CAPÍTULO 3
EL ENFOQUE ESTRUCTURALISTA Y LA ESTRUCTURA ECONÓMICA MUNDIAL
JUAN MANUEL RAMÍREZ CENDRERO
Si la teoría económica resulta claramente insuficiente es porque ignora la estructura social \s n u i í a n M r i r s \s cambiantes
relaciones (le poder que emergen de ludo
ello. En su a t a n de asepsia doctrinaria, sus a d e p t o s e v i t a n cuidadosamente la i n f l u e n -cia de c l r m c r i l M s exotíenos. A mi jilicio. ni los elemento;-. técnicos. políticos, sociales y culturales son c MACHOS. Forman parte i n t e g r a n t e de u n sistema \ como t a l e s , t i e -nen ^ran i n f l u e n c i a en esas m u t a c i o n e s y en las contradicciones <|ue aparecen cada ve/, más en su f u n c i o n a m i e n t o .
!i.\ i h i t m s i u ( i - m i mil,)1
la cita de Raúl Prébisch que encabeza el capitulo es elocuente res-pecto al alcance y la feracidad del estructuralismo como enfoque, pero también evidencia sus (posibles) límites. Sin duda, el estruc-turalismo. y particularmente el l a t i n o a m e r i c a n o o cepalino-1, ha supuesto uno de los más vigorosos desarrollos de las ciencias sociales desde mediados del siglo XX. con gran difusión y acep-tación entre especialistas de diferentes campos e influencia sobre responsables públicos y dirigentes políticos. A su vez. el estructuralismo como enfoque metodológico, del que se deriva un método, ha sido permeable a múltiples mestizajes y versiones, y compatible con diversos aparatos teóricos que en unos casos le han dado empaque interpretativo, pero que en otros han diluido
i. "Presentación" de Raúl Prébisch en M. Bunge (1985; 10).
¿ Asmado a la Comisión Económica para América Lalinay el Caribe (Cepal) las Naciones Unidas.
'
KU carácter alternativo y su potencial critico1. Prolífica ha sido sin d u d a la porosidad del estructuralismo para combinarse y nutrirse de d iversas t radiciones teóricas como el marxismo, la escuela de la regulación o el institucionalismo, o de a p o r t a c i o n e s de los autores radicales n o r t e a m e r i c a n o s , los p o s k e \s o los neoevolucio
instas (Barcenay Prado. 2015).
A p a r t i r de t o d a s estas i n f l u e n c i a s . \ p e s a r de la heteroge neidad e n t r e lodas sus v a r i a n t e s , el estruciuralismo ha generado l u m i a s de i n t e r p r e t a r la r e a l i d a d c e o n o n i i c . i que desbordan <'"" i H-ces las angostas veredas ( p i e la i n a t r i / r n a r g i n a l i s l a i m p o n e .1 la economía más ortodoxa. Asi, los problemas económicos no son abordados a p a r t i r de la b ú s q u e d a de meras distorsiones i n d u c i d a s
l > o r políticas erróneas o imperfecciones del mercado: al c o n t r a r i o . '•!
i na I isis estructural busca i d e n t i f i c a r l o s factores endógenos, los nie carlismos de funcionamiento, los rasgos nías prrmanenles y los miecedentes y la configuración histórica cíe la r e a l i d a d analizada, incluyendo d i m e n s i o n e s como las relaciones sociales o las r x t r u c turas de poder, d o t a n d o con lodo e l l o al q u e h a c e r a n a l í t i c o de un Inerte carácter holistieo o totalizante. No obstante, este e n f o q u e
metodológico, sin d u d a poderosa n / f e r m i / i m (metodológica) al
núcleo de la e c o n o m í a c o n v e n c i o n a l , no garariti/a en si mismo una n / i r / m i f M ' n fcfinco. como sí ofrecen otras perspectivas que este MU nio libro présenla, particularmente la marxista, que. siguien-do a Kríc rlobsbawm (1917-2012), proporciona t a n t o un cuerpo V í i t i c n como un método de a n á l i s i s de la r e a l i d a d , [tero t a m b i é n un i m p u l s o emancipatorio que, al impugnar la economía c a p i t a l i s t a ,
• i i i n b e nuevas realidades (Hobsb;iwm, 1979).
A lo largo de este capítulo, por tanto, se mostrarán los f'un-l . t i n e r i t o s y variantes def'un-l estructuraf'un-lismo. así como sus princi-, > i i r contribuciones para construir perspectivas d e a n á l i s i s
.1 Tur ejemplo, en el panorama académico español, reivindicaron su adscripción estrucluralista economistas tan alejados en tantas cosas como José Luis Sanipedro(i9i7-aoi3).JuanVelarde Fuertes (n. 1947) o X«¿ Manuel Beiras
(n n,3M y '
enriquecidas ante el desafío que supone la comprensión de la lógica y la dinámica de funcionamiento de la economía mundial, i poniendo el énfasis en la principal implicación (aunque no exclusiva.) del enfoque estructuralista: la visión c e n t r o prnfr-ria. Es preciso comenzar explicitando que la proyección de formas alternativas de abordar el r e t o fiel CONOCÍ miento de la e r o -iiuiiii,! mundial (y de la realidad económica en general) parle de la identificación del gran tronco que supone la matri/ margina-lisia del análisis económico como lunilanirnlo de la "ciencia normal" en eí sentido kuhrii.nni. rs decir, "la que- utili/a la m.noria de los economistas contemporáneos, la que se enseña en la gran mayoría de los departamentos de Economía, la que
tiene como marco de referencia la mayor parte de los a r t í c u l o s \e se publican y la que inspira la mayor parle de la invesiiga
cion en este campo" (Bckcr, '¿oo^: 16). Ksla c i e n c i a nnnnni*. no ; obstante, supone el punto de partida drl d e b a t í1 metodológico en la medida en que sea, corno t a l . mas o menos asumida por las diferentes corrientes y enfoques que inundan el fia no rama del análisis económico. La identificación de la mam/ metodológica de la economía convencional es. pin l a u t o , el punió dr partida para comprender el a l c a n c e dr perspectivas ( t r o n c a s v metodo-lógicas) que busquen romper sus limitaciones \.
