6 LIBROS
y otros poemasMario Montalbetti
PERRO NEGRO, 31 poemas
Ediciones Arybalo, Lima 1978.I. AUGUR OBSERVANDO UN POLLO (Poemas romanos)
REYES ROMANOS
Numa Pompilio no distinguió ser rey y ser
sacerdote a la vez. Murió asesinado.
Tulio Hostilio, el belicoso, emprendió una guerra
contra el alba. Murió asesinado. Anco Marcio fue igual a Numa Pompilio. Tarquino el Antiguo construyó un circo y
una gran cloaca. Murió asesinado. Servio Tulio pasó a la historia sin mover un
dedo. Murió, asesinado por su hija. Numo d'Orange abdicó antes de ser asesinado.
CAYO MARIO (I)
Mario, Mario, Marro
la corrupción de las costumbres no fue obra tuya
ni presagio de un augur pero
no pudiste relinchar entre tus potros
ni hablarle a tus espadas? Mario, Mario, Mario
tú no utilizabas bifocales
y hasta donde recuerdo no eras miope y la ciudad se desmoronaba frente a ti. Corriste acaso a salvar la despensa,
a confortar a las mujeres, a suspender el circo?
Moriste de viejo, Mario
sin saber hablarle a una manzana.
CAYO MARIO (II)
Una galleta de jenjibre seduce a los moros, Mario por qué no compras galletas y ahorras una guerra? Un pedazo de pan seduce a los ciudadanos, Mario
por qué no lo repartes y ahorras el descontento? Una poza de agua seduce a los gorriones, Mario por qué no la colocas y das de comer a tut cuervos?
Una pequeña porción de cianuro elimina a la especie, Mario por qué no lo viertes en su brebaje y ahorras matrimonio? Mario, Mario, Mario
eres capaz de perderte a Andrea Palladio construyendo la Villa Rotonda.
COMITÉ DE RECONSTRUCCIÓN DEL MUNDO Estructuren andamios, grúas poderosas y operarios. Empujen a la bella Italia al norte, bien al norte sin mover al Arno de su sitio
PARA SÉNECA
Nullus dolor est, quem tempus non minuat. (Séneca)
Deja al tiempo en paz, Séneca, Deja al viento el agro
en el que Phileros enterró a su séptima mujer. Y Phileros paciente espera a la octava
sabiendo que no la puede evitar. Viste Séneca,
nadie ama a su mujer porque es hermosa sino porque es la suya,
Sí me pides memoria te diré que
cuando la primera cuadrilla de helicópteros cruzo sobre Roma,
los pilotos alzaron sus brazos saludando a las nubes
y el pobre Phileros
echado en un rincón de su cuarto —Vía del Quirinale, vista al patio— rasgóla pared con sus uñas
se metió un sorbo de vino al estómago y envuelto en su raída capa bermeja se lanzó por la ventana.
El pobre Phileros yace en el suelo y ahora lo hace arriba en la colina. Y tú le irás a hablar al Senado
para que financie tu próximo epigrama. Pero la raída capa de Phileros
CONTRA CATÓN Te fuiste de orza, Catón No es a Cartago a quien Hay que destruir a Delenda.
II. LA LECHUZA NO ES AVE GUANERA (Poemas)
LLEVA AL MARRANO MÁS ALLÁ DE LOS CERROS Lleva al marrano más allá de los cerros
y regresa antes de que comiencen las lluvias. Cenaremos, me dirás que me amas y encenderás la última vela que nos queda en el armario para que pueda leer y tú jugarás con el perro pastor que mantiene unidas las ovejas del rebaño y luego
saldremos juntos a contemplar la luna (las lluvias habrán cesado) y entonces me dirás
(los pinos apenas se mecen con el viento la cerca de las vacas necesita repararse) que mañana partes para las montañas. Me propondrás dormir
afuera y entonces
entendí que tu serenidad era real y un beso y con el aire como solitario desayuno no tendré noticias tuyas sino hasta después de un año. El tono de mi vida habrá cambiado. Perderé la costumbre de leer y pasaré
las noches (los días me serán casi imperceptibles) tratando de entender las constelaciones.
Miraré Orión y también algún capitán extraviado en el Índico lo hará y hasta llegaré a ver la estrella polar desde el hemisferio sur. Las noticias dirán que lograste llegar a Europa, que te civilizas,
y que un finlandés próspero maderero
te divierte interminablemente entre los pinos (sus pinos) marrones.. Recordaré entonces nuestra última noche. Y luego dos, tres, cinco hijos y dos cesáreas y el finlandés
en Nápoles y luego en Grecia
y luego en Austria tu salud comenzará con la tos a derrumbarse pero el finlandés en Dinamarca y entonces quedará muy poco de ti apenas un borroso recuerdo mío y una tarde y el
finlandés perdido en el mejor desierto africano y entonces ya no tendré las redondas constelaciones encima y todo paraíso estará
irremediablemente perdido. Vete ahora;
lleva al marrano más allá de los cerros.
DÓNDE ESTÁ MI MUJER, MI MUJER
Dónde está mi mujer, mi mujer la mujer que más amé?
En qué distante lugar del mundo? Sobre qué valles navega ahora con su temible orgullo?
Con qué hombres se acuesta? Dónde está mi mujer, mi mujer la mujer que más amé?
Ella mira las nubes con sus redondos ojos tristes
ella dice parecen árboles y ella no sabe nada de arboles.
Dónde está mi mujer, mi mujer la mujer que más amé?
Dónde está con sus brazos largos y el jabón blanco que usa?
Ella escucha los sonidos de las estrellas con sus redondas orejas tristes
ella dice parecen cerezas y ella no sabe nada de cerezas.
Dónde está con su memoria fresca?
Donde está bajo los nogales que no hacen sombra esparciendo su vientre matinal sobre la hierba? Dónde está mi mujer, mi mujer
la mujer que más amé? Ella besa los labios con sus redondos labios tristes
ella dice parecen paraísos perdidos y ella tan débil como el sol
no sabe nada del sol.
Y no sabe nada del mar y ella no sabe nada del viento.
Ella acaricia los cuerpos con sus redondas manos tristes
ella dice parecen columnas de arena y ella tan tierna como la luna
no sabe nada de la luna.
Dónde está mi mujer, mí mujer la mujer que más amé?
Dónde está la brisa que deshilvana sus pestañas? Dónde está el patio en el que lava
el pequeño acuario?
Dónde están las noches sin lluvia? Ella muerde los cuellos con sus redondos dientes tristes
ella dice parecen huracanes invisibles y ella no sabe nada de huracanes
pero ella
puede ir al mercado.
Donde está mi mujer, mí mujer la mujer que más amé?
Ella pasa por alto los tomates verdes y las lechugas frescas y entonces pienso que no cenaré una abundante ensalada. Ella rodea los altos picos de las botellas del vino y los blancos armarios refrigerados que almacenan los hongos y entonces pienso que no hablaré de duendes
ni de bosques y yo no sé nada de bosques.
Dónde está con su transparente danza? Dónde está mi mujer, mi mujer
la mujer que más amé?
Ella esquiva a la señora que vende flores a la salida del mercado y entonces pienso que la botánica no es un gran tema y
que tal vez la historia de mi primer viaje en bote la entusiasme por décimocuarta vez
Dónde está mi mujer, mi mujer la mujer que más amé?
Ella no enrumba a casa y no podré hablarle de cómo caminé la tarde bajo el sol y entonces pienso que ella no regresará
me refugio en ciertas verdades elementales que repito incesantemente.
La lechuza no es ave guanera la vaca
no es siempre negra hay vaca pinta la ardilla no es sólo ardilla también es trébol.
Dónde está mi mujer, mi mujer la mujer que más amé?
No recuerdo haber visto su rostro
entre las innumerables sonrisas de la arena. No recuerdo haber visto sus ojos entre los ojos desvanecientes de las gaviotas y los he buscado con el redondo sol encima entre todos los seres de la tarde y entre los lentos osos de nuestros inaparentes zoológicos.
