EL NUEVO MAPA DE LAS DISPARIDADES
V. COMENTARIOS FINALES
trario que en el caso europeo, no obstante, no se puede rechazar la hipótesis nula de linealidad.
Como comentario final, puede decirse que, en el caso de las regiones europeas, la relación entre em- pleo y productividad laboral es marcadamente no li- neal y asimétrica, mientras que en el caso de Estados Unidos no surge relación de ningún tipo.
esto sería posible sólo si se relajasen las rigideces sa- lariales al alza del centro. Un efecto colateral de este proceso dinámico sería que los mercados laborales de las regiones del centro de Europa se pareciesen más a los de los estados de Estados Unidos.
NOTAS
(*) Se han presentado versiones preliminares de este documento en el seminario del DGde Empleo y Asuntos Sociales de Bruselas, en la reu- nión de la Asociación Económica Occidental en Denver, en la Universidad de Catania y en el ISAE(Istituto di Studi e Analisi Economica). Expresamos nuestro agradecimiento a Jeff Nugent, Hyeeok Jeong, Martin Hallet, Ste- fano Staffolani, Lance Howe, Sergio de Nardos, Roberto Cellini, Gian- marco I. Octaviano y a los participantes en las presentaciones, por sus co- mentarios y sugerencias. Asumimos la responsabilidad de cualquier error.
Traducción de DIORKI.
(1) Hasta mediados de la década de 1990, la dimensión regional del desempleo europeo despertaba una total indiferencia (BEAN, 1994), y la mayoría de los estudios se llevaban a cabo sobre los datos del Rei- no Unido y Estados Unidos. En la segunda mitad de esta misma déca- da se comenzaron a hacer numerosas contribuciones en este terreno, que empezaron a sentar las bases del análisis del desempleo regional en Europa. Entre muchos otros, cabe destacar los trabajos de TAYLORy BRA-
DLEY(1997), MARTIN(1997), PENCHet al. (1999), OVERMANy PUGA(2002), DECRESSINy FATÀS(1995), KOSTORISPADOASCHIOPPAy BASILE(2002), NIEBUHR
(2002) y ELHORST(2003). Sólo un estudio empírico, no obstante, se ocu- pa de establecer una comparación entre las regiones europeas y los es- tados de Estados Unidos (FATÀS, 1998)
(2) Los datos regionales de la UEy Estados Unidos presentan pro- blemas de comparación, por lo que se prefiere estandarizarlos y anali- zar por separado los dos conjuntos de datos. Como en el análisis em- pírico se utilizarían los mismos datos, se incluirá posteriormente una completa descripción del conjunto de datos. Merece la pena, no obstante, añadir una información puntual sobre el abismo que separa a la UEde Estados Unidos: el salario medio regional ha sido de 22.500 USDen la UEy 30.500 USDen Estados Unidos (ambas cifras calculadas, como pue- de verse, en dólares estadounidenses), y el índice de desempleo ha sido de 9,9 en la UEy 4,8 en Estados Unidos.
(3) Las diferencias pequeñas en cuanto a productividad que se dan en el caso de Estados Unidos se consideran, por lo general, consecuen- cia de la rápida difusión del conocimiento tecnológico a través del des- bordamiento interregional, la transferencia de conocimientos y la elevada movilidad de empresas, investigadores e ingenieros.
(4) El modelo se maneja con datos de forma explícita: la selección de variables a incluir tiene en cuenta la limitación que presenta la esca- sez de datos, y el poco énfasis que se pone en el papel de los movi- mientos migratorios domésticos e internacionales, en la cuestión sectorial, en las diferencias institucionales y en las actitudes individuales con res- pecto a la movilidad sucede a causa de que no se dispone de datos com- parables a escala internacional.
(5) Mezclas anteriores de modelos comerciales con una organiza- ción del mercado laboral en torno a la eficiencia salarial son producto de COPELAN(1989) y HOON(2001).
(6) La demanda auténtica verdadera es p= 1
λ[a’ – b’ · X], donde λes la utilidad marginal de la renta y también se utiliza como numera- rio. Dentro de cada sector, las empresas toman λcomo un valor ya dado, pero en general el equilibrio se determina de forma endógena, de modo que a= a’
λ y b= b’
λ varían en el equilibrio general, pero las empresas toman estas igualdades como ya dadas. Véase NEARY(2002) para am- pliar detalles sobre esta cuestión.
