CAPÍTULO 3: MARCO METODOLÓGICO
3.3. Proceso de investigación
- Reflexiona sobre la acción registrada durante la observación, ayudada por la discusión entre los miembros del grupo. La reflexión del grupo puede conducir a la reconstrucción del significado de la situación social y proveer la base para una nueva planificación y continuar otro ciclo (pág. 33).
3.3.1. Primera Fase: Identificación del problema
En esta primera fase toma como referencia el contexto social, las condiciones, circunstancias y oportunidades académicas ofrecidas por la institución, además del nivel de desempeño en cuanto a las habilidades comunicativas en el idioma inglés y el ambiente escolar, familiar y social en el que viven los estudiantes que serán la muestra a analizar. El análisis de esta problemática se toma desde una perspectiva real y objetiva realizando un mapeo e identificando las posibles causas que permitan definir y delimitar la problemática a bordar. En este punto es importante realizar un análisis riguroso y profundo involucrando los aspectos que intervienen en ella para así establecer la base del proyecto y visualizar el plan a desarrollar.
Esta etapa puede verse desde el punto de vista reflexivo en la que el propio investigador es el protagonista dada su experiencia y valores éticos. Partiendo del conocimiento empírico y la observación, el investigador intenta clarificar y delimitar el tema, asimismo el interés y las razones por el cual fue elegido. Latorre (2005) asume: “La enseñanza se concibe como una actividad investigadora y la investigación como una actividad autorreflexiva realizada por el profesorado con la finalidad de mejorar su práctica”
(pág. 9). De aquí radica la importancia de no solamente transmitir conocimientos sino llegar al fondo de los inconvenientes que se encuentran en el aula y aportar las posibles soluciones.
3.3.2. Segunda Fase: Diagnóstico
En esta fase se hace necesario conocer el nivel de desempeño del idioma inglés de los estudiantes. Para ello, se realiza un análisis detallado de los resultados obtenidos en la última prueba externa ICFES Saber 11 con el fin de hallar las posibles dificultades (ver apéndice A). Posteriormente, se aplica una prueba diagnóstica, diseñada con algunos ítems orientadores. Esta prueba consiste en realizar una breve presentación personal dada desde
diez preguntas las cuales son contestadas de manera oral procurando realizarla de un modo informal. Cada estudiante graba su presentación personal por medio de una nota de voz o audio el cual será enviado vía WhatsApp. Esta primera actividad tiene como objetivo reconocer y determinar el problema, caracterizarlo y de esta manera tomar las decisiones pertinentes para así contribuir a la solución del mismo (Ver apéndice B).
Descripción de la prueba diagnóstica
La prueba diagnóstica se basa en los Derecho Básicos de Aprendizaje (Ministerio de Educación Nacional, 2006) y su organización según el nivel educativo de los estudiantes teniendo en cuenta los estándares, los cuales el MEN (2006) asegura que “sirven como punto de referencia para establecer lo que los estudiantes están en capacidad de saber sobre el idioma y lo que deben saber hacer con él” (pág. 11). Adicionalmente, estos referentes tienen como base la competencia comunicativa, la cual incluye:
1. Competencia lingüística: Se refiere al conocimiento de los recursos formales de la lengua como sistema y a la capacidad para utilizarlos en la formulación de mensajes bien formados y significativos. Incluye los conocimientos y las destrezas léxicas, fonológicas, sintácticas y ortográficas, entre otras.
2. Competencia pragmática: Se relaciona con el uso funcional de los recursos lingüísticos y comprende, en primer lugar, una competencia discursiva que se refiere a la capacidad de organizar las oraciones en secuencias para producir fragmentos textuales. En segundo lugar, implica una competencia funcional para conocer, tanto las formas lingüísticas y sus funciones, como el modo en que se encadenan unas con otras en situaciones comunicativas reales.
