Terminemos con la Inequidad y la
Pobreza Extrema en México
Save the Children trabaja en más de 120 países.
Trabajamos para salvar las vidas de los niños, niñas y adolescentes.
Luchamos para defender sus derechos. Impulsamos el desarrollo de su potencial.
En México, Save the Children trabaja desde hace 40 años.
Impactamos las vidas de más de 188,000 niñas, niños y adolescentes. Promovemos
y defendemos sus derechos con sus comunidades en 16 entidades federativas.
Misión y Visión de Save the Children
Nuestra misión: es inspirar avances en la forma en la que el mundo trata a los niños y niñas, y lograr un cambio inmediato y duradero en sus vidas.
Save the Children en México
Presidente del Consejo Directivo Nacional Cecilia Occelli González
CEO México
María Josefina Menéndez Carbajal
Director de Administración y Finanzas Roberto Antonio Nava García
Directora de Procuración de Fondos y Comunicaciones Mariana Valdés Riveroll
Director de Inversión y Cumplimiento Social Alejandro Martínez Reyes
Director de Asuntos Internacionales, Incidencia Política & Gobernanza desde los Derechos del Niño México Anthony Caswell Pérez
Coordinadora de Investigación Nancy Ramírez Hernández
Asesoría Externa Marcela Sánchez Domínguez
Equipo de Investigación Fernanda Poiré Menéndez Fernando Salas Ventura Mario Téllez Vázquez
Fotografía
Niños y niñas atendidos en el programa de Save the Children, Tapachula Chiapas.
NOTA:
Este documento es derivado de la publicación de Save the Children: Getting to Zero: How we can be the generation that ends poverty (2013) Derechos Reservados 2013
Fundación Mexicana de Apoyo Infantil, A.C. Save the Children
Francisco Sosa no. 30, Col. Villa Coyoacán, Del. Coyoacán, México, D.F., México. C.P. 04000 +52 (55) 5554-3498
www.savethechildren.mx
Save the Children en México fue creada en 1973, basa su trabajo en los principios de la Convención sobre los Derechos del Niño. Cuenta con Clave Unica de Inscripción en el Registro Federal de las Organizaciones de la Sociedad Civil y cuyo folio es: 04-09-I-002.
ÍNDICE
Prólogo
Abreviaturas y Acrónimos
Resumen Ejecutivo
Introducción
1. Los ODM: El primer paso hacia la
erradicación de la pobreza extrema
¿Qué son los ODM?Progreso hacia el cumplimiento de los ODM en el mundo ¿Qué sigue después de los ODM?
Meta Cero: Propuesta de SC para erradicar la pobreza extrema
2. La Brecha Importante en el Cumplimiento de los
ODM: la Inequidad
Oportunidades y resultados: la vulnerabilidad de los niños ante la inequidad La escala de la inequidad en la infancia
Los efectos de la inequidad en la infancia
3. Progreso de México hacia el cumplimiento
de los ODM
ODM1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre Erradicación de la pobreza
Las entidades federativas más afectadas por la pobreza en México
Grupos más afectados por la pobreza en México: infancia y población indígena Erradicación del hambre
Situación de Hambre en la población infantil
ODM 2. Lograr la enseñanza primaria universal La inequidad en el acceso a la educación primaria
Desigualdad en el acceso a una educación primaria de calidad Rezagos en el acceso a la educación secundaria y preescolar
ODM 3. Promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer Paridad de género en la enseñanza primaria
Paridad de género en la enseñanza secundaria y superior Situación de analfabetismo por género
Equidad de género en el empleo
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ODM4. Reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años Mortalidad en niños menores de 5 años
Mortalidad en niños menores de 1 año
Erradicación de la mortalidad infantil por causas prevenibles
ODM5. Mejorar la salud materna
Mortalidad materna: un desafío pendiente
Planificación familiar: clave para la salud materna y reproductiva
ODM 6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades VIH/SIDA
Paludismo Tuberculosis
ODM 7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente Acceso a servicios de saneamiento
Acceso a fuentes mejoradas de abastecimiento de agua
4. META CERO: OPORTUNIDADES PARA ERRADICAR
LA POBREZA EN MÉXICO
Acelerar el progreso hacia los ODM ante la inequidad
El papel de la Gobernanza en el marco de desarrollo sostenible post 2015 Políticas e Iniciativas clave para erradicar la pobreza y la inequidad
Cruzada contra el Hambre Pacto por México
Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 Políticas de Protección Social y Trabajo Infantil La política Exterior de México
Las Recomendaciones en el Reporte del Panel de Alto Nivel
Un caso de Retroceso: Decreto sobre educación no formal en el Estado de México
CONCLUSIONES
NOTAS
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Desde hace una década, he sido parte del movimiento Save the Children y en los últimos seis años, he tenido la oportunidad de desenvolverme como presidenta de su Consejo Directivo. En este periodo, he observado el compromiso de esta organización y consolidado el mío propio con la infancia en México, población que sufre de manera dramática las consecuencias de la inequidad y la pobreza.
En Save the Children, basamos nuestro trabajo en los principios y valores expresados en la Convención Internacional de los Derechos del Niño de las Nacio-nes Unidas, reconociendo a los niños y niñas como titulares de derechos, y buscando generar procesos de cambio cultural y de formación ciudadana tanto para los niños como para sus comunidades y los garantes de sus derechos.
En conjunto con organismos internacionales, sectores privado, social y gubernamental, desarrollamos e imple-mentamos programas para favorecer el cumplimiento y la protección de derechos fundamentales de niños y niñas. Contamos con líneas de acción orientadas a atender, desde un enfoque de derechos, temas de nutrición, educación, protección social y atención en contextos de emergencia, enfocándonos en las pobla-ciones más vulnerables. Anualmente, impactamos a más de 200,000 mil niños, niñas y jóvenes en México.
A su vez, Save the Children realiza una fuerte labor de incidencia política, como interlocutor de los niños, para promover sus derechos. Mantenemos un diálogo con los tomadores de decisión del país en el ámbito guber-namental en todos los niveles: federal, estatal y muni-cipal. Nos involucramos proponiendo y promoviendo cambios jurídicos en iniciativas de ley que afecten a la niñez en México.
Por otra parte, participamos con importantes instan-cias, organismos internacionales, y grupos como el G8 y el G20, para que en sus propuestas y declaraciones, adopten y promuevan medidas y políticas a favor de la niñez, su desarrollo y derechos.
En un mundo en transformación continua, Save the Children refleja su experiencia a través de documentos e informes de política pública que puedan servir como referencia e influir en los importantes debates que lleven a una mejora en la vida de los niños y niñas en México y en el mundo.
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Tal es el caso de este estudio, Meta Cero, en el cual se hace una revisión de los Objetivos del Milenio y el marco de desarrollo post-2015, en el que se plantearán los objetivos a seguir hacia el 2030. En este informe, proponemos que se termine con la pobreza extrema en el mundo para el 2030, promoviendo que el próxi-mo compromiso internacional sea garantizar el acceso a servicios básicos de toda la población con particular énfasis en la protección de los niños y las niñas más vulnerables. Estamos seguros que esta meta se puede lograr atendiendo el tema de la inequidad que continua afectando a muchos grupos poblacionales en el mundo y que mina el bienestar de los niños y jóvenes.
Los invitamos a leerlo, a compartirlo, a darnos sus opiniones y retroalimentación, así como externarlas con los tomadores de decisión y lideres de opinión del país. México, como un actor clave en la política global y una importante economía emergente, sin duda influi-rá fuertemente en el debate del marco de desarrollo post-2015. Con el apoyo de todos, sin duda, se podrá lograr aún más.
