WILLIAM M ac DONALD
U N C U R S O D E E S T U D I O D E E M M A Ú S
GÁLATAS
Editorial:
ECS Ministries
www.ecsministries.org www.emmaus.name ISBN 978-1-59387-059-1 Edición Digital:
2010.02 – Primera Edición
© 2010 ECS Ministries
Traducción del curso: Susan Wise
Traducción del examen: Manuel M. Alemán Montoro Título en inglés: The Letter to the Galatians
Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida o transmitida en cualquier formato: electrónico, digital, mecánico, fotocopia, cinta de audio, cinta de video, archivado en sistemas informáticos o por INTERNET, sin permiso por escrito de la Editorial. No hace falta obtener permiso para citar una parte breve en un artículo.
rev.20100131-01
Impreso en Estados Unidos de América
Instrucciones
Tanto la Ley como el Evangelio vinieron de Dios y, por lo tanto, son buenos. ¿No podríamos mezclarlos para obtener algo mejor que cada uno por separado? La carta a los Gálatas ofrece la respuesta a esta interesante e importante pregunta. La respuesta es un clamoroso “¡no!”. La Ley dice:
“No debes permitir que una sola mala hierba crezca en tu jardín”. Aun más, dice: “¡No debes permitir que ninguna semilla de una mala hierba esté presente!”. Pero se encuentran allí, por todas partes. De modo que la Ley nos condena sin esperanzas; estamos perdidos. La Ley impone una maldición sobre todos los que están bajo ella.
El Evangelio es el remedio de Dios para los perdidos. El Evangelio impone una maldición sobre quienes lo cambien. Resulta aterrador envenenar el pozo de la salvación. Cualquier cosa que se añada al Evangelio es realmente contraria a él.
En una época cuando muchos están siendo guiados a falsas enseñanzas legalistas, la carta a los Gálatas resulta especialmente relevante. ¡Estúdiala!
Conoce la Carta Magna de tu libertad en Cristo. Hazla tuya. No renuncies a ella. Este curso te ayudará a preservarla.
Lecciones que estudiarás página
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Cómo estudiar
Pide a Dios que te abra el corazón para recibir las verdades enseñadas en su Palabra. Busca y lee todas las citas bíblicas, y las porciones
El Propósito de Pablo al Escribir . . . 5
La Defensa que hace Pablo de su Ministerio . . . 9
Pablo Reprende a Pedro . . . 13
La Gran Verdad del Evangelio . . . 17
La Ley Frente a la Promesa . . . 20
El Propósito de la Ley . . . 23
Niños e Hijos . . . 27
¿Esclavitud o Libertad? . . . 31
El Peligro del Legalismo . . . 34
El Poder para la Santidad . . . 39
Exhortaciones Prácticas . . . 43
Conclusión . . . 46
La Ley y la relación del Cristiano con Ella . . . 49
correspondientes a cada lección. Algunas de las preguntas dan por sentado que has leído cuidadosamente la porción indicada.
Puedes utilizar este curso como meditación diaria de la Biblia. Cada lección va dividida en párrafos que puedes leer y meditar, día a día, mientras estudias este curso. Si lo haces así, dispondrás de material devocional.
Exámenes
En el centro de este cuaderno hay unas hojas de examen. Al terminar el estudio de una lección pasa a realizar el examen correspondiente. Contesta el examen de memoria, escribiendo las respuestas con lápiz. Luego puedes cotejar las respuestas con la lección y con la Biblia, haciendo los cambios que creas necesarios antes de poner la respuesta definitiva. Cuando hayas terminado todos los exámenes: despréndelos, y remite para su corrección ÚNICAMENTE los exámenes a la dirección indicada.
No contestes los exámenes de acuerdo con lo que siempre hayas creído sino de acuerdo con “lo que la Biblia enseña”. Lee todas las posibilidades que se presentan antes de anotar tu respuesta a las preguntas de los exámenes.
¿Qué Opinas?
Cada examen termina con esta pregunta. Lo que anotes en el espacio que sigue no afectará en lo mínimo tu calificación. Puedes escribir lo que piensas con toda libertad. Tus respuestas servirán para que el corrector te conozca mejor y pueda ayudarte. También servirán para ayudarnos a evaluar la efectividad de este curso.
Devolución de los exámenes
Éstos serán corregidos y devueltos inmediatamente, con el promedio de tus calificaciones. Podrás entonces seguir estudiando el siguiente curso.
Envía las hojas de examen a:
GÁLATAS 1:1-10 Lección 1
El Propósito de Pablo al Escribir
INTRODUCCIÓN
Durante sus primeros viajes misioneros, el Apóstol Pablo visitó Asia Menor, predicando el mensaje glorioso de la salvación que se recibe únicamente por la fe en Cristo. Muchos de sus oyentes fueron salvos y establecieron algunas iglesias. Varias de estas iglesias se situaban en Galacia, un distrito en el centro de Asia Menor. Los habitantes de Galacia eran descendientes de los galos [celtas], gente que originalmente vivía en lo que ahora se conoce como Europa Occidental. Se los consideraban inquietos, belicosos e inestables.
