Universidad Diego Portales Facultad de Educación
Incidencia de las estrategias de gestión de aula aplicadas por los docentes, tales como: clima y convivencia en el comportamiento y participación de
los estudiantes del 2 ° A y B de la Escuela Reina de Suecia.
Sophia Guerra Migone Tatiana Lizama Troncoso
Informe Final de Investigación correspondiente al Seminario de Título para optar al Grado de Licenciado en Educación y al Título Profesional de Educación
General Básica
Profesora Guía: Gabriela Martín
Santiago – Chile Año 2012
INDICE DE CONTENIDOS
Agradecimientos 3
Dedicatorias 4
Introducción 5
CAPITULO 1 Planteamiento de problema: 8
1.1 Antecedentes 9
1.2 Problematización 11
1.2.1 Importancia y justificación del estudio 14
1.2.2 Preguntas y objetivos 16
CAPITULO 2 Marco teórico 18
2.1 Gestión de aula 19
2.2 Clima de aula 21
2.2.1 Convivencia 23
2.2.2 Normas 25
2.3 Estrategias 27
2.3.1 Estrategias de clima de aula 28
2.3.2 Trabajo en equipo 29
2.3.3 Utilización de normas en el aula 30
2.4 Rol del docente 31
CAPITULO 3 Marco metodológico de evaluación e intervención 34
CAPITULO 4 Análisis de resultados 41
CAPITULO 5 Discusión y conclusiones 53
CAPITULO 6 Bibliografía 63
CAPITULO 7 Anexos 66
AGRADECIMIENTOS.
En esta instancia, debemos agradecer primeramente a nuestras familias por el apoyo brindado en nuestra carrera universitaria para obtener nuestro deseado título de profesoras de Educación General Básica.
Así como también, queremos agradecer a las docentes del establecimiento Reina de Suecia, en especial a la profesora de religión, Guillermina Cierpe Caucamán por su disposición a entregarnos sus horas de clases para poder realizar nuestras intervenciones en relación a los valores, sin dudar de nuestras capacidades como futuras docentes, brindándonos su apoyo y consejos. Sin dejar de mencionar a las profesores jefes de ambos cursos (Beatriz Kong y Cecilia Bravo), por permitirnos realizar toda una unidad didáctica con el fin de poder implementar nuestras actividades relacionadas a la tesis.
Y finalmente, agradecer a nuestra profesora guía, Gabriela Martín, por la disposición de ayudarnos y corregirnos cada vez que fuera necesario para lograr un buen desempeño en este nuestro último e importante trabajo como universitarias y futuras docentes.
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DEDICATORIA.
Dedico mi esfuerzo y trabajo a mi familia por el apoyo entregado en toda mi formación como docente. Especialmente a mi padre, Luis Guerra, quien se ha esforzado de manera incondicional para que yo tuviera un título universitario, pero además y lo más importante para él, es ver un sueño cumplido: ser profesora. Además de mencionar a mi madre quien ha sido mi fiel consejera y compañera en todo mí proceso universitario.
Sepia Guerra Migone
Este trabajo se lo quiero dedicar primero que todo a Dios, por darme la oportunidad de encontrar en mi camino la vocación y el deseo de querer ser profesora.
También a mi familia, en especial a mis padres que en estos años han dado su máximo esfuerzo para entregarme la herencia más importante de todas, una formación profesional. Y que por lo tanto permitieron y apoyaron incondicionalmente para poder cumplir mi anhelo de ser docente.
Tatiana Lizama Troncoso
INTRODUCCIÓN
La siguiente investigación acción tiene relación con el actuar de los estudiantes frente al rol docente en base a las clases que se realicen, el cual en la actualidad está expuesto a diferentes críticas porque la sociedad desea y exige una mejor educación, siendo el profesorado quienes tienen el papel principal para lograrlo. Estas críticas han llevado a generar nuevos métodos de observación y supervisión sobre qué hacen los docentes en el aula. Es por ello que el Ministerio de educación crea el Manual para la Buena Enseñanza, con el fin de que “todos y cada uno de los profesores y profesoras, individual y colectivamente, puedan examinar sus propias prácticas de enseñanza y educación, contrastando su auto- análisis con parámetros consensuados por el colectivo de la profesión para así mejorar y perfeccionarse” (Marco para la Buena Enseñanza, 2008, p.5)
En base a este contexto, la investigación acción hace referencia al comportamiento y participación de los estudiantes frente a la gestión de aula que es promovida por los docentes, específicamente al manejo de estrategias para poder propiciar un clima y una convivencia eficaz. Logrando así convivir en un ambiente propicio para que los estudiantes sociabilicen de buena manera, generando un clima que vaya en pro de los aprendizajes.
Entonces, el problema investigado e intervenido se aborda desde un marco de referencias, el cual tiene como base a investigadores que han estudiado el tema de la gestión de aula en relación al clima y convivencia. Así también se consideran fuentes desde el Ministerio de Educación de Chile con el fin de lograr llevar lo institucionalmente declarado en documentos oficiales al aula, para mejorar la educación, en este caso de un grupo de estudiantes.
Entonces, en base a lo anterior el capítulo uno se aborda el planteamiento del problema, es decir se plantean los antecedentes del estudio para confirmar la relevancia del mismo. Luego se describe la realidad de las aulas observadas, desde las cuales se han planteado la pregunta y los objetivos tanto generales como específicos.
En el capítulo dos se lleva a cabo la revisión bibliográfica que se requiere para responder a la interrogante de la investigación y así llevar a cabo la intervención en relación al problema planteado. Este marco teórico tiene como base la gestión de aula, de la cual se desprende la convivencia y estrategias que propiciaran a la mejora del problema a trabajar.
Mientras que en el capítulo tres se da a conocer el marco metodológico de esta investigación, el cual da a conocer el paradigma utilizado, incluyendo una contextualización del lugar trabajo, posicionándonos en un paradigma de carácter cuantitativo, es decir, se hacen pautas en las que se observan clases y a cada indicador estudiado se le asigna un nivel de logro: nunca, a veces, siempre, los cuales son catalogados por números 0, 1 y 2 respectivamente para lograr cuantificar la información y así transformarla en datos como tablas y gráficos comparativos con un antes y un después. También, se incluyen los medios por los cuales se lleva a cabo la investigación acción.
Luego en el capítulo cuatro se presentan los resultados, en el cual se dan a conocer los gráficos y las comparaciones realizadas en base a estos. Lo cual se liga completamente con el capítulo cinco que tiene relación con las conclusiones encontradas después de la investigación bibliográfica y empírica del problema planteado. Finalizando con las fuentes bibliográficas que han servido de apoyo para generar un trabajo serio en relación a la labor docente.
Por lo tanto, nosotras esperamos que con esta investigación podamos observar el cambio que los estudiantes tienen en base a distintas estrategias aplicadas, es decir, en esta investigación el foco principal es observar el comportamiento y la participación de los estudiantes de segundo básico de la escuela Reina de Suecia en relación a las estrategias aplicadas, contribuyendo en el proceso educativo de estos niños en este semestre que se aplica el plan de acción, donde esperamos que el cambio sustancial se vea en la participación de los alumnos durante la clases y mejorar en forma visible el comportamiento de ellos favoreciendo su aprendizaje, que en el fondo es en lo que esperamos contribuir.
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CAPÍTULO 1:
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
1.1 ANTECEDENTES:
A continuación se presentan los antecedentes de la investigación, los cuales dan cuenta de que los problemas que se plantearan en el transcurso de ésta tienen un carácter bibliográfico, demostrando que el tema a tratar lleva a una discusión bibliográfica.
