INTRODUCCIÓN
1.2 Bases teóricas
1.2.2 Definición de los estilos de aprendizaje
A pesar del hecho de que la teoría del estilo de aprendizaje se hizo viral en los años 70 su definición casi siempre ha sido complejo. Los investigadores han definido el estilo de aprendizaje desde concepciones generales hasta identificaciones más complicadas.
Castillo y Mendoza (2016) señalaban que aun cuando exista una vasta de referencias bibliográficas, hay diferencias o falta consenso para concretizar una definición específica para los estilos de aprendizaje. En la literatura especializada existen varias teorías de estilos de aprendizaje, algunas de las
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cuales "se basan más en la personalidad/motivación" y otras son más
"educativo". El núcleo central de estas propuestas casi siempre ha sido el querer emparejar el estilo de enseñanza con el estilo individual y preferencias del estudiante. (Alkooheji y Al-Hattami, 2018).
Los estilos de aprendizaje no está relacionado con lo que aprenden los alumnos, sino como priorizan las estrategias o habilidades, de tal manera que les resulta fácil aprender (Imbachi, Realpe y Darío, 2019). Los estilos de aprendizaje se describen como método que los individuos prefieren recibir y procesar la información personalmente. Chang, Hsiao y Chen (2019), en relación a las innumerables definiciones vertidas acerca de los estilos de aprendizaje opinan:
Algunos académicos han descrito al estilo de aprendizaje como las preferencias que exhibe un alumno en el proceso de aprendizaje, como el uso de ciertos métodos o estrategias, patrones cognitivos e interactivos, como las formas particulares en que un alumno procesa la información. Otros investigadores se han referido al estilo de aprendizaje como el medio característico por el cual los alumnos adquieren, retienen y recuperan información con indicadores estables de cognición, características afectivas y fisiológicas y la forma en que los alumnos se concentran, internalizan y retienen una información. En el estudio del estilo de aprendizaje también se ha considerado un modelo que se basa en los aportes sensoriales del alumno, la absorción de conocimiento y el enfoque del aprendizaje. (p.4)
La locución estilo de aprendizaje se refiere a la existencia de una multitud de maneras, en las cuales cada alumno aprende, se identifica y se aprovecha con la finalidad de perfeccionar su aprendizaje (Cobo, 2020). Los estilos de aprendizaje hacen referencia a creencias, preferencias y comportamientos definidos que las personas utilizan para aprender en una situación dada (Alavi y Toozandehjani, 2017). En 1978 Woolfolk lo define como las diferentes formas de recibir y organizar la información, se refiere a las diferencias entre los individuos al preferir formas de percepción, organizar y analizar información y experiencias en el aprendizaje de nuevos conceptos (citado por Sadeghi y Mousavian, 2018).
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Estas diferencias, sin embargo, deben considerarse no sólo como una forma específica de aprendizaje o como una preferencia personal particular en la enseñanza del profesor, sino más bien como diferencias de un conjunto de rasgos y características psicológicas que intervienen en el PEA.
Para Yalçın (2020) el estilo de aprendizaje puede definirse como las características de un individuo que se desarrolla como resultado de preferencias personales en el proceso de aprendizaje y organización de un nuevo conocimiento y que afecta a un enfoque subjetivo del aprendizaje. “Los estilos de aprendizaje son aquellos rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que operan como posibles indicadores de cómo un individuo promedio percibe, apropia e interactúa o responde a una determinada información (Camana y Torres, 2018).”
Para Acevedo, Tirado y Montero (2015) cada alumno entiende de modo diferente a los demás, utiliza una variedad de habilidades que alteran su proceso formativo. Idealmente los estilos de aprendizaje se comprendería como una variable personal, que en términos de conocimiento y conducta, se explicita las distintas maneras de planear, atacar y replicar los requerimientos del aprendizaje, manifestándose luego, a través de un molde conductual. Un factor interno de ponderable importancia es el estilo cómo aprende el estudiante.
Según Camana (2018):
El término “estilo de aprendizaje” incluye la noción que cada ser humano tiene su propia forma de aprender. “De modo, que se convierte en una estrategia, de acuerdo a lo que desee aprender el estudiante, desarrolla habilidades y destrezas, en conjunto definen su estilo de aprendizaje. Entre los rasgos característicos tenemos:
el cognitivo, que consiste en la forma, en que los estudiantes logran estructurar contenidos, utilizan conceptos, saben cómo interpretar la información, entre otros; el afectivo, responde a los afectos, tales como, motivacionales y expectativas; y el fisiológico, se relaciona con el género y aspectos biológicos” (p.195).
El sujeto que aprende, recibe, selecciona y almacena información; la codifica, analiza e interpreta para construir conocimientos. En este proceso el
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estudiante, por lo general, utiliza un determinado estilo. Muchos han sido los autores que históricamente han propuesto una definición para el término estilos de aprendizaje.
Alonso & Ospina (2013):
“El concepto de estilo hace alusión a modalidades generales para la recepción, organización y procesamiento de la información, modalidades que se manifiestan en variaciones de las estrategias, planes y caminos específicos que sigue una persona cuando de llevar a cabo una tarea cognitiva se trata.” (p. 81)
El término estilo de aprendizaje, implica la elección de estrategias específicas, maneras de recopilación, interpretación, organización y reflexionar en la nueva información (Estrada, 2018).