PRÓLOGO
Cecilia Occelli González
Presidente del Consejo Nacional Directivo
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ABREVIATURAS Y ACRÓNIMOS
AMEXCID BM CCDI CDN CENSIDA CEPAL COFIPE CONAPO CONEVAL DIF FMI INEGI IPG MMM OCDE OCDE-CAD ODM ODS ONU OSC PNB PND PNUD/UNDP Río +20 RNCS SEDESOL SEP TARV UDI UNICEFAgencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo Banco Mundial
Centro Comunitario de Desarrollo Infantil Convención sobre los Derechos del Niño
Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/SIDA Comisión Económica para América Latina y El Caribe Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales Consejo Nacional de Población
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia Fondo Monetario Internacional
Instituto Nacional de Estadística y Geografía Índice de Paridad entre los Géneros
Más Allá de las Metas del Milenio
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos
Comité de Ayuda al Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos Objetivos de Desarrollo del Milenio
Objetivos de Desarrollo Sostenible Organización de Naciones Unidas Organización de la Sociedad Civil Producto Nacional Bruto
Plan Nacional de Desarrollo
Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible Registro Nacional de Casos de SIDA
Secretaría de Desarrollo Social Secretaria de Educación Pública Tratamiento Antirretroviral Uso de Drogas Inyectables
Fondo de Naciones Unidas para la Infancia
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) representan un compromiso de los 189 países signatarios de la Declaración del Milenio para trabajar en la construcción de un mundo más próspero y justo. Los ODM pretenden erradicar la pobreza extrema y el hambre; lograr la enseñan-za primaria universal; promover la igualdad entre géneros; reducir la mortalidad infantil; mejorar la salud materna; combatir el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades; garantizar la sostenibilidad del medio ambiente; y fomentar una asociación mun-dial para el desarrollo.
A pesar del progreso en los indicadores socioeco-nómicos globales, y del importante impacto obte-nido, los ODM han fomentado en muchos países la tendencia a concentrar los esfuerzos de manera preferente en los sectores más fáciles de alcanzar, exacerbando así la inequidad.
Para Save the Children, como organización inde-pendiente líder en favor de la infancia, es muy im-portante que el nuevo marco de desarrollo post-2015 posea la voluntad para erradicar la inequidad, principalmente porque ésta tiene efectos negativos permanentes en las capacidades físicas e intelec-tuales de los niños, que afectan sus oportunidades y desarrollo.
México ha logrado avances significativos en el cumplimiento de los ODM, no obstante, el pro-greso y los resultados no son los mismos en todas las regiones y el país continúa marcado por una profunda desigualdad. En algunas poblaciones específicas y zonas geográficas del país hay atrasos considerables que representan importantes retos que tanto el gobierno como la sociedad deberán abordar para lograr un desarrollo humano basado en la universalidad.
En el Objetivo 1, México ha alcanzado la meta de reducción de la pobreza extrema (personas viviendo con menos de 1.25 dólares por día). Sin embargo, no todos los grupos sociales se han visto beneficiados por este progreso; por ejemplo, es
en el sector rural del país donde hay una mayor concentración de la pobreza. Además, la población infantil es el grupo de edad más afectado por este problema, lo que implica que los niños no tie-nen acceso a muchos de sus derechos básicos; el 53.8% de la población menor de 18 años vive en situación de pobreza y de ellos el 12.1% en pobre-za extrema; en números, estos porcentajes signi-fican que más de 21 millones de niños viven en pobreza y de ellos, un aproximado de 5 millones en pobreza extrema.
En relación al Objetivo 2, aunque ha habido avances importantes, aún no se logra que todos los niños asistan a la escuela ni que terminen un ciclo completo de educación primaria. La inasis-tencia a la escuela es un problema que está muy ligado a los niveles de pobreza y vulnerabilidad. Mientras el cien por ciento de la infancia no pobre ni vulnerable de 6 a 11 años de edad asiste a la escuela, sólo el 93.3% de los niños en pobreza extrema lo hace. Esta situación empeora cuando los niños son integrantes de un hogar indígena; el 74.6% de la población no indígena de entre 3 y 17 años en situación de pobreza extrema asiste a la escuela, ese porcentaje en la población indígena en pobreza extrema es de sólo 69.5.
En cuanto al Objetivo 3 aún quedan retos im-portantes para lograr la equidad de género tanto en la educación como en el ámbito laboral. El país posee una proporción de analfabetismo mayor en la población femenina que en la masculina; el porcentaje de mujeres analfabetas es de 8.1 frente a 5.6 de la población masculina. Además, la meta sobre paridad de género en educación superior no ha sido alcanzada en estados como Coahuila, Quintana Roo o Chihuahua.
La inequidad de género en relación a ocupación laboral sigue siendo muy alta; la tasa de participa-ción en el empleo es considerablemente menor en las mujeres con 43.3% frente al 76.9% de la pobla-ción masculina. Asimismo, las mujeres todavía pa-decen de discriminación salarial; en 2009 el 49.2%
RESUMEN EJECUTIVO
Rde las mujeres ocupadas y remuneradas recibía menos de dos salarios mínimos, mientras que este indicador para los hombres era de 34.3 por ciento.
Sobre el Objetivo 4, a nivel nacional se ha regis-trado una disminución considerable de la tasa de mortalidad infantil en niños menores de 5 años al pasar de 41 muertes por cada mil nacidos vivos en 1990 a 16.7 muertes en 2011. No obstante, hay entidades federativas en que la mortalidad infan-til supera la media nacional y se encuentran muy lejos de alcanzar la meta para 2015.
La tasa de mortalidad infantil en niños meno-res de 1 año también ha registrado reducciones importantes al pasar de 32.5 defunciones de niños menores de 1 año por cada mil nacidos vivos en 1990 a 13.7 fallecimientos en 2011. Sin embargo, las tasas de mortalidad infantil en niños indígenas menores de 1 año llegan incluso a duplicar la tasa promedio nacional.
Por otra parte, el tema de la lactancia materna es preocupante, pues aun cuando ésta es de suma im-portancia para fortalecer el sistema inmune de los recién nacidos y así evitar enfermedades y muerte en la etapa de la primera infancia, en nuestro país hay una relevante disminución en esta práctica. Desafortunadamente, el 85% de los niños que na-cen en México no cuentan con la protección que la lactancia materna exclusiva aporta.
En relación con la reducción de la mortalidad materna establecida en el Objetivo 5, sólo tres estados han logrado alcanzar la meta fijada por los ODM; esto empeora si consideramos que, debido a las inequidades en el país, el número de defunciones maternas en ciertos estados se eleva a números ampliamente alejados de la meta y una parte importante de ellas corresponden a mujeres hablantes de alguna lengua indígena.
El Objetivo 6 referente a combatir el VIH/ SIDA, el paludismo y otras enfermedades también nos muestra inequidades en el país. La epidemia del VIH/SIDA generalmente no es asociada di-rectamente con la infancia, pues esta población es la menos afectada en términos numéricos. No obstante, es necesario considerar que los niños se
convierten en un sector vulnerable ante esta en-fermedad, no sólo por el impacto en su salud, sino porque los niños que viven y/o conviven con el virus están expuestos a situaciones como discrimi-nación, orfandad, y falta de atención adecuada por parte de los adultos, lo que provoca una fuerte afectación a sus derechos.
En lo que respecta al paludismo y a la tuberculosis, si bien tampoco se registran afectaciones impor-tantes, es necesario señalar que hay entidades de la república que registran un número mayor de casos de estas enfermedades, superando en canti-dades importantes las metas establecidas.
En el mundo, aproximadamente 1.6 millones de personas, en su mayoría niños menores de 5 años, mueren cada año debido a enfermedades relacio-nadas con la falta de acceso a agua y saneamiento. En este sentido, el Objetivo 7 busca mejorar el acceso de la población a fuentes de agua y a saneamiento; sin embargo, en México las zonas rurales son las más afectadas por la falta de estos servicios, habiendo en algunas poblaciones porcen-tajes de acceso muy lejanos a la meta establecida.
