MAÑANA
ORACIÓN PARA COMENZAR EL DÍA
Señor, en el silencio de este día que comienza, vengo a pedirte la paz, la prudencia, la fuerza. Hoy quiero mirar al mundo con ojos llenos de amor, ser paciente, comprensivo, dulce y prudente. Ver por encima de las apariencias a tus hijos como Tu mismo los ves y así no ver más que el bien en cada uno de ellos. Cierra mis ojos a toda calumnia, guarda mi lengua en toda maldad, que sólo los pensamientos caritativos permanezcan en mi espíritu, que sea benévolo y alegre, que todos los que se acerquen a mí sientan tu presencia. Revísteme de Ti, Señor, y que a lo largo de este día yo te irradie.
ORACIÓN DE LA MAÑANA
Querido Jesús, a través del inmaculado corazón de maría, crea en mí, este día un nuevo corazón, un corazón comprometido con la santidad, un corazón preservado en la fe y la paz. Te lo pido en tu santo nombre, señor Jesús.
Amén.
MI OFRECIMIENTO DEL DÍA
¡OH! Jesús, por medio del Inmaculado Corazón de María, te ofrezco mis oraciones, trabajos, alegrías y sufrimientos de este día, en unión con el Santo Sacrificio del las Misas que se celebran en el mundo. Los ofrezco por todas la intenciones de Tu Sagrado Corazón: la salvación de las almas, la reparación de los pecados, la unión de todos los cristianos. Los ofrezco por las intenciones de nuestros obispos, y del apostolado de la oración y particularmente por aquellas recomendadas para este mes por el Santo Padre.
TRES AVES MARÍAS
¡María, Madre mía; líbrame de caer en pecado mortal!
1- Por el Poder que te concedió el Padre Eterno. (rezar un Avemaría) 2- Por la Sabiduría que te concedió el Hijo. (rezar un Avemaría) 3- Por el Amor que te concedió el Espíritu Santo. (rezar un Avemaría) LA FLECHA DE ORO
Que el Santísimo, Sacratísimo, Adorable, Incomprensible e Inefable Nombre de Dios sea por siempre alabado y bendecido. Que sea amado, adorado y glorificado en el Cielo, en la Tierra, y debajo de la Tierra por todas las criaturas de Dios, y por el Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo, en el Santísimo Sacramento del Altar. Amén.
AL SALIR DE CASA
Dirigid, Señor, mis pasos como dirigisteis los de Tobías. El Arcángel San Rafael me acompañe y defienda de los lazos del mundo, para que vuelva a casa sin daño de alma y cuerpo.
AL COMENZAR UNA OBRA
Os ofrezco, Dios mío, este trabajo; bendecidlo para que redunde en gloria vuestra y bien de mi alma.
AL SENTIR UNA TENTACIÓN
¡Señor, no me dejes caer en la tentación! ¡Oh Señora mía!, acordaos que soy vuestro; guardadme y defendedme como cosa y propiedad vuestra. Angel de mi guarda, defendedme. Antes morir que pecar.
AL OIR ALGUNA BLASFEMIA
Bendito sea Dios. Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar. (Rezar un Avemaría). Virgen santísima, Reina de cielos y tierra, os amo con todo mi corazón. Perdonadle, Señor, que no sabe lo que dice.
AVE MARIS STELLA
Salve, Estrella de mar, Gran Portal del cielo, Eres siempre Virgen, Madre del Señor.
Pronunciando el Ave La boca de Gabriel, Cambia de Eva el nombre, Y nos fundó en la paz.
Desliga a los cautivos, Alumbra a los ciegos, Despide nuestros males, Danos dicha plena.
Muéstrate ser Madre, Y ofrece nuestras preces Al Verbo Encarnado, En tu Seno Virginal.
Virgen escogida, Madre más benigna, Presérvanos sin culpa, Vituosos y apacibles.
Pedimos vida pura, El camino asegura, Y ver a Jesucristo, En gozo sempiterno.
Gloria a Dios Padre; Gloria a Dios Hijo; Y al Santo Espíritu, Dios, Uno-y-Trino. Amén.
EL AVE MARÍA DE ORO
Ave María, blanco lirio de la gloriosa y siempre-serena Trinidad. Salve brillante Rosa del jardín de los deleites celestiales:
¡O Vos, de quien Dios quiso nacer en este mundo, y de cuya leche el Rey del Cielo quiso ser nutrido! ¡Alimentad nuestras almas con las efusiones de la Gracia Divina. Amén.
ORACIÓN PARA OBTENER LA GRACIA DE TODAS LAS MISAS EN EL MUNDO
Padre Eterno, humildemente Os ofrecemos nuestra pobre presencia, y la de toda la Humanidad, desde el principio hasta el fin del mundo. Deseamos asistir a TODAS las Misas que ya se han celebrado en el mundo, y a todas las que se celebrarán en el futuro. Os ofrecemos todas las penas, los sufrimientos, oraciones, alegrías y horas de reposo en nuestra vida. Ofrecemos todo en unión con estas mismas acciones de Nuestro dulce Jesús, durante su estancia aquí en la tierra.
Esperamos que toda la preciosísima Sangre de Cristo, todas Sus Llagas, y toda Su agonía nos salven. Os ofrecemos esta petición por medio del Doloroso e Inmaculado Corazón de María. Amén.
ORACIÓN PARA PEDIR TRABAJO
San Judas Tadeo, intercesor de todo problema difícil consígueme un trabajo en que me realice como humano y que a mi familia no le falte lo necesario en ningún aspecto de la vida, que lo conserve a pesar de las circunstancias y problemas adversos. Que en el progrese mejorando siempre mi calidad y gozando de salud y fuerza. Y que día a día trate de ser útil a cuantos me rodean. Asocio tu intercesión a la Sagrada Familia, de la cual eres pariente y prometo difundir tu devoción como expresión de mi gratitud a tus favores. Amén.
COMIDAS
ANTES DE COMER
Bendice, Señor, los alimentos que vamos a tomar y haz que nos aprovechen para ocuparnos en vuestro santo servicio.
Padrenuestro y Gloria.
ANTES DE COMER
Bendito eres, señor, por el alimento que nos das y por tomarlo en comunidad. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria, por los siglos de los siglos.
Señor Dios, te damos gracias porque nos haces partícipes de tus maravillas; te alabamos por los dones de tu amor y te bendecimos por la amistad que nos concedes vivir en torno a esta mesa. Que esta comida en sencillez de corazón y en alegría sea profecía del banquete del reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
DESPUÉS DE LA COMIDA
Te damos gracias, señor, por el alimento y por la alegria que nos ha proporcionado tu bondad. Acuerdate de nuestra comunidad y de todas las personas que nos hacen el bien. Haz que trabajando por tu reino, nos reunamos, un dia, en tu mesa celestial. Amen.
Nos hemos saciado, Señor, con los bienes que nos has dado; cólmanos también de tu misericordia. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.
ANTES DE LA CENA
Señor Dios, que nuestra mesa sea lugar de intercambio fraterno, de afecto humano, de consuelo recíproco y de agradecimiento por todos tus dones. Tú estás presente entre nosotros porque eres el Amor, bendito por los siglos de los siglos.
R. Amén.
DESPÚES DE LA CENA
El Señor es bendito en sus dones, bondadoso en todas sus acciones. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.
R. Amén.
NOCHE
ORACIÓN POR LAS NEGLIGENCIAS DIARIAS
Padre eterno, yo os ofrezco el sagrado corazón de Jesús, con todo su amor, todos sus sufrimientos, y todos sus meritos:
Primero - Para expiar todos los pecados que he cometido este día y durante todo mi vida. ¡Gloria al Padre, y al Hijo...!
Segundo - Para purificar el bien que he hecho mal este día y durante todo mi vida. ¡Gloria al Padre, y al Hijo...!
Tercero - Para supilr por el bien que yo debía de haber hecho y que he omitido este día, y durante toda mi vida. ¡Gloria al Padre, y al Hijo...!
OFRECIMIENTO:
Señor mío Jesucristo dulcísimo padre mío, yo te ofrezco estos siete Padrenuestros, siete Ave Marías, y dos veces Gloria al Padre, en honor y gloria de tu pasión santísima y de las de las Gotas de Sangre que derramaste y pro ellas te ruego que imprimáis en mi corazón la memoria de tus llagas, para que aborreciendo mis culpas; que fueron la causa de tus tormentos, merezca una muerte dichosa para ir a alabar tus grandes misericordias en la gloria.
