3.1 Marco teórico
3.1.19 Cómo funciona la televisión en Colombia
Por otra parte, resaltan que la cuestión de la discapacidad au- ditiva puede examinarse desde dos enfoques que coexisten en la ac- tualidad: el clínico o médico y el socio-antropológico.
Ahora bien, Patiño Giraldo (2011), además de lo rigurosamen- te clínico o médico, señala un tercer enfoque, el socio-antropológico, como otra condición para explicar la discapacidad auditiva desde los ámbitos culturales de las personas no oyentes, y las derivaciones que de ahí pueden aparecer. Este enfoque socio-antropológico considera que, como efecto de la discapacidad auditiva, se dan fenómenos de identidad social y lealtad a un conjunto de pautas culturales, puesto que una persona que tiene dicha discapacidad, por obvias razones, no puede desarrollar su oralidad con espontaneidad y, entonces, de- sarrolla con naturalidad la lengua de señas, como componente de su identidad social y cultural; agregando a lo anterior, Skliar et al.
(1995), subrayan que “los sordos conforman comunidades donde el factor aglutinante es la lengua de señas, a pesar de la represión ejercida por la sociedad y por la escuela” (p. 92). En esa misma línea, Fridman (1999), indica que:
Las comunidades de sordos han existido siempre que los sor- dos se han reunido para coexistir, en ellas han heredado y de- sarrollado sus tradiciones, sus costumbres e incluso sus pro- pios idiomas, lenguas de señas que se hablan con las manos y con el cuerpo, que se oyen con los ojos. (p. 3).
En suma, se debe recalcar que tanto la discapacidad auditiva como la visual, son fenómenos complejos, que advierten aspectos mé- dicos, educativos, sociales, culturales, lingüísticos, políticos y filosóficos, que se deben entender con respeto, teniendo en cuenta las particulari- dades de los individuos y de los grupos sociales en los que estos están inmersos, aceptarlos sin coerción ni exclusión (Patiño Giraldo, 2011).
Breve reseña del origen de la televisión en Colombia La televisión en Colombia se instituyó en 1954, luego del golpe militar del General Gustavo Rojas Pinilla al presidente Laureano Gómez; no obstante este contexto, de acuerdo con Benavides Cam- pos (2012) el surgimiento de la televisión en Colombia no tuvo que ver con un gobernante con ambiciones de poder omnímodo, sino de algo que Rojas Pinilla ya había conocido con anterioridad, luego de un viaje diplomático que realizó a finales de los años treinta a Alemania para enfrentar la guerra contra Perú. De esta forma, en Berlín conoció el invento, pero, más allá de lo novedoso del mismo, Rojas Pinilla ya había esbozado un objetivo más específico para la televisión: la propaganda.
La primera transmisión de televisión en Colombia tuvo lugar el domingo 13 de junio de 1954, ante la expectativa de la ciudadanía, que “…esperaba la imagen que saldría de una caja llamada televisor”
(Sarmiento Ranauro, 2014, p. 8), así quedaba inaugurado el servicio de televisión en el país, tal como señala Banrepcultural (2017):
A las 7 p.m. no solo se escuchan las notas del Himno Nacional de la República, lo realmente novedoso, es que el sonido vie- ne acompañado de las imágenes de la Orquesta Sinfónica de Colombia. Seguido al Himno Nacional el general Rojas Pinilla se dirige al país desde el Palacio San Carlos, actual Ministerio de Relaciones Exteriores, y declara oficialmente inaugurada la Televisión en Colombia, la señal era recibida en Bogotá y sus alrededores por el canal 8 y en Manizales por el canal 10. Se- guido al acto de inauguración se dio paso a la emisión de los primeros intentos de programas de entretenimiento, desde los estudios de la calle 24 con un programa animado por Álvaro Monroy Guzmán en el que también aparecieron Los Tolimenses.
Además, se montó la obra Tarde de Paul Vilar. La primera emi- sión tuvo una duración de tres horas y cuarenta y cinco minutos.
