Capítulo 3. Etnografía de las identidades de aprendizaje
3.2. Técnicas e instrumentos utilizados
3.2.4. Foros de discusión
La computadora de escritorio y portátil la utilizan para hacer investigaciones sobres sus asignaturas, trabajos escolares como edición de fotografías y video, diseño gráfico, elaboración de materiales audiovisuales, búsquedas de información diversa, visualización de contenidos audiovisuales, series y películas, comunicación entre pares y grupos, así como para la conectarse a la plataforma y para el almacenamiento de datos.
Las pantallas de televisión ocupan el espacio del entretenimiento, como su principal uso, visualización de noticias, así como contenidos en familia, como interfaz de consolas de videojuegos. Es un medio empleado con menor frecuencia y por parte de pocos estudiantes.
Escasos estudiantes se refirieron al empleo del teléfono de casa como un medio para comunicarse, ya que muchos carecen de éste o han sustituido por el teléfono celular.
La radio es otro medio que menos fue mencionado por los estudiantes, quienes lo emplean lo hacen para informarse, escuchar música, o como compañía tanto en casa como desde el automóvil.
Un par de estudiantes hicieron mención del empleo de consolas de videojuego como medios de comunicación con otros compañeros o amigos a raíz de carecer de teléfono celular o para jugar en grupo. Acompañaron a su rutina diaria la convivencia entre amigos, compañeros y familia.
De lo expresado en las narrativas se pueden recuperar dos grandes escenarios en los que contextualizaron sus acciones: el hogar, principalmente y la esfera escolar como un espacio de contexto en el que situaron sus experiencias.
social por la pandemia COVID y su relación con las clases en línea además de poner en evidencia el grado de disposición a esta nueva modalidad.
Se obtuvo un foro de discusión por grupo, el de estudiantes de la fase de profesionalización que se encontraban en tercer semestre y el de los estudiantes en la etapa de profundización que cursaban el octavo semestre.
Las categorías identificadas en los foros de discusión compuesto por 37 participaciones, fueron: “actitud”, “sentimientos”, “limitaciones”,
“oportunidades” y “expectativas” en la modalidad a distancia, mismas que serán descritas a continuación.
En cuanto a la actitud, la mayoría se expresó ubicarse dentro de una disposición a la adaptación a la modalidad a distancia. Para algunos comenzaban a sentirse adaptados, mientras que otros expresaron tener complicaciones, requerir mayor esfuerzo personal para asumir responsabilidades dentro del proceso educativo. Algunos, que además de sentirse adaptados, se exigen a sí mismos apelar al libre albedrío que la flexibilidad de la distancia les permite, sin prejuicios u otras limitaciones.
Para quienes encontraban en proceso de adaptación, dificultades de asimilar la nueva modalidad escolar en la que han llevado la licenciatura.
Quienes se ubicaron dentro de esta actitud, refieren una condición optimista, se dijeron motivados, dispuestos, y hasta gustosos, por las clases en línea.
Un grupo menor expresó una falta de adaptación, lo que motivó les una serie de sentimientos que se encuentran enmarcados en sentimientos tales como “no poder acostumbrarse”, “sentir tristeza”, “encierro”, “frustración”,
“depresión”, “aburrimiento” “sufrimiento”, “hartazgo” y “permanente sensación de miedo”. Quienes se ubicaron la expresión de tales sentimientos, no han sido limitantes para participar e involucrarse en el proceso de formación profesional.
La mayoría reconoce sentirse limitados, por las restricciones del confinamiento social que impuso la pandemia en su vida diaria y las limitaciones que se ha experimentado en el ámbito escolar.
En los referidos a la pandemia se encontraron tales como los cambios drásticos en sus vidas por la necesidad de regresarse a sus lugares de origen, ya como una medida de protección o a consecuencia del repliegue económico por el que se vieron afectados con la pérdida de empleos, la pérdida de contacto con compañeros y amigos y la imposibilidad de situarse en un entorno más propicio para su desarrollo escolar. También expresaron las limitaciones que les impone el aislamiento en el logro de objetivos y planes o la ejecución de alguna práctica o deporte, o porque, simplemente, no pueden salir de casa.
Las referentes a la modalidad a distancia se encuentran no poder tener acceso al espacio escolar para los encuentros cara a cara, la limitación en conocer a nuevas personas que se extiende semestre a semestre, la limitación de la conviviencia a la que se encontraban acostumbrados, por distracciones en casa, la falta de conocimiento en las aplicaciones y manejo de los recursos para desenvolverse a través del internet, y entre las más enunciadas, es la inestabilidad o la vulnerabilidad en la conectividad de los servicios de internet, ya por el tipo de servicio, el aislamiento de los centros poblacionales en donde viven y la poca disposición que ofrecen a la modalidad. También se encuentra la imposibilidad de realizar actividades con mayor énfasis en la práctica o falta de comprensión de los contenidos cursados en la modalidad a distancia, el estrés que eso les provoca, el tedio que le representa a algunos llevar sus clases desde un dispositivo.
