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CAPÍTULO II: MODELOS TEÓRICOS DE CARGA MENTAL

2.1 Modelos de Carga Mental: modelos desde el enfoque de la atención

2.1.2 Modelos de Recursos Limitados

Por su parte Norman (1968), elabora un modelo en el que introduce la importancia de la memoria en la atención prestada a los estímulos. Este autor defiende que todos los sentidos procesan la información de forma paralela, emparejando estos estímulos con las representaciones presentes en la memoria a largo plazo del individuo, en una tarea inconsciente de reconocimiento. Junto al proceso de reconocimiento, Norman describe la existencia de un mecanismo de pertinencia, que consistiría en la activación de las representaciones de la memoria del individuo, correspondientes a las expectativas de la existencia de futuros estímulos (por haber sido previamente vividos por el individuo) o al esquema general que dibujan los estímulos procesados. Por último, si el resultado de los pasos de emparejamiento y de pertinencia genera una señal que forma una gran representación en la memoria, esa será la señal elegida, convirtiéndose así la atención en un proceso subjetivo.

indiferenciado, estando disponible para todas las tareas y actividades mentales.

Kahneman se refería con este recurso a la energía necesaria para la realización de una tarea, relacionándose así este recurso con el concepto de arousal. Dicho concepto de arousal debe de ser entendido como un constructo hipotético, ya que no posee evidencia empírica que lo avale, pero ayuda a comprender cómo funciona el sistema. Para este autor, no solo había que tener en cuenta las estructuras del procesamiento, sino que además, había que tener en cuenta el gasto del funcionamiento de esas estructuras, que denominó esfuerzo o arousal.

Para Kahneman, las actividades que finalmente lleva a cabo un individuo entre las distintas actividades posibles viene determinado por factores como: los hábitos permanentes de la persona, que actúan como reglas aprendidas o inconscientes; las intenciones momentáneas, de las cuales se es consciente; la evaluación de las demandas de capacidad, que resulta del feedback de las actividades que se están realizando; y por último en los cambios en el nivel general de arousal.

Aunque anteriores investigaciones habían intentado medir el esfuerzo mental mediante marcadores fisiológicos, no fue hasta el estudio realizado por Kahnema y Beatty (1966) los que consiguieron demostrar esta relación, concretamente con el tamaño pupilar, como se explicará más detalladamente en el apartado de medidas de evaluación fisiológicas.

El modelo de Kahneman (1973) contempla la realización de varias actividades en paralelo, siempre y cuando no excedan en su conjunto las capacidades del individuo (niveles de arousal). Sin embargo, este modelo no da explicación a diversos fenómenos observados en la experimentación sobre la interferencia en tareas. Estos fenómenos son: la insensibilidad a la dificultad, es decir, cuando aumenta la dificultad y no disminuye el rendimiento; la ejecución perfecta en tareas complejas concurrentes, alcanzando igual nivel de rendimiento que realizando las tareas por separado; los efectos que se producen en el rendimiento producidos por la alteración estructural de la tarea, aunque se mantenga constate la dificultad, como ocurre por ejemplo al variar la tarea de forma visual a auditiva; y por último, tampoco da explicación al efecto señalado

por Wickens en 1976, a la ausencia de emparejamiento entre la dificultad y la estructura, es decir, a que al emparejar una tarea que a priori era catalogada como de difícil desempeño en comparación con un actividad fácil, al emparejar esta tarea difícil con una tercera actividad, provoca menos interferencia que si se empareja la tercera actividad con la actividad catalogada de menor dificultad.

2.1.2.2. Modelos de recursos únicos, de Norman y Bobrow

En 1975, Norman y Bobrow (1975) desarrollan el modelo de la distribución de los recursos entre diferentes tareas, lo que Kahneman (1973) definió como política de distribución. Para ello clasificaron los tipos de limitaciones que puede tener una tarea:

-Limitación por recursos: cuando una tarea varía su rendimiento en función de la cantidad de recursos de los que dispone.

