Protocolo para la Prevención de
Infecciones Urinarias
2012
UCI Polivalente
Complejo Hospitalario Universitario de Albacete
Martínez Martínez, Beatriz Enfermera UCI Polivalente CHUA Joaquín González, Antonia Enfermera UCI Polivalente CHUA Rojano Ibáñez, Verónica Enfermera UCI Polivalente CHUA Sánchez Carretero, Mª Ángeles Aux. Enf. UCI Polivalente CHUA Cebrián Soriano, Elvira Enfermera UCI Polivalente CHUA Soriano Escobar, Llanos Enfermera UCI Polivalente CHUA
Gimeno González, Mirian
MIR UCI Polivalente CHUA García López, Fernando FEA UCI Polivalente CHUA
Índice
1. Siglas ...pág. 3 2. Introducción ... pág.3
• Definición... pág.4
• Factores de riesgo ... pág.5 3. Problemas potenciales ... pág.6 4. Población diana... pág.6
• Indicaciones y contraindicaciones... pág.6 5. Objetivo... pág.7 6. Personal... pág.7 7. Preparación del paciente... pág.7 a. Material... pág.8 b. Procedimiento... pág.8 8. Mantenimiento... pág.9
• Retirada de sonda... pág.10 Indicadores de evaluación ... pág.11 9. Registros... pág.11 10. Puntos a reforzar... pág.13 11. Anexos
• Anexo I...pág13
• Anexo II... pág14 12. Bibliografía... pág.15
1. SIGLAS
• SV: Sondaje vesical.
• ITU: Infección del tracto urinario.
• UPP: úlceras por presión
• Ch/Fr: Calibre French
1. INTRODUCCIÓN
La infección urinaria continua siendo una de las infecciones nosocomiales más prevalentes, aunque en la Unidad de Cuidados Intensivos ocupa el segundo lugar por detrás de las Neumonías Asociadas a Ventilación Mecánica (según los datos ENVIN-UCI la tasa media nacional se sitúa entre 4.08 por cada 1000 días de sondaje vesical).
2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009
LOCAL 10,22 10,79 9,35 4,96 7,43 7,85 6,92
NACIONAL 5,98 5,9 6 6,7 5,11 4,75 4,08
0 2 4 6 8 10 12
Infecciones urinarias/1000 días de sondaje vesical
Tasas de ITU
Al igual que el resto de infecciones nosocomiales, la infección urinaria ocasiona una prolongación de la estancia hospitalaria (una media de 4 días), disconfort del paciente así como un aumento de los costes sanitarios. De esta manera, una disminución de la incidencia de estas infecciones sería un indicador de la calidad de los cuidados al paciente.
El sondaje vesical constituye el factor más predisponente para desarrollar una infección urinaria, incidiendo aproximadamente el 75% de las infecciones del tracto urinario en pacientes portadores de sonda vesical.
Definición.
El sondaje vesical constituye una técnica invasiva que consiste en la introducción de una sonda hasta la vejiga a través del meato uretral, con el fin de establecer una vía de drenaje, temporal, permanente o intermitente, desde la vejiga al exterior con fines diagnósticos y/o terapéuticos (1)
Una de las complicaciones más frecuentes del sondaje vesical es la bacteriuria, aumentando el riesgo entre un 3-6% por cada día de cateterización, lo que supone que el 50% de los pacientes portadores de sonda vesical durante más de 7 días contraiga una infección del tracto urinario (ITU) consistente en la invasión de la vía urinaria producida por gérmenes patógenos (2). Los gérmenes que invaden el tracto urinario provienen de dos fuentes: fuente endógena (flora uretral del paciente y flora intestinal) o fuente exógena (por transmisión cruzada con otros pacientes o por microorganismos propios del personal sanitario).
Existen diferentes vías de acceso de los microorganismos hacia la vejiga:
a. Durante la inserción del catéter, cuando se arrastran hacia el interior los microorganismos presentes en el extremo distal de la uretra.
b. Una vez colocada la sonda vesical los microorganismos pueden acceder a la vejiga por dos mecanismos:
- Vía extraluminar o perisonda. Constituye la vía más frecuente.
Una vez colocada la sonda vesical, la capa de moco periuretral que se encuentra en el espacio entre la superficie externa de la uretra y la sonda, facilitaría que los gérmenes pudieran ascender mediante un movimiento retrógrado.
- Vía endoluminal. Las bacterias alcanzan la vejiga por la luz interna de la sonda vesical, jugando aquí un papel muy importante en su prevención el sistema de drenaje cerrado. Los puntos más frecuentemente contaminados son la conexión de la sonda y el tubo recolector y la válvula de drenaje de la bolsa del circuito cerrado.