CONSAGRANDO LAS ULTIMAS DOS HORAS DE NUESTRA VIDA A LA SANTÍSIMA VIRGEN
Postrado a Vuestros pies, y humillado por mis pecados, con plena confianza acudo a Vos, ¡O María! Os ruego aceptar las petición que mi corazón os viene a presentar para los últimos momentos de mi vida. Madre querida, deseo pedir Vuestra protección y maternal amor a fin de que, al instante decisivo, hagáis todo cuanto Vuestro amor os sugiera en mi favor. A Vos, O Madre de mi alma, consagro LAS ÚLTIMAS DOS HORAS de mi vida. Apresuraos a mi lado, y recibid mi último suspiro. Y cuando la muerte haya destrozado el hilo de mis días, presentad mi alma a Jesús, diciéndole:"YO LO AMO". Esa única palabra Vuestra bastará para asegurarme la bendición de Dios y la dicha de contemplaros por toda la eternidad. ¡O Madre y Esperanza mía! En Vos confío. Y mi confianza no será en vano. ¡O María! ¡Rogad por Vuestro hijo y conducidle a Jesús! Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, dios y hombre verdadero, creador y redentor mío, por ser tu quien eres y porque te amos sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido, propongo firmemente nunca mas pecar y apartarme de todas las ocasiones de ofenderte, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Te ofrezco, señor mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados, y confió en tu bondad y misericordia infinita, me perdonaras, por los merecimientos de tu preciosa pasión y muerte y me darás gracias para enmendarme y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida. Amen.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Glorioso Patriarca San José!, animado de una gran confianza en vuestro gran valimiento, a Vos acudo para que seáis mi protector durante los días de mi destierro en este valle de lágrimas. Vuestra altísima dignidad de Padre putativo de mi amante Jesús hace que nada se os niegue de cuanto pidáis en el cielo. Sed mi abogado, especialísimamente en la hora de mi muerte, y alcanzadme la gracia de que mi alma, cuando se desprenda de la carne, vaya a descansar en las manos del Señor. Amén.
Jaculatoria. Bondadoso San José, Esposo de María, protegednos; defended a la Iglesia y al Sumo Pontífice y amparad a mis parientes, amigos y bienhechores.
ORACIÓN DE LA NOCHE
Dios mío y señor mío; te doy gracias por los beneficios que hoy, me has concedido. Te pido perdón por las faltas que cometí durante este día. Me pesa de todo corazón haberte ofendido y propongo firmemente nunca a ofenderte mas.
Amen.
ORACIÓN PARA PEDIR PERDÓN
Oh Dios, dame en esta hora la gracia de reconocer debidamente mis pecados ante ti, y de arrepentirme de ellos verdaderamente. Borra de tu libro, Señor de misericordia, mis múltiples acciones cometidas contra ti. Perdóname todas las distracciones en la oración, mis pecados de omisión, y mis pecados deliberados contra la conciencia.
Dame luz para ver lo que he de hacer, valor para emprenderlo y firmeza para llevarlo a cabo. Que en todas las cosas avance en la obra de santificación, de la realización de tu voluntad; y que en definitiva, por tu misericordia, pueda alcanzar la gloria de tu Reino eterno, por Jesucristo nuestro Señor. (Venerable J. H. Newman)
ORACIÓN AL ACOSTARSE
Oh buen dios, haced que mientras yo duerma, mi corazón esté velando: que sea yo preservado de todo mal por vuestros ángeles, a los cuales ordenasteis que me guarden en todos mis caminos. Protesto que mientras estaré entregado al sueño, quisiera adoraros del modo que os adoran vuestros ángeles en el cielo, y ya que la naturaleza exige el reposo de mi frágil y miserable cuerpo, os ofrezco las adoraciones que os tributan los espíritus celestiales, así como las oraciones, las lágrimas, las mortificaciones y penitencias de todos vuestros siervos que pasan una gran parte de la noche entregados a estos piadosos ejercicios.
Aceptad, Dios mío, estos ofrecimientos y deseos de mi corazón, para que de día y de noche no cese de alabar vuestro santo nombre. Os pido, Señor, esta gracia por los méritos del Sagrado Corazón de vuestro santísimo Hijo mi Redentor y Salvador mío.
Antes de entregarse al sueño Tendido al verme sospecho / que está la muerte cercana. / ¿Me levantaré mañana? / ¿Será mi tumba este lecho? / Señor, ten mi pecho / lleno de Tu amor, de suerte / que no me asuste la muerte, / venga cuando Tú dispongas, / con tal que al morir me pongas / donde pueda amarte y verte. /Señor mío Jesucristo, / Padre de mi corazón, / perdona mis pecados que Tú sabes / mejor que yo cuántos son. / Son infinitos ¡Dios mío! / Infinitos, Señor, son. / Echame la penitencia / y dame la absolución / y si esta noche me muero / me sirva de confesión.
Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía.
Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.
Jesús, José y María, con vosotros descanse en paz el alma mía.
LAS QUINCE ORACIONES
REVELADAS POR NUESTRO SEÑOR A SANTA BRÍGIDA DE SUECIA EN LA IGLESIA DE SAN PABLO, EN ROMA.
Primera Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.
O Jesucristo! ¡Sois la eterna dulzura de todos los que Os aman; la alegría que sobrepasa toda gozo y deseo; la salvación y esperanza de todos los pecadores! Habéis manifestado no tener mayor deseo que el de permanecer en medio de los hombres, en la tierra. Los amáis hasta el punto de asumir la naturaleza humana, en la plenitud de los tiempos, por amor a ellos. Acordaos de todos los sufrimientos que habéis soportado desde el instante de Vuestra Sagrada Pasión; así como fue decretado y ordanado desde toda la eternidad, según el plan divino. Acordaos, O Señr, que durante la última cena con Vuestros discípulos les habéis lavado los pies; y después, les distéis Vuestro Sacratísimo Cuerpo, y Vuestra Sangre Preciosísima. Luego, confortándolos con dulzura, les anunciasteis Vuestra próxima Pasión. Acordaos de la tristeza y amargura que habéis experimentado en Vuestra alma, como Vos mismo lo arirmasteis, diciendo: "Mi alma está triste hasta la muerte." Acordaos de todos los temores, las angustias y los dolores que habéis soportado, en Vuestro Sagrado Cuerpo, antes del suplicio de la crucifixión. Después de haber orado tres veces, todo bañado de sudor sangriento,
fuisteis traicionado por Vuestro discípulo, Judas; apresado por los habitantes de una nación que habíais escogido y enaltecido. Fuisteis acusado por falsos testigos e injustamente juzgado por tres jueces; todo lo cual sucedió en la flor de Vuestra madurez, y en la solemne estación pascual. Acordaos que fuisteis despojado de Vuestra propia vestidura, y revestido con manto de irrisión. Os cubrieron los Ojos y la Cara infligiendo bofetadas. Después, coronándoos de espinas, pusieron en Vuestras manos una caña. Finalmente, fuisteis atado a la columna, desgarrado con azotes, y agobiado de oprobios y utrajes. En memoria de todas estas penas y dolores que habéis soportado antes de Vuestra Pasión en la Cruz, concededme antes de morir, una contrición verdadera, una confesión sincera y completa, adecuada satisfacción; y la remisión de todos mis pecados. Amen.
Segundo Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús! la verdadera libertad de los ángeles, y paraíso de delicias! Acordaos del horror y la tristeza que fuisteis oprimido, cuando Vuestros enemigos como leones furiosos, Os rodearon con miles de injurias: salivazos, bofetadas, laceraciones, arañazos y otros suplicios inauditos. Os atormentaron a su antojo. En consideración de estos tormentos y a las palabras injuriosas, Os suplico, ¡O mi Salvador, y Redentor! que me librés de todos mis enemigos visibles e invisibles y que, bajo Vuestra protección, hagáis que yo alcance la perfección de la salvación eterna. Amén.
Tercera Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús! Creador del Cielo y de la Tierra, al que nada puede contener ni limitar! Vos abarcáis todo; todo es sostenido bajo Vuestra amorosa potestad. Acordaos del dolor muy amargo que sufristeis cuando los judíos, con gruesos clavos cuadrados, golpe a golpe, clavaron Vuestras Sagradas Manos y Pies a la Cruz. Y no viéndoos en un estado suficientemente lamentable para satisfacer su furor, agrandaron Vuestras Llagas, thy, agregando dolor sobre dolor. Con indescriptible crueldad, extendieron Vuestro Cuerpo en la Cruz. Y con jalones y estirones violentos, en toda dirección, dislocaron Vuestros Huesos. O Jesús, en memoria de este santo dolor que habéis soportado con tanto amor en la Cruz, Os suplico concederme la gracia de temeros y amaros. Amen.
Cuarta Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús, Médico Clestial, elevado en la Cruz para curar nuestras llagas con las Vuestras! Acordaos que las contusiones y los desfallecimientos que habéis sufrido en todos Vuestros Miembros; y que fueron distendidos a tal grado, que no ha habido dolor semejante al Vuestro. Desde la cima de la cabeza hasta la planta de los pies, ninguna parte de Vuestro Cuerpo estaba exenta de tormentos. Sin embargo, olvidando todos Vuestros sufrimientos, no dejasteis de pedir por Vuestros enemigos, a Vuestro Padre Celestial, diciédole: "Padre, perdónalos no saben lo que hacen." Por esta inmensa misericordia, y en memoria de estos sufrimientos, Os hago esta súplica: conceded que el recuerdo de Vuestra muy amarga Pasión, nos alcance una perfecta contrición, y la remisión de todos nuestros pecados. Amén.
