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Método Científico

CONCEPTOS GENERALES

I.3 Método Científico

los nuevos33; por tanto, el concepto de dialéctica que se ha de acuñar, en atención a Adorno, está en cierta forma relacionado con el de Bachelard, sólo en el sentido de que la dialéctica negativa tampoco es una dialéctica de la contradicción lógica, y más aún, tienen que ver las “dialécticas bachelardianas” con el primer concepto34

cuestión. Si bien es cierto que el método científico es aquel procedimiento general que ha de aplicarse a toda investigación científica, resulta importante distinguir entre ciertas reglas metodológicas en sentido empírico, propias de cada ciencia, las cuales difieren de las reglas de la lógica que, de manera evidente, también están presentes en el seno mismo de la ciencia. Para Popper, las reglas metodológicas pueden considerarse como convenciones, si corresponden precisamente a las reglas de la ciencia empírica, porque resulta claro que: “El juego de la ciencia, en principio, no se acaba nunca” (Popper, 1999: 52). Así, se considera, en primer lugar, y en atención a las concepciones

“clásicas” de la ciencia, que el método científico es un procedimiento general que se aplica al ciclo entero de la investigación en la ciencia, pues: “El método científico y la finalidad a la cual se aplica (conocimiento objetivo del mundo) constituyen la entera diferencia que existe entre la ciencia y la no-ciencia” (Bunge, 1969: cap. I).Por ello, hablar del método científico es hablar de un rasgo esencial de la ciencia, trátese de la ciencia pura o formal, o de la aplicada o empírica.

En términos generales, el método científico35

(1) Es todo procedimiento y conjunto de pasos encaminado a la obtención de conocimientos, los cuales han de ser, necesariamente, objetivos, y que revelen un rasgo característico de la realidad.

ha de tener las dos características siguientes:

(2) Es un proceso repetible y autocorregible, que llega a garantizar, aunque sea mínimamente, la obtención de resultados válidos; designa ciertos procedimientos de control particulares para llevar a cabo una investigación.

Así, desde la perspectiva anterior, el método científico36 es aquel procedimiento o conjunto de pasos, de carácter general, que se aplica a todo el proceso de la investigación, el cual es capaz de dar indicaciones sobre la manera de conducirse, además de suministrar diversas nociones para evitar errores y/o controversias. Cabe señalar que la postura de la presente tesis no se apega del todo a tal concepción, pues la diversidad de las ciencias muestra que tal concepción no puede aceptarse plenamente. Por ello, el método científico resulta ser susceptible de perfeccionarse durante el desarrollo de la investigación; además, no es autosuficiente, necesita de

ciertas bases (conocimiento previo) que lo fundamenten, y que después han de reajustarse, para finalmente complementarlo en la dirección específica del tema respectivo —o clase de ciencia— de que se trate. Por ello, la diferencia entre el método científico, que se ha concebido tradicionalmente, y los métodos particulares de una ciencia o disciplina no está del todo claro, pues basta señalar que el primero pretende ser universal. Asimismo, el método científico, en la concepción “clásica”, comprende diversas reglas o pasos generales:

(1) la enunciación del problema y/o de preguntas bien formuladas;

(2) contestar —inicialmente— las preguntas, arbitrando conjeturas o hipótesis, las cuales deben ser susceptibles de contrastación, empírica si es el caso;

(3) identificar las consecuencias lógicas de dichas conjeturas o hipótesis;

(4) establecer técnicas de contrastación, ya sean empíricas, formales o —incluso— ad hoc;

(5) realizar la contrastación, identificando su relevancia;

(6) interpretar los resultados, estableciendo de manera concreta el grado de verdad que contienen, dentro del horizonte cognoscitivo de que se trate;

(7) agrupar las conjeturas y técnicas dentro del marco teórico de la ciencia específica, y consecuentemente, establecer nuevos problemas.

Esta concepción de método científico no está exenta de crítica o complementación; sin embargo, sólo se ha hecho una revisión compacta de aquellas concepciones más comúnmente aceptadas dentro de la comunidad científica que mantienen una postura ortodoxa. Ahora bien, debido al carácter implícito del presente trabajo, resulta obvio que se considera que el concepto de método científico, como su cabal aplicación en el seno de la ciencia, ha de poseer un carácter dinámico, pues, en atención a Feyerabend:

Al tratar de resolver un problema, los científicos utilizan indistintamente un procedimiento u otro: adoptan sus métodos y modelos al problema en cuestión, en vez de considerarlos como condiciones rígidamente establecidas para cada solución.

(Feyerabend, 2000: XV)

Así, Feyerabend considera que no existe una forma específica o <<racionalidad científica>> que guíe la investigación, de aquí que no pueda hablarse de un método científico concreto de <<carácter universal>>, pues lo que hay son “normas obtenidas de experiencias anteriores, sugerencias heurísticas, concepciones del mundo, disparates metafísicos, restos y fragmentos de teorías abandonadas…” (Feyerabend, 2000: XV), de todo lo cual el científico hará uso.

Así, en atención a que en la tesis se ha considerado que la ciencia corresponde a un proceso dialéctico, el asumir las ideas de Feyerabend sobre el método científico implica atender el problema de la estructura (Capítulo I, sección I.1), construcción y evolución de la ciencia, relacionando esto último con lo que se trata en el Capítulo II, en donde precisamente se observa que no existe una supuesta continuidad específica de la ciencia, pues en la historia de ésta existen “puntos de ruptura”, periodos de estancamiento, diálogos constantes de contraposición entre un pensador y otro, evolución de conceptos…, etc. Se encuentra también que “la pluralidad de opiniones”,

“la proliferación de teorías” —incluso rivales— es un buen aliciente en la ciencia, pues Feyerabend muestra que: “la investigación viola siempre las reglas metodológicas más importantes y no puede proceder de otra manera”; y así, tomando como enfoque parte de la obra de Feyerabend, y la concepción propia de dialéctica, se llega a identificar que el avance o evolución de la ciencia presenta discontinuidades, y está supeditado al carácter de diálogo, es decir, su proceso de desarrollo es dialéctico37. Dicho carácter también está presente en el método científico, sin dejar de lado el papel que la dialéctica, concebida propiamente, ha tenido en el desarrollo de la ciencia; además de que no puede hablarse de que la ciencia únicamente se construye en atención a una racionalidad específica, que a su vez propugna por un conjunto de reglas específicas. En este sentido, el método científico se ha de entender como aquella estrategia y/o procedimiento, no de carácter único e impositivo, a la que los científicos recurren sin considerar que sea la única racionalidad con que avanza la ciencia, pues la historia misma de la ciencia da muestras, bastante explícitas, de que los científicos no se apoyan, ni lo han hecho del todo, en “reglas de pensamiento y acción bien definidas.”

(Feyerabend, 1996: 33)