En la actualidad cada vez se hace más necesario ir mejorando las prácticas docentes para poder llevar a cabo esta labor de manera óptima, ya que “los profesores son la clave del cambio” (Castro, 2009, p 6). Es por ello que la gestión de aula es un elemento central para poder generar un clima que proporcione un buen ambiente para el aprendizaje de los estudiantes (sujetos que serán el foco de esta investigación).
En base a lo anterior se plantea que las prácticas docentes se relacionan con los principios del Marco para la Buena Enseñanza planteado por el Ministerio de educación de Chile, en el cual existe un ámbito dedicado especialmente a guiar al docente en su labor, con el fin de crear una ambiente propicio para el aprendizaje.
“Este dominio se refiere al entorno del aprendizaje en su sentido más amplio; es decir al ambiente y clima que genera el docente, en el cual tienen lugar los procesos de enseñanza y aprendizaje” (Marco para la Buena Enseñanza, 2003, pp9).Por lo tanto un docente consta de un mínimo de indicadores para observar su rol en el aula en beneficio directo de los estudiantes.
Es por ello que para conseguir una gestión de aula eficaz hay que considerar
“una organización de aula, teniendo una estructura de trabajo, en la que se aprovechen los tiempos y oportunidades para los aprendizajes y un clima de aula marcado por la cercanía afectiva, la resolución de conflictos, la claridad y la comunicación” (Sheerens 2000 en Cornejo & Redondo, 2007, p. 162)
Por lo tanto, es de vital importancia que el docente genere estrategias con el fin de mejorar el clima de aula, el cual afecta en el comportamiento y participación de los estudiantes, ya que mejorar la convivencia diaria en el aula, servirá de
modelo para que el estudiante aprenda a tener una participación “democrática” en el lugar donde se desenvuelva. De acuerdo a lo establecido por Pérez (1999), el tener como estrategia básica el potenciar la “autonomía y responsabilidad” de los alumnos en la organización del diario vivir en el aula y para la resolución de los conflictos que pueden surgir en esa convivencia, contribuye positivamente en la participación de los estudiantes, y en como ellos se desenvuelven al sociabilizar con otros. Siendo esto relevante para generar oportunidades de convivir en el aula, de tal manera que no se distorsionen las relaciones entre pares y profesor- alumno.
En este sentido se busca establecer las condiciones para que los estudiantes se sientan escuchados, es decir, que puedan expresar sus ideas, propuestas, sugerencias, quejas, conflictos, etc., a través de la participación en el aula, para lo cual es importante considerar que “el clima escolar es producto y fruto de la enseñanza y el aprendizaje de la convivencia en el aula, donde los adultos tienen una responsabilidad central ya que se constituyen como modelos para niños y niñas” (Manual estratégico, 2012, pp.20)
Lo anterior tiene directa relación con el desarrollar clases en las cuales los profesores y estudiantes analizan y mantienen un diálogo que se centra en temas relacionados con la convivencia y el trabajo escolar. La estructura de estas clases es especialmente apropiada para que los alumnos aprendan un modelo de
“participación democrática.” (Pérez, 1999), en las cuales el escucharse y generar valores para una buena convivencia son de vital importancia.
Según Pérez (1999) el aprendizaje de normas se ve desde el punto de vista del "control" del comportamiento de los alumnos, así se evita que se produzcan conductas disruptivas o antisociales en el aula. En la actualidad muchos autores toman el tema como el respeto a la dignidad del individuo y se relaciona con la interiorización de un conjunto de normas establecidas de modo consensuado con los sujetos.
Pérez, (1999) define las normas como las reglas de conducta que en el fondo determinan qué hacer y como convivir con otros en la sala de clases. Se vuelve necesario entender que el aprendizaje de pautas y normas de convivencia tiene relación con los contenidos actitudinales con un alto potencial educativo, esto contribuirá positivamente en la formación de la persona. Por lo tanto se vuelve necesario su aprendizaje, y no se debe escatimar tiempo, ni materiales en este contenido de desarrollar habilidades sociales vitales asegura una “sana”
convivencia en el aula, por parte de los estudiantes.
Por lo tanto es fundamental que un docente maneje estrategias para poder generar un buen clima, convivencia y así entregar a los estudiantes más oportunidades de participación por medio de un buen comportamiento dentro del aula.
1.2 . PROBLEMATIZACIÓN:
A partir de un período de observación a los segundos básicos (A y B) del colegio Reina de Suecia, en primer lugar se puede describir que ambos cursos presentan un comportamiento disperso. Por ejemplo: en una clase de inglés un niño se para porque dice estar aburrido, comienza a jugar con otro, pero rápidamente el juego se transforma en una pelea. Entonces podemos decir que en el aula, el comportamiento disperso se relaciona con el hecho de que los estudiantes no atienden en forma continua a las clases y a las explicaciones que el docente entrega.
En segundo lugar, observamos que hay una ausencia en cuanto a la utilización estrategias para mejorar el clima y la convivencia en el aula. Esto se evidencia en situaciones puntuales, como por ejemplo cuando el docente llega al aula y no toma decisiones respecto de solucionar conflictos como: peleas entre compañeros, estudiantes parados o estudiantes que salen de la sala, mientras tanto sigue haciendo la clase. Dejando actuar a los niños sin poner atajos a estos comportamientos disruptivos. Es decir, los alumnos salen de la clase haciendo atribución a la falta de interés en aprender, cuando vuelven se les llama la
atención y se pregunta, por qué salen, pero no hay una conversación en la que le permita a los estudiantes reflexionar sobre su actuar.
Como ya se mencionó, ésta situación de “desorden” dentro del aula, se debe a que en las clases observadas faltan elementos que atraigan la atención de los estudiantes de ambos cursos. Esta situación, se encuentra acompañada con el poco énfasis que en estos cursos se otorga a las normas de convivencia, no hay normas claras por lo tanto los alumnos no distinguen los limites en la sala de clase, ya que entendemos se vuelve “necesario establecer límites en la primera semana del curso y mantenerlos a lo largo del año y Disponer de normas efectivas de convivencia que regulen los comportamientos más frecuentes” (Olías, 2012, p 6). Por ello suponemos que estas normas no son significativas para los estudiantes, ya que deberían formar parte del trabajo diario que se da en relación a la mejora del clima y convivencia, dejando en evidencia los problemas que el curso tiene respecto de la relación entre pares y con los profesores, a su vez proporciona posibles canales de solución que se podrían trabajar en torno al comportamiento que los estudiantes presentan, producto de que éstos son pequeños y el trabajo intencionado puede causar un efecto en el tiempo.
Una evidencia clara de esto se observa en la clase de religión, donde a los alumnos se les entrega una guía de trabajo sin dar una clara explicación y tampoco las instrucciones de las actividades quedan del todo establecidas, esto genera en el curso disrupciones, pues los estudiantes se paran para entender de qué se trata la actividad y otros juegan en la sala ya que no entendieron la finalidad de la tarea, el docente no toma medidas respecto al clima afectando directamente a los niños en su posibilidad de hacer la tarea, de participar de la clase más allá de la guía, y por lo tanto la clase pierde sentido.
A medida que fue avanzando el semestre, hemos tenido más horas en aula para observar y descubrir que los problemas de gestión, específicamente lo relacionado al trabajo en base a estrategias como promover la participación y manejo del curso, son débiles por no decir nulas.