Quinta Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús, Espejo de Resplendor Eterno! Acordáos de la tristeza aguda que habéis sentido al comtemplar con anticipación, las almas que habían de condenarse. A la luz de Vuestra Divinidad, habéis vislumbrado la predistinación de aquellos que se salvarían, mediante los méritos de Vuestra Sagrada Pasión. Simultáneamente habéis contemplado tristemente la inmensa multitud de réprobos que serían condenados por sus pecados; y Os habéis quejado amargamente de esos desesperados, perdidos y desgraciados pecadores. Por este abismo de la compasión y piedad, y principalmente por la bondad que demostrasteis hacia el buen ladrón, diciéndole: "Hoy estarás conmigo en el Paraíso.", hago esta súplica, Dulce Jesús. Os pido que a la hora de mi muerte tengáis misericordía de mí. Amén.
Sexta Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús, Rey infinitamente amado y deseado! Acordaos del dolor que habéis sufrido, cuando, desnudo y como un criminal común y corriente, fuisteis clavado y elevado en la Cruz. También, fuisteis abandonado de todos Vuestros parientes y amigos con la excepción de Vuestra muy amada Madre. En Vuestra agonía, Ella permaneció fiel junto a Vos;
luego, la encomendasteis a Vuestro fiel discípulo, Juan, diciendo a María: "¡Mujer, he aquí a tu hijo!" Y a Juan: "¡He aquí
a tu Madre!" Os suplico, O mi Salvador, por la espada de dolor que entonces traspasó el alma de Vuestra Santísima Madre, que tengáis compasión de mi. Y en todas mis aflicciones y tribulaciones, tanto corporales como espirituales, ten piedad de mí. Asistidme en todas mis pruebas, y especialmente en la hora de mi muerte. Amén.
Septíma Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús, inagotable Fuente de compasión, ten compasión de mi! En un profundo gesto de amore, habéis exclamado en la Cruz: "¡Tengo sed!" Era sed por la salvación del género humano. ¡O mi Salvador! Os ruego que inflaméis nuestros corazones con el deseo de dirigirnos hacia la perfección, en todas nuestras obras. Extinguid en nosotros la concupiscencia carnal y el ardor de los apetitos mundanos. Amén.
Octava Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús, Dulzura de los corazones y Deleite de espíritu! Por el vinagre y la hiel amarga que habéis probado en la Cruz, por amor a nosotros, oíd nuestros ruegos. Concedednos la gracia de recibir dignamente Vuestro Sacratísimo Cuerpo y Sangre Preciosísima durante nuestra vida, y también a la hora de la muerte para servir de remedio y consuelo a nuestras almas. Amén.
Novena Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús, Virtud Real y Gozo de alma! Acordaos de dolor que habéis sentido, sumergido en un océano de amargura, al acercarse la muerte. Insultado y ultrajado por los judíos, clamasteis en alta voz que habíais sido abandonado por Vuestro Padre Celestial, diciédole: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" Por esta angustia, Os suplico, O mi Salvador, que no me abandonéis en los terrores y dolores de mi muerte. Amén.
Décima Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús, Principio y Fin de todas las cosas, Sois la Vida y la Virtud plena! Acordaos que por causa nuestra fuisteis sumergido en un abismo de penas, sufriendo dolor desde la planta de los Pies hasta la cima de la Cabeza. En consideración a la enormidad de Vuestras Llagas, enseñadme a guardar, por puro amor a Vos, todos Vuestros Mandamientos; cuyo camino de Vuestra Ley Divina es amplio a agradable para aquellos qu Os aman. Amén.
Undécima Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús! ¡Abismo muy profundo de Misericordia! En memoria de la Llagas que penetraron hasta la médula de Vuestros Huesos y Entrañas, para atraerme hacia Vos, presento esta súplica. Yo, miserable pecador, profundamente sumergido en mis ofensas, pido que me apartéis del pecado. Ocultadme de Vuestro Rostro tan justamente irritado contra mi.
Escondedme en los huecos de Vuestras Llagas hasta que Vuestra cólera y justísima indignación hayan cesado. Amén.
Duodécima Oración Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús, Espejo de la Verdad, Sello de la Unidad, y Vínculo de la Caridad! Acordaos de la multitud de Llagas con que fuisteis herido, desde la Cabeza hasta los Pies. Esas Llagas fueron laceradas y enrojecidas, O dulce Jesús, por la efusión de Vuestra adorable Sangre. ¡Oh, qué dolor tan grande y repleto habéis sufrido por amor a nosotros, en Vuestra Carne virginal! ¡Dulcísimo Jesús! ¿Qué hubo de hacer por nosotros que no habéis hecho? Nada falta. ¡Todo lo habéis cumplido!
¡O amable y adorable Jesús! Por el fiel recuerdo de Vuestra Pasión, que el Fruto meritorio de Vuestros sufrimientos sea renovado en mi alma. Y que en mi corazón, Vuestro Amor aumente cada día hasta que llegue a contemplaros en la eternidad. ¡O Amabilísimo Jesús! Vos sois el Tesoro de toda alegría y dicha verdadera, que Os pido concederme en el Cielo. Amén.
Décima-Tercia Oración Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús, fuerte León, Rey inmortal e incencible! Acordaos de inmenso dolor que habéis sufrido cuando, agotadas todas Vuestras fuerzas, tanto morales como físicas, inclinasteis la Cabeza y dijisteis: "Todo está consumado." Por esta angustia y dolor, Os suplico, Señor Jesús, que tengáis piedad de mí en la hora de mi muerte cuando mi mente estará tremendamente perturbada y mi alma sumergida en angustia. Amén.
Décima-Cuarta Oración Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús, único Hijo del Padre Celestial, esplendor y semejanza de Su Esencia! Acordaos de la sencilla y humilde recomendación que hicisteis de Vuestra Alma, a Vuestro Padre Eterno, diciéndole: "¡Padre, en Tus Manos encomiendo Mi Espíritu!" Desgarrado Vuestro Cuerpo, destrozado Vuestro Corazón, y abiertas la Entrañas de Vuestra misericordia para redimirnos, habéis expirado. Por Vuestra Preciosa Muerte, Os suplico, O Rey de los santos, confortadme.
Socorredme para resistir al demonio, la carne y al mundo. A fin de que, estando muerto al mundo, viva yo solamente para Vos. Y a la hora de mi muerte, recibid mi alma peregrina y desterrada que regresa a Vos. Amén.
Décima-Quinta Oración Padre Nuestro - Ave Maria.
¡O Jesús, verdadera y fecunda Vid! Acordaos de la abundante efusión de Sangre que tan generosamente habéis derramado de Vuestro Sagrado Cuerpo. Vuestra preciosa Sangre fue derramada como el jugo de la uva bajo el lagar. De Vuestro Costado perforado por un soldado, con la lanza, ha brotado Sangre y agua, hasta no quedar en Vuestro Cuerpo gota alguna. Finalmente, como un haz de mirra, elevado a lo alto de la Cruz, la muy fina y delicada Carne Vuestra fue destrozado; la Substancia de Vuestro Cuerpo fue marchitada; y disecada la médula de Vuestros Huesos. Por esta amarga Pasión, y por la efusión de Vuestra preciosa Sangre, Os suplico, O dulcísimo Jesús, que recibáis mi alma, cuando y esté sufriendo en la agonía de mi muerte. Amén.
Conclusión
¡O Dulce Jesús! Herid mi corazón a fin de que mis lágrimas de amor y penitencia me sirvan de pan, día y noche.
Convertidme enteramente, O mi Señor, a Vos. Haced que mi corazón sea Vuestra Habitación perpetua. Y que mi conversación sea agradable. Que el fin de mi vida Os sea de tal suerte loable, que después de mi muerte pueda merecer Vuestro Paraíso; y alabaros para siempre en el Cielo con todos Vuestros santos. Amén.
PROTECCIÓN
ORACIÓN PARA PEDIR PROTECCIÓN
Altísimo Dios de todo lo creado. Verdad infalible en quien creo. Clemencia infinita en quien espero. Bondad inmensa a quien amo sobre todas las cosas y a quien me pesa haber ofendido. Te doy gracias por haberme creado, redimido, bautizado, y conservado; y por todos los beneficios que me has hecho hasta ahora. Te ofrezco todos los pensamientos, palabras, obras y sufrimientos de este día con intención de ganar sus indulgencias y aplicarlas por las almas del purgatorio.
No permitas, Padre mío, que te ofenda. Líbrame de las tentaciones del demonio. Dame fuerza para huir de las ocasiones de pecar y vencer mis pasiones. Haz que cumpla con el fin para el cual estoy en el mundo, que conozca tu voluntad, que me preocupe por la salvación de mi alma y por hacer el bien a mi prójimo. Que viva el día de hoy como si fuera el último de mi vida. Para que merezca gozarte en el reino eterno de la gloria.
