, en su caso, de respuesta a la agresión. En particular, las operaciones pueden consistir en:
¾ La vigilancia de los espacios marítimos, como contribución a la acción del Estado en la mar, la vigilancia del espacio aéreo y el control del espacio aéreo de soberanía nacional y aquellas otras actividades destinadas a garantizar la soberanía e independencia de España, así como a proteger la vida de su población y sus intereses.
¾ La colaboración en operaciones de mantenimiento de la paz y estabilización
internacionales en aquellas zonas donde se vean afectadas, la reconstrucción de la seguridad y la administración, así como la rehabilitación de un país, región o zona determinada, conforme a los tratados y compromisos establecidos.
¾ El apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en la lucha contra el terrorismo, así como a las instituciones y organismos responsables de los servicios de rescate terrestre, marítimo y aéreo, en las tareas de búsqueda y salvamento. ¾ La respuesta militar contra agresiones que se realicen utilizando aeronaves con fines terroristas que pongan en peligro la vida de la población y sus intereses. A estos efectos, el Gobierno designará la Autoridad Nacional Gubernativa (ANG) responsable y las Fuerzas Armadas establecerán los procedimientos operativos pertinentes.
¾ La colaboración con las diferentes Administraciones públicas en los supuestos de grave riesgo, catástrofe, calamidad u otras necesidades públicas, conforme a lo establecido en la legislación vigente.
¾ La participación con otros organismos nacionales e internacionales para preservar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos españoles en el extranjero, de conformidad con los criterios de coordinación y de asignación de responsabilidades que se establezcan.
Mejorando la eficacia operativa El Planeamiento Militar
2. MEJORANDO NUESTRAS CAPACIDADES MILITARES. PLANEAMIENTO MILITAR.
El Planeamiento de la Defensa en España, regulado por la Orden Ministerial 37/2005, constituye un proceso unitario, concurrente y lo suficientemente flexible para adaptarse a los cambios que puedan producirse, en el que cada una de las Autoridades que participan en el mismo ámbito específico y en el que se garantiza la armonización de sus esfuerzos.
El Planeamiento Militar es el ámbito correspondiente al Jefe de Estado Mayor de la Defensa. A través de este proceso se determinan las capacidades militares necesarias para alcanzar los objetivos establecidos y estar en condiciones de cumplir con las misiones asignadas. Del mismo modo, este proceso asigna prioridades a estas capacidades militares de acuerdo con cada situación particular en cada momento. Finalmente, este Planeamiento Militar también establece las necesidades de las Fuerzas Armadas en el
largo, medio y corto plazo. (Volver al índice)
2.1. El planeamiento de fuerzas y las capacidades militares
Las capacidades militares se generan mediante la disposición de personal, equipo, adiestramiento y apoyo, sobre la base de unos principios y procedimientos, para conseguir un determinado efecto en el ámbito estratégico, operacional o táctico. El planeamiento militar basado en capacidades aconseja agrupar, a priori, las capacidades militares definidas para las Fuerzas Armadas en unas áreas de capacidad más generales que, por su importancia y permanencia, son necesariamente conjuntas. Con posterioridad, las circunstancias particulares de cada momento determinarán las prioridades a otorgar. Así, estas áreas quedan definidas como:
Mejorando la eficacia operativa El Planeamiento Militar
¾ Mando y Control integrado. Con esta área de capacidad se busca disponer de los sistemas de información y sistemas de comunicaciones que integren los niveles estratégico, operacional y táctico, y permitan ejercer, de forma rápida y eficaz, las funciones de mando y control e información en la conducción de operaciones y la gestión de crisis. El objetivo es alcanzar la superioridad en la información, decisión y ejecución mediante un eficaz sistema integrado. Esta capacidad tiene un significativo efecto multiplicador de la fuerza al potenciar, entre otras, sus capacidades de movilidad, supervivencia, enfrentamiento y sostenimiento.
¾ Superioridad en el Enfrentamiento. Con este área de capacidad se busca, teniendo en cuenta la diversidad de posibles escenarios y tipos de misiones, disponer de la potencia de combate que permita anular la del adversario, proporcionando la libertad de acción necesaria, con el fin de disponer de un amplio abanico de opciones de intensidad variable en el cumplimiento de las misiones encomendadas.
¾ Vigilancia, reconocimiento, inteligencia y adquisición de objetivos (ISTAR). Con esta área de capacidad se
pretende obtener la superioridad en la información y la reducción del ciclo de la decisión -“superioridad en la decisión”- mediante sistemas de reconocimiento, alerta temprana, análisis y difusión, integrados y tecnológicamente avanzados, que permitan cubrir permanentemente todos los previsibles escenarios de empleo de la fuerza, focos de riesgo y objetivos.
¾ Movilidad y capacidad de proyección. Con esta área de capacidad se busca disponer de los medios que permitan el despliegue estratégico y la alta movilidad de las unidades y elementos de la fuerza dispuestos para el rápido despliegue en los escenarios y misiones previstas. El objetivo es poder aplicar el poder militar en el lugar y momento adecuados.
¾ Sostenibilidad. Con esta área de capacidad se busca garantizar el sostenimiento de la Fuerza desplegada durante un tiempo prolongado, aun en escenarios distantes. Será esencial la coordinación de los apoyos logísticos entre Ejércitos y la Armada, la eficaz organización y ejecución del transporte estratégico y la coordinación con otros organismos civiles y militares.
¾ Supervivencia y protección. Con esta área de capacidad se busca disponer de recursos, equipo e infraestructura, para reducir los niveles de riesgo de fuerzas propias frente a todas las amenazas previsibles, así como poder recuperar la capacidad para operar o repeler ataques del adversario. Esta capacidad tiene un influencia significativa en la protección contra el fuego amigo, movilidad protección de la fuerza también en Territorio Nacional.
Mejorando la eficacia operativa El Planeamiento Militar
¾ Acción del Estado. Esta área de capacidad va referida a la prestación de servicios al Estado por parte de las Fuerzas Armadas, colaborando en la protección de intereses españoles, apoyando a las autoridades civiles ante catástrofes y realizando tareas que complementen los medios disponibles en otros ministerios.
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2.2. El planeamiento de las operaciones militares
El planeamiento de las operaciones militares es un proceso continuo que se inicia en el nivel político y continúa en el nivel estratégico militar, en el operacional y en el táctico. Su finalidad es que las operaciones militares constituyan un todo coherente orientado a una meta común: el cumplimiento de la misión asignada.
En este proceso participan los poderes políticos (de acuerdo con las responsabilidades establecidas en la Ley Orgánica 5/2005 de la Defensa Nacional). Dicha norma establece las condiciones requeridas para ordenar operaciones en el exterior así como aquellos supuestos que
requerirán una autorización del Congreso de los Diputados.
