CAPITULO 11 MARCO TEÓRICO
P. Bourdieu
5.1 El arma secreta de las beneficiarias: La pobreza
El Programa Nacional de Apoyo Directo a tos Más Pobres - Juntos, a nivel nacional pretende mitigar la pobreza extrema y desarrollar capacidades humanas de las poblaciones más pobres; a fin de prevenir la transmisión intergeneracional de la pobreza mediante las transferencias directas.131, facilitando a las familias beneficiadas a través de su participación y compromiso voluntario prestaciones en salud, nutrición, educación e identidad. Dentro de este contexto las madres de familia cumplen con las condiciones del programa para evitar ser sancionadas y no perder su condición de beneficiaria por un periodo de tiempo amplio; justificando también su condición de pobreza y conformismo.
131 Entrega del incentivo monetario, que considera SI 200 soles cada dos meses.
Así lo manifiesta Bonifacia, quien con una mirada pícara y una expresión de timidez, no esclarece si hay conformismo o un simple reconocimiento de su condición social; debido a que ello representa la actitud de la mujer rural que se encuentra lejos de la ciudad; cuya relación con su entorno se fundamenta así: "Mayormente acá seremos todos pobres pe, todo seremos ja ... jajaj Que hacer ... " (Bonifacia LB. Madre beneficiaria del Programa Juntos del distrito de Chongos Alto).
Por otro lado Yovana con una postura de mujer dura, luchadora y segura de sí misma señala: '"Porque yo, yo soy 'huérfana no tengo madre, ni padre. Sola de alguna manera he salido adelante. Sí madre, padre soy para mis hijos yo, sola sin ... " {Yo vana R. L Madre beneficiaria del Programa Juntos del distrito de Chongos Alto). Las diversas posturas amptían el horizonte de entender que aquí 1a condición de pobreza las marca ampliamente para pertenecer a un programa social, aunque pareciera que dicha condición se encontrara con dos posiciones opuestas: por un lado el conformismo y la reproducción de prácticas asistencialistas y; por el otro, luchar por su familia.
T amando el enfoque de políticas sociales, el cual manifiesta que si bien persiguen lograr de bienestar social para la población a través de Programas con características asistencialistas a corto plazo con el fin de mitigar los efectos de las crisis estatales, mediante las reformas del Estado y la creación de programas de asistencia social de corto plazo;
sin embargo, debido a múltiples factores, como la idiosincrasia de las
personas, la manipulación política y el enfoque de Estado (políticas y programas sociales); la asistencia social pasó a ser de un elemento central de los programas sociales a convertirse en el reclamo de todas las poblaciones en situación de pobreza y extrema pobreza. En este contexto, surge el Enfoque de Desarrollo de Capacidades que conceptualiza la pobreza desde un punto de vista diferente a las definiciones ya conocidas 132, promoviendo su fortalecimiento en las poblaciones vulnerables y la inclusión de éstas en el sistema económico como la solución a los problemas sociales.
En los anteriores testimonios, se comprueba que muchas veces, las mentalidades de tas personas determinan su posición en ta sociedad; en este caso, su participación en el programa Juntos; fundamentándose en su condición de pobreza y anheJo de mejorar su condición, que en Ja mayoría de casos no se da necesariamente mediante el desarrollo de capacidades, sino al fomento y elección de una cultura asistencialista y de pobreza. Querer recibir más porque es necesario: "necesitamos el apoyo tengo varios hijos ... es por eso" (Ida R. C. Madre beneficiaria del Programa Juntos del distrito de Chongos Alto).
132 Los conceptos, definiciones "conocidas" que mencionamos líneas arriba están a la conceptualización clásica que se da a la pobreza, en espacios intelectuales e institucionales. La pobreza es analizada desde un enfoque económico referida únicamente a los bajos ingresos económicos de poblaciones determinadas, dejando de lado aspectos relevantes en cualquier investigación.
