CONTEXTO DE ESTUDIO
4.3. El pasado prehispánico
4.3.2. Estructuras habitacionales prehispánicas
144
esfuerzos por documentar arqueológicamente el asentamiento prehispánico de Yaxuná, muy poco se sabe acerca de las casas y los espacios residenciales en ésta importante urbe de las tierras bajas del norte.
145
y como se ha reportado en otros sitios del norte de Yucatán como en la periferia de Mérida (Pool Cab 1997), Dzibilchaltún (Ochoa 1995), Chichén Itzá (Fernández Souza 1999) y Sihó (Hernández Álvarez 2005b).
Figura 4.6. Plano de una nivelación, Estructura 69 (Cortesía del Proyecto de Salvamento Arqueológico Carretera Piste-Yaxuná, Centro INAH-Yucatán).
En el caso de Yaxuná esto puede obedecer a los cambios en el terreno natural, ya que después del poblado de Popolá, los afloramientos rocosos disminuyen y aumentan las extensiones planas de kankab, por lo que para obtener superficies libres de humedad, los mayas tuvieron que elaborar artificialmente superficies llanas y elevadas. Otra posibilidad es que estas diferencias sean de índole funcional, ya que las plataformas y nivelaciones que pertenecen al sitio de Yaxuná están estrechamente relacionadas con el centro de habitación permanente y debieron ser de carácter doméstico (Toscano, et al.
2005).
8 Las plataformas son construcciones conformadas por un núcleo de piedras sin cortar y tierra, que cuentan con muros de contención elaborados con piedras sin labrar o de factura burda, o bien con elementos bien tallados o megalíticos. El acabado de la superficie puede variar, ya que pueden presentar piso de estuco, de tierra apisonada, de sahcab, o de piedras pequeñas (chi’ich).
146
Las nivelaciones presentaban formas variadas, por lo general eran irregulares ya que seguían el contorno de los afloramientos rocosos (Figuras 4.6). El sistema constructivo consistió en nivelar la superficie de los altillos, con el fin de obtener una superficie pareja, utilizando para ello rellenos constructivos formados por piedras de distintos tamaños y tierra, que fueron colocados tanto en las partes profundas como en las irregularidades de la roca madre. Algunas nivelaciones contaban con paredes de contención elaboradas tanto con piedras bien talladas o con elementos de factura burda, unidas con cuñas y mortero a base de cal o bien de lodo. Además, la superficie de las nivelaciones podía presentar un aplanado de estuco o bien un apisonado de tierra.
Figura 4.7. Cimiento sencillo sobre plataforma, Estructura 59 (Cortesía del Proyecto de Salvamento Arqueológico Carretera Piste-Yaxuná, Centro INAH-Yucatán).
Por su parte, todas las plataformas, con excepción de una circular, tenían planta cuadrangular y fueron fabricadas sobre el nivel del terreno o bien sobre nivelaciones. Al igual que en estas últimas, los muros de contención fueron fabricados con piedras bien labradas o con piezas de corte burdo, unidas con argamasa a base de cal o de lodo y algunas cuñas, que contuvieron un relleno de piedras de diversos tamaños y tierra. A diferencia de las nivelaciones, el acabado de superficie de las plataformas presentaba piso de estuco. En este sentido, es importante mencionar que el número de nivelaciones y plataformas con acabado de estuco en la superficie aumenta conforme el transecto se acerca al área central de Yaxuná.
147
Las construcciones que conformaban las unidades habitacionales fueron construidas principalmente con paredes y techos de materiales perecederos. En la mayoría de los ejemplos se desplantaban sobre cimientos de piedra elaborados con muros de una hilada de ancho, cuya altura variaba entre 0.25 m y 0.80 m; estos desplantes podían tener forma absidal, circular o rectangular y fueron construidos con piedras de tallado tosco unidas con mortero de lodo y cuñas. En algunos casos, las estructuras de materiales perecederos se desplantaban sobre cimientos rectangulares de mampostería, cuya altura podía variar entre 0.30 m y 0.70 m, que fueron construidos con paredes elaboradas con elementos bien labrados o de corte burdo unidos con argamasa de cal o bien a base de lodo y cuñas, en tanto que los núcleos estaban compuestos por piedras medianas y pequeñas sin tallar y tierra. La mayor parte de los cimientos contaba con accesos bien definidos, delimitados por jambas elaboradas con bloques monolíticos o bien por ―jambas‖ formadas por varias piezas de corte burdo. En algunos casos las estructuras de materiales perecederos fueron construidas directamente sobre plataformas y su orientación estaba relacionada con el área nivelada y sus accesos (Figura 4.7).