Después de que Pablo dejara aquella región, unos falsos maestros entraron en las iglesias e introdujeron doctrinas erróneas. Enseñaron que la salvación se obtiene, además de recibirse por fe en Cristo, por cumplir la Ley. Su mensaje era una mezcla de cristianismo y judaísmo, de gracia y Ley, de Cristo y Moisés. También intentaban apartar a los gálatas de Pablo, diciendo que él no era un auténtico siervo del Señor y, por lo tanto, su mensaje no era fidedigno. Intentaron quitar autoridad al mensaje quitando autoridad al mensajero. Muchos de los cristianos gálatas se vieron afectados por estas sugerencias malvadas.
¡Qué pena y decepción habrían llenado el corazón de Pablo cuando le llegaron tales noticias de Galacia! Sus labores entre aquella gente, ¿habían sido en vano? ¿Era posible todavía rescatar a los cristianos de estas enseñanzas judaizantes y legalistas? Pablo se vio apremiado a actuar con prontitud y decisión. Escribió esta carta indignada a sus queridos hijos en la fe. En ella, expone el verdadero carácter de la salvación: se la recibe enteramente por fe; no se la gana por cumplir la Ley enteramente o en parte. Las buenas obras no son una condición de la salvación, sino un fruto de ella. El cristiano ha muerto a la Ley; lleva una vida de santidad, no por sus propios esfuerzos, sino por el poder del Espíritu Santo de Dios que mora en él.
EL SALUDO DE PABLO (1:1-5)
Desde el comienzo, Pablo insiste en que su llamamiento como Apóstol le fue dado por Dios solamente. No era de origen humano, ni le fue comunicado de parte de Dios por medio de algún ser humano. Le vino directamente de Jesucristo y Dios el Padre que lo levantó de los muertos.
Por lo tanto, un hombre llamado por Dios únicamente, y responsable ante Dios únicamente, tiene la libertad de predicar el mensaje de Dios sin temer al ser humano. Así que el Apóstol era independiente de los doce Apóstoles, y de todos los demás, respecto a su mensaje y a su ministerio.
En este versículo la deidad de Cristo se declara de manera explícita e implícita. Se declara explícitamente en la frase “ni por hombre, sino por Jesucristo”. Pablo demuestra la deidad de Cristo implícitamente al relacionar a Jesucristo con Dios el Padre, colocando en igualdad el Uno con el Otro. Luego se menciona a Dios el Padre como Quien resucitó a Cristo de los muertos. Pablo tenía un buen motivo para recordarles a los gálatas esto. La resurrección era prueba de la plena satisfacción de Dios con la obra de Cristo para nuestra salvación. Aparentemente los gálatas no estaban enteramente satisfechos con la obra del Salvador, porque intentaban superarla añadiendo sus propios esfuerzos por cumplir la Ley.
Pablo fue llamado por Cristo resucitado, a diferencia de los doce Apóstoles, quienes fueron llamados por el Señor Jesús durante Su ministerio terrenal. Desde aquél entonces, la resurrección formaba una parte importante del mensaje del Apóstol.
El Apóstol se asocia a los hermanos que le acompañaban. Estos hermanos se unieron a su petición a los gálatas para que se aferraran a la verdad del Evangelio.
Esta carta “a las iglesias de Galacia” demuestra una intencionada falta de cordialidad. Generalmente Pablo llama a los creyentes “la iglesia de Dios”, “santos” o “los fieles en Cristo Jesús”. Frecuentemente expresa su agradecimiento por los cristianos, o alaba sus virtudes. Con frecuencia menciona a ciertos individuos por nombre. Pero no hay nada de esto aquí.
La gravedad del error de las iglesias gálatas exigía que fuera severo y frío hacía ellos.
Algunos creen que “las iglesias de Galacia” se situaban en la parte norteña de la provincia romana. Sostienen que Pablo estableció iglesias allá durante su segundo viaje misionero, después de irse del territorio sureño y antes de seguir a Troas (Hechos 16:6-8). Se puede inferir de Hechos 18:23 que hubo una segunda visita al norte de Galacia.
Otra opinión (la teoría sureña de Galacia) es que las iglesias a las que se refiere en el versículo 2 eran de Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe. Estas son las únicas ciudades que se mencionan específicamente como los lugares donde Pablo estableció iglesias en Galacia.
En el versículo 3, Pablo saluda, como lo hacía usualmente, usando las palabras “gracia y paz”, que son dos palabras importantes del Evangelio.
La gracia es la benignidad inmerecida de Dios hacia los pecadores impíos.
