• No se han encontrado resultados

PRINCIPADO DE CATALUÑA, - Fundación Ignacio Larramendi

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2024

Share "PRINCIPADO DE CATALUÑA, - Fundación Ignacio Larramendi"

Copied!
278
0
0

Texto completo

Prelados - de la Iglesia en cuestión; como escribe el propio Pujades en la primera parte de la Crónica. Juan Navisanno en Sylva, Casaneo en Consuetudes de Borgoña y en el Catálogo de glo-.

EXORTACION A L LECTOR

Las afirmaciones que hago sobre los autores van por nombre en el transcurso de la narración; y al margen el lugar, libro y capítulo donde encontré lo que digo. Mira lo que digo de esto en el libro tercero, capítulo 85, hablando de los emporitanos en tiempos del emperador Julio César.

PRIMERA PARTE

D r . GERÓNIMO PÜJADES

Todo esto se infiere, como he dicho, de la similitud de las ciudades encontradas en Finalmente, también se dice que Hércules desembarcó en estas partes de Laketania, y que a orillas del mar fundó la ciudad de Barcelona, ​​por la causa, motivo y ocasión que más adelante os explicaré. Rodrigo coincide con Tomic, en que Cutn Hércules, en memoria de la novena barca, fundó Barcanona, vaiu.

Alfonso primero, borrando de la memoria de los pueblos que alguna vez existieron en el mundo.

EIJJ

Rosellán dio su nombre a la villa y villa hoy llamada Leucata, propiedad del rey de Francia. 3 Pero volviendo al objeto (y dejando de lado lo que dicen Beuter, Florian, Mariana y el propio Compte, que Hesperus tuvo de Leocata tres hijas, llamadas Electra, Maya y Roma, y ​​que Electra con Corytho, o Cambo Blaco, padre de Dardano, casado, rey de Troya: Maya era considerada una diosa, y el final de mayo estaba dedicado a ella: Liorna era reina de los aborígenes, de quienes y de ellos se fundó Roma): Atlas había tenido un hijo llamado Oro o Sycorus, cuya variedad de nombre explicaremos en el próximo capítulo. Aunque según el informe que tiene Florian en el actual y último capítulo, estoy seguro que su intención era decir.

En Gonflent Moset, Pi, Sorra, Rodes, En Cerdarta, Rostabar y Aex, si ao es contrario a lo que dijimos en el capítulo 2 2.

Sólo me fijaré en lo que le dicen a Lucio Marineo, Maestro^V8'*?' Pedro Juan Núñez, Aretio y el Obispo de Gerona: que es^jeflüm"in". Quienes dieron el nombre a Sicania fueron españoles que procedían de Ri-Nuñez c.Si. Pero hay que observar que Ceres, que enseñó a los roselloneses a cultivar, debe distinguirse de aquel que adoctrinó a los sicilianos: porque él, Juan Annio; y en el año 2 3 1 0 de la creación del mundo BGe"íeriiií'!' según Pineda, dejando variedad de informes y opiniones.

Baste saber que cuando llegó a Italia protegió y defendió a Jasio, y tras su muerte también protegió a su hijo Gosibanto.

Y finalmente murió también en Italia, dejando órdenes a los españoles de no entregar Gosibanto; y por esto quedaron en Italia muchos españoles, que se llamaban Siceleos: y dicen Annio y Tarafa que estos dieron su nombre a la isla de Sicilia; pero la verdad es la que te contaré a continuación. Este rey Siceleo reinó cuarenta años según Goes y García, o cuarenta y dos según Pineda, o cuarenta y cuatro.

COi,forme ^a cuenta que lleva nuestro canónigo Tarafa, y en

De donde vino a España con mucha gente, y principalmente con muchos españoles que le siguieron. Quienes después de llegar al amado país, según Gompte, poblaron algunos lugares del mismo: primero los del Pirineo, que bajan de Puigcerdá, se llaman Lusanés, las ciudades toman el nombre de su rey Luso. que incluye Berga y Bagá. Poblaron también la parte llamada Lusitânia, tomando el nombre del mismo rey; y es el país que hoy llamamos Portugal.