(7) Esta fórmula se adapta bien al tipo de especificación multisec- torial (NEARY, 2002); sin embargo, la ausencia de datos por sectores in- duce a no considerar la extensión de este modelo. Por tanto, se deja a un lado la cuestión sectorial, y se considera xcomo la producción de varios sectores definida en su dimensión macro.
(8) En principio, esería igual a cero en caso de no haraganeo, y en el caso contrario sería positivo, pero como en equilibrio las empresas utilizan los salarios como mecanismo disciplinario hacia los trabajadores, etoma siempre valor positivo.
(9) La diferencia regional es, por tanto, exógena a propósito. Podría habérsela hecho endógena, a través de los vínculos comerciales, como opina MELITZ(2003), si el beneficio de reforzar el modelo no tuviese que hacer frente al coste desorbitante de la aplastante complejidad del víncu- lo de equilibrio general entre el lado de la producción y el lado de la mano de obra del modelo.
(10) Se puede derivar la condición de una forma adecuada a partir de la ecuación [25]. El segundo efecto se potencia más aún cuando las empresas del país nacionalven el comercio internacional como una op- ción factible, ya que el mercado extranjero ofrece la oportunidad de ex- pansionar xccuando se modifican las ventajas comparativas de Ricard como consecuencia de un incremento de φc.
(11) En ese caso, el sistema desarrollado entre las ecuaciones [21]
y [24] se reduce al sistema de dos ecuaciones de [23] y [24], donde up= uc= u. No se describen las consecuencias sobre el desempleo re- gional o las diferencias salariales por cada caso posible, ni el efecto com- puesto de los índices de desempleo regional sobre la tasa nacional, ni tampoco se profundiza sobre los diferentes resultados de los impac- tos simétricos o asimétricos. Aunque todos estos aspectos fuesen im- portantes, este estudio es sencillo y no requiere más explicaciones.
(12) Los desplazamientos de las líneas de buen mercado no son, sin embargo, paralelos, ya que el coeficiente lineal de [23] y de [24]
cambia cuando Ncy Npcambian. Aunque fuera posible mostrar casos en los que la emigración generase divergencia, la norma general es la convergenciade los salarios regionales, aunquela emigración no pro- duce una igualdad completa de los salarios y los índices de desempleo regionales.
(13) PENCHet al. (1999) demuestran que la presencia de un suelo sa- larial a escala nacionalpuede generar un equilibrio en el que el índice de desempleo sea siempre superior dentro de las regiones de producti- vidad baja.
(14) Por lowessse entiende el suavizador para gráficos de relación con función kerneltricubo, que se adapta a las fluctuaciones en la den- sidad de la variable independiente. La combinación de las tres caracte- rísticas —vecinos más cercanos, función ponderada suave (el kerneltri- cubo) y formación de los valores locales esperados a través de regresiones ponderadas localmente— contribuye a que la regresión local supere a muchos otros suavizadores de gráficos de relación, como las medias móviles y las regresiones que se solapan. Para un análisis más exhausti- vo de la bibliografía referente al análisis de regresión no paramétrico y los modelos aditivos generalizados, véase HASTIEy TIBSHIRANI(1990).
(15) NUTSes un acrónimo de Nomenclatura de Unidades Territoria- les para Estadísticas (Nomeclature of Territorial Units for Statistics). En esta nomenclatura, NUTSI son las regiones de la Comunidad Europea, NUTSII son las unidades administrativas básicas y NUTSIII las provincias. Lu- xemburgo, Irlanda y Dinamarca pueden considerarse regiones de NUTSII, de acuerdo con Eurostat.
(16) Como es lógico, se excluyen Baleares, Canarias, y Ceuta y Me- lilla (España), Guadalupe, Martinica y Reunion (Francia), Azores y Madeira (Portugal) de la muestra de estudio.
(17) Como es lógico, se excluyen Alaska, Distrito de Columbia y Hawai de la muestra de estudio.
(18) Se han comparado los dos modelos anidados que se recogen en el cuadro n.º 1 por medio de un test F. En la Unión Europea, el valor Festimado es 7,420, con un valor pde 0,007, mientras en Estados Uni-
dos es de 0,224, con un valor pde 0,637. Por tanto, los dos modelos pueden considerarse diferentes sólo en el caso de la Unión Europea.
(19) El test F, en una estimación no paramétrica, tiene el mismo sentido que si se utilizase para la evaluación del poder explicativo de cada variable independiente en los modelos de regresión lineal.