Será, me digo, diciembre.
No recuerdo sus manos y su voz la confundo con las naves melancólicas que cortan el viento como soplando a la vez todas las notas del rondín. Dónde está mi mujer, mi mujer
la mujer que más amé?
Ahora sólo recuerdo que no habita ningún haiku que no habita ningún bosque perfecto
que su vientre es oscuro como una piedra
que aborrece el silencioso ascenso de la espuma del mar de la cerveza de la boca del perro,
sólo recuerdo que afeitarme la cansa radicalmente. Ahora sólo recuerdo que he perdido la costumbre de esperarla sobre las bancas verdes del parque que sus dedos son una gran metáfora de la artritis ahora sólo recuerdo que cuando íbamos a la playa el mar la violaba con violencia
ahora sólo recuerdo una inmensa infinita ira.
Dónde está mi mujer, mi mujer la mujer que más amé?
Ella mira escucha besa acaricia el cuerpo de algún otro ciudadano con sus
redondas entrañas tristes
ella dice parecen flores del amor y ella no sabe nada del amor
y entonces pienso que la debilidad
es la raíz de la fuerza y que lo inmóvil gobierna el movimiento y mis amigos taoístas creen que estoy en sus filas y entonces todas las gotas de la lluvia
caen sobre mi cabeza y entonces pienso que puedo vivir sin ella y yo no sé nada de ella.
UNA REALIDAD QUE SUBYACE A TODO LO QUE SE HA VENIDO SEÑALANDO No hay más silencio que el oscuro
silencio de mi memoria
No hay más bosque que el opaco bosque de mi historia.
No hay más óvalos plazas senderos que los que más habrán
enlazando piedras y peces
en el centro del viento huracanado. No hay más brújula que los ojos cerrados apuntando al sur y al tigre.
No hay más tiempo que el cálido tiempo del río
adelantándose retrocediendo deteniéndose entre los jorobados enanos
que mendigan una limosna bajo el campanario.
No hay más rito que el transparente rito de la ausencia.
Mi hermano aprieta el dedo y toma una foto.
Mi abuela paterna conoció a mi tardío abuelo materno construyendo barcos en las playas pies descalzos bajo la lluvia de estiércol de nuestra fauna implacable,
Mí único tío también afincado en la costa crece viñedos bajo el sol duro de las dunas y piensa en las gaviotas silvestres
blancas grises negras ágiles trozos de zinc. Mi tía compró una finca vive de sus rentas amistó con el párroco y conversa con el
No hay más domingo que la familia reunida alrededor de la mesa bajo el árbol en torno al vino de mi único tío y las pastas y carnes de mis primos,
Aquí está Steva con la red en sus manos y setecientas lisas lomas cojinovas en sus barcas imaginarias
paseando por los mercados de aves y aquí está Vita peinándose
para asomarse a la ventana y ver la calle cuatro obreros pintan señales de tránsito sobre el asfalto.
Ahora los ojos de Vita valen más que los ojos de mi tía
jugando canasta haciéndole trampas a mi madre y su amiga comentando el kilo de azúcar
y la edad de mi perra.
No hay más muertes que la incomprensible muerte de Giova también primo y boga y el camino hacia lo alto de la colina
que provoca el llanto del hermano la asfixia de la madre y la serenidad del padre.
El alcalde del pueblo ha enloquecido luego de una borrachera y el síndico promueve almuerzos y lonches con los notables haraganes toscano entre dientes
y magras jamonadas de chancho sobre pan de maíz,
No hay más adivinanzas que las tibias adivinanzas del obispo a sus feligreses los días de servicio usualmente dedicados a santos locales y mártires vecinos
ataviado de sombreros y cayados preguntando con el índice alzado
por las sequías de la zona norte donde las cordilleras y los pastores impidieron levantar la capilla canallas
la condenación será eterna o no será. Y aquí está Sandra ella
vive sobre los peligros del trompo y la corneta y la propina escuálida del tío granjero
el primer pariente que subió en avión.
No hay más playas que los botes rojos y verdes
inclinados al sol cubiertos de algas pasadas recuerdos de inactivas constelaciones que baten las alas del mal.
Y aquí está Filipo con la última estampita del álbum canjeada por un rollo de pabilo y un bolígrafo de tinta verde
usado de segundo a cuarto de primaria. No hay más amor que el perdido
amor ni más tristeza que el amor que habrá. He amanecido en la estación del ferrocarril pegado a las bancas de madera.
He enterrado a mi séptima mujer
y el campo no me ha entregado la siguiente. He caminado de vuelta a casa
Y he ocupado mi silla en la mesa de los domingos bajo el árbol en torno al vino de mi tío costeño
y he escuchado a mi padre decir
mi padre le pasa el palto de uvas a mi madre y la besa
YO VERÁS AL ÁNGEL: (LLOVERÁ) Yo verás al ángel: (lloverá)
sin tener al sol ni al sol aterido, en el medio de los cuatro tiempos.
Uno: vuela el dirigible azul estable en equilibrio y engreído. Nuevamente el sol
ahora coetáneo de la nube y del ciclismo.
Mañana, el año próximo: dos: el interior del desalamiento refundido de vientos (y en ellos la mitad del bosque salvaje pleno de oscuridad y de tres: tino). Nunca saber nada de la inextricable inutilidad del ya, ya—quién, ya—qué;
y sólo entonces, la media turbada silenciosamente impensada voz que no habla, ni canta, ni gime
iluminando: cuatro: el incandescente abrir beber, el inexplicable amor matinal. y he escuchado a mi padre decir
mi padre le pasa el plato de uvas a mi madre y la besa
que no soy fotogénico.
III. 10000 CAFÉS (Canciones)
MI (poema de amor) Vendí todas mis alcachofas
por un boleto al lugar en que vives. Ningún percance.
El tren salió en horario
sol y vacas gordas todo el camino. Pero tu pueblo no apareció nunca.
DESPUÉS DE POR SUPUESTO MI MUJER YO Después de por supuesto mi mujer yo
quiero a mi patria y
aún antes que a mí patria yo quiero al cielo y
aún antes que a mi patria y aún antes que al cielo
pero después de por supuesto mi mujer yo quiero al mar y al monte azul también y yo quiero por supuesto a dios
antes que a mi patria y
se levanta un militar de mi patria y
dice que la patria es mujer, cielo, mar y yo quiero a ese militar
antes que a mi patria
pero después de por supuesto mi mujer y mi mujer quiere por su puesto a un industrial antes que a su padre y
aún antes que a su madre y por supuesto antes que a mí.
PARA HOLMES
La ira me conduce al árbol; el viento al transitorio arcoiris; el aire
me detiene: lagos.
La nube me conduce al cuádruple trébol: pista falsa.
La tarde se desvanece en mis manos como sueño de sol,
El día perdido me conduce al día siguiente. Volver a empezar. Lagos. La nube me conduce al
nevado monte; la desnuda mandarina al abandonado zoológico; la tarde desvaneciente al error;
y con él el día otra vez perdido,
El zoológico me conduce al peral transparente; el rostro escondido a la niebla posada en las bancas del parque: la pista es correcta. Todo tiene que ver con todo; y todo con la buclemente niña de la mano ensangrentada que baila en alegría camino abajo.
EXPLICÁNDOLE UNA PELÍCULA A MI AMOR TÍTULO NO DEBEN LLEVARLA AL CINE
Sí mi amor el tren va cargado de medicinas nazis son los que vuelan en esos fíjate ahí pasa uno
aviones no mi amor no pueden tirarle bombas al tren fíjate ahí la cruz roja sobre el tren que va a no amor no es La Oroya están peleando en Europa central y qué sé yo cómo se llama
el capitán de los habanos no amor no es una burla a Cuba dios mío
los nazis viste sueltan las bombas granujas pero si es de la cruz roja sí amor no deben pero es
una película y no sí amor sí ya se acabaron los cigarrillos.