Es preciso asumir, necesariamente, la habitual mente incom-prcndida e ingrata larca de j u s t i f i c a r la idoneidad, incluso la utilidad, dr c a m i n o s a n a l í t i c o s que busquen a l e j a r s e de los t r a -dicionales, ya que. en palabras dr Myrdal:
[E] acoger lo que es verdaderamente útil y práctico dentro de nuestros enfoques teóricos tradicionales hacera un lado el lasi re v al mismo tiempo seleccionar lo que tiene valor de los viejos argumentos v teoremas, para adaptarlo a un diferente enfoque de los problemas económicos y
socia-I.". rs. sin embargo, una tarca difícil de llevar a calió. No e.-; mía I a rea II.MM losi/i/ríffififi v his ignorantes estos son generalmente los primen» en sucumbir a las predilecciones tradicionales o a algún.is fie sus perver-• t r i n e s |)i,|iulares. a menudo sin .siquiera conocer sus bondades ¡ntclec lualcs . |...I Ks mucho más fácil ser un conformista que un rebelde
competente (Myrdal, \*)-<>-. ¡-¿o).
I AS CARACTERÍSTICAS DEL ENFOQUE
ESTRUCTURAUSTA
Kl punto lie partida del enfoque esirm luralist.i es el concrpio de í ' s f n / r í f / n / \s implicaciones de ello derivadas para establecer una determinada mlerprctacion del fiincionamienlo de la realidad económica ni general v de la economía mundial en particular.
\\II.CI.Í)|-:MIS
II \H i i-xriuicii mi is\io
Muchos son los a n t e c e d e n t e s , algunos remólos. \s senil nales del estnichiralismo: m c i e r t o , de los esfuer/.os precurso í e s dr sir \ X i l l i a m I V l t \i iC.Ji-). considerado por Karl Marx (iHl8-iíiíJ.'i) padre dr la economía- de r'rancnjs Oiiesnav ( i f > < ) . | i — 4 } v drl proprn Marx ("su tratamiento dr lo rcommiirn \o ,ueial .se inlcgra s i n duda en una concepción global que rs la p r i m e r a \» t r a b a j a d ; , de l.i formulanoiirs rsl rurlurales dr n u e s t r a disciplina". Sampcdro y Marline/ Cortina. i«¿fnj: 44) se ¡lasará a las elaboraciones del ruso estadounidense Wassily l e o n t i f ' f (K>OÍÍ i'^í'j'- de his surcos Joban llrnrik A k r r m a n uíii)í) 10,8:4) y Cumiar Myrdal (1898-1987) o de los franceses
And re Mardial (1894-1980) y, especialmente, i rancois IVrrou\'. De ahí surgirán las primeras aproximaciones
4. El nuc-lpo (]iir i-f instituye la ceonomia normal es lo qucnims autores denominan economía estándar (Naredo. 1998). conwncional (Ramos. njHK), «raricrnica (Ix'onlict'f, itjgiy 1998) UfirfiKÍojii (l'.issc!. 1998).
- \' un .1 ti i fili<> n-|i;iMt (llsci|ili n,U' v Icoricu ríe estos \v antecedentes r-Samp<rdrn v Martínez Cortina (1969). capitulo;!, pp 44-62.
estructuralistas a la comprensión de la realidad económica. Este primer estructuralismo. radicado sobre todo en Europa, va a nutrirse y enriquecerse con aportaciones de otras perspectivas de las ciencias sociales, particularmente del insiitucionaÜsmo más audaz de John K. Galbrailh (1908-2006) o del estructuralismo marxista francés de Maurice Godelier (n. 1934).
Paralelamente a la variante europea, el estructuralismo y la proliferación del análisis estructural van a tener oí ro e p i c e n t r o en América Latina, concretamente alrededor de los trabajos de un grupo de científicos sociales como el español ( e a s l e l l u n e n s e ) José Ramón M e d i n a Ecliavarría (1903-1977)'', el c h i l e n o Aníbal Pinto Santa Cruz (1919-1996), el argentino Raúl Prébisch (1901-1986). el brasileño Celso Furtado (19:40-3004) o el mexicano Juan Noyola Vázquez (1932-1966), entre una pléyade de teóricos muchos de ellos v i n c u l a d o s ;i i n s t i t u c i o n e s como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepa!) o el Instituto Superior de Esiudos Brasileiros ( I S K B ) . Desde lósanos c e n t r a l e s del siglo XX hasta la a c t u a l i d a d , la Cepal y oirás entidades analíticas latinoamericanas se convirtieron en el principal loro i r r a -diador del análisis e s t r u c t u r a l , con hitos intelectuales que tras-cendieron el propio estructuralismo, como el propio Celso Furtado7.
A partir de esta creciente v compleja variedad de aportacio-nes, abonada y renovada hasta hoy. también se va a ir ampliando la I heterogeneidad de las concepciones del estructuralismo, que van ' a oscilar entre entenderlo como mera disciplina taxonómica e ti el ,
t>. M r d i n a K r h a v j i i la. (irccursor dr 1,1 si» ii'logia i f c l desarrollo, íur u n o di- |ns
m u r h i i - r n u n r J i t r s l r i t r l i T T u a l r s i j u r I m n - n n i i [ U r , i t > . M i i l ( i n : i r I s j i a n a como
reoiltado de l.i victoria franquista cu l.i Om-na (,'ivil.
7. 1.a génesis del ettructuraliatno latinoamericano MU d u d a se n u t r i d ilr la influencia que sobre Prébisrh. Noyola o Pinto ejercieron autores europeos c u n t í ) [nnii Maynard Kcyncs (i883 1946). Joseplí Alois Scnumpeter dHH'i 1950), Michael Kalecki (1899-1970). sir Hov Uarrod (1990-1978) o Nicbolaa k a l d u r (1908-1986). entre otros. Ue. hecho. Kaltior traíiajo. a instancias de f'rrl)isrh, como consultor para la Cepal en Santiago de Qnlc v Novóla re u i n d i «•aba la influencia de Kalecki en su pensamiento (Pérez Calciriiley.
n i . u r o de la Economía aplicada, con un carácter predominante-M i e n t e descriptivo (de sectores, países, regiones) y unos instru-MH utos específicos (estadísticos, econométricos). hasta, de modo MUS amplio y ambicioso, desarrollar el análisis estructural como un.i torma especifica de estudiar la realidad económica y social f . i s i articulada) que dará lugar a un método-denominado históri-i u estructural— aplhistóri-icable al conjunto de la dhistóri-ischistóri-iplhistóri-ina económhistóri-ica es decir, como enfoque metodológico-- y no. por tanto, como mera subdisciplina en ella i n s e r t a . Fsta u l t i m a aproximación es la <]ne. por más enriqueeetíora. es atiali/ada en este capítulo.
