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Vicerrector Académico, Universidad Da Vinci, Guatemala

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¿De qué forma la incorporación de la tecnología puede mejorar el acceso y la equidad de la educación en su país?

Guatemala es uno de los países de América Latina con mayor desigualdad social, también es uno de los países con menor movilidad social y mayor corrupción. Estos problemas se han perpetuado y agudizado en un círculo vicioso imparable que limita el desarrollo de todas las personas en todo el país.

Muchos estudios demuestran la relación directa entre movilidad social intergeneracional y educación, a mayor educación mayor movilidad social; esto significa que la mejor forma posible de salir del subdesarrollo es ampliando la cobertura de la educación y mejorando su calidad continuamente.

Estudiar en un país como Guatemala es un privilegio para muy pocos, a pesar que ha aumentado la población universitaria, actualmente hay apenas un poco más de 400.000 estudiantes universitarios para una población total de 16.000.000 de personas, es decir una tasa de 2,5% a 3,0% La educación no llega a todos, ni a todas partes. Además el método educativo tradicional centrado en el profesor y en el uso de libros limita aún más las posibilidades de poder dar oportunidad de estudio a todas las personas por igual.

Las tecnologías de información basadas en internet han evolucionado a tal punto que están en capacidad de redefinir los modelos educativos, ya que permiten alcanzar lugares remotos a muy bajo costo, permiten conectar personas que se encuentran separadas físicamente grandes distancias y rompen con la barrera del tiempo. Ubicuidad, flexibilidad, inmediatez y una actualización permanente constituyen las grandes ventajas de los sistemas digitales de educación sobre los sistemas tradicionales.

Sin embargo, para poder explotar todas esas ventajas es necesario desarrollar contenidos contextualizados locales, y también se requiere que todos los estudiantes tengan acceso a internet con muy bajo costo. En Guatemala esto es un problema, puesto que la tasa de acceso a internet en Guatemala, en el año 2017, se estimaba en 27% de la población, una de las tasas de cobertura y acceso más bajas de América Latina. Esto significa que la brecha digital social es del 73%, que representa a las personas que no tienen acceso a internet.

Sin embargo, pese a la enorme brecha digital existente, se estima que es más barato dotar de internet a toda la población para que pueda recibir educación por esta vía, que la inversión que requeriría hacerlo por el método tradicional invirtiendo en edificios de escuelas y bibliotecas tradicionales.

más ricas. La educación, la movilidad social y la corrupción se pueden combinar en una estructura que genera un círculo vicioso destructivo para una nación, pero también esta es la solución, puesto que al combinarse en un círculo virtuoso, permiten que a mayor educación, la sociedad sea menos estratificada, abriendo las opciones a los jóvenes creando de esta forma una sociedad más justa, más equitativa. Esto no es una tarea de uno o dos años, es una estrategia de largo plazo que debemos seguir las universidades confiando en que la velocidad de transferencia de conocimientos y competencias sea cada vez mayor por el desarrollo de nuevos métodos y sistemas de enseñanza digital.

¿Cuáles son los desafíos que se deben abordar para lograr que la incorporación de la tecnología mejore los resultados de aprendizaje de las y los estudiantes en el aula y a través de la vida?

Para mejorar los resultados de aprendizaje en los estudiantes, empleando tecnologías digitales, se requiere, en primer término, diferenciar la situación por países. Dentro de América Latina, hay diferentes grados de penetración y uso de las tecnologías digitales, la brecha digital difiere de un país a otro y el uso en la educación difiere en intensidad y frecuencia debido a si el estado impulsa un cambio de paradigma o no. Conocer la situación de cada país permite comparar las estrategias de desarrollo que sigue cada país, dando oportunidad a todos de aprender de las experiencias de los demás.

El segundo desafío que es necesario abordar es lograr desarrollar competencias digitales en docentes y profesores, la experiencia demuestra que la mayoría de docentes, en América Latina, no tienen las competencias para el uso adecuado de sistemas educativos por medios digitales. En Guatemala, por ejemplo, la mayor parte de profesores de las universidades sigue considerando que la lección magistral, en la cátedra, sigue siendo el mejor método para el aprendizaje por parte de los alumnos. En un estudio reciente, los catedráticos de derecho indicaban que en esa disciplina la educación por medios digitales no era posible, pues la fuente básica de conocimiento de la aplicación e interpretación de la ley la constituía el catedrático. En el área de medicina también se observa una resistencia parecida, profesores de esa disciplina opinan que se aprende leyendo y practicando, que las tecnologías de información aplicadas a la educación no superaban aún el viejo sistema.

El tercer desafío es el de reducir la brecha digital a cero, esa debe ser una meta de estado, lograr que todos los ciudadanos tengan conectividad a internet, pues esto haría que todas las poblaciones rurales entraran de golpe al siglo XXI y permitirían que escuelas y universidades puedan desarrollar nuevos métodos de enseñanza-aprendizaje, permitirían el acceso al conocimiento acumulado en la red a todas las personas, permitiéndoles también desarrollar redes de aprendizaje y trabajo para ampliar sus posibilidades de trabajo.

El cuarto desafío es desarrollar contenidos y cursos de bajo costo, muy bajo costo, que sean accesibles

para todas las personas, pero que estén construidos bajo el modelo de desarrollo de competencias que permitan aumentar las posibilidades de empleabilidad de los jóvenes, principalmente los más excluidos.

El acceso a la tecnología y al aún alto valor de los dispositivos electrónicos como teléfonos, tabletas y computadoras limitan mucho la posibilidad de las personas a tener una educación digital. Es necesario buscar soluciones como el desarrollo de redes locales, crear un mercado de equipos reacondicionados de bajo costo, el desarrollo de redes wi-fi patrocinadas por los gobiernos locales. En fin, se requiere de una acción orquestada por múltiples instancias sociales para romper con la brecha y la exclusión digital, solo así se podrá democratizar la educación de calidad.