DOS VERSIONES PERO EL TEMA ES EL MISMO I
—y no pienso sino en encontrarte en el centro de un bosque de arco iris tus pies atados a una estaca
tu inestable mente, alegremente erguida como un globo
rojo
y no pienso sino en pensarte
recostada en el improbable éxito de mañana
II
El cansancio es la memoria de mis dedos dijo Steva des atando las redes de nylon: los pescados brillantes aceros desnudos se enredaban entre las algas rojas mientras Steva murmuraba una canción:
tus ojos la profundidad de una almeja tus párpados la serenidad de una estrella de mar
Y FUE ENTONCES QUE EL SUDAMERICANO DE ATLETISMO
Y fue entonces
que el sudamericano de atletismo te colmó de gozo
y con tus diecisiete años te dedicaste a lanzar la jabalina y a
saltar alocadamente sobre unas coquetas vallas bicolores y comenzaste a perder de peso y tu cuerpo comenzó a
cambiar de forma. Besarte era como
estampar un sello ministerial en la piedra más dura de Sacsayhuamán
y mis dedos ya no se hundían en tus muslos
ni te cabían
esas chompitas de moda
que te había regalado en navidad. Entonces dejaste el deporte y comenzaste a engordar por el tiempo en que te dije que ya no te quería
y todo por una rubia hermosa que conocí de pura casualidad en el parque
y que resultó siendo una siete medallas de oro en salto largo.
CANCION POR MARGY I
Frente a las puertas se alzan vacías las botellas de leche. En el patio la abuela envía al nieto a ver si la ropa ha secado. La madre lee unos poemas sentada en la mecedora, El
padre ha muerto cinco años atrás. 6 y 30 pm.
II
Ella me tiende la mano es una
prostituta 18 años cabellos que descienden como la lluvia.
Ella me coge del brazo mujer crecida en la isla coge mi brazo me
dice amor vamos arriba le dije cómo te llamas me dijo
Margy.
III
Me dijo no hagas bulla abajo mi abuela escucha abre la ventana. El sol entró con su última debilidad: la navaja corta el membrillo.
IV
Gracias a dios que su cuerpo es un lento amanecer gracias a dios que ella se mueve
como se mueve el océano. Margy le digo por qué no cerramos la ventana amor me dijo
EL POEMA SOBRE LOS CARROS PEQUEÑOS jueves; la gente se pregunta
qué tan seguros son los carros pequeños? son tan peligrosos como dicen
para los pasajeros?
pero ojo: se venden en plaza como dulce de higo! Existe relación entre el peso y tamaño
del carro y su seguridad?
Son tan baratos como dicen los anuncios? Tomates, lechugas, rabanitos
(fresas)
se rompe el esquema (tú te ríes)
y no tienen mayores problemas de parqueo en el cesto compramos
una nueva (alcachofa) vida
y tienen mejor vejez que los pesados carros americanos
apios, zanahorias, cebollas bajo una lluvia de peras
dimos vueltas y vueltas (tus hijos) (mis hijos)
y cuántos entran en el asiento de atrás? bolbáguenes naranja, etc. etc.
DAN-ZA
Si todos supiéramos danzar y silbar al mismo tiempo y si todos
supiéramos danzar y silbar al mismo tiempo en el desierto subiendo y bajando
y si todos supiéramos cantar en el desierto subiendo y bajando y si todos supiéramos danzar y silbar y cantar subiendo y bajando en el desierto al ritmo del corazón y si
todos supiéramos amar en el desierto subiendo y bajando las dunas amarillas y si todos supiéramos besar en el desierto, y cantar y silbar y danzar y subiendo y bajando si todos supiéramos amar en las dunas amarillas y si todos supiéramos al mismo tiempo vivir cantando y danzando en el desierto subiendo y bajando las dunas amarillas
Levanto mi brazo.
Mi mano coge una copa. Brindo en tu nombre.
Y si sólo supiera (cantando en las dunas amarillas subiendo y bajando al ritmo del corazón besarte
danzando y silbando al mismo tiempo en el desierto y amarte en el desierto) tu nombre
EL AMOR EN ODRÍA “¡Puta!” dijo el gordo, Si después de todo tenías tu estilo.
Pero quién se acuerda de Tarma? Quién de tus alianzas?
Trataste de organizar un buen gobierno y nunca más escasas las rockolas, nunca más profundos los ombligos. El partido no tiene lema
pero todavía te recuerdan los muchachos con cariño:
“Ni en tiempos de Odría se robó tanto”. Formidable inmortalidad la tuya, gordo.
Hasta Rocha ha dejado la represión por el pisco.
ALGO ASÍ COMO HASTA QUE EL SOL Tú dices haber descubierto cómo
se siente cuando alguien te dice
te amaré para siempre
algo así como hasta que el sol deje de brillar yo
te digo
haber descubierto cómo se siente cuando alguien me dice
te amaré para siempre
algo así como hasta que el sol (y las estrellas)
dejen de brillar y es mentira.
HAN ACEITADO LAS BISAGRAS DE Han aceitado las bisagras de
bronce que sujetan las puertas. Las sillas son nuevas. Las camas están vacías. Las cortinas flamean a través de la ventana
y pienso que al conductor del camión de mudanzas le parecerán largas lenguas blancas. Los corredores desnudos las alfombras son islas sin palmeras sobre el parquet. Las personas que he amado se han ido. Ahora
tengo el corazón(
contento tengo el corazón contento lleno de alegría) deshabitado.
UN PARQUE SIN VEREDAS A LÁS SEIS DE Un parque sin veredas a las seis de
la tarde en el que pequeños faroles de hierro se encienden y alumbran los pinos y olivos levantados cerca al lago inmóvil alrededor del cual una mujer vestida de blanco me espera caminando lentamente con sus ojos puestos en los
cables del teléfono bajo el cielo transparente y sus pálidas manos desde lo lejos me saludan y la melancolía en sus labios. El resto es asunto mío, señora, pero es es la recompensa que pido por encontrarle a su perra fifí (cincuenta libras también le hacen).
YA NO TE QUIERO, PEQUEÑA Ya no te quiero, pequeña
ahora amo a los caballos. Mañana amaré a las islas y pasado será alguna ave. (Tal vez en tres años te vuelva a amar). Y luego serán las vacas pintas y luego serán
los minerales —tú sabes, el cobre, el hierro, el— y luego serán las ciudades (alguna que otra jirafa) y luego los puentes.
Antes un arcoiris que amarte, pequeña, ya no te quiero
ahora amo a una mujer que disuelve sus cuerpos en las lluvias del otoño iluminada/anudada/inundada por el neón brillante
del poste de alumbrado público. (Oh pequeña)
ya no (te quiero Oh mujer)
ya no te quiero
sólo amo a las calles que me alientan hacia la noche mientras la noche ya no es noche sino mar y el mar tumba de sonámbulos océanos, licor.
10000 CAFÉS
En la cafetería de los 10000 cafés las moscas hacen una escala técnica en su ruta hacia el próximo estiércol. Mi fe en el año 81 es ciega.
Por ahora
abastecer de combustible a las moscas es suficiente.
IV. LA OSCURIDAD SOLO DURA UNA NOCHE (Recriminaciones margianles a los taoístas)
DHYANA
sin contar a los patos, el lago, el guante, el aroma de la flor del ficus, sin
contar a los gansos blancos, la nube, el relámpago ceniciento
(turba y muere) sin contar a los sauces, el pantano, el suicida, el
garbanzo, la niña flor de mami, el helecho
sin contar a los simples gatos, la cueva de la bruja Mendivil, la curva cerca al estanque y al páramo, el sabio medita fumando una noche su pipa
sin contar a la noche, la pipa, el sabio
medita
sin contar que medita
como si ni ave ni océano ni cielo ni rosa habiten las vastas y grandes zonas del tiempo y nadie mis nubes nadie mis vientos
nadie mis negros perros quinientos nadie mis ojos a quien contarle nadie mis búhos a quien narrarle nadie mis mundos nadie
en el pino ningún error se oculta la oscuridad sólo dura una noche el organillero sólo dura una vida
ME PARECE QUE ESTE SÍMIL MUESTRA QUE Si no hallan la luna lo llaman día
si no hallan el sol lo llaman noche si no hallan ni la luna ni el sol lo llaman error y cierran los ojos
buscando estrellas con qué orientarse.
