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Educación popular y el ambiente

CAPÍTULO IV. EDUCACIÓN Y SABERES AMBIENTALES

4.6. Educación popular y el ambiente

4.6.1. Generalidades

En Latinoamérica y el Caribe desde los años 1960 surgieron movimientos ambientalistas de organizaciones que luchan por la reivindicación de sus condiciones laborales, el respeto y la defensa y conservación de sus territorios, y la búsqueda de una mayor participación para solucionar asuntos que afectan la calidad de su vida. Dentro de estos movimientos se cuentan los de los indígenas, campesinos, mineros, pescadores y trabajadores, vinculados a las organizaciones locales, campesinas e indígenas en defensa de sus derechos de subsistencia, de sus culturas, de sus bienes naturales y de sus reservas territoriales (Flores, 2010)

La mayoría de estos movimientos asumen posiciones críticas y demandas muy claras que suelen ser sólo de carácter local. En los movimientos ambientales indígenas se percibe un pensamiento ancestral apoyado en la creencia de la un macrocosmos o esfera vital, la Pachamama, que condiciona nuestro ser: los seres humanos se encuentran en, con y para la naturaleza; son parte de ésta y conocedores de la misma. En los indígenas aún prevalece el mito cosmogónico, según el cual la Tierra se percibe como entidad sagrada, y no como un bien o recurso para efectos de producción y comercialización (Flores, 2010).

La educación popular ambiental se propone revalorar los orígenes de dichos pueblos como uno de los principios pedagógicos necesarios para reconstituir la delicada interrelación entre la sociedad y la naturaleza. Numerosas poblaciones latinoamericanas ha sufrido el acoso de compañías de diversa índole por la apropiación de sus bosques, selvas, fuentes de agua. En todos estos movimientos se ha manifestado una resistencia local y regional con un fuerte componente social, económico y político, por lo que se

101 han convertido en el referente primario de la educación popular ambiental (Flores, 2010).

La educación popular es una práctica colectiva de autoeducación que reflexiona críticamente a partir de las propias experiencias y formas de vida, con el fin de desvelar las injusticias sociales y ambientales, y transformar la propia realidad. Mora, (2016).

También es una práctica que impulsa procesos de lucha-resistencia-creación, con el fin de aportar a la construcción de sujetos populares para la transformación de la sociedad.

La Educación Popular tiene una claro contenido político, que implica la reflexión crítica de la realidad, por medio de ella se construyen consciencias de cambio, por medio de la conversación de saberes, la promoción de la participación popular y la construcción de nuevas relaciones de poder entre seres humanos, y entre estos y la naturaleza El proceso pedagógico es un espacio de intercambio y reflexión donde la circulación de saberes produce nuevos enfoques que enriquecen las prácticas pero además permiten dirigir mejor los esfuerzos en enfrentar el problema ambiental como un problema socio- cultural, que involucra la relación con el ambiente, y visibilizar el modelo devastador de desarrollo que propone el sistema actual, donde también quedan involucrados los temas afectivos, comunitarios, de salud, vivienda, etc. (Álvarez, 2016).

Aunque la educación popular ambiental y la educación para el desarrollo sustentable aspiran a la creación de conocimiento para la preservación del medio ambiente, los medios y los fines son distintos: la primera es impulsada en ámbitos locales, desde grupos marginados, desea crear conocimiento y técnicas para el sostenimiento de ese grupo social preservando su medio ambiente, y pone en evidencia al sistema económico y social en su conjunto; la segunda trata de estandarizar el

102 conocimiento a través de los organismos internacionales, y predomina la intención de continuar el modelo de crecimiento económico actual (Cuadro 2).

La pedagogía popular le da importancia a la reflexión sobre las relaciones de los sujetos con el medio ambiente; establece que se debe aprender de y con los educandos sobre lo que viven en su mundo y en su cultura. Pretende ofrecer bases para cuestionar los parámetros dominantes de una educación ambiental de orientación ecológica, y analizar críticamente el discurso de la globalización y del desarrollo sustentable, Desde las luchas de cambio social y las características culturales y ecológicas propias de la región (Flores, 2010).

De igual manera promueve la solidaridad y la cooperación, tanto en las formas de aprender, de enseñar, de organizar el currículo, como en la articulación con la comunidad; se rechaza el individualismo, la competencia el autoritarismo y la corrupción; se concibe el poder y el conocimiento como un proceso solidario y cooperativo, respetuoso del ser humano y de la naturaleza (Fernández, 2014).

En suma la Educación Popular Ambiental defiende los siguientes postulados:

a). Promover un pensamiento crítico para el análisis de la realidad política,

social, cultural, económica, en el sentido de avanzar hacia la emancipación política, personal y social.

b). El reconocimiento del rol de los sujetos populares como actores de su

emancipación.

c). Entender a los sujetos en sus múltiples dimensiones: racionales, afectivas,

lúdicas y trascendentes.

d). Ensayar procesos pedagógicos que interactúen con tales dimensiones para la transformación personal y social.

103 Cuadro 2. Diferencias de la educación popular ambiental y del desarrollo sustentable.

Fuente. Flores (2010).

e). Impulsa metodologías y estrategias de trabajo para construir personas activas, participativas, sujetos sociales con derechos ciudadanos, y con la capacidad de aportar a la construcción de un destino común entre las personas y la naturaleza (Céspedes, 2012).

