CAPÍTULO II MARCO TEÓRICO
2.3. Bases teóricas y conceptuales
2.3.2. Calidad de vida
la calidad y cantidad de los alimentos disponibles, así como la categoría del animal y su estado fisiológico. Los ovinos son rumiantes y se caracterizan por tener un estómago compuesto por cuatro compartimentos, uno de los cuales es conocido como rumen. El rumen es básicamente un contenedor de una capacidad que va de los 4 a 10 litros donde millones de microorganismos fermentan y transforman los alimentos en productos que los ovinos utilizan para crecer. Sin estos microorganismos los ovinos no podrían existir porque estos poseen la capacidad de romper el componente de celulosa de los forrajes en material vegetal digerible por el animal, permitiéndole acceder a la energía contenida en los vegetales fibrosos. De acuerdo con lo anterior, el principio de la nutrición de los rumiantes es alimentar a los microorganismos del rumen para alimentar al animal. Esto implica que se debe tener cuidado en la selección de las fuentes de alimento para los rumiantes, de tal manera de mantener una población de microorganismos sana y productiva, que asegure que las ovejas recibirán suficiente energía y proteína en sus distintos estados fisiológicos.
En términos generales, se pueden definir dos períodos críticos en el ciclo biológico de los ovinos respecto a la oferta de forraje a través del año. Períodos que coinciden con una mayor demanda de forraje, como preencaste (febrero-marzo) y en el último tercio de la preñez (julio- agosto), donde los requerimientos superan la oferta forrajera de la pradera. Estos períodos críticos pueden ser manejados al ajustar la carga animal del predio, trasladando los excedentes de forraje producidos en primavera y tener un sistema forrajero que sea capaz de satisfacer las demandas nutricionales de los ovinos. Sin embargo, para definir las alternativas forrajeras que satisfagan las demandas nutricionales de los animales se requiere de una planificación forrajera predial.
un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación con sus objetivos, sus expectativas, sus normas, sus inquietudes” (p. 1405).
Es un concepto amplio, que incorpora de manera compleja la salud física, el estado psicológico, el nivel de independencia, las relaciones sociales, las creencias personales y sus relaciones con las características sobresalientes del entorno. Esta definición destaca la opinión de que la calidad de vida es subjetiva, incluye aspectos positivos y negativos de la vida y es multidimensional (The Whoqol Group, 1995).
Según Ardila (2003) la calidad de vida es un estado de satisfacción general que resulta de la realización del propio potencial. Tiene un aspecto subjetivo y un aspecto objetivo. Es una sensación subjetiva de bienestar físico, psicológico y social. Los aspectos subjetivos incluyen intimidad, expresión emocional, seguridad, productividad personal y salud objetiva. Como aspectos objetivos, el bienestar material, la relación armoniosa con el medio físico, social, con la comunidad, y la salud objetivamente percibida.
En la misma línea, Urzúa y Caqueo-Urízar (2012) mencionan que la literatura sobre calidad de vida concuerda fundamentalmente en tres cosas: (a) Es subjetiva, (b) el puntaje asignado a cada dimensión es diferente en cada persona y (c) el valor asignado a cada dimensión puede cambiar a través de la vida.
Verdugo et al. (2013) definen a la calida de vida como un estado deseado de bienestar personal compuesto por varias dimensiones centrales que están influenciadas por factores personales y ambientales. Estas dimensiones centrales son iguales para todas las personas, pero pueden variar individualmente en la importancia y valor que se les atribuye. La evaluación de las dimensiones está basada en indicadores que son sensibles a la cultura y al contexto en que se aplica.
Una persona puede tener calidad de vida cuando sus necesidades personales están satisfechas y tiene la oportunidad de enriquecer su vida en las principales áreas de actividad vital para cualquier persona. La calidad de vida tiene componentes subjetivos y objetivos que se pueden medir, y se entiende hoy, avalado por múltiples investigaciones, desde un enfoque multidimensional de las ocho dimensiones siguientes: bienestar emocional, relaciones interpersonales, bienestar material, desarrollo personal, bienestar físico, autodeterminación, inclusión social y derechos (Verdugo et al., 2013)
2.3.2.2. Medición de la calidad de vida. A continuación, se presentan diferentes modelos de medición de la calidad de vida.
Modelo de la OMS-WHOQOL. El constructo calidad de vida está organizado en seis amplios dominios. Estos son: (a) dominio físico; (b) dominio psicológico; (c) nivel de independencia; (d) relaciones sociales; e) medio ambiente; y (f) espiritualidad/religión/creencias personales (The Whoqol Group, 1995).
Modelo de Romera (2003). Menciona las dimensiones e indicadores de la calidad de vida en el ambito familiar siendo las siguientes: bienestar emocional, relaciones interpersonales, bienestar material, desarrollo personal, bienestar físico, autodeterminación, inclusión social y derechos.
Modelo de Poston et al. (2003). En su investigación identificaron y describieron diez dimensiones de calidad de vida familiar en términos de subdominios, indicadores y puntos clave. Las dimensiones orientados al individuo son: Defensa, bienestar emocional, salud, bienestar con el entorno, productividad, bienestar social. Dimensiones orientadas a la familia son: Vida familiar diaria, interacción familiar, bienestar económico y papel de padres.