En seguida, luego de dos años, la recién instaurada Televisora Nacional ampliaba su cubrimiento a otras zonas del país, Medellín, las capitales del Eje Cafetero y al Valle del Cauca.
Es importante subrayar que, durante sus primeros años, la te- levisión en Colombia se construyó bajo conceptos y fundamentos
de naturaleza eminentemente estatales, cuyos objetivos propendían por la divulgación cultural y la educación, pero que, al mismo tiem- po, se transformó en un medio facilitador de la divulgación de la imagen y del proyecto político de las Fuerzas Armadas. Con respeto a lo anterior, Benavides Campos (2012) subraya:
La televisión nació con la pretensión de educar y culturizar, pero, se infiere por las características del gobierno de Rojas, y por lo que aportan varios autores, que también fue un ins- trumento para fortalecer y engrandecer la imagen del presi- dente. En ambos casos, si se considera que la propaganda es una forma de influir en la opinión pública sobre aquellas cosas que son controvertibles en una sociedad, educar, culturizar y ensalzar la imagen del presidente lo eran por igual (p. 139).
En un entorno en donde prevalecía la improvisación, la falta de experiencia y de profesionales competentes para el ejercicio de un medio tan complejo como la televisión, paulatinamente se de- sarrollaron nuevos espacios televisivos, a pesar de no existir en ese instante una programación previamente configurada, que adolecía de espacios definidos. Al respecto, Banrepcultural (2017) señala:
Por lo regular se emitía un programa en directo y seguido uno pregrabado para dar espacio de acondicionar las escenogra- fías y los vestuarios en estudio para la siguiente emisión. Unos meses después se abrieron los espacios para la propaganda, se pusieron cuñas al principio y al final de los programas en Noticiero gráfico, creado para hacerle propaganda al gobierno;
en el Lápiz mágico, con los mejores caricaturistas y patroci- nado por el Banco Popular; Conozca a los autores, de corte educativo; Mares y marinos de Colombia; Esta es su vida. Los primeros espacios deportivos estuvieron a cargo de Carlos Ar- turo Rueda y otros especialistas de la radio (párr. 50).
En ese escenario, se gestó el organismo encargado del manejo y funcionamiento de la televisión en Colombia, que se denominó Televisora Nacional; conjuntamente a este organismo estatal se dio apertura a que la empresa privada pudiera comercializar los espacios televisivos; a partir de entonces, surgen las primeras programadoras
privadas como Punch y RTI, del mismo modo, también empresas de publicidad como Atlas y MacCann, y otras empresas de carácter privado que arrendaban los espacios y, que mediante patrocinio, transmitían obras teatrales y musicales (Banrepcultural, 2017).
Lo anterior permite que en Colombia se establezca un singular modelo mixto de televisión, único en América Latina, cuya justifi- cación se fundamentó en las dificultades financieras que desde el principio enfrentó el naciente medio; en la práctica, la Televisora Nacional no renunciaba al control de los contenidos que se emitían en la televisión colombiana; en adelante, este sistema mixto subsis- tió hasta 1998 cuando aparece la televisión privada y, de acuerdo con García Ángel (2012, p. 26) “se caracterizó por la escasa y espo- rádica financiación de la televisión pública por parte del Estado”.
No obstante, la crisis económica afectó los fondos de la televi- sión estatal, por lo que el sistema mixto se instauró definitivamente en la televisión en el país y, en consecuencia, la programación y la explotación de los espacios en televisión recayó exclusivamente en manos del sector privado, si bien el Estado continuó como único dueño del medio. En ese sentido García Ángel (2012), enfatiza que
“en este desarrollo y perfeccionamiento del modelo, las empresas, ya productoras de televisión, se inscribían en la Televisora Nacional y con ello adquirían el derecho a participar en las sucesivas licitacio- nes” (p. 27); en dicho escenario, el Estado se centralizó en ensanchar y optimizar la red de transmisión, asumiendo sus costos, mientras los particulares incrementaban sus ganancias, producto del control que ejercían de la programación.