Factores de riesgo
Una de las medidas más importantes que nos permitiría desarrollar políticas de intervención para reducir el riesgo de aparición de ITU y sus complicaciones, es el conocimiento de los factores de riesgo, incidiendo especialmente en aquellas que se puedan modificar o evitar, ya que existen algunas inevitables.
Factores de riesgo intrínseco (aquellos ligados al paciente)
Factores de riesgo extrínsecas (aquellas potencialmente prevenibles) Edad avanzada. Tratamiento antibiótico que pueden
alterar la flora.
Sexo femenino. Sondaje vesical.
Colonización del meato uretral. Sistema de drenaje: mayor riesgo en sistemas abiertos.
Enfermedades de base: fracaso renal, diabetes mellitus, inmunosupresión.
Técnicas de inserción
Historia de ITU previas. Cuidados diarios de la sonda vesical
3. PROBLEMAS POTENCIALES
Los pacientes portadores de sonda vesical pueden presentar las siguientes complicaciones:
• Infecciones urinarias.
• Hematuria a consecuencia de tirones accidentales de la sonda.
• Globo vesical tras pinzamientos prolongados.
• Incontinencia urinaria.
• Retención urinaria.
4.POBLACIÓN DIANA
Todos los pacientes ingresados en UCI Polivalente del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete portadores de sondaje vesical.
Las medidas de prevención dirigidas a la correcta indicación del SV son el mejor camino para reducir la incidencia de infecciones urinarias asociadas al mismo.
La decisión del uso de la SV deberá ser tomada con el conocimiento de que es un riesgo de infecciones serio. Se colocará SV a aquellos pacientes en que su uso sea estrictamente necesario. (Categoría IB)
Se valorará el empleo de métodos alternativos como los colectores externos y el SV intermitente (Categoría IB). La decisión de sondar a un paciente se llevará a cabo por el personal de enfermería, salvo indicación puntual expresa por el facultativo.
INDICACIONES CONTRAINDICACIONES 1. Obstrucción del tracto urinario. 1. Incontinencia urinaria (reeducación
vesical como medida prioritaria, uso de colectores)
2. Disfunción vesical que puede provocar retención urinaria.
2. Prostatitis aguda
3. Apoyo a determinadas cirugías (permitir cicatrización de vías urinarias tras cirugía)
4. Lesiones uretrales.
4. Correcto control de balance hídrico en pacientes críticos.
5. Traumatismos uretrales.
5. La sedación profunda/ parálisis.
6. Grado III o IV de úlceras de piel (3)
5. OBJETIVO
Disminuir en aproximadamente un 30% las complicaciones infecciosas del cateterismo vesical, mediante la aplicación de una serie de medidas médicas e higiénico- sanitarias.
6. PERSONAL
La técnica invasiva será realizada por el personal de enfermería:
Enfermera y Auxiliar de enfermería.
7. PREPARACIÓN DEL PACIENTE
Material.
1. SV. Elegir la sonda de menor calibre posible, a ser posible de silicona:
- Hombres: 16-18 Ch/Fr - Mujeres: 14-16 Ch/Fr
2. Lubricante urológico (de un sólo uso) (4,5)
3. Urinómetro, bolsa colectora (sistema de drenaje cerrado, no se separará la sonda del tubo de drenaje)
4. Guantes, bata y paños estériles, mascarilla y gorro.
5. Jeringa con 10cc de agua destilada (normalmente incluida en el kit) 6. Esponja, agua y jabón.
7. Clorhexidina al 2% o povidona yodada (en nuestra Unidad utilizaremos Clorhexidina).
8. Gasas y esparadrapo de papel para fijar la SV.
Procedimiento:
- Lavado de manos. (Categoría IB)
a SV.( Categoría II) eriné - Elección del tamaño adecuado de l
- Lavado previo a la inserción de la región genital y p con agua y
aración del material, indicado anteriormente.
uirúrgico de manos,
do la técnica básica según
MANTENIMIENTO
jabón y aplicación de Clorhexidina al 2% en el meato uretral.( Categoría IB)
- Prep
- Colocación de mascarilla y gorro, lavado q colocación de guantes y bata estériles. (Categoría IB) - Preparación del campo estéril.( Categoría IB)
- Procederemos a la colocación de la SV siguien sexo.
8.
1. Fijación de SV al muslo (cara interna) del paciente, calculando la movilidad de
continuo: mantener la bolsa colectora
ndilla de la cama
nes complementarias) la bolsa y la misma para evitar tirones (Categoría IB). No se retirará la fijación bajo ningún concepto, se cambiará al finalizar el aseo.
2. Asegurar el flujo de orina descendente y
siempre por debajo del nivel de la vejiga (Categoría IB), colocar tubo colector por debajo del hueco poplíteo del paciente (vigilar la posible aparición de UPP), evitar acodaduras de la sonda y tubo colector (Categoría IC).