Lo anterior, afecta directamente en el clima y la convivencia en el aula, los alumnos no tienen normas claras, faltan actividades y clases planificadas que fomenten su participación, evitando de esta forma conductas disruptivas. Por ejemplo en religión se observa poco interés en el copiar desde la pizarra un texto, por lo que la profesora discute con los estudiantes durante toda la hora, porque ellos no quieren trabajar, ya que les parece aburrido. Esta situación es parecida a lo que ocurre en inglés, ya que la docente no demuestra interés en manejar situaciones de conflicto “dos estudiantes pelean en la sala y se hace la desentendida” y las profesoras jefes no generan una construcción de normas de convivencia para ir obteniendo un mejor clima y así contribuir a una convivencia en pro de tener buenas relaciones tanto entre pares como profesor -estudiante.
Lo anterior, tiene relación con el poco espacio para generar momentos de aprendizaje donde por medio de un estímulo visual o auditivo (Por ejemplo:
mostrar un dibujo que represente silencio, una imagen que dé a conocer la importancia de la limpieza, recordar a los estudiantes lo importante que es cumplir con las normas establecidas, entre otras.)Se logre captar la atención de los estudiantes, sino más bien se deja actuar a los mismos, teniendo como solución:
“llevarlos a inspectoría” o simplemente “dejarlos de lado y continuar con la clase”.
Por otro lado, vale mencionar que las docentes de ambos cursos procurando promover el trabajo colaborativo, por lo tanto aplican la estrategia de organizar a los estudiantes en grupos. Si bien, están sentados de 3 a 7 personas, no existe un trabajo colaborativo, ya que no se genera una pertenencia a sus grupos, producto de que las docentes cambian a los estudiantes semanalmente de puesto y no les entregan responsabilidades como equipo. Por lo tanto, a los estudiantes sólo se les cambia la organización del aula, pero no se crea un ambiente colaborativo, ya que son las mismas profesoras jefes las que plantean tareas de manera individual.
En este sentido trabajar en grupo según lo observado consiste en la idea de estar sentado con un otro, sin embargo esto no es suficiente, al menos si se quiere
lograr mejoras en el comportamiento y participación, ya que EducarChile (2012) dice que se entiende que si el grupo humano ya tiene confianza, logrará como equipo resolver problemas y mejorar para sobresalir del resto, este último punto es lo que queremos lograr, que los estudiantes se potencien y mejoren en conjunto.
A partir de lo mencionado anteriormente, se puede entender que los docentes son un pilar fundamental para la gestión de aula, entendido que no son ellos el foco de nuestra investigación. En este sentido entenderemos que las estrategias relacionadas con las normas de convivencia, ayudan a construir en el ambiente que da seguridad, que les permitan a los estudiantes tener clara conciencia de cuáles son sus límites y sus posibilidades de actuar.
Por lo tanto, una vez realizada la observación a ambos cursos, se determina, que el escaso manejo de estrategias de gestión de aula, afecta de manera directa a los estudiantes durante el período de clases, ya que no se genera un proceso de confianza y participación eficaz para los estudiantes, donde realmente se logre gestionar la convivencia y clima entre los estudiantes de ambos cursos. Es decir, el incorporar nuevas estrategias de gestión de aula, tales como: organización del espacio físico en función del aprendizaje, crear y promover normas de convivencia y cumplir con los tiempos establecidos de la clase, con la finalidad de mejorar la calidad de clima y convivencia. Es por ello que nuestra intervención tiene 2 ejes de trabajo uno promover y discutir lo valórico en religión y dos llevar a cabo clases en otra asignatura en la que se expliquen las estrategias planteadas.
1.3 IMPORTANCIA Y JUSTIFICACIÓN DE LA TESIS:
Una vez planteada la problemática con las intervenciones, se hace necesario resaltar la importancia pedagógica que tiene el llevar a cabo esta investigación acción, en relación a cómo gestionar el clima y la convivencia en el aula, para generar estrategias en la participación y comportamiento de los estudiantes.
La relevancia de la presente investigación acción, nace desde la necesidad de generar una buena interacción entre estudiantes y profesores dentro de la sala
de clases a la hora de realizar una sesión, en la cual se pretende cumplir con los objetivos planteados. Es por ello, que al llegar en Marzo del presente año a los segundos básicos de la Escuela Reina de Suecia, se observó que por sus comportamientos disruptivos durante la clase se necesitaban trabajar la parte valórica con el fin de promover un buen clima y convivencia.
Tanto el clima como convivencia debe trabajarse por el lado de la gestión del aula, ya que es imprescindible que los docentes sepan cómo actuar frente a situaciones diversas, teniendo así estrategias que se deben ir reforzando con el tiempo, producto de que los estudiantes demuestran tener conductas en los que se les ve dispersos y muchas veces olvidan como deben actuar en la sala de clases.
Es importante que la intervención planificada sea pensada en los estudiantes, ya que ellos serán parte principal de las intervenciones a realizar, implementando normas de convivencia creadas por ellos mismos a partir de conversaciones preparadas durante las clases de religión. Se escoge esta asignatura, porque se pretende conseguir un aprendizaje compartido y no instruccional, ya que es relevante que los estudiantes se sientan parte de las cosas que ocurren el aula, es decir sean protagonistas de su propio aprendizaje.
Además del trabajo intencionado de religión, se implementarán clases en las otras asignaturas en las que la utilización del tiempo será de vital importancia, siendo ésta una estrategia de gestión de aula, ya que así no existen tiempos
“muertos” en los cuales se generan situaciones disruptivas dentro del aula, que perjudiquen la participación y comportamiento de los estudiante. Además que clase a clase (cualquiera sea la asignatura) se irán reforzando los valores aprendidos en religión y las normas creadas en esta misma asignatura, ya que no sólo se promueve el respeto en una clase determinada, sino que la idea es que en todas las clases se vaya mejorando el comportamiento y participación de los estudiantes, por medio de los valores planteados en religión.
En este sentido vale mencionar, que “La convivencia en el ámbito escolar, se relaciona con la interacción que tienen todos los participantes de una escuela, es decir, adultos, jóvenes, niños, niñas y entre pares” (Banz 2008, p.55).y en este sentido el crear un ambiente “grato” de convivencia sana en el aula, ayudara sin lugar a dudas en como los niños irán participando clase a clase, sabiendo que en el aula se genera su espacio para desenvolverse, ya que nuestro plan de investigación acción apunta específicamente a este aspecto, crear ambientes propicios para que el niño o niña se sienta cómodo para participar de la clase y de esta forma evitar situaciones de conflicto en el aula.
1.4 PREGUNTA Y OBJETIVOS:
A partir de la información recogida, nuestro problema de investigación dice relación con la falta de estrategias de gestión del aula, las cuales son comprendidas como las medidas que los docentes utilizan para mantener el comportamiento y participación de los estudiantes durante la clase. Esto se debe a que “las rutinas, los momentos de toma de decisiones en asamblea, la elaboración consensuada de las normas de clase, el reparto de responsabilidades y cargos, los debates y la resolución de conflictos, el trabajo en grupo y el clima afectivo para el aprendizaje y la convivencia, la acogida a nuevos miembros, la participación de la comunidad” (Varios 2003 1 en Traver et al. 2005, pp 4) deben ser guiadas por el docente.
En este contexto, a partir del problema educacional detectado, nuestra pregunta de investigación es: ¿Cómo inciden las estrategias de gestión de aula, aplicadas por los docentes tales como: clima y convivencia en el comportamiento y participación de los estudiantes del 2° A y B de la Escuela Reina de Suecia?