Los resultados de las metas y objetivos pueden ser mayores si se construyen en términos de cobertura de calidad universal y erradicación total de carencias y vulnerabilidades; pues además de que de este modo se es más congruente con el compromiso del Estado de garantizar los derechos del niño; mediante este acometido se asientan también las bases para emprender un crecimiento más elevado, sostenible y de amplia participación, donde la motivación popular por alcanzar metas cero llevaría a una presión pública más vehemente. Adicional al establecimiento preciso de las metas e indicadores, un elemento clave para acelerar el progreso de los ODM y encaminar la acción pública hacia las poblaciones objetivo, es el de for-talecer la gobernanza para que a través de meca-nismos ciudadanos de exigibilidad y monitoreo se responda puntualmente ante las necesidades más apremiantes y se realicen los ajustes necesarios en situaciones de emergencia.
México tiene la oportunidad de luchar contra la pobreza y la inequidad a través de diversas
inicia-M
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tivas que ha emprendido, pero es necesario que, además de priorizar por el combate a la desigual-dad, se fomente la participación y escucha a diver-sos grupos sociales, con el fin de lograr mejoras en la toma de decisiones, así como mayor credibi-lidad a las acciones por emprender.
Por ejemplo, en la Cruzada Nacional contra
el Hambre es preciso que se establezca como
población objetivo a las personas con carencia alimentaria identificadas por el CONEVAL, que es mayor a la población objetivo seleccionada para esta campaña. Adicionalmente, es fundamental mejorar las prácticas de gobernanza ciudadana; por un lado, transparentando la inversión intersec-torial a nivel federal, estatal y municipal y, por otro, empoderando a las comunidades beneficiarias y a la sociedad civil organizada, proveyéndolas con espacios de participación paritaria en el proceso íntegro de la toma de decisiones.
En el Pacto por México es esencial que se contemplen metas cero en las iniciativas que se emprendan a raíz de este acuerdo, para apuntar así a combatir la inequidad. Asimismo, es esencial la existencia de indicadores que permitan medir el grado en que diversos grupos, principalmen-te los más vulnerables, entre ellos los niños, se están viendo beneficiados. Es primordial también el establecimiento de mecanismos y espacios de participación ciudadana y de sociedad civil para el planteamiento de iniciativas y la toma de decisio-nes; de lo contrario, el Pacto será un instrumento que goce de poca confianza desde la sociedad.
En el Plan Nacional de Desarrollo, se deben fijar metas y objetivos en función de la erradica-ción de las brechas de inequidad evidenciadas en bases de datos desagregadas, priorizando a las comunidades y grupos más vulnerables y de difícil acceso. También se deben establecer metas de gobernanza con avances claros en la participación paritaria de la ciudadanía dentro de los procesos de toma de decisiones, así como en materia de la efectividad de gobierno; voz y rendición de cuen-tas; el estado de derecho; la estabilidad política y ausencia de violencia; y la calidad regulatoria y el control de corrupción.
Otro punto primordial es la Política exterior
de México, que debe consolidar la posición de
país como receptor y canalizador de ayuda oficial al desarrollo para abocarse al tema de la inequi-dad. En ese sentido, la Agencia Mexicana para la Cooperación para el Desarrollo Económico (AMEXCID) debe desarrollar un sistema de infor-mación sobre la asistencia que México percibe y otorga, desagregando la información por Secreta-rías, sectores de la población y zonas geográficas, priorizando aquellos programas que promoverán la reducción de la inequidad, así como los modelos de crecimiento económico sostenible.
Por otra parte, el Estado mexicano debe ser muy cuidadoso y responsable al momento de imple-mentar políticas y reglamentaciones orientadas al desarrollo, pues decisiones en las que no hay una perspectiva amplia del contexto que viven los dis-tintos grupos en México puede llevar a disposicio-nes erradas que generen retrocesos y afectaciodisposicio-nes en los grupos más vulnerables.
Un ejemplo de ello es el Decreto del Estado de México sobre Educación No Formal, que afecta gravemente el acceso de la infancia a modelos de educación alternativa, siendo que no existe la ca-pacidad real del estado para garantizar educación oficialmente reconocida.
Ante la proximidad de la fecha establecida para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), determinada para el final del año 2015, surge la necesidad de evaluar los logros ob-tenidos, así como el impacto que han tenido en la población mundial, principalmente en los sectores más vulnerables.
A partir de valoraciones de los logros y el impac-to de los ODM, y de la realización de discusiones con la participación de expertos, sociedad civil y tomadores de decisión, tendrá que ser definida una nueva agenda de trabajo que aborde no sólo los grandes retos que quedarán pendientes, sino también nuevos temas y aspectos que serán deter-minantes para la constitución de un nuevo progra-ma de desarrollo que beneficie a todos.
Uno de esos retos, que además representa un factor clave para lograr el desarrollo pleno de la humanidad, es el asunto de la inequidad.
A decir verdad, los ODM no han hecho frente de forma homogénea a la desigualdad sea por mo-tivos de edad, género, casta, discapacidad, lugar geográfico o ingresos; más bien, se han enfocado en cumplir las metas por partes, lo que ha fomen-tado la concentración de esfuerzos en los grupos que son más fáciles de alcanzar, resultando en una ampliación de las brechas entre los grupos más privilegiados y aquellos más desfavorecidos.
Así, mientras los promedios estadísticos globales y nacionales reflejan reducciones en temas como la pobreza, el hambre, la mortalidad o la educa-ción, cuando los datos se muestran desagregados es claro que hay sectores de la población que se encuentran marginados y que no se han visto impactados positivamente por los avances mani-festados en los promedios estadísticos. En este sentido, el mundo tiene el reto de combatir no sólo la pobreza absoluta, sino también la pobreza relativa y, además, de encontrar el mecanismo para redistribuir de manera más eficiente los beneficios del crecimiento y eliminar las grandes y crecientes brechas entre ricos y pobres.
INTRODUCCIÓN
Sin duda, uno de los grupos más afectados por la inequidad es la infancia, pero poca atención se ha puesto en medir su impacto sobre este grupo de la población. Teniendo en cuenta lo anterior, el presente documento busca visibilizar la situación de inequidad que se vive en México, así como el impacto que ésta tiene en la infancia mexicana.
En el capítulo 1 se describe brevemente qué son los Objetivos de Desarrollo del Milenio; el pro-greso que ha habido en el mundo; así como los siguientes pasos hacia una nueva agenda de desa-rrollo que, desde la visión de Save the Children, deberá avanzar a partir de principios de derechos humanos y derechos de la infancia.
En el segundo capítulo se presenta, a manera de resumen, la vulnerabilidad de los niños ante la in-equidad, así como su escala y los efectos que tiene sobre la infancia.
En el tercer capítulo se aborda el progreso que México ha tenido en materia del cumplimiento de los ODM, haciendo particular énfasis en las inequidades que han impedido que los avances beneficien al universo de la población, con especial atención en aquellas que afectan a la infancia.
Finalmente, en el cuarto capítulo se incluyen re-comendaciones de Save the Children en torno a desigualdad y el papel de la gobernanza en algunas políticas e iniciativas clave, con el objetivo de pro-mover que el gobierno mexicano impulse la lucha contra la pobreza y la inequidad.
Como nota aclaratoria, es de señalar que a lo lar-go de esta investigación se utilizará la palabra niño haciendo alusión a la definición más amplia incluida en la Convención sobre los Derechos del Niño, que hace referencia a todo ser humano menor de dieciocho años de edad.
1. LOS ODM:
EL PRIMER P
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ACIÓN DE LA POBREZA EXTREMA
¿QUÉ SON LOS ODM?
