RIL editores
MARÍA ELENA VILLASECA
V
IVIENDO
EL
E
NEAGRAMA
Integrando la sabiduría
de la vida
VIVIENDO EL ENAGRAMA, INT EGRANDO LA SABIDURÍA DE LA VIDA
PRIMERA EDICIÓN: OCT UBRE DE 2012
© MARÍA ELENA VILLASECA, 2012
REGIST RO DE PROP IEDAD INT ELECT UAL
Nº 209.261 © RIL® EDIT ORES, 2012
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Agradecimientos
A mis padres que con su ejemplo, generosidad y sabiduría, hicieron germinar en mí la semilla de creer y confiar en un Ser Superior. A mis hijos que han sido mis maestros, me enseñaron a ser mamá y me siguen queriendo a pesar de mis errores y desaciertos. A mi marido, quien comparte conmigo el día a día, animándome a continuar en este camino que es parte de mi misión en la vida. A mis nietos que son la alegría de mi existencia, que con su frescura e inocencia y su amor incondicional me enseñan a vivir la esperanza de un mundo mejor. A mis alumnos y alumnas que con sus vivencias y sus aportes personales han hecho posible la creación de mis libros.Índice de contenido Agradecimientos Prólogo Introducción Capítulo 1 Cómo llegamos a formar la personalidad o el ego Capítulo 2 Mandatos recibidos de los padres Capítulo 3 Consideraciones Capítulo 4 Los centros de energía Capítulo 5 Características de los diferentes tipos de personalidad Capítulo 6 Los tipos de personalidad y el amor Capítulo 7 Pasiones y virtudes Capítulo 8 Cómo empezar a ser más equilibrados y más sanos Capítulo 9 Rasgos y niveles de desarrollo Capítulo 10 Direcciones de desintegración y de integración Conclusión
Prólogo
CUANDO ESCRIBÍ Conociendo el Eneagrama, alguien me preguntó cuál
consideraba yo que era el aporte de dicho libro, habiendo en el mercado tantos sobre el tema y le contesté que la idea era dar a conocer la sabiduría del Eneagrama de una forma simple, en un lenguaje entendible para poder llegar a la mayor cantidad de personas.
Es por eso que en este nuevo libro, Viviendo el eneagrama, continúo con la idea original de mostrar las enseñanzas de esta disciplina, pero de una forma más experiencial, ya que lo que en él se expone son características más profundas de cada uno de los tipos básicos de personalidades, con el fin de que los lectores una vez que hayan identificado su propio personalidad, puedan conocer, asumir y aceptar sus defectos y virtudes, logrando hacerse cargo de sí mismos de aquí en adelante, disponiendo de «la llave» para ejercer libre y soberanamente lo que realmente quieren hacer con su vida.
El conocimiento de tales características les servirá también para que aprendan a relacionarse mejor con las personas de su entorno y sobre todo para que descubran la misión que vinieron a cumplir a esta vida.
Sí, porque cada uno de nosotros vino a esta vida a aprender lecciones y a cumplir una misión especial, que no puede cumplir nadie más. Somos seres únicos e irrepetibles y si vinimos a este mundo es porque tenemos una razón para existir. Por lo mismo, nadie «sobra ni falta en esta vida», ya que todos tenemos una misión que realizar
A veces no nos es fácil apreciar el real sentido de las cosas que nos pasan, sobre todo cuando consideramos que ellas son dolorosas o nos significan algún «mal». No hay que olvidar a la sabiduría popular «no hay mal que por bien no venga». O, dicho de otro modo, nada de lo que nos pasa aquí es porque sí. Nada es casual.
Todo tiene un sentido, a veces misterioso, pero que con el tiempo comprenderemos. Además que hay que dejar en claro, que aquello que nos
tocó vivir es porque de alguna manera lo necesitábamos. Gracias a ello, nuestra alma crecerá y aprenderá de esa experiencia.
Es cierto que a veces no nos gusta lo que nos tocó vivir y tendemos a rebelarnos, pero debemos asumir los hechos como fueron, aceptarlos e intentar aprender de ellos.
Es muy probable que salgamos fortalecidos de cualquier experiencia por muy dolorosa que esta sea. Pero no hay que olvidar que son este tipo de experiencias, las que nos hacen contactarnos con nuestra esencia y, si somos capaces de aceptarlas y trabajarlas, creceremos y lograremos ser mejores personas.
San Alberto Hurtado tenía un dicho muy ad hoc que decía: «La alegría y el dolor son regalos del Señor».
Es importante comprender que nada en la vida se da por «casualidad», todo lo que nos toca vivir, todas las personas que conocemos, todos los dolores que viviremos tienen un sentido. Lo que significa que por supuesto no es casualidad que estén leyendo este libro en este momento. Si esto les hace sentido, es porque estaban preparados para entenderlo. Si no, probablemente lo dejarán a un lado hasta que llegue su momento. A veces este sentido es fortalecernos para ser capaces de actuar de ahí en adelante con una visión distinta y más acertada, otras veces para acercarnos a Dios o a lo divino que vive en nosotros. Hay que considerar que todos somos seres espirituales que venimos a vivir a un mundo material y solo cuando nos conectamos con nuestra espiritualidad es cuando en el alma sentimos «ese calorcito», y nos sentimos plenos en la vida.
Mientras vivimos mirando «hacia afuera», hacia el exterior, no estamos conectados con nuestro ser interior. Es por eso que, cuando buscamos la felicidad en cosas externas, estamos muy lejos de encontrarla, porque hay que comprender que para ser felices tenemos que encontrarnos con nuestra esencia y darle cabida, escucharnos interiormente. Solo así lograremos encontrar la felicidad.
Logramos conectarnos con nosotros mismos en experiencias de vida, generalmente dolorosas o en momentos de crisis, en los que nos apartamos del mundo para vivir en soledad aquello tan «terrible» que nos está pasando y que aseguramos que nadie más será capaz de entenderlo.
Es ahí cuando encontramos en nuestro interior esa fuerza, que siempre estuvo ahí, y que nos permite sobreponernos al dolor y seguir adelante. Todos la tenemos, lo que pasa es que si nunca hemos experimentado algún momento de gran dolor, no sabemos que somos capaces de soportarlo.
Recuerdo cuando murió mi hijo mayor Cristián de cinco años, «Tantayo» como le decíamos. Murió ahogado en una piscina. Yo nunca me imaginé que tendría la fuerza interior que me ayudó a volver a «pararme» después de tamaña caída y a querer seguir viviendo; disfrutar de nuevo de una puesta de sol, oír y disfrutar de una canción, gustar un sabor; seguir amando. Con los años a pude comprender que aquello pasó por alguna razón. Aprendí una lección que me hizo madurar y apreciar la vida como jamás hubiese podido hacerlo de no haber vivido esa experiencia.
Es decir, yo no sería la que soy hoy día, probablemente no me hubiese interesado el Eneagrama, ni la espiritualidad hubiese llegado a mi vida, si no fuese por esa pena enorme que me tocó vivir y que me mostró claramente lo efímeros que somos. Creemos que tenemos el control de todas las cosas y de pronto se nos mueve todo el piso, temblamos, nos sentimos destruidos, sin esperanzas y con un dolor en el alma imposible de describir. Un poema de Antonio Machado que leí por ese tiempo y me llegó al alma dice así: Señor ya me quitaste lo que yo más quería Escucha Dios mío mi corazón clamar Se hizo Señor tu voluntad contra la mía Señor ya estamos solos mi corazón y el mar. Por eso les recuerdo que cualquiera sean las oportunidades que la vida nos entrega para crecer, hay que tomarlas; vivirlas «a concho» y preguntarse «para qué» y no «por qué a mí», como hace mucha gente. Podemos tomarlas,
vivirlas y aprender de ellas o podemos «quedarnos pegados» y lamentarnos de por vida por lo que nos tocó. La decisión es nuestra.
