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Plan vigente de la licenciatura en Comunicación

In document UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE CHIAPAS (página 50-57)

Capítulo 1. Comunicación como ecosistema para el aprendizaje

1.3. Identidad y saberes en la ecología del aprendizaje

1.3.2. Plan vigente de la licenciatura en Comunicación

Esta nueva propuesta curricular presenta los elementos que hacen posible hacer frente profesionalmente a “una sociedad mediatizada por la globalización, que rompe con la noción de los espacios, que atiende la internacionalización de los medios de comunicación y la tecnología de punta, a partir de disponer al estudiante a “estudiar, investigar, diagnosticar e implementar procesos y estrategias de comunicación adecuadas y pertinentes que contribuyan al desarrollo sustentable de la entidad”

asimismo se pretende que los estudiantes egresados “obtengan las capacidades para responder a las necesidades de comunicación en organizaciones sociales, empresas y gobierno de los sectores rural y urbano”

(Unach, 2006, p. 20).

En consecuencia, los objetivos curriculares del plan de estudios se encuentran encaminados a formar profesionales de la Comunicación éticos, críticos y reflexivos,

“capaces de incidir en la transformación del entorno social mediante el diseño, la producción, evaluación, y la investigación de los procesos de comunicación con una visión crítica y humanista de la sociedad, consciente de su contexto histórico social; dominio de las teorías, conceptos, métodos y técnicas para comprender e interpretar problemáticas y necesidades de comunicación en diversos escenarios sociales; habilidades y conocimientos para desempeñarse en la docencia; iniciativa, ética, compromiso, honestidad, tolerancia y responsabilidad social” (Unach, 2006, p. 24).

El programa está basado en las tendencias psicopedagógicas que ponen en primer plano el aprendizaje como proceso educativo, de manera que los estudiantes puedan construir sus propios conocimientos, a partir de dinámicas horizontal y vertical en las materias previstas, así como metodologías que centradas en el aprendizaje tomando como detonador la

“resolución de problemas propios de las ciencias de la Comunicación y del ejercicio profesional” Asimismo desarrolle “habilidades, técnicas y métodos para el dominio de los aspectos instrumentales de la expresión escrita.

(Unach, 2006).

Es de subrayar en este sentido la compatibilidad de los planteamientos del paradigma constructivista planteados por Piaget, Ausbel y Vygotsky, mismos que son tomados como referencia para la propuesta pedagógica presente en el plan de estudios, entre los que destaca el papel protagónico del estudiante y su papel de “aprender haciendo” la resolución de problemas y la puesta la integración de “saberes y haceres”.

Así el Plan de Estudios de la licenciatura en de Comunicación contempla cinco principios basados en las ideas de Rudoff, (1990) tales como 1. Proporcionar al alumno un puente entre la información disponible para afrontar la situación; 2. Ofrecer una estructura de conjunto para el desarrollo de la actividad o la realización de la tarea. 3. Involucrar un traspaso progresivo del control que pasa de ser ejercido casi exclusivamente por el facilitador a ser asumido por el alumno; 4. Intervención activa tanto del facilitador como del alumno y 5. Interacción habitual en los diferentes

contextos, lo que permite percibir la intervención ( Rudoff, 1990, citado por Unach, 2006, p. 25)

Este mismo plan de estudios contempla un desarrollo flexible del proceso educativo, dada la diversidad y las necesidades de los estudiantes, que les permita trazar un itinerario intelectual de acuerdo a intereses, motivaciones y expectativas personales, de acuerdo con el sistema de créditos y auxiliados por la asesoría del tutor designado, que les permita organizar su plan de estudio como mejor les convenga.

Este sistema se vuelve flexible posterior al tercer semestre, una vez cubiertas las asignaturas básicas obligatorias, mismas que les permiten, además de reconocer la disposición de tiempo, ritmos de aprendizaje e intereses de formación, la homologación de estudios y la movilidad estudiantil que promueve el intercambio cultural, así como la promoción del trabajo inter, multi y transdisciplinario, la promoción de la tolerancia dentro de la Universidad y en relación con otras universidades.

El plan de estudios contempla, además, una formación integral caracterizada por la formación de individuos

“capaces de vincularse en forma propositiva para la resolución de las problemática que se le presentan […] con sentido humanístico y filosófico que permita la construcción de una sociedad sustentada en los valores de la libertad, autonomía, equidad, solidaridad y democracia”(Unach, 2006, p. 26)

Este modo de formación incluye consolidar la autorrealización del estudiante, que aprendan para la vida con responsabilidad en la formación de su comunidad, misma que va acompañada de valores que perfilan una sociedad igualitaria y libre en pro de un desarrollo profesional con centralidad en la comunicación.