-Limitación por datos: la variación de recursos no produce un cambio en el rendimiento. Este tipo de limitación puede ser a su vez de tipo “efecto suelo”, cuando la limitación que introduce el dato no llega a producir variación en la ejecución y también define el de “efecto techo”, cuando la limitación que introduce el dato alcanza su valor máximo. Las dos fuentes definidas de las que pueden proceder los datos son de la memoria y de la señal o estímulo (Figura 2).

Fuente: Elaboración propia basada en Rubio, Díaz y Martín, 2002.

Esta teoría fue aplicada a lo que realmente les interesaba, a la interferencia entre dos tareas que se diputan los mismos recursos, siendo estos definidos al igual que en el caso de Kahneman (1973) de forma limitada. Para ello, desarrollaron las curvas conocidas como curvas POC (de sus siglas en inglés, Performance Operating Characteristitics) (Norman y Bobrow, 1975) (Figura 3).

Figura 2

Función de recursos-rendimiento

Fuente: Elaboración propia basada en Rubio, Díaz y Martín, 2002.

Para poder comprender las gráficas POC es importante saber que:

*Los ejes representan el rendimiento de cada una de las tareas por separado, tarea A y tarea B.

*El punto “P” representa el rendimiento óptimo de ambas tareas en una situación de tarea dual.

*El punto “O” representa el punto de partida o de origen.

De estos parámetros se pueden calcular las siguientes variables:

-Coste de concurrencia: se define como la diferencia entre el rendimiento óptimo y el máximo obtenido en la práctica de la doble tarea. Es independiente de la interferencia entre tareas, está directamente relacionado con el tiempo que lleva a la persona el hecho temporal de realizar las tareas, pudiendo llegar a ser nulo si los elementos de trabajo están dispuestos de manera más eficiente posible para la realización de la tarea.

-Eficiencia: se refiere a la conseguida en la realización de las dos tareas al mismo tiempo, y se puede calcular de dos maneras, una calculando la distancia media de la curva al origen, y la segunda calculando la distancia media de la curva al punto “P”.

Figura 3 Gráfica POP

-Sesgo de asignación: se calcula midiendo la distancia de un determinado punto de la curva a un eje, con respecto al otro eje. Si un punto está más cerca del eje A que del eje B, significa que se está produciendo una diferencia desigual de asignación de recursos, asignando en mayor medida a la tarea A.

Los resultados se pueden interpretar teniendo en cuenta que a mayor linealidad de la curva, mayor interferencia entre tareas. El punto “P” coincide con el rendimiento de cada tarea por separado cuando no existe ninguna interferencia entre tareas.

En el estudio de este modelo se detectaron interrogantes a los que no daba respuesta, como el hecho de que a veces al aumentar la dificultad de la tarea primaria no disminuía el rendimiento de la segunda (Wickens, 1980); que se puede realizar dos tareas de forma dual sin que disminuya el rendimiento en ninguna de ellas (Allport, Antonis y Reynolds, 1972; Shaffer, 1975; Wickens, 1976);

que cuando el nivel de dificultad es constante, pero se varía la forma de presentación de la actividad, sí que produce interacción (Martin, 1980; McLeod, 1977; Wickens y Sandry, 1982); y por último que no siempre variando la dificultad de una tarea, disminuye la interacción (Wickens, 1976).

2.1.2.3. Modelos de recursos múltiples

A raíz de todas las inconsistencias que presentaban los modelos de recursos únicos, se abandona la idea de una única fuente de recursos, por la de la existencia de diversas fuentes, surgiendo las teorías de los modelos de recursos múltiples, que tampoco incluían la idea de un filtro o procesador central común (Navon y Gopher (1979); Sanders, 1983; Wickens, 1980, 1983).

Los modelos de recursos múltiples tienen en común que defienden la existencia de un gran número de mecanismos de procesamiento y que cada uno de ellos posee un número determinado de recursos. La capacidad de cada estructura, dependerá del nivel de arousal o de su nivel específico.

Este modelo, describe la realización de tareas simultáneas como una competencia entre estas por los recursos disponibles, de tal forma que, mejor será

la realización de varias tareas si requieren de recursos diferentes, que de las tareas que requieren recursos similares (Rubio, Luceño, Martín, y Jaén, 2007).