3. Competencia sociolingüística: Se refiere al conocimiento de las condiciones sociales y culturales que están implícitas en el uso de la lengua. Por ejemplo, se emplea para manejar normas de cortesía y otras reglas que ordenan las relaciones entre generaciones, géneros, clases y grupos sociales. También se maneja al entrar en contacto con expresiones de la sabiduría popular o con las diferencias de registro, de dialecto y de acento. (pág. 12)
Esta prueba se enfoca en las habilidades de producción, sin embargo, durante el desarrollo de la propuesta se tienen en cuenta las demás habilidades pues la habilidad comunicativa
es la base del presente trabajo investigativo. La calificación de la prueba de entrada y la prueba de salida se da de acuerdo al MCER de la siguiente manera:
Figura 6 Niveles propuestos por el Marco Común Europeo de Referencia
Nota. Descripción de los niveles de acuerdo a la expresión oral según el MCER (pág. 62).
Se tienen en cuenta los niveles A1 y A2 pues son que han sido propuestos desde el grado tercero hasta el grado séptimo.
3.3.3. Tercera Fase: Planificación
En esta fase, la planificación marca un momento decisivo en el proceso pues de ella depende el éxito de la investigación. “El plan de acción consiste en una ‘acción estratégica’ que se diseña para ponerla en marcha y observar sus efectos sobre la práctica;
el plan de acción es el elemento crucial de toda investigación -acción” (Latorre, 2005, pág.
45). Para ello, esta intervención se apoya en los resultados obtenidos en las fases anteriores y en la recolección de datos teniendo siempre presente las condiciones, el contexto y la población a la cual va dirigida la propuesta. Se analizan los datos obtenidos con miras a categorizar y definir la situación actual con respecto al desarrollo de las habilidades comunicativas a nivel oral y de esta manera, plantear soluciones e ideas que puedan contribuir a la solución y generar cambios en el contexto académico.
3.3.4. Cuarta Fase: Acción
Durante esta fase se desarrollan las actividades propuestas para tal fin.
Identificado la situación problema y el diagnóstico, se procede a la fase de acción desde la hipótesis planteada. La observación juega un papel importante en esta fase pues permite llevar un control de lo que está sucediendo actualmente en el aula de clase. Latorre (2005) aclara:
La observación implica, en este sentido, la recogida de información relacionada con algún aspecto de la práctica profesional. Observamos la acción para poder reflexionar sobre lo que hemos descubierto y aplicarlo a nuestra acción profesional.
Es en el imperativo de la observación donde la investigación-acción difiere de otras tradiciones de investigación (pág. 49).
La observación directa permite realizar registros aportando evidencias que permiten reflexionar y llevar un proceso más flexible pues tiene en cuenta los imprevistos que se puedan dar. De igual manera, esta fase permite la retroalimentación como medio para corregir y perfeccionar aquellos aspectos que lo requieren continuando así con el proceso cíclico mencionado anteriormente siendo éste sistematizado continuamente.
3.3.5. Quinta Fase: Revisión y evaluación del impacto
Teniendo siempre presente el propósito y la pregunta inicial se realiza un análisis del impacto del proceso de investigación con el fin de establecer resultados. Asimismo, se aplica una prueba donde se corrobore el progreso de los estudiantes presentando evidencias sobre las acciones que se realizan en cada una de las fases. Para ello, se tienen en cuenta los siguientes criterios presentados por Latorre (2005):
Para evaluar su investigación necesita considerar si ha tenido lugar la mejora que afirma. Esto ocurre al:
- Recoger información.
- Identificar criterios de mejora.
- Seleccionar fragmentos de datos que sirvan como evidencia de la mejora.
- Casar esa evidencia con su preocupación inicial de investigación.
- Presentar su trabajo a otros para que juzguen si ha tenido lugar la mejora establecida (pág. 51)
De esta manera, se continúa con el proceso de reflexión extrayendo las características más significativas y comparaciones de todo el proceso investigativo realizado a partir de las evidencias reunidas.