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CALZADA DE SISAL

In document T E S I S - Repositorio CIESAS (página 153-156)

CAPÍTULO V: CAMINOS AL MAR

V.3 CALZADA DE SISAL

Los caminos reales a los puertos más importantes de la gobernación convergían en la capital Mérida, algo sin precedentes en el circuito naval de los mayas – putones descentralizado. Los puertos coloniales eran tres: San Francisco de Campeche, Salamanca de Bacalar (la séptima), que además eran villas de españoles, y Sisal, siendo el camino real a Campeche el más importante cuyo derrotero similar al que siguieron los Montejo en la ocupación definitiva. Las actividades en estos fueron tan intensas que ha producido una gran cantidad de

247 RHGY, v. 2, p. 88-89.

248 Cervantes de Salazar, Crónica de la Nueva España, lib. II, caps. I y III. Fernández de Oviedo, Historia general y natural de las Indias, lib. XXX, cap. VI, en Quezada, Los pies de la República, p. 56.

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información cuyo manejo supera los alcances y objetivos del presente estudio, por lo que se ha optado por llamar la atención en Sisal, el tercer puerto de la península cuya importancia se ha visto opacada por las villas de Campeche y Bacalar que pese a su importancia, no existe referencia que hayan incluido sus relaciones en la Relaciones de la gobernación de Yucatán.

Los puertos en la Península fueron tan importantes que basta mencionar que los productos eran tan importantes que incluso se llegó a identificar al producto con el puerto de exportación. Algunos ejemplos de esto son los casos del palo de Campeche (Haematoxylum campechianum) y la fibra de sisal entre el siglo XIX y la primera mitad del XX. En el caso de la fibra del henequén (Agave fourcroydes) es conocida alrededor del mundo como sisal debido al puerto por donde se exportaba, más que por su nombre en maya es ik o por la palabra henequén es de origen andina.

El puerto de Sisal y su camino hacia la capital provincial comenzó a adquirir relevancia cuando el alcalde mayor Álvaro Carvajal, nombrado por la Audiencia de Guatemala entre 1554 y 1556, inició la construcción de la calzada de Sisal a Mérida.249 Según el proyecto original, la calzada iniciaría de la punta de Ebtún y Sisal, “a un tiro de ballesta” de la costa, legua y media hasta la tierra firme.250 Debía atravesar el obstáculo que constituía la ciénaga, pasar por Hunucmá y terminar en Mérida.251 La calzada a Sisal fue continuada por el alcalde mayor, el bachiller Juan de Paredes en 1559, con quinientos pesos de oro anuales, concedidos por la Audiencia de Guatemala.

El visitador García Jufré de Loaiza supervisó personalmente las obras de construcción, por lo que dispuso, en una providencia expedida el 5 de diciembre de 1560, que la obra continuase con los pagos por el tesorero real: quinientos

249 Según el Diccionario de Autoridades, vol. 1, t. II, (letra c) (c1729), p. 80, una calzada es un camino empedrado que solían levantarse en lugar pantanoso http://ntlle.rae.es/ntlle/SrvltGUILoginNtlle, Acereto

“Historia política”, p 78, DDQAMY, t. I, pp. IX-X.

250 “Carta del doctor Diego Quijada, alcalde de Mérida de Yucatán, al Rey Don Felipe II, dando cuenta de diferencias habidas con el obispo de aquella diócesis, y de otros varios asuntos. Mérida, 15 de marzo de 1563”

AHN, Nueva España, Justicias y regimientos en Cartas de Indias, vol. I carta LXVIII, pp. 387.

251 Molina, Historia de Yucatán, cap. II, P. 83.

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pesos de oro de minas, y nombró como superintendente y tesorero a Joaquín de Leguízamo. Se estableció que de manera provisional se podrían emplear a los indios para el transporte por las insalubres ciénagas, mientras que en tierra firme, más secas, sanas y seguras se podían usar arrias. Irónicamente al revés de como debió haber sido: arrias en las partes más insalubres e indios en las más firmes. El pago era de un real de plata o su equivalente en cacao, siempre y cuando, las cargas no excedieran las dos arrobas equivalentes a 23 kgs.252

El alcalde mayor, doctor Diego Quijada, impuso un impuesto del uno por ciento sobre las mercancías que se exportasen por vía Sisal y Campeche, pues estaba determinado a construcción masiva de caminos, por lo que se ganó el rechazo de los encomenderos como se mencionó anteriormente. El 16 de marzo de 1563 las partes en conflicto: el cabildo de Mérida y el doctor Quijada, cada uno por su lado, escribieron sus versiones del estado de la provincia al rey. Quijada se justificó por implementar la tasación del uno por ciento a las exportaciones en Sisal y Campeche, desde donde se embarcaban ochenta mil mantas de algodón y gran cantidad de cera que valía más de doscientos y cincuenta mil pesos. EL cobro ayudaría a la construcción de la calzada que redundaría en beneficio de los mismos mercaderes.253

En 1572, durante el régimen del gobernador Santillán se iniciaron los trabajos de la aduana de Sisal.254 Más adelante, en 1577 el gobernador Guillén de las Casas estableció vigías en Sisal y Río Lagartos y alcaldes en Hunucmá y Río Lagartos. Incluso logró que el primer buque de cubierta “San Francisco”, zarpara de San Francisco Campeche. Fue la primera nave construida en los astilleros

252 Ferrer, “Historia de las comunicaciones”, p. 508, “Residencia de Quijada” AGI, Justicia, 246 en DDQAMY, t. I, pp. LXXXI-LXXXII, Casares et al, Yucatán en el tiempo, t. II, p. 38, Molina, Historia de Yucatán, cap. II, pp. 83-84.

253 “Carta del doctor Diego Quijada, alcalde de Mérida de Yucatán, al Rey Don Felipe II, dando cuenta de diferencias habidas con el obispo de aquella diócesis, y de otros varios asuntos. Mérida, 15 de marzo de 1563”, AHN, Nueva España, Justicias y regimientos en Cartas de Indias, vol. I, carta LXVIII, pp. 388, Carta del cabildo de la ciudad de Mérida a Su Majestad, dando relación del estado de la provincia, Mérida, 15 de Marzo de 1563”, en DDQAMY, t. 2, pp. 46-52.

254 Molina, Historia de Yucatán, cap. IV, p. 132-133.

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peninsulares, aunque no se precisa en las Relaciones de Yucatán, si se hicieron durante su gobierno.255

En los dos siglos posteriores, XVII y XVIII, el camino a Sisal fue muy transitado. Los gobernadores coloniales, entre ellos el último Benito Pérez Valdelomar, en el siglo XIX, continuaron las obras del camino real de Mérida a Sisal. Dicho puerto perdió su preminencia para Mérida con la construcción del Puerto de Progreso, en el siglo XIX.

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