Espero que este libro les dé las herramientas para aplicar las enseñanzas del Eneagrama que de seguro les va a cambiar la vida, como lo hizo conmigo, y los hará ser mejores personas; más capaces de amarse y aceptarse a ustedes mismos y a los que conviven con ustedes, ya que al conocerlos también a ellos, aprenderán a aceptarlos tal cual son, queriéndolos y comprendiéndolos como jamás lo hubieran pensado.
No tenemos que intentar cambiar al otro, si no el cambio debe comenzar por nosotros. Si logramos algún cambio, obligatoriamente el otro se relacionará con nosotros de forma diferente.
Comprendiendo que tan distintos pero a la vez tan iguales somos, se logra el entendimiento entre los seres humanos; en el fondo lo que todos buscamos en esta vida es AMOR, que nos quieran y nos acepten, y que seamos importantes para alguien.
Para esto es fundamental dejar de ser y sentirnos el centro del universo, logrando una sintonía con el otro, aceptando lo que nos puede dar sin pedirle «peras al olmo», sino que aportando con nuestro respeto y nuestra comprensión .
Tenemos que entender que al igual que nosotros el otro solo busca el amor que podemos darle.
Ahora «manos a la obra»: a leer y tratar de comprender quiénes son, cómo son, y cuál es su comportamiento frente a los hechos que les presenta la vida, y sobre todo a aceptarse y ser benévolos con ustedes mismos, conociendo qué características de su personalidad han influido para que en su vida hayan tropezado dos o más veces «con la misma piedra».
El Eneagrama puede ayudarlos a entender y enmendar rumbos buscando ser las mejores personas que pueden ser, a mejorar sus relaciones y por ende a ser más felices.
Porque han de saber que lo que mostramos al mundo, o sea nuestra personalidad, en realidad es la «punta del iceberg» de lo que realmente somos. En nuestro interior contamos con una riqueza inmensa que proviene de nuestra
esencia, con una bondad a toda prueba, dado que fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios. Está en nosotros: descubrirla y comenzar a vivir una vida de verdad, con la conciencia de ser personas únicas e irrepetibles es tarea nuestra ¿Se han puesto a pensar que nunca, ni antes ni después, en toda la existencia de la vida del universo, habrá una persona igual a ustedes? Por eso mismo es que solo ustedes pueden cumplir la misión que vinieron a hacer a esta vida.
Es hora de tomar conciencia de lo que esto significa y comenzar a vivir ahora y aquí la vida eterna.
Introducción
PARA COMPRENDER MEJOR lo que dice este libro, es recomendable haber leído
primero Conociendo el Eneagrama, que antecede a este, ya que ahí se establecen los diferentes tipos de personalidades y es muy importante saber a qué tipo de personalidad pertenece el lector. Sin embargo, incluiremos también en este libro el test de nueve trozos para que los lectores puedan situarse en su tipo de personalidad.
Este segundo libro da a conocer al lector mayor número de características de cada tipo de personalidad, como asimismo la evolución de un individuo desde su niñez hasta su edad adulta y el porqué de la formación de las diferentes personalidades. De igual forma presenta la forma de relacionarse, lo que significa vivir y compartir con personas con tal o cual tipo de personalidad, e incluso cómo se desempeñan en el trabajo, las afinidades profesionales y los estilos de comunicación de cada uno de los tipos de personalidad.
Hablaremos también de la pasión o el defecto estrella de cada personalidad al igual que de sus virtudes o dones principales.
Por último, describiremos lo que significa ser más o menos sanos dependiendo del tipo de personalidad que corresponda y asimismo, mostraremos las Direcciones de Integración y de Desintegración de cada personalidad dentro de la circunferencia propia del Eneagrama.
Se hablará de la forma que tiene cada individuo de ver el mundo y de relacionarse con él, que es común a los que pertenecen a un mismo tipo de personalidad, pero que es muy diferente a quienes pertenecen a los otros tipos.
Lo curioso es que la realidad del mundo y de sus relaciones, es básicamente la misma para todos y sin embargo, cada personalidad diferente es como si tuviera anteojos de distintos colores para verla. Por supuesto, que cuando vemos las cosas desde ángulos opuestos, nos cuesta mucho entendernos, porque en las relaciones hay prejuicios de ambos lados, y solemos entender
mal lo que el otro nos dijo o de suponerle intenciones que a lo mejor nunca imaginó
Entonces nos ponemos a la defensiva; necesitamos revestirnos de una coraza para no ser heridos y pasamos a relacionarnos con los demás desde la máscara, desde el personaje que representamos y no desde el corazón.
Sin embargo si confiamos en que lo que el otro nos dice que está viendo, corresponde a «su verdad» y logro incorporar a lo que según yo, es «mi verdad», entre los dos formaremos una «verdad más objetiva» que terminará uniéndonos, permitiéndonos lograr un acuerdo.
Para comprender al otro y para ponernos en «sus zapatos», lo que nos aporta el Eneagrama no solo nos es tremendamente útil, sino que también nos permite establecer relaciones desde la cercanía, no olvidando el hecho de que somos iguales y «remamos» juntos en este mundo para hacer de él un lugar mejor.
Antes de entrar en los capítulos que describen cada uno de los tipos de personalidad, debemos comprender que no es fácil definir a qué tipo de personalidad pertenece un individuo, ya que en la práctica vemos lo que este nos quiere mostrar, ocultándonos aquello que no le parece adecuado que le avergüenza o simplemente no le gusta, porque teme ser juzgado y no quiere que lo rechacemos. O sea «vemos caras, pero no corazones».
Asimismo, hay que decir que el tipo de personalidad se observa a través de la historia de vida de una persona y por tanto es probable que nos equivoquemos si solo tenemos datos recientes de sus comportamientos.
Dado que la personalidad se forma en la niñez, a partir de ahí podemos determinar cuales han sido los comportamientos que muestra una persona en su trayectoria de vida y no nos equivocaremos al ubicarla en uno de los tipos de personalidad. Por la misma razón, no nos sirve ver su comportamiento ante una determinada situación sin disponer de antecedentes previos.
No me cabe duda de que las personas, inconscientemente, en el fondo de su interior, saben quiénes son y cuáles son sus defectos y virtudes, pero a veces les cuesta reconocerlas porque o tienen la idea de que van a ser juzgadas o criticadas o porque les gustaría más pertenecer a otro tipo de personalidad que les parece mejor.
Hay que considerar que las actitudes que más nos muestran la personalidad de los individuos se presentan en momentos de estrés o de crisis, en los que la persona está tan complicada con lo que le está pasando que «no se cuida» y se «desparrama» sacando hacia afuera aquello que tenía tan guardado para dar una buena impresión, mostrándose tal como es.
No obstante, porque creo que puede ayudar a conocer cómo se comportan los seres humanos, como un juego de una ficción, trataremos de mostrar algunos aspectos externos de los tipos de personalidad en el siguiente relato.
Una fiesta de cumpleaños
Si asistiéramos a una reunión social o una fiesta de cumpleaños y quisiéramos saber las personalidades de los que allí se encuentran, deberíamos tomar en cuenta algunas cosas que pueden servirnos de base para tratar de ubicarlos en el Eneagrama.
Imaginemos que estamos convidados a una fiesta de cumpleaños del jefe de la oficina y que por lo tanto deberemos asistir sin pareja, dado que no hay gran confianza ni amistad entre los asistentes. Se tratará de un encuentro formal; hay que tomar en cuenta que como se trata de una reunión con compañeros de trabajo, cada uno querrá verse bien, ser reconocido y aceptado por el resto.
En la vestimenta de tipo formal debemos observar el tipo de atuendo que presenta, la combinación de colores, como asimismo su manera de comportarse socialmente y el regalo que lleva.
Partamos con Rolando, el «cumpleañero». Él es un Ocho y, como tal, es el jefe. Le interesa mostrarse como una persona fuerte, que vive bien y que puede ser generoso cuando quiere. Por eso no faltará en su fiesta gran cantidad de comida, de vinos y licores dando a entender que dispone del suficiente dinero para convidarlos a todos. Es probable que se los haga notar en la fiesta en más de alguna ocasión. Como se siente orgulloso de lo que ha logrado se encargará de hacerles a los invitados un tour por la casa, incluyendo su escritorio donde exhibe los premios que ha recibido jugando tenis.