Kl, CONCEPTO DE ESTRUCTURA Y SUS RASGOS
l'.l aspecto clave del enfoque estructunilista es el concepto de rs/riicíura, cuy;* definición precisa no es tarea fácil. Se t r a í a , cu p r i m e r lugar, de un término con muchas y variadas acepciones v. en segundo lugar, de un concepto utilizado jr significado en m u l l i (iles d i s c i p l i n a s c i e n l i f i c a s . como la biología, las r n a l c m a l i c a s , la antropología, la lingüística, la filosofía o. por supuesto, la econo mía". Así, en efecto, se ha u l i l i / a d o con contenidos muy distintos, ilil'icilcs de precisar v difusamente delimitados. Como ejemplos « l e esa p o l i s e m i a recordemos q u e est niel u n í . según los contextos o situaciones, puede hacer referencia al estado de las proporciones \e las relaciones de un conjunto, o a las relaciones enlre las pai-tes de un conjunto y las parpai-tes y el todo, o a c i e r t a c s i a h i l i d a d cillas relaciones de c o n j u n t o . Ksln l,i hace sin d u d a u n a e x p r e s i ó n que.
-8. La indagación rn los orígenes y contenidos conceptuales del término estructu ra excede las pretensiones de este capitulo, para lo cual puede consultarse Ber/.osa (1995) y Sampedroy Martille?. Cortiña(i973) Enire los antecedentes,
desde diferentes ámbitos, de la idea de estructura deben mencionarse Francoís Quesnayy Karl Marx, en el análisis económico. Glaude [.évi - Si ranss (1908 2009) en la antropología. Jean l'iaget (1896-1980) en la psicología y la pedago gia. Ferdinand de Saussure (1857-1913) en la lingüistica o Louis Althusser (1918-1990) en el pensamiento político y la filosofía.
con frecuencia, se usa mucho más de modo ambiguo, polivalente o socorrido que como un concepto plenamente precisado y delimi-tado, esto es. con un contenido fijado conceptualmente.
Una aproximación inicial, no obstante útil. la encontramos en el
Diccionario de la Real Academia Española (DRAE. «3a edición, -¿014)
cuando habla de estructura, en sus dos primeras acepciones, romo la "disposición o modo de estar relacionadas las distintas partes de un conjunto" y de la "distribución y orden de las partes importantes de un edificio". El origen etimológico del término n - m h e a la expresión huma sfnn.í. reunión ordenada de un montón de cosas", y ;il verbo
stmere. "construir" (Ber/osa. 1995), de donde sin duda pueden
ex-traerse elementos útiles para u n a precisión c o n c e p t u a l . Con la hilen eion de profundizar en la caracicn/ación del concepto, se sintetizan a continuación aquellos rasaos que se lian atribuido a la estrueliira.
i. Un p r i m e r ras^o q u e d a recogido en definiciones como la del sueco Johann Akerman cuando explica que el eoncrpio de estruc-t u r a se refiere a "la relación enestruc-tre las parestruc-tes de una sociedad" v también a "la relación e n t r e esas partes y la t o t a l i d a d de la socie-dad" (Akerman, 1962). Esto supone que c u a l q u i e r realidad (social o natural) constituye una t o t a l i d a d que es más que la suma de sus partes'', al tener propiedades de c o n j u n t o d i s t i n t a s de la mera agregación de las p r o p i e d a d e s i n d i v i d u a l e s de los elementos, ya que la pertenencia a un conjunto más amplio y el lugar que en el se ocupe, asi corno las relaciones con ( t i r a s partes, imulifica la natu-raleza de cada uno de los componentes111, K n o V í m i l i v a . "una
'). Ksl.i s i j ; m l i c j .isumn Lis i l i l ' i i - u l t . n l r s ;i¿;r<-j>;iliv;is I J I K - t i » i r , i . i n x v !;i <-¡- mu ConvtnciOIlll 1.a cromnm;! n m i n l i a l tm es l,i .ii¡ri-u.iriui] < ! < • Lis r n u m m i . i s nacionales; un sri lor i m r s í a rncr.i s m r > ; t i l V l,isriii|iivs;is | H r - i ' i m " > . i I mriv,i<|i> MU <^ la simia (ii- los consumidores.
i I ii rs|c incnli), MTia ¡nsulinrrirr definir un matnnioiniM i mío un par de prisnn.ix i>un;i pareja, jn que k> sustantivo es b relación que tienen entres! \! hig.n d r i . n t j
miembro en el seno del matrimonio. Si ñu si-es^rn tiran eso* cruciales aspectos,
l.i definición valdría tanto ¡MM u n matrimonio como para una pareja de la Guardiji (¡¡vil. siendo ostenaihtes l;t.s i l i t V n - m >as entre ambas r<-;ilnl;Hcs, -mu cu d caso en que esluvieran < Dni¡n!c>i.is |nir lus JIHSHKI-. i m l n uluns < ¡PI-IISCIIIOS ni <•! c¿isn ilc dos números de la Guardia Civil (juc. ademas, estuvieran r.is;i<los>.
•
i'Kiructura ofrece un carácter de sistema", por lo que "consiste en e l e m e n t o s tales que una modificación de cualquiera de ellos aca-rrea una modificación de todos los demás" (Lévi-Strauss, 1968: ^tojj). En esto reside el carácter hvltstim c interdependientc de la H a l i d a d . rasgo esencial cuya estruciura t i e n e que poner de m . i n i t i e s t o ; es decir, que la realidad es una totalidad mucho más . miipleja que la suma de sus partes en la medida en que
lasreío-nnnes entre sus rlrincnt»* consl i t u t i v o s . asi como la /KI.SICION de
i . n í a uno de e l l o s , e s i a b l e c e n la nal u raleza de esa compleja reali-«l.id. \o pueden ser comprendidas p l e n a m e n t e (cada una de las parles), por t a n t o , en 1'uneioii de la p o s i c i ó n y la relación con rl c o n j u n t o .