1 VARIOS es una organización sometida a vaivenes, Cuadernos de Pedagogía, 326, julio, 95-98, 2003. Este
Objetivo General:
Analizar la incidencia que tiene la aplicación de estrategias de gestión de aula aplicadas por los docentes, tales como: clima y convivencia en el comportamiento y participación de los estudiantes del 2° A y B de la Escuela Reina de Suecia.
Objetivos Específicos:
- Describir el comportamiento y participación de los estudiantes del 2° A y B, en un antes y un después de aplicar las estrategias que implican la optimización de la gestión del aula, en relación al clima y convivencia.
- Identificar las estrategias de gestión de aula, en relación al clima y convivencia.
- Determinar de qué manera el clima y convivencia influyen el comportamiento de los estudiantes del segundo a y b de la Escuela Reina de Suecia.
Por lo tanto, nuestra hipótesis de cambio en relación a la aplicación de estrategias de aula, es la siguiente:
- Aplicar estrategias de gestión de aula, relacionadas con clima y convivencia escolar, contribuirán a la mejora del comportamiento y participación de los estudiantes de los cursos del 2° A y B de la Escuela Reina de Suecia.
CAPÍTULO 3:
MARCO TEÓRICO
18
En base a la problemática encontrada en los segundos básicos del colegio Reina de Suecia y los objetivos planteados es que este apartado, se presenta la definición de gestión de aula y los elementos que propician a una mejora del clima y convivencia. Además, se definen las estrategias para mejorar la optimización de la gestión de aula y como se relacionan en forma directa con la participación y comportamiento de los estudiantes en la clase, para ello, fue fundamental, pasar por un proceso exhaustivo de revisión bibliográfica, que aporte de modo sustancial al desarrollo de esta investigación.
Es por ello, que nuestra posición frente al tema es posicionarse en la existencia de la relación directa entre las estrategias de gestión de aula con el comportamiento y participación de los estudiantes. Esto se debe a que a que toda decisión del docente afecta positiva o negativamente en el actuar del estudiante, siendo este ultimo sujeto de estudio de la investigación, es por ello que nuestra misión es encontrar estrategias que ayuden en forma directa a la participación y al comportamiento de los niños y niñas. Por ejemplo, por medio de actividades que se enfoquen en la convivencia en el aula.
Por lo tanto a continuación hacemos un desglose de los conceptos involucrados en esta posición del estudio y autores que proponen estrategias que en el fondo contribuyen positivamente en el ambiente escolar, puntualmente en la sala de clases.
2.1 GESTIÓN DE AULA:
Uno de los conceptos clave para la elaboración de este trabajo, es el de gestión de aula, el cual afecta en la participación y comportamiento de los estudiantes, es decir, tiene relación con el cómo se genera la convivencia escolar.
Por tal motivo, se puede decir que la gestión de aula, según Davis y Thomas (2007), es el actuar del docente al momento de realizar una clase, qué se ha planificado previamente, considerando actividades y recursos que permitan optimizar su labor en el aula, permitiendo anticipar las estrategias de enseñanza y
evitar posibles distracciones, además estimula positivamente a participar y así tener un comportamiento óptimo de los estudiantes para lograr el objetivo de la clase.
Es por ello que se considera que la participación es la iniciativa espontánea del estudiante para preguntar u opinar, sin que sea producto del requerimiento del docente. (Camacaro de Suárez, Z. 2008 pp 194)Y por lo tanto el comportamiento se entenderá como las rutinas del estudiante en el aula (Tijmes et all, 2009, pp 4) por lo tanto nosotras entenderemos el comportamiento como el actuar del ser humano frente al medio donde se desenvuelve.
Davis & Thomas (2007), definen y consideran que la gestión del aula, enfocada al clima y convivencia escolar, está relacionada con la capacidad del docente para resolver conflictos. Entendiendo que éstos pueden surgir y los docentes no sepan cómo responder de manera óptima ante los conflictos. Por lo tanto, trabajar al alero de estrategias para el manejo del grupo sería el primer paso que contribuiría en el clima y convivencia en la sala de clases para favorecer el aprendizaje de los estudiantes.
“Las habilidades y técnicas de gestión, son algo especialmente crítico para los profesores principiantes, porque si es incapaz de mantener el orden, difícilmente se puede conseguir de los alumnos una dedicación concienzuda y unos buenos resultados. Además, la habilidad de los profesores de controlar a los alumnos influirá decisivamente en sus evaluaciones y calificaciones”(Davis &
Thomas, 2007, pág. 113)
Es decir, un profesor desde sus inicios debe comenzar a manejar estrategias para poder generar participación de los estudiantes, de tal manera que siempre estén concentrados en sus respectivas tareas, fomentando los actos valóricos dentro del aula. Es por ello, que la gestión de aula se relaciona con el problema encontrado en los segundos básicos
de la Escuela Reina de Suecia, ya que se requiere que los estudiantes convivan con profesores que permanentemente generen estrategias para generar su participación, lo que lleva a mantener un clima de aula propicio para mejorar las relaciones en la convivencia.
2.2 CLIMA DE AULA:
Al tener claro que la gestión de aula, genera cambios en el clima, se hace necesario destacar que es otro de los elementos importante a tener en cuenta al momento de llevar a cabo las prácticas docentes de manera efectiva dice relación con el clima en el aula, el cual se entiende como “la percepción que se tiene acerca de la convivencia, y se ha visto que repercute sobre la posibilidad de aprender, de relacionarse y de trabajar bien” (EducarChile, 2012), Es por ello que se debe promover un buen clima escolar para fomentar “las relaciones que se establecen entre los distintos actores escolares” (Valoras Uc’, 2008, P. 3).
Los docentes deben crear siempre estrategias para mantener esas relaciones de tal manera que no entorpezcan el desarrollo de la clase, por lo tanto no tan sólo hay que saber administrar la disciplina, sino que también hay que saber “Organizar el espacio físico, crear rutinas y gestionar de manera efectiva el tiempo” (Plan Apoyo Compartido, 2012, P.10),para que de ese modo los estudiantes estén mejor dispuestos a participar dentro del aula y tener un comportamiento que permita una buena relación entre compañeros y profesor, así como también un buen aprendizaje.
Davis y Thomas (2007), plantean que el ambiente que se debe generar dentro del aula, nace desde la relación de los alumnos con sus pares y con el profesor, por lo tanto el quehacer del docente será planificar y desarrollar actividades académicas que potencien el sentimiento de amistad, respeto y el trabajo compartido. Lo que está en directa relación con el concepto de clima de aula.
Para propiciar un clima de aula adecuado, Clifford H. (2006) plantea que es necesario que los docentes tengan un manejo de grupo, entendido como parte fundamental de las estrategias de liderazgo, que el docente efectúa en sus clases para lograr así los objetivos fijados. En este sentido, las estrategias para manejar un grupo curso deberán ser asertivas, comunicando en forma clara y explícita las normas de convivencia determinadas, siendo consecuente con las decisiones que se van tomando dentro del aula, con la finalidad de favorecer los procesos de enseñanza aprendizaje de los educandos.
Por lo tanto, el docente tiene una labor importante dentro de la formación de los estudiantes en relación al clima de aula, ya que según Edwards (2006), a los docentes les corresponde generar relaciones positivas con sus estudiantes, con el fin de propiciar una conducta adecuada para la realización de la clase, ya que así se genera un ambiente de respeto. Por lo tanto se da espacio a la participación de los alumnos, generando un ambiente de confianza entre estudiantes.
Respecto a lo anterior es que Wolfgang (2007) plantea que la presencia del profesor en el aula en ningún caso debe ser neutra. La gestión en el aula se acompaña de una supervisión previa o silenciosa, permitiéndole al docente anticiparse a los posibles conflictos que pueden surgir, utilizando el espacio y las tareas, como estrategias de motivación para encauzar las conductas disruptivas de los estudiantes.