DIJO IIUAI NAN TZU
Dijo Huai Nan Tzu “no se lanza un pez al árbol, no se pone un ave en el agua”, pensando que sólo el pez y a veces el vino habitan los lagos
que sólo el ave y a veces el cansancio se anudan al árbol.
Pero todo esto sucede después de enjuagar la brocha afilar la hoja fijar el espejo y raspar la barba.
Sin menoscabar a Iluai Nan Tzu
sucedieron varias cosas antes que el pez
el árbol o el vino; el mar y la tierra por ejemplo. Y si uno se fija con cuidado en el caso peruano, la costa lo resume así:
no se lanza el acero a la duna
DIJO WANG PI Dijo Wang Pi “siempre se pierde algo”. La ventana le giraba interiormente
—dos perros inundados por la fiebre transitaban el asfalto.
Pi es paciente;
si su mujer no regresa a las ocho deben ser las siete.
Siempre se pierde algo no Pi? Siempre, menos el humor.
DIJO LAO TZU
Dijo Lao Tzu “el que habla no sabe, el que sabe no habla”. Si Lao Tzu lo dijo, habló.
BASTANTE MENOS QUE UNA IDEA No creas en la verdad. No creas en la belleza. No creas en el amor. Siéntate al piano sopla el corno rasga la cuerda y quedamos a la par. No me alcances un beserol si me duele la cabeza. No repitas conmigo películas que ya viste. No creas que hay algo importante en lo que haces. Ni siquiera una buena acción es tan buena como ninguna acción Octava nube o noveno cielo apartes
algún día el cuerpo será un hecho suficiente.
FIN DESIERTO
primera edición: Studio A Editores, Lima 1995 FIN DESIERTO y otros poemas
hay un desierto a la deriva enterrado entre tormentas hay un escorpión inteligente tallado en cada muerte y hay una muerte tras otra entusiasmadas con la religión aves frías te golpean la cabeza y aprendes enseguida
hay un río dentro del río fabricando fiebres delicadas hay una puerta detrás de la puerta y un bizcocho detrás del mundo excavamos en los días de la tiza vertebrado / invertebrado
escribimos para tapar los hoyos y reparar las faltas
hay un ángel de barro acantonado en posición fetal y al fondo un enemigo intolerante
hay un museo que contiene réplicas de todo lo que has oído
hay un libro que repite todo lo que escribes y otro que escribe todo lo que repites hay un sol partido en dos
y una sombra espesa en la escisión hay un perro perdido en el ojo de la horca
(cada línea es un río una calle un color imaginario un número irracional en medio de una suma infrecuente el rostro cambiante de una ventana un amanecer en tu boca una lápida una lápida que no coagula...
porque cada línea contiene su propia ausencia porque cada línea no importa
la escala termina con la forma
los ritmos y las texturas se desbandan sobre las dunas la aridez se hace rama inquebrantable)
de todas las huellas / escoge la del desierto de todos los sueños / el de las bestias de todas las muertes / escoge la tuya propia que será la más breve y ocurrirá en todas partes los hombres
decimos nada sobre todo
sobre la mesa hay animales vivos y flores amarillas de montaña muertes simples que se clavan en la tierra como estacas de plata estampas de los santos gregorio santiago y benedicto
la luna vacía y el sol de invierno
los pies de aquellos que pisarán los granos esta noche
los tambores los cuernos en espiral y agonías que besan los cielos el violín de madera balsa las cuerdas de metal
todo está sobre la mesa
sobre la mesa las hojas de coca y los nevados y los ríos de obsidiana las piedras que se repartirán a medianoche y la medianoche entera besando el corazón de un cóndor y la voz de una mujer
que irá de casa en casa buscando a sus familiares todo esto todo esto está sobre la mesa
¿por qué lo hacen de esa manera? así lo hacen así lo hacemos sobre la mesa las tormentas y los vientos y los lagos
de altura
la sed continua de las gargantas en las islas el diario secreto de las amazonas
el manojo de rosarios cuyas cuentas no conocen todavía el paso fugaz de las yemas hacia la redención
todo está sobre la mesa todo esto así lo hacen así lo hacemos
cañas negras vibran entre sus labios saliva espesa lame las caries negras
cerdos de patas negras con negras circuncisiones merodean en silencio
todos lo saben todos los han visto
y están todos ciegos de ver tanta ausencia se ha ido
puso al ave intoxicada sobre el abismo y dijo alcanza al ave de fondo y resuelve el suspenso de toda esta geometría vuela en silencio abriéndote al espacio que no toma en cuenta el espacio que ocupan las cosas llamadas reales el ave descendió tres tormentas espirales y encontró al ave que laceraba su letargo
colgada de un rayo de porcelana aquí hay alguien
que se ha ido y que ha dejado esta succión imantada
y que piensa por nosotros desde el fondo de un espejo tomó al ave del cuello y le volvió a decir busca al ave de fondo en la economía de las constelaciones del terror siente el abismo entre tus brazos circula libre entre turbulencias aprecia las gravedades y medita en aquello que te idea
sobre tu cuerpo que son los nimbos oscuros debo dejar todo lo que poseo / los cantos que canté para nadie ahora son tuyos porque no puedes ser lo que eres / amor porque no puedes sentir lo que sientes
sin la incomparable belleza de lo que no eres de lo que no sientes
asómate al borde de tu corazón y observa la inmunda danza de las neoplasias
festejando la debacle de las oraciones en ese lugar la vida late como late la piedra golpeando la piedra he aprendido en todo esto a no mirar
con desprecio al virus o al verano
porque también ellos de incomprensible manera armonizan con todo lo que calla y así se expresa
el olor de los cadáveres que es perfume de ángeles
ha obligado a cerrar el aeropuerto
ya no viene el que viene ya no es el que es demasiado hedor y demasiado tarde para jugar al sacramento
caen en sucesión uno tras otra
embellecidos por los tatuajes de kaposi tras otra tras uno
raspando del aire oxígenos letales y derramando de sus labios una emulsión de plata
que revela sus cuerpos contra oscuras cámaras que los devuelven pálidos
sus ojos son los ojos de animales
que nunca vieron o que vieron permanentemente la sustancia interior
tosen las encías sangran las náuseas avientan sus bolas de arte
y el material genético se deshilvana y la vigilia es la noche más larga y la noche más larga llega a su fin económicamente
este es el verso en el que la sangre se vuelve vino y el paraíso metrópoli y la daga imaginaria se clava sobre pechos mojados
este es el verso en el que entro al pueblo
y pregunto por ella y por un bar llamado el patio
todos volteamos hacia el mismo lugar todos cometimos el mismo error
caminé por estos versos para olvidar tormentos y sentí un alivio pasajero al ver jacarandás en flor
pero luego todo volvió de golpe y no pude sino escupir sobre estas calles en este verso llueve como lloverá en el último otoño
por fin el actor no es el héroe por fin no hay nada que entender en dos días llegarán al sur privado de sur
los caballos ya se esconden en las acequias afiebrados en este verso no se puede seguir
este es el verso en el que no se puede seguir
hay una palabra a la deriva enterrada entre tormentas hay un ave intoxicada durmiendo sobre el abismo y hay un abismo tras otro inmensamente invisibles hay una cierta ciencia que los viejos despliegan
mientras buscan la clave de sus visiones hay cosas que se abren
para adentro
hay arlequines muertos hay cosas que se abren para afuera
con solamente tres golpes de piano tres sorbos de té tres nueces
¿qué hay de nuevo? afortunadamente nada
la palabra ha sido quebrantada y la suma de todos sus fragmentos es ahora destrucción
hay flores hay cavidades craneanas mástiles parecidos a los camiones exhumados en yungay palmeras de barro hay veranos que caben en postales hay dudas que nadie ha dudado y hay pocas veces
todos te buscan todos te examinan hay una escalera que te contiene y termitas en todos los peldaños
y en todo este espacio abierto los niños nacen sin cerebro
encierran sus cabezas en bolsas de plástico y deambulan por el desierto
como astronautas atormentados medio millón delicadamente desolados por esta versatilidad de la repetición
hallan
un muslo un fémur un párpado y una sanguinaria homilía sobre esta visión o que no hay ojo que vea
propiamente
porque es aguja y agujero al mismo tiempo el mismo nervio
óptico
y en todo este espacio abierto
los senos están secos y las tibias tibias hallan