Una vez decidida la participación nacional en una operación, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) inicia el planeamiento militar de nivel estratégico, que supondrá la guía para que el Comandante del Mando de Operaciones desarrolle el planeamiento militar de nivel operacional. Este último normalmente requerirá la constitución de una Fuerza Conjunta (con unidades del Ejército de Tierra, Armada y Ejército del Aire).
El planeamiento operativo está regulado por medio de una serie de Directivas emitidas por el JEMAD, que establecen tanto los procedimientos generales de planeamiento para todas las operaciones como los específicos que requieran cada una de ellas. Estas Directivas normalizan, en la medida de lo posible, los procedimientos de planeamiento nacionales con los establecidos por las organizaciones de seguridad y defensa a las que España pertenece.
Durante el planeamiento operativo se diseñará la entidad y composición de la Fuerza que deberá asignarse a esa operación. Las unidades que conforman la
Mejorando la eficacia operativa El Planeamiento Militar
Fuerza diseñada procederán de la estructura orgánica de los Ejércitos y la Armada y, por medio de un sistema de transferencia de autoridad, serán asignadas a la estructura operativa para, bajo el Mando de JEMAD, realizar la operación de que se trate, reintegrándose a la estructura orgánica una vez finalizada la ejecución de la operación.
En las operaciones multinacionales, los procesos son similares y, previamente a su inicio, se requiere la aprobación política de los órganos de gobierno de la organización de seguridad y defensa de que se trate (por ejemplo el Consejo Atlántico en la OTAN) para, posteriormente, acudir a las naciones para que éstas decidan la participación de sus tropas formando contingentes. Las autoridades nacionales (Consejo de Ministros o Congreso de los Diputados en el caso de España) son las que autorizan la participación de nuestras unidades en dicha operación. Una vez aprobada ésta, las autoridades militares de dicha organización multinacional iniciarán el planeamiento militar que implicará, entre otras cosas, la designación del Cuartel General Estratégico (Mando Aliado para Operaciones en la OTAN) que asumirá el planeamiento a ese nivel, y que apoyará a la persona que se designe Comandante de la Operación. Este Cuartel General estratégico procederá a definir y concretar en detalle las unidades que compondrán las fuerzas asignadas a esa operación. El paso siguiente consistirá en que las naciones ofrezcan unidades para participar de acuerdo con el esquema de necesidades preparado por las autoridades militares. En paralelo a este proceso de
planeamiento de fuerzas se realiza el planeamiento operativo, que incluye, entre otras cosas, la regulación del uso de la fuerza en la operación por medio de la aplicación de unas Reglas de
Enfrentamiento (ROE) específicas para
cada operación. Estas ROE surgen de un catálogo genérico preparado con anterioridad y contienen un triple mensaje: el control político del uso de la fuerza, la legalidad de la regulación y, por último, el establecimiento de la responsabilidad que cada escalón de la estructura operativa tendrá en la toma de decisiones dentro de este ámbito. Finalmente, los planes son aprobados por la organización internacional y aceptados por las naciones con las limitaciones que se crea conveniente en cada caso, para que se inicie la operación a continuación.
En todo caso, en las operaciones multinacionales las naciones pueden considerar conveniente reservarse el derecho a tomar determinadas decisiones durante la operación. De esta manera, en situaciones de importancia esencial para un país, se pueden poner ciertas limitaciones de índole político (“caveats”) a las decisiones operativas. Por ello, las autoridades nacionales transferirán las fuerzas al Comandante de la Operación limitando su empleo o condicionándolo a una autorización expresa previa, asegurándose que las actuaciones de las fuerzas nacionales se ajustan a las decisiones políticas relativas a esa operación
Mejorando la eficacia operativa Organización del EMAD
3. NUESTRA ORGANIZACIÓN. UNA ESTRUCTURA PARA EL MANDO Y CONTROL
Foto: Pepe Díaz/RED
Para planear y conducir las operaciones militares, así como para apoyar al Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) en el desarrollo del resto de sus cometidos, el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) se organiza de la siguiente manera:
¾ Cuartel General del Estado Mayor de la Defensa, denominación bajo la que se agrupan:
o Estado Mayor Conjunto de la Defensa o Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas
o Órganos de Asistencia, Asesoramiento y Auxiliares
¾ Mando de Operaciones
¾ Los servicios unificados que se creen. También depende orgánicamente del JEMAD el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional
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3.1. El Estado Mayor Conjunto
El Estado Mayor Conjunto es el órgano auxiliar de mando del JEMAD, al que apoya
en la definición de la estrategia militar, la conducción estratégica de las operaciones y en el resto de sus competencias. Este órgano es también responsable de proporcionarle los elementos de juicio necesarios para fundamentar sus decisiones, traducir éstas en órdenes y velar por su cumplimiento. El Estado Mayor Conjunto se articula en:
¾ Jefatura
¾ Secretaría General
¾ División de Estrategia y Planes ¾ División de Logística
¾ División de Sistemas de Información y Telecomunicaciones
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3.2. El Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas
El Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas es el órgano responsable de facilitar al Ministro de Defensa, a través del JEMAD, y a las autoridades militares, la inteligencia militar precisa para alertar sobre situaciones de interés militar con
Mejorando la eficacia operativa Organización del EMAD
riesgo potencial de crisis, procedentes del exterior y prestar el apoyo necesario, en su ámbito, a las operaciones. Al Director del Centro le corresponden, entre otras, las siguientes responsabilidades:
¾ Dirigir la explotación de los sistemas conjuntos y específicos de inteligencia y guerra electrónica.
¾ Proporcionar a los Jefes de Estado Mayor de los Ejércitos los productos de inteligencia necesarios para el desarrollo de las actividades de preparación de la Fuerza y para el desarrollo de las misiones permanentes que tengan asignadas en tiempo de paz.
¾ Formar parte de la comunidad de inteligencia.
¾ Relacionarse y colaborar con las estructuras de inteligencia de las organizaciones internacionales de defensa de las que España forme parte y con las de los países aliados. (Volver al índice)
3.3. El Mando de Operaciones
A través del Mando de Operaciones, el JEMAD, como Comandante Operativo de las Fuerzas Armadas, ejerce la planificación, conducción operacional y el seguimiento de las operaciones militares. El Mando de Operaciones está constituido con carácter permanente por la Comandancia y el Estado Mayor del Mando de Operaciones
La Comandancia es el conjunto formado por el Comandante del Mando de Operaciones y sus órganos de apoyo personal. El Comandante del Mando de Operaciones ejerce la autoridad a nivel operacional y es responsable del planeamiento y la ejecución o el seguimiento de las operaciones militares. También es responsable del planeamiento y la conducción de los ejercicios precisos para el adiestramiento, conjunto y combinado, y para la evaluación de los planes operativos en vigor. (Volver al índice)
3.4. El Centro Superior de Estudios
de la Defensa Nacional
El Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional es el principal centro docente militar conjunto, al que corresponde impartir cursos de altos estudios militares y contribuir a la confluencia de los diferentes sectores sociales, en la tarea común de la Defensa Nacional.
