La segunda parte del capítulo corresponde a la antropología con la que Ellacuría afina su propuesta y su concepción de la historia. En este capítulo me he ocupado de lo que concierne a la realidad histórica como objeto de la filosofía, que es la cuestión fundamental del pensamiento de Ellakur y sobre la cual se construiría su propuesta ética. Vincular la investigación con el PRONACES del Conacyt y con el área estratégica de la Facultad de Humanidades y Educación.
Ignacio Ellacuría y su trayectoria intelectual
Ignacio Ellacuría: algunos datos biográficos
- La llegada a El Salvador, el encuentro con Miguel Elizondo y los fundamentos de su espiritualidad de su espiritualidad
- Aproximación general a la espiritualidad ignaciana como configuradora de la vida, las opciones y el proyecto intelectual de Ellacuría vida, las opciones y el proyecto intelectual de Ellacuría
- El encuentro con Aurelio Espinosa como estudiante de humanidades y filosofía en Quito en Quito
- El encuentro con Ángel Martínez y la poesía esencial
- El encuentro con Karl Rahner como estudiante de teología en Innsbruck
- El encuentro con Xavier Zubiri y el doctorado en Madrid
- La importancia de la filosofía zubiriana para una ética ellacuriana
- Anotaciones sobre el contexto salvadoreño en las décadas de 1970 y 1980, aquel al que buscó responder el proyecto intelectual ellacuriano al que buscó responder el proyecto intelectual ellacuriano
- Su tiempo en la UCA y las figuras de Pedro Arrupe y Óscar Romero
- El Ellacuría rector y su impacto internacional
- Etapas del pensamiento ellacuriano, según la propuesta de Samour
- El diálogo con Hegel, Marx y Zubiri como base para el planteamiento de la realidad histórica como objeto de la filosofía realidad histórica como objeto de la filosofía
- Ellacuría y el marxismo
Estas son algunas características de la espiritualidad en la que Ellacuría se formó. Ignacio Ellacuría, “El objeto de la filosofía”, en Ignacio Ellacuría, Filosofía de la realidad histórica (Madrid: Editorial Trotta, 1991), p. Es la fase en la que Ellacuría formula explícitamente su proyecto de una filosofía liberadora a partir de su filosofía de la realidad histórica, que se aplica en su conjunto.
Lo que físicamente es el principio de unidad es lo que metafísicamente se convierte en objeto de la filosofía”157. 168 Ignacio Ellacuría, “Teología de la Liberación y Marxismo”, en Ignacio Ellacuría, Escritos Teológicos I (San Salvador: UCA Editores, 2000), p.
Conclusiones del capítulo
Aunque el diálogo con el marxismo es de suma importancia en la obra de Ellacuría y aparece constantemente, aunque a menudo implícitamente, en ella, Ellacuría lo valora más como un esfuerzo científico por comprender la realidad social que como un esfuerzo filosófico. La influencia definitiva y radical en su proyecto filosófico liberador proviene de la filosofía de Zubiri, donde, como dije antes, retoma las tesis antropológicas, metafísicas y epistemológicas que lo llevan a hacer de la realidad histórica el objeto de la filosofía. Esto de ninguna manera resta importancia al diálogo con estos otros pensadores, al contrario, ha sido la síntesis de todas estas influencias y esta amplitud de horizontes lo que permitió a Ellacuría generar pensamiento original174. De esto, lo que se ha visto de Ellacuría es que no separó su actividad intelectual de las exigencias sociales y políticas de la época en que vivió.
Tener esto presente es fundamental para los objetivos de esta investigación, ya que es el objetivo de lo que aquí propongo como una ética ellacuriana propiamente dicha, es decir partir en todo momento de la realidad histórica para que, a la luz de la ética ellacuriana proyecto liberador, ya sea buscando posibles soluciones a los problemas sociohistóricos enfrentados. En este sentido, también se puede señalar que esta ética ellacuriana no se limita a responder a un contexto específico, sino que puede considerarse válida para cualquier situación o momento en el que la vida de grandes sectores de la población se vea amenazada, y no sólo porque de una guerra o de la violencia que vivimos actualmente en determinadas regiones del mundo, sino también por la violencia estructural, que hace imposible vivir libre y plenamente. Por otro lado, este capítulo presentó un primer acercamiento a la filosofía de Zubiri y cómo Ellacuría la retomó para trabajar desde ella y en diálogo con las ideas de Hegel y Marx, especialmente para fundamentar su propuesta en la que considera la realidad histórica objeto de estudio. filosofía.
Retomar el diálogo ellacuriano con estas propuestas es de suma importancia, pues permite mostrar de dónde surgió el pensamiento ellacuriano, cuáles fueron sus fuentes y los intereses que surgieron de lo que el contexto histórico empezó a demandar. Todo esto, que es decisivo en el proyecto filosófico ellacuriano, lo es también para pensar una ética particular. Por ello, en el próximo capítulo presento precisamente el proyecto filosófico ellacuriano basado en la objetivación de la realidad histórica, que será un paso para abordar los problemas. cuestión de liberación. Los conceptos fundamentales del proyecto filosófico ellacuriano que nos permiten ser responsables de una ética particular nos permiten ser responsables de una ética particular.