La pobreza, se acepta como una condición, heredada por los padres o simplemente porque "todos son pobres", entonces ser pobre para estas personas, es acceder automáticamente al apoyo del Estado, no obstante Amartya Sen manifestaba que la pobreza es entendida como la negación de oportunidades y opciones fundamentales de las personas, quien no posee oportunidades no es libre, que quien acepta las practicas asistencialistas de un Programa Social no será libre; es decir se vuelve un sujeto que no ve más allá de lo que le dan, espera la ayuda de
"alguien" toda su vida sin trascender a una vida mejor, puesto que no podrá desarrollar sus capacidades, ni más aún lograr el bienestar social.
Ello constituye no sólo matar el cuerpo, sino también el espíritu. En este escenario se entendería los discursos de las madres; ser pobres para beneficiarse de un Programa Social es su única salida y su única opción, apareciendo el conformismo, pues ante la pobreza no hay seguridad de un futuro mejor.
La selección de beneficiarias tiene tres etapas: Geográfica, en la que a parttr de cinco indicadores se seleccionan ,los distritos más pobres del país; por hogares, donde el Instituto Nacional de Estadística e Informática identifica 'las familias con hijos menores de 14 años y madres gestantes; e individual, en el que por medio de asambleas comunales, los mismos ciudadanos señalan qué familias deben recibir doscientos soles cada dos meses por un periodo de cuatro años, comprometiéndose a participar en los servicios públicos de salud (controles preventivos.para
gestantes, niños y niñas de hasta cinco años de edad), educación (matrícula y asistencia a la escuela), nutrición (papillas y charlas) e identidad, por lo que ante e1 reconocimiento de ser pobre y mediante 1a selección del programa, muchas de las madres se cogen de su discurso conformista para salir adelante, pues sólo se toma con seriedad algunos aspectos prioritarios para permanecer en el programa por el temor a una sanción o retiro definitivo de éste, constituyéndose un juego de intereses particulares la participación en el mismo.
Asimismo algunas de ellas consideran que el hecho de tener hijos debería determinar la cantidad del incentivo monetario; es decir los 200 soles que les entrega el programa, puesto que el dinero no les alcanza, así lo dice: Ida, quien con gran inconformidad con el programa, muestra una expresión algo molesta, aludiendo que: "Ah ... No por eso pues nos está ayudando, a... a los pobres a nuestros hijos los que no tenemos nada. No me de dan por cada niño pe Quem ... Que no es suficiente. . ..
Ah ... Sí necesitamos pe ... esta estamos perdiendo tiempo, cada mes en reunión, también estamos andando". (Ida R.C. Madre beneficiaria del Programa Juntos del distrito de Changos Alto).
Los discursos conformistas que manejan 1as madres beneficiarias det programa Juntos del distrito de Changos Alto, ponen en evidencia .respuestas .que muestran una realidad propia de las zonas afectadas .por la pobreza extrema; reflejando una mentalidad característica a las personas en situación de pobreza y extrema pobreza respecto a su
participación en los programas sociales. Estos discursos y las relaciones sociales de las beneficiarias dentro de un entorno que ofrece pocas oportunidades, contribuye a una búsqueda desesperada para satir adelante, solas o en última instancia de la mano compasiva de programas sociales que Je solucionen Ja vida, mediante algún tipo de transferencia alimentaria o monetaria con condicionamientos que comprometan su mejora de vida ante una situación de vutnerabi'lidad, teniendo el derecho a ser atendidas como pobres vulnerables que se hacen dependientes de programas que más que brindarles apoyo les asistan y limiten el desarrollo de sus capacidades, promoviendo que su condición de pobre ,como io reconocen Ja mayoria de eUas, sea ia que 'as inserte a participar inmediatamente en este tipo de programas de apoyo social.
Así pues desde el aspecto político se puede entender que no se puede combatir la pobreza con programas desligados a una estrategia de conjunto o con bonos de doscientos soles cada dos meses; eso constituye una ayuda humanitaria, y bienvenida, pero no es una estrategia de combate a la pobreza. Es factible, pero lo que sucede es que hay madres que consideran que la única alternativa y más accesible es ser beneficiaria de un programa social.