Siguiendo con los invitados, Carlos, el subgerente que es un Uno, querrá que lo consideren elegante pero moderado, más bien clásico, ya que desea causar buena impresión para sentirse a la altura de las circunstancias. Por lo tanto probablemente se pondrá un terno, con una camisa impecable y zapatos lustrados. Habrá llegado de los primeros porque la puntualidad para ellos es fundamental. Traerá un regalo que no sea muy comprometedor, como un lápiz, pero que esté bien presentado en su caja. Ha venido porque quiere cumplir con lo que se debe hacer, pero no le interesa mucho la diversión y menos con gente con la cual no se siente cercano, por tanto no es muy efusivo en su forma de saludar. Tiene un trato más bien formal, por lo que se sentará dejando un
espacio, ya que para él es muy importante que nadie que él no quiera se le acerque demasiado y así mantendrá su «metro cuadrado».
Isabel, la secretaria de Rolando que es una Dos, llegó tarde porque se demoró en elegir una tenida llamativa, ya que quiere ser el centro de atención, y desde que entró a la fiesta desplegó seducción hacia todos, tanto hombres como mujeres. Paralelamente a esto, tratará de mostrarse solícita y ayudadora con la dueña de casa ofreciéndose para secundarla. Traerá chocolates de regalo y al entregárselos al dueño de casa le dará un abrazo algo íntimo, considerando que entre ella y el no hay relación de amistad, solo la de una secretaria con el jefe. Pero quiere demostrarle a los demás lo importante que es ella para él. Se incorporará rápidamente a la conversación, pero siempre observando al resto de los participantes para descubrir señales de aceptación o rechazo.
Felipe, gerente de marketing que es Tres recordará que viene del gimnasio y que tuvo que pasar a su casa a vestirse. Su tenida será elegante pero informal, con ropa de marca y accesorios caros para impresionar al resto. Hará gala de lo bien que le está yendo y buscará la admiración de los asistentes. Se incorporará inmediatamente a la conversación convirtiéndose en el centro de la atención. Los demás siempre lo han encontrado encantador, en especial las mujeres de la oficina por lo que se siente admirado y seguro de sí mismo. Llevará de regalo una corbata italiana de marca que compró en una tienda cara y exclusiva.
Francisca, la creativa de la oficina, aunque no forma parte del staff ya que trabaja sin horario, es una Cuatro. Seguramente habrá elegido ponerse un traje de seda que muestre su elegancia, porque quiere que la vean como especial y única. Sobresaldrá por mostrarse lejana y distante, sin incorporarse de inmediato al grupo, esperando que alguien interesante se le acerque. Es probable que se dedique a escuchar la música que está puesta y que se interese por la decoración de la casa. Traerá de regalo un cinturón de cuero que muestra su buen gusto y que ella sabe que está de moda.
Jaime, quien se encarga del archivo de la oficina, es un Cinco. Se nota en lo poco sociable que es, pues después de saludar tratará de inmediato de ubicarse en un rincón tratando de pasar desapercibido y donde pueda observar a sus
anchas a todos. Se habrá puesto algún traje que tenía guardado y que no es ni elegante ni de moda, pero que a él le acomoda. Incluso es probable que ni los zapatos sean los adecuados porque al Cinco no le importan esas cosas. Si tiene oportunidad tratará de inmiscuirse en el escritorio para ver los libros que tiene su jefe y que de seguro le darán información de su personalidad. Si luego de un rato no encuentra a nadie interesante con quién conversar se retirará temprano, pues no está dispuesto a perder su tiempo en reuniones sociales que siente que no le aportan nada. No trajo regalo, porque no le da importancia a esas cosas.
Carolina, analista de sistemas, es una Seis. Viene de la oficina así que no pudo arreglarse mucho, pero se ve bien dentro de su vestido negro formal, de buen corte, que hace que destaquen sus accesorios que le dan un toque misterioso y elegante. Se mostrará encantadora, alegre y dispuesta a pasarlo bien y a incorporarse a lo que el grupo decida hacer. Le costó decidirse a venir pues no le gusta andar sola de noche y consiguió que la trajeran para no manejar y ya verá quién puede llevarla de vuelta. Le costó mucho elegir qué regalo traería y por fin se decidió a comprar un compact de música clásica que sabe que su jefe aprobará.
Ana María trabaja en planificación y es una Siete. Llegará apurada y dispuesta a pasarlo bien y a hacer que la fiesta sea entretenida y excitante. Su vestimenta así lo demuestra ya que trae un atuendo que llama la atención porque es audaz y seguramente es de algún nuevo diseñador. Se siente muy segura de sí misma y se incorpora rápidamente, aportando alegría a la conversación. Al cumpleañero le trajo un par de botellas de buen vino caro, ya que espera que la fiesta sea muy alegre, con baile ojalá hasta la madrugada, y no quiere que falte vino, elemento tan importante para animar este tipo de veladas.
Sergio, encargado de personal es un Nueve. Se presentará con una tenida informal pero elegante, con la que se siente cómodo. Ha sido el último en llegar porque tuvo que pasar a comprar un regalo a última hora, pues se había olvidado del cumpleaños. La verdad es que él en la oficina no se relaciona mucho con el resto del personal, pero no podía dejar de asistir pues era la fiesta de su jefe. Se presenta alegre y relajado y se incorpora a la conversación
principalmente escuchando lo que los demás tienen que decir y asintiendo, pero manteniéndose al margen ya que no se siente muy cómodo, sobre todo cuando en el grupo comienza una discusión. De regalo trajo un libro de aventuras que su jefe podrá leer en vacaciones.
A continuación se encuentra el test del Eneagrama, que contempla nueve trozos que definen un estilo particular de personalidad. El lector debe leerlos todos y elegir tres de ellos que luego releerá dando prioridades uno, dos y tres; siendo probablemente la prioridad uno la que corresponde a su tipo de personalidad básica y las otras dos a sus alas que la complementan o los números que están en su dirección de integración o desintegración.
Test del eneagrama para conocer los
tipos de personalidad
1.
Particularmente doy mucho valor a la corrección y procuro vivir a la altura de esos valores. Me doy cuenta cuando las cosas están mal, cuando no están correctas y sé cómo hacer para mejorarlas. Se me considera crítico o exigente tanto conmigo mismo como con los demás.Me enorgullece pensar que si me responsabilizo de realizar algo de seguro lo haré bien.
A veces siento resentimiento cuando los demás no hacen bien las cosas o cuando actúan de modo irresponsable o injusto, aunque no lo manifiesto abiertamente. Para mí el trabajo está antes que el placer y reprimo mis deseos, cuando es necesario cumplir con mis obligaciones. No me gusta que me critiquen. Odio perder el tiempo. Me cuesta demostrar mis emociones.
2.
Soy sensible a los sentimientos de los demás. Sé lo que necesitan y me gusta ayudarlos. Me resulta fácil dar de mí, pero a veces quisiera decir que no porque acabo poniendo más energía en cuidar a los demás que a mí mismo.Me gusta que me consideren una persona buena y afectuosa, pero cuando no se me valora, puedo ponerme emotivo o exigente.
Me gusta que la gente me necesite y a menudo acuden a mí en busca de apoyo o consejo. Las buenas relaciones significan tanto para mí que estoy dispuesto a trabajar muchísimo para conservarlas. Creo tener poca necesidad de ayuda y por lo mismo me resulta difícil pedir apoyo.
3.
Ser el mejor en lo que hago es un poderoso estímulo para mí y he recibido mucho reconocimiento por mis logros. Soy muy profesional en el trabajo y tengo éxito en casi todo lo que emprendo. Me identificoprofundamente con lo que hago porque creo que la propia valía se basa en lo que uno realiza y el reconocimiento que obtiene por ello.
Siempre tengo más cosas que hacer de las que es posible llevar a cabo, de modo que suelo dejar de lado los sentimientos y la reflexión sobre mí mismo para lograr mis objetivos. Me cuesta estar sentado sin hacer nada. Me impaciento con las personas que me hacen perder el tiempo. Me provoca
competir con los demás para lograr algo. Creo que las apariencias son importantes.