el gran decorado de fondo que sigue su viaje más de lo mismo tras más de lo mismo
como una piedra encerrando el fósil de una piedra todo este espacio y ningún lugar donde ponerlo vacíos
los niños aspiran el ágil plomo de las tardes frías y cargan de tumor sus tristes tálamos
sordos a las palmeras
bajo cuyas palmas se indigestan y ciegos
con cada muerte me vuelvo más lento menos elegante y me recuesto en piedras que son cráneos dormidos en el desierto mi lengua está tatuada de sed
y las tormentas caen como flores que caen de otro planeta
por fin el fin que no admite comienzos o esta redención
entierro mis ojos
estudio mis manos mis uñas son rabia fosilizada
persistencia del cólico de los árboles ramas negras contra el cielo dorado y el invierno sobre el invierno
el tiempo transfiere su ponzoña al paraje
los sueños nos despiertan picoteándonos los ojos persistencia del cólico de los océanos
el primer sonido es un eco del último
peces de agua dura rellenan los desiertos submarinos siete pozos son los siete días y veinticuatro
muelas las horas decapitadas por la marea persistencia del cólico del fuego
naufragio de las hojas de té en agua hirviendo una pared blanca con cien sombras que danzan entre lluvias secas un fandango sangriento él muere ella murmura y muere
persistencia del cólico del colibrí
por eso mira fijamente a la muerte en los ojos y le hinca el pico afilado hasta dejarla exangüe y transformarle sus oscuros humores
en néctar absurdo que sólo la adicción redime persistencia del cólico de los perfumes
lentos desastres son estos cantos de amor esta montaña gris o esta bola de acero este ascenso inesperado a 5000 metros el vago huayno que me trajo hasta aquí describe lechuzas negras y amores cortos ensangrentados
ver en la oscuridad o a través de ella caer de aviones
danzar al son de once arpas afiladas el altiplano me debilita / nunca estuve ahí nunca estuve ahí
ese ichu inerrante o esta mesa turquesa esta muerte no es muerte
cómo será tirar a 5000 metros estrangulado por el aire raro
o por el vómito de un ave carbonizada nunca estuve ahí
nunca estuve ahí nadie está bien
esta débil precocidad de la sinrazón este vado
este viento que otras bocas chacchan más voraces y más insanas
nunca estuve ahí
arden las hojas secas verdes fuera de sí lo que cambia entra en combustión se vuelve otra cosa de otro color
en el estanque las carpas rojas escarban donde el espacio no puede entrar toma té tres sorbos tres veces
del corazón emigran sueños solitarios siguen las direcciones de las ramas que caen sobre el agua
solamente en una canasta de vientos
puedes llevar tu vida
el fuego pesado de la hoguera reconoce el carrizo
y huye de las matas lo que adquiere está condenado a perderla
a
ve antártica de calma plena ave ciega ¿qué miras cuando miras?todas estas muertes y ninguna es la mía
a
scenso líquido indigesto encuentras tu alimento en las corvas cuevas de mi corazón pero nunca encontrarás mi exilioa
rtículo mortis ave harta horizontal harta del cuarteto terminal harto cielo hayen las sombras de la tierra
adverbio
tóxico plumas de plomo imaginas el vuelo del ave fósil atrapada en la marejadameditas en el incierto viaje del espacio en los espejos
ave articulada ave
de los templos corrode los nombres dibuja un hoyo mudo en la tráquea de la razón y vuelve
a
la del paraíso ubre del viento ave misterio esta sangre fue vino y este vinofue disipando nuestros asombros
a
sedio alrededor del árbol seco ave imposible tus palabras son títeres de otro lenguajetoses heladas sobre el enfermo
alcanzas a vencer el vértigo de las simas
durmiendo daltónica entre comidasave entera ave dura es tu siesta
abismo después del abismo espejismo
que le dio su hijo al mundosobre vacío hogar de las tormentas
a
ve albina ave espía satélite del bien tus párpados son martillosque llenan mis sueños de recompensas
a
veces no coincides con el fin o con el número sigues lo que es comúncomo si una gran sabiduría te carcomiera ave rara
a
stro linchado de la oscura índole ave omnívora primero el mundo después el hombredespués el árido estertor del perro después
a
lambre en el muelle en la vela ave unilateral tu vuelo es el nombre de todo lo que vuela fe en el hambre cuando nada vesacaso ¿no lo ves? la virtud del método ¿nada
te dice? mácula en tu frente ave deshilvanadamanivela manca ave desesperada
a
ve libro ruega por nosotros ave sílaba ruega por nosotros ave sorda lítica avefrente al río el mismo bar
en el que siempre somos los mismos no tenemos nombres no somos salvo socio mano ingeniero
lanzamos las tapas de las cervezas contra lagartijas de colas fosforescentes y hablamos en voz baja
sobre la noción de cauce enumeramos noches de verano
enfermedades del algodón estaciones de radio mientras la luna asciende amarilla
y roja es la espalda del oriol nos miran
turistas poetas médicos que ven el río por primera vez y los ignoramos
la textura del verano nos convierte en idiotas y sin embargo sobrevivimos el arte de la temporada cuando todo es como alguna otra cosa
pesadamente indiferente a la cirugía de la sombra sobre el cielo
atravesamos el desierto
elaboramos teorías sobre el paisaje veneramos las indolencias
cortamos las tormentas de arena con cuchillos de acero
tosemos frecuentemente nuestros hijos se asoman al interior de nuestras bocas y ven por primera vez los contornos del infierno nuestros instintos son crímenes contra nadie sabe quién
pero notamos que se repiten incesantes y mínimos
sobre las sierras como buzos ciegos en el centro del océano atravesamos el tiempo
mi lenguaje no es de este mundo pero mis palabras sí lo son
aquí están las llagas de mis encías
por eso crees que es posible que diga algo sobre la insana meditación
del humo que emerge del cuello de la hoguera moneda de plata calentada en varios cuencos
moneda de plata intercambiada por mujeres de ojos largos y pómulos gastados
trazo incompleto de un compás sobre un mapa dedo que cae sobre una mancha que es un puerto
infestado por el virus y el verano el viento y sus nombres
ábrego imbat hamarraq hoyos que refugian colores
iris arcoiris rueda inmóvil apoyada contra una pared de cal arbustos cortados en forma de ave, luz azul, luna nueva el retorno inesperado luego de una ausencia perfecta círculos todos del humo / volutas de la desesperación
monje agazapado en hábitos interiores un periódico cubre las costras de su cabeza su mano sostiene una piedra redonda migración de los pájaros
el primer colibrí
abandona el monasterio de sal ramas secas en la hoguera cenizas negras
su mente encuentra el instante en el que el colibrí decide marcharse sus ojos cerrados miran lo que queda arroja la piedra al suelo
toda esa basura que viene con ser humano es una casa vacía
se está mucha gente por lo visto enterrada de noche en la arena se está bailando alrededor de teas fandangos fantasmas atados a estrellas se está rezando en alcobas oscuras quejidos de mar entre blancas tormentas se está pensando demasiado
se está elucidando sin lengua se está afilando en secreto
las puntas afiladas de los colores se está en otra parte comiendo desayunos vestidos de luto perfecto se está creyendo todo el tiempo en montañas devoradas por los cielos ascendiendo literales lado a lado con sarmientos perdidos y encontrados se está evolucionando con la luz apagada sobando los miembros contra paredes extremas se está soñando con palas de hierro
excavando de la tierra lágrimas heladas se está uniendo el instinto maquinal de las aves rescatadas de la nieve se está decapitando poco a poco el murmullo repetido del cauce vacío se está respirando de vida y vuelta y no se está muriendo lo suficiente se está cavando un hoyo inmenso en el centro de oxígenos de fuego se está usando acordes para el gallo que son acordes del barro retocado se está actuando mal frente al mar se está golpeando en sienes inocentes se está variando de ignorancia por andar en caminos ajenos se está hablando ni practicando en la rueda oscura de la arena
la amazona indaga entre sus bíceps el bello bulto de las dunas
su espalda cuelga del universo como una gran guerra o como un ballet
hace noches prometió herirme
hundiéndome un puñal bárbaro en el abdomen me explicó el zig zag del arma
me explicó la huella helada de cada trazo y me dio las adivinanzas
¿por qué está cansado el almorávide? ¿dónde aulló el rubí?