Dentro de los modelos de recursos múltiples se encuentran: el modelo de Navon y Gopher (1979); el de Wickens (1980-2008) y el modelo energético- cognitivo de recursos múltiples, de Sanders (1983).

El modelo propuesto por Navon y Gopher(1979), define la existencia de al menos dos recursos relativamente independientes: el relacionado con procesos perceptuales y computacionales, por otro el relacionado con la selección y la generación de la actividad motora (Gopher y Brickner, 1980; Gopher, Brickner y Navon, 1982).

Definen además que el rendimiento en una tarea depende de la cantidad de recursos utilizados y de su eficiencia, dependiendo esto a su vez de los parámetros sujeto-tarea. Estos parámetros son el resultado de la interacción entre la persona y la tarea, que a su vez pueden ser dependientes de la propia tarea, del entorno en el que se realiza y en otros casos lo puede ser de la propia persona que lleva a cabo la tarea.

El modelo de recursos múltiples propuesto por Wickens, es el modelo más aceptado durante los últimos años para explicar el fenómeno del procesamiento de la información en el ser humano (Gonzalez, 2003).

Supone el desarrollo del modelo de Navon y Gopher (1979), y su objetivo principal es determinar cuál es la distribución de recursos atencionales para explicar la realización de varias tareas simultáneamente sin que estas pierdan su rendimiento. Para ello propone una distribución en tres dimensiones Wickens (1984) (Figura 4):

Fuente: Elaboración propia basado en López, 2010.

Recursos definidos por el nivel o etapa de procesamiento (perceptual-central versus respuesta): los recursos de las actividades perceptivas, centrales y de respuesta son los mismos, pero a su vez, los recursos de las actividades perceptivas y centrales están funcionalmente separados de los recursos de las actividades de respuesta. Tal y como describen Wickens y Hollands (2000). Esta estructura responde a la anatomofisiología del cerebro, ya que la actividad motora y la producción del habla, estarían controladas principalmente en las áreas prefrontales y las actividades perceptivas y la comprensión del lenguaje sin embargo se sitúan en zonas posteriores a la Cisura de Rolando.

Recursos definidos por la modalidad de input (visual versus auditivo) y de respuesta (manual versus vocal): tanto los imputs como las respuestas presentan fuentes separadas de recursos (Rollins y Hendricks, 1980).

Figura 4

Modelo de recursos múltiples de Wickens

Recursos definidos por el código de procesamiento perceptivo y central (verbal versus espacial): los procesos verbal y espacial presentan sus propios recursos dependiendo de si se trata de la fase de percepción, de procesamiento central o de respuesta. Este hecho parece estar relacionado con la actividad de los hemisferios cerebrales, ocupándose el hemisferio izquierdo de la actividad verbal y el derecho de la visoespacial (Polson y Friedman, 1988).

El modelo de Wickens se distribuye de forma jerárquica, disponiendo los recursos de los códigos de procesamiento en un primer lugar, y estos a su vez por encima de las modalidades.

Más recientemente, Wickens y Hollands (2000) señalaron que, a pesar de que el grado de interferencia entre tareas sería mayor entre actividades que efectivamente compartieran mayor número de recursos en las tres dimensiones, esto no quería decir que dos tareas con recursos totalmente separados tuviera que mostrar una coexistencia perfecta, quedando así evidenciada su posible complementación con el modelo de recursos únicos.

A pesar de los esfuerzos de Wickens por explicar cómo interactúan dos tareas simultáneas en el proceso de atencional, deja sin tratar el tema de cómo los elementos enérgicos y estructurales se relacionan entre sí. A esta laguna intenta dar respuesta Saders en 1983 con su modelo energético-cognitivo de recursos múltiples (Gopher y Sanders, 1984; Sanders, 1983). Para Sanders las fuentes de energía están sustentadas por el recurso de esfuerzo, que es entendido como la fuerza de la atención voluntaria, que a su vez es guiado por el mecanismo de la evaluación.