.' KM segundo lugar, d u l a cst nielura nene un alio grado deeslabi-I n l a d v fX'ntKincncai. di' mantenimiento a largo pla/o, de ahí la dicotomía estructura WTSUS coyuntura y. por tanto, análisis estruc i u ral versiix a n á l i s i s c o v u n t u i a l . Ksto significa que las relaciones e ni re las parí es consli tuve r i l e s de una realidad, la posición de eaila una de ellas, los rasgos mas determinantes del conjunto... no son i i i e r a m e i i l e episódicos o circunstancíales, ni Fluctuantes en el i ir ñipo, sino quepT/n<i rieren <i li> lui^o ilc un f>fn<><{<> i/c firman su I i • l e n t e t n e n t e relevante.
.1. En tercer lugar, además del cara éter holístico e
interdependien-le e n t r e sus partes. ;IM como su a l i o grado de p e r m a n e n c i a , una e s i r u c l u r a expresa una dinamira concreía evolutiva a lo largo del i i e m p o . ijiie va expresando una modificación paulatina, g r a d u a l , i l e los rasgos de la realidad (lo que podríamos denominardtruiíni MI estructural). Asi, la estructura debe reflejar que una realidad cualquiera está en constante evolución y transformación. Ese movimiento transformador responde a una lógica interna, es decir, es aulorregulado en función de las contradicciones internas v las formas de superarlas (de ahi también el carácter dialéctico de la realidad que debe reflejar su estructura), lo que se manifiesta en
unas leyes concretas resultado de una lógica de funcionamiento (que expresa criterios, objetivos, sentido ú l t i m o ) a p a r t i r de la cual la estructura se reproduce. Asi, a medida que se de esa reproducción, van evolucionando los elementos, su posición y las relaciones entre ellos y, en d e f i n i t i v a , cambiando la propia estructura hasta ser sustituida por otra (proceso de c a m b i o es-tructural).
Todos estos aspectos (totalidad, chímenlos, relaciones, posi-ción, permanencia, dinámica) se. reflejan perfectamente en la reflexión de Vidal Villa y Martínez Peinado (2000: 11) cuando se refirieren a la noción de estructura en anatomía para el caso del cuerpo humano:
['n t ( i d o (H cuerpo), unos elementos (losórganos, el cuerpo. la* < \ r e m i -da des, fie.), una posición (la que corresponde y no otra: to-das l;is parles riel fiicrf)o h u m a n o puestas en una estameña no son el cuerpo humano). unas relaciones (las que vinculan a cada elemento entre si) y un proceso de cambio (el cuerpo humano se reproduce y evoluciona desde el feto hasta el cadáver: siempre es cuerpo humano, pero cambia sin rompersu • estructura).
Por tanto, a partir de los elementos mencionados ( t o t a l i d a d , elementos, relaciones...) es como se construye y se d i f e r e n c i a el
enfoque estmcturalista, enfoque cuyo desarrollo y aplicación es
compatible y puede requerir de diferentes métodos y técnicas de investigación. En otras palabras, el enfoque estructuralista no presupone un único procedimiento de investigación o análisis, ni genera una única aproximación teone;i. De hecho, aunque con frecuencia se habla tanto de método estructural como de enfoque estructuralista, no siempre están claras, no obstante, las diferen-cias entre método y enfoque. El método hace referencia al proce-dimiento regular, explícito y repetiblr para lograr algo; es decir, el método es el procedimiento para cumplir la finalidad en una determinada disciplina, mientras que el enfoque es la perspectiva
70
tic análisis adoptada, es la manera de observar el objeto de análisis
1 H n n á n d e z S a m p i e r i y otros, 2000; Pizarro, 1998; Ramos, 2005).
I n efecto, como recoge Ramos (1988: 119):
< I método se refiere a los pasos o etapas necesarios para alcanzar una finalidad, mientras qnr el e n f o q u e se refiere al conjunto de principios <|ui encauzan la observación del segmento del m u n d o de los hechos n líjelo de análisis. Método ncnirt'ieu. romo ya argumentamos. solo hay ii ni. a u n q u e | . . . | exist;m diferentes técnicas de a n á l i s i s sejíuri el ohje tn . pero enloques. sin emhargo. liahra t a n t o s romo t'untias de m i r a r l a K .ilidad. |... | En consecuencia, el enfoque estructiinmsta ser.i solo mu i l i - las f o r m a s d r a l i o r d a r el e s l u d i o d e l a rea l u í , u I.
A partir de estos elementos, se muestra a c o r i t i n i i . i e i o i i el modo en que el enfoque estructuralista se proyecta sobre el análi-sis de la economía m u n d i a l , así como los ámbitos en los que mas I m e l í f e r a resulta la aproximación est niel u ral y el modn de pe reí birlos e interpretarlos.
n MAUSTAI-NI-CONOMÍA
\r de las r e f l e x i o n e s a n t e r i o r m e n t e formuladas, es posible
clarificare] tipo de aproximación, específica, q u e permite el enfo • pie estructuralista para la i n t e r p r e t a c i ó n de determinados ferio menos y problemas económicos que no se ajustan a un mundo estrechamente definido a partir de la escase?, y de la asignación ó p t i m a de recursos o que están poderosamente influidos por as-pectos sociales, institucionales e históricos en los que las caracte-rísticas no económicas tienen un alto grado de relevancia para su comprensión cabal. Para el análisis de esas realidades materiales rnmplejas, dialécticas y multidimensionales. se ha justificado el desarrollo de una forma de mirar la realidad económica, de una perspectiva de análisis, de un enfoque, en definitiva, como el es-iructural.
