CAPITULO III MIGRANTES INDÍGENAS EN CONTEXTO URBANO: LOS TRIQUIS DE
III.3. La economía informal
III. 3.2. El comercio informal en la Ciudad de México
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al surgimiento de zonas marginadas, que precisamente por estar alrededor de las ciudades fueron conocidas como cinturones de miseria o ciudades perdidas. En la búsqueda de satisfactores que les permitieran cubrir sus necesidades esos migrantes tuvieron que recurrir a la práctica de empleos informales que incluyeron actividades como trabajadores temporales en el sector de la construcción, empleados domésticos y hasta vendedores ambulantes entre otros.
Junto a este proceso, la crisis provocó también que gran parte de los habitantes urbanos perdiera sus empleos y tuvieran que recurrir a los empleos informales y sobre todo a la venta de productos en las calles, lo que ocasionó un aumento en el sector informal de las economías latinoamericanas. Al pasar los años las crisis posteriores ocasionaron nuevas migraciones y el desarrollo de una economía informal en todas las ciudades de la región.
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los espacios de cada grupo; o el cobro de cuotas para garantizar la seguridad del ambulante, entre varias más” (Rodríguez 2007).
Pero el vendedor ambulante y su imagen no son algo nuevo, han estado presente a lo largo de la historia de este país aunque con diferentes matices. Jorge García describe el comercio ambulante en periodos específicos de la historia, mencionando que durante la época prehispánica, en el imperio mexica, los pochtecas eran vendedores ambulantes en el sentido de que iban viajando para realizar sus transacciones comerciales, al mismo tiempo que servían para extender el alcance del dominio mexica.
Con la llegada de los españoles a la Ciudad de México se genera una nueva forma de realizar la actividad comercial, pues si bien por una parte se establece la plaza-mercado como centro rector de esa actividad, por otra parte también se da a lugar al surgimiento del comercio informal en los alrededores de esos espacios y al comercio ambulante en las calles de la ciudad. Se puede entonces considerar que los antecesores de los vendedores ambulantes fueron dos: el libremesillero y el buhonero. Debido a que algunas ordenanzas para el comercio otorgaron licencias para poner mesas y sillas donde exponer la mercancía aparecen los libremeserillos que tenían sus puestos en mesillas improvisadas al interior de las plazas-mercados, lugares que poco a poco fueron desbordando, rebasando los límites de ese espacio. Por su parte “Los buhoneros ejercían el comercio en calles y plazas-mercados de forma itinerante, sin un lugar destinado ex profeso para comerciar; comprando y vendiendo en las calles y plazas-mercados; comerciando cosas de poco valor” (García 2001:50).
En la misma línea, Martha De Alba, en un trabajo sobre imágenes del comercio informal en la Ciudad de México, describe a los vendedores ambulantes como referentes de los procesos sociales en tres momentos históricos que son: la Colonia, fines del siglo XIX y principios del XX; y finales del siglo XX y principios del XXI. En ese trabajo se menciona que en las primeras imágenes del vendedor ambulante, que son cuadros de castas durante la Colonia, se hace referencia a lo marcado de las castas;
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es decir se considera la imagen y el vendedor para reafirmar la distribución-clasificación de actividades y personas realizadas durante este periodo. Posteriormente, con la entrada de México al mundo moderno a fines del siglo XIX y principios del XX, se nota un cambio en el vendedor y en el hacedor de la imagen. El vendedor ya no sólo es el marginado sino que también se considera al inmigrante, al extranjero, mayoritariamente de origen judío o, en algunos casos, árabe. Estos últimos se suman a la manera de realizar esta actividad en la ciudad. Finalmente, para fines del siglo XX y principios del XXI, en una categoría que se considera fotoreportaje, la imagen del vendedor cambia: ya no sólo se registra al vendedor y su práctica, sino también se denuncia la condición y situación de su actividad (De Alba, 2008).
Desde esta última perspectiva algunas organizaciones hablan de la situación de vulnerabilidad de los vendedores ambulantes, mencionando algunos problemas37 y riesgos a los que se enfrentan:
• Dificultad para encontrar lugares seguros donde vender.
• Acoso, exigencias de sobornos, desalojos de los lugares de venta, arresto y confiscación de bienes por parte de las autoridades, que a menudo tratan a los vendedores como una molestia o como una obstrucción a otros comercios y al tráfico vehicular
• Falta de servicios e infraestructura, tales como agua, electricidad, recolección de basura, letrinas, vivienda, espacio de almacenamiento y servicios financieros.
• Alto riesgo de contraer enfermedades transmitidas por parásitos, envenenamiento por Plomo y problemas respiratorios por el humo de vehículos, trastornos musculo-esqueléticos asociados con la postura estática y otros riesgos ergonómicos.
