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EQUIPOS PARA LA TRAVESÍA

In document T E S I S - Repositorio CIESAS (página 176-180)

CAPÍTULO VI: LOS CARGADORES MAYAS

VI.2 EQUIPOS PARA LA TRAVESÍA

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excelencia del viajero autóctono era el Tonalámatl de los Pochtecas,312 clasificado como códice “Fejérváry-Mayer” del grupo Borgia.313 Su contenido debió ser de carácter propiciatorio o de conjuros para pronosticar los tiempos del viaje que pese a su riqueza documental, permanece poco aprovechado para el estudio del comercio mesoamericano y novohispano. En este sentido se ha dado la preferencia a otros materiales como el de la Matrícula de Tributos, elaborado durante el régimen del virrey Mendoza.

Los tamemes, así como otros caminantes, eran representados en la iconografía prehispánica y colonial con un pie en frente del otro, sobre una banda de líneas paralelas con representación de huellas de pies que era la convención mesoamericana para representar los caminos.

El elemento característico de los tamemes era la carga transportada pendiendo de un mecapal, que era una cinta con cuerdas como indica su etimología mécatl, mecate o cuerda y palli negro, color de los dioses del comercio náhuatl. El mecapalli estaba formado por una banda tejida de fibra vegetal, sujeta en sus extremos a dos cuerdas de las que se sostenía el peso. La banda se colocaba en la frente del cargador que servía de soporte, y para reducir la fricción, se colocaba una almohadilla que también servía para equilibrar y distribuir el peso desde la frente, procurando que la mayor parte de la carga la soportaran las caderas. Pero aunque esa era la manera ideal, los cargadores tenían que aguantar el peso sobre la espalda, por lo que debían acolcharla con petates o esteras.

Mientras que algunos productos podrían ser amarrados directamente al mecapal, otros debían ser llevados en los uacalli (huacales) o en cacaxtlis que

312 El nombre de “Fejérváry-Mayer” no tiene relación con su autoría autóctona ni explica su contenido o propósito, por lo que León-Portilla propuso en el estudio crítico que sería más correcto denominarlo Tonalamatl de los Pochtecas que es el que se empleará en adelante en la presente tesis para designar a dicho documento. No fue posible hallar peritajes técnicos sobre la procedencia de los materiales y antigüedad de ese tonalámatl.

313 Signatura 12014/M en el museo de Liverpool, Reino Unido. Pese su riqueza informática, esta obra ha sido poco socorrida por parte de los investigadores incluyendo aquellos dedicados a las actividades económicas. El códice completo puede descargarse del portal www.famsi.org.

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eran como cajas construidas a manera de arneses.314 También existían los petlacalli que eran cajas de cañas cubiertas de cuero.315

La manufactura de los cacaxtlis estaba reservada a ciertos pueblos y su importancia fue tal que constituyeron en sí mismos objetos de tributo. Así se observa en la página 22 de la Matrícula de Tributos o códice Mendoza, según el cual, la provincia de Tepeaca debía tributar a la Triple Alianza 200 cacaxtles.316

Si el mercader era novato, los viejos advertían que se alimentaría con pan duro y otros alimentos en descomposición para adaptarse a las circunstancias que enfrentarían.317 Las mujeres diseñaron formas alternativas y eficientes para transportar las cargas para cargar bebes por medio de mantas que se amarraban cruzando de uno de los hombros al costado opuesto incluso antes de tener edad para procrear. Años después y estando en estado de gravidez, las mujeres cargaban pesos incluyendo bebés, por lo que las cargas podían ser mayores en proporción a su propia talla. La distribución equilibrada de la carga era la clave para resistir mayor peso y alcanzar mayores distancias a un paso constante.

El bastón que servía de apoyo para escalar o atravesar caminos difíciles, también era una herramienta que según el caso, podía fungir como arma asociada a los caminantes. Por lo regular era de otate del náhuatl ótlatl, una caña maciza.

Otro tipo de bastón era de caña ligera, pero maciza, sin nudo como junco “de los que usan en España”, que se utilizaba de cabecera para dormir,318 o para formar la imagen de su dios patrono Yacatecutli.319

Es muy probable que los tamemes usaran algún tipo de substancia sobre el cuerpo como protección contra el sol o los insectos, costumbre milenaria cuyo origen pragmático quizás dio origen al maquillaje o pintura corporal con fines meramente estéticos. Cervantes de Salazar al describir que encontraron a

314 Morante, “El mecapal”, pp. 70-75

315 Jáuregui, Los transportes, p. 14

316 Morante, “El mecapal”, p. 71.

317 Algo similar a los panes duros que los marineros europeos consumían en sus largas travesías y que daría origen a las galletas o bizcochos.