En este sentido entendemos que un buen mediador, en este caso el profesor en la sala de clases debe ayudar y guiar a los estudiantes en el desarrollo de las normas de convivencia y de tolerancia. Por lo que Dogmar (2005), plantea que con un buen clima de aula, esta se vuelve un espacio de confianza y que en el fondo atrae la atención de los estudiantes en el proceso de aprendizaje.
Por lo tanto, el concepto de clima de aula se relaciona con el problema relacionado al comportamiento y participación de los estudiantes de los segundos
básicos del Colegio Reina de Suecia, ya que se hace fundamental que estos estudiantes aprendan a convivir en un ambiente en el cual se reconozca una relación positiva tanto entre estudiantes y profesor – alumno, ya que así serán testigos de clases en las cuales los roles están claramente definidos y además lograran convivir en un clima de respeto.
2.3 CONVIVENCIA:
Otro elemento importante en relación a la gestión de aula, es la convivencia, ya que tiene que ver con cómo los estudiantes se relacionan entre sí a la hora de realizar una tarea determinada. Desde la practica la convivencia en el aula siempre se busca como un aspecto idealizado, en donde todos los involucrados (alumno y profesor) pueden desenvolverse y trabajar en busca de un objetivo de aprendizaje sin interrupciones, sin embargo no es un escenario que constantemente se genere en las clases observadas, las interrupciones en las aulas de los 2° A Y B son constantes, por lo tanto la convivencia idealizada no es un hecho. Entonces cómo se puede trabajar en beneficio de construir un espacio de convivencia sana y acorde para que los alumnos participen de la clase y no se distraigan. Al hablar de convivencia decidimos entenderla como:
“La convivencia en el ámbito escolar, se relaciona con la interacción que tienen todos los participantes de una escuela, es decir, adultos, jóvenes, niños, niñas y entre pares” (Banz 2008, p.55). Lo anterior, no tan sólo mejora la calidad de convivencia en el aula, sino que incide en la “calidad de la vida personal y común de los estudiantes, siendo así un factor de primera importancia en la formación para la ciudadanía y va a favorecer las instancias de aprendizajes cognitivos, mejorando los logros y resultados” (Banz, 2008, P 2)
En este contexto, es importante tener en cuenta que según lo planteado por Banz (2008), la convivencia escolar requiere de un diálogo permanente, participación en diferentes actividades y construcción de consensos. Con ello se genera una mejora en el establecimiento en relación a la convivencia a nivel
institucional, ya que si en el aula se genera un clima adecuado esto se irá desarrollando fuera de ella. Esto tiene pertenencia con lo que el colegio Reina de Suecia plantea en su reglamento en los ámbitos de clima y convivencia:
“La convivencia es la capacidad de relacionarnos con otros de manera respetuosa, empática y constructiva, para lograr un clima apropiado donde germinen los aprendizajes. Será responsabilidad de todos los integrantes de la comunidad cultivar un ambiente de sana convivencia, teniendo que los valores que deben orientar la convivencia son la tolerancia, responsabilidad, empatía, justicia, solidaridad, compromiso, rigurosidad y amor” (Colegio Reina de Suecia de Maipú, 2012, pág. 5)
En general poder hacer una revisión al manual de convivencia, significó entender como el colegio está comprometido en la formación integral de los alumnos, destacando que ellos tienen altas expectativas respecto de quienes serán estos futuros adultos y seres participantes de la sociedad. Por lo tanto inculcar el espíritu de solidaridad, de convivencia sana con quienes los rodean y por último de superación personal.
De igual modo, este manual da las pautas de formación, informando a los padres y a los profesores, lo que se espera de ellos para apoyar el proceso de educación de sus hijos. Ahora vale decir que este manual no es de conocimiento de los alumnos, este es un gran tema porque ¿qué sentido tiene crear un manual de convivencia escolar, si los principales involucrados no conocen las pautas y normas mínimas que el colegio y la institución en general espera de ellos? Falta intencionar este manual y hacerlo parte transversal de los contenidos y temas trabajados en el aula. Además de que los estudiantes se interioricen de su contenido.
En base a lo anterior, se destaca la incidencia que tiene la calidad del clima escolar en los aprendizajes. Esto se debe a que:
“El desarrollo cognitivo se ve ciertamente favorecido por la práctica de los valores de respeto, tolerancia y colaboración, así como por la calidad de las habilidades sociales de los estudiantes, docentes, paradocentes y, en general, de todos los miembros de la comunidad educativa”(Colegio Reina de Suecia de Maipú, 2012, pág. 7)
En relación a lo planteado por el colegio Reina de Suecia, podemos entender que el establecimiento educativo tiene como objetivo formar ciudadanos con la capacidad de relacionarse con otros y que esta formación nace o se genera a partir de lo que en el aula se enseñe, en el fondo serán actitudes que reflejan los valores y habilidades sociales adquiridas y bien aprendidas, según las normas establecidas. Por lo tanto, los valores que se pueden ir desarrollando para mejorar la convivencia: Son “interactuar, interrelacionarse, dialogar, participar, comprometerse y compartir propuestas” (Lanni & Pérez, 1998).
Entonces, la idea es generar en los estudiantes de los segundos básicos un buen clima de aula, con el fin de desarrollar en ellos la capacidad de relacionarse con otros en base a las normas de convivencia.
2.3.1 Normas:
Es importante abordar las normas en el contexto escolar porque Davis &
Thomas (2007), dice que las normas en el aula son consideradas como reglas o pautas de conducta que determinan lo que hay que hacer o no. A partir de ello, se puede decir que toda norma supone algún tipo de enunciado o principio valorativo, del que se deriva, y al que se puede acudir para dar razón de esta norma” (Pérez, 1999, p. 9).Por lo tanto, las normas contribuyen a la mejora del clima académico y del orden necesario para el aprendizaje de los estudiantes. La situación en los cursos es que no existe “limites” para desenvolverse dentro de la sala, esto contribuye a los conflictos y el mal comportamiento del grupo se da espacio a peleas, agresividad, etc. Entonces un paso para el trabajo de mejorar la convivencia y contribuir en la participación de los niños será el construir normas
para el aula, que enseñe a los niños los parámetros que se esperan para desenvolverse en la clase.
“Las normas deben ser claras y simples, aplicándose con equidad” (Davis &
Thomas, 2007, p. 133), ya que suelen “tener un carácter coactivo o impositivo (imposición exterior basada en la fuerza o poder), que se pierde cuando se llega a asumir el valor que la fundamenta, para convertirse en una aceptación interior y libre. Centrándome en el contexto educativo, la escuela constituye un marco normativo privilegiado.”(Pérez, 1999, pág. 9). Es decir, las normas al ser claras y equitativas logran formar parte del actuar de los estudiantes en su diario vivir en la relación estudiante- estudiante y estudiante-profesor.
“En el medio escolar, las normas regulan la conducta y hacen previsibles las relaciones humanas, contribuyendo a la formación de la personalidad de los sujetos. Los alumnos han de incorporar un conjunto de normas y reglas que permitan el funcionamiento del centro educativo en general, y del aula en concreto, y que les ayude a tener conciencia de que el grupo y la institución a la que pertenecen esperan de ellos una serie de comportamientos adecuados a los valores que inspiran el proyecto educativo.” (Pérez, 1999, p.9)
Entendemos que a partir de las normas mejora el clima y la convivencia, dando espacio a actividades de aprendizaje con sentido y respetando el espacio, para que todos se sientan miembros activos del curso. En este caso y para la edad de nuestros estudiantes (7 a 8 años), las nomas deberán ser claras y simples, y los estudiantes deberán considerarlas como una ayuda para que ellos y el profesor trabajen en colaboración.