¿En qué consiste esa forma alternativa de analizar la realidad económica mundial? ¿Qué distingue el enfoque estructuralísta de otros enfogues y. particularmente, de los propios de la economía más ortodoxa? En primer lugar, la aproximación estructural al análisis de la realidad económica trata de identificarla en térmi-nos de totalidad, es decir, adopta una perspectiva holixtiru. lo que implica tratar de poner de manifiesto la preponderancia del con-j u n i o sobn , - partes c o n s t i t u y e n t e s El análisis itructural S< rá< por tanto, exhaustivo en el sentido de pretender d a r c u e n t a de la totalidad de la realidad objeto de estudio, de sus parles y del con-junto de sus manifestaciones y no de meras dimensiones disec-cionadas de modo aislado del resto de la r e a l i d a d .
En segundo lugar, rl a n á l i s i s e s i n i e i u r a l destaca el protago-nismo de las relaciones de interdependencia/subordinación que existen entre las partes c o n s t i t u t i v a s de la realidad y. por tanto, busca identificarla posición y f u n c i ó n de cada una de ellas, que se presentan de modo más p e r m a n e n t e . De ahí que sea necesario identificar^ entender aspectos como la posición, la f u n c i ó n o las relaciones de jerarquía/subordinación que de hecho se establecen en las realidades económicas complejas e n t r e los sujetos partici-pantes o entre diferentes planos de análisis (local, n a c i o n a l . supra nacional...).
En tercer lugar, la aproximación estructura] debe ir más allá de las manifestaciones externas de las cosas, debe descubrir los aspectos internos de la realidad, los impulsos internos, las cansas últimas a p a r t i r de las cuales se comprende la forma externa que adoptan. El análisis e s t r u c t u r a l se contrapone así a las explicacio-nes superficiales que no e x p l i c i t a n ni el origen, ni la mecánica de funcionamiento ni los mecanismos de reproducción de los fenó-menos económicos. Se trata, en definitiva, de identificar las partes
subyacentes de la realidad más allá de su apariencia más superficial.
Ello se traduce en un quehacer analítico que trasciende lo mera-mente descriptivo y que ahonda en los desafíos interpretativos para identificar las relaciones causales a partir de las cuales •
-••niender el origen de los problemas económicos y, sobre todo, .ictuar sobre su superación. En este sentido, el alcance y la com-plejidad de los problemas económicos mundiales (el subdesarro-Mu. la vulnerabilidad y los desequilibrios financieros, las grandes
desigualdades, las tensiones medioambientales...) son abordados
n o s o l o a p a r t i r d e s u identificación, c u a i i i i f i c a c m i i v d c l i m i l a c i ó n . •;mo fundamentalmente a partir de la clarificación de ¡adinámica '•'•'•nomica que los genera, de las fuer/as motrices que n u l r e n y
reproducen esos problemas económicos y de su conexión con Ktros problemas y fenómenos.
E n c u a r t o l u g a r , el enfoque estructuralista incorpora/actores
históricos y sociales en la explicación de los fenómenos e e n n ó i r n
i1"*, por lo que se con ira pone al carácierecoiiomicista d é l a econo-mía convencional, l.a concepción de la realidad económica como
dimensión de la realidad social, delimitada artificialmente para su mejor a n á l i s i s \, u h l i g a . en d r í ' m i l i v a . a t e n e r
pre-sente en el a n á l i s i s los aspectos mas deslacables que. desde l.i •iuciedad o la evolución hisiórica. han determinado o condiciona do las variables p u r a m e n t e económicas. Aislar el a n á l i s i s econo mico de las facetas sociales o h i s t ó r i c a s de la realidad o b j e t o de estudio le resta capacidad comprensiva. K n dedo, no t e n e r en r ú e n l a esas d i m e n s i o n e s y variables d i f i c u l t a la c o m p r e n s i ó n
cabal de fenómenos de la economía m u n d i a l t a l e s cumo los flujos internacionales, la especial i/ación p r o d u c t i v a , la d i v i s i ó n í n t e r
n a c i o n a l del t r a b a j o , el o r d e n económico i n l r r n a c i o n a l o la
distribución de la r e ñ í a \a nqnc/.a. euvo o r i g e n , ¡nst i l ' i c a n l e s \s de r e p r o d u c c i ó n desbordan los Tactores m e r a m e n
te económicos.
Kn qimim lugar, el enfoque estructuralista completa y a m p l i a las relaciones causales superando los esquemas explicativos
monocausales y el mecanicismo l i n e a l en favor de los condiciono míenlos muitidimesionales. La realidad económica no es el r e s u l t a
ilo de una cadena sencilla de causasy efectos, sino que nía* bien se
fenómenos e incluso ante una especie de 'causalidad circular' en la que el 'efecto' influye t a m b i é n sobre su propia 'causa'" (Sampedro y Martínez Cortina, 1969: 21). Esto es algo que asu-men incluso científicos naturales, como el insigne físico britá-nico sir James H. Jeans (1877-1946), para el que "no hay justi-ficación científica ninguna para d i v i d i r los acontecimientos del m u n d o en fragmentos, y menos aún para agruparlos por parejas causales, a manera de fichas de d o m i n ó , como si cada u n o solo fuera el efecto de! que le precede v causa única del que le sigue. Por el contrario. los hechos solo pueden explicarse como resul-tantes del estado de todo el sistema o mundo circundante, y no solo como producto de una o dos causas aisladas" í c i t . en Sam-¡M-dru v M a r i i n e / Cortina, 1969: ai).
Fn definitiva, no nos encontramos, para analizar la realidad, ante una sucesión de unos cuantos hechos aislados, sino a n t e un "entramado o andamiaje de numerosos fenómenos, mutuamente relacionados entre sí e insertos en una t o t a l i d a d , que es la estruc-tura" (Sampedro y Martínez Cortina, 1969: 21).
En sexto lugar, el enfoque estructuralista es dialéctico, al t r a -tar de descubrir y entender el dinamismo de la realidad a p a r t i r de la identificación de las contradicciones internas y los desajustes en el interior de la propia realidad objeto de estudio. F'!n electo, los fenómenos en general, y los fenómenos económicos en particular, no permanecen estáticos, sino que van cambiando v evolucionan-do paulatinamente. El enfoque estructural isla (cata de i d e n t i f i c a r los impulsos a esas mutaciones a partir de aspectos internos y, en concreto, de las tensiones y contradicciones e n t r e las partes que conforman la < : < > T r i p l e \ ; \. De este modo, la comprensión de
la economía mundial, con una dinámica fluctuante, incluso ciclo-tímica. desequilibrada, dual, asimétrica y profundamente vulne-rable, puede ser más fértilmente abordada a partir de la identifi-cación de sus impulsos internos y sus propias contradicciones, derivadas en gran medida del proceso de acumulación capitalista a escala mundial.