¿quién falta? en cada lunar lleva una estrella
en cada muslo un rumor
luego en la tarde adoptamos nombres falsos yo era cairo ella del águila y contemplamos fijamente el polen amarillo
transfigurado por el fragor de sus labios he dormido mal sobre almohadas envenenadas
no tengo razón ni fin soy paisaje mínimo llevo los dientes rotos aquí no hay nada
me he cortado la cabeza he visto que no hay figuras en el fondo de mis ojos
he probado los sabores que vagan sobre mi lengua y las raíces secas que crecen bajo ella
aquí no hay nada para la puesta en escena porque todo fue puesto en abismo
el puñal bárbaro adorna mi abdomen como un arete de plata y el nombre de la bala es una pregunta
dunas rosas piezas líricas matas muertas idioma de lagartijas
hay un motivo que se repite perdona mi ignorancia hay un desnudo en el lienzo y un higo negro en la boca
X
hay una ausencia a la deriva enterrada entre tormentas
hay un desierto ciego e incongruente y hay una huida tras otra
hilvanada por espejos
aquí hubo alguien que rompió su palabra y que dejó una cierta enfermedad excecrable / incurable
el negocio del tiempo es durar todo el tiempo posible
cinco seis años tal vez más lo que dura cruzar el desierto lo que dura cruzar la palabra torah tora torah
ése es el negocio del tiempo
resurrección y muerte son negocio del tiempo todos los nombres han muerto
menos aquél que se ha ido dice es extraño que ya no tengamos sed miente ahora
di que has visto su rostro y que sigues vivo
llevo dentro el desierto astros linchados caballos que comen caballos
por eso observo tus labios esperando la palabra que has estado pronunciando todo este tiempo di la di la dila nuevamente
todo está más arriba o es más duro o más abajo nada está en su lugar o no hay lugar para lugar la di la di ¿la dirás nuevamente?
aquel que con asiáticos ojos descifró el motivo del desierto y que atado a la sombra de cierto avatar oscuro
se persiguió a si mismo desnudo por la sábana helada
aquél no entiende la simetría que la muerte al meditar describe encantada
con cánceres que cuelgan todavía del árbol del cielo y de la sima pasto de tigres ardid de arañas eso será el convidado ausente en la noche acordada / la gárgola cena con el fósil aves frías
y el fósil duerme con el fénix
y todos juntos en el páramo del sueño devolverán el cráneo a la tierra gastada
nada es el amor durante el amor
tienen los brazos enlazados y sus cuerpos pálidos están envueltos en las sombras intermitentes del ventilador
viven en la oscuridad durante el amor y están y no están en sucesión
en ningún lugar y en el polvo arrojados del desierto
respirando en el catre lo que el aire desecha
se besan con labios partidos por la sequedad se lamen lunares dibujados por el espejismo y el sudor
excavaron toda la mañana
hoyos circulares junto a osamentas de buitres incompletos y también ahí encontraron los jóvenes arqueólogos
el íntimo intercambio de heridas y de besos lavados por la arena devastada por la arena nada es el amor durante el amor
igual se amaron toda la tarde para estar solos y el amor fue distinto al paso de la medianoche han dejado la tienda de campaña
y han encontrado habitación en el viento que el viento no puede derribar
los cachetes le cuelgan como aretes de plata no tiene genitales visibles ni talismanes ocultos dicen que está enfermo de los doce pulsos que es un tarado que juega con truenos
y hojas de plátano o que tiene catorce años
la astronomía debió ser cruel en su tiempo el amor aún más vasto
por el horror en sus ojos vacíos debió conocer la oración y olfateado
las colas chamuscadas de pescados sobre el fuego nunca cantó nunca escuchó una canción
pero tiene la boca cerrada
a punto de decir algo importante un vaticinio o una maldición
aún así el silencio no le fue suficiente disfrutó el eco interior de sus muelas
triturando semillas de amapola y escribió un poema sordo
incalculablemente breve sobre ríos que limitan su progreso
el río es lento su lentitud es nueva y contagiosa
el río es una cuerda alrededor
del desierto llueve de noche lentos los rayos lentas las liebres lento el olor a muerte de las matas mojadas una guitarra
suena
del otro lado del río cáscaras de mango en la ribera huella de coyote sobre el fango tecate en lata y medio limón bajo lunas hostiles conversaciones el dinero corrompe los bagres rezan mantras en el canal 73
caballos se comen caballos es posible saltar sin dejar el suelo bostezar sin abrir la boca el borde se destruye a los pies del tótem federales montan helicópteros heliocéntricos y repiten en el aire los vicios de la tierra día siguiente río siguiente nada ha cambiado aquél que anoche entró
al río aún no sale
la refinería arde bajo brasas pálidas las multas no corrigen a nadie cuenta las tardes son cuatro cuenta los vientos son cuatro fiesta en los barrios le han pegado un tiro al cielo y el cielo se ha roto como una piñata los puentes se desploman patio de todos es el borde agua de todos el río muerte de todos la vida 75
de todos el calor no admite visitas monte asarco extiende su negra cobija sobre las sierras tiempo de irse cuenta las horas cuenta las sílabas son cuatro la sonaja de la cascabel anuncia el ángelus zorros rojos bailan entre cactus
varado en el oasis sin papel higiénico
releo el libro tercero de las historias de herodoto el olor a brea cuelga de las palmeras
como toallas mojadas
las aves del paraíso cantan por última vez nada se mueve los ejércitos de cambises
yacen bajo la arena africana húmedas ondas de nada golpean el aire
si la otra vida ha de comenzar en algún momento éste es tan bueno como cualquiera
debajo del estratocúmulo en campos donde todo es la intemperie
los mandriles se congregan
fastidiados por la universalidad del sexo
condenan con los ojos rojos y la mirada perdida y con los dientes sucios y el aliento herbívoro hablan apasionadamente de animales nocturnos inconclusos invisibles y apasionadamente se aterrorizan
y se muerden los traseros pelados y se besan apasionadamente bajo el sol mortal de la tundra ¿o somos nosotros los matemáticos?