En concreto, corresponden al Centro las siguientes funciones:
¾ Investigar, analizar, realizar estudios y difundir los resultados sobre cuestiones relacionadas con la Defensa Nacional, la política militar, las Fuerzas Armadas y, la acción conjunta, así como sobre aquéllas que le sean encomendadas por el Ministro de Defensa y por el Jefe del Estado Mayor de la Defensa.
¾ Fomentar la participación y colaboración de personalidades civiles relevantes, en el desarrollo de los cursos y en las tareas de investigación.
¾ Desarrollar cursos de altos estudios militares, para personal civil y militar, de capacitación para el desempeño de los cometidos de General de Brigada, de preparación de los oficiales del Ejército de Tierra, de la Armada, del Ejército del Aire y de la Guardia Civil, para desempeñar las funciones propias de los Estados Mayores Específicos, Conjuntos y Combinados, y en Organismos nacionales e internacionales
Mejorando la eficacia operativa Organización del EMAD
de Seguridad y Defensa, así como cursos de alta gestión y administración de recursos
¾ Relacionarse, en las áreas de su competencia, con organismos análogos nacionales y, en coordinación con la
Dirección General de Política de Defensa, internacionales y extranjeros.
¾ Promover y desarrollar estudios, investigaciones y otras actividades relacionadas con la historia militar.
Mejorando la eficacia operativa Compromisos internacionales
4. NUESTROS COMPROMISOS INTERNACIONALES.
Una gran parte de la actividad del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) deriva de su condición de asesor militar del Gobierno, en su actuación como máximo representante de las Fuerzas Armadas en el campo internacional/multinacional, en el que, asiduamente, se toman posturas que originan compromisos y acuerdos nacionales en el nivel militar. Esta actividad, con las atribuciones y competencias que le otorga la Ley Orgánica 5/2005, de la Defensa Nacional, se encuadra dentro del planeamiento y ejecución de los aspectos operativos de la política militar, y demanda –teniendo en cuenta la actuación de las Fuerzas Armadas formando parte de la acción exterior del Estado- una unidad de acción de los numerosos elementos dependientes del JEMAD en este campo.
Además de lo anterior, en el RD 787/2007, por el que se regula la estructura operativa de las Fuerzas Armadas, en su artículo 5, se le asigna al JEMAD dirigir la participación militar española en el planeamiento militar aliado y multinacional de nivel estratégico así como con los
mandos militares de naciones aliadas u organizaciones internacionales, en el planeamiento y ejecución de las operaciones militares y ejercicios, entre otros cometidos
Todo ello lleva implícito la realización de una serie de acciones que, bajo la responsabilidad del JEMAD, se desarrollan en el ámbito de las actuales relaciones militares multilaterales y bilaterales, entre las que destacan:
¾ Fijar los criterios, prioridades y objetivos para la de Cooperación Militar.
¾ Organizar las reuniones bilaterales de Estados Mayores Conjuntos.
¾ Dirigir el grupo de trabajo de cooperación militar en las comisiones mixtas que se organicen.
¾ Coordinar las actividades de cooperación militar de los Ejércitos y Armada.
4.1. La Cooperación Militar
En términos generales, se entiende por cooperación militar el conjunto de actividades, distintas de las operaciones
Mejorando la eficacia operativa Compromisos internacionales
militares, llevadas a cabo por las Fuerzas Armadas, con medios militares, en apoyo de la acción exterior del Estado. En concreto, la cooperación militar contribuye a reforzar las relaciones con las Fuerzas Armadas de aquellos países con los que compartimos intereses comunes, para encontrar soluciones bilaterales o multilaterales, a través de la unificación de esfuerzos, y a colaborar en el fortalecimiento de las relaciones pacíficas. La cooperación militar debe facilitar la formación de capacidades operativas conjuntas en el campo multinacional y se basa en la comunicación, la coordinación y la convergencia de esfuerzos.
Además de esta finalidad general, la cooperación militar estará orientada, dependiendo de las naciones con las que establecen relaciones, bien a alcanzar un mayor grado de interoperabilidad a nivel militar, o bien a conseguir una proyección de estabilidad que contribuyan a disminuir potenciales situaciones de confusión o falta de entendimiento. En cualquier caso, se deberá tener siempre presente que, la cooperación llevada a cabo con medios militares, está enmarcada en un concepto más amplio de cooperación en el ámbito de la Defensa, que, a su vez, complementa la acción exterior del Estado en el ámbito de la Seguridad y Defensa. (Volver al índice)
4.2. Las Relaciones militares multilaterales (RRMM).
La pertenencia de nuestro país a numerosas organizaciones, fuerzas e iniciativas multinacionales de seguridad y defensa obliga a participar tanto a nivel de fuerzas como en los órganos de decisión. Aunque la interacción con las organizaciones de seguridad y defensa, al ser éstas un actor más en las relaciones internacionales, es diferente de la que se mantiene con las fuerzas e iniciativas multinacionales, los procedimientos utilizados para la cooperación militar serán
básicamente los mismos, quedando por ello englobadas dentro de las RRMM.
En concreto, las Fuerzas Armadas españolas mantienen relaciones de carácter multilateral en las siguientes organizaciones:
¾ Organización de las Naciones Unidas (ONU)
¾ Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)
¾ Unión Europea (UE)
¾ Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE)
Además, España participa activamente en las siguientes Fuerzas o iniciativas multinacionales:
¾ Cuerpo de Ejército Europeo (EUROCUERPO)
¾ Eurofuerza Operativa Rápida (EUROFOR)
¾ Fuerza Marítima Europea
(EUROMARFOR)
¾ Brigada de Alta Disponibilidad para misiones de Naciones Unidas (Standby
High Readiness Brigade, SHIRBRIG)
¾ Fuerza Anfibia Hispano Italiana (Spanish
Italian Amphibious Force, SIAF)
¾ Iniciativa Anfibia Europea (IAE)
¾ Grupo aéreo europeo (European Air
Group, EAG)
El criterio para establecer la prioridad en las RRMM debe estar orientado, fundamentalmente, a los intereses de seguridad regionales, así como dirigido siempre a alcanzar los objetivos estratégicos militares reflejados en la Estrategia Militar Española. (Volver al índice)
4.3. Relaciones militares bilaterales (RMB)
Las RMB en el ámbito de Defensa pueden considerarse como el medio fundamental para materializar la cooperación militar. Estas RMB se materializan utilizando diversos procedimientos, como son las reuniones de Estados Mayores, intercambios de oficiales o contactos con los Agregados de Defensa, por citar algunos de ellos, y son mantenidas en dos tipos de reuniones diferentes:
Mejorando la eficacia operativa Compromisos internacionales
¾ Con aquellas naciones con las que, por su pertenencia a la OTAN, la UE u otras organizaciones y fuerzas multinacionales, las reuniones se orientan principalmente a obtener un mayor grado de interoperabilidad y a la coordinación de aspectos militares y operativos, hay establecidas reuniones bilaterales de Estados Mayores (desarrolladas de forma independiente en los distintos campos de actuación).