Al sentar al paciente colocar el sistema colector en la bara
(borde inferior) y bajar ésta lo máximo posible. Si el paciente fuese movilizado con grúa, no se colocará la bolsa colectora encima de su abdomen, se mantendrá siempre por debajo de su vejiga (Categoría IB).
En caso de traslado intrahospitalario (exploracio
el sistema colector se mantendrán en su sitio, solamente se procederá al pinzado del sistema colector y colocación de la bolsa colectora entre las piernas del paciente una vez que se va a proceder a realizar la exploración. El pinzamiento se realizará el menor tiempo posible, evitando pinzamientos de más de dos horas (Categoría IC). Se pinzará el sistema colector lo más proximal a la SV.
3. No se separará la conexión de la SV con el tubo colector salvo por causa de fuerza mayor, en caso de hacerlo se hará de forma estéril y previa desinfección de la conexión con clorhexidina.
4. Lavado diario de la región genital y periné con agua y jabón, aclarando con agua. No aplicación de antiséptico en el meato uretral en el mantenimiento diario. (6-8)
5. No movilizar la SV de dentro a fuera y viceversa, si fuera necesario debe hacerse en sentido rotatorio.
6. Obtención de muestras de orina: se restringirá lo más posible la indicación de gluco-cetos por parte del facultativo. Para la obtención de muestras se pinzará el sistema colector en su parte más proximal, y se extraerá la muestra de forma inmediata; en caso de pacientes oligúricos o anúricos se mantendrá la SV pinzada el tiempo necesario para extraer la muestra de orina. Previo lavado de manos y colocación de guantes se procederá a la limpieza de la zona de punción del sistema colector con antiséptico, procediéndose a la obtención de la muestra por punción- aspiración (se utilizará la aguja de menor calibre posible). No se invertirá nunca flujo urinario descendente.
7. No se cambiará la sonda mientras que el paciente este ingresado y la sonda funcione correctamente (Categoría II). En pacientes portadores de sonda de látex, se procederá al cambio por una sonda de silicona en caso de preveer un SV prolongado (Categoría II).
8. Se recomienda el cambio de sonda vesical:
a. Sonda vesical de látex: aproximadamente 20 días.
b. Sonda de silicona: aproximadamente 3 meses.
9. Evitar lo máximo posible los lavados de la SV (Categoría II), como norma general están contraindicados. Si existe obstrucción de SV se procederá al cambio de ésta. En casos de sangrado, tras cirugía vesical o prostática o hematuria franca de otro origen con formación de coágulos, se realizará el lavado continuo cerrado con SV de tres luces (Categoría II). (9-10)
10. En caso de ITU documentada, se iniciará tratamiento antibiótico (Categoría IB) correspondiente y cambio de SV. Se tomará urocultivo de control a los 7 días.
11. En el momento de vaciar la bolsa colectora (contenido superior a 1500cc) el personal encargado deberá lavarse las manos y cambiarse de guantes entre pacientes (Categoría IB). (7,8)
Retirada de sonda
Una vez que la sonda está colocada, deberá considerarse diariamente la retirada precoz y oportuna de esta, una vez que la indicación que motivó su uso ha finalizado (Categoría IB).
La decisión de retirada de la SV será tomada por el personal de enfermería responsable del enfermo, comunicándoselo al facultativo correspondiente.
No se realizará pinzamiento intermitente previo a la retirada de SV para entrenamiento (Categoría II), ya que se ha mostrado ineficaz y aumenta el riesgo de ITU (se tendrá en cuenta la posible aparición de retención urinaria)
9. INDICADORES DE EVALUACION
Como programa de vigilancia de infección nosocomial asociado a dispositivo en nuestra unidad, se realiza desde el año 2000 el estudio ENVIN-HELICS. Este sistema de vigilancia nos permite conocer nuestras tasas (densidad de incidencia) de ITU asociado a sondaje vesical de forma continua, así como los gérmenes responsables.
Además, en nuestra Unidad hemos desarrollado una hoja de registro (ver a continuación) para comprobar que se realizan las medidas adecuadamente.
10. REGISTRO
En nuestra Unidad de Cuidados Críticos Polivalente del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, llevaremos a cabo un registro adecuado de verificación en la inserción se sondas vesicales. A continuación, se expone nuestra hoja de recogida de información para un registro adecuado.
PASOS FUNDAMENTALES
SÍ SÍ CON
AVISO OBSERVACIONES
Antes del procedimiento Información al paciente.
Realizó una higiene de manos adecuada.
Realizó una adecuada higiene de la zona con agua y jabón.
Persona que ayuda al sondaje: mascarilla, gorro y guantes limpios.
Persona que realiza el sondaje: mascarilla, gorro, bata y guantes estériles.
Utilizó técnica aséptica para cubrir al paciente de cintura para abajo.
Durante el procedimiento
Utilizó técnica aséptica para limpiar con clorhexidina la zona.