De lo cual el lector podrá inferir cómo fue posible que Hércules, de quien hemos hablado anteriormente, fuera llamado para ir a destruir Troya, lo que ya discutí en el capítulo veintitrés.

1 tuv'eron 7 reputaron por dios de la mar, adorándolo por tal

  • Ag.deCív.de Agustin, de Luis Vives; y del Bergomense: que E r i -
  • Ag.deCiv.ves en las adiciones que hizo á Agustin, y es que así co-

Hablaré más abajo en lugar del momento en que se hizo este cambio de nombre, es decir, en el capítulo veinte del libro tercero. Pedro Juan Núñez, que se dirá más adelante en el primer capítulo del libro segundo. Después de la derrota y fuga de Caco, Palátuo permaneció en paz y tranquilidad en el reino por el resto de su vida; Eso.

3 Los términos y territorios de las doce naciones mencionadas son descritos por el propio Viladamor de la siguiente manera*.

Otros llaman a estas ciudades Sen$uaM\ de las cuales hablaré en el libro tercero en los capítulos sesenta y nueve y setenta. Y así estaban en la frontera los indicetes y los ausetanos: y los lacetas llegaron hasta los gerundenos, que eran de los ausetanos, terminando en el río Tordera, según escribe el obispo de Gerona. De lo que resulta que Tarragona estaba dentro de los límites de estas ciudades, que debieron extenderse por los distritos ya indicados.

11 Los acetanos, dice Viladamor, fueron los que se enfrentaron al interior de los gosetanos e ilergetas, entrando en Aragón, hasta la ciudad de Jaca; del cual Plinio también menciona.

Cristo nuestro Señor, y 1133 después empezó a sentirse más o menos en ella el pueblo de España. Pedro de Rodas; y - 'que fueron allí para ser fortificados y protegidos de la fiereza del circón*. O de esta otra manera A r x mcenium Rod¿sv como dicen el poder de la muralla de Rodes.

De convenio en convenio y de comercio en comercio creció tanto, que empezaron a comprar agricultura con los naturales, haciendo varias cosas, vendiendo tiendas de campaña y enseñándoles a hacer cestos de mimbre y cuerdas de carrizo, con las que abunda aquella tierra. debido a los estanques.

Y así como las naciones antes mencionadas vinieron después de la sequía, así también después del fuego vinieron a ella otras naciones diferentes. 3 Le toca a Beuter que seamos nación ante el incendio en los Pirineos. En particular, dejaron de tener en cuenta la existencia de minas de oro y plata; Esto lo entendieron por el gran ejemplar de estos metales que se fundían en los arroyos con el fuego de los Pirineos.

Y también notaron el poco aprecio que los nativos de la tierra tenían por estos metales.

Medina 1.1.1\ Yfaxo cuarto de los Reyes, capítulo diez y nueve, es nom-

No sé cuál es el motivo de la variación de esta cuenta y las demás,>. Para ello nombraron capitán a Terón, que era de la propia nación de los celtas; y por eso los historiadores dicen que era catalán. Y no sólo sufrieron esta desgracia los barcos que regresaban de Cádiz, sino también los que se encontraban a este lado del río Ebro.

Así terminaron sus pensamientos guerreros con él, dejando a los de Cádiz orgullosos y muy orgullosos, y tomando la alegría de la victoria que contra él habían obtenido.

  • Ant.tit.4.paga- porque conforme dicen Beuter, Antonino de Floren-

6 Cuando los cartagineses quedaron así dueños absolutos de la isla de Cádiz y comenzaron a ganar poder en España, escribieron a Cartago para que les enviara ayuda, para mantenerse en las buenas condiciones en que ya se encontraban. , el señorío Cartago, por medio de sus mercaderes, que ya habían comenzado a tener comercio y contratos con Marsella, oyendo la gran prosperidad de Marsella, envió correos a sus capitanes y factores que tenía en Andalucía, reprendiéndoles por el abandono que habían mostrado al no prever obtener y gobernar las riquezas que había obtenido Marsella. Cuatro cargueros de la flota de Amílcar llegaron delante, confiando en que él los seguiría muy rápidamente.

