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Elementos del cuento

2.3. Bases conceptuales

2.3.17. El cuento

2.3.17.3. Elementos del cuento

JARA (2003, p.77), manifiesta de un modo muy peculiar y estratégico los elementos de un cuento.

a) Personajes

Son los protagonistas de la historia narrada.

Habitan en los cuentos desde el día que se inventó el primero, en algún lugar de la China, la India, África o América. Sólo hay que revisar los

mitos de creación del mundo más antiguos para observarlos desplazarse ahí, en esa dimensión donde se confunden realidad y fantasía, historia y sueños donde los pájaros hablan de su sed o de su hambre, los lagartos conversan de administrar mejor un pantano sueñan con ser ricos y se interrelacionan con los hombres que lanzan flechas y cazan peces para comer. Un personaje puede ser un relámpago que piensa una estrella que llora, la luna enamorada de un lucero. El árbol puede conversar con las nubes, sobre la sequía que asola la región de pastos secos, el alacrán discutir con una garza sobre la verdad y la mentira. Y en medio el hombre rey o esclavo, rico o mendigo vencedor de una batalla o vencido y cuando aquél suplica a sus dioses y ellos le castigan, ese mito, fábula o leyenda nos enternece o nos conmueve porque a sus protagonistas los sentimos hechuras en esencia de nuestro ser.

Todo lo que digan los animales y los fenómenos de la naturaleza son los deseos y visiones del propio hombre.

a.1) ¿Cómo crear un personaje?

El problema de su creación radica en la originalidad. Es fácil crear un personaje cualquiera pero no un personaje cautivante. Los personajes comunes o intrascendentes si no están rodeados de una situación extraordinaria, no asombran, no provocan la curiosidad de saber qué les está sucediendo, pero hay otros que sí concitan inmediatamente la atención. No es lo mismo decir: “Había una vez un diablo que iba por un camino…”, que esta otra:

“Había una vez un diablo cojuelo que tenia tres ojos y era jorobadito, cuya presencia asustaba a todos…”; pues esta última versión podría provocar además de impresionar y atraer la curiosidad una dosis de ternura y compasión.

a.2) Personaje, originalidad y apariencia

La originalidad del personaje tiene que ver con sus cualidades, virtudes, astucia, ingenio, vicios o defectos morales (si es que su apariencia es común y nada causante de curiosidad), ante el problema que se le plantea y le exige solución inmediata: el personaje cautivará entonces por la originalidad de su inteligencia, el brillo de su picardía, por la insólita solución a sus problemas, salidas a veces jocosas, hilarantes, desconcertantes.

a.3) Personajes maravillosos, mágicos y de poderes fantásticos

Los cuales habitan sólo en la fantasía, como son los gnomos, las hadas, los gigantes, los ogros, el genio de la lámpara, los espíritus surgidos del agua, las montañas, el viento, los demonios, los dioses. De ahí que no es impactante para la curiosidad de un lector la presencia de la madre de caperucita porque es una madre como toda buena mujer. No asusta, no

tiene nada de raro, es sólo buena madre.

Pero, como contraste, si lo es de impresionante la madrastra de la bella durmiente que resulta ser una reina bruja y que posee un espejo mágico y que

“habla”. L utilización del elemento fantástico en las virtudes o defectos del personaje de apariencia común le otorga la carga de originalidad necesaria como para hacerlo inolvidable.

a.4) Un requisito de casi rigor

Que, finalmente se podría aplicar de modo general para la confección de un personaje interesante, en cuanto a su apariencia externa, dotándolo de algún defecto físico. ¿Cojea?, ¿es jorobado?,

¿tiene pata de palo?, ¿es tuerto?, ¿tiene una cicatriz?, ¿un lunar feo? No necesariamente nos referimos a todos los personajes, pero de colocarles algún detalle raro en la apariencia externa, ello deberá remarcarse en el transcurso del

cuento, con estas intenciones: hacerlo impresionante pero de igual modo verosímil. Y si se logra convencer al lector de que su defecto es real, ya podría acercarse a un asomo de algo original, desde que se aleja de los personajes que no llaman ninguna atención.

b) El ambiente

Incluye el lugar físico y el tiempo donde se desarrolla la acción es decir, corresponde al escenario geográfico donde los personajes se mueven.

Generalmente en el cuento el ambiente es reducido, se esboza en líneas generales.

c) El tiempo

El tiempo aunque parezca increíble, es un personaje. Y puede ser un personaje dentro del personaje. L a explicación reside en que los personajes tienen una edad, son niños, jóvenes o viejos y, por lo mismo esta edad debe corresponderse con sus acciones, sentimientos e ideas de acuerdo a su tiempo interior de vida.

Por otra parte sólo hay que recordar que un cuento se debe redactar siempre en función de un pasado. Porque eso es un cuento: un hecho que ya ocurrió, y como tal se debe referir a la distancia del tiempo ocurrido.

d) Los diálogos

Los personajes pueden expresar en distintos tiempos y modos verbales del pasado, presente o futuro, con excepción de la voz de la conciencia que narra.

Los diálogos deberán ser simples, de carácter marcadamente antagónicos de obsesiva y permanente oposición entre protagonistas y antagonistas, además claros y lo más lucido posible.

e) La atmósfera

“Atmósfera” es ese “aire” o sensación que rodea a algo. Y esto, en narrativa, es traducible como: aquel aire enrarecido que rodea a un ambiente, un objeto o a un personaje, circunstancia que a su vez produce una especial emoción contenida.

Asimismo, la atmósfera es parte de un grado de tensión dramática que irradia, por ejemplo, misterio, violencia, tranquilidad, angustia.

f) El trama

Es el lugar es donde se origina las dificultades para el o los protagonistas. En el trama el protagonista empieza a tropezar y probablemente a batallar y va lograr salir ileso o acaso mal herido, de todas las dificultades en las que se ha visto involucrado.

g) El tono

El tono está “íntimamente relacionado con la identidad de cada escritor y con el tipo de historia que escribe”. Y si por “identidad” de un escritor entendemos no sólo su voz, sino también sus sentimientos, su manera de expresarse según el

“tono” que le conviene al cuento posee un tono emocional desde que está escrita con los sentimientos del narrador que lo concibe.

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