Las normas pueden ser consideradas como “herramientas educativas que aprovechan los conflictos que aparecen para mejorar los procesos educativos de
los alumnos y alumnas” (Casamayor G., et al, 2007, pp. 59).Es por ello que a partir del Manual de convivencia de la Escuela Reina de Suecia, se pretenden implementar normas que se relacionan con los valores y habilidades sociales para lograr las buenas prácticas de convivencia, ya que no son sólo para vivir el presente, sino que también les servirá para su vida futura. Por lo tanto, en base a estas ideas se plantea que la metodología utilizada en clases por los docentes pueden contribuir en forma decisiva a la estimulación del pensamiento crítico de los estudiantes, ya que pueden desarrollar posturas personales respetando las diferencias, lo que contribuirá a la participación de los alumnos entorno a la clase, evitando conflictos, porque los alumnos conocen los límites establecidos para la sana convivencia en el aula.
Algunos ejemplos de las normas que nosotras queremos promover en nuestros cursos, dicen relación con el respeto por los demás, la valoración de la diversidad, la resolución de conflictos evitando la violencia, trabajando colaborativamente. Son estas normas las más relevantes porque forman parte de la necesidad que vemos a diario en el aula.
Entonces, este último tema de las normas de convivencia se relaciona con los temas anteriores: gestión de aula, clima de aula y convivencia producto de que las tres van en función del uso efectivo de las normas de respeto, tolerancia y diferencias. Es por ello que se hace necesario tener estrategias de gestión de aula, con el fin de mejorar cada uno de los conceptos definidos anteriormente.
2.4 ESTRATEGIAS DE GESTIÓN DE AULA:
En base a los conceptos desarrollados anteriormente, es necesario mencionar estrategias que son fundamentales para mejorar la gestión de aula, es por ello que primero se hace una definición de este concepto, para luego mencionar las estrategias seleccionadas para esta investigación, considerando que son las más propicias para la implementación de nuestra intervención en los segundos básicos de la Escuela Reina de Suecia, ya que tienen relación
pertinente con cada uno de los temas abordados (Convivencia, gestión de aula, estructura de la actividad y clima).
A partir de la revisión realizada a Lera et all (2007) entendemos que las estrategias de gestión del aula son todas aquellas medidas que el docente considera durante el desarrollo de la clase. En este sentido se entiende que no existen las “recetas mágicas” que aseguren que la clase funcione, por lo tanto las estrategias de gestión de aula aplicadas eficazmente ayudarán en el desarrollo de esta, la tarea del docente será adaptarlas a las características de su grupo. Con el propósito de que cada estrategia realmente sea significativa y eficaz para el grupo curso donde se desarrollen y contribuir de ese modo a un buen comportamiento y participación de los estudiantes.
Las estrategias de gestión de aula suponen actitudes que el docente considera para fijar normas, previniendo disrupciones, alentando la cooperación de los niños y aplicando planes dinámicos que consideren la participación activa de los estudiantes, con el fin de lograr sus objetivos propuestos, que aseguren entonces el buen comportamiento y participación del alumnado en todo momento de la clase.
2.4.1. Estrategias de clima y convivencia en el aula seleccionadas:
Para definir las estrategias que buscan mejorar del clima y convivencia, se hace necesario señalar que cada una de éstas, se encuentran relacionadas entre sí. Es decir, para tener una convivencia eficiente hay que plantear normas y limites en relación al actuar de los estudiantes, esto permite un buen trabajo en equipo, donde cada uno de los estudiantes va formando y fortaleciendo una identidad con sus compañeros, un sentimiento de pertenencia
Además, las estrategias relacionadas con el actuar del docente, determinan el trabajo en el aula, fomentando el respeto, compañerismo, respeto de los tiempos de la clase y desarrollo de valoración de los estudiantes. En el fondo se
hace necesario un trabajo periódico por parte del docente, en que se apliquen estrategias puntuales y asertivas en el curso, como por ejemplo el hacer de los valores universales como el respeto un lema dentro del aula, facilitando el diario convivir. Impactando directamente en la confianza y comportamiento de los alumnos en la sala de clases, a su vez haciendo que el alumno participe de la clase y su foco de atención sea cada actividad que en esta se desarrolla.
A partir de esto las estrategias de gestión de aula seleccionadas son:
2.4.2Trabajo en equipo:
Es importante diferenciar entre el trabajo grupal y el trabajo en equipo, “una cosa es trabajar cerca de otros y otra es lograr realmente un trabajo colaborativo y coordinado con otros” (Mena, M., 2008, Pp 1) .Mientras que el trabajo en equipo, consiste en “un grupo de personas que trabajan en conjunto para lograr un objetivo, ya que tienen una conciencia compartida de identidad y normas” (Arnaiz, 1988, citado en Iris, 2006, pp. 3)
En este contexto es importante señalar que un equipo tiene características específicas identificadas por Conalep (2008), Estas son:
- Compartir una identidad en común. Esto quiere decir que los equipos con que se pretende trabajar tengan lazos, que sientan que son todos parte de este y que no están en él por una casualidad, sino que todos sus talentos y habilidades son necesarias para el logro de las tareas designadas
- Cada integrante debe tener un rol definido y siempre cumplirlo, entendiendo que es necesario designar roles en los equipos, cada uno de los miembros de este conoce sus fortalezas y debilidades, por lo tanto pueda aportar en el desarrollo del trabajo de la clase avanzando junto a los otros y no en solitario. Lo que enriquece más los procesos de aprendizajes de los estudiantes.
- Tener un líder que sea un apoyo en el equipo. Destacando que cuando se habla del líder se hace referencia a quien tiene habilidades para guiar a los
demás de su equipo a alcanzar metas y tareas, es decir será quien los motiva y alienta para que en forma conjunta trabajen y logren sus objetivos-- Todos los integrantes del equipo son responsables de los actos de los demás. Es decir, el equipo es un todo, por lo tanto los errores y logros le pertenecen al equipo en conjunto, no hay responsabilidades individuales, tanto en la derrota como en el triunfo deben ser uno.
Continuando con esta idea para el logro efectivo de un trabajo en equipo, según Conalep (2008) se debe tener una atmósfera de respeto mutuo, en que sus miembros se identifiquen entre sí según sus roles en función del equipo. Logrando así desarrollar mecanismos de trabajo unido, reconociendo las virtudes de cada integrante, así como también las diferencias existentes.
2.4.3. Utilización de normas en el aula:
Una de las estrategias más relevante para tener un buen clima y convivencia en el aula, según Céspedes (2008), es la creación de normas, las cuales son convenciones que se realizan entre el docente y el grupo curso. Cabe destacar que la formación en base a diferentes tipos de normas, cuando se comienza la etapa escolar es impuesta por los docentes, pero gracias a un buen desarrollo de las normas, es que los estudiantes logran transformarlas en un hábito, logrando así un autocontrol a medida que avanzan en edad.