los mandriles y el mango
los mandriles y las sombras gruesas de los baobabs los mandriles y el autómata que no orina
crueles y crudas coreografías donde todo es la intemperie
los mandriles son modernos y descubren el aroma incorrecto en el pellejo incorrecto e inventan las vocalizaciones civilizadas que les permiten disentir civilizadamente y presumir como si presumir los redimiera de una condición familiar
¿o somos nosotras las sopranos? los mandriles y el asma
los mandriles y la conquista de los árboles
su mirada no ve nada que no sea yo piensa que soy uno y que soy otro o que soy mil repitiendo el enigma
que aún adivinando no se atreve a adivinar frente a mi jaula sus pasos inseguros
son un ballet en mi homenaje y una parálisis momentánea de su voluntad su lectura es la sentencia que me tiene prisionero sólo a veces caen sus párpados
con el silencio traidor de las lunas llenas y en el pigmento plateado de su retina ficticia una imagen se le impregna se le pierde y me libera
cuelgan del árbol de la sed las diez cabezas del desierto
la primera es una virtud desconocida piedad por la parte perfecta la segunda una palabra en desuso
piedad por las piedras la tercera un insulto
piedad por los puertos perdidos la cuarta una súbita melancolía
piedad por los padres la quinta no tiene ojos
piedad por las putas y los partos la sexta es una caridad incomprendida
piedad por las piedras
la sétima es una noche y una preparación piedad por la parca
la octava es el corazón de la flecha
piedad por los pájaros partidos la novena víspera de lamentos
piedad por el puente la décima es aire sobre la montaña
piedad por los perros que las lluvias laven estos poemas que la tierra se trague lo demás
la noche se enreda en los nevados se enreda en el desierto
zorros y pavos reales vagan sobre la tierra y ella habla mi lengua en este lugar
pero elabora sus imágenes en otro
y ella comparte sus ternuras con fantasmas acostada al borde de una hamaca
que se mece vacía sobre sombras congeladas ya no es cuestión de gustos
al fondo de una taza blanca de porcelana el final literal de todo se ve apenas prolongado por el lastre metafórico de todo
y ella al piano vulnerable y feliz descifrando los tres o cuatro tiempos de los que todo amor depende alguien escuchó algo
alguien vio algo cae el día
y el telón que antes había servido sólo de fondo comienza a caer también
expandiéndose como un invierno gravedad tras gravedad
y ella siempre varios pasos delante explorando el futuro
para no perdernos el futuro
usaron los escorpiones el paso del invierno meditando sobre mi espalda / con destreza encontraron las imágenes que empleo para seguir creyendo y las hicieron suyas son ellos ahora los que creen / en la cópula y en la metrópoli y en la línea recta
han abandonado las represalias por el arte y el adorno / abren cráneos bañan
de tristeza los cementerios y le cantan a cometas bífidos que cortan las noches
y caen sobre el río con estrépito / yo en cambio llevo una piedra redonda entre mis manos
la nieve se acumula como sarro en las ventanas la tormenta ha erradicado los nervios molares y la niebla sucia y amarilla
es anestesia barata
que adormece lo que me queda de valor nunca ve nada el ciego
ni nada escucha siempre el sordo sólo hay totalmente nada
en la bulla de las lenguas imaginando cosas al mediodía
el sol de invierno ilumina la tierra el sol de verano solamente la calienta uno corta las piedras con sus sombras el otro abre ranuras en el suelo
los gemelos tienen las cabezas rapadas y los dientes partidos
arrodillados ante el espacio que los separa
distraídos aguardan la noche que no sabrán sobrevivir
nunca ve nada el ciego
ni nada escucha siempre el sordo no hay desierto sin nada
ni aroma absolutamente perdido cuando habla la rosa antigua y ora y muerde y extraña y predice el parco pantano en el que el eco se esconde
y desnuda se enreda la noche encima algo vigila el oso cuando vigila las constelaciones ausentes y sólo hay totalmente nada en la bulla de las lenguas imaginando cosas al mediodía
y después de todo es a los rayos
que han caído sobre estas piedras desde hace siglos a los que regresamos
pero el lugar es la oscuridad entre los destellos
paraje de sauces y ríos un manto sobre cada cosa el viento cae atado a la altura el sol era un montón de ceniza y es ahora un cielo callado dueño de su propia sombra hemos caminado este desierto todas las noches del día
SALMOS DE INVIERNO
a
treinta tardes solo revelando secuencias de dolor que a nadie atraen
puedo oler tu retracción cada vez que avanzo en verdad huyo
la sombra de tus perros son huecos en la tierra busco las cadencias inauditas de tu bulla y sonrío
no sólo lo he perdido todo también sé dónde se ha ido
b
sea esta tarde naturaleza de la que no puedo escapar lluvias viento nimbos
he vivido en una casa vacía por demasiado espacio en un solo instante
a falta de caracolas marinas me acerco piedras al oído y escucho las extrañas meditaciones de los fósiles escucho y no me dicen nada
algún día veré tu rostro y sabré lo que ocultas ¿acaso mi colección de padres
que hicieron lo imposible por hacerme sentir cosas en las que no pienso?
todo esto no debiera sorprenderme
especialmente ahora que el tiempo ha cambiado y una brisa helada me destiempla los dientes
c
siento en la piel las emanaciones de tu severidad me olvido
es un hábito tus gestos vacíos
son familiares como el primer rostro
¿por qué los asocio entonces con un viento de fuego que arrasa con los frutos del árbol?
entre todos estos desiertos hay un desierto eterno que sólo desertando
puede mi corazón soportar
d
si quieres ganar el cielo primero debes saber perderlo recoge por ejemplo un clavo
e imagina el agujero del que provino
¿qué dijo brodsky? que reconocemos a nuestros hermanos no por sus rostros
sino por sus espaldas
en las colas que forman en los confesonarios la vida pasa corno pasa la corriente
cuando agarras un cable pelado arroja el clavo
guarda el agujero
arroja el agujero al suelo
e
ezequiel es un buen nombre pero debió ser desierto y no profeta
suponemos que hay algo que ver pero no hay nada que ver
o lo que tenemos que ver no se ve con los ojos por eso si lo ves mátalo si me ves mátalo
si te ves en el espejo y te reconoces
anda por una cuerda y verás por fin que lo que querías ver no tiene forma ni color ni número
f
las palabras que son como pozos que contienen su propia ausencia ¿dónde están?
entre las letras en los espacios ciegos en la fruta picada pero también
en el ojo de la orca en la boca de la hostia en la carne acecinada la esperanza se parece tanto a la desesperación
déjame oír el mar sin terror sean nuestras conversaciones
salsas que se reducen hasta el silencio
g
sentado entre montañas como una navaja afilada por un sólo lado
acaricio el rostro del trueno hago añicos las cataratas 10000 lunas duermen sobre 10000 cráneos
buscando la saturación azul en el cielo cada paso cruza el río
pero sólo la suma de todos los pasos es la otra orilla
las mareas del regocijo y de la pena no tienen dominio sobre esta carnicería ofréceme una sombra que dure
también la oscuridad
viaja a la velocidad de la luz
h
¿qué resta sino girar en las tardes la rueda de los rezos a las puertas de la muerte? ¿o la observación del sol? pero uno sigue hablando cada vez más solo diciendo menos
por decir algo a las puertas de la muerte ahora que todos lo saben ahora todos saben a lo mismo
por eso morimos siempre cuando morir ya no es necesario
a las puertas de la muerte
z
el desierto es mi pastor todo me falta …
MISTI SISMO no lo que somos
sino nuestras almas atrapadas en tiernos cuerpos minerales no lo que deseamos
sino esa eterna conversación con nosotros mismos
no lo que sigue lo que falta lo que apenas es
sino lo que sigue
interrumpiendo las noches antes de romper el alba ah! si en verdad no importara el sufrimiento...
