CAPÍTULO III: MÉTODOS DE EVALUACIÓN DE CARGA MENTAL
3.3 Métodos de evaluación basados en la exigencia
Son métodos que aúnan aspectos de los métodos anteriormente explicados:
métodos de evaluación del rendimiento y de análisis de la tarea.
Aportan a la tarea una evaluación global de las condiciones de trabajo de una persona, estandarizando su actividad, incluidos los indicadores de carga mental. Como limitaciones presentan que sólo son una aproximación inicial y poco profunda de la carga mental, y que sólo se pueden medir puestos que tengan tareas muy definidas o de naturaleza variable. Para Dalmau (2008) este tipo de evaluaciones tendrían un alto nivel de capacidad diagnóstica, de validez, niveles medios de sensibilidad y niveles medios de fiabilidad.
Los métodos que aparecen a continuación se encuadran en estas características descritas.
3.3.1 El método del Laboratorio de Economía y Sociología del Trabajo (LEST) El método LEST (Laboratoire d’Économie et de Sociologie de Travail, cuya traducción responde a “Laboratorio de Economía y Sociología del Trabajo” (Guélaud, Beauchesne, Gautrat, y Roustang, 1977) estudia la carga mental como el resultado de las condiciones del propio trabajo, una herramienta que intenta evaluar las condiciones de trabajo de forma objetiva, simple y rápida. Intenta establecer un diagnóstico del puesto de trabajo en conjunto sobre el que definir un programa que mejore las condiciones de trabajo. Fue creado a finales de la década de los
setenta, en el Laboratorio de Economía y Sociología del Trabajo francés, siendo uno de los primeros métodos de análisis de las condiciones de trabajo e incluía aspectos tales como:
- El ambiente físico: ambiente térmico, ruido, iluminación y vibraciones.
-La carga física: carga estática y carga dinámica.
- La carga mental: apremio de tiempo, complejidad-rapidez, atención, minuciosidad.
- Los aspectos psicosociales: iniciativa, estatus social, comunicaciones, cooperación e identificación con el producto.
- El tiempo de trabajo
Divide en tres categorías los resultados: condiciones de trabajo satisfactorias, molestas y nocivas (Pérez, 1986).
Como principal limitación encontramos que es de aplicación a puestos que, como los del sector industrial, posean factores constantes de trabajo.
Específicamente, en lo que a carga mental nos ocupa, este método estaba basado en la teoría del canal único y del modelo de inteligencia de Piaget, analizando la carga mental desde la perspectiva de la exigencia de la tarea y no del efecto sentido por el trabajador (Dalmau, 2008).
Este método, además de ser uno de los pioneros en su clase, hizo grandes aportaciones sobre la medición de la condiciones de trabajo en su momento, por lo que vamos a detenernos en lo que a carga mental se refiere.
Los autores ya apuntaron a que la falta de estímulos perceptivos también era perjudicial porque producía monotonía y fatiga posteriormente, además indicaron que la carga mental era multifactorial y que no existía ningún método capaz de medir todos los elementos. Por eso ellos propusieron medidas indirectas de parte de las tareas, que permitirían apreciar la parte más o menos importante para cada uno de estos elementos. Finalmente propusieron los siguientes factores a medir (Guelaud et al., 1975):
- Apremio del tiempo: para ello divide este factor según el puesto de trabajo, para trabajos repetitivos o para no repetitivos, donde más que el tiempo prima el rendimiento. Los criterios que se utilizan para caracterizar el apremio de tiempo son: el modo de remuneración, el tiempo de entrar en ritmo, el hecho de trabajar en cadena o no, la
eventualidad de atrasos a recuperar, la existencia de pausas, el hecho de tener la posibilidad, en caso de necesidad, de detener la cadena o la máquina y la posibilidad de ausentarse al margen de las pausas.
- Atención: la definen como el esfuerzo necesario para canalizar el estado de consciencia, que viene determinado por 2 factores: del nivel de concentración y de reflexión más o menos intenso (más intenso en la utilización de pensamiento hipotético-deductivo) y, por otra, de la continuidad de este esfuerzo, siendo mayor la carga mental cuanto menor es el tiempo entre periodos de concentración. Es más difícil de cuantificar en trabajos con mayor complejidad de pensamiento, pero para trabajos más simples, como los de procesos industriales en los que se aplica este método, los factores a tener en cuenta son: el nivel de atención perceptual (o intensidad de la atención), la continuidad de la atención, la posibilidad de desviar la vista de su trabajo, la posibilidad de hablar durante su trabajo, los riesgos de accidentes corporales, los riesgos de deterioro del producto y los riesgos de deterioro del material.
-Complejidad-rapidez: comprende dos factores dependientes entre sí, que son la velocidad y la complejidad de la tarea. Esta última a su vez tiene dos niveles, el de las operaciones rutinarias y el de las operaciones conscientes. Finalmente se va a tener en cuenta la duración del ciclo y el número de operaciones rutinarias que se realizan, y la duración del ciclo, y el número de operaciones conscientes que realiza el operario.
-Minuciosidad: atención requerida para manejar objetos muy pequeños con las manos o de revisar detalles muy exactos, necesitan movilizar mucho la consciencia y por lo tanto provocan carga mental.
3.3.2 El método de los perfiles de puestos (RNUR)
El método de Perfil del Puesto de R.N.U.R. fue desarrollado por el Servicio de Condiciones de Trabajo de la Regié Nationale des Usines Renault creado en 1976 (Regie Nationale des Usines Renault, 1976). Es un método objetivo, sencillo de utilizar por los técnicos, global, que trabaja sobre las condiciones de trabajo con el fin de optimizar los puestos de trabajo, eliminando lo inadecuado e implantando las mejores soluciones, que previamente permite analizar, tanto en las instalaciones como en el producto.