Ahora considerando el asistencialismo como enfoque mal orientado de los programas sociales que determina que una enorme masa de personas cuya dependencia de la asistencia del Estado sea total; termina
generando el terreno propicio para el desarrollo de prácticas ·clientelistas;
dañando la gestión de los programas sociales y el objetivo del gobierno central, vinculado a la lucha contra la pobreza, debido a ello es vital que la asistencia esté condicionada a la acumulación del capital humano rumbo a una inc1usión social y mejor bienestar socia'!. Si no es así se corre el riesgo de limitarse al fomento de una cultura asistencialista.
5.2. Prácticas asistencialistas y desarrollo de capacidades.: .Mitos y verdades
La construcción de capacidades de tas madres beneficiarias del distrito de Changos Alto lo que se esconde tras el cumplimiento y compromiso de las corresponsabilidades por parte de las beneficiarias con el Programa, de la cual se han extraído diversas opiniones; como lo dice:
Nélida una mujer vestida humildemente a quien parece incomodarle muchas cosas, señala con una voz algo temerosa " ... Sí, yo tengo tres hijitos ... Sí, A parte yo les compro todo pue, yo le compro todo para ellos." (Nélida P. Madre beneficiaria del Programa Juntos del distrito de Changos Alto).
No hay duda de que existen diversos condicionamientos y requisitos que las poblaciones beneficiarias de los programas sociales deberán cumplir para acceder a recibir el incentivo monetario para sus hijos - en el caso de Juntos- por quienes reconocen salir adelante a fin que mejoren su
bienestar, "si el deber de los padres como dicen muchas de ellas, es velar por sus hijos". En el programa eso tiene que efectuarse con el cumplimiento de las corresponsabilidades que se les exige; ya que al recibir el incentivo monetario tendrán que gastarlo en sus hijos, aunque pareciese por la actitud que mostraron durante la entrevista, que la responsabilidad que les implica ser beneficiarias ocultase matices de temor a ser sancionadas y retiradas si 1os promotores tuviesen conocimiento de que ellas no cumplen "voluntariamente" con sus compromisos, y más aún temerosas de ser entrevistadas, aunque respondieron de forma positiva mostrando su respaldo y profundo agradecimiento con eJ programa, .el cual nos pareció que jban disfrazando sus respuestas con el fin de no ser descubiertas y finalmente acreedoras de una sanción.
Además, la mayoría de las respuestas se muestra un descontento respecto a la cantidad del incentivo monetario que reciben por sus hijos, porque no es proporcional al número de hijos y debe ser incr.ementado con la finalidad de cubrir muchas de las necesidades que tienen por satisfacer.
Amartya Sen indica que el desarrollo exige la eliminación de las principales fuentes de privación de libertad: la pobreza y la tiranía, la escasez de oportunidades económicas y las privaciones sociales sistemáticas y el abandono en el que pueden encontrarse, entonces resulta oportuno preguntarnos ¿Acaso no contribuye muchas de las
estrategias de los programas sociales al fomento de una cultura asistencialista entre las personas en situación de pobreza y extrema pobreza? y ¿Cuál es la base social que sirve de sustento de los programas sociales asistencialistas? Los efectos de las prácticas asistencialistas de la mayoría de programas sociales de nuestro país se hacen evidentes a partir de los discursos de sus beneficiarios, como sucede en el programa Juntos, quienes consideran que lo que reciben responde a la obligación que el Estado tiene hacia ellos; mas no como una estrategia para el desarrollo de sus capacidades: "Porque somos pobres y necesitamos el gobierno es como nuestro padre si aja ... "
(Nétida P. Madre beneficiaria de1 'Programa Juntos de'l distñto de Chongos Alto).