Capítulo II. Los conceptos fundamentales del proyecto filosófico ellacuriano que permiten dar cuenta de una ética particular permiten dar cuenta de una ética particular
El proyecto ellacuriano de una filosofía liberadora
- La realidad histórica como punto de partida y objeto de la filosofía
- El carácter ético-político que adquiere la reflexión filosófica al tener como objeto la realidad histórica objeto la realidad histórica
- El carácter opcional de la reflexión filosófica ellacuriana. Hacer filosofía desde el lugar que da verdad y hace verdad desde el lugar que da verdad y hace verdad
- La filosofía de la realidad histórica como una filosofía de la praxis histórica Hasta aquí, he mencionado varias veces el término “praxis” y he dicho incluso, siguiendo a Hasta aquí, he mencionado varias veces el término “praxis” y he dicho incluso, siguiendo a
- La función liberadora de la filosofía ellacuriana frente a otras filosofías de la liberación
- Antecedentes y corrientes al interior de la filosofía de la liberación
- Función liberadora de la filosofía ellacuriana
Para Ellacuría, para que la filosofía sea auténtica debe emprender la búsqueda de la verdad. Óscar Barroso Fernández, “Zubiri y la filosofía de la práctica en Iberoamérica”, Gazeta de Antropología, vol. La filosofía de la liberación, como se la conoce, apareció a finales de los años 1960 en América Latina.
Así, hoy encontramos una comprensión concreta de la filosofía de la liberación, que se basa en la misma lógica alternativa. Véase "Entendiendo la Filosofía de la Liberación Hoy", Cuaderno de Filosofía Latinoamericana, vol.. A continuación presento el panorama general ya mencionado de algunas de las corrientes dentro de la filosofía de la liberación de América Latina.
Juan Carlos Scannone, “Filosofía de la Liberación Actual: Historia, Características, Vigencia Actual”, Teología y Vida, vol. Ésta es otra característica de la filosofía Ellakuriana, que está del lado de la mayoría popular.
La liberación en la filosofía ellacuriana
- La apertura sentiente del animal humano a la realidad
- El ser humano como realidad personal y social
- La realidad personal del animal de realidades
- El problema persona-comunidad
- La historia como apropiación de posibilidades de humanización y personalización personalización
- Lo formalmente histórico
- El sujeto de la historia en la filosofía ellacuriana
- El concepto de liberación en Ellacuría
El hombre no responde estimulantemente a la realidad, sino que debe responsabilizarse de la situación sintiendo la realidad o, lo que es lo mismo, basándose en una comprensión perceptiva de lo real. La primera es que el hombre se ve obligado a responsabilizarse de la realidad, sí, como vimos. Asumir la responsabilidad de la realidad no es simplemente un registro de lo que sucede, sino “afrontar realmente la realidad y situarse en el mundo de la realidad para encontrar la respuesta adecuada”.
Asumir la responsabilidad de la realidad apunta así a la inevitable dimensión ética de la inteligencia"200. El hombre se encuentra entonces entre la tensión, la lucha por lo que le sucederá y el reconocimiento (sic) del final de la muerte237. No es una justificación, sino un reconocimiento de la realidad del cuerpo social, así como de su autonomía.
Sólo entendiendo qué es la historia y qué es el hombre como realidad histórica podemos situar adecuadamente tanto el problema de la persona y la comunidad como el problema de la trascendencia histórica299. 148. persona y sociedad304, es precisamente por eso que se puede decir que lo que está en juego en este problema es el progreso de la sociedad y el destino de la historia305. El ser del hombre y de la mujer es común, y por ser común pueden comunicarse con los demás y tener algo en común con ellos.
En el acercamiento a la tradición y la historia, lo que emerge es la posibilidad de que exista un sujeto de tradición y un sujeto de historia. He dedicado la última sección del capítulo a lo que Ellacuría sugiere respecto de la liberación como un proceso histórico que apunta a la humanización tanto del hombre como de la historia. Así, la libertad es libertad de y libertad para; libertad de la naturaleza, pero en y desde la naturaleza, y libertad para ser lo que quieras ser.
La centralidad del mal común en la propuesta ética ellacuriana
El mal común y sus características
Siguiendo a Tomás de Aquino, Ellacuría afirma que el individuo se relaciona con la sociedad a la manera de la relación de la parte con el todo, por lo que también se puede decir que hay una relación del bien particular con el bien general o común, y dado que el el todo está antes que las partes y tiene prioridad sobre ellas, el bien común está sobre el bien particular9. Entonces el bien común está directamente relacionado con la justicia jurídica, por lo que la justicia se refiere a la sociedad política o a la ciudad, para lo cual es de gran importancia. Ellacuría identifica varios enfoques formales del bien común que reflejan aspectos muy positivos y necesarios para establecer un orden social justo.
Para Ellacuría, el bien común no es sólo un medio para la realización de la vida personal, sino que también significa el empoderamiento de las personas y por tanto su máximo desarrollo posible. El bien común que propone, sin estar fuera de los individuos, trasciende a cada uno de ellos, pues es un bien común que trasciende lo que cada individuo trata, pero en la misma medida en que cada uno se trasciende a sí mismo en su comunidad. y la dimensión social. Un bien común que destruya la esfera personal y no promueva al máximo el desarrollo humano ya no sería un auténtico bien común.
El segundo de los aspectos positivos que se desprende del enfoque formal del bien común, señalado por Ellacuría, es que el bien común no se alcanza mediante la acumulación de bienes individuales, es decir, buscando intereses individuales, sino mediante la búsqueda primaria. para el bien común. Finalmente, afirma que el bien común es fundamentalmente un conjunto de condiciones estructurales expresadas en la justicia social, y que tanto estas condiciones como esta justicia son realizadas por la sociedad en su conjunto y especialmente por los órganos verdaderamente representativos de la sociedad. Al mismo tiempo, y como ya se ha visto, confirma que desde la idea de bien común se le da prioridad a este sobre el bien particular, y que no habría moralidad plena cuando se persigue un bien particular si el bien común es no se tiene en cuenta no19 .
Esto último demuestra una vez más la centralidad del concepto en la obra de Ellacuriano, ya que revela cuál es su objetivo final, es decir, que el bien común se actualiza de hecho como principio impulsor del bien común.