Capítulo 4: Método
4.3. Técnicas de recolección de datos cualitativos
de recolección y análisis de datos cualitativos y se explican las seleccionadas para esta investigación.
acuerdo a las respuestas de la entrevista. El investigador es flexible en adaptarse a la dirección de la entrevista (Pomposo, 2015). Para el caso de esta investigación se decidió utilizar la entrevista semiestructurada como una de las técnicas de recolección de datos. Se consideraron dos objetivos al elegir esta técnica. El primero, es obtener información específica de los participantes que permitan responder las preguntas de investigación. El segundo, es permitir a los participantes proporcionar opiniones fuera del guion de entrevista que contribuyan a tener un mejor entendimiento del caso estudiado y permitan encontrar generalizaciones.
3. Desestructuradas o abiertas: en este tipo de entrevista el investigador tiene un tema de interés, pero deja que la conversación fluya sin interrupción o dirección. El objetivo es evitar ser intrusivo. Este tipo de entrevista es una conversación ordinaria (Callejo, 2002).
Creswell (2016) propone un proceso de nueve pasos para la recolección de datos a través de la entrevista. El primer paso es decidir las preguntas que serán utilizadas en la entrevista. Las preguntas pueden ser específicas, generales o abiertas. El segundo paso es identificar a los entrevistados. El tercer paso es decidir qué estilo de entrevista conviene usar para obtener la mayor cantidad de información útil. Las entrevistas pueden ser grupales, individuales o por teléfono. El cuarto paso es el uso del procedimiento de registro de datos adecuados como grabadoras de audio o video. El quinto paso es diseñar y utilizar una guía de entrevista. El sexto paso es realizar una prueba piloto para ajustar las preguntas y la guía de entrevista. El séptimo paso es decidir el lugar donde la entrevista será realizada. Idealmente un lugar libre de distracciones y que facilite el uso de grabadoras de audio y video. El octavo paso es obtener consentimiento de todos los entrevistados. El consentimiento tiene que ser por escrito. El noveno es ejecutar la guía de entrevista, realizar todas las preguntas y escuchar con atención lo que el entrevistado dice.
El investigador tiene que considerar tres aspectos clave al elegir la entrevista como técnica de recolección de datos. El primer aspecto es el acceso a personas del grupo o cultura que se desea estudiar, es decir, el investigador tiene que tener los recursos para tener contacto o acceso con los posibles entrevistados. El segundo son los permisos necesarios para realizar las entrevistas. Estos permisos incluyen el de las personas entrevistadas, organizaciones involucradas o líderes del grupo que se desea estudiar. El tercer aspecto es rapport o intimidad que el investigador tiene que crear con los entrevistados para obtener la mayor cantidad de información posible. Las personas tienen que tener una conexión con el investigador y sentirse cómodas para compartir información relevante para la investigación (Creswell, 2016).
Como se ha mencionado, se utilizó la entrevista semiestructurada y se le dio un carácter científico validando las preguntas de la entrevista con expertos en los temas de ética y tecnología.
También se hizo uso de más de una técnica de recolección de datos para triangular la información y validar la saturación de datos. Las categorías e indicadores seleccionados para esta investigación pueden ser encontrados en el Apéndice A y la guía de entrevista en el Apéndice B.
4.3.2. Grupos focales. Los grupos focales son discusiones entre personas del grupo que se desea estudiar donde un moderador proporciona los temas y supervisa la discusión. El objetivo es obtener información sobre un tema específico y sobre las interacciones del grupo respecto al tema.
Los grupos focales se utilizan para examinar actitudes u opiniones, las razones detrás de ellas y las reacciones e interacciones entre los miembros del grupo focal (Krueger y Casey, 2014).
Los grupos focales comúnmente están compuestos de cinco a ocho personas, sin embargo, el tamaño puede variar de cuatro hasta 12 personas (Krueger y Casey, 2014). Krueger y Casey (2014) argumentan que el tamaño del grupo focal debe ser determinado por cinco factores: a) propósito del estudio: si quiero entender un problema o comportamiento es mejor un grupo
pequeño, si se quiere probar una idea o material es mejor un grupo grande; b) la complejidad del tema, entre más complejo, menos participantes; c) el nivel de experiencia de los participantes respecto al tema, a mayor experiencia, menos participantes; d) el nivel de pasión de los participantes respecto al tema, a mayor pasión, menos participantes y, e) la cantidad de preguntas, a mayor cantidad de preguntas, menos participantes. Los grupos focales pequeños tienen dos ventajas de logística, no requiere de mucho espacio para realizarlo y permiten discutir temas complejos o que requieren expresar emociones profundas, sin embargo, tiene la desventaja que limita la cantidad de experiencias que serán analizadas. Creswell y Guetterman (2018) por su parte, mencionan que la cantidad de participantes en grupos focales para investigación educativa en específico, deben ser entre cuatro y seis, idealmente.
Morgan (2015) propone seis consideraciones al momento de planear un grupo focal: a) quiénes serán los participantes en el grupo focal, b) cómo serán estructurados los grupos, c) cuál será el nivel de involucramiento del moderador, d) el tamaño del grupo y, e) la cantidad de grupos.
Morgan (2015) también resume las decisiones de los investigadores respecto al uso de grupos focales en cuatro reglas empíricas: a) elegir participantes homogéneos que no se conocen previamente, b) basarse en una entrevista relativamente estructurada con alto nivel de involucramiento por parte del moderador, c) tener de seis a diez participantes por grupo y, d) tener entre tres y cinco grupos por investigación.
Una de las ventajas de los grupos focales es el efecto del grupo, que se utiliza para denominar los comportamientos complejos y motivaciones que son resultados directos de la interacción entre los miembros del grupo, es decir, las discusiones en los grupos focales se vuelven más que la suma de sus partes, porque los participantes se cuestionan y explican sus posiciones mutuamente. Esta situación permite al investigador obtener información de primera mano al
preguntar sobre las diferencias en las experiencias y puntos de vista de los participantes, sin necesidad de especular sobre la razón de las diferencias (Morgan, 1996).
Para esta investigación se utilizó el grupo focal para triangular la información obtenida mediante las entrevistas individuales. También se analizaron las diferencias entre las opiniones que las personas tienen en privado y en grupo.