Pero en ese proceso de cambio en la imagen del vendedor ambulante, cuando se disoció al vendedor ubicado en los espacios adyacentes al mercado público de su lugar de operación comercial y cuando se le asoció, de manera conjunta con el vendedor itinerante, quien se encontraba en los
37 Encontrado en http://www.inclusivecities.org/es/vendedores.html consultado en mayo de 2011
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espacios de uso público distintos de los destinados al ejercicio del comercio, el vendedor ambulante y el comercio informal “adquirieron una dinámica económica y social propia” (García, 2001: 71).
Es entonces, en la década de los 80 del siglo XX, cuando la historia y la teoría del comercio ambulante en la Ciudad de México confluyen en la construcción conceptual de uno de los enfoques que permiten analizarlo: el sector informal. Ahora bien, no obstante que este concepto puede muy bien funcionar como una categoría de análisis referencial, debido a las dificultades que enfrenta la separación entre lo legal y lo ilegal, no es un concepto muy útil para describir lo que ocurre en la realidad.
Para esta investigación consideramos al comercio informal como aquel que se realiza de manera improvisada en las calles de la ciudad, y que puede incluir tanto a los vendedores ambulantes como a aquellos que tienen un lugar fijo. Lo consideramos informal por la práctica comercial de vender mercancía en espacios públicos que no están destinados para el comercio. Es decir las calles, las avenidas, las estaciones del metro, los vagones, andenes y los parques públicos. Pero no solo por el hecho del lugar donde se ejerce, sino porque además la mercancía no se muestra en locales establecidos, sino que se coloca en el piso o en estructuras desarmables que se llaman “puestos”. Este tipo de práctica expone a los vendedores y a las mercancías a las inclemencias del clima, a la persecución por parte de las autoridades, a la inseguridad por vandalismo, a los robos y diferentes situaciones problemáticas. De la misma manera, la informalidad se refiere a que no registran su mercancía ante el fisco, no pagan impuestos y la relación con las autoridades se centra en la obtención de permisos temporales para su ejecución. Po ello y debido a su condición de improvisada, esta actividad es sancionada por la autoridades, de manera que es común ver, en el centro de la Ciudad de México, a los vendedores que de repente levantan su mercancía y se echan a correr para esconderse de
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las autoridades que, buscando castigarlos, cometen una serie de abusos y atropellos al quitarles sus productos. En algunas ocasiones, los llevan a la delegación y los multan.
En busca de acabar con estos atropellos, los vendedores informales se organizan y forman asociaciones que los respaldan y apoyan en la búsqueda de permisos para realizar su trabajo. Esta actividad está llena de irregularidades, porque muchas de las veces implica negociaciones con personas que tienen vínculos con un partido político y que les ofrecen permisos a cambio del apoyo al partido en cuestión. Además de esto existen “cuotas” que se pagan a los líderes y/o a los policías para poder vender, y que no siempre se pagan abiertamente, sino muchas veces a escondidas. Estas cuotas varían en función de la zona para vender y del tamaño del puesto que se quiera38.
Ahora bien, debido a las posteriores crisis que se han dado en la región a partir de los años 90 y a la inserción del país y de la ciudad en los procesos de la globalización, encontramos que el flujo de mercancías se ha incrementado de la misma manera que ha aumentado la población desempleada y que es empujada a la práctica del comercio informal.39 Estas situaciones han ocasionando que el comercio informal sea en la práctica una actividad preponderante en muchas sociedades latinoamericanas, al grado de provocar una tercerización de la economía en la que el comercio y sobre todo el informal juega un papel importante.
Los grupos indígenas pasan a ser parte de este proceso de tercerización de la economía al migrar a las ciudades, y se suman a este sector de la población que en el comercio de las calles busca la
38 Para una descripción más precisa de la relación entre el comercio informal y los partidos políticos en el centro de la ciudad véase el trabajo de Guillermina G. Castro Nieto “Intermediarismo político y sector informal: el comercio ambulante en Tepito” en Nueva Antropología revista de Ciencias Sociales n° 37. México 1990. Además para tener un referente sobre, los lideres, las ganancias de los lideres, las cuotas que reciben y las maneras de relacionarse y presionar políticamente pueden consultarse las notas del periódico la Jornada del 19 de marzo 2007, 19 de octubre 2007 y 15 de mayo de 2008, esta última es sobre un mercado informal en la delegación Iztapalapa.
39 La Cámara de Diputados y el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública mencionan que de 1995 a 2003 el porcentaje de vendedores ambulantes a nivel nacional aumento en un 53% llegando a1.6 millones de personas. Fuente Reporte temático N° 2 comercio ambulante. Cámara de Diputados- CESOP 2005.
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forma de cubrir sus necesidades de empleo y salario. De esta forma, los grupos indígenas que llegan a las ciudades continúan padeciendo condiciones de marginación y exclusión de las que han sido parte.