¾ Con aquellos otros países con los que las relaciones se encuentran en proceso de normalización y las reuniones incluyen aspectos de cooperación industrial, de enseñanza militar u otros que no son competencia del JEMAD, se llevan a cabo reuniones en el ámbito de las Comisiones Mixtas. Estas reuniones están dirigidas por Secretaría General de Política de Defensa.
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4.4. Fuerzas e iniciativas europeas
Si bien, el esfuerzo principal español, en el ámbito militar de las iniciativas de seguridad y defensa internacionales, se centra en el marco de la OTAN y de la UE, no se debe olvidar que, España, participa también activamente en otras muchas iniciativas de carácter multinacional que contribuyen, en gran medida, a mejorar ese marco de seguridad y estabilidad tanto regional como global. Además, la participación en el complejo escenario de las relaciones multinacionales facilita notablemente la apertura de nuestras Fuerzas Armadas al exterior, conociendo y dándose a conocer en otros países y organizaciones, poniendo a prueba la calidad de nuestro personal, material y procedimientos, facilitando el conocimiento mutuo y el intercambio de información sobre problemas comunes, así como sus posibles soluciones.
Conviene recordar que el proceso de creación de estas fuerzas multinacionales, como se recoge en los cuadros siguientes, es un fenómeno relativamente reciente. Entre las causas que propician el lanzamiento y consolidación de estas iniciativas caben señalar, entre otras:
¾ La necesidad de optimizar recursos, dadas las reducciones a que se han visto sometidas la mayoría de las Fuerzas Armadas europeas.
¾ La dificultad que representa para cualquier Estado la gestión de crisis en solitario.
¾ La sinergia en el empleo de las Fuerzas Armadas para la acción exterior de los Estados.
¾ Las medidas de incremento de la confianza, la transparencia y la cooperación en materia de Seguridad y Defensa.
En la cronología de la creación de estas fuerzas multinacionales europeas, aparece en primer lugar el Cuerpo de Ejército Europeo (o EUROCUERPO) en 1992, como una iniciativa franco-alemana a la que se unen posteriormente, y por este orden: Bélgica, España y Luxemburgo.
http://www.eurocorps.org
El EUROCUERPO es una Fuerza Multinacional terrestre que dispone de un Cuartel General, sito en Estrasburgo, en el que se integran, con carácter permanente, representantes de los cinco países miembros, así como pequeñas representaciones de otras naciones contribuyentes. El CG del EC, en el que se incluye el Estado Mayor, la Brigada Multinacional de Apoyo, y el Batallón de Cuartel General, está compuesto por unos 1000 efectivos. Actualmente, España mantiene en el EUROCUERPO unos 180 efectivos.
El Eurocuerpo ya ha desplegado en Kosovo (KFOR III) y en Afganistán, y debe proyectarse sin solución de continuidad hacia un futuro en el que se va a poner a prueba su capacidad de adaptación a unos escenarios estratégicos en continua evolución, tales como: El desarrollo del concepto de Cuartel General de Alta Disponibilidad (HRF Land HQ) o la participación en próximas rotaciones de las NRF.
En diciembre del año 2006, España asumió la Presidencia del Comité Común, máximo órgano de dirección del EC, cargo que ostentaremos hasta diciembre de 2007. Además, coincidiendo con la Presidencia española, un Teniente General español
Mejorando la eficacia operativa Compromisos internacionales
tomará el mando del EC en septiembre de 2007. La primera iniciativa bajo mandato español ha sido la inclusión del CG del EC en el Catálogo de Fuerzas de la UE.
4.5. Las EUROFUERZAS
En 1995, Francia, Italia, y España firmaron los documentos constitutivos para la creación de dos fuerzas independientes, adhiriéndose posteriormente Portugal: ¾ Una terrestre, denominada Eurofuerza
Operativa Rápida (EUROFOR).
EUROFOR es un Cuartel General de entidad de División, con capacidad de desplegar una Brigada Ligera. Cuenta con un núcleo permanente en Florencia, al que España aporta 18 efectivos tras la entrada en vigor de la nueva plantilla de tiempo de paz en 2007. A esta cifra fija se suma la de los puestos que se ocupan con carácter rotatorio.
http://www.eurofor.it
EUROFOR ha estado presente en un número significativo de ejercicios y misiones reales, como la Joint Guardian, en Albania, la Operación Concordia, en Macedonia y EUROFOR, en Bosnia Herzegovina.
En la actualidad, se están desarrollando los estudios necesarios para incluir a EUROFOR en el Concepto de Battle
Group de la Unión Europea (BG).
¾ Una naval, denominada Fuerza Marítima
Europea (EUROMARFOR o EMF).
EUROMARFOR es una fuerza marítima con capacidad anfibia y aeronaval, pre-estructurada y no permanente, cuyo Cuartel General, a diferencia de la EUROFOR, no tiene carácter estático, sino que rota entre los países socios sobre la base de una célula permanente que se ampliará en caso de activación. El propósito de estas fuerzas es contar con capacidad de respuesta adecuada a las misiones de tipo Petersberg1.
1 Misiones “Petersberg” son las incluidas en el artículo 17/2 del vigente Tratado de la Unión
http://www.armada.mde.es/euromarfor/
EUROMARFOR ha participado en la operación Coherent Behaviour, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y, poco después, en la operación Resolute
Behaviour, dentro de la más amplia
operación Enduring Freedom.
Otra vertiente destacable de sus actuaciones se refiere al impulso de las medidas de confianza y seguridad en el Mediterráneo. Argelia y Túnez han sido objeto de visitas de la EUROMARFOR y se han desarrollado diversos ejercicios con sus marinas. En este ámbito, se ha decidido ampliar el área de actuación a otros países, concretamente a Libia y, posteriormente, Egipto.
Finalmente, se está estudiando la posibilidad de ampliar el área de actuación de la EMF a poniente del estrecho de Gibraltar, para participar en posibles operaciones de la UE en asuntos de justicia e interior, tales como tráfico de drogas, inmigración ilegal, etc. Esta iniciativa está todavía en estudio en distintos foros y no se prevé una decisión inmediata, a la espera de redefinir aspectos legales y jurisdiccionales del proyecto.
(Volver al índice)
4.6. Otras fuerzas e iniciativas multinacionales
Europea (misiones humanitarias y de rescate, misiones de mantenimiento de la paz y misiones en las que intervengan fuerzas de combate para la gestión de crisis, incluidas las misiones de restablecimiento de la paz) que han sido ampliadas por la Estrategia Europea de Seguridad para incluir misiones de desarme, reforma del sector de seguridad o actuaciones en el marco de la lucha contra el terrorismo.