Aspectos Educación popular ambiental Educación para el desarrollo sustentable

Origen Demandas y proclamas de movimientos ambientalistas e indígenas y de los principios de la pedagogía popular.

Iniciativa de la UNESCO, apoyada

por otros organismos

internacionales y corporaciones empresariales.

Propuestas Educar con base en la justicia social que atienda reivindicaciones de los grupos y sectores desfavorecidos y más vulnerables.

Valorar los sistemas de conocimiento y las culturas locales para conservar la integridad de los ecosistemas.

Educar para integrar las dimensiones social, económica y ecológica para construir el desarrollo sustentable.

Fomentar una economía

sustentable que asegure la satisfacción de necesidades de las generaciones presentes y futuras.

Propósito Construir sociedades sustentables con la transformación del modelo dominante.

Asegurar la continuidad en el largo plazo de los beneficios del desarrollo.

104 4.6.2. Movimientos de educación popular ambiental

Dosil (2014), cita tres ejemplos de movimientos de Educación Popular Ambiental, en defensa de su territorio y de lucha social, por medio del sostenimiento de formas de organización comunitaria; estos ejemplos se refieren a tres estudios de caso ubicados en Michoacán: Zirahuén, Cherán y La Mintzita. Son comunidades que recurren de manera muy distinta a la tradición: en el primer caso, desde una identidad conformada por la lucha en la defensa de la tierra; en el segundo, desde la idiosincrasia ancestral del pueblo y la lengua purépechas, y en el último, desde la necesidad de significar sus aspiraciones como comunidad ecológica.

Estos pueblos han emprendido luchas sociales en contra del crimen organizado, de la exclusión social, escasez de agua, educación excluyente, tala ilegal, y el cambio del uso del suelo, además relacionan su cultura ancestral con lo moderno, se apropian de lo nuevo en función de sus necesidades, y aportan conocimientos y prácticas respetuosas y sustentables con el ambiente.

Los comuneros de Zirahuén, han mantenido una lucha de muchos años por la defensa de sus bosques y de las aguas y terrenos de la ribera del Lago Zirahuén, ante el embate de grandes propietarios y de empresarios turísticos que querían apoderarse de sus tierras y de la orilla del Lago para establecer proyectos turísticos. La lucha de Zirahuén, se ha vinculado con otros colectivos, en el año 2004 se creó en Zirahuén el primer Caracol fuera de Chiapas, y en el año 2006 se celebró en la comunidad el II Encuentro Nacional por la Defensa de la Tierra y el Territorio, al que asistieron representantes de doce pueblos indígenas; en el cual se presentó la Declaración de Zirahuén como reconocimiento a su lucha por la defensa del lago y los bosques para la defensa de su región se constituyeron en la Unión de Campesinos Emiliano Zapata,

105 En Cherán, sus pobladores han experimentado la presión de terratenientes, de talabosques, y la violencia del crimen organizado, coludidos con sus representantes municipales, por lo que optaron por no permitir la presencia de los partidos políticos, e hicieron uso de su facultad de elegir a sus autoridades por usos y costumbres, formando un autogobierno mediante un consejo de representantes, formado por personas mayores y respetables.

Desde hace 11 años un grupo de trabajadores agrícolas se instaló en la Laguna de Mintzita, para crear una comunidad ecológica, comprometida con el medio ambiente y con la cultura ancestral. La comunidad se organizó en una asamblea general y formó comisiones de trabajo para el rescate de la cultura, el cuidado de la flora y de la fauna, mantener las labores de la iglesia, construcción de baños secos, instalación de un jardín botánico, gestión de energía eléctrica, fomento de la agricultura orgánica y la utilización de abono. Además se establecieron talleres para la conciencia ecológica y la cohesión social (Dosil, 2014)

Otros ejemplos de Educación Ambiental se han aplicado al manejo de ecosistemas para la conservación de la biodiversidad, en diversas regiones del país: uno de ellos es el realizado en varias zonas costeras del Estado de Veracruz, mediante la gestión ambiental participativa para generar alternativas productivas sustentables, el conocimiento de los ecosistemas mediante estrategias didácticas (Moreno, 2009). La educación ambiental como un instrumento hacia la creación de un desarrollo costero sustentable

Otro trabajo se realizó en la Reserva de la Biosfera de la Sierra de Manantlán, Jalisco, en el cual se efectuaron proyectos sobre educación comunitaria donde se plantearon cuatro proyectos de difusión ambiental, utilizando programas de radio,

106 conferencias, exposiciones itinerantes y talleres, referentes al reconocimiento de los valores naturales del área, los problemas ambientales, el manejo de recursos naturales para atender problemas relacionadas con la explotación maderera, los incendios forestales o la contaminación de afluentes, y el planteamiento del enfoque de conservación y desarrollo, y la capacitación de profesores de escuelas primarias y secundarias (García, et al, 2009).

Otra muestra más de la promoción del desarrollo económico a través de la educación ambiental, se realizó en la Reserva de la Biosfera Sierra de Huautla, Morelos, una propuesta y operación de nuevas formas de producción en la modalidad de utilización de los recursos naturales, en la región de Huautla que ha permanecido por más de 15 años con la participación de profesores y estudiantes de la Universidad de Morelos. El Centro de investigación ha promovido la petición de las comunidades hacía el gobierno estatal para la realización de obras de infraestructura urbana y rural, tales como la reparación de diversas vías de comunicación, creación de proyectos de ecoturismo y de empleos temporales y permanentes (Dorado et al., 2009).