INTRODUCCION. '33
Herrera j representada el dia de las Mercedes del a ñ o 1809 en el pueblo de A g u l o en la Gomera.
Salen dos mugeres llamadas Escalante y Lucía-, y se apostrofan de este modo:
Esc. Lucia, ¿yo no te he dicho Que no me hables siquiera Con Pantaleon, que ese es mio, Que no es para tí, g r a n bestia?
Luc. Escalante, ¿tu no sabes Que el otro dia en la Iglesia Te v i yo hablar con é l , Y tú lo haces á tema?
Y o quiero á Pantaleon, Pues q u é desde la cuaresma L e estoy queriendo y es m i o , Es m i o , que no es para ella.
Y la Escalante le contesta, después de otras lindezas, que no son para reproducidas:
L a que es mocita segura Soy y ó , que no tengo pena De que me diga la gente Que soy muger paridera;
Que el tener cuatro muchachos, Eso amiga no és afrenta;
Mas afrenta es no tenerlos, Que si es estéril la tierra Se reputa por i n ú t i l . . .
D e s p u é s de esta esposicion de principios morales, v i e - ne el alcalde con su vara, las amenaza con cárcel y gale- ras, y concluyen los tres muy tranquilamente por entonar
un himno ú la V i r g e n do las Mercedes, en presencia tlél Clero y tie la Imagen, que sigue luego su paseo procesional por las calles del Pueblo.
Esta era, con pocas esccpciones,Ia literatura popular ea las Canarias; el alimento que se daba á sus hijos para me- jorar su condición moral.
L a traslación de una imagen milagrosa, la llegada de alguna famosa reliquia, el nacimiento del P r í n c i p e here-
dero, ó el matrimonio del Rey, eran acontecimientos, que obligaban también á los Municipios á manifestar de a l - g ú n modo su regocijo; y sabido es, que siempre estos fes- tejos oficiales se traducen en cohetes, iluminaciones, dan- zas y comedias, á cuyas diversiones hay que a ñ a d i r en aquellos tiempos, los torneos, juegos de cañas y sortijas, toros, farsas y mogigangas, que entonces eran muy fre- cuentes, aunque ya á principios do este siglo llegaron ca- si á desaparecer.
Cuando aportó á Las Palmas el cráneo de San Joaquin, enviado desde la Corte por el Sr. Obispo D . F r . Franciseo de Sosa, el Cabildo eclesiástico, a d e m á s de la función re- ligiosa con el a c o m p a ñ a m i e n t o obligado, de m ú s i c a , cohe- tes y enramada, que debia tener lugar el 21 de Febrero de
1613, diat sefialado para la traslación dela insigne r e l i - quia desde la Iglesia del Convento de San Francisco, don- de estaba en depósito, á la Catedral, dispuso por acuerdo solemne, que se repartiesen doce ducados como premio, á los autores de las mejores poesias presentadas en alaban-
¡23. clel esposo de Santa A n a , componiendo el jurado para la calificación de su mérito, los S e ñ o r e s Chantre y P r i o r , el Gobernador de la Isla, y los Padres Provinciales de Sto,
INTRODt'CCION. 3a
Domingo y San Francisco. (1) . . A q u í tenemos, pues, un certamen literario, que nos a u - toriza á suponer, que por aquel tiempo existían en el A r - chipiélago personas de suficiente ilustración para atrever- se á disputar u n premio de poesía, composiciones sin duda escritas, m á s por honrar al Santo, que por i'ecibir la suma señalada.
Por entonces era m u y admitido solicitar los aplausos de los poetas, cuando se trataba de i m p r i m i r una ohra en verso ó prosa, hasta el punto de no ser bien recibida, la que no ostentaba muchas poesías laudatorias en su porta- da. Esta costumbre nos ha conservado los nombres de a l - gunos aficionados á las Musas, que de otro modo h u b i é - ramos para siempre ignorado.
L a primera obra, que con relación á lafc Canarias, vio la luz pública, fué la que escribió el P . F r . Alonso de Es- pinosa de la orden de Predicadores, sobre E l 'origen y
m ilagros de Nuestra Señora de Candelaria, en 1594;
y en su portada aparecen cuatro sonetos, escritos, al menos les dos que íirma Rodrigo N u ñ e z de la P e ñ a , por inge- nios canarios.