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) nacie-ron en la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas en septiembre de 2000, en la que los 189 Jefes de Estado y de Gobierno reunidos adoptaron la Declara-ción del Milenio y establecieron un conjunto de prio-ridades de desarrollo para el siglo XXI. Poco después, a principios de 2001 se seleccionaron y condensaron algunos de los compromisos esenciales de la Declara-ción presentándolos como los Objetivos de Desarrollo del Milenio, con el fin de erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal, promover la igualdad entre los géneros, reducir la mor-talidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
1
. LOS ODM: EL PRIMER PASO
HACIA LA ERRADICACIÓN DE
LA POBREZA EXTREMA
Objetivos de Desarrollo del Milenio
ODM1ODM2 ODM3 ODM4 ODM5 ODM6 ODM7 ODM8
Erradicar la pobreza extrema y el hambre
Lograr la enseñanza primaria universal
Promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer
Reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años
Mejorar la salud materna
Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades
Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
Fomentar una alianza mundial para el desarrollo
Estos objetivos representan el compromiso adqui-rido para trabajar en la construcción de un mundo más próspero y justo y, a través de los cuales, los gobiernos de los países signatarios prometieron hacer todo lo que estuviera en su poder para de-fender los principios fundamentales de dignidad y equidad así como liberar al mundo de la pobreza.
Para supervisar el progreso en cuanto al
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o El progreso en el comportamiento de los indicadores a nivel mundial es supervisado anualmente por la ONU, organismo que integra un informe global a partir de los informes que cada país presenta respecto a sus avances. Esos documentos han servido para analizar los logros y definir y acordar políticas que apoyen la consecución de los ODM.
Save the Children al ser una organización enfocada en el bienestar de la infancia y cuya visión es lograr
un mundo en el que cada niño tenga el derecho a la supervivencia, a la protección, al desarrollo y a la participación1 está altamente comprometida con el trabajo y la supervisión en el cumplimiento de los ODM que tienen un impacto directo en el bienestar de los niños.
Por esta razón, Save the Children ha monitoreado los progresos y realizado importantes esfuerzos de incidencia a nivel mundial para promover que los Estados mantengan los compromisos adquiridos y enfoquen sus esfuerzos en el cumplimiento de las metas, poniendo
particular énfasis en acciones que favorezcan el cumplimiento de los derechos de la infancia de una manera equitativa y universal.
PROGRESO HACIA EL CUMPLIMIENTO
DE LOS ODM EN EL MUNDO
Si bien el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, identifica a los ODM como “la herramienta más exitosa en la historia para luchar contra la pobreza a nivel mundial”;2 la agencia de esta organización especializada en la infancia, UNICEF, hace notar que “un sólido crecimiento económico mundial, un comercio más activo y flujos de inversión más altos durante buena parte de las décadas de 1990 y 2000 no lograron disminuir las desigualdades entre los países en materia de desarrollo infantil. Y, lo que es peor, en algunos ámbitos, como la supervivencia infantil, las disparidades entre las regiones han aumentado”.3
Las dos citas no son contradictorias ya que la situación global demuestra que, en términos generales, han habido avances en materia del
alcance de los Objetivos del Milenio; sin embargo, existen regiones, grupos sociales y personas en condiciones de pobreza y marginación que no han visto avances en lo tocante a estos objetivos y que, inclusive, han empeorado su situación en algunos de los indicadores seleccionados para la medición. Las condiciones de mayores carencias y vulnerabilidades se han concentrado en algunas de estas poblaciones, mientras los avances en la cobertura y calidad de los servicios públicos se han focalizado en las poblaciones urbanas, con habitantes que experimentan menores índices de pobreza multifactorial, y en las regiones mejor conectadas con las zonas más dinámicas de las diversas economías.
Un ejemplo de este caso es el avance en el ODM 1, en la meta referente a la reducción a la mitad del porcentaje de las personas cuyos ingresos sean inferiores a 1.25 dólares por día. En términos globales, parecería ser que el objetivo ya fue alcanzado, pues la proporción de personas que vive con menos de 1.25 dólares por día en las regiones en desarrollo es del 22%, cifra menor a la mitad del 47% de las personas que vivían en esta situación en 1990. Sin embargo, los progresos no han sido homogéneos; 1,200 millones de personas continúan viviendo en pobreza extrema. En África subsahariana, por ejemplo, casi la mitad de la población vive con menos de 1.25 dólares al día, y es la única región donde la cantidad de personas que viven en la pobreza extrema ha aumentado ininterrumpidamente; de 290 millones de pobres en 1990 se llegó a 414 millones en 2010, lo cual corresponde a más de un tercio del total mundial que vive en la indigencia.4
1. LOS ODM:
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ASO HA
CIA LA ERRADIC
ACIÓN DE LA POBREZA EXTREMA
se concentran los esfuerzos en estas poblaciones, lo más probable es que se mantenga la tendencia de reducción actual, lo que implicaría que sólo se alcanzaría a reducir la tasa de mortalidad materna a alrededor de 190 defunciones por cada 100 mil nacimientos en vida, cifra que representaría un avance, pero sería insuficiente para alcanzar la meta en torno a la mejora de la salud materna.
El ODM 6 referente a la detención y reducción de la propagación del VIH/SIDA parece estar llevando a un logro significativo en términos globales; mientras en 2001 se registraron 0.09 nuevas infecciones por VIH por cada 100 personas de entre 15 y 49 años, para el 2011 esa cifra bajó a 0.06 casos en las regiones en desarrollo. Sin embargo, el conocimiento que tienen la población sobre el virus, su propagación, control y consecuencias sigue siendo menor en las poblaciones con mayor pobreza, las que habitan en zonas rurales, las que no han recibido alguna educación. Por otra parte, si bien se ha visto un avance acelerado en la meta referente a la cobertura universal en el tratamiento para el VIH/ SIDA, en 2011 la proporción de personas con VIH que recibía tratamiento antirretroviral era de sólo 55% de la población registrada viviendo con el virus.10
El Objetivo 7, concerniente a la reducción a la mitad del porcentaje de personas sin acceso sostenible al agua potable, ya había sido alcanzada en términos generales en las regiones en desarrollo desde el año 2011. Sin embargo, en regiones como el Cáucaso y Asia central se notó un retroceso con relación a 1990 y, en otras regiones, como Oceanía, más de la tercera parte de la población (el 44%) todavía no tenían acceso al líquido vital en condiciones salubres. Adicionalmente, la proporción de la población en los países de ingresos medios y bajos que no contaba con un servicio de saneamiento mejorado en el año 2011 era de 43%; siendo que la meta contempla reducir al 32% esta cifra.11
El progreso en el ODM 8, referente a la atención de las necesidades especiales de los países con mayor pobreza, los países en desarrollo que no cuentan con un litoral y los pequeños Estados mitad de los niños no escolarizados habitaba en
África subsahariana.5
Además del tema del rezago en la cobertura universal del derecho a la escolarización primaria, resalta el tema de la calidad de la educación impartida. Por una parte, se estima que 250
millones de los niños en edad de cursar enseñanza primaria carecen de las nociones básicas de
lectura, escritura y aritmética. Muy ligado a este hecho está la probabilidad de que de los 137 millones de niños que ingresaron a primaria en 2011, una cuarta parte abandone la escuela antes de alcanzar el último año de enseñanza primaria.6
Por otro lado, pese a los avances en términos del ODM 3, referente a la eliminación de la desigualdad de sexos en todos los niveles de enseñanza, hay regiones en particular dónde, alcanzar la igualdad de géneros en la asistencia escolar es todavía un reto; en Asia occidental, por ejemplo, aun cuando se ha avanzado en el Índice de Paridad entre los Géneros (IPG) de 0.85 a 0.93 en educación primaria, estos dos años se tendría que avanzar a un ritmo de 0.035 puntos anuales para alcanzar la equidad de género en esta región.7
El ODM 4, relativo a la reducción de la mortalidad de los niños de menos de 5 años, todavía
representa un reto importante; si bien se logró una disminución de 41% en el periodo de 1990 a 2011, pasando de 97 a 57 muertes por cada mil niños nacidos vivos, también es cierto que se requiere un progreso mayor para alcanzar el Objetivo 4.8 Para creíblemente incrementar la disminución de esta tasa es necesario focalizar los esfuerzos hacia las zonas rurales y las poblaciones más pobres.