En definitiva, el enfoque estructuralista proporciona una perspectiva fértil para la aproximación al conocimiento científico de la realidad económica mundial a partir del concepto de
estnic-lura económica mundial, que es la forma en que aquella se
Ínter-in rta desde el enfoque. En efecto, puede apreciarse que una tota hilad compleja actúa como una estructura (la economía mundial) 1 1 impuesta por una serie de elementos (organismos internaciona les, grupos transnacionales, países, agrupaciones de países...) cada uno de los cuales ocupa una posición especílita en su seno (división internacional del trabajo, dependencia, interdepcnden cía...), además de establecer entre ellos relaciones económicas de i l i l e r e n t e t i p o (productivas, comerciales, financieras) con una i l i n a m i c a de cambio estructural (crisis, reestructuración r á p i t a l i s t a , relocalización i n d u s t r i a l ) . Kl enfoque estructuralista f a c i l i t a por tanto abordar de modo articulado y coherente el estudio de la naturale/a de la economía mundial, de sus fenómenos y de sus principales problemas a partir de su integración lógica en la es-n es-ni -tura ecoes-nómica m u es-n d i a l .
LA VISIÓN ESTRUCTURAL DE LA ECONOMÍA
MUNDIAL. EL ANÁLISIS DE LA ESTRUCTURA
ECONÓMICA MUNDIAL
Kl análisis estructural de la economía mundial, en definitiva, la comprensión de la estructura económica mundial, implica reflexionar sobre su proceso de configuración, su dinámica de funcionamiento y sus características actuales.
En primer lugar, el análisis económico debe percibir la rea-lidad económica como una totarea-lidad o unidad integral, y no como una mera agregación de partes. Esa realidad total, a escala mun-dial, es mucho más compleja que la mera adición de países, confi-gurando un entramado de componentes y partes que. además, está determinada por su carácter capitalista, lo que le proporciona
determinadas articulaciones, categoríasy valores que la caracteri-zan de modo permanente proporcionándole una lógica de fimcio-namientoy unos criterios de actuación. Ha sido habitual que ya en el siglo XXI. se haya difundido el término wténuco para aludir precisamente a análisis holístico. En efecto, Palazuelos (2000) aunque micialmente diferencia entre lo "sistémico"y lo "estruc-tural". después, implícitamente, tiende a identificarlo: "En (amo enfoque, la noción de estructura se considera como una perspec-tiva analítica, es decir, u n 'modo de m i r a r la realul;,,! que consi-dero identificare con el estilo sis.émico de p e n s a m i e n t o " (Palazuelos. 2Ooo; ,22). Quienes sí identifican ambos termmos con el mismo concepto, de modo explícito, son V,,l;,| \j||a y Martínez Peinado cuando hablan de la "única
perapectivacientífí-ca l'o.s'hle: la - I n k i l . l;¡ sistémiperapectivacientífí-ca. la estructural" ( V i d a l Villa y
Martínez Peinado, aooo: xvii).
En seKumlo lugar, |a economía mundial, capitalista, se cons-truye sobre la interdependencia de sus componentes, componentes que actúan según una lógica y unos criterios derivados, predomi-nantemente, de las necesidades de la acumulación de cap.tal a escala mundial. A part.r de ahí puede comprenderse la actuación de las empresas tnmsnacionales. las estrategias proteccionistas o
perturistas de los diferentes pa.s.-s o bloques regionales o eubre
¡, las reformas económicas derivadas de la doctrina y
ase-soramiento <le los u r a n i s m o s económicos internacionales o el
carácter de las relaciones comerciales y financieras o de la d i v , sión internacional del trabajo que se establece, como esquema
I" ;.rquico, entre los aparatos productivos de ios diferenhs ,,, ,ses. Asi. países, grandes grupos transnacionales, organismos i n t e r n a
- es decir, el conjunto de sujetos y componentes de la economía mundial está enlazado mediante relaciones de carácter productivo, comercial o financiero que establecen el lugar de cada uno de ellos en la jerarquía económica mundial. De este modo, los rasgos y comportamientos de las empresas, economías naciona-les. grupos transnacionales o agrupaciones regionales, así como
Lis relaciones económicas de todo tipo que entre ellos se estable « e n , explican la complejidad creciente de la economía mundial. HO|O comprensible a partir de aproximaciones integradoras. El enfoque estructuralista. por tanto, despliega una perspectiva mun-<h:il para . i i i í i l i / a r ios problemas v fenómenos económicos frente a
otros enfoques, como el institucionalismo, muy centrado en el esta
(lo nacional y las economías nacionales. El estructuralismo percibe t .nía economía nacional o agrupación regional como partes, como
i «sistemas de l;i c e o i i c i i n i a mundial en la que están integrados \ l.t que es preciso remitirse para entender sus raséis y funciona miento. C u a l q u i e r economía nacional, de una u otra manera, en
i r u v o r o menor grado (según -su posición y función) está i n l ' l u n b v su comportamiento condicionado (en muchos casos, incluso deter-m i n a d o ) porsu pertenencia a la econodeter-mía deter-mundial.
En tercer lugar, la interdependencia e n t r e los sujetos y com-ponentes de la economía mundial no es necesariamente s i m é t r i c a v. además, tiene un carácter circular. C u a l q u i e r presunción de mecanicismo line;il no hace m a s q u e desfigurar v adultera r e í carac ler estructural de la realidad económica mundial. En electo, la
Corma de las relaciones de vinculación y articulación entre los d i le
rentes ámbitos (productivos, comerciales, financieros, distributi
M I S . . . ) v sujetos (grupos transnacionales, economías n a c i o n a l e s u
organismos internacionales) nc son lineales, si no que tienen cune inmen c interferencias nuiltiplc* que se reperí u t e n \n
p r n i K i n r ntemente. Ello, no obsta rite, es compatible, por cuestiones ilc operatividad, con la búsqueda de relaciones causales
preponde-rantes o de vinculaciones causales entre dos fenómenos intentando aislarlos de otros factores incidentes para ponderar su alcance explicativo (por ejemplo, la relación entre liberalización comercia!