Cuenta la llegada de Manon a España, y cómo, tras su partida con Himileón, llegaron Aníbal y Magón.

Florian 1.3.su'hermano Himilcon, que estaba en Andalucía, desde donde

Y aunque los de la ciudad de Róses, después de verlos y observar la construcción de las naves, las pinturas y las costumbres de la gente, rápidamente concluyeron que eran Marsella; porque habían sido tratados por la vecindad desde que vinieron los focenses y fundaron Marsella, y por las visitas que habían hecho desde Marsella a aquella región, y por el tráfico con los de Alba; pero como vieron tanto equipo, mujeres y niños , muy diferente de lo que solían venir a contratar, y con mucho mayor número de hombres tomaron las armas y se dirigieron a la orilla del mar, buscando dónde desembarcar para impedirlo. Pero si volvemos al propósito, este cambio de los pueblos de los Índices, parece que no fue sólo por la ocasión de la venida de estos pueblos, sino para sustituirlo. Luego poco a poco empezaron a reconocer esas riberas, costas y pueblos de la zona, negociar y obtener lo que necesitaban con tanta voluntad y cariño del pueblo.

1 Conociendo los celtas españoles, y especialmente los indicetes de la ciudad de Alba, la ansiedad, cansancio y trabajo que les pasaban los focios marselleses de la pequeña isla, y que querían salir de allí para establecerse y vivir en otros lugares. tierras,

Florian 1.3.dicen Florian de Ocampo, Viladamor y Pedro Antonio Beu- vuád' 1 ^ue considerando el provecho y utilidad que de la con-

Se trata de cómo la Marsella de los Medos se trasladó al continente, y el país de Alba se llamó Emparias. 4 Pienso que esto es verdad, y que de ello juzgará quien haya estado en la costa de Cataluña: porque en toda ella no hay otra isla, excepto la de las Medas, la frontera y antes de Torroella, que es viniendo a ser hacia el Oeste, a media legua o un poco más lejos de donde se ven de día las ruinas de la populosa ciudad de Empurias. 6 Y volviendo a tratar con aquellos Marseianos que salieron de la isla y se fueron a tierra firme, digo que se apresuraron a edificar en ella y aumentaron en el comercio de las mercancías que utilizaban, favoreciéndoles lo más posible. del país, con todo el amor y voluntad que pudieron tener sus patricios.

De manera que, hecha esta división, toda la parte de la ciudad que había desde las murallas hasta el mar (que debía ser una extensión de cuatrocientos pasos) quedó para Marsella; y lo que había dentro del muro hacia la tierra era para sus naturales.

Referencias

Documento similar

Debido a la imposibilidad de recopilar todas las publicaciones que se han llevado a cabo sobre el famoso viaje americano de Alexander von Humboldt, así como otros aspectos de su larga

Soy un hombre antipáti- co» (Dostoiévski, Apuntes del subsuelo , p.. povna es, din duda, mucho más profunda y contradictoria. No obs- tante, algunos detalles de su trato con

Como ya hemos avanzado, hacia el final de su vida Hidacio redactó una Crónica que elaboró como simple continuación de la de Jerónimo y que recoge los principales sucesos ocurridos en

para estudiar o para reunirnos...no todo el tiempo, sólo a veces.” Participante A- Focus Group “La verdad es que siento que la gente más joven pierde mucho el tiempo en la universidad

Esta nueva jurisprudencia del Tribunal Supremo experimentará, no obs- tante, un cierto grado de inflexión en la STS de 5-10-1989, en la que se pondrá en duda la tesis de negar a

El Señor no tenía engaño en su boca, pero esto lo hizo sufrir por decir la verdad, ahora no se predica que hay que sufrir como El Señor, estos versos no se escuchan mucho en

La carta deja entrever que en este momento se reclamaba desde Palencia la jurisdicción sobre estos municipios, extremo al que se oponía Montano alegando que la concesión que en su

Por lo que respecta al origen y la datación de las Preces mozárabes, Meyer creía que habían sido compuestas en el siglo X y que derivaban de las secuencias, forma poética