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o insulares en desarrollo, demuestra que los países miembros de la OCDE-CAD redujeron su asistencia oficial neta como una proporción de su ingreso nacional bruto desde el año de 1992 (salvo la excepción del año atípico de 2005).12 Esto pone en duda el compromiso de los países más ricos con el Objetivo 8 sobre el fomento de una alianza mundial para el desarrollo.
En las palabras del Secretario General de la ONU, “se han logrado avances significativos y sustanciales en muchos de los objetivos”;13 sin embargo, de acuerdo con UNICEF, “es evidente que llegar a las comunidades más pobres y marginadas de los países resulta fundamental para la consecución de dichos objetivos.”14 La experiencia con los ODM demuestra que se tendrán que hacer mayores esfuerzos por establecer metas con criterios de equidad tanto horizontal como vertical para promover la atención de calidad en las comunidades que presentan mayores carencias y vulnerabilidades multidimensionales.
¿QUÉ SIGUE DESPUÉS DE LOS ODM
2015?
A pesar de que han habido avances considerables en el cumplimiento de los ODM y de que se han obtenido varios logros en la consecución de metas concretas a nivel mundial y en países específicos, las posibilidades de lograr el cumplimiento de todos los Objetivos difiere considerablemente entre países y regiones.
Más de mil millones de personas siguen viviendo en pobreza extrema. Demasiadas personas sufren graves privaciones en los ámbitos de la salud y la educación y su progreso se ve obstaculizado por desigualdades relacionadas con los ingresos, el género, el origen étnico, la discapacidad, la edad y la ubicación geográfica. La crisis económica mundial y los conflictos de años recientes han exacerbado la pobreza, la desigualdad y la exclusión.15
El asunto más grave del cumplimiento de los ODM es que las diferencias en el progreso no sólo se presentan entre países o regiones, sino al interior
de las mismas naciones. Dado que los indicadores no están desagregados por género, origen étnico, población rural y urbana, edades, e ingreso; diversos actores han observado que, a menudo, los avances no afectan las vidas de la población con mayores carencias, las comunidades más marginadas o los grupos más discriminados.
Es evidente, entonces, que queda mucho por hacer; en vista de que se acerca la fecha para el cumplimiento de los ODM, la discusión sobre una agenda post-2015 se hace necesaria para mantener la continuidad de lo alcanzado y plantear nuevos objetivos más ambiciosos para el futuro en materia de desarrollo. El nuevo marco de desarrollo post-2015 deberá proponer objetivos y metas que tengan posibilidad de éxito, de otra manera, imponer cargas muy pesadas invitará solo al fracaso.
En el transcurso de esta primera década del siglo XXI, el contexto económico y político internacional ha cambiado. “Hemos pasado de una etapa de bonanza económica mundial a una etapa convulsa en la que se interrelacionan múltiples problemas de naturaleza global (crisis financiera, económica y medioambiental, volatilidad en los precios de los alimentos y de la energía, la guerra…), al tiempo que se consolida una nueva geopolítica en la que los países en desarrollo con mayor peso económico cobran relevancia”.16 En consecuencia, una nueva agenda internacional de objetivos de desarrollo deberá adaptarse a este nuevo contexto para poder ser eficaz.
Existen diversos temas que deberán ser
1. LOS ODM:
EL PRIMER P
ASO HA
CIA LA ERRADIC
ACIÓN DE LA POBREZA EXTREMA
La agenda de Desarrollo Sustentable de Río +20
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río +20) se realizó en Río de Janeiro, Brasil, en junio de 2012. El resultado fue el documento El futuro que queremos que contiene medidas claras y prácticas para la implementación del desarrollo sostenible. La conferencia se enfocó en dos temas principales: la economía verde en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza; y el marco institucional para el desarrollo sostenible. Entre las numerosas medidas, los Estados Miembros acordaron iniciar un proceso para desarrollar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que se basarán en los Objetivos de Desarrollo del Milenio y deberán converger con la agenda de desarrollo post 2015.17
El Panel de Alto Nivel y sus propuestas para la agenda post-2015
Este Panel está conformado por 26 personas que en conjunto representan a la sociedad civil, gobiernos, sector privado, academia, y jóvenes, guardando un equilibrio geográfico y de género. Su actividad es a título personal y no necesariamente representan los intereses de sus países de origen. El grupo cuenta con tres co-presidentes, además de una Asesora Especial sobre la planificación del desarrollo después del 2015.
Entre otras actividades, el Panel se dio a la tarea de consultar a los sectores pertinentes en el plano nacional, regional y global, a fin de obtener insumos para un análisis holístico de la situación de los ODM, y hacer que las voces de estos sectores fueran escuchadas por tomadores de decisiones, a la luz del nuevo marco de desarrollo.
Dicho grupo ha tenido la labor esencial de producir un Informe bien documentado y sustentado sobre lo que deberá suceder con la agenda de desarrollo en las próximas décadas. Los 5 cambios fundamentales que propone el reporte son:
1. No dejar a nadie atrás.
2. Poner el desarrollo sustentable en el núcleo.
3. Transformar las economías para generar empleos y crecimiento inclusivo.
4. Fomentar la paz y las instituciones efectivas y responsables.
5. Forjar una alianza global.
Tomando estos cambios como referencia el Panel propone metas para el marco post-2015:
1. Acabar con la pobreza
2. Proveer educación de calidad y aprendizaje continuo
3. Asegurar vidas saludables
4. Asegurar la seguridad alimentaria y una buena nutrición
5. Lograr el acceso universal a agua y servicios de saneamiento
6. Garantizar la energía sustentable
7. Crear empleos, subsistencia sustentable y crecimiento equitativo
8. Manejar los recursos naturales de manera sustentable
9. Asegurar buena gobernanza e instituciones efectivas
10. Lograr sociedades estables y pacíficas
11. Crear un ambiente global favorable y catalizar las finanzas a largo plazo
META CERO: PROPUESTA DE SAVE
THE CHILDREN PARA ERRADICAR LA
POBREZA EXTREMA
Nos encontramos en una coyuntura crítica del desarrollo humano. Para Save the Children el fin de la pobreza extrema está a nuestro alcance. El proceso para definir un nuevo esquema de desarrollo post-2015 representa una oportunidad que no debe ser desaprovechada. Es por esto que este nuevo marco global debe ser ambicioso y capaz de reorientar las nuevas acciones
transformativas necesarias para erradicar la pobreza y garantizar los derechos de todos los niños.
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o justicia y derechos humanos… Si nuestra
generación es la que puede poner fin a la pobreza, no se debería postergar este cometido esencial ni rehuir semejante tarea. En un mundo con gran riqueza e importantes avances tecnológicos, nadie en ninguna parte del mundo debería quedar rezagado. Nadie debería pasar hambre, carecer de vivienda o de agua limpia y saneamiento, padecer exclusión social o económica ni vivir sin acceso a servicios básicos de salud y educación. Se trata de derechos humanos que constituyen los cimientos de una vida digna.”18
En este sentido, Save the Children ha propuesto una serie de “objetivos cero” en su reporte Ending Poverty,19 en el cual se sustenta la visión para un esquema post-2015 cuyas metas se pretende alcanzar son:
• El fin de la pobreza por ingreso
•El fin de la mortalidad materna e infantil por enfermedades tratables o por la falta de acceso a servicios de salud de calidad.
• El fin del hambre.
• El fin en la falta de acceso a agua potable y servicios de saneamiento.
• El fin de niños sin acceso a servicios educativos o que terminen la escuela sin un buen nivel académico.