En lugar de pedir que el ser humano haga, cuenta lo que Dios ha hecho, e invita a que los seres humanos reciban la salvación como un regalo gratuito. Dice Scofield: “En vez de buscar a hombres buenos a quienes pueda aprobar, la gracia busca a hombres condenados, culpables, mudos e incapaces, a quienes pueda salvar, santificar y glorificar”.
La paz es el resultado de la gracia. Al recibir al Salvador, el pecador tiene paz para con Dios. Está tranquilo, sabiendo que Cristo ha pagado el castigo de sus pecados, que le ha perdonado todos sus pecados y que nunca será condenado. Pero la gracia no solamente salva, también guarda.
No solamente necesitamos la bendición de la paz con Dios, también
necesitamos la paz de Dios. Éstas son las bendiciones que Pablo desea para los gálatas al comenzar su carta. Seguramente los gálatas se dieron cuenta de que nunca podrían recibir estas bendiciones por medio de la Ley.
La Ley acarreaba una maldición sobre todo aquel que quebrantaba sus preceptos. Nunca trajo paz a ningún alma.
Cristo murió “para librarnos del presente siglo malo”. Ello incluye no sólo la corrupción moral y política de la época actual, sino también el mundo religioso que mezcla los ritos y las ceremonias con la fe en Cristo.
Era, por tanto, el momento especialmente oportuno para recordarles a los gálatas que estaban volviendo al mismo sistema del cual Cristo les había librado por Su muerte.
La redención de Cristo fue “conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre”. Esto otorga el mérito a la voluntad soberana de Dios, no a los esfuerzos insignificantes del ser humano. Enfatiza que Cristo es el camino de Dios para la salvación, y que no hay ningún otro.
El versículo 4 nos debe recordar que Dios no tiene interés en mejorar el mundo, ni en hacer que el ser humano se sienta más cómodo en él; sino que desea liberar al ser humano del mundo. Nuestras prioridades deben coincidir con las de Dios.
Según el Evangelio de la gracia, toda la gloria de la salvación del ser humano pertenece a Dios el Padre y al Señor Jesucristo. El ser humano no puede compartir esta gloria como un co-salvador por guardar la Ley.
Cada frase de estos cinco versículos es significativa, y en unas pocas palabras se expresa mucha verdad. Lo que Pablo expone aquí en estado embrionario son los dos temas que ocuparán el resto de la epístola: su propia autoridad como Apóstol y su Evangelio de la gracia de Dios. Ya está preparado para hablar directamente a los gálatas acerca del problema inmediato.
EL PROPÓSITO DE PABLO AL ESCRIBIR (1:6-10)
Pablo confronta a los gálatas de inmediato sobre la propensión de ellos a aceptar el error. Él se asombra del repentino abandono de ellos de la verdad del Evangelio, y con solemnidad les dice que están desertando a Dios por un evangelio falso. Antes había sido llamados a la gracia de Cristo; pero ahora están colocándose bajo la maldición de la Ley. Habían aceptado el Evangelio verdadero; pero ahora lo estaban abandonando por un “evangelio” diferente, que no era en absoluto la buena nueva (v. 7). Era solamente un mensaje pervertido, una mezcla de gracia y Ley.
Hay dos palabras griegas que significan “otro”. Una quiere decir “otro de la misma clase”. La segunda quiere decir “otro de una clase diferente”.
Los gálatas se volvieron a un evangelio de una clase diferente, que no era como el Evangelio que predicaba Pablo.
Dos veces Pablo pronuncia una solemne maldición de parte de Dios sobre cualquiera que predique un evangelio diferente. (Anatema quiere decir “maldito”.) Dios tiene un solo mensaje para los pecadores condenados:
Él ofrece la salvación por la gracia mediante la fe, enteramente aparte de guardar la Ley. Aquellos que proclaman cualquier otro camino de salvación necesariamente son condenados. ¡Qué gravísimo error es predicar un mensaje que resulta en la destrucción eterna de las almas! Pablo no toleraba a tales maestros falsos; y nosotros tampoco deberíamos hacerlo.
Es significativo que el Apóstol dice “un ángel del cielo”, y no “un ángel de Dios”. Es concebible que un ángel del cielo traiga un mensaje falso, pero no es posible que un ángel de Dios lo haga.
El lenguaje no puede expresar más claramente cuán singular es el Evangelio. Es el único camino de salvación. Ni el esfuerzo personal ni el mérito humano tienen que ver con ella. Sólo el Evangelio ofrece la salvación sin precio.
Mientras la Ley trae una maldición para los que no la cumplen, el Evangelio trae una maldición para los que buscan cambiarlo.