No se puede hablar deJ desarmllo de capacidades .como escenario presente, si aún percibimos las consecuencias de las reformas de la década pasada. Estas estrategias tuvieron en un principio un carácter de corto plazo, pero con lo que no contaron los técnicos que las plantearon es que las realidades sociales son diferentes unas de otras. El Perú venia recuperándose de una década de terror implantada por grupos terroristas, donde las grandes víctimas eran personas pobres, de comunidades campesinas que vieron en estas ayudas un alivio a su dolor, y como la pobreza tiene un carácter intergeneracional y multidimensional; la cultura asistencialista fue empoderada y practicada hasta nuestros días. Son muy pocas- y muy valiosas - las experiencias
que nos dicen que sí es posible desarrollar las capacidades humanas y;
que éstas se conviertan en el principal motor de superación de la pobreza, pero también nos dejan de enseñanza que se debe empezar - primordialmente - por desarrollar las capacidades de estas poblaciones.
Consideramos que el programa Juntos, es un programa con prácticas asistencialistas, pues se cree que el incentivo económico que las familias · beneficiarias reciben es un pago, y que no se les genera capacidades, como pudimos comprobarlo en las siguientes respuestas:
" ... Necesitamos más dinero más alimento porque no alcanza ... Ropitas pa los niños... Solo hay vaso de leche y juntos y necesito" (Nelly L. C.
Madre beneficiaria del Programa Juntos del distrito de Changos Alto) y "Mi esposo va a trabajar en la chacra ayuda a otras personas le pagan un día ayudo a mi esposo en la chacra ... a veces me quedo en la casa así pues nosotros pasamos nuestras vidas otros días yo voy a la chacra otros días estoy en la casa" (Ida R. C. Madre beneficiaria del Programa Juntos del distrito de Changos Alto); en el que la población señala que "necesitan'' más, que no les .es suficiente, .que sus .hijos requieren vestimenta, alimentación, pero acaso, en vez de responder eso, si reatmente se estuviesen cump'liendo los objetivos planteados por el programa social y; por ende, hallan desarrollados sus capacidades no estarían pidiendo más capacitaciones, charlas, asesoría técnica, búsqueda de mercados para sus productos.
Tal vez la respuesta a nuestra interrogante, podñamos hallarla en Jo que encontramos durante la realización de las entrevistas. En ese momento se dictaba una charla, y las madres no se encontraban atentas a lo que se les decía ... ¿Por qué? Porque no entendían, los promotores usaban un lenguaje técnico que era difícil de entender para ellas, y mostraban evidencias de sentir el temor a ser sancionados, cumpliendo obligatoriamente las corresponsabilidades, pues lo que: "No cuesta, no obliga", y claro está que los programas sociales en su mayoría caen en esta trampa, sin contribuir realmente al desarrollo del país.
John Romero señala que el desarrollo de capacidades es un proceso mediante el cual las personas, grupos e instituciones, a través de la obtención de conocimientos,. prácticas, habilidades, actitudes y herramientas; mejoran su desempeño para alcanzar los resultados esperados 133. Hay madres que toman con seriedad los compromisos, pero en la mayoría es lo contrario, su participación es por obligación a cumplir con las corresponsabilidades y no desarrollar sus capacidades en sí. tncluso consideran que es una pérdida de tiempo asistir a 1as charlas:
"Mmm ... Necesitamos cada mes también estamos perdiendo tiempo en reunión ,estamos andando pe" {Jda .R. C~ Madre beneficiaria del Programa Juntos del distrito de Chongos Alto). Entonces se genera
133 ROMERO Lloclla John, Coordinación Regionaly Municipal y Desarrollo de Capacidades: Oficina de Coordinación Regional y Municipal; Capacidades. Pp. 9.
una controversia según ta posición de Romero con algunos comentarios de las madres beneficiarias.
Raida, con la mirada muy tímida ,indica: "Yo con mis .hijos nomá yp .hablo, le digo les explico a mis hijos". (Raida S. Madre beneficiaria del Programa Juntos det distrito de Changos Atto).