Te lo pido por los méritos de mi Señor Jesucristo y la intercesión de mi Madre, la siempre Virgen María, de mi ángel de la guarda, de San José, de San(ta)..., y demás patronos y abogados míos. Amén.
ORACIÓN PARA PEDIR LA PROTECCIÓN DE SAN BENITO
Santísimo confesor del Señor; Padre y jefe de los monjes, interceded por nuestra santidad, por nuestra salud del alma, cuerpo y mente.
Destierra de nuestra vida, de nuestra casa, las asechanzas del maligno espíritu. Líbranos de funestas herejías, de malas lenguas y hechicerías.
Pídele al Señor, remedie nuestras necesidades espirituales, y corporales. Pídele también por el progreso de la santa Iglesia Católica; y porque mi alma no muera en pecado mortal, para que así confiado en Tu poderosa intercesión, pueda algún día en el cielo, cantar las eternas alabanzas. Amén.
Jesús, María y José os amo, salvad vidas, naciones y almas.
Rezar tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias.
SANGRE DE CRISTO
ORACIÓN A LA SANGRE DE CRISTO
Señor Jesús, en tu nombre y con el poder de tu sangre preciosa sellamos toda persona, hecho o acontecimiento a través de los cuales el enemigo nos quiera hacer daño.
Con el poder de la sangre de Jesús sellamos toda potestad destructora en el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego, debajo de la tierra,, en las fuerzas satánicas de la naturaleza, en los abismos el infierno, y en el mundo en el cual nos movemos hoy.
Con el poder de la sangre de Jesús, rompemos toda interferencia y acción del maligno. Te pedimos Jesús, que envíes a nuestros hogares y lugares de trabajo a la Santísima Virgen acompañada de San Miguel, San Gabriel, San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.
Con el poder de la sangre de Jesús sellamos nuestra casa, todos los que la habitan (nombrar), las personas que el señor enviará a ella, así como los alimentos y los bienes que Él generosamente nos envía para nuestro sustento.
Con el poder de la sangre de Jesús, sellamos la tierra, puertas, ventanas, objetos, paredes y pisos, al aire que respiramos y en fe colocamos un círculo de su sangre alrededor de toda nuestra familia.
Con el poder de la sangre de Jesús, sellamos los lugares en donde vamos a estar éste día, y las personas, empresas o instituciones con quienes vamos a tratar (nombrar).
Con el poder de la sangre de Jesús sellamos nuestro trabajo material y espiritual, los negocios de toda nuestra familia, y los vehículos y carreteras, los aires, las vías y cualquier medio de transporte que habremos de utilizar.
Con tu sangre preciosa sellamos los actos, las mentes y los corazones de todos los habitantes y dirigentes de nuestra patria a fin de que Tu paz y Tu Corazón, al fin reinen en ella.
Te agradecemos Señor por Tu sangre y por tu vida, ya que gracias a ellas hemos sido salvados y somos preservados de todo lo malo. Amén.
ORACIÓN A LA PRECIOSA SANGRE DE JESÚS
Dulce y preciosa sangre de Jesús, derrámate sobre esta misión y sobre la confraternidad. Libéranos de cualquier cosa que pueda distraernos de nuestro viaje dentro de los corazones unidos. Sumérgenos en tu amor divino y misericordia divina. Amén.
LA COMUNIÓN ESPIRITUAL
"O Jesús, me dirijo hacia Vos en el Sagrario donde vivís oculto por amor mío. Yo Os amo, O Dios mío, pero ahora no Os puedo recibir sacramentalmente en la Santa Comunión. Sin embargo, venid a mi corazón, y visitadme con Vuestra gracia. Venid espiritualmente a mi corazón y purificadme. Santificadme y haced que mi corazón sea sememjante al Vuestro. Amén."
Señor, yo no soy digno de que vengas a mi morada, pero di una sola palabra, y mi alma quedará sana.
VARIAS
ORACIÓN DIARIA AL ÁNGEL DE LA GUARDIA
Ángel de Dios, Mi querido Guardián, Bajo cuyo custodio Me puso el Señor, Iluminadme, Guardadme, Regid y guidadme, En este día. Amén. Rezar 7 veces gloria al padre…
ORACIÓN PARA DERROTAR LAS OBRAS DE SATANÁS
O Divino Padre Eterno, en unión con Vuestro Divino Hijo, y el Espíritu Santo, y por medio del Inmaculado Corazón de María, Os suplico destruir el poder de Vuestros peores enemigos: los espíritus malignos. ¡Arrojadlos a las cavernas más profundas del infierno y encadenadlos allí para siempre! Tomad posesión de Vuestro Reino; pues ha sido creado por Vos mismo, y muy justamente Os pertenece. Padre Celestial, concedednos el dominio reinante del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María. Con cada latido de mi corazón y con cada respiro, repito esta oración por puro Amor Vuestro. Amén.
DEVOCIÓN A LAS CINCO LLAGAS
Al estar de rodillas ante Vuestra imagen sagrada, oh Salvador mío, mi conciencia me dice que yo he sido él que os ha clavado en la cruz, con estas mis manos, todas las veces que he osado cometer un pecado mortal.
Dios mío, mi amor y mi todo, digno de toda alabanza y amor, viendo como tantas veces me habéis colmado de bendiciones, me echo de rodillas, convencido de que aún puedo reparar las injurias con que os he inferido. Al menos os puedo compadecer, puedo daros gracias por todo lo que habéis hecho por mí. Perdonadme, Señor mío. Por eso con el corazón y con los labios digo:
A LA LLAGA DEL PIE IZQUIERDO
Santísima llaga del pie izquierdo de mi Jesús, os adoro. Me duele, buen Jesús, veros sufrir aquella pena dolorosa. Os doy gracias, oh Jesús de mi alma, porque habéis sufrido tan atroces dolores para detenerme en mi carrera al precipicio, desangrándoos a causa de las punzantes espinas de mis pecados. Ofrezco al Eterno Padre, la pena y el amor de vuestra santísima Humanidad para resarcir mis pecados, que detesto con sincera contrición.
A LA LLAGA DEL PIE DERECHO
Santísima llaga del pie derecho de mi Jesús, os adoro. Me duele, buen Jesús, veros sufrir tan dolorosa pena. Os doy gracias, oh Jesús de mi vida, por aquel amor que sufrió tan atroces dolores, derramando sangre para castigar mis deseos pecaminosos y andadas en pos del placer. Ofrezco al Eterno Padre, la pena y el amor de vuestra santísima Humanidad, y le pido la gracia de llorar mis transgresiones y de perseverar en el camino del bien, cumpliendo fidelísimamente los mandamientos de Dios.
A LA LLAGA DE LA MANO IZQUIERDA
Santísima llaga de la mano izquierda de mi Jesús, os adoro. Me duele, buen Jesús, veros sufrir tan dolorosa pena. Os doy gracias, oh Jesús de mi vida, porque por vuestro amor me habéis librado a mi de sufrir la flagelación y la eterna condenación, que he merecido a causa de mis pecados. Ofrezco al Eterno Padre, la pena y el amor de vuestra santísima Humanidad y le suplico me ayude a hacer buen uso de mis fuerzas y de mi vida, para producir frutos dignos de la gloria y vida eterna y así desarmar la justa ira de Dios.
A LA LLAGA DE LA MANO DERECHA
Santísima llaga de la mano derecha de mi Jesús, os adoro. Me duele, buen Jesús, veros sufrir tan dolorosa pena. Os doy gracias, oh Jesús de mi vida, por haberme abrumado de beneficios y gracias, y eso a pesar de mi obstinación en el pecado. Ofrezco al Eterno Padre la pena y el amor de vuestra santísima Humanidad y le suplico me ayude para hacer todo para mayor honra y gloria de Dios.
A LA LLAGA DEL SACRATÍSIMO COSTADO
Santísima llaga del Sacratísimo costado de mi Jesús, os adoro. Me duele, Jesús de mi vida, ver como sufristeis tan gran injuria. Os doy gracias, oh buen Jesús, por el amor que me tenéis, al permitir que os abrieran el costado, con una lanzada y así derramar la última gota de sangre, para redimirme. Ofrezco al Eterno Padre esta afrenta y el amor de vuestra santísima Humanidad, para que mi alma pueda encontrar en vuestro Corazón traspasado un seguro refugio. Así sea.