4.
Soy una persona sensible, de sentimientos muy intensos. Suelo sentirme incomprendido y solo, porque siento diferente a la mayoría de la gente. Se me critica por ser exagerado con mis sentimientos, pero creo que nadiesiente tan profundamente como yo. Lo que anhelo es vivir relaciones profundas.
Me cuesta valorar las relaciones del momento porque ansío lo que no puedo tener y desdeño lo que ya tengo. A veces tiendo a caer en la melancolía o la depresión.
Como me cuesta demostrar lo que siento tiendo a canalizarlo en expresiones de arte, pintando, escribiendo, en la música etc...
Me pregunto por qué para los demás la vida pareciera ser más fácil y aparentan mayor felicidad . No me gusta sentirme una persona común. La educación y el buen gusto son importantes para mí.
5.
Yo me describiría como una persona callada y analítica que necesita más tiempo a solas que la mayoría de las personas. Normalmente prefiero observar lo que ocurre en lugar de estar metido en el medio.No me gusta que me impongan demasiadas exigencias ni que esperen que diga lo que siento. Soy muy reservado y me cuesta expresar mis emociones. Soy más capaz de conectarme con mis sentimientos cuando estoy solo y suelo disfrutar más reviviendo experiencias que viviéndolas.
Casi nunca me aburro porque tengo una vida mental activa. Me gusta vivir una vida sencilla sin complicaciones. Me gusta ser lo más autosuficiente
posible. Tiendo a recibir más que a dar. Me interesa conocer y saber de todas las cosas.
6.
Tengo una viva imaginación especialmente en lo que pueda amenazar mi seguridad. Por lo general soy capaz de detectar lo que podría ser peligroso o dañino y evito el peligro. Tengo gran sentido del humor. A menudo me siento atormentado por la duda en relación a las personas y a las cosas que me rodean y eso me hace ser un poco indeciso. Me es difícil ir contra lo que la autoridad dice; tiendo a seguir fielmente las normas que plantea la autoridad, sin embargo no me siento cómodo si me ofrecen ejercerla. Básicamente soy una persona moderada. Para mí ser leal al grupo es muy importante.Me gusta estar muy seguro antes de actuar, para mí la prudencia es una gran virtud.
7.
Soy una persona optimista que disfruta hallando cosas nuevas einteresantes para hacer. Tengo una mente muy activa con muchas ideas. Me gusta planificar los proyectos y en cambio me cuesta perseverar en trabajos repetitivos y poco gratificantes.
Generalmente miro las cosas positivas de la vida y no su lado negativo. La gente dice que soy el alma de la fiesta, gozo y disfruto de la vida. Me gusta hacer que las cosas sean atractivas y tiendo a ser entusiasta acerca del futuro.
A veces los demás me encuentran un poco infantil y superficial. Evito meterme en temas muy densos y creo que no es bueno estar triste por mucho tiempo. Hay que animarse y animar a los demás.
8.
Valoro muchísimo ser fuerte, sincero y confiable. Soy muy bueno parapararme y pelear por lo que quiero. No tengo temor a enfrentar a la gente; al contrario, me parece estimulante la confrontación. No tolero a las personas débiles de carácter.
acuerdo con la persona que está al mando.
Gozo del ejercicio del poder; soy agresivo y asertivo. Sé cómo hacer las cosas. Siempre estoy dispuesto a defender a mis amigos y seres queridos, sobre todo si considero que se les ha tratado injustamente.
Soy muy activo y trabajólico. Es usual que se me considere un líder. Soy una persona muy aterrizada y no me interesa mucho la introspección o el autoanálisis.
9.
Creo que soy capaz de ver todos los puntos de vista con bastante facilidad,lo que me hace ser un buen mediador. A veces puedo parecer indeciso porque veo y analizo las ventajas y desventajas de todos los lados.
Evito los conflictos y soy capaz de ceder mucho con tal de que haya armonía. Se me considera una persona fácil, complaciente y agradable; debo tener
motivos muy serios para exponer mi enfado abiertamente a alguien. Casi siempre estoy tranquilo y en paz. La mayoría de las cosas en la vida no son tan importantes como para disgustarse. Me encanta tener tiempo para no hacer nada. No hay nada tan urgente que no pueda esperar hasta mañana. Generalmente no me entusiasmo mucho con las cosas. Me gusta que la vida sea agradable y armoniosa y que los demás me acepten.
Capítulo 1
Cómo llegamos a formar la
personalidad o el ego
TODOS LOS SERES HUMANOS estamos compuestos de esencia y de personalidad.
Nacemos con la esencia y la usamos en nuestra primera infancia, hasta los 5 o 6 años, pero luego la vamos dejando atrás para dar cabida a la personalidad o el ego que es lo que nos permite relacionarnos con los demás y acomodarnos a las diferentes situaciones de la vida. O sea desarrollamos la personalidad según las exigencias del entorno en que nos tocó vivir, en desmedro de la esencia que queda en nuestro interior. Como hemos dicho anteriormente la personalidad es producto de; a) «Un componente genético que viene inscrito en nuestro ADN que se refiere más bien al tono vital del cual emerge el comportamiento que utilizaremos para hacer frente a los distintos hechos de la vida, que algunos denominan el temperamento» (Karen Horney).
Este puede ser del tipo agresivo, «buscador de vida», o del tipo complaciente, que sale «al encuentro de los demás» y se adapta a lo que los otros quieren de él, o por último del la persona retraída que toma distancia de todos y se aísla.
b) «El entorno o medio ambiente en el que nos desarrollamos los primeros años de vida, tiempo en el cual interiorizamos formas y estrategias adaptativas o corazas de protección contra la hostilidad que encontramos en el mundo, desarrollando la máscara (el ego) que utilizaremos a partir de ahí en adelante y por toda la vida» (Karen Horney).
El tipo de personalidad trae incluido una serie de comportamientos y reacciones automáticas que aprendemos a utilizar y que nos servirán para comportarnos de una manera adecuada, sensata y predecible en la vida.
Estos comportamientos predecibles y adecuados son los que estudia la disciplina del Eneagrama, entre otras cosas y le permiten describir tan acertadamente cada tipo de personalidad.
Cuando de pequeños formamos nuestra personalidad, se debió a que sentimos de alguna forma que somos seres «carentes de amor».
Esto comienza ya con el nacimiento, pues el bebé en ese momento siente por primera vez lo que se denomina «la solitariedad», o mejor dicho, el hecho de estar solo frente a algo tan traumático como el nacimiento.
A partir de ese momento, el niño que viene al mundo casi totalmente en esencia (dado que somos seres espirituales que venimos a un mundo material), comienza a sentir, hambre, frío, miedos, angustias etc.., que no pueden ser satisfechas por los padres, pues estos ya no se comunican desde su esencia sino desde su ego, y ya que la esencia y el ego son opuestos, es comprensible que «no se entiendan» pues «hablan diferentes idiomas.»
Además el bebé no tiene capacidad de analizar la realidad y, puede por lo mismo, sentirse «abandonado» por la madre, cuando esta solo fue al baño, o incluso cuando va a prepararle su mamadera. El niño no sabe que volverá y solo es capaz de sentir que lo dejaron solo.
Vivir desde la esencia hace al ser humano vulnerable, dado que esta realidad en la que vivimos, hace tiempo dejó de interesarse o de preocuparse por la esencia y en cambio refuerza todo lo que el ego o la personalidad nos dice.
El ego nos convence de que somos seres separados y que debemos competir unos con otros y defendernos tanto del medio ambiente como de los otros seres humanos. El otro podría quitarme el amor de mamá (en el caso de los hermanos) o el cariño de los más cercanos: o aquello que considero mío, que me regalaron y que el otro también lo quiere para sí.
Es debido a esto que todos los seres humanos ven el mundo como hostil y sienten que tienen que protegerse y adaptarse y la única forma que tienen a su alcance es la de disfrazarse para «gustar» y ser «aprobados» por los demás; motivo por el cual «fabrican» una máscara o ego con la cual se sienten seguros para comunicarse y relacionarse con el resto.