Mejorando la eficacia operativa Compromisos internacionales
http://www.shirbrig.dk
La Multinational Standby High
Readiness Brigada for United Nations
Operations (SHIRBRIG-Brigada
permanente de alta disponibilidad) se constituyó por iniciativa danesa el 15 de diciembre de 1996 y, en la actualidad, forman parte de la misma 16 países miembros y otros 7 como observadores. Puede ser empleada en misiones de paz bajo el capítulo VI de la carta de las Naciones Unidas por un plazo de seis meses. Su primer despliegue operativo se realizó en 2000, en la misión de Naciones Unidas para Eritrea y Etiopía (UNMEE).
La idea de la Fuerza Anfibia
Hispano-Italiana (SIAF) surge en 1997 y se
constituye efectivamente en Barcelona, en noviembre de 1998, como un instrumento de defensa común y al servicio de operaciones de paz y de ayuda humanitaria.
La SIAF es una fuerza de las conocidas como “intervención inmediata”. Para ello, cuenta con una estructura de mando integrado permanente y unos elementos de fuerza previamente designados. España tiene definida una plantilla de 7 efectivos en los Estados Mayores italianos. Estos 7 puestos se cubren únicamente cuando Italia ostenta el Mando de la SIAF. Durante los periodos de Mando español, el personal destacado en Italia se reduce a 3 efectivos. España participa, con carácter permanente,
en el CG desde el mes de mayo de 2003, con un oficial en el Elemento de Planeamiento. La contribución española a las fuerzas de SHIRBRIG la constituye personal permanente y personal de aumento de la plantilla de tiempo de paz. Tras su primer despliegue, en el año 2000, la SHIRBRIG ha participado en la misiones en Liberia (UNMIL), en la misión avanzada en Sudán (UNAMIS) y en la posterior misión en Sudán (UNMIS). En la actualidad se está llevando a cabo el planeamiento para desplegar en apoyo de AMIS como MINUTAC (en Chad/República Centroafricana), y colabora con la Unión Africana en el planeamiento de una posible misión en Somalia (AMISOM).
La SIAF puede ser puesta a disposición de la UE, de la OTAN y la EUROMARFOR e, igualmente, puede ser empleada para implementar resoluciones de la ONU y de la OSCE.
Mejorando la eficacia operativa Contribucion a las OOII
5. NUESTRA CONTRIBUCIÓN A LAS ORGANIZACIONES MULTINACIONALES DE SEGURIDAD Y
DEFENSA
España contribuye militarmente a las principales organizaciones internacionales relacionadas con la seguridad y defensa, ya sean de ámbito regional o de ámbito global. Sin embargo, tanto por el volumen de efectivos y medios aportados, como por la relevancia de los compromisos, destaca la participación en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), a través de sus diferentes estructuras, y la participación en la Unión Europea, a través del desarrollo y puesta en práctica de la Política Europea de Seguridad y Defensa (PESD) dentro de la PESC. (Volver al índice)
5.1. Participación española en la OTAN
El proceso de incorporación de España a la Alianza Atlántica se inició en 1981. La propuesta que, en agosto de ese año, el Gobierno dirigió a las Cortes, fue aprobada en sendas sesiones del Congreso y el Senado, con fechas del 16 y 26 de octubre respectivamente. En diciembre de 1981 España comunicó a la Alianza su intención formal de adherirse al Tratado de
Washington. Casi de forma automática, se recibió la invitación del Consejo del Atlántico Norte para iniciar el proceso de adhesión. Así, el 30 de mayo de 1982, España se convirtió en el miembro número dieciséis de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
La modalidad de participación española quedó definida, posteriormente, mediante la firma de seis Acuerdos de Coordinación entre las autoridades militares españolas y las de la OTAN. En ellos se regulaba la asignación de fuerzas españolas a misiones específicas de la OTAN, acordadas en cada caso. En concreto, las autoridades militares españolas retendrían el mando de dichas fuerzas y cederían, únicamente, a los comandantes aliados su control operativo. Por otro lado, y en régimen de reciprocidad, las fuerzas de la OTAN en territorio español serían coordinadas por el JEMAD español y los mandos españoles también podrían ser nombrados comandantes de fuerzas aliadas. Finalmente, el 8 de septiembre de 1995, España se adhiere al Protocolo de París, que establece el estatuto de los
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Cuarteles Generales Militares Internacionales (SOFA).
El 14 de noviembre de 1996, el Congreso de los Diputados aprueba el inicio de las negociaciones para el ingreso de España en la nueva estructura de mandos de la OTAN. Como consecuencia de esta autorización, el Gobierno español anuncia, el 3 de julio de 1997, su decisión de ubicar el Cuartel General del Mando Subregional Sudoeste de la OTAN en el acuartelamiento de Retamares (Madrid). Posteriormente, otros hitos significativos de la participación española en la OTAN fueron:
¾ El 12 de septiembre de 1997 toma posesión del Mando de la Fuerza Naval Permanente de la OTAN en el Mediterráneo (STANAVFORMED) el primer español al mando de una fuerza permanente de la OTAN.
¾ El día 11 de diciembre de 1998 se autoriza, en Consejo de Ministros, la firma del Memorando de Entendimiento (MOU) con el que España se incorpora al Sistema Aerotransportado de Alerta Temprana y Control de la OTAN (NAEW&C).
¾ Finalmente, el 1 de enero de 1999, es la fecha efectiva de incorporación de España a la estructura militar de Mandos de la OTAN, a efectos de coordinación para la participación plena en el presupuesto militar, en el programa de inversiones de seguridad y en el planeamiento de fuerzas. Desde entonces, se ha desarrollado de forma importante esta participación, que se ha plasmado en la instalación en España del, ahora, Mando Componente Terrestre (cuartel general de Retamares) del mando sur de la OTAN y en la incorporación progresiva de oficiales generales, oficiales y suboficiales españoles al resto de cuarteles generales de la estructura de mandos de la OTAN. (Volver al índice)
5.1.1. Programas e iniciativas en curso en el seno de la OTAN, con participación española
5.1.1.1. El Diálogo Mediterráneo
Como resultado de una propuesta española, el Diálogo Mediterráneo tiene sus orígenes en la declaración de la Cumbre de Bruselas de enero de 1994. El objeto de esta iniciativa es contribuir a la seguridad y a la estabilidad en el Mediterráneo, facilitar el conocimiento mutuo y corregir falsas interpretaciones sobre la Alianza por parte de los socios mediterráneos. En 1995 se unieron a la iniciativa Egipto, Israel, Jordania, Marruecos, Mauritania y Túnez. Argelia se unió en el año 2000.