ORACION PARA EL REFUGIO EN EL SAGRADO COSTADO DE JESUCRISTO
Oh! Padre amado Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Quien protegio a los israelitas de la antiguedad en Sus santas alas, en la sequedad, del frio y el calor del desierto; te ofrezco a Ti la santa muerte de mi Maestro y Salvador Jesucristo, por la proteccion de Tu gente, quienes estan despoersos a traves de todo el mundo. Que la Sangre el Agua nos laven y
fortalezcan, nos guarden y limpien para que encontremos un hogar en el Sagrado Costado de Tu Hijo, que esta abierto para todos los hombres. Sagrado Costado de Jesucristo, se mi hogar seguro. Amen
ORACION PARA LA LIBERACION DE MALDICIONES ANCESTRALES
Eterno Padre, Tu eres el unico Dios inmortal, Dios que es amor, misericordia, y bondad. Mira a Tu Unico Hijo Jesucristo hecho hombre, y ten misericordia. Yo te ofrezco los doleres de Su flagelacion en la columna, Sus Heridas y Sangre por toda Tu gente, quienes estan bajo el peso de la maldición debido al pecado de sus antecesores y su desobediencia al romper la alianza que hicieron contigo. Que Tu nos liberes a traves de la flagelación de Tu Hijo, sananos a traves de Sus Heridas y salvanos a traves de Su Preciosa Sangre. Preciosa Sangre de Jesucristo, liberanos de la maldicion.
ORACION POR LA DERROTA ABSOLUTA DE SATANAS Y SUS AGENTES
No tienen que temer por aquellas numerosas poblaciones del enemigo. Hijos, simplemente ofrezcan las heridas, dolores y la Sangre de Mi mano izquierda por su caida; los veran desaparecer como cenizas.
Oración: Todos ustedes gran numero de enemigos de la Santa Muerte de mi Maestro Jesucristo, en la Cruz del Calvario;
el principe de la oscuridad y de la iniquidad, el padre de la mentira, yo me amparo en la muerte de mi Maestro Jesucristo, y ofrezco sus dolores, heridas y la Preciosa Sangre de su mano izquierda, para su caida, y destrucción.
Preciosa Sangre de mi Maestro Jesus reine en mi y en las vidas de todos los hombres. Amen. Yo les aseguro que muchos reinos del enemigo desapareceran en un parpadear de ojos. Recen esto y enseñenlo a todos los hombres, Mi Preciosa Sangre los salvara.
ORACION DIARIA POR EL BAUTISMO DE BEBES ABORTADOS
Padre Celestial, tu amor es eterno. En tu Océano de amor, salvaste al mundo a traves du tu Unico Hijo Jesucristo hecho Hombre. Ahora mira a tu Unico Hijo en la cruz, quien esta constantemente sangrando por amor de su gente y perdonando al mundo. Purifica y bautiza a los niños abortados con tu Preciosa Sangre y Agua que manaron del Sagrado Costado de Tu Hijo Jesucristo, quien colgo muerto en la cruz, para su salvación En el nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo.
Que, ellos a traves de la Santa Muerte de Cristo obtengan la vida eterna. A traves de sus Heridas, sean sanados y a traves de su Preciosa Sangre sean liberados. Para que se regocijen con los santos en el cielo. Amen.
ORACION
Oh Padre Amado y Misericordioso, conocedor de todo y Todopoderoso, el Principio y el Fin. Padre Eterno, quien creó todas las cosas. Aunque debes abandonar a tus hijos, Tu naturaleza, te lo prohibe. Mira bondadosamente a tu Hijo Jesucristo, hecho Hombre, quien vino a salvar a los hombres y a traer Tu Reino a la tierra. Te ofrecemos toda la agonia, tortura, dolores y la Preciosa Sangre de Tu Hijo Jesucristo, por la derrota de todos los enemigos de la Santa Cruz de Salvación, el anticristo y el dragón rojo, quienes estan peleando en contra de la verdad ahora y en el fin del mundo. Que ellos, a través de la Preciosa Sangre de Nuestro Redentor y su último suspiro en la tierra, desaparezcan como espuma expuesta bajo el sol, que Tu Reino llegue rópido a la tierra. Amén. Preciosa Sangre de Jesucristo, venga Tu Reino.
ORACION POR LA FORTALEZA PARA SOPORTAR LA SEVERA CONDENA VENIDERA
Padre Amoroso y misericordioso, Tu deseo es que, todos seamos salvados. Bondadosamente mira a tu despreciado y condenado Hijo; quien sufrio muchas torturas y continúa sufriendolas a través del pecado de tu gente. Mira y ve qué pecado ha cometido Tu Unico Hijo, hecho Hombre. Yo te ofrezco toda la gente que vive en éstos días de maldad y desconocimiento de Dios, todas las torturas, dolores, rechazos y humillaciones ante Ti por una Fe que dure hasta el final.
Amén. Que las torturas de Nuestro Señor aumenten nuestra fé. Preciosa Sangre de Jesucristo, sálvanos. Mis hijos, aprendan esta oración y recénla siempre especialmente durante la hora de los jucios. Hagánla saber a todos los hombres. Hijos, permanezcan fieles a Mi.
ORACION PARA QUE LA NUEVA ISRAEL RECONOZCA EL PRECIO DE LA REDENCION
Oh, Dios de todas las cosas, ten misericordia de nosotros y vuelve hacia nosotros tus ojos, y muéstranos la luz de tu piedad, infunde tu temor en las naciones, que no han pensado en buscarte, a fin de que entiendan que no hay otro Dios sino Tu. Y pregonen tus maravillas. Levanta Tu brazo contra las naciones extrañas para que experimenten Tu poder.
Porque asi como a la vista de sus ojos demostraste en nosotros Tu santidad, asi también a nuestra vista muestres en
ellos tu grandeza; a fin de que conozcan, como nosotros hemos conocido. Oh, Señor, que no hay otro Dios fuera de Ti.
Renueva los prodigios y haz nuevas maravillas. Glorifica tu mano y tu brazo derecho. Despierta y ten Misericordia de nosotros. Manda a tul adversario a los pies de la santa cruz de tu Hijo.. Acelera el fin y ocupate del tiempo, porque quien te dirá a Ti: Que haces Tu? Que Jesús disponga de ellos según su infinita bondad y misericordia los que tanto maltratan a Tu pueblo. Que bajen las cabezas los príncipes del enemigo, los cuales dicen: No hay otro fuera de nosotros. Reune todas las tribus de Jacob, para que puedan tener su heredad como en los tiempos antiguos. Apiádate de Tu pueblo que lleva Tu nombre, y de Israel, a quien has tratado como primogénito tuyo. Apiádate de Jerusalen, ciudad que has santificado, ciudad en la que tienes Tu reposo. Llena a Sion de tus palabras inefables, y aTu pueblo de Tu Gloria. Da testimonio en favor de la primera de Tus obras, y cumple la profesía hecha en Tu Nombre. Remunera a los que tienen esperanza en Ti; a fin de que se vea la veracidad de tus profetas; y oye las oraciones de tus siervos. Conforme a Tu beneplácito hacia Tu pueblo, y conozcan todos los confines de la tierra que Tu, Señor, eres Dios desde toda la eternidad.
Amén.
ORACIÓN DE SACRIFICIO
Querido Jesús, a través del inmaculado corazón de maría, acepta hoy todos mis sacrificios de pensamiento, palabra y obra, en unión con tu santa pasión y los siete dolores del corazón de nuestra madre bendita, para el fortalecimiento de la iglesia. Amén.
ORACIÓN AL SEÑOR DEL HOSPITAL
Padre mío del hospital, cristo santo y milagroso, pues eres tan poderoso, líbranos de todo mal: de robos en el camino real, de pleitos y heridas mortales y de bravos animales. En montes cerros y lomas por las llagas de tus manos y tus ojos sacrosantos, tú me librarás de espantos, de brujos y hechiceros. En los fuertes aguaceros, de rayos y torbellinos y de los malos vecinos. Que intenten hacerme mal, padre mío del hospital, la peste aleja de mí, pues aunque ya te ofendí por la llaga del costado, haz que no muera en pecado; por las llagas que aquél clavo hizo en tus sagrados pies, tu santo auxilio me des, por tu santísima cruz, mi dulcísimo Jesús; por tu sagrada corona, haz que en la última hora, cuando a juicio sea llamado, reciba ya confesado la sagrada comunión; échame tu bendición, padre mío del hospital; y en mi vida temporal auxíliame de tal suerte que al fin consiga ir a verte, a la patria celestial, amén.
ORACIÓN DE AMOR
Querido Jesús, a través del inmaculado corazón de maría, remueve de mí todo egoísmo de pensamiento, palabra y obra.
Infunde en mi corazón, querido Jesús, un profundo y constante amor por todo lo que es santo, por la trinidad santísima, por la iglesia sobre la tierra, y por toda la gente. Ayúdame a mostrar este amor a todos aquellos con los que tenga contacto el día de hoy. Amén.
ORACIÓN AL AMOR SANTO
Querido Jesús, a través del inmaculado corazón de tu madre, perfeccióname este día en el amor santo. Mantenme consciente que cada pensamiento, palabra, o acción, debe venir y llevar hacia el amor santo. Por medio de éste amor, llévame por el camino de la santidad para que amando a Dios y a mi prójimo, pueda alcanzar la santa perfección. Te pido esto en tu nombre señor Jesucristo. Amén.
ORACIÓN DE CONFIANZA
Querido Jesús, enséñame a confiar sólo en tu poder, en el de tu padre y en el del espíritu santo. Te entrego mi voluntad.
En esta entrega acepto que tu gracia controle el futuro. Entiendo que tu me amas y quieres solo mi bien. Mi salvación.