El estilo de aprendizaje puede definirse como "la forma en que las personas absorben el proceso y retienen la información" Alkooheji y Al-Hattami (2018, p. 145).
Constituye un rasgo de carácter eminentemente intraindividual, ya que si bien tiene cierta estabilidad, no es completamente estático, pues cambia a lo largo de la vida, según las distintas circunstancias (Díaz, 2012). El estilo de aprendizaje se forma en el estudio y la práctica a largo plazo, y se ve afectado por el entorno, la emoción, las características fisiológicas y las características personales del sujeto.
Lo cierto es que los estudiantes que están familiarizados con sus propios estilos de aprendizaje también podrán encontrar sus propias fortalezas y debilidades, y ajustar sus estrategias de aprendizaje (Liu & He, 2014)
(Felder, 1996, citado por Salcedo, 2018) postula que:
“Los estilos de aprendizaje son fuerzas y características de preferencia que usan los estudiantes para el proceso de información .Hay estudiantes quese centran en el manejo de datos tomando en cuenta , el orden de la información , otros, se contentan con moldes matemáticos y sus teorías respectivas , así también existen recepción de información de forma visual , con dibujos ,
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esquemas, mapas conceptuales y otros, también existen estudiantes que aprenden interactivamente o sea activamente y otros sin mucha actividad, estudian y aprenden solos” (p. 32).
Claro está que el aprendizaje constituye básicamente un proceso de captar y procesar información que tiene lugar en diferentes personas por igual. De hecho, la velocidad de aprendizaje y el progreso académico de los alumnos no siempre es el mismo (Alavi y Toozandehjani, 2017).
Los estilos de aprendizaje son procesos por medio del cual se consiguen y se corrigen destrezas y técnicas, hacen referencia a diversas peculiaridades por lo que la persona, desarrolla la comunicación, percibe y se acomoda en la diversidad del aprendizaje (Estrada, 2018).
(Smith y Dalton, 2011, citados por Shamsuddin y Kaur, 2020) definen el estilo de aprendizaje como una "manera distintiva y habitual de adquirir conocimientos, habilidades o actitudes a través del estudio o la experiencia.
Alonso y Gallego (1994):
“Cuando los alumnos perciben, comunican, relacionan los conocimientos, y responden a sus ámbitos de aprendizaje, lo hacen manifestando ciertas cualidades cognitivas, emotivas y funcionales que valen como señales considerablemente estables, se está definiendo estilos de aprendizaje” (p.48).
Entonces se puede decir que el estilo de aprendizaje es una técnica preferente empleado por una persona durante el reconocimiento y el manejo de un determinado un trozo de datos que incluyen tanto la dimensión mental como la emocional.
Alonso y Gallego (1994) nos dice que “los estilos de aprendizaje son los métodos propios de una persona con la que procesa la información que recibe y los adecua al entorno de sus situaciones de aprendizaje” (p.47).
Cada una de las definiciones de estilos de aprendizaje que se han presentado apunta a que no existe una sola y única manera de aprender.
Así, otra gran característica de los estilos de aprendizaje, remarcado por Churngchow et al. (2020) es que se desarrollan en base a experiencias y no a
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rasgos genéticos. En otras palabras, el estilo de aprendizaje preferido puede cambiar con el tiempo en lugar de permanecer estable, y es independiente tanto de las habilidades dele estudiante como de los contenidos de las asignaturas.
Los diferentes estilos de aprendizaje se centran principalmente en diferentes tipos de información, por lo que son procesadas de varias maneras o diferentes canales. Este último planteamiento justifica la presencia de muchos modelos de estilos de aprendizaje en la literatura especializada hay muchos tipos de modelos de estilo de aprendizaje en la literatura.
Para Coto (2020) el entendimiento de los estilos de aprendizaje, que predomina en la persona conviene en la mejora de los procesos de enseñanza, y guiar de manera eficiente las labores pedagógicas, para lograr un aprendizaje significativo. La investigación se desarrolló con los siguientes procedimientos:
diseño y elaboración del estado del arte sobre los estilos de aprendizaje, especialmente en educación superior, para conocer su metodología y alcance.
Al respecto, Churngchow, et al. (2020) también remarcan que:
El tema de los estilos de aprendizaje sigue siendo de interés y, mientras tanto, se han seguido desarrollando nuevos aspectos. Por ejemplo, Griffiths (2012) señaló que los estudiantes podrían emplear más de un estilo de aprendizaje. De manera similar, Zhou (2011) señala que como los estudiantes pueden emplear una variedad de estilos de aprendizaje, los profesores deben estar preparados para tratar con esta situación cambiando sus propios estilos de enseñanza para asegurar una buena combinación. Kawai (2010) señala de manera similar que los profesores podrían haber preferido estilos de enseñanza, y recomienda que deben ampliar sus estilos en orden para evitar cualquier desajuste entre sus estilos de enseñanza preferidos y los estilos de aprendizaje de los estudiantes. (p. 202).
Con base a los planteamientos anteriormente vertidos se puede postular que el logro académico de un estudiante no depende de la capacidad intelectual sino también de los estilos de aprendizaje únicos del individuo. En realidad no hay una estrategia de instrucción única que puede servir para todos los
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estudiantes. Por lo que, los estudiantes podrán alcanzar los objetivos de aprendizaje de manera más eficiente cuando los procedimientos pedagógicos se adaptan o acomodan a sus diferencias individuales.