Algunos expresaron la afectación que sufrieron en sus estados emocionales y mentales ya por relación estrecha con la enfermedad o por la falta de adaptación necesaria para la modalidad a distancia.
En cuanto a las expectativas expresadas en sus descripciones se encuentran quienes expresaron sentir que la pandemia lejos de disminuirse se empeora. Pese a ello, una gran mayoría toma las asignaturas como una oportunidad para aprender temas nuevos, aumentar sus conocimientos, superarse, deseo de prepararse a pesar de lo que enfrentan, la necesidad de mantener una actitud optimista para tener un buen desempeño, explorar
sus capacidades, formarse y desarrollarse profesionalmente para ser
“excelentes comunicólogos”.
En un tenor distinto se expresaron los estudiantes de octavo semestre.
Cinco estudiantes cuyas perspectivas se dividieron por posturas encontradas, por una parte, estuvieron quienes se decantaron por una actitud apática entorno a las clases virtuales, frente a los que se expresaron adaptados y dispuestos a continuar en la nueva modalidad.
Los primeros manifestaron sentir aburrimiento y estrés en la modalidad en línea atribuidas a la condición de confinamiento por la pandemia y a las limitaciones que encontraron en esta modalidad, tales como dificultad para acostumbrarse, pérdida de atención durante las clases, dificultad para interactuar y convivir con los compañeros, problemas de conectividad y la falta de disposición.
Para quienes la plataforma ha sido una alternativa a la que se han manifestado adaptados, expresaron una disposición y actitud optimista de la situación como una nueva experiencia que aprovechar.
Las oportunidades expresadas para quienes así lo estimaron, se debió a que se sintieron favorecidos de la situación, ya que la modalidad les permite adaptarse a su entorno y la posibilidad de dedicar tiempo a otras actividades como el trabajo, pasatiempos, hobbies, empleo o negocio propio.
Muchos expresaron limitaciones y sentimiento de tristeza, que los lleva a mantener un sentimiento de frustración de manera constante.
Otro grupo se manifestó resiliente a los cambios y expresaron la posibilidad de hacer frente a partir de la organización, nuevos hábitos y emprender actividades a las que no tenían posibilidades, a partir de las limitaciones del tiempo.
Se obtuvo un relato en el que el estudiante expresó el fastidio a partir de sentirse “harto de no poder hacer mi vida normal”, situación que nos permite identificar extremos en los que la emoción se encuentra palpitante en sus comentarios.
En muchas ocasiones la dureza de las expresiones no siembre fueron coincidente con las acciones, ya que en términos generales los grupos que carecen de la experiencia de la educación presencial, se han mostrado atentos a las clases en línea.
Para algunos, las actividades fuera de la escuela, como tener una afición, practicar algún deporte o pasatiempo les ayudó a tener mejor actitud ante las clases en la modalidad a distancia.
Las interacciones que han podido quedar registradas en los foros permite observar cómo las interacciones entre los estudiantes tienen el objetivo principal de comunicarse con personas afines y con deseo de entablar una interacción en el grupo.
En general cada grupo se asumió dispuesto al trabajo en línea y adaptados a la nueva normalidad a pesar de las principales dificultades que representa el trabajo en línea que se enmarcan básicamente en las distracciones de casa, la dificultad de prestar atención a las clases en línea, la falta de disposición a estar en la modalidad, la complejidad de los temas estudiados, así como sus oportunidades que están en la posibilidad de estar más tiempo en casa, convivir más con la familia y tener un mayor aprovechamiento del tiempo, siempre que lo respalde una buena rutina diaria.
Todos los estudiantes expresaron sus deseos tener clases presenciales pues les permite integrarse mejor con sus compañeros y les ofrece un mayor tiempo de convivencia, la posibilidad de hacer ejercicios escolares prácticos de manera más fácil.
Uno de los temas de mayor reclamo en los grupos estudiados radicó en la ruptura existente entre la copresencia y la virtualidad en una normalidad en las qué ambas estaban inmersas en un espacio sin límites definidos.
Del foro de discusión se recuperó el discurso grupal de una generación que crece y aprende en una latente insatisfacción y motivación menguada por las limitaciones que la pandemia ha impuesto.
Los datos y la información obtenida de los instrumentos aplicados, permitió hacer una distribución de los principales elementos que servirán de análisis en el siguiente capítulo, en el que se da cuenta cómo los estudiantes de comunicación construyen sus identidades de aprendizaje.
CAPÍTULO 4. CONSTRUCCIÓN DE LAS IDENTIDADES DE