Los padres son los primeros en relacionarse con los hijos y son los que mayoritariamente contribuyen a la formación de la personalidad, al reforzar ciertas conductas y entregar mandatos de lo que «se debe o no se debe hacer», de lo que es aceptable y de lo que significa ser «buenitos» para ser aceptados y sobre todo queridos. A medida que vamos creciendo y en especial, antes de que cumplamos seis años, ya tendremos incorporada las estructura del tipo de personalidad básica a la que perteneceremos, desde la cual nos relacionaremos con el mundo y con las demás personas.
Pero ojo, ya que todos los seres humanos, como hemos dicho anteriormente, aunque tenemos características comunes con aquellos con los que compartimos el mismo tipo de personalidad no quita que seamos seres únicos e irrepetibles y aportamos a nuestra personalidad algunos rasgos muy personales, producto de nuestras experiencias y de nuestra historia de vida, que en alguna medida nos hacen diferentes y especiales o únicos. Es como que le ponemos un «sello personal y único» al tipo de personalidad que tenemos.
Esto hace que a veces comparando a dos personas que pertenecen a un mismo tipo de personalidad por ejemplo, nos demos cuenta que aunque reaccionan de forma similar ante hechos concretos de la realidad, cada uno pone algo de su «propia cosecha» a la situación dándole su propio sentido
Lo que sí queda claro, es que observando a cada individuo en su típica forma de actuar, veremos características que concuerdan en gran medida con tal o cual tipo de personalidad.
El siguiente es un extracto de un texto que encontré por ahí, probablemente de origen anónimo que nos explica muy bien lo que es nuestra personalidad o Ego:
Por favor, escucha lo que no estoy diciendo. No te engañes conmigo ni con mi cara porque llevo una máscara, o mejor dicho un montón de máscaras que no me atrevo a sacarme y ninguna de ellas soy yo.
Doy la impresión de ser seguro, de que todo es serenidad en mí tanto por dentro como por fuera, que confianza es mi nombre, que no necesito a nadie, pero no me creas; por favor no me creas.
Mi exterior puede parecer tranquilo, pero ese es mi máscara, mi ser siempre sonriendo y encubriendo a mi verdadero Yo, en confusión, en temor, en soledad lo escondo porque no quiero
que nadie más lo conozca, porque me da pánico pensar que mi debilidad y mi vulnerabilidad puedan ser descubiertas.
Es por eso que utilizo esta máscara tras la cual me puedo esconder, esta fachada que me ayuda a simular y me protege de la mirada conocedora. Pero esa mirada es precisamente mi salvación, mi única salvación. Y lo sé.
Sé que esa mirada llena de aceptación que me mira con amor, es la única que puede liberarme de mí mismo, de mi propia auto edificada prisión. Es la única que puede asegurarme que realmente tengo valor
Pero todo esto no te lo digo. No me atrevo. Tengo miedo de que pienses mal de mí, que te rías y tu risa me mataría. Temo que si me mostrara pudieses darte cuenta que dentro de mi no hay nada que valga la pena y me rechaces.
Te converso en términos de una charla superficial. Te cuento todo lo que en realidad no es nada y nada de lo que es verdadero, de lo que grita dentro de mí.
Por favor escúchame y trata de oír lo que no te estoy diciendo; lo que me gustaría poderte decir, lo que para sobrevivir necesito decir, pero que no puedo decir.
Me disgusta ocultarme; honestamente me disgusta este juego superficial: me gustaría ser genuino y espontáneo, ser mí mismo, pero tienes que ayudarme. Tienes que tenderme tu mano aunque eso sea lo último que parezca querer o necesitar.
Solo tú puedes sacar de mis ojos esa vacía mirada de agonía. Cada vez que eres amable, gentil y estimulante, cada vez que tratas de entenderme, porque realmente te importo, a mi corazón le empiezan a crecer alas, muy pequeñas y débiles, pero alas al fin.
Con tu sensibilidad y empatía puedes infundir vida dentro de mí. Quiero que lo sepas. Quiero que sepas cuán importante eres para mí; como tú puedes ser el cocreador de la persona que hay en mí.
Solo tú puedes echar abajo el muro que he edificado, solo tú puedes remover mi máscara; solo tú puedes sacarme de esta mi solitaria prisión.
Así que no me dejes de lado. Por favor no me dejes de lado. No te será fácil. Las barreras que he edificado no te dejarán acercarte. Mientras más lo intentes, más ofuscado retrocederé. Es irracional, pero desconfía de lo que los libros dicen sobre el hombre. Yo soy irracional.
Lucho contra lo que justamente proclamo; pero me han dicho que el amor es más poderoso que todas las barreras y en eso reside mi esperanza.
Por favor trata de echar abajo estas barreras con manos firmes, pero amables, porque las criaturas somos muy sensibles y en el fondo soy una criatura necesitada de tu amor.
¿Quién soy?, te preguntarás. Soy alguien que conoces muy bien. Soy cada hombre o cada mujer que tú conoces.
Capítulo 2
Mandatos recibidos
de los padres
ES IMPORTANTE DESTACAR que aún cuando los padres puedan dar los mimos
mandatos a todos sus hijos, todos ellos tendrán diferentes tipos de personalidad. Cabe destacar que estos mandatos no son entregados por los padres de forma textual ni explícita, más bien son mensajes que van directo al inconsciente de los niños. Dicho de otra forma, los seres humanos actuamos de tal o cual manera de forma prácticamente automática, sin pensarlo. Creemos que esae es el modo en que hay que hacer las cosas y no se nos ocurre siquiera explorar el porqué nos comportamos como lo hacemos.
Esto se debe a que es el niño el que «hace click» con un mandato y no con otro. A veces esto es muy notorio ya que uno puede escuchar a hermanos que se refieren a sus padres de forma tan diferente, que no parece que hubiesen sido criados en la misma casa y por la mismas personas, y esto es porque los seres humanos vemos y oímos lo que queremos ver y escuchar y hay algunos mandatos o mensajes que «pasaremos por alto» o que bloquearemos, según lo que necesitemos.
Volviendo a los mandatos inconscientes que recibimos de nuestros padres o sustitutos paternos basados en La Sabiduría del Eneagrama de R. Riso y R. Hudson, podemos inferir:
1.
El mandato que recibe el 1 de sus padres es «no hay que cometer errores», debes ser mejor, siempre mejor, lo que para el niño se traduce en que si debe mejorar, es porque no es «bueno» como es, debe tener «algo malo o equivocado».Probablemente este niño, que tomó las características de personalidad del tipo
sí mismo: si soy tan criticado y exigido, es porque no soy bueno, no hago las cosas bien, y basó su estructura de personalidad en intentar mejorar siempre.
Y como los seres humanos nos vamos a los extremos, esta exigencia se generalizó en que no solo voy a tener que mejorar yo, sino también tratar de mejorar mi entorno, para lo cual debo corregir a los otros para que también hagan lo correcto. Así el 1 vivirá pendiente de lo que hay que mejorar y entonces se volverá meticuloso, detallista, ordenado y estructurado. Esto además le provoca una rabia interior que el Uno intenta ocultar porque no se ve bien ser rabioso.
2.
El mandato que recibe el 2 es que «está mal necesitar» y buscar ayuda, al contrario, hay que ayudar, ser servicial para ser querido y se esmera en ofrecer su ayuda mientras sus padres lo felicitan por ser tan buenito.De nuevo yéndose al extremo, la estructura de personalidad del 2 se fija en que hay que ayudar, y no pedir ayuda, porque esto significa que «tengo mucho para dar» y son los otros los «necesitados». Yo estoy del lado de los que dan y no de los que necesitan, lo que oculta el orgullo interior. El problema está en que cuando no tengo a nadie que me necesite, entonces no soy valioso, porque seré querido en la medida que sea ayudador y generoso. Asimismo, me considero más valioso cuando doy y menos valioso cuando pido ayuda.