“Inculcar normas y límites en forma oportuna aprovechando las etapas sensibles abiertas a la educación, es fundamental porque contribuye a formar el carácter, es decir el conjunto de virtudes, del que nace la personalidad de cada uno. Así como también se logra ir fomentando la capacidad de autodeterminación en la adolescencia”
(Céspedes, 2008, pp, 134)
Por lo tanto, promover las normas de convivencia y su cumplimiento en el aula, ayuda a generar la autonomía que el estudiante necesita, además del autocontrol en relación a su actuar diario. A partir de ello la autonomía es importante, porque conlleva a que los niños mantengan una
conducta, saben cuáles son los límites dentro del aula y lo que deben o no hacer si están en la clase, si deben trabajar en equipos conocen sus roles o tareas, esto también tiene que ver con el autocontrol, el curso sabe los límites en el aula, por lo tanto los respetan, saben que hay normas que dicen que se espera de ellos en el diario convivir en la sala de clases.
2.5 Rol del docente durante el desarrollo de las estrategias de normas y formación de equipos:
A partir de la creación de estrategias entendemos que se vuelve de vital relevancia que el profesor sea capaz de crear en el aula un “espacio” que invite a todos a investigar, aprender, construir su aprendizaje y no sólo a seguir las instrucciones que el docente dice o imitar lo que él hace. El rol del docente no es sólo proporcionar información y controlar la disciplina, sino ser un intermediario entre alumnos en relación al clima de aula, dejando de ser el protagonista del aprendizaje para pasar a ser el guía o acompañante del alumno.(Martín del Buey, 2010) Pero la pregunta es ¿cómo lo logra un profesor?, ¿existen fórmulas que aseguran el éxito del docente en el aula?
“El profesor debe mantener siempre una actitud de respeto y de comprensión hacia las opiniones de los alumnos, evitando los juicios de valor sobre las mismas.
De este modo aumentará la confianza de los alumnos para hablar libremente y expresar opiniones sinceras.” (Pérez, 1999. pp. 7)
A partir antecedentes y en base a la información recogida respecto del clima y convivencia en el aula, se realiza la siguiente selección de estrategias que un docente debe considerar en torno al tema:
1. El docente administra la disciplina de forma rápida, ajustándose a las normas y sin hacer distinciones. (Davis & Thomas, 2007, pp. 167), ya que esto tiene relación con la capacidad del docente de hacer valer las normas en el aula, por ejemplo dice “respetar los turnos de habla” el profesor sabe que considerará la opinión sólo de aquellos alumnos que escuchan a otro, y que cuando van a responder algo levantan la mano y no gritan la respuesta.
2. El docente debe comenzar las clases con rapidez, para lo cual ha llevado organizada la materia y preparados los materiales y/o actividades a realizar.
(Davis & Thomas, 2007, pp. 167). Esta estrategia es como un “básico” en el actuar del docente, se espera del que lleve los materiales necesarios para la clase, que tiene todo planificado, y no deja nada al azar o para improvisar. El tema de la rapidez va de la mano con que no da espacios para que en la sala se generen situaciones disruptivas. Además de generar motivaciones adecuadas en los estudiantes a participar en las clases.
3. El docente realiza transiciones rápidas y sin interrupciones de una actividad a otra, evitando así las distracciones. (Davis & Thomas, 2007, P. 167, 168), es decir, la capacidad del docente por hacer de la clase una actividad “ágil”
que por lo tanto no deje vacíos para que las situaciones de conflicto afloren de este modo, los estudiantes estén atentos al desarrollo de las clases.
4. El docente promueve el trabajo y pertenencia de un equipo de trabajo, ya que así aprenden a trabajar juntos, confiar, ayudar y compartir entre sí.
(Davis & Thomas, 2007, pp. 167). El promover el trabajo en equipo en los alumnos será de suma importancia porque permite a los estudiantes desarrollar lazos y alianzas con sus pares, ellos se aprenden a conocer y desde pequeños a cumplir con las tareas en conjunto con otros, no siempre en solitario como se suele enseñar.
5. Promueve el respeto por las diferencias de las personas (Davis & Thomas, 2007, Pp. 167, 168). Es decir se deben trabajar aspectos valóricos como en el respecto y la tolerancia, ya que ésta propicia a que en la sala de clases se genere un clima de confianza. Por lo que los alumnos reconocerán las diferencias que los hacen seres únicos, diferentes pero no por eso menos o más que el resto.
6. Mantener normas de convivencia, a través de: motivación y refuerzo.
(Gómez M, 1997). La Motivación se entenderá como el conjunto de procesos implicados en la activación, dirección, y persistencia de un determinado comportamiento. (Martínez-Otero, 2009, p 77)
Las estrategias que se han planteado tienen relación con el actuar del docente frente a la diversidad del comportamiento de los estudiantes dentro del aula, propiciando el logro de una buena enseñanza, ya que ésta se lleva a cabo a través del “involucramiento de los docentes como personas en la tarea, con todas sus capacidades y sus valores. De otra manera, no lograrían la interrelación empática con sus alumnos, que hace insustituible la tarea docente” (Marco para la buena enseñanza, 2008, p. 7)
Con esto se pretenderá determinar cómo incide la aplicación de estas estrategias en la participación y comportamiento de los estudiantes.
Finalmente se puede señalar a partir de la revisión bibliográfica realizada que la gestión de aula no es un concepto aislado, se construye a partir de diferentes aspectos, los cuales son complejos, pero que en conjunto permiten que la clase tenga sentido, y lo más importante que el estudiante aprenda. Lo primordial (de acuerdo a nuestra revisión) es generar un ambiente óptimo de aprendizaje, en el cual el alumno logre concentrarse y convertirse en un participante del proceso de enseñanza-aprendizaje, entonces, deben existir límites claros, que a la larga lo guíen y muestren lo que se está esperando de él en todo momento. También será de vital relevancia generar un clima de confianza en el aula además de normas de convivencia. Por lo tanto el docente debe anticiparse y conocer bien las necesidades del alumnado, la idea es no esperar a que ocurran las situaciones de conflicto, sino ser ágil en su labor de esta forma los estudiantes se mantienen concentrados en una tarea y no pensando en cuál será la forma de llamar la atención o cuál será la forma de entretenerse. Siendo su principal objetivo favorecer el aprendizaje y la buena convivencia del estudiantado.
CAPÍTULO 3:
MARCO METODOLÓGICO
3.1 DISEÑO DE INVESTIGACIÓN:
La investigación – acción realizada tiene relación con la búsqueda de información sobre estrategias que influyen en el comportamiento y participación de los estudiantes, para poder hacer la intervención a los segundos básicos de la escuela Reina de Suecia fundamentada teóricamente, con el fin de observar y analizar si existen cambios en la participación y comportamiento de los estudiantes al momento de aplicar estrategias en base a la gestión de aula.
Para poder llevar a cabo los análisis, se necesitó realizar en primera instancia observaciones de clases con el fin de encontrar un problema en el aula del segundo A y B, el cual tenía relación con la presencia de acciones disruptivas por parte de los estudiantes, las cuales se van ocasionando por la falta de estrategias de las profesores en el aula con el fin de propiciar un buen comportamiento y así participación de los estudiantes.
En base a lo anterior, se realiza un pre test a los estudiantes del segundo básico A y B para poder tener la percepción de ellos sobre sus clases. Luego, se realizan cinco sesiones en la clase de religión en las cuales se fomenta lo valórico, lo cual se espera que sea observado tanto en esta asignatura como en otras clases, en este caso lenguaje.
Es por ello, que después de la intervención se vuelve a realizar la misma encuesta utilizada en el pre test, pero ahora con el fin de observar si los estudiantes cambiaban sus perspectivas de clases en un post test.
