3. ÁNÁLISIS DEL ESPACIO GEOGRÁFICO DE LA ZONA AGRÍCOLA DE ESTUDIO
3.1 El territorio dentro del Marco Espacial
3.1.2 El agua en la región
82
d) La componente biótica. Antiguamente, la selva húmeda tropical cubría la mayor parte del área de estudio (Figura 3.5). Hoy predomina un paisaje de sabana de pastizales con masas arbóreas dispersas. La vegetación hidrófila cubre todavía extensas zonas de la región (TUDELA, 1989:24).
Figura 3. 5. Se ilustra los diferentes tipos de vegetación u usos de suelo dentro de la Región Centro de Tabasco.
83
pero también, porque a partir de ello podían organizar, según la estación del año, el acceso a los recursos, prueba de su total conocimiento y manejo apropiado del agua (TUDELA, 1989:29).
Este panorama cambia a partir de 1743, donde las frecuentes incursiones de los piratas que penetraban por el río de Dos Bocas (Río Seco) en la Chontalpa, auspiciaron su desvío para darle impulso más abajo de Huimanguillo y hacerlo entrar en el álveo que hoy recorre con el nombre del Mezcalapa desde Villahermosa con el de Grijalva, esta situación era todavía más difícil porque, además, se trataba de fronteras muy movedizas fijadas por el curso de los ríos. Desde luego el Imperio español intentó crear jurisdicciones y límites que le permitieran una administración coherente, pero esto no fue completamente posible (TUDELA, 1989:33). Asimismo todo parece indicar que todavía para 1886 no se definía oficialmente si los ríos de Lacantún, Chixoy y Pasión pertenecían a México o a Guatemala. Esta indefinición de fronteras favoreció a quienes se dedicaron al lucrativo negocio de las maderas en las monterías que se establecieron en esa área recóndita para dar origen a las fortunas más grandes de la época en Tabasco.
Un acontecimiento excepcionalmente significativo fue la desviación voluntaria de curso (llamado
“rompido”, término local, para indicar la salida de un río de su cauce original y formar otro) del río Grijalva en 1675 cuando una derivación en la margen derecha en el río Mezcalapa entre Huimanguillo y Cárdenas dio lugar a un río que posteriormente confluiría con el río de la Sierra (TUDELA, 1989:115). El río Grijalva, en su fase de divagación, era y es muy proclive a modificar sus cauces mediantes “rompidos”
(Figuras 3.6 y 3.7).
En 1667, los corsarios ingleses habían tenido la ocurrencia de llevarse toda la producción de cacao de la Chontalpa. Con el pretexto de dificultar a los corsarios el acceso por vía fluvial, los vecinos del área que hoy se conoce como “Nueva Zelandia”, por el ingenio del mismo nombre, procedieron a cegar el cauce del Mezcalapa, produciéndose un “rompido” artificial, de consecuencias no del todo previstas, pues al desviarse toda el agua hacia el brazo que pasaba por San Juan Bautista, ciudad fundada en 1619 en el emplazamiento de la actual Villahermosa, ocasionaron graves riesgos de inundación de la localidad, y que hasta la fecha siguen repercutiendo (TUDELA, 1989: 117). El antiguo cauce del Mezcalapa, que pasa por Comalcalco y Paraíso, se conocerá a partir de entonces como “rio Seco” (TUDELA, 1989: 117).
A fines del siglo XVIII los tabasqueños para protegerse de las incursiones filibusteras contra La Chontalpa, desviaron el río Grande de Chiapa, ya convertido en Mezcalapa hacia el oriente; y un nuevo brazo, unido al río Ixtacomitán o Pichucalco, 4 kilómetros al sur de Villahermosa, aportó aguas al Grijalva (TUDELA,1989:117). En esa centuria y en las siguientes el Mezcalapa se desvió por sí mismo, para 1881 el rompido “Manga de Clavo” formó el río Carrizal, al norte de Villahermosa, que desemboca al mar por la
84
barra de Chiltepec, ya con el nombre de González; en 1904 el rompido de “La Pigua” unió nuevamente el Mezcalapa al Grijalva, 4 kilometros al norte de la capital y la corriente abandono el cauce del González; en 1932 el rompido de “Samaria” derramó por la margen izquierda e inundó lo que desde entonces se llama la Olla de La Chontalpa, como consecuencia se cegó el río Carrizal (TUDELA,1989:117).
En 1940 se abrió el rompido de “Cañas”, 8 Km al norte de Samaria, formándose el río Cañas que vuelve nuevamente a partir las aguas que salen por el rompido de Samaria al río Medellín. Asimismo el rompido del “Veladero”, en 1952, fue un parteaguas para la tecnología hidráulica local, que puso en grave peligro a grandes áreas de los municipios de Cárdenas y Comalcalco, que se habían librado del desastre del rompido de “Samaria” (TUDELA, 1989:117).
Es muy importante observar la tendencia general de toda la zona al cambio del cauce, pero en particular a los seis “rompidos” descritos anteriormente, pues sirven para ilustrar la extraordinaria sensibilidad del equilibrio hidrológico de la región. (Figura).Por lo tanto el Grijalva perdió así su cuenca autónoma y se unió al Usumacinta para desembocar juntos por Frontera (TUDELA, 1989:117).El tipo de régimen fluvial permaneció después sin cambios, aunque variara el de los cursos en la parte occidental de la región. Las consecuencias de la desviación del Grijalva fueron de carácter local y se hicieron sentir tanto en el régimen estuarino de las lagunas costeras del área de la Chontalpa, como en los procesos fisiográficos correspondientes al último tramo del antiguo cauce.