En cada uno de sus Programas de Trabajo anuales, se establecen medidas para la cooperación práctica, en una amplia gama de actividades, relativas a cuestiones, como prensa e información, planes de emergencia civil, ciencia y medio ambiente, gestión de crisis, políticas y estrategias de defensa, armamento ligero y de pequeño calibre, acción humanitaria contra las minas, proliferación y un programa de cooperación militar. España ofrece anualmente actividades en el marco de este Programa
En la cumbre de la OTAN de Estambul, en 2004, los líderes de la Alianza ofrecieron elevar el Diálogo Mediterráneo hasta el nivel de una verdadera asociación con los objetivos siguientes: mejorar el diálogo político ya existente, conseguir la interoperatividad, desarrollar la reforma de la defensa y contribuir a la lucha antiterrorista. Estos objetivos pueden conseguirse mediante una potenciación de la cooperación en ciertas áreas prioritarias, tal y como se detalla en el documento político emitido en dicha cumbre "Un marco más ambicioso y amplio para el Diálogo Mediterráneo".
5.1.1.2. El Euroatlantic Partnership
Council (EAPC) y el Partnership For
Peace (PfP)
En 1997 se creó el Consejo de Asociación Euroatlántico (EAPC). En este organismo están representados tanto los Aliados como los países Socios, en un foro de consultas y cooperación, que se reúne periódicamente a nivel de Embajadores y de Ministros de Asuntos Exteriores y de
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Defensa. También puede reunirse a nivel de Jefes de Estado y de Gobierno de los cuarenta y seis países miembros, si se considera necesario. Las actividades del EAPC complementan los Programas de la Asociación para la Paz (PfP), basados en un plan de acción bianual que se centra en la cooperación y las consultas sobre cuestiones políticas y de seguridad, tales como problemas regionales, control de armamentos, terrorismo internacional, mantenimiento de la paz, economía de defensa, planes de emergencia civil y cuestiones científicas y medioambientales.
5.1.1.3. La Iniciativa de Cooperación de Estambul (ICI)
La Iniciativa de Cooperación de Estambul (ICI) pretende mejorar la seguridad y la estabilidad regionales, mediante un nuevo compromiso trasatlántico con Oriente Medio, así como mantener su carácter complementario, pero distintivo, respecto a otras iniciativas, como las emprendidas por la Unión Europea, el G8 y la OSCE. Una forma de conseguirlo consiste en promover la cooperación bilateral con los países de la región que se muestren interesados, mediante actividades prácticas en las que la OTAN pueda aportar valor añadido. La Alianza ha identificado varias áreas de posible cooperación práctica, descritas en
el Documento de Políticas de la ICI
publicado tras la Cumbre.
Inicialmente la OTAN se está centrando en los seis miembros del GCC: Bahrein, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos
Árabes Unidos. Pero la Iniciativa de
Cooperación de Estambul está abierta a todos los países de Oriente Medio que estén interesados en ella y que compartan sus objetivos y contenidos, como la lucha contra el terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva. España apoya esta iniciativa, a través de las propuestas y participación en las actividades programadas, junto con el resto de países aliados.
5.1.1.4. La NATO Response Force (NRF)
La Fuerza de Respuesta de la OTAN (NATO Response Force o NRF) es una fuerza militar de alta disponibilidad y con tecnología avanzada, formada por componentes terrestres, navales, aéreos y de fuerzas de operaciones especiales puestos a disposición de la Alianza, para su despliegue rápido, allá donde fuera requerido. Es capaz de llevar a cabo
misiones en cualquier parte del mundo, abarcando todos los posibles tipos de operaciones, como evacuaciones, gestión de desastres, contraterrorismo, etc. Esta fuerza puede actuar como ‘fuerza de choque inicial’ cuando se prevea el despliegue posterior de otras fuerzas de continuidad más numerosas.
El número de efectivos de la NRF puede llegar a 25.000, en el caso de activarse todos los módulos operativos que la componen. Está previsto que su despliegue comience contando solamente con un plazo de cinco días de preaviso. Estas fuerza de respuesta está diseñada para poder realizar operaciones durante 30 días sin apoyos adicionales, o por más tiempo si fuera reabastecida. En la práctica, la NRF proporciona a la OTAN los medios para responder de forma inmediata y con flexibilidad a diversos tipos de crisis en cualquier parte del mundo, constituyendo, al mismo tiempo, el motor que impulsa la transformación militar de la OTAN.
En sucesivas conferencias, España se ha comprometido a ser la nación líder del componente terrestre de la NRF 5 (de julio a diciembre 2005) y de la NRF 12 (de enero a julio 2009), a ser también nación líder del componente marítimo de las NRF 7, 8 (de julio 2006 a julio 2007) y 11 ( de julio a diciembre 2008), así como a ser mando componente de operaciones especiales de las NRF 9 y 10 (de julio 2007 a julio 2008). A las aportaciones anteriores, hay que añadir la importante participación del Ejército del Aire, que participa con medios aéreos en la mayoría de las rotaciones.
Todo lo anterior permite afirmar que España está totalmente comprometida con este concepto, estando su participación situada aproximadamente entre las tres naciones que más personal han aportado hasta este momento. (Volver al índice)
5.2. Participación en la Política Europea de Seguridad y Defensa
A finales de 2003, el Consejo Europeo adoptó el documento presentado por el Secretario General Alto Representante para la PESC, Javier Solana, que contiene las bases de la Estrategia Europea de Seguridad (EES).2 Dicho documento define
2
.“Una Europa segura en un mundo mejor. Estrategia Europea de Seguridad”. Bruselas, 12 de diciembre de 2003
Mejorando la eficacia operativa Contribucion a las OOII
los principios en los que se debe basar el esfuerzo de una Europa dispuesta a asumir un papel relevante en el mantenimiento de la seguridad mundial, partiendo de la base de que, la UE, es un actor de envergadura mundial, cada vez más creíble y eficaz, gracias a los intereses convergentes de sus Estados miembros y al creciente fortalecimiento de la solidaridad entre ellos. Pero, además de las intenciones y de las estrategias, es necesario hacer referencia a un elemento primordial de la PESD: los medios militares con los que se ha de ejecutar. En el marco del planeamiento de capacidades militares, la UE está embarcada en un nuevo ciclo abierto con la aprobación del Objetivo General de Fuerza 2010 (HLG 2010), en junio de 2004, que da continuidad en el tiempo a los trabajos realizados para cumplimentar el Objetivo General de Fuerza de Helsinki (HHG), aprobado a finales de 1999 y alcanzado con ciertas limitaciones en el año 2003. La participación española en el proceso de desarrollo del HLG 2010 ha sido muy activa desde el inicio de su andadura, intentando obtener, de forma complementaria, enseñanzas aplicables a nuestras necesidades de planeamiento nacional. Esta labor se está llevando a cabo entre el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) y los Cuarteles Generales de los Ejércitos y la Armada con una mentalidad totalmente conjunta, no sólo por las instituciones inmersas en el proceso, sino por el nuevo enfoque cualitativo empleado en la definición de los requisitos militares. Así mismo, se ha tenido en cuenta la compatibilidad con los compromisos adquiridos con otras organizaciones internacionales y fuerzas multinacionales y, por supuesto, con las necesidades de carácter estrictamente nacional. De acuerdo a la directriz política plasmada en la DDN 1/2004, estamos trabajando para mantener el nivel de protagonismo en la PESD alcanzado en el primer ciclo de planeamiento de capacidades europeas, correspondiente al HHG.