Ese es el drama de los 2 porque sienten que no son «nadie» si no tienen a quién ayudar. Esto también conlleva a «depender» de que los demás me «quieran» y me consideren «bueno».
Entonces, no puedo dejar de ayudar y aún más, no quiero que los demás se independicen porque entonces no van a necesitar mi ayuda.
3.
El 3 recibe el mandato «no se debe fracasar», se debe ser eficiente, inteligente y brillar para que lo acepten, lo quieran y lo admiren y busca agradar formando una imagen que sea triunfadora y exitosa.Aparentemente los 3 son personas seguras de sí mismas y exitosas y aparecen como «modelos» a seguir para los otros, porque se manejan muy bien y de
forma muy segura en la vida. Pero en el trasfondo esa es la imagen que «presentan» al mundo y que tienen que mantener a toda costa, aun cuando en su interior se sientan tristes o inseguros. Es como andar por la vida con «una bandeja de huevos» temiendo en cualquier momento que se le caigan, lo que para su imagen sería desastroso. Pero si soy esa imagen tan triunfadora y a veces me siento mal conmigo mismo, ¿quién soy en realidad? Me siento prisionero de esa imagen y no puedo ser realmente yo y «caerme» como todo el mundo, pues ¿Cómo podrían admirarme y aplaudirme los demás si me muestro tal cual soy? Además, que desconfío de quienes dicen amarme porque es a mi imagen a quién aman. Si me conocieran interiormente probablemente dejarían de amarme.
4.
El 4 recibe el mandato de que «no es bueno ser igual a los otros», debe ser diferente, distinto, debe ser «oveja negra» y solo así podrá ganarse el aprecio de los demás. No debe adaptarse al mundo, por el contrario debe ir «contra el sistema».El 4 ve a los demás como exitosos y felices, en cambio él siempre tiene algún problema que no lo deja ser feliz. Ve al mundo como injusto pues siente que a él le «debe».
Vive comparándose con los otros y siempre «sale mal parado»; los demás tienen más que yo.
Pero los demás están dispuestos a adaptarse al sistema a manejarse dentro de lo establecido, a trabajar con disciplina y bueno, esto trae recompensas como el éxito y el bienestar, en cambio el 4 se resiste a la disciplina, a que lo «encasillen» y lo hagan trabajar cumpliendo horario o exigiéndole cumplimiento.
El es bohemio, artista y creativo que vive a su ritmo y cuando quiere hacerlo, y no está «ni ahí» con ser como los demás.
5.
El 5 recibe el mandato: «no te sientas a gusto en el mundo» ya que esto solo te traerá problemas. No dependas de los demás, vive desde tu intelecto y solo así te sentirás seguro. Hay que adquirir la mayor cantidad de conocimientos posible para defenderse de este mundo hostil.Esto hace que el 5 considere que no tiene «cabida» en el mundo, que no es capaz de relacionarse con los demás de la forma en que todos lo hacen. Se siente aislado y temeroso de no saber manejarse en las relaciones. Sobre
todo, le asusta todo lo que tiene que ver con los sentimientos o con lo afectivo.
Entonces se dice a sí mismo que la única manera de ser feliz es aislándose y metiéndose en su cabeza, donde es el solo y donde por fin se siente seguro y a gusto.
6.
El 6 recibe el mandato «no confíes en ti mismo» y ten cuidado con los demás pues los seres humanos no son confiables. Si quieres sentirte seguro en el mundo, pertenece a un grupo.La estructura de personalidad del 6 se basa en los miedos que este tipo de personalidad siente y que «manejan» todas sus relaciones. Principalmente el miedo a equivocarse, a no ser capaz, a ser traicionado o a que los demás se aprovechen de él. Esto lo hace tener dudas y ser indeciso y desconfiado tanto de el como de los demás. Sin embargo es dependiente de un grupo de personas a quienes considera «de los suyos» y a quienes debe lealtad para que lo protejan y lo acompañen en las situaciones de la vida.
7.
El mandato que recibe el 7 es «no dependas de nadie». Arréglatelas solo en la vida y trata de ser feliz siempre. No muestres tus dolores ni tus penas, porque a los demás no les interesan.Debido a esto el 7 es muy independiente; tanto así que es disperso, le cuesta comprometerse, no acepta la disciplina, ni la rutina y siente que solo cuenta con su capacidad para manejarse bien en la vida y ser feliz.
Para lograr esto el 7 siempre estará gratificándose y evitando los procesos dolorosos. Asimismo, evadirá aquellas cosas que lo complican o que lo hacen tener que profundizar en su alma. Se volverá una persona »light», entretenida, optimista y que busca el placer y la diversión en la vida. Pero ojo, ya que nadie puede ser realmente feliz si vive la vida solo desde lo placentero. Esa no es la realidad, los dolores son parte de la vida, nos
hacen crecer y madurar y evadirlos solo llevará a la persona a sentirse vacía y a estar en una continua búsqueda que llene su alma.
8.
El 8 recibe el mandato «no te muestres débil», no hay que ser vulnerable, ni sensible porque en este mundo lo que vale es el poder, el estar por encima de los demás y ser más fuerte y más valiente.Su estructura de personalidad está fija en que hay que defenderse de los otros y lograr tener poder y ojalá también dinero, para no tener que depender de nadie.
Para lograr esto el 8 debe «atreverse», debe ser avasallador y confrontador y no «amilanarse» ante nada, ni nadie. Debe mostrarse siempre fuerte, por sobre los demás y solo así logrará lo que se ha propuesto en la vida, aunque esto le signifique correr riesgos; vivir al límite de lo legal y probablemente «dejar muertos» en el camino, por lo que el 8 no sentirá ningún tipo de culpa. «Esto lo hará ser temido, pero no querido».
9.
El mandato que recibió el 9 es «no está bien hacerse valer». Acomódate a los demás y no causes problemas. Se buenito, no crees conflictos.Es por eso que los 9 andan como dormidos por la vida, dejándose llevar, esperando que los demás se hagan cargo de su vida.
Piensan que si muestran lo que desean podría causar algún conflicto con los otros y prefieren «hipotecarse» para que haya armonía. Pero ojo, nadie puede vivir toda una vida sin tomar decisiones, sin atreverse y adaptándose a todo lo que los demás quieren. Eso no puede hacer feliz a nadie.
Capítulo 3
Consideraciones
HAY QUE CONSIDERAR que nadie concuerda en un 100% con las características
descritas para su grupo de personalidad; pero probablemente posee la gran mayoría de ellas.
También es necesario recordar que cada tipo de personalidad tiene dos alas que son aquellos números adyacentes a él en la circunferencia del Eneagrama y que de alguna forma le influyen, aportando rasgos que complementan y suavizan algunas de sus características.
El ala es el segundo tipo de su personalidad y puede producir que la personalidad básica se vea influenciada por esta en los diferentes momentos de la vida. Por ejemplo el 1 tiene ala nueve y ala dos, y puede ser que a lo mejor en su adolescencia estaba más cercano al ala dos y luego en su adultez se acercó más a su ala nueve. O que en su trabajo sea un 1 con ala nueve y en su familia y en su vida social se comporte más cercano a su ala dos.
Asimismo dentro de la personalidad hay dos direcciones; la primera es la dirección de desintegración, que es aquella en que la persona se deja llevar por lo que siempre ha hecho sin intentar conocerse ni mejorar, sino al contrario sigue por el camino conocido, aunque ello le provoque los mismos problemas y los mismos dolores sin hacer nada para cambiarlo. Y la segunda es la dirección de integración que es justamente lo contrario, o sea es aquella actitud en la que la persona decide conocerse y trabajarse, logrando cambios profundos dentro de su personalidad que la llevaran a ser más feliz, más equilibrada y más realizada.
Por las razones antes descritas es claro que la personalidad en el Eneagrama no es fija, sino que puede desarrollarse hacia un lado y enfermarse hacia el otro, lo mismo que puede moverse dentro de la influencia de las alas según sea lo que necesite para lograr un equilibrio. Así hay textos que se refieren a que
el Eneagrama es como un mapa de la personalidad que siempre está en movimiento y por tanto no es fácil determinar el tipo de personalidad si uno no cuenta con los mayores antecedentes posibles.