Decido vivir en el presente y esperar lo que tu hayas planeado para mí en el futuro. Confiaré en tus planes y en tu divina voluntad para mí. Amén.
ORACIÓN DE HUMILDAD
Querido corazón de Jesús, recrea en mí este día un corazón humilde. Permite que cada uno de mis pensamientos, palabras y obras sean para tu mayor honor y gloria, nunca para mí. Muéstrame las áreas de orgullo en mi vida y ayúdame a vencer mi soberbia. Te lo pido en tu santo nombre señor Jesús. Amén.
ORACIÓN A MARÍA REFUGIO DEL AMOR SANTO
María, Protectora de la Fe, ampara mi fe en Tu Inmaculado Corazón, Refugio del Amor Santo. En el refugio de Tu Corazón y unido al Sagrado Corazón de Jesús, Tu Hijo, protege mi fe de todo mal. Amen
LLAVE AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
Oh maría, protectora de nuestra fe, escucha nuestra oración y pide a tu amado hijo que reciba nuestra fe en sus manos sagradas. Pídele que esconda nuestra fe en sus llagas y la proteja de todo mal. Amén.
ORACIÓN DE PROTECCIÓN CONTRA EL ORGULLO INTELECTUAL
Jesús, líbrame siempre del orgullo intelectual. Es una actitud que da como frutos el fariseísmo, el amor por la opinión propia y un espíritu obtuso. En toda forma y área de mi vida, ayúdame a ver que todas las cosas proceden de la voluntad del padre. Amén.
ORACIÓN DE SANACIÓN ESPIRITUAL
Querido corazón de Jesús, ten misericordia de mí. Soy un pecador, soy orgulloso y también soy envidioso. Te ruego, corazón de Jesús, que me laves de todas mis equivocaciones y que me hagas nuevo otra vez ante tus ojos. Llévame a descansar en tu sagrado corazón, que pueda vivir este día en paz y amor. Protégeme de todo mal con tu preciosísima sangre. Amén.
ORACIÓN A SAN JOSÉ
Oh San José, cuya protección es tan grande, tan poderosa y eficaz ante el trono de Dios, en vuestras manos entrego todos mis intereses y mis deseos. O San José, asistidme con vuestra poderosa intercesión. Obtened para mí, de vuestro Divino Hijo, Nuestro Señor, todas las bendiciones espirituales que necesito. A fin de que, habiendo conseguido, aquí en la tierra, la ayuda de vuestro poder celestial, pueda ofrecer mi gratitud y homenaje, al Padre más Amoroso. O San José, nunca me cansaré de contemplaros con el Niño Jesús dormido en vuestros brazos. No me atrevo a acercarme mientras que el Niño reposa sobre vuestro corazón. Abrazadle fuertemente en mi nombre; y de parte mía, besad su fina y delicada Cabecita. Luego, suplicadle que me devuelva ese beso a la hora de mi último suspiro. San José, patrón de los moribundos, rogad por nosotros. Amén.
ORACIÓN DE SUMISIÓN AL AMOR DIVINO
Querido Jesús, fija mi corazón junto con tu sacratísimo corazón en la cruz. Ayúdame a morir al mundo como tú lo hiciste.
Haz mi corazón insensible a las flechas del difamador y a las falsas acusaciones.
Toma mi corazón y todas sus emociones y sumérgelo en la llama del amor divino, llama de tu corazón. Ahí protégeme de lo atractivo del mundo. Preserva en mi corazón todo lo que es agradable a ti, y saca lejos de él cualquier seducción de satanás. Amén.
ORACIÓN PARA EL AMOR SANTO Y PARA LA SANTA HUMILDAD
Divino corazón de Jesús, en este momento presente ayúdame a vivir más profundamente en el amor danto y en la santa humildad. Dame la gracia y el coraje de profundizar dentro de mi corazón para ver donde estoy fallando en estas virtudes. Yo sé que solamente al superar estas fallas puedo llegar más profundamente a los aposentos de tu divino corazón, suplico tu fortaleza para perfeccionar estas virtudes. Amén.
ORACIÓN AL DOLOROSO SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Querido doloroso sagrado corazón de Jesús, humildemente te pedimos una infusión de gracia sobre el corazón del mundo. Sagrado aposento del amor divino, vuelve a dirigir la libre voluntad para elegir el amor santo sobre el odio.
Escucha la urgencia de toda la humanidad y ayúdanos a evitar la guerra, el terrorismo, y los crímenes contra la vida.
Conviértenos en tus emisarios del amor divino. Amén.
ORACIÓN DE ENTREGA
Queridos corazones unidos de Jesús y maría, deseo rendirme al amor santo y divino en todas las cosas, de todas las formas y en cada momento presente. Envíenme la gracia para que pueda hacerlo. Ayúdenme mientras intento responder a esta gracia. Sean mi protección y mi provisión. Lleven su reino a mi corazón. Amén.
ORACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y AL DOLOROSO CORAZÓN DE MARÍA
Querido sagrado corazón de Jesús, y doloroso corazón de maría, les doy todo mi corazón, cada alegría y cada dolor, cada iniquidad y todos los méritos que encuentren en él el día de hoy. Les ofrezco mi deseo de ser su víctima de amor. Con este deseo vean mi confianza en su voluntad para mí y permitan que esta confianza los consuele. Amén.
ORACIÓN DE PAZ
Padre celestial, creador de todo lo que es bueno, toma dominio sobre mi corazón. Rindo a ti cada carga y cada cruz.
Toda gracia y cada virtud que pueda tener. Perfecciona mi corazón a través de tu divina voluntad. Concédeme una sumisión pacífica a tu voluntad en todas las cosas. Amén.
ORACIÓN ECUMÉNICA POR LA PAZ
Padre celestial, vuelve tu mirada benevolente hacia nosotros. Acomoda a toda la gente, a todas las naciones, en tu abrazo paternal. Inspira a todo corazón a vivir de acuerdo al amor santo, porque éste es el camino de la verdadera paz.
DEVOCIÓN AL DOLOROSO E INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María, habitación pura y santa! Cubrid mi alma con vuestra protección maternal.
Por este medio permaneceré fiel a la voz de Jesús, y mi alma podrá corresponder a Su Amor, y obedecer Su Divina Voluntad. O Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, vuestra participación de Co-Redentora. Con este recuerdo, viviré íntimamente unida a vuestro Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de Vuestro Divino Hijo. Por los méritos de vuestras virtudes y angustias, clavadme a este Divino Corazón.
Protegedme ahora y siempre. Amén.
LA SANTA FAZ DE JESÚS
O Jesús, en Vuestra amarga Pasión habéis sido el "Reproche de los Hombres y el Hombre de Dolor". Venero Vuestra Santa Faz en la cual ha resplandecido la belleza y mansedumbre de Vuestra Divinidad. En esas facciones tan desfiguradas, reconozco Vuestro Amor infinito, y anhelo amaros y haceros amar . ¡Concededme la dicha de contemplar Vuestra gloriosa Faz en el Cielo! Amén.
ORACIÓN A LA SAGRADA CABEZA DE NUESTRO SEÑOR
SABIDURIA de la Sagrada Cabeza, guiadme en todos mis pasos. O Amor del Sagrado Corazón, consumidme en Vuestro fuego. Rezar tres Glorias en honor de la Divina Voluntad, Memoria y Entendimiento. ¡O sitio de la Divina Sabiduría, Guía poderosa que gobernáis todos los movimientos y todo el Amor del Sagrado Corazón! Que seáis reconocida por todos los entendimientos, amada por todos los corazones, y alabada por todas las lenguas, ahora y siempre.
LETANÍA A LA SAGRADA CABEZA DE JESUS
Señor, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Jesús, escúchanos.
Dios, Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Sagrada Cabeza de Jesús, formada por el Espíritu Santo en el Seno de la Virgen María, "GUIANOS EN TODOS NUESTROS PASOS."
(Después de cada invocación se dice: "GUIANOS, etc.)
Sagrada Cabeza de Jesús, sustancialmente unida al Verbo Divino, Sagrada Cabeza de Jesús, templo de la Sabiduría Divina,
Sagrada Cabeza de Jesús, centro de la Luz Eterna,
Sagrada Cabeza de Jesús, sagrario del conocimiento divino, Sagrada Cabeza de Jesús, salvaguardia contra el error,
Sagrada Cabeza de Jesús, Sol luminoso del Cielo y de la Tierra.