318 Sahagún, Historia general, t. 1, lib. I, cap. 19, pp. 66-68.

319 Sahagún, Historia general, t. 2, lib. V, cap. 2, pp. 16-18.

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Jerónimo de Aguilar embijado, untado con un “betún que es colorado como almagra”, acertó en explicar que se “aprovecha esto contra los mosquitos y contra el calor del sol”.320

Las mismas funciones debieron tener el humo del tabaco y del copal (o

“incienso”) de repelentes de insectos. El copal al mantenerse encendido debió servir para poder iniciar las fogatas, imprescindibles en los campamentos del viajero. También usaban un abanico que cumplía la doble función de ser como ventilador y espantamoscas.321

Landa anotó:

Y que aún los caminantes llevaban en sus caminos incienso y un platillo en que quemarlo, y así, por la noche, do quiera que llegaban, erigían tres piedras pequeñas y ponían en ellas sendos pocos del incienso y poníanles delante otras tres piedras llanas en la cuales echaban el incienso, rogando al dios que llaman Ek Chuah los volviese con bien a sus casas; y esto lo hacían cada noche hasta ser vueltos a sus casas donde no faltaba quien por ellos hiciese otro tanto y aún más.322

Finalmente en la convención iconográfica mesoamericana los caminos se identificaban por las huellas de los pies descalzos (y posteriormente fueron agregadas las herraduras de caballos).323 En las Relaciones de Yucatán los encomenderos respondieron a la pregunta 15 sobre la indumentaria que los indios portaban y mencionaron el uso de las alpargatas324 por parte de los varones, mientras que las mujeres iban descalzas por “honestidad”.325

Otro elemento asociado a los viajeros ha sido el perro. El mencionado mercader viejo del templo Rojo en Cacaxtla, Tlaxcala, al parecer se llamaba 4

320 Cervantes, Crónica, lib. 2, cap. XXV.

321 Escalante, “Los caminos del México antiguo”, p. 32.

322 Landa, Relación, Capítulo XXV- XXVI, p. 48.

323 Según Landa en los años que empezaban los días muluk cuyo patrono era Polaris, la estrella del norte y guía de los viajeros, las ancianas tenían que danzar con zancos, como se observa en la página 36 del códice maya resguardado en Madrid.

324 Alpargata proviene del árabe como muchas otras palabras del español que inician con la sílaba al, artículo y pargat que significa calzado abierto cuyas suelas de tejido de cáñamo se amarran al pie con cuerdas del mismo material, Diccionario de Autoridades, vol 1, t. 1 (letras a, b) (c1726), p. 241.

http://ntlle.rae.es/ntlle/SrvltGUILoginNtlle

325 No se descarta la posibilidad que en las suelas de las sandalias se haya usado el hule natural y hasta chapopote pues conocían muy bien las propiedades elásticas de la resina para la elaboración de las pelotas del juego de pelota precolombino, Tarkanian y Hosler, “America’s first polymer scientist”, pp. 469-486

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Itzcuintli, 4 “perro” según el glifo en frente de él. En el Tonalámatl de los Pochtecas uno de los alter ego de Yacatecutli aparece representado con una mascara zoomorfa posiblemente cinocéfala (canina).326 De manera muy similar en los códices mayas se representaron a los bacabes con máscaras cinocéfalas o de perro, aunque según el Ritual de los Bacabes se trata de zarigüeyas. En muchos vasos mayas de cerámicas se representaron procesiones acompañadas por un perro.327

El cronista Landa apuntó en el siglo XVI que: “En el mes Muan los que tenían cacahuates [¿cacao?] hacían una fiesta a los dioses Ek Chuah, Chac y Hobnil, que eran sus abogados. Íbanla a hacer a alguna heredad de alguno de ellos, donde sacrificaban un perro”.328 Este animal fue el primero en ser domesticado por la humanidad para tenerlo de acompañante por sus instintos gregarios, convirtiéndolo en guía o guardián ideal de los caminantes, tanto en su tránsito en la vida, como en la muerte por los caminos del Xibalbáh.

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