Save the Children ha encontrado en su análisis, Getting to Zero, que estos llamados “objetivos cero” son posibles de alcanzar si se ataca la inequidad en el ingreso y se mejora la gobernanza en los países, aspectos ambos que serán críticos para erradicar las dimensiones de la pobreza en nuestra generación.20
El marco de desarrollo post-2015 no debe valorarse sólo como un intento de completar las metas parciales formuladas por los ODM; sino trascender el esfuerzo inicial, planteando objetivos más ambiciosos como eliminar totalmente la pobreza extrema, el hambre o la mortalidad infantil. La elaboración de los nuevos objetivos debería implicar un cambio de paradigma internacional sobre los problemas sociales de la humanidad, traduciéndose no sólo en el desarrollo de nuevos mecanismos de consulta y de
evaluación, sino en un enfoque integral en el que la lucha contra la desigualdad y el respeto a los derechos humanos tenga un papel determinante.
No hay duda de que los ODM han tenido impacto positivo; concentrando los recursos para el
desarrollo, han contribuido a una considerable reducción de la pobreza económica, la mortalidad infantil y la mejora de la salud materna, así como al aumento de escolarización en la educación primaria. No obstante, pese a los avances en su cumplimiento, hay aún grandes retos que deben ser resueltos; el más importante, la inequidad. Es fundamental que en los siguientes dos años los gobiernos del mundo no solo dediquen los recursos necesarios para acercarnos lo más posible a las metas, sino que además sienten las bases para definir acciones pertinentes y eficaces en el marco de desarrollo sustentable post 2015. El compromiso de los países no se acaba en 2015. La agenda después de esta fecha debe estar acompañada de mecanismos eficientes de rendición de cuentas y un mayor compromiso con las poblaciones más desfavorecidas.
2. LA BRECHA IMPOR
TANTE EN EL CUMPLIMIENT
O DE LOS ODM:
LA INEQ
UID
AD
La distribución de la pobreza en el mundo ha cambiado drásticamente durante las últimas dos décadas. En 1990, el 93% de las personas en situación de pobreza en el mundo vivía en países de ingresos bajos. Actualmente, más del 70% de la gente en pobreza vive en países de ingreso medio.21 Al mismo tiempo, los deciles más altos de sus poblaciones disfrutan de una rápida acumulación de riqueza, resultando en el incremento de la brecha entre ricos y pobres. El alivio de la pobreza absoluta en estos países es cada vez más una cuestión de cómo compartir los beneficios del crecimiento de manera eficaz y minimizar la inequidad.
Uno de los puntos ciegos más importantes en el marco de los ODM fue el fracaso en abordar la inequidad de manera exhaustiva. Se establecieron objetivos globales para reducir la pobreza, el hambre o la mortalidad infantil que fueron adoptados por los gobiernos de países en desarrollo. No obstante, no ofrecieron una guía de cómo deberían alcanzarse en cada país. Este punto ciego propició que en algunos casos las metas crearan incentivos negativos que exacerbaron la inequidad, promoviendo la tendencia a proveer servicios de manera preferente a los sectores más fáciles de alcanzar.
Reducir las inequidades será crucial al plantear nuevos objetivos de desarrollo que den
continuidad y terminen con el trabajo comenzado por los ODM de manera efectiva y sostenible. Disminuir la inequidad tiene el potencial de estimular periodos sostenidos de crecimiento económico y una mayor cohesión social. Para las niñas y niños, acortar la inequidad tiene un valor muy importante, ya que las experiencias derivadas de ella pueden tener efectos físicos, psicológicos y de oportunidad durante toda su vida.
2
. LA BRECHA IMPORTANTE EN
EL CUMPLIMIENTO DE LOS
ODM: LA INEQUIDAD
OPORTUNIDADES Y RESULTADOS: LA
VULNERABILIDAD DE LOS NIÑOS
ANTE LA INEQUIDAD
Los niños son objetos de discriminación en una escala mayor que los demás sectores de la población. La brecha entre los niños ricos y los pobres es el doble que entre los adultos. Al mismo tiempo, los niños son más vulnerables a los perjudiciales efectos de la inequidad debido a su particular etapa de vida.
La falta de acceso a una nutrición adecuada, a servicios básicos de salud y educación o a la protección contra la explotación y el abuso, dañan profundamente la habilidad de los niños para realizar su potencial y tiene efectos negativos que duran toda la vida. Incluso carencias de corto plazo pueden tener consecuencias permanentes para un niño: una alimentación inadecuada durante los primeros tres años de vida puede ocasionar déficit en el aprendizaje y la memoria, bajo rendimiento escolar y problemas de comportamiento durante la infancia y la adolescencia.
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o Diferentes formas de inequidad exponen a algunos niños a mayores riesgos de violencia que a otros. Por ejemplo, las niñas más pobres tienen 3 veces más posibilidades de casarse antes de los 18 años de edad en comparación con las niñas procedentes de familias más ricas. Niños pertenecientes a grupos estigmatizados son más vulnerables a abusos físicos y sexuales. Las niñas están en mayor riesgo de abuso y explotación sexual que los niños. Los niños con discapacidades tienen más probabilidades de terminar en
orfanatos. Los niños que no disfrutan de cuidado familiar –que viven en hogares para niños,
orfanatos o en la calle– a menudo sufren de abuso, explotación y descuido.
La inequidad y la discriminación no sólo afectan las oportunidades de los niños, sino también la manera en que se sienten y se relacionan con la sociedad. La inequidad configura cómo se sienten las personas en relación con los demás, lo que afecta la medida en que aprovechan las oportunidades. Los niños son extremadamente conscientes de su posición socioeconómica en comparación con sus pares. Percepciones de estatus más bajo pueden sofocar las ambiciones de los niños y limitar sus sentimientos de autoestima; y esto parece ser agudizado por el aumento en la inequidad.
Los niños son los más afectados por los efectos de la inequidad. Sin embargo, las circunstancias inequitativas y la falta de oportunidades en el hogar donde nacieron no son su elección o “culpa”. Muchos grupos políticos y económicos poseen la idea de que cierta cantidad de inequidad en los resultados económicos está relacionada con el esfuerzo, trabajo duro o responsabilidad personal; cuestiones que las personas pueden controlar. La inequidad de resultados entre
adultos, así como la inequidad en los ingresos o en el nivel de educación de las madres, se traduce en inequidad de oportunidades para sus niños.
LA ESCALA DE LA INEQUIDAD EN LA
INFANCIA
Los niños son afectados desproporcionalmente por la pobreza. Un estudio reciente de UNICEF
señala que casi la mitad de la población pobre del planeta son niños. Alrededor de la mitad de todos los niños y gente joven (menores de 24 años de edad) se encuentran en los dos quintiles más pobres de la población mundial. Además, de los tres millones de personas menores de 24 años que había en el mundo en 2007, aproximadamente 1.5 billones de ellos tuvieron acceso, junto con sus familias, a sólo 9% del ingreso global; mientras que los 400 millones de niños y jóvenes (14.1% del total global) que se encontraban en el quintil más alto, poseían 60% del ingreso global.
Un análisis que Save the Children efectuó en 32 países demostró que los niños en el decil más rico tienen acceso a 35 veces el ingreso que está disponible para los niños en el decil más pobre. Para la población en general en estos países, el sector de población 10% más rico tiene acceso a 17 veces el ingreso de los más pobres. Esto significa que, para los niños, la brecha en el acceso a los recursos es el doble que el de la población total.
Desde la década de 1990, en los 32 países contemplados en el estudio, los ingresos
disponibles de los niños en el decil más pobre se han reducido, mientras que aquellos en el decil más rico han aumentado.
Para reducir las brechas y dar a los niños más pobres oportunidades justas en la vida, es necesario prestar más atención a los modelos de crecimiento, y a las políticas e intervenciones que hagan el crecimiento más equitativo para los sectores más marginados de la sociedad.
LOS EFECTOS DE LA INEQUIDAD EN
LA INFANCIA
La inequidad en el ingreso está claramente relacionada con las oportunidades de
2. LA BRECHA IMPOR
TANTE EN EL CUMPLIMIENT
O DE LOS ODM:
LA INEQ
UID
AD
La región donde los niños nacen también es crucial en determinar si sobrevivirán o no. En China, aunque las inequidades geográficas se han reducido hasta cierto punto, la mortalidad infantil en las regiones más pobres es el doble que en las regiones más ricas.