Modelo de Verdugo et al. (2013). La calidad de vida es percibida en ocho dimensiones que son: Bienestar emocional (BE), Relaciones interpersonales (RI), Bienestar material (BM),
Desarrollo personal (DP), Bienestar físico (BF), Autodeterminación (AU), Inclusión social (IS) y Derechos (DE).
La calidad de vida es un fenómeno complejo de evaluar porque es esquivo, multifacético y tiene muchos problemas de medida. Históricamente se han utilizado seis enfoques en la medición de la calidad de vida: a) escalas multidimensionales centradas en la satisfacción, b) enfoques etnográficos, c) análisis de discrepancia, d) medidas conductuales directas, e) indicadores sociales, y f) autoevaluación de la calidad de vida (Schalock &
Verdugo, 2002).
Habiendo analizado a los diferentes autores y la relación de cada una de las dimensiones descritas sobre calidad de vida y requeriendo en el presente trabajo de investigación las dimensiones e indicadores para mejorar la calidad de vida de los ganaderos que viven en el distrito de Santa Bárbara de Carhuacayán que se encuentra situ a mas de 4130 msnm, en los Andes de la cordillera central occidental, se adopta una perspectiva teórica orientada a la familia.
2.3.2.3. Dimensiones de la calidad de vida. A continuación, se presentan las dimensiones que se considera en la investigación.
Dimensión 1: Salud. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2014) citan que “la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades” (p. 1). Esta dimensión tiene correlación con lo planteado por Verdugo et al. (2013) con las dimensiones:
Bienestar emocional (BE). Hace referencia a sentirse tranquilo, seguro, sin agobios, no estar nervioso. Se evalúa mediante los indicadores: satisfacción, autoconcepto y ausencia de estrés o sentimientos negativos.
Bienestar físico (BF). Tener buena salud, sentirse en buena forma física, tener hábitos de alimentación saludables. Incluye los indicadores: atención sanitaria, sueño, salud y sus alteraciones, actividades de la vida diaria, acceso a ayudas técnicas y alimentación.
Es así que se plantea como sus sub dimensiones; salud física, salud mental y atención sanitaria e indicadores a) los miembros de la familia tienen la mejor salud física posible b) los miembros de la familia tienen la mejor salud mental posible y c) los miembros de la familia pueden recibir atención médica de forma regular.
Dimensión 2: Bienestar con el entorno. Son las condiciones de los contextos físicos dentro de los cuales los miembros de la familia viven (Poston et al., 2003). Se plantea como sus sub dimensiones: Entorno doméstico, Entorno escolar, entorno laboral, entorno del barrio y comunitario con sus indicadores: a) La casa de mi familia tiene espacio suficiente, b) Mis hijos estan seguros en la escuela c) Los miembros de la familia están seguros en el trabajo d) Mi familia vive en una comunidad que tiene los servicios para atender las necesidades de mi familia.
Dimensión 3: Bienestar social. Son las habilidades y oportunidades para tener relaciones con personas fuera de la familia (Poston et al., 2003). Esta dimensión tiene correlación con lo planteado por Verdugo et al. (2013) con las dimensiones:
Relaciones interpersonales (RI). Relacionarse con distintas personas, tener amigos y llevarse bien con la gente (vecinos, compañeros, etc.). Se mide con los siguientes indicadores:
relaciones sociales, tener amigos claramente identificados, relaciones familiares, contactos sociales positivos y gratificantes, relaciones de pareja y sexualidad.
Inclusión social (IS): Ir a lugares de la ciudad o del barrio donde van otras personas y participar en sus actividades como uno más. Sentirse miembro de la sociedad, sentirse integrado, contar con el apoyo de otras personas. Evaluado por los indicadores: integración, participación, accesibilidad y apoyos.
Se plantea como sus sub dimensiones: Aceptación social, relaciones sociales y apoyo social con sus indicadores; a) Los miembros de la familia son aceptados por las personas que conocen b) Los miembros de la familia tienen amigos c) Los miembros de la familia reciben ayuda de tipo práctico de personas ajenas a la familia.
Dimensión 4: Bienestar económico. Es cuando las familias tienen ingresos que al menos cubre o preferiblemente excede sus gastos (Poston et al., 2003). Esta dimensión tiene correlación con lo planteado por Verdugo et al. (2013) con la dimensión:
Bienestar material (BM). Tener suficiente dinero para comprar lo que se necesita y se desea tener, tener una vivienda y lugar de trabajo adecuados. Los indicadores evaluados son:
vivienda, lugar de trabajo, salario (pensión, ingresos), posesiones (bienes materiales), ahorros (o posibilidad de acceder a caprichos).
Se plantea como sus sub dimensiones: Pagar las necesidades básicas, pagar la asistencia sanitaria, pagar otras necesidades, fuentes de ingreso e indicadores: a) Mi famiia puede pagar las necesidades básicas (vivienda, alimentos, ropa) b) Mi familia puede pagar la asistencia sanitaria c) Mi familia puede pagar el cuidado de los niños d) Mi familia tiene un salario y prestaciones por su trabajo y mi familia es económicamente segura.