Hay que destacar que mientras se desarrollaba lentamente la televisión en Colombia, durante los años iniciales toda la programa- ción se emitía por un único canal de televisión, hasta el surgimiento de un nuevo canal local para Bogotá en 1967, llamado Teletigre, cuyo funcionamiento fue de tres años, para posteriormente trans- formarse en Canal 9, más tarde en Canal A y, en la actualidad, Ca- nal Institucional.
Por otro lado, en 1963 se crea el Instituto Nacional de Radio y Televisión (INRAVISIÓN); surge asimismo la programadora Ca- racol Televisión que realiza diversos espacios. Ya en la década del setenta se instituye la televisión educativa popular para adultos con la creación del Canal 11. Para ello, la Televisora Nacional introdujo una programación educativa formal, mediante un microsistema de
tele-escuela, que solo abarcaba ciertos grados y materias de la educa- ción básica primaria, dichas franjas de televisión educativa formal se organizaron en tres secciones: una, escolar, otra para adultos y una más de extensión cultural (García Ángel, 2012).
Posteriormente, en 1979, Colombia entra en la era de la tele- visión en color, adoptando técnicamente el sistema de difusión M, derivado del estándar estadounidense NTSC-M de TV color, tam- bién implementado en otros países de América y el Caribe.
Ya en la década del ochenta la televisión colombiana experimen- tó profundos cambios, se destacó, por ejemplo, el ofrecer espacios a los representantes de la comunidad de televidentes, quienes podían participar en el Consejo Nacional de Televisión, organismo que asu- mió las funciones que en dicho apartado realizaba INRAVISIÓN.
También en esta década empieza a configurarse lo que se co- noce como el Servicio de Televisión en Colombia, primero con el surgimiento de los canales regionales, el sistema de parabólica (que posteriormente, al legalizarse, se transformaron en canales comuni- tarios) y la televisión por suscripción.
En la década del noventa, se instituye la libertad de creación de medios de comunicación, como resultado de la Constitución Políti- ca de 1991, lo que exigió la implantación de un ente autónomo que regularizara el Servicio de Televisión en el país: la Comisión Nacio- nal de Televisión (CNTV). Fue precisamente este organismo el que adjudicó la licitación para implementación de los canales privados Caracol y RCN, que entraron en funcionamiento en 1998. En los años siguientes aparecen varios canales locales y otros regionales, como es el caso de CityTV, Canal Capital, entre otros.
Con el aumento de la oferta del mercado televisivo, los canales públicos nacionales enfrentaron una gran crisis, lo que lleva a la des- aparición de programadoras como Tevecine, Punch, JES y Cenpro, entre otros. Ante estas circunstancias, la CNTV formula distintas estrategias de apoyo para los dos canales nacionales por medio de concesiones en los espacios a las programadoras sobrevivientes; no obstante, las medidas fueron insuficientes y el Canal A desaparece definitivamente en el 2003, y se transforma en Señal Colombia Ins- titucional (Banrepcultural, 2017).
En la actualidad, los canales privados nacionales lideran la de- manda televisiva en el país, conjuntamente con la televisión por suscripción, pero también se enfrentan a nuevos fenómenos audio-
visuales como las plataformas de streaming, como Netflix, Hulu, Amazon, Crackle o Apple TV, entre otras.
Para sintetizar, el devenir de la televisión en Colombia se ha caracterizado por complejas transformaciones políticas, económi- cas, tecnológicas y creativas, derivadas de los distintos momentos históricos del país y del mundo.
3.1.19.1 Modalidades del servicio de televisión en Colombia
Las actuales políticas en el contexto de la televisión colombiana han consolidado un sector que, a pesar de las profundas divergencias entre los ámbitos público y privado, y contrariamente a las verti- ginosas y constantes evoluciones tecnológicas audiovisuales antes mencionadas, todavía continúa provocando el interés de los tele- spectadores en todo el país; de ahí, que se hace imprescindible un óptimo conocimiento del servicio de televisión, aún vigente en Co- lombia, útil para asuntos como el control de la piratería y para que los ciudadanos tengan la oportunidad de convertirse también en operadores de televisión, como parte integrales de un servicio pú- blico con gran impacto en la sociedad, sin desconocer los objetivos que tiene el medio de educar, entretener e informar.