Sagrada Cabeza de Jesús, tesoro de la ciencia y promesa de la fe, Sagrada Cabeza de Jesús, radiante de Belleza, justicia y amor, Sagrada Cabeza de Jesús, repleta de gracia y de verdad, Sagrada Cabeza de Jesús, vivo testimonio de la humildad,
Sagrada Cabeza de Jesús, reflejo de la Majestad Infinita de Dios, Sagrada Cabeza de Jesús, centro del universo,
Sagrada Cabeza de Jesús, objeto de la satisfacción de Dios Padre, Sagrada Cabeza de Jesús, donde ha reposado el Espíritu Santo, Sagrada Cabeza de Jesús, circundada de gloria en el Monte Tabor, Sagrada Cabeza de Jesús, que no tuvo donde descansar aquí en la tierra, Sagrada Cabeza de Jesús, consolada por la fragante unción de Magdalena, Sagrada Cabeza de Jesús, bañada de sudor sangriento en Getsemaní, Sagrada Cabeza de Jesús, que ha llorado por nuestros pecados, Sagrada Cabeza de Jesús, coronada de espinas,
Sagrada Cabeza de Jesús, ultrajada por los oprobios de la Pasión, Sagrada Cabeza de Jesús, consolada por el amoroso gesto de Verónica,
Sagrada Cabeza de Jesús, inclinada hacia el mundo terrestre que fue redimido al momento de la Muerte en el Calvario, Sagrada Cabeza de Jesús, Luz de cada ser humano nacido en la tierra,
Sagrada Cabeza de Jesús, Guía y esperanza nuestra,
Sagrada Cabeza de Jesús, que conoce todos nuestras necesidades, Sagrada Cabeza de Jesús, que nos concede todo género de gracia,
Sagrada Cabeza de Jesús, que gobierna todos los movimientos del Sagrado Corazón, Sagrada Cabeza de Jesús, que deseamos adorar y ensalzar en todo el mundo, Sagrada Cabeza de Jesús, que conoce todos los secretos de nuestros corazones, Sagrada Cabeza de Jesús, que embelesa a todos los ángeles y santos,
Sagrada Cabeza de Jesús, que esperamos un día contemplar a cara descubierta para simepre, Dulcísimo Jesús, adoramos Vuestra Sagrada Cabeza y nos entregamos rendidamente a todos los decretos de Vuestra Sabiduría infinita.
ORACIÓN A JESÚS CRUCIFICADO
¡oh mi amado y buen Jesús! Postrado en tu santísima presencia, te ruego, con el mayor fervor, imprimas en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad, verdadero dolor de mis pecados y propósito firmisissimo de enmendarme; mientras que yo, con todo el amor y, con toda la compasión de mi alma, voy considerando tus cinco llagas, teniendo presente, lo que dijo de ti, oh buen Jesús, el santo profeta David: "han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden contar todos mis huesos."
ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE
Y tu, madre guadalupana, en tierra mexicana, que de dios del enojo aplacas, a tus hijos de pecado sacas, y al enfermo dejas sano, da, por tu amado Juan diego, a nuestras almas sosiego, y tras esta vida azarosa por pistas terrenales te hallemos bondadosa y con cariños maternales al concluir nuestro vuelo final desde este aeropuerto mortal hasta el suspirado terminal de tepeyac celestial, donde, por toda un eternidad, junto a la augusta trinidad, te contemplemos y te amemos, sin temor ya de que te dejemos, amen, aleluya.
ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO PARA ADQUIRIR EL SANTO BALANCE Señor concédeme:
-La serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar -El valor para cambiar aquellas que puedo
-Y la sabiduría para conocer la diferencia.
Oh Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo, inspírame siempre:
- lo que debo pensar, - lo que debo decir, - como debo decirlo, - lo que debo callar, - lo que debo escribir, - como debo de obrar.
Para procurar vuestra Gloria, el bien de las almas y mi propia santificación. Espíritu Santo ilumina mi entendimiento y fortifica mi voluntad. Señor dame el balance divino en mi vida. Gloria a ti Señor.
ORACIÓN PARA ALCANZAR LA HUMILDAD (SANTA TERESA DE LISIEUX)
Jesús, cuando eras peregrino en nuestra tierra, Tú nos dijiste: Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y vuestra alma encontrará descanso. Mi alma encuentra en Ti su descanso al ver cómo te rebajas hasta lavar los pies a tus apóstoles. Entonces me acuerdo de aquellas palabras que pronunciaste para enseñarme a practicar la humildad: Os he dada ejemplo para que lo que he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis. El discípulo no es más que su maestro... Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica. Yo comprendo, Señor, estas palabras salidas de tu corazón manso y humilde, y quiero practicarlas con la ayuda de tu gracia.
Te ruego, divino Jesús, que me envíes una humillación cada vez que yo intente colocarme por encima de las demás. Yo sé bien Dios mío, que al alma orgullosa tú la humillas y que a la que se humilla le concedes una eternidad gloriosa; por eso, quiero ponerme en el último lugar y compartir tus humillaciones, para tener parte contigo en el reino de los cielos.
Pero Tú, Señor, conoces mi debilidad. Cada mañana hago el propósito de practicar la humildad, y por la noche reconozco que he vuelto a cometer muchas faltas de orgullo. Al ver esto, me tienta el desaliento, pero sé que el desaliento es también una forma de orgullo. Por eso, quiero, Dios mío, fundar mi esperanza sólo en Ti. Para alcanzar esta gracia de tu infinita misericordia, te repetiré muchas veces: ¡Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo!
ORACIÓN DEL SANTO SUDARIO
Señor Dios que nos dejaste las señales de tu Pasión en la sábana santa, en la cual fue envuelto tu cuerpo santísimo cuando por José fuiste bajado de la cruz: concédenos, piadosísimo Señor, que por tu muerte y sepultura seamos llevados a la gloria de la resurrección, donde vives y reinas con Dios Padre en unidad del Espíritu Santo Dios por todos los siglos.
ORACIÓN A LA LLAGA DEL HOMBRO DE JESUCRISTO
Oh amado Jesús, manso Cordero de Dios, a pesar de ser yo una criatura miserable y pecadora, te adoro y venero la llaga causada por el peso de vuestra cruz que abriendo vuestras carnes desnudó los huesos de vuestro hombro sagrado y de la cual vuestra Madre Dolorosa tanto se compadeció. También yo, oh carísimo Jesús, me compadezco de Vos y desde el fondo de mi corazón te glorifico y te agradezco por esta llaga dolorosa de vuestro hombro en la que quisiste cargar vuestra cruz por mi salvación. Ah! por los sufrimientos que padeciste y que aumentaron el enorme peso de vuestra cruz, ruégote con mucha humildad, ten piedad de mí pobre criatura pecadora, perdonad mis pecados y conducidme al cielo por el camino de la cruz.
Se rezan siete Avemarías y se agrega:
Madre santísima imprime en mi corazón las llagas de Jesucristo crucificado...
Oh dulcísimo Jesús, no seas mi juez sino mi salvador...
ORACION PARA LA LIBERACION
Señor, Tu eres Dios todo poderoso y Eterno, Señor tu eres nuestro Padre. Te rogamos, que por la intercesión de los Arcángeles San Miguel, San Gabriel y San Rafael, liberes a todos nuestros hermanos y hermanas que están envueltos o atados con cualquier maleficencia del enemigo. Les pedimos a los Santos del cielo que vengan en nuestra ayuda.
De toda ansiedad, tristeza u obsesión, te suplicamos, libéranos Señor.
De todo odio, fornicación o envidia, te suplicamos, libéranos Señor.
De pensamientos de celos, rabia, o muerte, te suplicamos, libéranos Señor.
De pensamientos de suicidio y aborto, te suplicamos, libéranos Señor.
De alcoholismo y drogadicción, te suplicamos, libéranos Señor.
De todo pecado relacionado con el sexo, te suplicamos, libéranos Señor
De toda división en nuestra familia, o de cualquier relación perjudicial o dañina, te suplicamos, libéranos Señor.
De todo hechizo, maleficio, brujería, o todo lo relacionado a lo oculto, te suplicamos, libéranos Señor.
Señor tu que nos dijiste “la paz os dejo, la paz os doy” te pedimos que por la intercesión de Nuestra Santísima Madre, nos liberes de toda acechanza del demonio y podamos gozar siempre de tu paz. Por Jesucristo, Nuestro Señor, Amen.
ORACION PARA LA SANACION INTERIOR
Señor Jesucristo, tu viniste a sanar nuestras heridas y nuestros corazones. Te suplico Señor, sanes todos los tormentos que causan ansiedad en mi corazón; te ruego sanes todo lo que me hace pecar. Te ruego, ven a mi vida y sáname de
todos los daños sicológicos que tuve en mi niñez y todas las heridas que he sufrido a través de mi vida. Señor, tu conoces todos mis sufrimientos, te los entrego todos, y por los meritos de tu cruz y por la lanza que atravesó tu corazón, tómalos Señor y sáname. Sana el dolor de mi memoria, para no volver a pensar en todas esas cosas que me causan mucha pena y ansiedad. Sáname Señor, de toda maldad que procede del enemigo y que están arraigadas en mi vida.
Quiero perdonar a todas aquellas personas que me han ofendido, sobre todo aquellas personas a las que se me hace más difícil perdonar. Tú que viniste a perdonar los corazones de tus siervos, perdóname a mi Señor. Sáname Señor, de aquellas heridas que llevo en lo más profundo de mi corazón y que por esta razón me causan enfermedades físicas. Te doy Señor mi corazón, tómalo, purifícalo y dame los sentimientos de tu Divino Corazón. Ayúdame a ser humilde y manso de corazón. Sáname Señor, del dolor causado por la muerte de mis seres queridos, pues me causan opresión.