Mientras que para Nélida no parece sencillo; ya que adolece un mal por una caída que ha venido afectando sus nervios, a pesar de ello, habla por un momento de forma intimidante:. "No, yo no de eso parte no señorita um... temo mucho." (Nétida P~ Madre beneficiaria del Programa Juntos del distrito de Changos Alto). Algo que es muy diferente en el caso de Bonifacia: "Ahh... los dos tomamos las decisiones". (Bonifacia LB. Madre beneficiaria del Programa Juntos del distrito de Changos Alto).
En cuanto a la participación Severiana ha indicado sentir temor con tan sólo hablar, ello pudo ser transmitido en su mirada: 'ja. Sí, claro. Con moneda ahí siempre se paga. Eso ... con todas las decisiones también.
Este opinaba... Más por el miedo, pobre de mí. A veces se burlan de lo que dice uno". (Severiana R.L. Madre beneficiaria del Programa Juntos del distrito de Changos Alto).
Durante mucho tiempo el rol de la mujer se ha mantenido al margen de las decisiones del varón, debido a una mentalidad machista donde el marido era quien decidía dentro de1 hogar y a nive1 de su tocatidad como el amo de todo, incluso de su misma pareja; .llegando a controlar su
propia vida como la suya y ante una mínima situación de desobediencia se recurre a la violencia cuya víctima será su mujer, dejando secuelas que son difíciles de cerrar, desarrollando mujeres sumisas y apáticas ante cualquier situación, lo que se refleja en las actitudes de las madres beneficiarias en 'las reuniones, con el temor a expresarse, ta mirada esquiva sale a relucir; puesto que en las zonas rurales es difícil que se desarrollen adecuadas reJaciones participativas
a
nivel del hogar y Ja localidad, por una mentalidad cerrada; vinculada a secuelas de violencia po'lítica, social y retaciones vio1entas en e'l 'hogar.Las relaciones en la localidad y hogar antes de pertenecer al Programa Juntos eran problemáticas; dentro del hogar el rol de cuidar a los hijos les correspondía sólo a la mujer; asimismo el temor por un pasado lleno de violencia deja huellas, en alguna de ellas; convirtiéndolas temerosas para relacionarse con los demás; no obstante, el nivel de partiCipación de algunas de ellas en el hogar antes de pertenecer al programa ha sido en las mismas condiciones que las de su pareja; es decir ambos tenían las mismas posibilidades para opinar, aunque puede resultar simple apariencia en la mayoría de madres que afirma dicha situación.
Teóricamente las políticas y programas sociales, se sustentan en la construcción del empoderamiento de la población, al desarrollo de sus capacidades, aunque no se especifica si tienen poder de voz, representación para ser escuchadas y autonomía para tomar decisiones;
por lo que, c:fiversos hábitos y actitudes de sumis'ión pueden - y deben -
cambiar si los programas sociales adecuasen sus estrategias;
permitiendo que las madres sean insertadas en mayores espacios de participación.
Ida considera: "Ah nosotros antes que no hay trabajo también igualito ahora como estamos no má pe también trabajamos pe pero lo que los no ganan no nos alcanza pa cualquier cosa compras ya no hay ya pue.
Entonces mi esposo sale a trabajar a la chacra, va a ... ayudar a la gente a trabajar en otros. Se quiere ganar su platita. Así lo que estamos pasando así pues entonces asf o .... Y ... Así pasamos pe. Sí aaaa.
También le ayudaba. Ahhh. Aja así todos pe se trabaja si es que va trabajar así por dos... días .un día .hace mis cosas y .otro día .estoy trabajando en la chacra está en la casa, estoy atendiendo a mis hijos".
(Ida R.C. Madre beneficiaria de1 Programa Juntos del distrito de Changos Alto).
Existen diversas actividades de subsistencia, más aún si se afronta una situación de pobreza. Dentro del discurso de las beneficiarias, señalan que antes de participar en el programa desarrollaron diversas actividades para contrarrestar los factores que les limitan a mejorar su condición de vida, por lo cual tienen que buscar formas de lograr un mejor bienestar social; realizando trabajos en la chacra, produciendo para el consumo familiar sin oportunidad de salir al mercado debido a que requiere mayor inversión, así también con el pasteo de animales lograron recibir alguna