Quizás en este momento Pablo se acuerda de la acusación de sus enemigos: que había cambiado su mensaje para adaptarlo a los intereses de su auditorio. Así que pregunta, en efecto: “Si insisto en que hay un solo Evangelio, ¿trato de agradar a los hombres, o a Dios?” Es obvio que no busca agradar a los seres humanos, porque ellos no soportan la sugerencia de que sólo hay un camino al Cielo. Si Pablo hubiera cambiado su mensaje para agradar a los seres humanos, ya no sería un siervo de Dios; de hecho, provocaría que la ira de Dios cayera sobre él mismo.
EXÁMENES
Nombre y apellidos Dirección
Código Postal Ciudad
Provincia/Estado País
Nota: __________
U N C U R S O D E E S T U D I O D E E M M A Ú S
CL 2010.02 (S-GALS)
© 2010 ECS Ministries
GÁLATAS
INSTRUCCIONES
Para obtener el mayor provecho posible del estudio de estas lecciones sugerimos el siguiente plan:
1. Pídele ayuda a Dios antes de estudiar.
2. Lee cuidadosamente las lecciones y las porciones de la Biblia que se señalan.
3. Contesta los exámenes haciendo uso de tu memoria, escribe las respuestas con lápiz.
4. Coteja tus respuestas con la lección y con los pasajes bíblicos, haciendo los cambios que creas convenientes antes de poner la respuesta definitiva.
5. Una vez terminados, desprende los exámenes y envíalos a la dirección indicada.
Envía únicamente los exámenes.
Corregiremos los exámenes y los devolveremos inmediatamente con el promedio de tus calificaciones.
Envía tus hojas de examen a esta dirección:
Gálatas 1:1-10 Examen 1
El Propósito de Pablo al Escribir
Con un lápiz, haz un círculo alrededor de la letra que corresponde con la respuesta correcta para cada pregunta. Marca sólo una respuesta.
1. Los falsos maestros que llegaron a Galacia estaban enseñando que:
a. Cristo no era realmente Dios.
b. la salvación era por la fe en Cristo y por cumplir la Ley.
c. la Biblia era una mezcla de escritos inspirados por las emociones y el folclore religioso hebreo.
d. sólo los iniciados en “los misterios” podían ser salvos.
2. Los falsos maestros en Galacia eran:
a. hostiles a Pablo.
b. amigos de Pablo.
c. ignoraban de Pablo.
d. indiferentes hacia Pablo.
3. El llamamiento de Pablo como Apóstol:
a. le fue dado por Pedro.
b. le fue dado por la imposición de manos de los Apóstoles de Jerusalén.
c. se lo ganó como recompensa por su diligencia en el Evangelio.
d. le fue dado por Dios solamente.
4. En sus comentarios de apertura, Pablo les recuerda a los gálatas:
a. el nacimiento virginal de Cristo.
b. la resurrección de Cristo.
c. el trabajo como Sumo Sacerdote celestial de Cristo.
d. la segunda venida de Cristo.
5. En contraste con los otros Apóstoles, Pablo fue llamado a la obra por:
a. Cristo resucitado.
b. Cristo cuando estaba todavía en la tierra.
c. Gabriel, el ángel anunciador.
d. Miguel, el arcángel.
6. En sus comentarios de apertura, Pablo:
a. se esforzó grandemente en ser cordial y amistoso para asegurarse de que su carta fuera leída.
b. apelaba a Santiago y Pedro con la esperanza de que sus nombres dieran peso de autoridad a sus palabras.
c. fue frío intencionadamente para convencer a los gálatas de la gravedad de su error.
d. clamó a Dios para testificar que iba a hablar la verdad en amor.
7. El saludo usual de Pablo de “gracia y paz”:
a. está ausente de su carta a los Gálatas.
b. tuvo una importancia especial para los gálatas en vista de los errores que estaban aceptando.
c. se repite cinco veces en el párrafo inicial de la epístola a los Gálatas para enfatizar la verdad básica del Evangelio.
d. fue omitido por Pablo en el párrafo inicial de su carta a los Gálatas pero lo incluyó justo al final de la epístola.
8. Pablo dice que Cristo murió “para librarnos del presente siglo malo”. Se refería a:
a. la corrupción moral de esta época.
b. la corrupción política de esta época.
c. el mundo religioso con su mezcla de ritual y fe.
d. todo lo anterior.
9. Pablo se sorprendió por:
a. la madurez espiritual de los gálatas.
b. la propensión de los gálatas a aceptar el error.
c. el número de nuevas iglesias que habían surgido en Galacia desde su visita a esa área.
d. el considerable donativo económico que los gálatas le habían enviado.
10. Pablo pronunció una solemne maldición sobre:
a. cualquiera que predicara otro evangelio.
b. las personas no salvas en general.
c. los que se apartan de Señor.
d. quienes no estaban de acuerdo con él.
¿QUé OPINAS? Sólo hay un Evangelio verdadero. Usando tus propias palabras, declara cuál es.