Por lo tanto, en esta investigación se utiliza el método cuantitativo para analizar los efectos que se producen a la hora de intervenir con el plan de acción relacionado al problema encontrado en los segundos básicos. Se escoge el método cuantitativo porque las encuestas son traducidas a números, por lo que sus resultados se llevan a tablas y gráficos de esta forma podemos analizar lo sucedido y así aprobar o no la hipótesis planteada en relación con la participación
y comportamiento de los alumnos dentro del aula, en el fondo trabajar el método ya mencionado, facilita la investigación ya que demuestra con datos concretos y precisos que tan funcional puede ser una estrategia en comparación a otra en relación a como se ve beneficiada la clase, a su vez poder observar en forma analítica como tal o cual medida (o estrategia)promueve la participación de los estudiantes y afecta positivamente el comportamiento del grupo durante la clase.
3.2 POBLACIÓN Y MUESTRA:
3.2.1Población:
El centro en el que se realizan las observaciones y posteriormente las intervenciones, es el “Colegio Reina de Suecia”, de dependencia municipal, perteneciente a la comuna de Maipú. El establecimiento presenta un nivel socioeconómico medio – bajo y tiene dos cursos por nivel con media jornada 1° y 2° básico y jornada completa desde 3° básico.
El colegio pertenece a la Ley de Subvención Escolar Preferencial (Ley SEP), esta Ley consiste en ayudar económicamente al establecimiento, aumentando la subvención en pro de “aquellos niños y niñas cuyos hogares tienen una situación socioeconómica precaria, razón por la cual se les define como prioritarios”
(Mineduc, 2012, P.3). Además el establecimiento debe “impulsar una asistencia técnico pedagógica especial para mejorar el rendimiento escolar de los alumnos con bajo rendimiento académico” (Ministerio de educación, Ley número 20.248).
En consecuencia a lo anterior, el establecimiento cuenta con especialistas (psicopedagogos y psicólogos) capacitados para dar ayuda a los estudiantes con Necesidades Educativas Especiales, que se encuentran en situación de vulnerabilidad social cada curso tiene esta ayuda de especialistas.
3.2.2. Muestra:
La muestra utilizada para esta investigación son los dos segundos básicos del establecimiento, estos tienen un número de 44 estudiantes por curso. El segundo A se encuentra sólo con la profesora jefe, ya que no tiene ayudante.
Mientras que el segundo b se encuentra la mayor parte de la jornada con su profesora jefe y ayudante
Los estudiantes de ambos segundos son los sujetos de estudio, por lo que son quienes responden a las encuestas realizadas que miden su grado de satisfacción al participar en la sala, y como perciben ellos el ambiente en donde deben desenvolverse día a día.
3.3 INSTRUMENTOS DE RECOGIDA DE DATOS:
Para recoger los datos, se utiliza una escala de likert, ya que son utilizadas comúnmente en investigaciones cuantitativas, con el fin de trabajar en cuestionarios simples. Este método, se escogió porque permite clasificar las variables a observar (clima, convivencia y estrategias) y así poder crear criterios que respondan a un siempre, a veces o nunca, haciendo así más fácil el análisis de los resultados, ya que no se generan opiniones respecto a cada uno de los criterios.
Vale mencionar también que el hacer este tipo de medición facilita la respuesta de los involucrados en este caso los alumnos, ya que en nuestra investigación son ellos quienes responden dichas encuesta, el hacer un instrumento “sencillo” de alguna forma permite un entendimiento rápido de lo que se espera medir y las respuestas pueden ser más representativas de su pensamiento.
La escala de liker es utilizada para observar a través de las respuestas de los estudiantes si se generaron cambios en un antes y un después de la aplicación del plan de acción.
Esta escala de likert, se ve reflejada en una encuesta, que se realiza como pre y post test a los estudiantes del segundo A y B, la cual consiste en una serie de preguntas, las que están distribuidas por indicadores relacionados con clima, convivencia y estrategias, los que se evalúan con el criterio de: Siempre, a veces, nunca.
Tanto el pre como el post test son realizados por los estudiantes una vez antes de iniciar la intervención y otra vez al terminar las sesiones de trabajo, ya que ellos deben ser parte de los cambios que se quieren generar en el aula. Por lo tanto, una vez, realizado el pre test, se hace necesario realizar actividades en base a los problemas observados, ya que, como es una investigación – acción se necesita llevar a cabo una serie de clases en las que se haga énfasis a las soluciones planteadas empíricamente.
Después se realiza un post test, que consiste en los mismos indicadores que el pre test, pero la encuesta es aplicada en clases realizadas por nosotras con el fin de ver si existen o no cambios en el comportamiento y participación de los estudiantes luego de la intervención.
Para luego, analizar sus resultados cuantitativamente por medio de tablas que tabulan la información de ambos test, para poder graficar los resultados con el fin de observar si con las intervenciones se lograron cambios en comparación al inicio de la investigación- acción.
En cuanto al proceso que dura la investigación podemos considerar como fundamental la utilización de instrumentos que nos entreguen datos puntuales y fidedignos, es por ello que fijamos los tres niveles de observación mencionados anteriormente; Clima de aula, convivencia y estrategias. Estos reflejaran las variaciones en cuanto a la participación y comportamiento de los estudiantes, ya que tienen relación con la convivencia que se genera en el aula, tanto entre pares, como profesor- estudiante. Por último el concepto de estrategias, que tiene relación con aquellas medidas que el docente toma y que determinan el trabajo en clases.
3.4 PLAN DE INTERVENCIÓN:
La investigación de este trabajo se desarrolla enmarcada en cada una de las clases que han sido preparadas, en las que se da énfasis a las estrategias de gestión de aula, que permitan la mejora en la participación y comportamiento de los estudiantes. Para lo cual, se hace de vital importancia la realización de clases
en las que explicite a los estudiantes valores y virtudes primordiales para la relación con quienes los rodean. De esta forma se aprovecha el recurso del tiempo en pro de los objetivos de clase y no en manejo del grupo y control de la conducta de los alumnos.
Respecto de la participación y comportamiento, el foco de la investigación está en ayudar a generar un cambio en la actitud de los alumnos en clases, por lo que se espera que estas intervenciones desarrollen en ellos la capacidad de ir reflexionando en torno a sus actos, por medio de la confianza en sus pares y profesores, la cual se irá generando sesión a sesión por medio de conversaciones, con las cuales se compartirán vivencias relacionadas con cada tema. Es decir, se espera que los estudiantes se sientan parte del curso y que no estén en este lugar porque sí, sino que es para poder trabajar en conjunto para mejorar día a día como curso. Así también se promueve que al ser alumnos activos en su proceso de aprendizaje, cada una de sus intervenciones es necesaria.
Nuestra postura va de la mano con el siguiente enunciado, “una organización de aula, teniendo una estructura de trabajo, en la que se aprovechen los tiempos y oportunidades para los aprendizajes y un clima de aula marcado por la cercanía afectiva, la resolución de conflictos, la claridad y la comunicación” (Sheerens 2000 en Cornejo & Redondo, 2007, p 162) en el fondo demuestra que la relación de los estudiantes con sus pares y como el docente genera espacios y da oportunidades para el desarrollo de los niños, marca la organización del aula, y a la vez contribuye en el comportamiento del grupo, ya que se genera una convivencia escolar, el aula es un espacio de compartir y los conflictos no tendrían cabida en este lugar.
Para poder llevar a cabo lo anterior, se realizó un plan de intervención que constó de realizar cinco sesiones en religión, en las que se promueven los valores en la convivencia y la importancia de tener normas que modelen las relaciones dentro del aula. Para lo cual, se han creado objetivos que son base de cada sesión, teniendo que en la sesión uno se pretende que los estudiantes identifiquen