\, industrialización exportadora y desarrollo, inversión
extranjera y modernización productiva, etc.).
En cuarto lugar, la economía m u n d i a l está sujeta a un pro-ceso de cambio dinámico {dinámica estructural) que puede com-prenderse a partir de los impulsos asociados a las t e n d e n c i a s
estructurales (permanentes) del sistema económico capitalista, como la internacionalización del capital o su concentración y cen-tralización, el crecimiento polarizado y desigual y su evolución cíclica. Estas cuatro tendencias históricas han ido configurando unos rasgos concretos, específicos, de la economía mundial a lo largo del tiempo que la han definido hasta la actualidad. De este modo, el análisis estructural de la economía mundial debe combi-nar la precisión analítica en la caracterización de cada momento o fase histórica con los camhios respecto a fases previas, lo que incluye identificar y diferenciar los elementos de continuidad como, especialmente, de ruptura.
Por último, la economía mundial, como cualquier ámbito económico factual, está integrada en un marco más amplio, en el seno de un orden social que integra, j u n t o a la dimensión económi-ca, otras dimensiones de carácter sociológico, político, cultural.
ideológico— condicionadas por las relaciones económicas pero, a
su ve/, incidentes sobre ellas. La comprensión de la estructura eco-nómica mundial no debe, por tanto, ignorar aspectos clave de la realidad mundial como los equilibrios o tensiones internacionales, los conflictos potenciales o. en términos generales, las relaciones internacionales. Ello justifica la proximidad entre los estudios es-tructural istas de la economía mundial y los trabajos de disciplinas como la geografía económica o la geopolítica.
LA VISIÓN CENTRO-PERIFERIA, HOY
Sin duda, el aspecto central de la contribución estructtiralista a la comprensión de la economía mundial (compartida en algunas facetas con el enfoque de la dependencia y otras expresiones de la teoría marxista del desarrollo1') es el carácter dual, dicotómico, de
u. De hecho, pueden ser encontrados componentes seminales del anáiisi
periferia va rn Unjan n (1969),
isiscenlro-l.i economía mundial y, portanto. de la asimetría entre el desarrollo de la periferia capitalista respecto de los centros, asimetría expre-nía en la tendencia a la perpetuación del rezago de las estructuras <mnómicasy niveles de ingreso, y cuya superación exige estrate-gias ambiciosas de desarrollo. Esta tendencia explica que la eco-nomía m u n d i a l c a p i t a l i s t a sea un sistema asimétrico, interpreta-i mu que actúa como pinterpreta-ietra del paragone frente al análinterpreta-isinterpreta-is ortodoxo, \ que el estructuralismo niega a la estructura económica m u n d i a l el carácter n r u i r a l qur la ortodoxia le achaca. La dicotomía centro -(icriferia surgió, por tanto, corno un esfuerzo analítico inicial
mente por parte de Prehrsch para caracterizarla interdependencia \n de la evolución económica e n t r e países v sus
particularidades. Prébisch concebía el capitalismo, siguiendo a Marx y Schumpeter. fundamentalmente como una forma de orga ni/ación económica dinámica cuya evolución generaba ríe manera
endógena mecanismos para su trayectoria futura. Pero, s i m u l t á
-neamente, d capitalismo no opera en un solo pais. sino que opera .1 escala m u n d i a l , tic modo que el acoplamiento entre áreasy blo-ques de países se constituía necesariamente en una regla de la evolución económica de los mismos,
Asi, la articulación centro p e r i f e r i a , aunque m u l é sus muda Itdades de funcionamiento, se reproduce. K n efecto, f r e n t e al m e c a n i s m o t r a d i c i o n a l asociado a la d e c l i n a n t e (para la pe rife ria) relación real de i n t e r c a m b i o e n t r e p r o d u c i o s básicos y ma-miíaclurados recogidos por Prébiseh (a partir de los cuales se d i s t r i b u í a n a s i m é t r i c a m e n t e los i n c r e m e n t o s de la productivi-dad d e r i v a d o s del cambio técnico), los cambios profundos acae-cidos desde los a ñ o s finiseculares han generado mecanismos más complejos. Esos nuevos mecanismos se concretan a partir de los siguientes aspectos: a) el peso creciente del comercio in-i r a s e e t o r in-i a l (frente a los tradin-icin-ionales in-intercambin-ios in- intersecto-riales propios de la división internacional del trabajo decimonó-nica); b) el dinamismo del comercio de servicios, especialmente espoleado a partir de las abrumadoras opciones que inaugura la
actual revolución científico-técnica; c) a partir de lo anlerior, ía..g nueva especialízación de los centros capitalistas se define cada, vez más a partir de la expansión externa sobre la base de mani-facturas de alto contenido tecnológico y servicios transables internacionalmente, mientras que la periferia incrementa su protagonismo en el mercado m u n d i a l de manufacturas, pero en segmentos de menor intensidad tecnológica. Esos nuevos patrones de especializaron determinan los nuevos términos de intercambio; d) la i n t e r n a c i o n a l i z a c i n n productiva, a p a r t i r de la profundización hasta extremos inimaginables tic la fragmen-l a r i i i N de fragmen-los procesos productivos, genera unos c i r c u i t o s gfragmen-loba- globa-lizados del capital productivo que, mientras impulsa una con-vergencia de las productividades entre centros y p e r i f e r i a (segmentos mundializados de esta), m a n t i e n e la divergencia de salarios reales, lo que a u m e n t a y reproduce las asi n i d r i a s cen-tro-periferia (Di Filippn, 1998). De este modo, la economía m u n d i a l , a pesar de sus cambios y transformaciones, sigue .siendo prrsrr nada como un sistema de poder jerárquico y asi-métrico que favorece las eco tío rn Jas c e n t r a l e s en d e t r i m e n t o de las periféricas, euyas diferencias estructurales se profundizan,
generándose d i f e r e n t e s estratos periféricos.