Lo que hay que dejar muy en claro, es que como dice el refrán «el que nace chicharra muere cantando», ;es decir, solo pertenecemos a un tipo de personalidad básica, y esta no cambia aun cuando esté influenciada por cualquiera de sus alas o se encuentre viajando hacia su desintegración o hacia su integración, y que especialmente en situaciones de crisis o de estrés, aflorarán las características más típicas y más extremas de su tipo de personalidad básica. Lo otro que es importante entender es que el ser humano «reacciona» frente a las situaciones en concordancia con situaciones parecidas del pasado, o sea cargadas con su propia historia, y lo que tiene que hacer es vivir en el presente teniendo en cuenta que su situación actual, aunque puede ser de muchas formas similar a la del pasado, nunca será igual.
Por ejemplo, en una relación, ante una determinada situación, debemos comprender que la persona que ahora tenemos al frente, no es la misma que la del pasado; el momento que estamos viviendo es otro y yo también he cambiado , es probable que hoy cuente con más herramientas para afrontar esta situación que ayer; por eso, lo que debemos hacer frente a cualquier situación nueva, no es «reaccionar» como lo hice en el pasado, sino observar, escuchar, comprender y dar una respuesta nueva como individuo pensante y emocional ante esta «nueva situación».
Este libro les mostrará características más intimas de su personalidad, que hacen que se sientan anclados en un vivir «de mentira» para agradar a los demás, o para que los consideren y sobre todo para que los quieran. Los encaminará en su búsqueda interior para conocer de donde proceden sus reacciones.
Esperamos que esto les ayude a cambiar todo aquello que no los hace feliz, todo aquello que no es parte de su ser interior, sino de una fabricación externa y que se descubran por fin como seres humanos espirituales en un mundo material; seres que pueden lograr ser íntegros, llenos de amor hacia sí mismos y hacia los demás y capaces de aportar todo lo suyo a la humanidad.
Cabe destacar que es posible que cuando el lector se interiorice de las características de su tipo de personalidad, haya algunas de ellas que no le gusten y que no reconozca, lo que puede dificultar la identificación. Sin embargo debo decir que no porque no los queramos poseer quiere decir que no los tengamos, pero los negamos y escondemos porque tememos ser juzgados por los demás.
Así también puede ser que al leer todas las personalidades alguna nos parezca más atractiva y nos confundamos y queramos pertenecer a ella y no a la que realmente somos. Esto puede pasar cuando uno lee los nueve trozos del test para conocer la propia personalidad y elige aquellos de cómo le gustaría ser y no los que corresponden a lo que uno en verdad es.
Por eso insisto en que debemos ser muy honestos con nosotros mismos y tratar de ser lo más objetivos posibles para determinar cuáles son nuestros principales rasgos y a cual personalidad pertenecemos.
Hay que tomar en cuenta Por último debo decirles que hay algunos tipos de personalidades como el 6 y el 9 a los cuales les cuesta más identificarse. Esto lo noto muy corrientemente en mis talleres, en que las (los) que pertenecen a esos tipos de personalidad se dan vuelta entre una y otra personalidad y se sienten perdidos porque consideran que tienen un poco de todos los tipos.
Esto se debe en el caso del 6 (que es la más compleja de todas las personalidades del Eneagrama) a que dentro de su estructura de personalidad hay por lo menos dos identidades opuestas (fóbica y contrafóbica) y como pueden pasar de una a otra en diferentes momentos de su vida, no les es fácil reconocerse. Por ejemplo pueden ser miedosos normalmente y volverse muy valientes en determinados momentos.
Asimismo, debo decirles que así como los 1 tienen un pepe grillo en su cabeza que siempre los está exigiendo; los 6 tienen un comité dentro de su cabeza que les dice cosas distintas, lo que les provoca muchas de las dudas e incertidumbre que manifiestan.
En el caso de los 9 el problema se presenta porque estos viven la vida a través de otras personas. Normalmente dejan que los otros tomen las decisiones por ellos y entonces, puede que les ocurra que como no se lo han planteado, no sepan quiénes son y qué es lo que quieren de la vida.
Por último les quiero decir que lo primero que hay que hacer para poder cambiar las cosas que nos hacen daño o que no nos permiten ser lo que en esencia somos, o sea aquellas que nos alimentan el ego, es conocerlas, luego reconocerlas y asumirlas, para después aceptarlas y cambiarlas.
Cuando las reconocemos en nosotros ya estamos avanzando, ya que nos identificamos como una persona a la que le ocurren ciertas cosas ante diversas situaciones.
Para comprender mejor entender pondremos un ejemplo. Los individuos del tipo de personalidad Uno o perfeccionistas, tienen una reacción de rabia que se dará siempre de igual forma, ante una situación que no dominan y que les gatilla en el interior que no son tan buenos como quisieran, y asimismo, reaccionarán a esa rabia escondiéndola, porque dentro de su tipo de personalidad la rabia es mala y los que quieren ser perfectos no pueden demostrar rabia. Así, en vez de enojarse tratarán de mostrarse simpáticos, pero sin desearlo se volverán irónicos o sarcásticos.
Cuando nos «damos cuenta» que ante ciertas situaciones reaccionamos con rabia pero la disfrazamos, entonces estamos asumiéndola y por tanto si queremos cambiar esa acción-reacción debemos saber cuál es el mecanismo que nos hace actuar de esa manera.
Para eso es fundamental mirarnos hacia el interior, descubrirnos y aceptar que no somos esa persona que mostramos a los demás, que dentro de nosotros hay miedos, carencias, penas, angustias y la sensación de no ser amados, por lo que nos hemos visto obligados a ponernos una careta para que los demás no descubran lo que muy interiormente guardamos.
Ahora bien, cuando ya nos hemos aceptado, siendo muy honestos con nosotros mismos, es cuando podemos comenzar a cambiar, desde adentro hacia afuera, desde todo lo que no somos, sino que representamos, hacia lo que verdaderamente somos. Y eso sin duda traerá un cambio en nuestra actitud hacia el mundo, hacia los demás y por ende mejorará nuestras relaciones y seremos indudablemente más felices.
Esto lo he notado en todos los años que llevo efectuando talleres de Eneagrama, en los que en principio las personas llegan muy defendidas, representando un personaje y al poco tiempo, cuando empiezan a tomar
conciencia, «a darse cuenta», de todas aquellas características que les hacen daño y que no los dejan relacionarse de buena forma con los demás, comienzan a suavizar sus rasgos y se hacen mucho más asequibles y por tanto más humanos.
El estudio del Eneagrama en un grupo los hace conocerse mejor a sí mismos y conocer también la mentalidad de los demás, lo que cambia el switch de la relación, volviéndola más verdadera y por la misma razón, mejor.
Hay que destacar que los seres humanos nos defendemos porque siempre estamos considerando que nos pueden herir, pero cuando en el grupo se empieza a producir una identidad de grupo en que los participantes son aceptados y queridos como son, se produce el cambio.
La persona que antes se defendía y no se mostraba, hoy sintiéndose aceptada y querida se atreve a mostrarse y a reconocer sus debilidades y ese es el primer paso para empezar a crecer.
Asimismo, cabe destacar que para conocer nuestro tipo de personalidad o el de los demás, uno debe comenzar por preguntarse si el individuo en sus reacciones automáticas es visceral, o sea actúa impulsivamente, si utiliza el corazón, o sea sus sentimientos o reacciona desde la cabeza, o sea es intelectual o racional.
Los tipos de personalidad que son impulsivos y están relacionados con las vísceras son los 8, 9, 1. Los tipos de personalidad que están relacionados con su corazón, que son sentimentales son los 2, 3, 4 y los tipos de personalidad que están relacionados con su cabeza o sea son más bien intelectuales o racionales son los 5, 6, 7.
También ayuda observar si la persona frente a los desafíos de la vida es
complaciente y sumisa como los (1-2-6) agresiva e impulsiva como los (3-7-8) o se comporta volcándose hacia su interior, retrayéndose como los (4-5-9).
