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Actores sociales internos y externos de la promoción de educación

2.2. Bases teóricas

2.2.3 Actores sociales internos y externos de la promoción de educación

A. Actores sociales internos y externos

Los problemas del medio ambiente se convierten poco a poco a nivel

Cuya solución depende la calidad de vida y la sobrevivencia en la tierra.

Por ende los actores sociales internos y externos como: los centros educativos, la familia, las comunidades, las empresas, las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, los medios de comunicación, las instituciones, tienen una incidencia en el medio ambiente teniendo la responsabilidad de estimular los valores elementales para formar personas conscientes en los tiempos modernos en que vivimos y formar una educación ambiental sostenible que permite a la juventud de hoy y adultos del futuro de dar una solución a los problemas ambientales, trabajando conscientemente en ello.

Conocimientos y prácticas (habitus) ha generado la educación ambiental en la cultura ambiental de la población escolar.

El habitus

El habitus produce prácticas, individuales y colectivas engendrados por la historia; asegurando la presencia activa de las experiencias pasadas que, depositadas en cada organismo bajo la forma de principios de percepción,

pensamiento y acción, tienden, con mayor seguridad que todas las reglas formales y normas explícitas, a garantizar la conformidad de las prácticas y su constancia a través del tiempo. (Bourdieu, 1991, págs. 91-111).

El habitus hace posible la producción libre de todos los pensamientos. Todas las percepciones y acciones inscritas dentro de los límites que marcan las condiciones particulares de su producción, y sólo éstas. A través de él, la estructura que lo produce gobierna la práctica. No por la vía de un determinismo mecánico. Sino a través de las constricciones y límites originariamente asignados a sus invenciones. Capacidad de generación infinita y, por tanto, estrictamente limitada, el habitus sólo es difícil de concebir si permanecemos encerrados en las disyuntivas tradicionales, que aspira a superar, del determinismo y la libertad, del condicionamiento y la creatividad, de la conciencia y el inconsciente o del individuo y la sociedad.

(Bourdieu, 1991, págs. 91-111).

Debido a que el habitus es una capacidad infinita de engendrar en total libertad (controlada) productos pensamientos, percepciones, expresiones.

Acciones que tienen siempre como límites las condiciones de su producción, histórica y socialmente situadas, la libertad condicionada y condicional que asegura está tan alejada de una creación de imprevisible novedad como de una simple reproducción mecánica de los condicionamientos iniciales.

B. Transformación de la cultura y el comportamiento ambiental

La cultura está determinada por las creencias, los conocimientos y los valores que predominan en los grupos sociales. La definición y análisis de la cultura ambiental que adopta una sociedad o grupo en particular debe partir de estas tres variables (Motta, 1994). La transformación cultural también debe buscarse a partir de la intervención de estas mismas tres variables, transformación que sólo puede verificarse mediante la observación de las conductas o el comportamiento ambiental. El análisis de este comportamiento permite la comprensión de los diferentes preceptos culturales a lo largo del tiempo, con respecto al ambiente, por ejemplo, las prácticas agrícolas, los estilos de consumo, la aplicación de políticas ambientales, la conducta

Constituyen la ética orientadora de las relaciones entre las personas y el ambiente, no obstante, es imposible determinar si las transformaciones en las conductas ambientales son producto de un cambio inicial de valores, o si estos valores son producto de conductas transformadas debido al conocimiento y las creencias de los grupos sociales (el dilema del huevo y la gallina). Por lo tanto, la intervención exclusiva de la Educación Ambiental desde el campo de los valores no anticipa el éxito en la transformación de la cultura y el comportamiento ambiental que su transformación promueve la transformación de la cultura. Es evidente la necesidad de una intervención integrada, articulándolos desde el punto de vista conceptual y metodológico.

La propuesta de lo ambiental dentro del currículo como una dimensión, se constituye en la mejor y más viable alternativa de intervención educativa.

Ética ambiental

“La capacidad real que tiene una persona para alcanzar logros, está bajo la influencia de las oportunidades económicas, las libertades políticas, las facilidades sociales y las condiciones habilitantes de buena salud, educación básica, así como el aliento y cultivo de iniciativas. Estas oportunidades son, en gran parte, complementarias, y tienden a reforzarse en su alcance y utilidad respectivos. Es por estas interconexiones que el ente libre y sostenible emerge como medio de desarrollo efectivo” (Amartya Sen, 2002, págs. 38-39).

Un modelo de desarrollo sustentable debe basarse en valores éticos ambientales: respeto a la naturaleza y sus propias leyes de conservación y reproducción; respeto a los derechos humanos, respeto a la libertad; garantía al acceso igualitario a la educación, salud, infraestructura y recreación;

derecho a participar democráticamente y a decidir en los asuntos públicos fundamentales que le conciernen como sujeto y ciudadano.

C. Estrategias empleadas para desarrollar prácticas ecológicas en los alumnos

Reciclaje

El reciclaje como experiencia directa vivencial se convierte en un aula de aprendizaje y consolidación de los hábitos ecológicos.

El reciclaje es una de las actividades básicas de aprendizaje del cuidado del medio ambiente, consiste en separar los desechos sólidos de los desechos degradables que se generan en una colectividad. En nuestra experiencia encontramos que el residuo solido más abundante en los centros educativos es el papel, por ello se destina un recipiente para este residuo, posteriormente guardarlo como material reciclable, para que no se depositen en él, otro tipo de residuos sólidos.

Hay que enseñar a los alumnos que el papel reciclado se deposita en lo más mínimo arrugado, limpios y sin restos de comida, por ejemplo, las servilletas no se reciclan.

Al trascurrir los días se observar que de manera frecuente los alumnos buscan recipientes de reciclaje, incluso algunos traen papel de sus casas. A nivel institucional se ubicaron recipientes de recolección de papel, no sólo en las aulas, sino también en las oficinas administrativas como: dirección, secretaria y administrativos.

Durante el reciclaje se ha tomado cuenta la participación activa de los alumnos, con lo que se puede dar cuenta que en el proceso se van incorporando poco a poco otros actores sociales presentes en la comunidad educativa (docentes y administrativos).

Paralelamente establecimos contacto con un centro de acopio que recolecta el papel, para vender el papel recolectado y ellos se encargan de recoger el papel y seleccionarlo, pues se entrega mezclado (de color, blanco con tinta negra y periódico). Ellos también se encargan de transportarlo hasta los centros de reciclaje de papel que en su mayoría se encuentra en la capital de la república.

No sólo es importante enseñarle al alumno a reciclar, sino a producir menos desechos.

2.3. Marco conceptual