Este proceso de formación se encuentra articulado en tres fases: la inicial (111 créditos, 26.2% ), la profesional (181 créditos, 42.58%) y la de profundización (103 créditos, 24.2% y el servicio social, 30 créditos, 7.05%),

las cuales se cubren a lo largo de 425 créditos que integran todo el plan de estudios.

Por último, en lo que al plan corresponde, se contempla un perfil de egreso que se describe en las siguientes líneas:

Dominar los referentes teórico-conceptuales del campo de la Comunicación.

Analizar e interpretar los procesos de comunicación para identificar problemas y ofrecer respuestas innovadoras y creativas.

Manejar el lenguaje verbal e icónico para producir e interpretar mensajes.

Diseñar y producir mensajes para los diferentes medios de comunicación y difusión.

Emplear adecuadamente las técnicas e instrumentos para la difusión de los mensajes.

Utilizar las nuevas tecnologías de la información.

Administrar a las organizaciones en el área de la Comunicación.

Realizar investigación en el campo de la Comunicación con sustento teórico-metodológico.

Reproducir y enriquecer el campo disciplinario de la Comunicación.

Identificar las necesidades comunicativas en organizaciones públicas, sociales y privadas en relación a sus diversos públicos, para determinar y poner en marcha las herramientas y estrategias necesarias para su solución, integrando recursos para incidir en la capacitación y desarrollo de recursos humanos, imagen corporativa, relaciones públicas e implantación de una cultura de comunicación en las organizaciones.

Continuar su formación de manera preactiva y autodidacta.

Incorporarse al ámbito profesional con flexibilidad, liderazgo, espíritu emprendedor y promover el trabajo colectivo.

Mostrar una actitud de participación, compromiso, honestidad, tolerancia y responsabilidad social.

De lo anterior se puede señalar cómo el plan de estudios está incidiendo estructuralmente en la configuración de una identidad del estudiante como un individuo protagonista de su propia formación, como un rasgo fundamental al que se le presta atención en su construcción identitaria de aprendizaje.

La licenciatura en Comunicación contempla un proceso formativo en el tiempo, en función de cada semestre y a partir de tres fases: inicial (semestres 1 y 2), profesional (semestres 3 a 7 ) y de profundización

(semestres 8 en adelante). Las asignaturas son agrupadas a partir de áreas:

Básica, Disciplinaria (Expresión, Comunicología, Tecnologías de Comunicación, Administración de la Comunicación, Cultural Humanística, Desarrollo de Proyectos), de elección libre (general, disciplinaria básica y disciplinaria de acentuación), Desarrollo Personal (Deporte y Actividades Culturales), y Servicio Social.

Un tercer elemento articulador son los ejes transversales: a) Comunicación para la verdad, la libertad, la justicia y la democracia, b) Comunicación para la paz, c) Comunicación para la educación ambiental, d) Comunicación para el desarrollo, y e) Comunicación para preservar la identidad cultural y el respeto de la interculturalidad.

Por otra parte, uno de nuestros temas centrales en esta investigación se encuentra en la identidad y cómo ésta tiene fuertes repercusiones en las formas en que los individuos aprenden a lo largo de su paso por los diferentes niveles educativos, como una tarea central en las generaciones, cuyo eje de desarrollo es la educación.

La incidencia de las tecnologías de la información y la comunicación en la vida cotidiana, por una parte, y las oportunidades que se han atribuido a dichas tecnologías para el aprendizaje formal, por la otra, nos llevan a pensar en las implicaciones que ambas tienen en la formación de los estudiantes de la licenciatura en Comunicación.

Otro componente en este proceso de configuración identitaria se encuentra en las agencias formales y difusas. Las primeras atribuidas al poder de agencia de los padres, los maestros o las autoridades; y las agencias difusas, en las que se encuentran las celebraciones, los medios masivos, los usos y costumbres, que ejercen “una fuerza retórica sobre los sujetos inculcándoles […] ‘modelos de identidad’” (Giménez, 2007, p. 71)

Se debe prestar atención a la relación existente entre la construcción de identidades y su estrecha relación con el papel que las tecnologías poseen como herramientas de interconexión y comunicación que inciden hoy en el aprendizaje, es decir, cómo, a partir de las aproximaciones de los individuos

con la diversidad tecnológica y las oportunidades que ésta despliega desde diferentes lugares, los individuos establecen grados de autodefinición. En pablaras de Buckingham.