Tal como se recalcó arriba, con la creación en 1995 de la aho- ra extinta Comisión Nacional de Televisión (CNTV) se inicia un proceso tanto de democratización como de reestructuración del medio televisivo colombiano, que en la actualidad incluye a cana- les privados de cobertura nacional, canales públicos de cobertura nacional, canales regionales, canales locales con y sin ánimo de lu- cro, concesionarios de televisión por suscripción, prestatarios de te- levisión satelital, canales comunitarios y comunidades organizadas que pueden distribuir señales incidentales. Enseguida, se hace una descripción detallada de la clasificación de los servicios de televisión existentes en Colombia y qué tipo de actores lo conforman; tenien- do en cuenta que, con el nacimiento de la CNTV, la televisión en Colombia se ha estructurado de manera tal, que engloba a todas las modalidades públicas y privadas establecidas por la Ley 182 1995, tal como se muestra en la figura 7.
Figura 7. Servicio de televisión en Colombia.
ABIERTA
Incidentales Comunitarios Canales DTH
públicos Canales
privados Canales
regionales Por
suscripción Canales
locales
CERRADA
Fuente: CNTV (2004, p. 8).
En la actualidad, con el desarrollo del medio televisivo y el surgimiento en diciembre de 2012 de la Autoridad Nacional de Televisión, ANTV (La ley 1507 de 2012), en reemplazo de la CNTV, se habla entonces del universo de la televisión colombia- na, cuya clasificación se muestra en la figura 8, de acuerdo con los actores que lo conforman, según su tecnología de transmisión, financiación y alcance.
Figura 8. Universo de la televisión en Colombia.
Televisión de interés público
Televisión con ánimo de lucro
Televisión satelital Televisión
comercial
Televisión sin ánimo de lucro
Televisión por cable Televisión
Nacional
Televisión Regional
Televisión
local Televisión
por suscripción
Televisión Comunitaria
Televisión
abierta Televisión
cerrada Universo de
la Televisión en Colombia
Fuente: Autoridad Nacional de Televisión, ANTV. https://www.antv.gov.co/index.php/
prensa/noticias/item/960-como-funciona-la-tv-en-colombia.
De acuerdo con esta clasificación, se procede a definir bre- vemente todos los componentes, de forma sencilla, a partir de los conceptos de televisión abierta y cerrada, teniendo en cuenta el tipo de tecnología de transmisión.
Televisión abierta: es aquella que se transmite a través del es- pectro electromagnético y sin ningún tipo de guía artificial para que la señal pueda propagarse. La televisión abierta está constituida por los canales públicos nacionales (Señal Colombia, Canal Uno y Canal Institucional), los canales privados nacionales RCN y Cara- col Televisión; los canales públicos regionales Teleantioquia, Canal Trece, Telecaribe, Canal Capital, Telecafé, Televisión Regional del Oriente (TRO), Teleislas y Telepacífico, y el canal local con ánimo de lucro City TV en Bogotá DC, y sin ánimo de lucro con 26 seña- les en todo el país.
Televisión cerrada: es el servicio de televisión que llega al usua- rio por un medio de distribución, tales como cable o antena priva- da; para ello, es necesario una inscripción, un pago y un contrato en donde se determinen las condiciones del servicio. Este servicio lo prestan dos tipos de operadores: la televisión comunitaria (ope- rado y prestado por comunidades organizadas sin ánimo de lucro, con una programación orientada a satisfacer necesidades educativas, culturales y de recreación, a partir de contenidos sociales y comu- nitarios), y la televisión por suscripción, que ofrece servicios en las modalidades de cable o satelital.