entonces diríamos
sólo hemos venido un momento a despedirnos y ya a nadie encontramos
sólo huaynos en las pampas huaynos tercos cerrados imposibles
desafinaciones del ser no lo que amamos
despiertos
sino lo que imitamos dormidos los torsos por ejemplo morados de frío
o
los corazones de tiza blanca húmedos todavía sobre las ruinas de barro
mantaro mantaro
maldecidas sombras de los eucaliptos con cruda termodinámica
los saxofones descargan su atonal desprecio por el mundo que arrastren
sus vísceras sobre la nieve que dejen surcos de sangre sobre la nieve
gimen así en el infiernillo descienden
descarriladas las procesiones perdidas cantan un día oscuro un día de plata un día de estos un día de oro
insomne habitación
en la que ningún humano puede descansar afuera
en la tarde solitarios respiran los animales
no lo que pensamos sino el ruido en el aire pesado
no lo inhumano sino la pregunta
que no sabemos suspender un segundo más sobre nuestras cabezas
no lo inhumano sino nuestras cabezas
rapadas huyendo todavía de todo este tiempo invicto
eso es una piedra es difícil de imitar
y lo demás
dolor culpa ritual siempre estuvo ahí afuera
como menestras escritas y simbólicas expuestas
al sol sobre la arena y nunca reales
tal vez
mientras aguardábamos sentados entre licores tibios pasaron los músicos soplando
esa infame posibilidad no nos deja dormir (tampoco
sabemos lo que queremos o si algo queremos)
pero igual
amanecimos con las sienes perforadas por esas sublimes progresiones
que se volvieron interminables durante la noche y no tenemos memoria para no olvidar nada
no somos parte no lo que lloramos
perdido
el naufragio del ensarte técnico
con los nombres iluminados y las estrellas ciegas sino el músico en reposo
sumergido en ejercicios de sudoración que revelan
terror en el centro del tiempo que es el centro topológico del cerro aquí
también hubo viruela
aquí también
los colores primarios intuyeron el epílogo no la muerte
sino el método que nos recoge ¿quién
sigue?
seguimos todos el penúltimo
Ileua una cebolla en sus manos el último no habla ¡oh evita la regla
que da cuenta del dialecto! ese mito no da para mucho más jamás nos entendimos sentados
en la banca en la plaza frente a la iglesia las campanas en la playa a caballo sobre todas la lenguas
las lenguas del aburrimiento exacto
tanto es tanto no es que da lo mismo
repara entonces desde las barandas de madera en la cólera tan llena de medida
repara en los guayanes limpiando sus rectos sobre las islas desesperados
las mandíbulas de piedra se alimentan de nombres corregidos
en el tiempo y de pequeños espacios cartográficos
el cóndor en llamas se lanza sobre el lago como si se tratara de su presa
lo que llamamos vacío
no es sino la forma en que nos enteramos
de las presencias que han sido debilitadas por nuestro abuso presencias debilitadas
pero no ausentes todavía
sentimos sus tibias exhalaciones golpeando contra nuestras nucas
como
una niebla que habiendo visitado el centro del mar regresa transfigurada a recordamos las malas nuevas
entonces diríamos
el silencio es la imperturbada masa maestra
que escapa atroz de las bocas humanas pero más violenta aún todo esto puede medirse
en granos de arroz el interior el interior de la mano
el trabajo del ojo no
por una tímida intimidad
TELARMACHAY ECLIPSES perder
perder para encontrar
lo que ha sido tomado de la boca del jaguar perder perderlo todo
y cuando lo hayas perdido todo has de perder eso también donde antes no veías nada hay por lo pronto una piedra sobre otra
donde antes no oías nada hay un ritmo de bastones de brezo en las tardes allá afuera golpeando la tierra golpeada
los cadáveres inmensamente muertos que dejaste en el camino dicen no-jaguar no-caverna no-vasijas
sólo mantos
y piedad por los pallares y las moscas esto es todo lo que ignorabas
por querer ganar el cielo
guitarrero dice no-laso no-agua no-templo sólo fardos
encerrando peces
atrapados entre los dientes de otros peces parece mentira haber vivido cien siglos en estas sierras
domesticados por animales que no supieron ponderar nuestro apetito
y que luego domesticamos
junto con las cuatro hierbas que nos abrigaron y que terminaron también encendidas
en hogueras de plata
telarmachay dice no-cráneo no-extremidad no-cráneo sólo mujer
acariciando el rostro del trueno añicando las cataratas las mareas del regocijo y de la pena no tienen dominio sobre esta carnicería
dame todo
la peste la tarde la duración de los cuadros los despojos de oro y plata
dame los metales dame lo que te falta
carva dice no-cabezas cupisniques degollándose
(¿habías visto antes esa expresión en algún otro rostro? es así
nunca lo sabrás) dime nada este interregno esta paz
no durarán
se degolló la cabeza con una navaja de asta de taruca pensó en el manto bajo sus pies
rojo negro ocre rojo pelícano serpientes moscas
subsuelos de huántar la sangre la flora exhausta
dame todo
es indispensable creer en nada fardos
y de paso
¿de qué lado estaban las paredes zigzagueando de rosa en rosa
buscando supongo algo adentro algo afuera?
pensé que aquí había una ausencia una pérdida me equivoqué
al ver lo que uno ve cuando uno no quiere ver
el desierto lo basto la palabra y así no ver la piedra sobre la piedra
dime nada
esa es la única condición para quedarme con todo nunca creí que fuera cierto
que no podían caminar que no podían agitarse que no podían cambiar de posición
ni recostarse de lado ni boca abajo ni sobre sus espaldas hasta que me pasó por la cabeza
que también me pasó a mí la extraordinaria belleza del manto
me hizo vulnerable a la vida de otros con caries más radicales
irradiando desde el fondo de abismos ambulados dientes de altura
cangrejos atados a cuerdas precarias cuelgan del cielo anunciando un interludio inmuno deficiente (estas son las mortales marionetas del color
gris sobre gris) es adrede pierdo el tiempo
toda esta gente que va caminando hacia el mar ¿a dónde va?
¿qué buscan dejar además de la vida? el lugar es ahora
una torre de ciudades arruinadas las tumbas abiertas desacradas
contienen los huesos de astrónomos sexuales que creyeron ver órbitas exactas
los traductores fueron sepultados de cabeza retirados del resto
las teorías son
cárceles de máxima seguridad
(algo así dijo Quijano o quizás que las ideas son cárceles de larga duración)
y Flores Galindo:
“las palabras siguen un itinerario paralelo a las muertes” y por eso hay tantas palabras
en forma de garra en forma de muela de vagina y de encía
y por eso este lenguaje perfeccionado por nuestros terrores
espía de nuestras muertes consejero de llagas
esboza este rictus final y funerario
quirihuac dice no-relámpago no-desierto no-morfema sólo el ruido de las terrazas marinas
acomodándose
como serpientes de escamas oscuras y arañadas eyaculando un semen negro glacial
deslumbrante
el fin de lo que acaba por terminar se agrega como un segmento más
un himno una delación una bendición de arte
los venenos comenzaron siendo abstracciones y se volvieron
relatos que tardaron en hacer efecto mordiscos en el viento salado
fue el invierno otra vez y nosotros en él
dije semen negro hace un momento y glacial pensaba en una noche en chimbote
en la niebla saliendo del mar
en las tallas de piedra en los colmillos verticales saliendo del mar
y aún ahí
en las reconversiones de nuestras mejores noches un diseño de fondo
se abre paso
entre las capas de aceite y alquitrán y trementina a la sombra del río el roble es fuente nazca dice no-mono no-calendario no-línea
sólo tabla rajada
frente al altar de piedra sumergido entre nieves perpetuas se hacen las preguntas improbables
piden por el zorro para que interceda por el lago
abren sus almas al huayco he probado con las vendas cubrirme los ojos taponearme
los oídos de algodón
enfundar mis manos en guantes rellenos de miel de azahares clavar
mis dedos en los senos nasales hasta tocar la pituitaria forrar de azul la lengua
tiempo es lo que compras con la visible ausencia de los hoyos y los pozos y las simas ese cuerpo es un aspa sobre los tejados un ganglio
tomado
una piel curtida por las hogueras de las cuevas todavía
un dibujo en la pared me recuerda
que también desperté en esas parcas oscuridades mi mano maduró temprano
con los perfiles de felinos desesperados pero terminó entregada a la violencia hay algo inherentemente tóxico en la cólera