5. MODELO ECOLÓGICO DEL DESARROLLO HUMANO
6.3 Perspectiva metodológica de la teoría fundamentada
Siguiendo el paradigma del interaccionismo simbólico, la teoría fundamentada como parte de los métodos cualitativos de investigación, supone el examen naturalista de la realidad para acceder a los mundos de vida de la gente, mediante un procedimiento de aproximación minucioso y profundo al fenómeno de estudio. Sin embargo, se enfrenta a la dificultad de evitar la reducción de rutinas estandarizadas, y al mismo tiempo de desarrollarse siguiendo un procedimiento riguroso y transmisible. Para tales fines, Blumer señala la importancia de realizar este tipo de investigaciones mediante un procedimiento flexible y progresivo, de modo tal que se obtenga un cuadro holístico del fenómeno. Así también, propone la triangulación de fuentes y técnicas y la revisión constante del marco sociocultural del investigador. En segundo lugar, dicho autor recomienda la descripción detallada o inspección, que consiste en el análisis profundo de los elementos analíticos (conceptos, categorías, temas) y del contenido empírico de las relaciones entre esos constructos. Dicho de otro modo, se trata de un escrutinio de
133 cada categoría con base en los casos de estudio y en el posterior aislamiento de las relaciones entre dichas categorías (Blumer, 1982).
En este sentido, la teoría fundamentada se distingue de otros diseños cualitativos, en cuanto que va más allá de la descripción y del ordenamiento conceptual, sustentándose en el contenido empírico para establecer oraciones proposicionales sobre las relaciones de los conceptos De este modo, la recopilación, triangulación y análisis sistemáticos de datos, permite ofrecer interpretaciones abstractas de relaciones empíricas, así como afirmaciones condicionales sobre las implicaciones de las mismas (Glaser y Strauss, 1967).
El procedimiento anterior, está basado en el método de comparación constante, el cual se caracteriza por la codificación de los datos y la construcción de categorías a partir de los mismos. Para ello, en un primer momento se interpretan y organizan los datos en bruto, mediante un proceso de conceptualización y reducción de los datos llamado codificación abierta o línea por línea en el que se identifican las propiedades y las dimensiones de las categorías. Posteriormente, se relacionan las categorías con sus subcategorías lo que se denomina codificación axial, llevándose a cabo la codificación alrededor del eje de cada categoría, y enlazándose las categorías en cuanto a sus propiedades y dimensiones. Finalmente, en la codificación selectiva, se integra y se refina la teoría, por medio de la organización de las categorías alrededor de un concepto explicativo central (Strauss y Corbin, 2002).
De este modo, con base en el método anterior, se construye un conjunto de conceptos bien desarrollados vinculados por medio de oraciones de relación, las cuales juntas constituyen un marco conceptual integrado que puede usarse para explicar o predecir fenómenos. En este sentido, la teoría fundamentada es útil para el estudio de temas relacionados con la conducta humana dentro de diferentes organizaciones, grupos y otras configuraciones sociales, puesto que favorece el desarrollo de respuestas sobre lo que está ocurriendo en las mismas y por qué. Asimismo, es de resaltarse que esta perspectiva va más allá de la descripción y el ordenamiento conceptual, los cuales son
134 los fines últimos de muchas investigaciones cualitativas. Así, mediante su mecanismo analítico busca la formulación de teoría sustantiva y formal, estableciendo una matriz condicional/consecuencial que permite explicar y predecir patrones de conducta y organización (Cuñat, 2004).
Por otro lado, cabe mencionar que una de las principales críticas a este tipo de método, es la propuesta de los autores originales, Glaser y Strauss (1967), sobre el lugar de la literatura en la fundamentación de la investigación, puesto que en un inicio estos hacen énfasis en la importancia de no realizar una revisión de la literatura previo a la recopilación o producción de los datos. Esto debido a que consideran que el contar con un marco teórico referencial obstaculiza el proceso de generación de teoría, al no permitir que emerja de los datos. Sin embargo, dicha concepción es refutada posteriormente por Strauss y Corbin (2002), quienes postulan que la teoría sí tiene un papel prioritario en dicho proceso analítico, al sensibilizar al investigador para la identificación de códigos teóricos y conceptos, que sin el conocimiento precedente de los mismos, no podrían dilucidarse con facilidad.
De esta forma, la perspectiva de Strauss y Corbin (2002), permiten contar con una base conceptual que guía al investigador, dando una mayor sistematización al proceso de codificación, que para investigadores noveles puede tener complicaciones en cuanto la gran cantidad de datos con los que tienen que trabajar. Pese a esta divergencia entre ambos momentos de la elaboración de este método, lo cierto es que se sigue señalando enérgicamente la relevancia de no utilizar la teoría como datos perse, sino solo como fundamento conceptual de sensibilización para el análisis de los datos.
Es así que la teoría fundamentada es pertinente para abordar fenómenos sociales que por su complejidad requieren de un abordaje holístico e integrador que permita profundizar en variaciones de condiciones que pueden presentarse en los mismos. Sobre esto, Blumer (1982) menciona que la riqueza y la particularidad de la vida de grupo radica en su inestabilidad y continua formación y recreación, por lo que concuerda con el cuestionamiento del análisis de variables preestablecidas, puesto que considera que
135 reducir los fenómenos sociales a aspectos discretos y delimitados, simplifica en exceso los mismos. Asimismo, señala que puede constituir un efecto distorsionador de la realidad, en la que se obstaculiza el proceso interpretativo que media y construye toda acción humana.
Ahora bien, como se ha mencionado, esté enfoque tiene características flexibles pero sistemáticas en cuando a la forma de recopilar la información y analizarla, siendo la triangulación con diferentes fuentes una de sus fortalezas. Esto debido a que encuentra su validez en el proceso de comparar conceptos y relaciones cotejándolos con los datos durante la investigación para determinar qué tan bien responden al escrutinio del investigador. En este sentido, el emplear distintas técnicas y métodos para obtener datos, tales como los cuantitativos, posibilita la mejora de la calidad de los datos con los que se trabajarán, estando esto en concordancia con los diseños mixtos. Sobre esto, Corbin y Strauss (2002) mencionan:
El propósito de la teorización es construir teorías útiles. De modo que cualquier tecnología, sea cualitativa o cuantitativa, es sólo un medio para lograr tal propósito. Lo cualitativo debe dirigir lo cuantitativo, y lo cuantitativo retroalimentarse de lo cualitativo en un proceso circular pero al mismo tiempo evolutivo, con cada método contribuyendo en la forma en que sólo él puede hacerlo (p. 38).
Sobre esta línea, se sigue haciendo hincapié en que el investigador debe recordar que debido a la emergencia es la base de la teoría fundamentada, es necesario que no se comience la investigación con una lista de conceptos preconcebidos, sino que debe permitirse que estos surjan de los datos, para que una vez que se establezcan junto con las hipótesis que se han validado con los datos, puedan entonces analizarse en subsecuentes estudios con métodos cuantitativos, si es que esto mejora el proceso de investigación. Por lo anterior, tal tarea requiere necesariamente de sensibilidad, tolerancia a la ambigüedad, flexibilidad en el diseño y sobre todo creatividad (Corbin y Strauss, 2002).
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