Las profundas mutaciones que están a f r e t a n d o a la econo-mía m u n d i a l desde lus albores del siglo XXI y. especialmente, su creciente grado de financieri/.aeión v *'l e x t r a o r d i n a r i o desple-gue de los grandes grupos transnacionales repercuten t a m b i é n en la periferia capitalista en un triple efecto: aj la relegan al papel de receptora pasiva de capital e informaciones globales irradiados desde los centros; b) la convierten en deslino ocasio-nal y fluctuante de capitales altamente especulativos, y c) la transforman en el lugar de uso de tecnologías cuya generación se concentra en las casas matrices y filiales de los centros de los grupos trasnacionales. Simultáneamente, la inestabilidad y
volatilidad financieras acentúan la vulnerabilidad en la i n
serción externa de las economías periféricas, cada vez más 8o
.1» (-endientes de recursos y mercados externos, constituyendo un.i recreación ampliada de la restricción externa al crecimien-( • > lenómeno ya tratado desde los albores del estructuralismo a
I K K Í O S del siglo pasado (Rodríguez, 20061 43-4-435).
Al mismo tiempo, la renovación de la visión centro-perife-11.1 desde los años interseculares tiene que c o n t e m p l a r c r r c i e n t. M í e n l e las a s i m e t r í a s tecnológicas. El punto de partida para esta i M i e r p r e t a c i ó i i fue e n u n c i a d o por Prébisch al establecer que "la |nn|iagación universal del progreso técnico desde los paises origi n.irios al resto del m u n d o l e s ] relativamente l e n t a e irregular" ( i lepa!, 2002: 89). A csle aspcelo hay que u n i r , cu el mareo de la .ichial revolución tecnológica, dos más. Poruña parte, la tecnolo-gía se présenla de modo cada \<v. más i m p l í c i t o en la actividad de Lis empresas innovadoras, lo que d i f i c u l t a su t r a n s m i s i ó n v t r a n s Irrvncia, que se materializa normalmente a través de las redes de f i l i a l e s v s u b s i d i a n . i s de las empresas I r a n s n a r m n a l e s . Y. en •.remido l u g a r , q u e la transferencia de teennlogia. cada \ e / mas protegida por las n o r m a s de propiedad i n t e l e e l u a l . esta sujeta a - recientes pagos de reñías de i n n o v a c i ó n , lo que implica f l u j o - ; e.ida ve/ niavores en b e n e f i c i o de las economías c e n t r a l e s en |;ts i]nc se s i l u a n las e m p r e s a s i n n o v a d o r a s .
Kste e s c e n a r i o s u p o n e , para la p e r i f e r i a Capitalista, e n t u -mes d i f i c u l t a d e s p a r a p a r t i c i p a r en las a c t i v i d a d e s más d i na nú ras e i n t e n s a s tecnológicamente, por lo q u e se c o n c e n t r a en
actividades complementarias a p a r t i r di- jirocesus de i m e g r a
c i ó n v e r t i c a l . Por t a n t o , las e c o n o m í a s periféricas están ( s i g u e n e s t a n d o ) s o m e t i d a s a una clara d e s v e n t a j a respecto al avance
tecnológico, lo q u e m a n i f i e s t a la secular disparidad tecnológica
entre cent ros y p e r i f e r i a , a n á l i s i s que c o n t r a s t a cun la h i p o t e t i ca convergencia de r e n t a s postulada por las t e o r í a s convencio-nales del crecimiento. Si bien es cierto que existen casos de i m p o r t a n t í s i m o s procesos de i n d u s t r i a l i z a c i ó n periférica, incluso de configuración de grupos transnacionales de c a p i t a l
siguen conservando el impulso innovador, las ramas más dináV] micas y las principales decisiones en cuanto a la local i/ación y • actuación de las unidades de las empresas transnaeionales y los modos de articulación y funcionamiento de los conglomeradfliM que conforman (lo que implica, entre otras decisiones, el tipo] de vinculación con los capitales locales y las funciones a estos» asignadas). P o r t a n t e , la revolución tecnológica en curso no solo j no erosionaría las disparidades tecnológicas, sino que fas pro-fundizaría, y. al contrario de las previsiones de los análisis eco-nómicos convencionales, la economía mundial no se habría» convertido en fuente de oportunidades para el desarrollo al I alcance de cualquier país que adoptara las políticas adecuadas o 4 generara las instituciones crin ve ni entes. En e ferio, al ni ri ira rio del é n f a s i s p u e s t o en las p o l í t i c a s o en el mero camino i n s i i t u -c í o n a l , < • ! estru-cturalismo d e s t a -c a , sigue d e s t a -c a n d o , el peso i n t e r p r e t a t i v o de la estructura productiva en el núcleo de las asimetrías centro-periferia, lo que supone uno de los principa-les elementos de continuidad en el análisis estructural compa-tible, como se ha mostrado a lo largo del capítulo, con numero-sos aspectos novedonumero-sos.
El enfoque estructuralista. por tanto, ha contribuido ante todo para proporcionar un esquema interpretativo que permite asociar el f u n c i o n a m i e n t o \o económicos de las
eco-nomías n a c i o n a l e s \s a n i h i i n s a su f u n c i ó n v p o s i c i ó n en la economía m u n d i a l . Ese planteamiento afecta a aspectos tales como la disparidad de rentas, la heterogeneidad en las c s t r u c t u ras económicasy las asimetrías tecnológicas, cuya comprensión es abordada a partir no solo de variables económicas y vincula-ciones causales lineales y mecanicistas. ni se limita a centrar las explicaciones sobre los aspectos más bien aparentes o superfi-ciales del sistema económico. Al contrario, el enfoque estructuralista busca, debe buscar, abordajes totalizantes que c o n i r i n -plen f u n d a m e n t a l m e n t e el tipo y el carácter de las principales relaciones económicas y sociales, asi como los equilibrios y
|Mij;iias de poderes establecidos tanto a escala nacional como mi|iranacional. El carácter dinámico de estos aspectos condena ,i |;IK aproximaciones e s t n i c t u r a l i s t a s a una crónica revisión de «11^ formulaciones, circunstancia que actúa como poderoso
frente a los riesgos de petrificación.