Mantuvo el campo estéril.
Después del procedimiento
Fijó la sonda a la parte interna del muslo del paciente
LISTA DE VERIFICACIÓN EN LA INSERCIÓN SE SONDAS VESICALES Fecha: / / Cama:
Nivel de urgencia: Urgente Electiva
11. PUNTOS A REFORZAR
Desde nuestro punto de vista, es necesario recalcar los puntos más importantes desarrollados en este protocolo:
1. Rigurosa higiene de la zona genital previo al sondaje y durante el mantenimiento de ésta diariamente.
2. Cateterización vesical de forma estéril.
3. Mantener siempre la fijación en las mejores condiciones posibles en la cara interna del muslo.
4. Asegurar el flujo descendente.
5. Evitar en lo posible las desconexiones.
ANEXO I
Categorización de las Recomendaciones del Comité Asesor para las Prácticas de Control de Infecciones en
el Cuidado de la Salud (HICPAC) Categoría
Evidencia
Categoría 1A Fuertemente recomendada para la implementación y sustentada por estudios experimentales bien diseñados, clínicos o estudios epidemiológicos Categoría 1B Fuertemente recomendada para la
implementación y sustentada por algunos estudios experimentales, clínicos, o epidemiológicos o con fuerte razonamiento teórico
Categoría 1C Requerida por regulaciones estatales o federales o representan un estándar para el cual no hay datos disponibles
Categoría II Sugerida para la implementación y sustentada por estudios epidemiológicos o clínicos o razonamientos teóricos.
No recomendación Tema no resuelto; practica para la cual hay insuficiente evidencia o no existe consenso sobre la eficacia
ANEXO I I
Lavado vesical continuo (Indicado por urología)
El lavado vesical continuo tiene por objeto mantener la permeabilidad de la SV en pacientes con hematuria, bien por haber sido sometidos a cirugía o por patología genitourinaria que la produzca.
Material necesario:
1. Bolsa de suero estéril (3000 ó 5000cc).
2. Equipo de irrigación para conectar suero a la SV (sistema y bomba de perfusión).
3. Lavado previo de manos.
4. Guantes estériles.
5. Purga del equipo de infusión.
6. Pincelar la conexión de la SV con clorhexidina al 2%, conectar equipo a la vía de entrada y ajustar ritmo de infusión.
7. Medir diuresis mediante control de entradas y salidas.
8. Precauciones a tener en cuenta:
a. Si el paciente se queja de dolor, descartar obstrucción de SV, en este caso se podría producir una grave distensión de la vejiga que podría llevar a la rotura de la pared de la misma. A continuación, se suspenderá infusión y se avisará al facultativo.
b. Vigilar que no se produzca aumento de tamaño de los genitales externos y/o abdomen, lo que significaría la diseminación de suero por el tejido celular subcutáneo.
12. Bibliografía
1. Jiménez Estévez E, Rodríguez Márquez J, Diego Estévez C. Efecto de la actualización de protocolos sobre la reducción de infecciones relacionadas con catéteres y sondaje vesical en una Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital
“Punta de Europa” de Algeciras. Biblioteca Lascasas, 2007; 3(2).
2. Viana C, Molina F, Díez M. Infección de vías urinarias en el adulto. Guía clínicas 2009.Fisterra.com. (20 de Noviembre de 2010).
3. Ellen H, Elpern, et.al. Reducing Use of Indwelling Urinary Catheters and Associated Urinary Tract Infections; American Journal of Critical Care. 2009;18(6):535-541.
4. Lo E, et.al. Strategies to Prevent Catheter-Associated Urinary Tract Infections in Acute Care Hospitals. Infection Control and hospital epidemiology: the official journal of the Society of Hospital Epidemiologist of America. 2008 Oct;29 Suppl 1:41-50.
5. Guide to the Elimination of Catheter-Associated Urinary Tract Infections (CAUTIS).An APÌC GUIDE.2008: 1-42.
6. Barbara W. Trautner. Management of catheter-associated urinary tract infection.
Current Opinion in Infectious Diseases 2010,23:76–82.
7. Department of Health. The Health Act 2006 – Code of practice for the
prevention and control of healthcare associated infections. London: Department of Health, 2006.
Disponible en www.dh.gov.uk/assetRoot/04/13/93/37/04139337.pdf ( fecha de consulta: 28 de Noviembre de 2010)
8. Marklew A. Urinary catheter care in the intensive care unit. Nurs Crit Care.
9. Tissot E, Limat S, Cornette C, Capellier G. Risk factors for catheter-associated bacteriuria in a medical intensive care unit. Eur J Clin Microbiol Infect Dis.
2001;20(4):260–262.
10. Maki DG, Tambyah PA. Engineering out the risk for infection with urinary catheters. Emerg Infect Dis. 2001;7(2):342–347.