Al igual que ocurre con el método LEST, fue de los primeros en aparecer y está orientado a puestos de trabajo del sector industrial, con factores invariables, aunque puede ser adaptado con el fin de ser aplicado en otros puestos.
Consiste en el análisis de 8 factores: factor de seguridad, de carga física, de carga nerviosa (en lugar de usar la terminología de “carga mental” utiliza la de
“Carga nerviosa” en referencia a que afecta al sistema nervioso central), autonomía, relaciones, repetitividad y contenido del trabajo. Todos ellos se corresponde con 23 criterios, más 4 criterios relativos a otro factor más, la
“Concepción Global del Puesto de Trabajo”. Los criterios se cuantifican en 5 niveles de satisfacción.
El método RNUR (Regie Nationale des Usines Renault, 1976) define la carga mental como carga nerviosa, como las exigencias del sistema nervioso central al realizar una determinada tarea. Este método valora de la carga mental tanto las operaciones mentales en las que el trabajador tiene que tomar decisiones (operaciones mentales), como el nivel de atención requerido en las decisiones que han sido automatizadas y requieren nivel de atención.
3.3.3 Método de análisis ergonómico del puesto de trabajo (EWA)
Método de análisis ergonómico del puesto de trabajo “EWA” por sus siglas en su título original “Ergonomic Workplace Analysis”. Fue diseñado en el Instituto Finlandés de Salud Ocupacional en 1989 (Ahonen, Launis, y Kuorinka, 1989). Se trata de un método cuya finalidad última es la de diseñar puestos de trabajo saludables y productivos.
Evalúa los siguientes factores: puesto de trabajo, actividad física general, levantamiento de cargas, posturas de trabajo, movimientos, riesgo de accidente, contenido del trabajo, autonomía, comunicación del trabajador y contactos con otras personas, toma de decisiones, repetitividad del trabajo, atención, iluminación, ambiente térmico y ruido.
Todos estos parámetros se realizan en tres fases: la primera define claramente la tarea/puesto que se va a estudiar; la segunda analiza paso por paso las operaciones que se realizan en el puesto/tarea; y por último, se analiza ergonómicamente cada paso con el método EWA.
Al igual que LEST y RNUR, está enfocado principalmente a puestos de trabajo industrial, manual y con condiciones constantes. El método puede
adaptarse a otros puestos, obviando algunos puntos que no sean de interés para esos otros puestos de trabajo, siempre y cuando sólo se eliminen puntualmente, si no, se recomienda cambiar de método.
El método aplica una escala de medición que va de “1”, factor óptimo para su puesto de trabajo, hasta “5” factor muy elevado de riesgo dentro de su puesto de trabajo, incluso pudiendo ser nocivo.
Concretamente EWA evalúa la carga mental bajo dos parámetros: la toma de decisión y la atención.
La toma de decisión a su vez se estudia desde dos influencias, la información disponible para la toma de decisión (calidad y cantidad) y el riesgo que supone la toma de decisión, las consecuencias de una decisión equivocada.
La atención está influenciada por la duración de la observación, el grado de atención requerida, y el ciclo que esto genera.
3.3.4 Método de la A.N.A.C.T.
Uno de los métodos de evaluación basados en el análisis del trabajo y la tarea empleados es el de la Agencia Nacional Francesa para la mejora de las Condiciones de Trabajo (ANACT) (Exiga, Piotet, y Sainsalieu, 1984), evalúa dos dimensiones del puesto de trabajo que se relacionan con la carga mental: rapidez de ejecución y nivel de atención.
3.3.5 Manual para la Evaluación y Prevención de Riesgos Ergonómicos y Psicosociales en PYMES
Manual para la Evaluación y Prevención de Riesgos ergonómicos y Psicosociales en Pequeñas y Medianas Empresas, en adelante PYMES, (García y Villar, 2003) fue elaborado por el Instituto de Biomecánica de Valencia, con una subvención de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo y publicado por el Instituto de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Este método, al ser el elegido para este estudio será explicado con más detenimiento en el apartado de la metodología, concretamente en lo concerniente al análisis de factores de riesgo de carga mental.
Su objetivo principal es detectar precozmente las condiciones desfavorables en un puesto de trabajo para poder emprender medidas con la finalidad de
erradicarlas, como pueden ser en un primer lugar una evaluación más exhaustiva del riesgo detectado, y en un segundo lugar instaurar las medidas preventivas más adecuadas.
Está dirigido a pequeñas y medianas empresas, no como el resto de métodos que son de aplicación para grandes empresa, se ha sacrificado la exhaustividad y la precisión analítica en aras de la simplicidad y la agilidad a la hora de implantar con rapidez las medidas preventivas pertinentes (Dalmau, 2008).
Permite la identificación inicial de riesgos, sin ser muy profundo. Clasifica los riesgos más comunes en grandes grupos: seguridad, condiciones medioambientales, carga de trabajo y la organización del trabajo.
Este método incluye el análisis de la carga mental, como un factor psicosocial más, y la valora a partir de los siguientes indicadores (Sebastián y del Hoyo, 2002):
•Presión de tiempos: si se deben de recuperar retrasos, si se debe de trabajar con rapidez, etc.
•Esfuerzo de atención: según la intensidad del esfuerzo de concentración, el tiempo que se debe de mantener, la aparición de incidentes, las consecuencias de los errores, etc.
•Fatiga percibida: la sensación de cansancio en el trabajador al terminar la jornada.
•Sobrecarga: según el número de informaciones que maneja, el nivel de complejidad, etc.
•Percepción subjetiva de la dificultad: según el propio trabajador.