(20) En estudios anteriores (BLANCHARDy PORTUGAL, 2001, y PUGA, 2002) ya se hablaba de las anomalías que presentaban las regiones grie- gas y portuguesas en cuanto a los datos sobre desempleo.
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APÉNDICE
REGIONES EUROPEAS Y ESTADOS DE ESTADOS UNIDOS
Bélgica España Italia Portugal Estados Unidos
Bruxelles-Brussel Galicia Piemonte Norte Alabama
Antwerpen Asturias Valle d’Aosta Centro Arizona
Limburg Cantabria Liguria Lisboa e V. do Tejo Arkansas
Oost-Vlaanderen País Vasco Lombardia Alentejo California
Vlaams Brabant Navarra Trentino-Alto Adige Algarve Colorado
West-Vlaanderen Rioja Veneto Connecticut
Brabant Wallon Aragón Fr.-Venezia Giulia Finlandia Delaware
Hainaut Madrid Emilia-Romagna Ita-Suomi Florida
Liege Castilla-León Toscana Vali-Suomi Georgia
Luxembourg Castilla-La Mancha Umbria Pohjois-Suomi Idaho
Namur Extremadura Marche Uusimaa Illinois
Cataluña Lazio Etela-Suomi Indiana
Dinamarca C. Valenciana Abruzzo Aland Iowa
Andalucía Molise Kansas
Alemania Murcia Compania Suecia Kentuchy
Baden-Wurttemberg Puglia Stockholm Louisiana
Bayern Francia Basilicata Ostra Mellansverige Maine
Berlin Ile de France Calabria Sydsverige Maryland
Brandenburg Champagne-Ard. Sicilia Norra Mellansverige Massachusetts
Bremen Picardie Sardegna Mellersta Norrland Michigan
Hamburg Haute-Normandie Ovre Norrland Minnesota
Hessen Centre Luxemburgo Smaland med oarna Mississippi
Mecklenburg-Vorpomn Basse-Normandie Vastsverige Missouri
Niedersachsen Bourgogne Holanda Montana
Nordrhein-Westfalen Nord-Pas de Calais Groningen Reino Unido Nebraska
Rheinland-Pfalz Lorraine Friesland North East Nevada
Saarland Alsace Drenthe North West New Hampshire
Sachsen Franche-Comte Overijssel Yorkshire and the Humber New Jersey
Sachsen-Anhalt Pays de la Loire Gelderland East Midlands New Mexico
Schleswig-Holstein Bretagne Flevoland West Midlands New York
Thuringen Poitou-Charentes Utrecht Eastern North Carolina
Aquitaine Noord-Holland London North Dakota
Grecia Midi-Pyrenees Zuid-Holland South East Ohio
Anatoliki Makedonia Limousin Zeeeland South West Oklahoma
Kentriki Makedonia Rhone-Alpes Noord-Brabant Wales Oregon
Dytiki Makedonia Auvergne Limburg Scotland Pennsylvania
Thessalia Languedoc-Rouss. Northern Ireland Rhode Island
Ipeiros Prov-Alpes-Cote d’Azur Austria South Carolina
Ionia Nisia Corse Burgenland South Dakota
Dytiki Ellada Niederosterreich Tennessee
Sterea Ellada Irlanda Wien Texas
Peloponnisos Karnten Utah
Attiki Steiermark Vermont
Vorejo Aigaio Oberosterreich Virginia
Notio Aigaio Salzburg Washington
Kriti Tirol West Virginia
Vorarlberg Wisconsin
Wyoming
José VILLAVERDE CASTRO Adolfo MAZA FERNÁNDEZ
Universidad de Cantabria
I. INTRODUCCIÓN
L
A productividad es, sin duda alguna, un con- cepto difícil de definir y, por lo tanto, de medir.Pese a ello, existe un consenso ampliamente ge- neralizado, tanto desde el punto de vista analítico como desde la vertiente empírica, de que las ga- nancias de productividad constituyen, a medio y lar- go plazo, la principal fuente de crecimiento y gene- ración de riqueza. Asimismo, y aun cuando hay que reconocer que sería un tanto ingenuo (y equivoca- do) describir la competitividad de una economía úni- camente en función de su productividad, no es me- nos cierto que ésta, junto con la tasa de ocupación, constituye uno de los indicadores más solventes de la «competitividad revelada» de esa economía y, por lo tanto, de su nivel de desarrollo y potencial de cre- cimiento (Gardiner et al., 2004).