Las disparidades también son impactantes entre las poblaciones rural y urbana. En Nigeria, la mortalidad de menores de 5 años es de 121 por mil nacimientos en áreas urbanas, comparadas con 191 en zonas rurales. De manera similar, 65% de los nacimientos en las áreas urbanas son asistidos por personal calificado, mientras que en las zonas rurales sólo 28% de los nacimientos se realizan bajo supervisión.
Al igual que en la salud, la inequidad en el ingreso tiene un fuerte impacto en el estado nutricional de los niños. Los efectos de la inequidad en la nutrición no sólo tienen un efecto inmediato en los indicadores antropomórficos de los niños; tiene efectos permanentes en las capacidades físicas e intelectuales que un niño puede desarrollar.
Las inequidades geográficas y entre las poblaciones urbanas y rurales también afectan seriamente la nutrición de los niños. En China, por ejemplo, el retraso en el crecimiento afectó a 20% de los niños en las provincias rurales pobres en 2010, más de la mitad del promedio nacional y casi seis veces la tasa urbana nacional.
La educación puede ser una poderosa herramienta para combatir las inequidades de oportunidad. Pero en muchos países y para muchas personas no cumple ese objetivo. Muy a menudo, el ingreso de los padres determina las oportunidades que sus hijos tienen para aprender y prosperar.
Respecto al ingreso de cada hogar, existe evidencia clara y consistente de que los hogares pobres tienen peores resultados educativos. En Nigeria los adultos jóvenes más pobres de 17 a 22 años han tenido, en promedio, menos de cinco años de educación; los más ricos han tenido más de diez. En Ruanda, los niños en zonas urbanas tienen más oportunidades que en la mayoría de las otras
regiones en el país. Por ejemplo, sólo 6% de los jóvenes de entre 17 y 22 años en la capital poseen menos de dos años de escolaridad, comparados con el promedio nacional de 12 por ciento.
En términos de inequidad de género, ha habido progresos durante la última década. Pero la escala del reto que permanece es considerable. Si existiera el mismo número de niñas que de niños en la educación primaria, habría 3.6 millones más de estudiantes en las aulas. Casi 70 países no han alcanzado aún niveles iguales de matriculación de niñas y niños. Algunos países como Angola y Eritrea incluso han retrocedido en este aspecto.
En muchos contextos, menores niveles de inequidad en el ingreso ayudan a mejorar la equidad en el sistema educativo. Sin embargo, en algunas situaciones, la reducción de la inequidad en ingreso no es suficiente, se requiere un cambio de mentalidad para que la provisión de servicios públicos sea equitativa.
El hecho de que los niveles inequidad y sus tendencias difieren considerablemente entre los países y las regiones nos indica que la pobreza y la inequidad no son “naturales” ni inevitables; los efectos de la inequidad pueden controlarse. La clave del éxito está en las decisiones con respecto a políticas nacionales. Un compromiso compartido entre los gobiernos nacionales y la comunidad internacional para combatir la
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3. PR
OGRESO DE MÉXICO HA
CIA EL CUMPLIMIENT
O DE LOS ODM
México ha logrado avances significativos en el cumplimiento de los ODM, no obstante, el progreso y los resultados no son los mismos en todas las regiones y el país continúa marcado por una profunda desigualdad.
3.
PROGRESO DE MÉXICO
HACIA EL CUMPLIMIENTO DE
LOS ODM
En el presente capítulo se realizará una síntesis de los progresos de México en relación con los ODM, haciendo especial énfasis en aquellos que afectan directa o indirectamente el bienestar de la infancia. Asimismo, con el fin de mostrar la heterogeneidad que prevalece en las diversas regiones del país y las dificultades que se observan para que las metas se cumplan en los distintos grupos de población y zonas geográficas, se dara a esta síntesis una dimensión integral, tratando de incluir, en la medida de su disponibilidad, datos desglosados por grupos de población y zonas geográficas, que nos permitan mostrar que, si bien los promedios globales reflejan avances positivos, en algunas poblaciones específicas y zonas
geográficas del país hay atrasos considerables que representan importantes retos que tanto el gobierno como la sociedad deberán abordar para lograr un desarrollo humano basado en la universalidad.
ODM 1. ERRADICAR LA POBREZA
EXTREMA Y EL HAMBRE
Erradicación de la pobreza
De acuerdo con los indicadores de la lista oficial de la Organización de las Naciones Unidas, una manera de medir el cumplimiento de la Meta1 referente a la erradicación de la pobreza y el hambre, tiene que ver con la proporción de la población con ingresos per cápita inferiores a 1.25 dólares por día. Esto es, una medición de la pobreza por ingreso.
Visto de esta forma, México ha alcanzado la meta de reducción de la pobreza extrema al haber disminuido la proporción de la población viviendo con menos de 1.25 dólares por día de 9.3% en el año de 1989 a 4% en el 2012 (Ver Gráfica 1).
9.3
6.9
12.6
5.6 6.1 5 5.3
4 4.65
1989 1994 1998 2002 2005 2008 2010 2012 Gráfica 1.
Población con ingresos per cápita inferiores a 1.25 dólares diarios (Porcentaje)
Población con ingresos inferiores a 1.25 dólares diarios Meta ODM
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o
Es importante tener en cuenta que si bien este indicador nos permite medir la pobreza por ingresos, el aumento de éstos no es la única manera de reducir la pobreza, pues ésta se manifiesta en diferentes formas que tienen que ver con derechos incumplidos como la falta de acceso a salud, educación, saneamiento, agua, alimentación, calidad de vivienda. En este sentido, el CONEVAL en México aplica una metodología para la medición de la pobreza que utiliza varios factores económicos y sociales que nos permiten tener una definición más integral sobre ésta. No obstante, cabe resaltar que si bien el promedio nacional refleja cumplimiento de la meta, hay un sector específico de la población, el rural, que no se ha visto del todo favorecido por estos avances y en el que continúa concentrándose la pobreza. En las áreas urbanas el 0.9% de la población vive con menos de 1.25 dólares por día, mientras que ese porcentaje en el sector rural es de 9.2 (Ver Gráfica 2).22
De acuerdo con el informe más reciente de esa institución, la pobreza extrema bajó de 13 millones de personas en 2010 a 11.5 millones en 2012.23 No obstante, la pobreza total, contrario a reducirse, ha registrado un incremento entre 2010 y 2012 al pasar de 52.8 millones a 53.3 millones de mexicanos viviendo en situación de pobreza;24 lo que representa al 45.5% de la población mexicana (Ver Gráfica 3).25
0.6 2.3 0.7 0.8 0.9 1.2 0.9 16.4
28.8
13.7 15.2 11.8 12.2 9.2
1994 1998 2002 2005 2008 2010 2012 Gráfica 2.
Población urbana y rural con ingresos per cápita inferiores a 1.25 dólares diarios
(Porcentaje)
Urbano Rural
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OGRESO DE MÉXICO HA
CIA EL CUMPLIMIENT
O DE LOS ODM
De esta manera y aún cumplida la meta de desarrollo del milenio de reducir a la mitad el porcentaje de personas viviendo con menos de 1.25 dólares por día, una proporción importante de la población continuará sobreviviendo en condiciones de pobreza extrema, lo cual se contrapone con principios fundamentales de derechos humanos como la igualdad y la universalidad. Por tal motivo, es de gran importancia que en el nuevo marco de desarrollo post 2015 se logre avanzar hacia el establecimiento y cumplimiento de una meta cero en la que ninguna persona se encuentre en situación de pobreza extrema. Definitivamente, esta meta implica un amplio trabajo gubernamental y seria voluntad política para no sólo mejorar la distribución del ingreso, sino enfocar los esfuerzos en aquéllas personas que hasta ahora han sido marginadas del desarrollo en el país.