Esto lo veremos más claramente en el próximo capítulo cuando conozcamos los centros de energía.
Capítulo 4
Los centros de energía
COMO HEMOS DICHO en el libro Conociendo el Eneagrama existen tres centros de
energía dentro de cada persona: el centro visceral, el centro emocional y el centro mental. Una de ellas se desarrollará especialmente durante la infancia dando inicio a la formación de su personalidad.
Los 8, 9 y 1 darán mayor importancia al instinto de conservación, mostrando reacciones viscerales, o sea se comportarán principalmente desde sus vísceras, desde las entrañas, lo que conlleva que sus decisiones sean más bien impetuosas, inmediatas, poco analizadas y teñidas con rabia.
Los 2, 3 y 4 desarrollarán más su centro emocional dando mayor relevancia a sus reacciones desde el corazón, y preocupándose de su imagen, lo que conlleva que sus decisiones sean más bien «sentidas» y cargadas con angustia.
Por último los 5, 6 y 7 desarrollarán más su centro intelectual, preocupándose de una visión global de las cosas, lo que conlleva que sus decisiones sean analíticas y racionales, pero cargadas de miedos.
Cabe destacar también que adentro de estos tres centros y en cada uno de ellos, habrá un tipo de personalidad a la que llamaremos bloqueadora de la energía de su propio centro. Habrá también uno de ellos que tienda a sacar su energía hacia afuera y el otro tenderá a guardarla dentro de sí mismo, con todas las consecuencias que estas reacciones implican en la formación de la personalidad.
Sacan hacia afuera Bloquean llevan hacia adentro VISCERALES (actúan impulsivamente) Energía de las vísceras-rabia 8 9 1 EMOCIONALES (actúan sintiendo ) Energía del corazón-angustia 2 3 4 CEREBRALES
(actúan pensando)
Energía de la cabeza-miedos
5 6 7
Para mejor explicar esto, diré que entre los viscerales se encuentran los tipos de personalidades 8, 9 y 1, siendo los 9 los bloqueadores de su energía visceral y por lo, tanto bloqueadores de la rabia.
Por eso no es raro que los 9 sean personas pacíficas y acomodaticias, que no demuestran su rabia y que además no toman decisiones de con respecto al curso de vida, alejándose de lo que su centro visceral les indica..
Por otro lado, los 8 serán aquellos que actúen exageradamente desde sus vísceras, sacando su rabia hacia afuera, , lo que hace que se comporten avasalladoramente, y son confrontadores, demostrando su rabia en todo momento.
Los 1 serán aquellos que aunque son viscerales y sienten rabia, la guardan dentro de sí y lo que los hace tener un comportamiento reprimido y poco espontáneo.
Entre los emocionales se encuentran los tipos de personalidades 2, 3 y 4. Los 3 se caracterizan por ser bloqueadores de la energía del corazón, mostrando una gran seguridad en sí mismos, pero a la vez siendo calculadores y competitivos, demostrando no tener angustia, escondiendo lo que sienten ya que no se puede rendir tan eficientemente en la vida si uno es dominado por lo que siente.
Por otro lado, los 2 son aquellos que «sacan» sus emociones hacia afuera, hacia los demás. De esta forma pueden contrarrestar la angustia de no sentirse queridos y buscan ser apreciados por los otros, a quienes ayudan.
Y los 4 son aquellos que esconden su angustia y sentimientos, ocultándose adentro de sí mismos para vivir intensamente lo que sienten.
Por último entre los intelectuales se encuentran los tipos de personalidades
5, 6 y 7 que tienen en común diversos miedos y que se comportan de la
siguiente forma.
Los 6 son bloqueadores de su centro, de su cabeza y viven su intelectualidad desde la incertidumbre y las dudas y terminan inmovilizados por sus miedos .
Los 7 vuelcan sacan su energía hacia el exterior interior, realizando imaginando cosas que los gratifican, por lo que mantienen un estilo de vida placentero, donde no está existe todo aquello que pudiera provocarles dolor.
Finalmente, los 5 se vuelcan hacia su interior y utilizan su mente en demasía para adquirir más y más conocimientos de los libros o textos, para sí mismos, que les permita y para enfrentar el mundo que consideran hostil, y con ello sentirse sintiéndose más seguros evitando los miedos que este les provoca.
Capítulo 5
Características de los diferentes tipos
de personalidad
• El tipo de personalidad uno (el/ la perfeccionista)
Pertenecen a los tipos de personalidad viscerales en los que prima el instinto de conservación y como están «parados» frente al mundo. Todo gira alrededor de la protección del propio territorio. Vienen al mundo «cargados con una mochila» de rabia, la que se esfuerzan por controlar y reprimir, para que los otros no lo noten.
Es posible que sientan que siempre han sido más serios, responsables, ordenados, honestos y dispuestos a dar lo máximo de sí que la mayoría de los mortales, pero que sin embargo no han sido reconocidos por ello. Sienten que nadie los aplaude por mucho que hagan bien lo que se debe hacer. Es como si los demás, ni siquiera se dieran cuenta de los esfuerzos que los 1 hacen por ser mejores personas.
Probablemente piensan que el mundo sería mejor si todos intentaran superarse, pero los demás ni siquiera lo intentan. Por lo mismo, son idealistas,sinceros, mantienen sus promesas, son organizados y prácticos
De niños ya eran responsables, y se tomaban la vida muy en serio. A lo mejor eran los mayores en su familia y tuvieron que dar el ejemplo a los otros, mostrarles el camino a seguir. Por tanto les exigieron más que a ellos.
Seguramente había alguien en su familia, probablemente su padre, que era muy exigente y a quién temían, por lo que siempre intentaban complacerlo. Nunca, ni ahora de adultos, han podido liberarse de esa exigencia que comenzó en la niñez con su padre o con alguna sustituta figura paterna, y que ahora sienten «dentro de su cabeza», que no los deja relajarse y al contrario siempre les exige ser mejores, mejores y mejores. Es por eso que los 1 son sus críticos más severos.
Nunca se les puede dar en el gusto porque la misma exigencia que tienen consigo, también la tienen con los demás y cualquier pequeño error, no es aceptable. De seguro esa voz interna, autoexigente, a la que llamaremos «Pepe grillo», no los deja tranquilos, porque siempre los hace sentir que no «dan la talla» que no son capaces de cumplir y por lo tanto no son «buenos»; que hay mucho que mejorar en ellos y que deben ser castigados por no ser lo que se esperaba de ellos.
Y por supuesto que ellos mismos se imponen los castigos; algunos de los cuales tienen que ver con que no deben dejarse llevar por los placeres de la vida, que el tiempo no se debe malgastar, que probablemente nadie los querrá como son, que no deben relajarse ni divertirse, sino al contrario esforzarse más y llevar una vida de trabajo, ejercitando tanto el cuerpo como la mente para rendir cada día más y mejor.
Piensan también que los demás se ven más relajados y felices que ellos y aparentemente con menos esfuerzo. ¿Será que ellos son mejores’? Y si no es así, ¿Porqué pueden darse el lujo de hacer bromas, divertirse, no tomarse nada muy en serio, disfrutar del placer de descansar, tomarse vacaciones, relajarse, y así y todo, logran tener un mejor pasar, ser reconocidos, tener más amigos y parecer más felices?. ¿Dónde radica el problema? Bueno, ahí es donde el Eneagrama puede mostrarles como funcionan en su interior y porqué son como son.
Cómo se forman los uno
Para conocer la estructura de su personalidad, que se formó al rededor de los cinco a seis años, hay que analizar la relación familiar. ¿Cuántos hermanos eran? ¿Cuál era su lugar dentro de ellos? ¿Eran los mayores? ¿Quién era la persona que más les exigía? ¿Les reconocía sus éxitos o logros? o solo hacían lo que se esperaba que hicieran. Entre sus padres ¿Había un discurso moral de lo que «debía hacerse»?
Bueno, si algunas de estas condiciones se dieron en su niñez, es probable que se hayan formado como un tipo 1.