Gaírasco, t a m b i é n , al i m p r i m i r e i
Templo Militante,
vió favorecido su libro con sonetos d e l ' c é l e b r e poeta T i - nerfoño D . Antonio ele Viana, del Licenciado Gabriel G o - mez de Palacios, y de Gonzalo M a r t i n Flores, Canónigo de su misma Catedral;
P e r m í t a s e n o s copiar este último soneto, por haber sido
(1) Acuerdos del Cabildo.
Actas d«l 21 de Enero, y t i dé Febrero de 1613/
escrito por un hijo de Las Palmas,ofreciendo asi una mues- tra de la altura á que entonces habia llegado la literatura en nuestro sucio.
De nación en nación, de gente en gente, A l lugar mas remoto y abscondido.
Sin t e m e r á la muerte n i al olvido, Vuele t u pluma y vague eternamente;
Ligero salga de tu labio ardiente, T u dulce canto y tu decir medido, S e r á s de los mortales conocido, Como milagro de la edad presento.
E l Dios que alumbra el uno y otro polo, Y con curso veloz los Cielos gira,
E n el P i n d ó se absconda con sus Damas;
Que hay otro nuevo y soberano Apolo, Con santas musas y divina L i r a E n Canaria, en el monto de Doramas.
N o olvidemos, que la poderosa influencia del genio superior de Cairasco, se dejaba sentir en el p e q u e ñ o cír- culo que le rodeaba, para aplaudirle y recibir sumiso sus lecciones, de lo que se vió un ejemplo notabilísimo á su muerte, acaecida el 12 de Octubre de 1610, con la corona poética, que le consagraron los vates canarios, discípulos y admiradores de su talento, la cual hemos tenido ocasión dgver y estudiar, como curioso y raro monumento del ade- lanto literario isleño en aquella época. (1)
(1) Precedo esta Corona A la Esdrtijúlca, obra perdida, que una fcMz casualidad nos ha hecho encontrar. Las poesías no llevan el nombre de sus autores. A l final hay una descripción del túmulo, que se levantó en la Catedral al poeía, y de las honras íúnebree que tuvieron lugar en dicha Iglesia el 12 de Octubre de ICIO.
INTRODUCCION. 37
Varias y de diversos metros son las composiciones que forman esto curioso homenageai mas grande de nuestros poetas canarios: elegiremos entre ellas el siguiente soneto, donde se habla del bosque celebro, tan querido de Cairas- co, y en el cual es fama que escribió sus principales obras.
 LA MUERTE DE DON BARTOLOMÉ CAIRASCO DE FIGUEROA.
S O N E T O .
En el sagrado monte de Doramas Oí de los Canarios cierto dia, Y de otras aves, dulce melodía,
Poblando los lentiscos y retamas.
Coros de Ninfas y vistosas damas, Cuál baja de lo alto, y cuál subia, Cuál de vario color entretejía'
Con bellas flores vencedoras ramas.
L l e g ú e m e entre m i l palmas y laureles A la
Madre del agua
(1) en la floresta, Que de otro paraíso es un traslado, Y allí con anagramas y carteles, V i escrito: « D e Cai rasco es esta fiesta Por las fiestas de Santos que ha cantado.»Notables fueron t a m b i é n los festejos literarios con que celebraron las Islas el Nacimiento de Luis I en 1707.
Excitados los ánimos con la guerra que desolaba [a P e n í n s u l a , y deseando demostrar con actos ostensibles y ruidosos, su adhesion y cariño á la nueva Dinastía de
(I) Lugar delicioso del bosque de Doramas, donde brota entre p e ñ a s y.n arroyo de cristalinas aguas, que aún llama la atención de los que lo visitan. Está en el barranco de Muya.» poca-distancia dehese l'uoblOy ..
Burbon, y el odio que les inspiraba el pretendiente a u s t r í a - co, dispusieron una serie de regocijos, de cuya importan- cia solo puede darnos hoy una completa idea, la lectura del Diario ó relación de las fiestas que tuvieron lugar en Las Palmas, descritas con su erudita pluma por el laborioso patricio D . Pedro Agustin del Castillo. (1) ^
E n tan solemne ocasión acordó el Municipio que se representaran cuatro comedias en la Plaza do los Alamos, recomendando su ejecución á los jóvenes mas instruidos y entusiastas del pueblo.
Las Comedias elegidas fueron, el Mónsíruo d é l o s jar»- dines, E l Defensor de su agravio, Elegir al enemigo, y E l Desden con el Desden, do autores célebres y conocidos (2).