“La identidad está pasando por cambios de amplio alcance en el mundo contemporáneo, centrarnos en la identidad hace que seamos capaces de conectar el estudio de la tecnología con cuestiones más amplias en torno a la modernidad y al cambio social” (Buckingham, 2008, p. 9, citado por Loveless et al., 2017, p. 81)

En el estudio de la cultura, la función identificadora de las representaciones sociales se enfoca en definir la identidad social, dado que:

“la identidad resulta precisamente de la interiorización selectiva y distintiva y contrastiva de valores y pautas de significados por parte de los individuos y de los grupos” (Giménez, 2007, p.50)

Para este mismo autor la distinción y la identificación de las personas se da de acuerdo a varios aspectos tales como los atributos propios, el estilo de vida reflejado en sus hábitos, por la red personal de relacionas íntimas, por los objetos entrañables que poseen y por su biografía personal incanjeable (Giménez, 2007, p.64.), en el entendido que la identidad es un concepto en el que convergen categorías centrales como la educación (Giménez, 2007, pág. 53).

Para enfocar el asunto, es conveniente mencionar la idea de multidimensionalidad aportada por Giraud en la década de los setenta, planteamiento desde el cual el funcionamiento normal de las identidades radicaba en la toma de conciencia y el disfrute de todas sus dimensiones, definición que provee elementos para la descripción de los enclaves de la identidad regional desde diferentes dimensiones.

El confinamiento social a consecuencia de la pandemia por COVID-19 ha sido definitivo en la identificación de los tópicos que definen a la presente investigación.

Debe subrayarse que en lo que respecta a nuestro trabajo, está encaminado a indagar cómo las prácticas educativas y comunitarias en la universidad son elementos constitutivos de la consolidación de las

identidades regionales y, específicamente las que convergen en el aprendizaje escolar a nivel superior.

En cuanto a las identidades de aprendizaje, se busca comprender el papel de los medios digitales están ejerciendo en la construcción identitaria.

Se retoma el término tecnologías del yo, acuñado por Foucault para referirse a las técnicas y modelos en el cual los individuos pueden actuar sobre sus propios pensamientos, conductas y formas de ser, tomando como elemento referente la autorreflexión, el autoconocimiento y el autoanálisis para transformarse a sí mismos, incitados a vivir como si estuvieran haciendo un proyecto de sí mismos, situación que podemos ver materializada en un estudiante universitario que se encuentra en plena construcción de su propio “yo” profesional.

La importancia que tiene el contexto ambiental con los saberes locales e identitarios de las personas que aprenden se hace evidente en la necesidad de referencias para incorporar nuevos conocimientos, tales como las referencias histórico legendarias del lugar, la ubicación de lugares físicos o los conocimientos que comparte una comunidad, (la forma de hablar de un pueblo, los regionalismos, las prácticas socioculturales, etc.), elementos que localizan los conocimientos y emplean en los procesos de aprendizaje, pero tal regionalización, tiende a establecer tensiones, separación o confrontación con la fuerza global y sus saberes, es por ello necesario profundizar más en la articulación entre los saberes en función de su escala, la espacialidad y las tenciones que tienen lugar dentro del ecosistema de aprendizaje.

Son los saberes colectivos los que ejercen un papel preponderante en el uso de las TIC en la vida diaria de las personas, ya que tales saberes surgen de la interacción de experiencias y prácticas que se comparten y se funden a nuevos saberes en los cuales tienen lugar las tensiones entre los saberes colectivos y los conocimientos universitarios.

Es necesario no perder de vista entre estos saberes colectivos, los saberes digitales que están incidiendo en las relaciones que se establecen a través

de los medios. Los ecosistemas de comunicación, en su mayoría, están generando saberes de forma colectiva, en donde el estudiante, en este caso, llega a construir una identidad en la red y se hacen partícipes en la generación de nuevos saberes, muchos de ellos han sido agrupados en las últimas décadas en saberes digitales, pero que hacen referencia a las prácticas transmedia que viven con mayor intensidad.

Conjunto de habilidades, conocimientos, saberes o competencias tecnológicas necesarios para hacer frente a las transformaciones de las prácticas de aprendizaje.

Estos saberes han de ser desarrollados de manera fortuita a lo largo de los estudios previos al ingreso a la licenciatura, y muchos de estos saberes son adquiridos en la marcha. Para (Micheli T & Jordy, 2015), estos saberes son incorporados al curriculum universitario de una manera azarosa y poco planeada y a criterio del estudiante. Existe una gran discrepancia en lo que el estudiante debe saber antes de la licenciatura y lo que aprende en el curso, esto debido a que cada licenciatura trae consigo una especificidad de acuerdo con la carrera que se estudia. El ingeniero civil requerirá conocimientos especiales en materia digital muy diferentes a un estudiante de comunicación.

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