La EES describe un entorno en el que la respuesta europea en materia de seguridad, rara vez tendrá un carácter estrictamente militar, aunque el empleo de medios militares, en combinación con otros, será frecuente. Tal como se establece en nuestra DDN 1/2004 y en la LO 5/2005, la actuación de nuestras Fuerzas Armadas en operaciones desarrolladas en el ámbito de
la Política Europea de Seguridad y Defensa (PESD), exigirá una decisión previa de las Naciones Unidas u otra organización internacional de las que España forma parte, así como la aprobación del Parlamento español. Asimismo, y con independencia del carácter que puedan tener las operaciones futuras, los organismos militares deberán mantener un papel activo en el proceso de toma de decisiones, sobre todo cuando se considere el empleo de capacidades militares.
El hecho de que la PESD mira hacia África con particular atención, no ofrece dudas. Puede constatarse revisando el contenido de las agendas cotidianas de los distintos foros de las Instituciones europeas que tratan asuntos de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC), o advirtiendo la reciente proliferación de misiones de observadores y asesores de la UE en zonas africanas en crisis (Darfur, Somalia, República Democrática del Congo,...). Desde el nacimiento de la Unión Africana, en julio de 2002, la UE ha tenido especial interés en patrocinar los esfuerzos de ésta y otras organizaciones regionales africanas, a través de una cooperación estratégica que, en el ámbito de la PESD, tiene su reflejo en el “Plan de Acción de
respaldo a la paz y seguridad en África”.
La contribución militar a este Plan se encuadra, principalmente, en la participación de oficiales en misiones de reconocimiento, asesoramiento en temas de desarme, desmovilización y reinserción, reformas del sector seguridad y, finalmente, apoyo a tareas de planeamiento de otras organizaciones.
Sin embargo, la vocación de la UE como actor global en temas de seguridad internacional, obliga a un cuidadoso estudio e implicación en otros escenarios. Así, a raíz de la crisis surgida con motivo del maremoto que arrasó las costas del océano Indico, en las Navidades de 2004, la UE se implicó en el proceso de paz en curso en Indonesia -entre la guerrilla rebelde de la región de Aceh y el gobierno- dando pie a la puesta en marcha de una misión de supervisión de los acuerdos de paz en esta zona. Esta misión, de carácter civil, encuadró sin embargo un significativo número de militares entre su personal (entre los que se incluye un pequeño contingente de oficiales españoles y el propio Jefe de Operaciones de la misión).
Mejorando la eficacia operativa Contribucion a las OOII
No podemos olvidar, asimismo, el actual empeño de fuerzas militares europeas en Bosnia-Herzegovina (operación Althea, iniciada a finales de 2004), enmarcado en la especial sensibilidad y compromiso que la UE tiene hacia los países balcánicos. Este esfuerzo militar, que podría ampliarse asumiendo responsabilidades en Kosovo, refuerza la línea de acción europea que inició su andadura en 2003, con el establecimiento de la misión de Policía en Bosnia-Herzegovina (EUPM) y la primera misión militar de la UE (operación Concordia) en la Antigua República Yugoslava de Macedonia (FYROM).
Por último, cabría indicar que la puesta en marcha de recientes misiones de carácter civil en lugares conflictivos, como el Caucaso y Oriente Próximo3, demuestra una vocación más amplia de la PESD y el claro afianzamiento de la EES en su aplicación cotidiana.
5.2.1. Iniciativas de actualidad en el ámbito de la PESD con participación española
5.2.1.1. Iniciativa Grupos de Combate UE (Battlegroups) - Fuerzas de
respuesta rápida
La necesidad de dotarse de una capacidad de despliegue de fuerzas militares de alta disponibilidad, que permita la ejecución de operaciones de respuesta rápida, es uno de los objetivos que la UE estableció para el cumplimiento de los nuevos cometidos surgidos de la PESD. El Objetivo Global de Fuerza de Helsinki, aprobado por el Consejo Europeo a finales de 1999, ya identificaba este aspecto dentro de la lista genérica de capacidades militares necesarias para la puesta en marcha de operaciones de gestión de crisis lideradas por la UE.
Sin embargo, han hecho falta varios años para poder hacer frente eficazmente a esta
necesidad. El Concepto “BATTLEGROUPS” (BGs) de la UE fue
aprobado en junio de 2004, tras una iniciativa trilateral de Francia, Alemania y el Reino Unido presentada a principios de ese año. Los BGs son una fuerza
conjunta, aunque muy orientada a
3
Misión Just-Themis de reforma del sistema judicial en Georgia. Misión COPPS de apoyo a la Policía Palestina y la Misión desarrollada en el paso fronterizo de RAFAH en la franja de Gaza
operaciones terrestres, que constituyen una de las posibles opciones de la UE para la oportuna provisión de las capacidades militares necesarias en una operación de gestión de crisis con necesidad de respuesta rápida. Se trata de una fuerza de dimensiones reducidas, “la mínima fuerza militar creíble”, capaz de realizar las llamadas misiones “Petersberg ampliadas”4 que la UE ha asumido. Con ella, lógicamente, no se trata de competir, sino de complementar a otras capacidades ya existentes en nuestro entorno, como las Fuerzas de Respuesta de la OTAN (NRF), en las que también participa nuestro país y que son fuerzas de una mayor magnitud y concebidas para otro tipo de misiones. El periodo de capacidad operativa inicial (IOC) de esta iniciativa europea comenzó en enero de 2005. Durante el mismo, las exigencias operativas y el nivel de ambición establecido eran ligeramente más bajos que los actuales, una vez alcanzada la capacidad operativa plena (FOC) en enero de 20075.
La iniciativa BGs UE ha sido recibida con un alto nivel de compromiso por los Estados miembros de la Unión. Durante la Conferencia de Compromiso de Capacidades Militares, celebrada en Bruselas en noviembre de 2004, se hizo oficial la oferta de trece BGs disponibles durante el periodo 2005-2007, así como una indicación de aquéllos que podrían estar disponibles a partir del año 2008. Las Fuerzas Armadas españolas participan en tres de estos agrupamientos, liderando dos de ellos:
¾ BG anfibio, basado en la Fuerza Anfibia Hispano-Italiana (SIAF). Esta unidad, en la que, además de España e Italia, han participado fuerzas Grecia y Portugal, estuvo en servicio durante el primer semestre de este año, contribuyendo con su experiencia y lecciones aprendidas a la consecución de la FOC del concepto “Battlegroup”. Este BG ha sido ofertado de nuevo para el periodo de alerta correspondiente al primer semestre del año
4
Ver nota 1
5. El nivel de ambición que la UE se ha impuesto es el de estar en condiciones de mantener dos operaciones militares de respuesta rápida de forma simultánea (limitada a una durante la IOC).