Concédeme la gracia de volver a sentir paz en mi corazón y gozo en saber que Tú eres la Resurrección y la vida. Hazme un verdadero testigo de tu Resurrección, victorioso sobre el pecado y la muerte y ser tu presencia viva entre nosotros.
Amen.
EN ACCIÓN DE GRACIAS
Te damos gracias por todos tus beneficios, Dios todopoderoso, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
COMUNIÓN ESPIRITUAL
Creo, Señor Jesús, que estás presente en el Santísimo Sacramento. Me pesa de verdad haberte ofendido. Te amo sobre todas las cosas, y deseo con ardor recibirte, pero ya que no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Quédate conmigo y no permitas que jamás me aparte de ti.
JACULATORIAS
¡Dios mío, y todas mis cosas!
Jesús, manso y humilde de corazón, haced mi corazón semejante al vuestro.
¡Jesús mío, misericordia!
¡Dulcísimo Jesús! no seas mi Juez, sino mi Salvador!
¡Jesús, María y José!
Dulce Corazón de María, sed mi salvación.
ORACIÓN A SAN BERNARDO
Acuérdate, oh purísima virgen maría, que jamás se ha oído decir que ninguno que haya recurrido a ti en busca de tu protección, implorado tu ayuda y buscando tu intercesión haya sido abandonado por ti. Animados por esta confianza, acudimos a vos, oh virgen de las vírgenes, mi madre. A ti voy, ante ti me postro yo pecador, arrepentido de mis pecados.
Oh madre del verbo encarnado, no deseches mis peticiones, sino escúchalas y atiéndelas en tu bondad, amen.
OFRECIMIENTO DE LOS HOGARES A MARÍA, REFUGIO DEL AMOR SANTO
María, mi madre, mi fortaleza, refugio del amor santo, santifica ésta casa a través del amor santo. Abre el corazón de cada uno de los que habitan aquí a la santidad. Guíanos a través del camino del amor santo. Vence sobre todo mal, aún si es una fuerza desconocida dentro de estas paredes, un hábito seductor, o algún apego voluntario que hayamos escogido nosotros mismos. Haz de esta casa un santuario del amor santo. Amén.
GLORIA A JESÚS Y A MARÍA
"Yo, María Virgen, Sierva de Dios, Nuestro Señor, y humildísima Madre de Jesucristo, Hijo de Dios Todopoderoso y Eterno, saludo a todos los que habitan en Mesina. A todos les deseo salud y bendición en Nuestro Señor. Ya habéis aprendido algo de los embajadores que se os han enviado, y habéis recibido el Evangelio, reconociendo que el Hijo de Dios se hizo Hombre, y que sufrió Su Pasión y muerte por la salvacion del mundo. También habéis aprendido que El es el Cristo y el verdadero Mesías. Haced esfuerzos de perseverar, os suplico. Y mientras tanto, os prometo a vosotros y a toda vuestra posteridad, Mi asistencia en la presencia de Mi Hijo." "María, Virgen, humildísima Sierva de Dios"
ACTO DE CONTRICIÓN
O Dios mío, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; que por mis pecados he merecido las penas eternas del infierno. Sobretodo, porque Os he ofendido, Dios mío, que Sois sumamente bueno, y merecéis todo mi amor.
Firmemente propongo con la ayuda de Vuestra gracia, confesar mis pecados, hacer penitencia, evitar la próxima ocasión del pecado, y enmendar mi vida. Amén
SALVE REGINA
¡Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida y dulzura, esperanza nuestra, Dios te salve! A ti llamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea, pues, Señora, abogada nuestra! Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡O clemente, O piadosa, O dulce Virgen María! Amén.
CADENA DE LA LEGIÓN
Antífona - ¿Quién es ésta que viene como la aurora, bella como la luna, resplandeciente como el sol, terrible como un ejército en orden de batalla?
Mi alma glorifica al Señor.
Y Mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.
Porque ha puesto los ojos en la bajeza de Su esclava; por tanto, ya desde ahora Me llamarán bienaventurada todas las generaciones.
Porque El que es Todopoderoso ha hecho grandes cosas en Mí, cuyo nombre es santo.
Y su misericordia es de generación a generación, a los que le temen. Hizo alarde del poder de su brazo; deshizo las miras del corazón de los soberbios.
Derribó del solio a los poderosos y ensalzó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos los despidió sin nada.
Acordándose de su misericordia, acogió a Israel Su siervo.
Según la promesa que hizo a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, por los siglos de los siglos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona. - ¿Quién es ésta que viene como la aurora, bella como la luna, resplandeciente como el sol, terrible como un ejército en orden de batalla?
V. - O María, sin pecado concebida.
R. - Rogad por nosotros que recurrimos a Vos.
Roguemos
O Señor, Jesucristo, Vos sois nuestro Medianero ante Dios Padre. Os habéis complacido en elegir a la Santísima Virgen, Vuestra Madre, como nuestra Medianera ante Vos, y Madre nuestra también. En Vuestra gran misericordia, Os suplicamos mirar con ojos de piedad, a todos los que se Os acercan pidiendo favores. Conceded, Señor, todo lo pedido llenando de gozo a las almas confiadas. Os lo pedimos por la intercesión de la Santísima Virgen María. Amén.
LETANÍA DE LA HUMILDAD
Jesús manso y humilde de Corazón, -Óyeme.
(Después de cada frase decir: Líbrame Jesús) Del deseo de ser lisonjeado,
Del deseo de ser alabado, Del deseo de ser honrado, Del deseo de ser aplaudido, Del deseo de ser preferido a otros, Del deseo de ser consultado, Del deseo de ser aceptado, Del temor de ser humillado, Del temor de ser despreciado, Del temor de ser reprendido, Del temor de ser calumniado, Del temor de ser olvidado,
Del temor de ser puesto en ridículo, Del temor de ser injuriado,
Del temor de ser juzgado con malicia
(Después de cada frase decir: Jesús dame la gracia de desearlo) Que otros sean más estimados que yo,
Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse, Que otros sean alabados y de mí no se haga caso,
Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil, Que otros sean preferidos a mí en todo,
Que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda, Oración:
Oh Jesús que, siendo Dios, te humillaste hasta la muerte, y muerte de cruz, para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio. Concédenos la gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de ti en el cielo.
Amén.
MAGNIFICAT
Glorifica mi alma al señor y mi espíritu se regocija en dios mi salvador. Porque ha puesto sus ojos en la bajeza de su esclava; por tanto, desde ahora me llamaran bienaventurada todas las generaciones. Porque ha hecho en mí cosas grandes el que es todopoderoso, cuyo nombre es santo. Y cuya misericordia se derrama de generación en generación sobre los que lo temen. Hizo manifestación del poder de su brazo, y deshizo las miras del corazón de los soberbios.
Derribo del trono a los poderosos y ensalzo a los humildes, colmo de bienes a los necesitados, y a los ricos despidió sin nada. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
LA FLOR DEL CARMELO
¡O bellísima Flor del Carmelo, fructífera Viña, Resplandor del Cielo, Madre singular del Hijo de Dios, Virgen siempre Pura!
Madre Santísima, después de habernos traído al Hijo de Dios, permanecisteis intacta y sin mancha alguna. ¡O Bienaventurada siempre Virgen, asistidme en esta necesidad! ¡O Estrella del Mar, auxiliad y protegedme! Mostradme que sois mi Madre.
¡O María, sin pecado concebida.
Rogad por nosotros que recurrimos a Vos!
¡Madre y Ornamento del Carmelo, rogad por nosotros!
¡Virgen, Flor del Carmelo, rogad por nosotros!
¡Patrona de los que visten el santo escapulario, rogad por nosotros!
¡Esperanza de los que mueren con el santo escapulario, rogad por nosotros!
¡San José, fiel amigo del Sagrado Corazón, rogad por nosotros!
¡San José, castísimo esposo de María Santísima, rogad por nosotros!
¡San José, nuestro gran patrón, rogad por nosotros!
¡Dulce Corazón de María, sed nuestra salvación!
SANTOS ÁNGELES
INVOCACIÓN A LOS SANTOS ÁNGELES
Queridos ángeles celestiales, todos los que habitan en el cielo y nos ayudan en la tierra, guíenos. Ministren las necesidades de toda la humanidad. Sean para nosotros un enlace entre dios y el hombre. Protejan los sagrarios del mundo como protegen nuestros corazones contra los ataques del maligno. Queridos ángeles, lleven nuestras necesidades y peticiones al cielo y déjenlas en el altar divino del sagrado corazón de Jesús. Amén.
EL ANGELUS
V. El Ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió por obra del Espíritu Santo. Dios te salve, María... Santa María...
V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve, María... Santa María...
V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros. Dios te salve, María... Santa María...