Las entidades federativas más afectadas por la pobreza en México
Para lograr el desarrollo humano universal es fundamental asegurar que ninguna persona se quede atrás. No obstante, es una realidad que México es uno de los países en los que su población está ampliamente afectada por la inequidad.
De acuerdo con datos del CONEVAL
correspondientes al año 2012,mientras que la proporción de personas viviendo en pobreza a nivel nacional es de 45.5%, resalta que 15 entidades de la república tienen porcentajes mayores al promedio nacional. De esas 15
entidades podemos enfatizar en 4 de ellas: Chiapas, Guerrero, Puebla y Oaxaca, cuyos porcentajes de población en pobreza superan el 60%, es decir, existe una diferencia con el promedio nacional de más de 15 puntos porcentuales.26
En lo que respecta a la pobreza extrema, el promedio nacional es de 9.8% de la población viviendo en estas condiciones. Destaca que 2 entidades, Chiapas y Guerrero triplican este porcentaje.27
2010 2012
Gráfica 3.
Población en pobreza y pobreza extrema
(Millones de personas)
Pobreza total Pobreza extrema
52.8 53.5
13 11.5
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o En Chiapas el 74.7% de la población vive en pobreza, esto es, más de 3.7 millones de personas, de las cuales 1.6 millones están en situación de pobreza extrema, lo que representa al 32.2% de la población chiapaneca. En el caso de Guerrero 69.7% de la población, más de 2.4 millones de personas viven en pobreza, de ellas, más de 1.1 millones están en pobreza extrema; esto es 31.7% de la población de Guerrero. En ambas entidades el porcentaje de personas en situación de pobreza extrema está 22 puntos porcentuales más arriba que el promedio nacional.
En Puebla el 64.5% de la población está en pobreza, es decir, 3.8 millones de personas, mientras que el 17.6% de ellos viven en pobreza extrema, siendo este porcentaje casi 8 puntos más arriba que el promedio nacional. Por su parte, Oaxaca tiene un porcentaje de pobreza total de 61.9, es decir, 2.4 millones de personas, y si bien esta proporción es menor que la de Puebla, cabe destacar que en términos de pobreza extrema, Oaxaca tiene un porcentaje de 23.3 lo que representa a casi 1 millón de personas; este proporción, además, duplica el promedio nacional.
45.5
61.9 64.5
69.7 74.7
9.8
17.6 23.3
31.7 32.2
Promedio Nacional Oaxaca
Puebla Guerrero
Chiapas
Gráfica 4.
Entidades con mayores porcentajes de población en pobreza y pobreza extrema 2012
(Porcentaje)
Población en pobreza extrema Población en pobreza
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O DE LOS ODM
Grupos de población más afectados por la pobreza en México: infancia y población indígena
Como ya hemos visto con los datos anteriores, la pobreza en México se concentra en zonas geográficas específicas que históricamente han sido las más marginadas. Pero además de su concentración en estas zonas, la pobreza afecta de manera particular a otros grupos que también han sido rezagados por aspectos tanto históricos como culturales.
En el caso de la población indígena, en el año 2012 el 72.3% de esta población vivía en situación de pobreza, de ellos, el 41.7% en de pobreza moderada28 y el 30.6% en pobreza extrema.
En lo que respecta a población no indígena las proporciones son más bajas; el 42.6% está en situación de pobreza, de ellos 35% en pobreza moderada y el 7.6% en pobreza extrema (Ver Gráfica 5).29
30.6
7.6
41.7
35
Población indígena Población no indígena
Gráfica 5.
Pobreza en población indígena y no indígena 2012 (Porcentaje)
Población en situación de pobreza extrema Población en situación de pobreza moderada
Fuente: Datos del CONEVAL Pobreza
72.3%
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o En lo que refiere a la población infantil, este es el grupo de edad más afectado ya que el 53.8% de la población menor de 18 años vive en situación de pobreza y de ellos el 12.1% en pobreza extrema (Ver Gráfica 6).30
En números, estos porcentajes significan que más de 21 millones de niños viven en pobreza y de ellos, un aproximado de 5 millones en pobreza extrema.
La situación de pobreza en la infancia es relevante no sólo porque más de la mitad de ésta población vive en estas condiciones, sino que tiene que ver con un conjunto de situaciones de riesgo a las que los niños están expuestos al no tener acceso a derechos básicos, y que representan una afectación a las oportunidades tanto en su presente como en su futuro, pues sus efectos en el desarrollo físico y psicoemocional pueden llegar a ser irreversibles y también factor para la perpetuación de la pobreza intergeneracional.
Visto desde un enfoque de derechos humanos y del niño, es de destacar que una proporción importante de la población infantil vive con altos niveles de carencias sociales, lo que representa derechos sociales insatisfechos, pues no tienen acceso a los bienes y servicios indispensables para satisfacer sus necesidades.31 De acuerdo con un informe de UNICEF y CONEVAL, en 2010 más del 70% de la población infantil vivía con al menos una carencia social, mientras que el 27.4% con al menos 3. El 9.8% de la población infantil tenía carencia por rezago educativo, 29.8% por acceso a los servicios de salud, 64% por acceso a la
seguridad social, 20.1% por calidad y espacios de la vivienda, 19.8% por servicios básicos en la vivienda, y 29.5% por acceso a la alimentación.
12.1 8.6 9.7
41.7
32.2 36.1
Población menor de 18 años Población entre 18 y 64 años Población de 65 años o más Gráfica 6.
Pobreza según grupo de edad 2012 (Porcentaje)
Pobreza extrema Pobreza moderada
Fuente: Datos del CONEVAL Pobreza
53.8%
Pobreza
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O DE LOS ODM
En lo que respecta a derechos económicos de los niños, el 61% de la población infantil sobrevive con un ingreso inferior a la línea de bienestar, mientras que el 24.7% con un ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo (Ver Gráfica 7).32
Las inequidad en la pobreza en la infancia es una realidad que mantiene brechas de desarrollo y oportunidades entre niños con distintas
características sociales y geográficas. De destacar son las inequidades entre la población infantil
indígena y no indígena, así como las brechas existentes entre los niños viviendo en la región centro-norte del país y aquellos ubicados en la región sur.
Como podemos observar en la Gráfica 8, la incidencia de pobreza en la población infantil total (indígenas y no indígenas) es de 53.8%, mientras que en la población infantil indígena es de 76.2 por ciento. En la pobreza extrema también 100%
39.2 millones
76.3
27.4 61 24.7
Población
Infantil total Población con al menos una carencia social tres carencias sociales Población con al menos un ingreso inferior a laPoblación con
línea de bienestar
Población con un ingreso inferior a la
línea de bienestar mínimo Gráfica 7.
Derechos sociales y bienestar económico de la población infantil 2010
(Porcentaje)
Fuente: Datos de UNICEF con base en el CONEVAL
53.8 41
12.8
76.2 43
33.1
Población en situación de pobreza Población en situación de pobreza moderada Población en situación
de pobreza extrema
Gráfica 8.
Población infantil en pobreza según condición de residencia en un hogar indígena 2010
(Porcentaje)
Población indígena Población Total
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o vemos brechas importantes, pues mientras en la población total el porcentaje de niños viviendo en estas condiciones es de 12.8, en la población infantil indígena es de 33.1 por ciento.33 Estas disparidades también son observables en los derechos sociales de la población infantil, pues los porcentajes de niños con carencias sociales son más altos, en todos los tipos de carencias, en la población infantil indígena (Ver Gráfica 9).
64 29.8
29.5 20.1 19.8 9.8
83.4 34.5
43 42.9
44 12.4
Acceso a la seguridad social Acceso a los servicios de salud Acceso a la alimentación Calidad y espacios de la vivienda
Servicios básicos en la vivienda Rezago educativo
Gráfica 9.
Carencias sociales en la población infantil indígena y no indígena 2010 (Porcentaje)
Población indígena Población total