Siendo esto así, no debe sorprendernos la preocu- pación que, en los últimos años, se observa entre los responsables políticos y económicos de la Unión Eu- ropea (UE) ante la persistente pérdida de dinamismo de la productividad comunitaria, especialmente si se com- para este último con el experimentado en otros ám- bitos como, por ejemplo, los Estados Unidos (McGu- kin y van Ark, 2003); de ahí, también, la pretensión de
la Comisión Europea, lanzada en la Cumbre de Lisboa de 2000, de convertir a la Unión, en el horizonte del año 2010, «en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de cre- cer económicamente de manera sostenible con más y mejores empleos y con mayor cohesión social».
El análisis de la productividad agregada de una economía puede realizarse desde distintas perspec- tivas. Una de las más interesantes, ilustrativas y sen- cillas de acometer es la que considera que la pro- ductividad agregada no es más que la resultante del comportamiento de dos vectores, uno de ellos re- presentativo de las productividades sectoriales y el otro ilustrativo de la distribución sectorial de la acti- vidad económica. En consecuencia, parece evidente que los cambios en la productividad agregada han de venir explicados por cambios en las productividades de los sectores, por variaciones en la mencionada distribución sectorial (más conocidas como «cambio estructural») o, como sucede a menudo, por una combinación de ambos elementos.
Pues bien, con referencia al período comprendido entre 1980 y 2003, este trabajo centra su atención en el estudio de la productividad industrial de la UEdes- de una perspectiva regional. La base de datos utiliza-
Resumen
Este trabajo examina la evolución de la productividad industrial eu- ropea entre 1980 y 2003. Haciendo uso de diversas técnicas de análi- sis, concluye que: 1) la dispersión regional y sectorial es bastante eleva- da; 2) las ganancias de productividad agregada se deben, en su totalidad, a aumentos en la productividad de los sectores; 3) se aprecia un débil proceso de convergencia beta, tanto a escala agregada como sectorial;
4) la materialización de este proceso se sustenta, exclusivamente, en el efecto crecimiento de la productividad sectorial, y 5) se pone de relieve la existencia de dependencia espacial que, cuando es convenientemen- te tratada, aumenta de forma considerable la velocidad de convergen- cia a nivel agregado.
Palabras clave: convergencia, productividad, ramas industriales, efec- tos espaciales, movilidad.
Abstract
This article examines the development of European industrial pro- ductivity between 1980 and 2003. Making use of various analytical tech- niques, it concludes that: 1) regional and sectoral dispersion is quite high; 2) aggregated productivity gains are due in their entirety to increa- ses in sectoral productivity; 3) a weak beta convergence process is ob- served, but at an aggregate and sectoral level; 4) the embodiment of this process is sustained solely by the growth effect of sectoral productivity, and 5) there is clear evidence of the existence of spatial dependence, which, when handled properly, considerably increases the rate of con- vergence at the aggregate level.
Key words:convergence, productivity, industrial branches, spatial effects, mobility.
JEL classification:R11, F15, O52.
da para acometer esta tarea es la Cambridge Econo- metrics, que, en relación con el sector industrial en- tendido en sentido amplio (productos energéticos y manufacturados), ofrece información homogénea para una desagregación sectorial en diez ramas de actividad.
Este trabajo consta de otros tres apartados prin- cipales más uno adicional de conclusiones. En el apar- tado II se aborda el estudio de la productividad agre- gada de la UEy sus regiones, tanto desde el punto de vista de la forma externa de la distribución como de la movilidad dentro de la misma. A continuación se examina la pauta de crecimiento de la productividad agregada, analizándose qué parte de este crecimiento es achacable a mejoras en la productividad de las ra- mas y cuál lo es al cambio estructural. El apartado III está dedicado al análisis de la convergencia beta con- vencional desde una perspectiva tanto agregada como sectorial; asimismo, examina la contribución a la con- vergencia de la productividad agregada de los dos componentes previamente mencionados. En el apar- tado IV llevamos a cabo algunos tests para detectar la presencia de dependencia espacial y, tras haber re- velado su existencia, procedemos a realizar un análi- sis de convergencia de la productividad regional que toma en cuenta esta dependencia espacial. Como es habitual, el trabajo finaliza presentando las conclu- siones más relevantes.
II. LA PRODUCTIVIDAD INDUSTRIAL