('acia una de estas obras iba precedida de una L o a , cantada á solo y coros, y a c o m p a ñ a d a por la Capilla de Ja Cate- dral, que dirigia el célebre maestro Don Diego Duron de Ortega (3), concluyendo siempre la función, con un pasillo ó entremés, desempeñado por personajes alegóricos, que alternaban el canto con el baile.
Ignoramos quienes fuesen los autores de las loas y sai-
(1) A s i se titula este folleto.
• Relación diaria |do las alegres y lucidas demosíraciones con quo la nmy noble y muy leal Ciudad de Las Palmas y Lugares do la Isla de Gran-Canaria, celebraron el fedicísimo nacimiento del Principe N . S.
]>. L u i s el primoro.liijo do nuestros legítimos Reyes y Señores, Don Feli- pe V, y Doña Maria Luisa Gabriela de Saboya.—Por D. Pedro Agustin del Castillo.—Ms.
(2) E l monstruo de los Jardines, es de Calderon: E l defensor do su agravio, y el Desden con el Desden, de Moreto: y Elegir a l Enemigo, de
Salázar.
t3) So conservan en el archivo de música do la Catedral de L a s Pal- mas muchas composiciones notables de este distinguido Maestro, cuyo re- iia'o so puede ver en la Ermita de San Justo y Pastor de la misma Ciudad.
INTRORUCCION.
notos; pero, como creemos que en aquella época fué u n verdadero certamen poético el que se celebró en Canaria, vamos á dar á conocer algunos fragmentos de esas inédita»
poesías, pora que se aprecie mejor el movimiento intelectual isleño al comenzar aquella Centuria.
Antes de dar principio á la represantacion de E l De- fensor de su agravio, se cantó la siguiente letrilla:
Recien nacido amor m i o , Que en la aurora de mi infancia,
Yonces, triunfas, logras, rindes, Mundos, Reinos, vidas, almas;
Naces y nacen contigo Para el alivio de E s p a ñ a ,
Dichas, suertes, glorias, bienes, Triunfos, reinos, lauros, palmas;
A tu natal alegria
Llena el Orbe y le hacen salva, Montes, riscos, valles, selvas, Fuegos, tierras, vientos, aguas.
V i v e , Monarca, en dos mundos, Donde tengas á tus plantas, Hombres, fieras, brutos, peces, Fuentes, flores, astros, auras.
E l saínete con que se dió fin á las Comedias, era una pieza decanto, á cuatro voces, d ó n d e estaban person!lica-.
das la Curiosidad, el Aplauso, la Felicidad y el^Gusto.
Salía primero la Curiosidad y decia cariteiMo: : >
Escuchad, Soberanos Cantores, Queen cuna de flores al Sol arrulláis;
i. • Escuchad, y á m i voz responded,
Y sepa m i afecto tan gran novedad.
Coro dentro do la escena.
Suspende el asunto, que amanto blasonas, Y dínos quien eres.
C'i;n. L a Curiosidad, Que es su antiguo blasón por saber, Desvelarse y querer preguntar.
Salen la Felicidad, el Aplauso y el Gasto.
l. o s T K E S . Pues, escucha, y sabráslo, que juntos están E l Aplauso, y el Gusto y la Felicidadi CI:R. ¿Que embeleso es aqueste, que al Orbe,
Suspenso le tiene tan nueva deidad?
Los TRES. Es un Sol que ha nacido anunciando, L a dicha, la suerte,'la gloria y la paz.
Y de esta manera se prosoguia, hasta concluir con un himno triunfal, cantado por las cuatro voces, y a c o m p a ñ a - do por chiriniias, (oboes), arpas y cornetas.
Es digno de notarse en estos festejos, que los esclavos y libertos tuvieron t a m b i é n un d í a s e ñ a l a d o para manifes- tar su regocijo, ó hablando con mas propiedad, para d i - vertirse, y olvidar así su condición y miserias.
E l historiador cronista, al referir esa parta de las íies- tas, so expresa do este modo: « H a l l á b a s e hasta ahora re-, preso el regocijo de los Libertos y Esclavos, sin demos- trarse como deseaban, esperando que hubiesen desahoga- do el suyo los principales y C o m ú n de la R e p ú b l i c a ; p i - dieron- las licencias que juzgaron necesarias, y todos se las dieron gustosos, y ofrecieron ayudarles. V a l i é r o n s e do ' los armazones que se mantei;ian del Teatro de las Come-
dias del Cabildo, y los adornaron y vistieron con cuantp