Para prevenir el "mal de ojo", uno de los mayores males que pueden tener los campesi- nos, el ganado o las plantas, se recurre a todo un universo de oraciones y ritos para pre- venir su presencia y su difusión, y van acompañados en muchos casos por una serie de plantas de la zona; algunos de los remedios que recogímos, en los que participan plantas se mencionan a continuación.
En El Carrascal, Luta nos comenta que con las semillas de la pionía (14) hacían collares para prevenir en los niños el mal de ojo.
En Boche (Yeste), para proteger del mal de ojo, a los niños recién nacidos era necesario en el día del bautismo de la criatura arrojar al agua de la pila bautismal tres semillas de la planta pionia (24) (Paeonia broteroi Boiss. y Reuter). Después de mojar la cabeza de la criatura se recogían las semillas y junto con tres hojas de la mencionada planta, se intro- ducían en un escapulario que era colgado del cuello del niño. Las semillas habían adqui- rido la sacralidad al humedecerse con el "agua santa" y acompañaban desde los primeros días al niño.
En La Graya (Yeste) (24) se le hacía portar al niño en el cuello, también como medida pre- ventiva, una bolsita de cuero o de tela, llamado "escapulario", con los elementos profilác- ticos que aparecen en la tabla 5.
ETNOBOTÁNICA EN LAS SIERRAS DE SEGURA Y ALCARAZ
Tres granos de sal.
Tres granos de trigo.
Tres mollas o migas de pan.
Cruz de romero.
Cruz hecha con pelo de tejón rojo.
Tres piedrecitas cogidas en Jueves Santo o Domingo de Resurección Cristalitos.
Tabla 5. componentes de un escapulario para prevenir e/ma/de ojo en La Graya (Yeste).
En Villarrodrigo, para comprobar el mal de ojo se realiza una prueba con aceite de oliva (72), la persona que hace la prueba coge aceite de oliva con el dedo corazón y unta el dedo del paciente, debajo se coloca un plato con agua, si la gota que se cae se extiende se sabe cierto que es "mal de ojo".
En Letur, para prevenir el "mal de ojo" en los niños, se les ponía amuletos que consistían en una bolsita de tela con romero (68) hecho cruz y bendecido por el sacerdote.
En Torre Pedro, para prevenir el mal de ojo se hacía una cruz con tallos de romero (17) y se llevaba colgada del cuello, no era efectiva si al pasar al lado de alguna persona sospe- chosa de provocarlo, no se hacía al mismo tiempo que lo veías una cruz con los dedos pul- gar e índice.
Plantas protectoras del recién nacido
Cuando el niño nacía con poco peso, es decir, con "ruinera", se efectuaba un ritual de pro- tección por medio de plantas, que consistía en coger en el monte tantas libras de romero (5, 24) (Rosmarinus officinalis L.) como libras pesara el recién nacido. Con esas brazadas de romero se recorrían los caminos que conducían a la aldea y se iban arrojando ramas hacia atrás y siempre sin volver la vista. Cuando se había concluido con la dispersión del romero, no se podía regresar sobre los mismos pasos a la aldea.
En Yeste se utilizaban unas bolsitas, que se colocaban en el cuello de los recién nacidos en cuyo interior había trocitos de ramas romero (5), granos de sal y granos de trigo.
En La Lastra (Yeste), cuando el niño tenía fiebres altas, para que no le diera la "ecfere- cía", las semillas de pionía (79) se enrristraban en un hilo fuerte y se hacían collares o pulseras que ponían a los niños.
Rituales de protección contra las tormentas
En la Graya, el romero (24) (Rosmarinus officinalis L.), se recogía en la madrugada de la noche de S. Juan, antes de que el sol iluminara sus ramas. El día de la tormenta se quema- ba en la chimenea de la casa o ante la puerta. Su humo desvanecía la ira de la tormenta.
A. VERDE, D. RIVERA Y C. OBÓN
Plantas protectoras de las cosechas
Las plantas utilizadas en rituales de protección de las cosechas eran varias, así en Llano de la Torre, eran numerosas especies vegetales las que podían adquirir propiedades bené- ficas al ser recogidas en la madrugada de la noche de S. Juan, entre otras encontramos el romero (24) (Ros,narinus officinalis L.), tomillo (24) (Thvrnus vulgaris L.), piedemulo (24) (Tussilagofarfara L.) o la sabina (24) (Juniperus thurifera L.), sus ramas se planta- ban entre los garbanzos para impedir que les afectara la "roña" o el "arriero".
Algunas plantas aromáticas como el orégano (15) (Origanuin vulgare L.) o la alábega (15, 82) (Oci,nurn basilicum L. y O. mini,num L.), sus tallos también se hincaban e inclu- so se cultivaban entre los pimientos, las patatas, tomates y otros cultivos. En ocasiones se hacían cruces con estas especies. Se trataba de que "cuajaran" mejor los frutos y asegurar así la cosecha.
Plantas "con gracia"
Algunas plantas, como el cerezo (24,72) (Prunus aviu,n L.) y la noguera (24,72) (Juglans regia L.), se recogían sus ramas en la noche de S. Juan antes de que saliera el sol y se colo- caban en las ventanas y puertas de la casa porque así "cogían gracia".
Tener en casa unas matas de ruda (8), colgadas en las cámaras, próximas a las ventanas traía suerte. Esta misma planta, la ruda (8, 78), era bastante frecuente encontrarla colga- da de los techos de las gorrineras, ya que "es una planta con gracia y hace que éstos no cojan ningún mal de asiento ni de ningún otro tipo".
Plantas para "la sabiduría"
En Nerpio, la ajedrea (28) (Satureja obovata L.) tomada en infusión, nos comentan Ricardo y Crispín, que "es buena para el conocimiento y sabiduría de la persona".
Plantas protectoras contra las brujas
Las leyendas son relativamente comunes en todas las aldeas. Para protegerse contra las brujas utilizaban algunas plantas, adoptando una defensa pasiva que resguardara la casa de las invasiones de brujas. Dos son las plantas más utilizadas:
El romero (24), con el que se hacía una cruz que se colgaba de la puerta la noche de S.
Silvestre.
Los ajos (24), que se colocaban en "ristras" en las camas para proteger los sueños.
Plantas protectoras contra el diablo y malos espíritus.
En El Carrasca] suelen poner colgadas en la puerta principal de la calle lo que llaman "la cruz del diablo o Cruz de S. Juan "con el fin protector de no dejar entrar en la casa al dia- blo, esta cruz está hecha con tres plantas recolectadas el día de S. Juan: romero, hierba de Santa María y mejorana (14).
ETNOBOTÁNICA EN LAS SIERRAS DE SEGURA Y ALCARAZ
La ruda (22), frita en aceite de oliva se guardaba en tarros. Los tarros con la ruda frita se ponían en las habitaciones para ahuyentar los "malos espíritus".