A escala geológica, los cambios fluviomorfológicos del sistema deltáico-lacustre en la parte baja de Tabasco han sido muy rápidos. La actividad volcánica en la parte alta de las cuencas, ha dado lugar a una alta producción de sedimentos, estas modificaciones paisajísticas del sistema hidrológico se hacen aún más claras en el funcionamiento de la bifurcación del Mezcalapa. En este sitio existe un problema de depósito de sedimento que ha provocado la disminución de gastos en el río Samaria y el incremento hacia el río Carrizal, con el consecuente aumento del peligro de inundación para la ciudad de Villahermosa (TUDELA, 1989:117-118).
A partir del año 1956 posterior a las precipitaciones extraordinarias de 1955, se construyeron bordos de defensa a lo largo del Samaria, los cuales junto con las presas Malpaso y Angostura sirvieron para regular las avenidas y disminuir el riesgo de inundación de Huimanguillo, Cárdenas y Villahermosa, para la cual ya también se tenían algunos bordos de protección (TUDELA,1989:117-118), con ello, el ancho natural del río Mezcalapa ha resultado mayor al necesario, para los gastos que ahora circulan en él y también el transporte sólido se ha alterado. Otras obras se hicieron presentes como la construcción de obras
85
viales y drenes artificiales, principalmente en la región de La Chontalpa donde se realizó una red de drenes de canalización de aguas superficiales con fines agrícolas y desfogue de terrenos anegados.
Se incrementa el desarrollo de vías de comunicación en el estado, y en especial en Villahermosa, generando la construcción de bordos, para evitar el cegamiento del malecón, cambio de curso de los ríos y dragados, los cuales cambiaron en forma drástica la dinámica natural del río (TUDELA, 1989:125-126) e intensificaron los problemas de inundación (TUDELA, 1989:126). Finalmente hay que destacar los grandes ejemplos de impactos adversos encontrados en el Plan Chontalpa y el Plan Balancán-Tenosique, asociados a la deforestación, a la erosión de los suelos, a la construcción de drenajes parcelarios, a la desviación de ríos y al relleno de zonas inundables, así como a la desecación de grandes superficies de pantanos (GTE, 2008:14-15).
Más recientemente, se ha abierto una entrada del agua de mar a las lagunas costeras, en un principio diseñado para una anchura de 50 metros, la cual por el desconocimiento de las características del clima, se prolongó hasta llegar a los 1500 metros de anchura. Los impactos han sido desastrosos, la salinidad a modificado sustancialmente el ambiente costero, los ecosistemas han sido alterados y están dando paso a una sucesión ecológica donde los grandes perdedores son en una primera instancia las especies locales y en segunda instancia el ecosistema en su conjunto, mención aparte merece el avance de la cuña salina, la cual se prolonga por varios kilómetros alejados de la costa y daña las aguas para uso domestico y altera las condiciones del suelo afectando las cultivos agrícolas y la actividad pecuaria.
Actualmente la red fluvial está formada por el río Grijalva que nace en el estado de Chiapas y fluye en dirección sureste-noroeste hasta la presa Malpaso y continúa en dirección sur-norte hasta el embalse Peñitas, en donde ingresa a la planicie tabasqueña. El río Grijalva continúa en la misma dirección con el nombre de Mezcalapa hasta una bifurcación en donde una de sus ramas, el río Carrizal fluye de oeste a este hasta llegar a Villahermosa, la otra rama es el río Samaria (SÁNCHEZ, 2001:313-314).
En el tramo Peñitas-Samaria recibe la aportación de los ríos Camoapa y Platanar, después de la confluencia del río Carrizal con el de la Sierra se vuelve a tomar el nombre de Grijalva. En el tramo comprendido entre el entronque con el Carrizal y el sitio en donde la dirección cambia para ser suroeste- noroeste, el Grijalva recibe las aportaciones del río de la Sierra que a su vez incorpora a los Pichucalco,Tacotalpa y Teapa; este último recibe las aguas del río Puyacatengo (SÁNCHEZ, 2001:314).
86
El sistema productivo del estado deberá adaptarse a la “tropicalización” del clima y a la problemática del agua de la región, la cual a lo largo de su historia ha sufrido drásticas transformaciones desde el punto de vista hídrico, siendo un factor clave en el estudio de una inundación (TUDELA, 1989:134.135). La cual se ve agravada por la acción de sus habitantes, no sólo al deforestar los bosques, sino también al mantener prácticas agrícolas indeseables.
Figura 3. 6. Se ilustra los diferentes rompimientos del río Grijalva que ha sufrido a lo largo de la historia la red fluvial durante el siglo XVI, el año 1675, el año 1881 y durante el año 1904.Fuente: Adaptado del de Tudela, 1989.
87 Figura 3. 7. Se ilustra los diferentes rompimientos del río Grijalva que ha sufrido a lo largo de la historia la red fluvial durante el
siglo XVI, el año 1675, el año 1881 y durante el año 1904. Fuente: Adaptado del de Tudela, 1989.
88