Mejorando la eficacia operativa Contribucion a las OOII
2009, aunque en esta ocasión el liderazgo de la unidad lo ejercerá Italia.
¾ BG “Nación Marco” español, basado en un Batallón de Infantería Ligera, con participación de Francia , Alemania y Portugal, que ha sido ofrecido para su posible empleo durante el primer semestre de 2008. A lo largo del año 2005, se firmaron una serie de declaraciones conjuntas entre España, Francia y Alemania por las que se ha establecido el marco genérico de participación (en términos de capacidades) en este BG. Como contrapartida, se ha fijado la participación de España en el BG basado en la Brigada Franco-Alemana (BFA). Durante 2006 se llevó a cabo la negociación de los acuerdos técnicos que regulan la participación en dichos BGs. Debe señalarse que, a finales de 2005, se produjo el acuerdo político entre España y Portugal que va a permitir la participación de capacidades militares portugueses en el BG liderado por España.
¾ Participación en el BG basado en la
Brigada Franco – Alemana (BFA),
ampliado a países del Eurocuerpo (Bélgica y Luxemburgo). El proceso de participación sigue las mismas pautas indicadas para el caso anterior. Este BG ha sido ofrecido para su posible empleo durante el segundo semestre de 2008.
Desde una perspectiva militar, no cabe duda del efecto positivo que estas iniciativas están teniendo en el ámbito europeo. De hecho, las iniciativas están siendo acogidas con gran interés por los Estados miembros y los compromisos iniciales, formulados en noviembre de 2004, están permitiendo cubrir las necesidades previstas hasta el año 2009. Actualmente, el calendario de fuerzas en alerta está prácticamente cubierto hasta el año 2011. Podríamos añadir, como conclusión, que de una forma similar al efecto transformador que el concepto NRF ha producido en el ámbito OTAN, la iniciativa de los BG,s está suponiendo un tremendo aliciente para favorecer la transformación de las Fuerzas Armadas de algunos Estados miembros de la UE, en aras de obtener una capacidades militares más eficientes e interoperables.
5.2.1.2. Dimensión marítima de la PESD e Iniciativa Aérea de Respuesta Rápida
En la reunión informal de Directores Generales de Política de Defensa europeos, celebrada en Luxemburgo, en febrero de 2005, España presentó un documento de trabajo que dio origen a un estudio sobre la Dimensión Marítima de la Unión Europea, por la convicción de qu,e el proceso de desarrollo de capacidades militares de la UE, no podía centrarse únicamente en el desarrollo de agrupamientos orientados a operaciones terrestres (BGs). Los resultados iniciales del estudio, presentados a finales de 2006, suponen el primer paso de un proceso conducente al establecimiento de un mecanismo que permita a la UE generar fuerzas navales para operaciones de respuesta rápida. Al mismo tiempo, el estudio ha dejado abierta la puerta para el fortalecimiento de la cooperación inter-pilares en el campo de la Protección Marítma6.
Del mismo modo, durante 2006, comenzaron los estudios para generar un mecanismo que garantice a la UE contar con la capacidad de realizar operaciones aéreas de respuesta rápida. Está previsto que los resultados de dicho estudio finalicen y se presenten al Comité Militar de la UE en verano de 2007. Esta iniciativa, al igual que la Dimensión Marítima, busca establecer un mecanismo adecuado de generación de este tipo de fuerzas, que sea coherente con el concepto “Battlegroup” y que no suponga un esfuerzo adicional a los Estados Miembros.
España ha tomado una posición activa en este tema, en la línea de mantener la coherencia con el impulso inicial realizado en materia de capacidades militares. En este sentido, entendemos que todas las iniciativas que se pongan en marcha en relación a este asunto deben estar íntimamente coordinadas y, al mismo tiempo, con la vista puesta en el horizonte de un concepto más global de Fuerzas de Respuesta de la UE. (Volver al índice)
6
Protección Marítima (Maritime Security): Son medidas para detectar y contrarrestar las amenazas que, desde el entorno marítimo, puedan atentar contra la seguridad de la población, y, en general, contra nuestros intereses y los de nuestros aliados
Mejorando la eficacia operativa Nuestra estrategia
6. NUESTRA ESTRATEGIA.
La Estrategia Militar Española, “Nuevos
retos, nuevas respuestas”, publicada en
el año 2003, representa la visión del Jefe de Estado Mayor de la Defensa, con la colaboración de los Jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército del Aire, y desde una perspectiva militar, de cómo las Fuerzas Armadas españolas van a cumplir con las misiones asignadas.
En la Estrategia Militar se incluyen los
principios, líneas de acción y
procedimientos estratégicos que se
consideran más relevantes, así como las
características, multiplicadores y
capacidades con que se deben dotar a
nuestras Fuerzas Armadas para el cumplimiento de las misiones encomendadas.
El objetivo de la Estrategia Militar es contribuir al logro y la preservación de los intereses nacionales de seguridad, lo que se consigue a través del cumplimiento de las misiones generales de las Fuerzas Armadas. El cumplimiento de estas misiones implica que la Estrategia Militar se servirá de unos principios que guíen las actuaciones militares y que constituirán el
marco en el que se elegirá la línea de
acción estratégica, o combinación más
adecuada de ellas, en función del escenario considerado. Las líneas de acción estratégicas se ponen en juego a través de unos procedimientos estratégicos o modos de actuación. A su vez, y para ser capaces de llevar a cabo estos procedimientos, la Estrategia Militar define las capacidades militares que deben disponer las Fuerzas Armadas.
De este modo, la Estrategia Militar constituye la guía marco para la actuación conjunta de las Fuerzas Armadas y es una herramienta básica en el ejercicio de las responsabilidades del JEMAD en el nivel estratégico y operacional. (Volver al índice)
6.1. Los Objetivos Estratégicos Militares en el año 2003
Los resultados de las anteriores consideraciones se expresan, finalmente, a través de los Objetivos Estratégicos
Militares (OEM). A su vez, éstos objetivos
constituirán el punto de partida para los posteriores desarrollos, en forma de directivas u órdenes específicas. Los OEM establecidos son los siguientes:
OEM 1. Racionalizar los esfuerzos en las distintas operaciones, tanto nacionales como internacionales, estando en todo momento en condiciones de cumplir el mandato constitucional y obtener el mayor grado de eficacia. Para ello se
deberá:
1A. Estar en condiciones de responder, de forma contundente, a cualquier violación de nuestros espacios de soberanía.
1B. Mantener y estar preparados para incrementar el nivel de participación de nuestras unidades militares en las operaciones actuales y futuras con la finalidad de equiparar la participación de nuestras FAS con el peso específico internacional de nuestra Nación.
1C. Ser capaces de liderar una operación militar multinacional, que tenga lugar en un teatro de operaciones fuera de nuestros espacios de soberanía, en consonancia con los esfuerzos a afrontar previstos en la Estrategia Militar.