En algunas unidades se encontraron montículos de chi’ich9. Este tipo de estructuras son de poca altura y sus formas varían entre cuadrangulares y circulares, siendo esta última la más frecuente. Aunque no todos contaban con muros de contención, su característica principal es la composición de su relleno constructivo, elaborado con concentraciones de piedras pequeñas (chi’ich) y algunas piedras medianas sin cortar. En los montículos con muros de contención, éstos fueron construidos con piedras de tallado burdo o sin cortar. La superficie de estas construcciones podía ser plana o cónica y aparentemente nunca estuvo estucada.
En cuanto a la organización del espacio exterior, si bien las construcciones en las unidades habitacionales compartían la misma área nivelada, su distribución espacial presentó distintas variantes. En el patrón más común las estructuras principales fueron construidas en torno a un patio central y por lo general estaban orientadas hacia dicha área, aunque también se documentaron unidades cuyas construcciones más importantes compartían un espacio central pero no todas estaban orientadas hacia éste. En algunos de estos conjuntos habitacionales se hallaron montículos de chi’ich y pequeñas
9 Los montículos de chi’ich se pueden definir como elementos arquitectónicos poco costosos que existen en los antiguos asentamientos mayas, cuyos vestigios se presentan, tanto en el interior como en las áreas rurales de los sitios.
148
construcciones absidales o circulares que se piensa son los vestigios de estructuras auxiliares, ya que a pesar de que se encontraban fuera de las áreas niveladas, estaban estrechamente relacionadas con éstas y con las estructuras principales de las unidades (Hernández Álvarez y Novelo Rincón 2007; Toscano, et al. 2005).
Figura 4.8. Reconstrucción hipotética de un conjunto habitacional de la periferia de Yaxuná (Cortesía del Proyecto de Salvamento Arqueológico Carretera Piste-Yaxuná, Centro INAH-Yucatán).
Los patios y/o espacios centrales estaban libres de construcciones y permitían una fácil circulación entre las distintas estructuras que conformaban las unidades habitacionales. El acceso formal a las áreas niveladas de las plataformas y/o nivelaciones se realizaba por medio de pequeñas terrazas o rampas cuyas pendientes permitían una fácil circulación hacia ellas. En otros ejemplos, los espacios centrales no presentaban un acceso formalizado, y éste debió efectuarse a través de las laderas naturales de los afloramientos que permitían fácil tránsito entre las áreas niveladas y el terreno (Figura 4.8).
Un tercer patrón de distribución espacial está representado por unidades habitacionales sobre nivelaciones, donde las estructuras fueron construidas en un extremo del área nivelada o bien en el sector central de ésta. En este caso, las construcciones estaban orientadas hacia el sector donde el contorno natural de los afloramientos permitía una fácil circulación entre el espacio nivelado y el terreno.
149
En relación a las actividades domésticas que se desarrollaban en las unidades habitacionales, algunas podían efectuarse en el interior de las estructuras, en el espacio central y/o en el área nivelada, entre éstas podemos mencionar la preparación, consumo y almacenaje de alimentos así como el tallado y almacenaje de herramientas. Otras actividades, tales como la apicultura y la crianza de animales de corral, debieron realizarse fuera de los espacios centrales o bien en el exterior de las superficies niveladas. Desde luego, las principales actividades de los grupos domésticos estaban dedicadas a la agricultura y el arreglo de sus espacios residenciales así lo confirma.
Como se mencionó en un trabajo previo (Hernández Álvarez y Novelo Rincón 2007), la información arqueológica sobre las áreas residenciales, analizada de manera diacrónica, nos indica que los espacios domésticos en las unidades habitacionales del Clásico Terminal estaban delimitadas por basamentos y fueron construidas sobre nivelaciones o plataformas de poca altura asentadas directamente sobre el terreno.
Además, estos arreglos residenciales son un reflejo de la adaptación al entrono por parte de los habitantes antiguos y manifiestan estar estrechamente relacionados con las actividades de explotación agrícola en las zonas de sustentación de Yaxuná. Hasta el momento, este tipo de información es algo de lo poco que se sabe con respecto a los contextos domésticos de Yaxuná en la época previa al contacto español. Actualmente, los restos arqueológicos que se encuentran dentro de las tierras ejidales han sido delimitados por el INAH dentro de una superficie total de 121-64-26.335 Has. y quedaron bajo custodia del ejido, cuyos integrantes se comprometieron a cuidarlos y a no realizar actividades que pongan en peligro su conservación.