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UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DEL PERÚ FACULTAD DE SOCIOLOGÍA
Carátula
TESIS
PRESENTADA POR:
Medrano Orosco, Karen Yesenia
Contreras Rodríguez, Ana Gisela
HUANCAYO – PERÚ AGOSTO DEL 2019
FAMILIA Y SOCIALIZACIÓN: Proceso de socialización y su influencia socio emocional en las adolescentes en el
ámbito rural - Quilcas, 2018.
ii DEDICATORIA
Este trabajo está dedicado con mucho amor, respeto y admiración a nuestras madres, que con su digno ejemplo supieron guiarnos con sus sabios consejos y aunque muchas veces discrepábamos el amor y comprensión fueron mas grandes que los problemas.
¡Gracias Dios, por darnos unas madres ejemplares!.
Karen y Gisela
iii AGRADECIMIENTOS
A nuestras familias, por habernos dado la oportunidad de formarnos en esta prestigiosa universidad y haber sido nuestro apoyo durante todo este tiempo.
iv INDICE
Carátula ... i
DEDICATORIA ... ii
AGRADECIMIENTOS ... iii
INDICE ... iv
RESUMEN EJECUTIVO ... vi
INTRODUCCIÓN ... 7
CAPÍTULO I: ... 10
PLANTEAMIENTO DE LA INVESTIGACIÓN. ... 10
1.1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA. ... 10
1.2. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA. ... 13
PROBLEMA GENERAL. ... 13
PROBLEMAS ESPECÍFICOS: ... 13
1.3. OBJETIVOS. ... 14
1.4. CONJETURAS. ... 14
1.5. JUSTIFICACIÓN. ... 15
CAPÍTULO II: ... 17
MARCO TEÓRICO... 17
2.1. ANTECEDENTES ... 17
2.1.1. INTERNACIONALES ... 17
2.1.2. NACIONAL ... 21
2.1.3. LOCAL ... 21
BASES TEÓRICAS. ... 22
A) FAMILIA Y EL ROL EN LA SOCIALIZACIÓN ... 22
B) SOCIALIZACIÓN E INFLUENCIA EMOTIVA EN LOS HIJOS ... 26
a. LA EDUCACIÓN, LOS PADRES Y LA ADOLESCENCIA. ... 29
CAPÍTULO III: ... 33
METODOLOGÍA ... 33
3.1. MÉTODO GENERAL. ... 33
3.2. MÉTODO PARTICULAR. ... 33
3.3 ENFOQUE DE LA INVESTIGACIÓN ... 34
3.4 NIVEL Y TIPO DE INVESTIGACIÓN. ... 34
3.5. POBLACIÓN Y MUESTRA... 34
3.6. TÉCNICAS DE RECOPILACIÓN DE INFORMACIÓN. ... 35
3.7. MATERIALES Y EQUIPOS A UTILIZAR. ... 35
3.8. TÉCNICAS DE RECOPILACIÓN DE INFORMACIÓN. ... 36
v
3.9. Materiales y Equipos a utilizar. ... 36
CAPITULO IV ... 37
PRESENTACIÓN Y ANÁLISIS DE RESULTADOS: ... 37
4.1. LAS CARACTERÍSTICAS DEL PROCESO DE SOCIALIZACIÓN DE LAS ADOLESCENTES EN EL DISTRITO DE QUILCAS ... 37
4.1.1. ENTORNO FAMILIAR Y SOCIALIZACIÓN PRIMARIA ... 37
4.1.2. LAS ADOLESCENTES Y EL RIESGO SOCIAL EN LA FAMILIA. ... 46
4.2. LA SOCIALIZACIÓN Y LAS CONSECUENCIAS EN LA CONDUCTA SOCIAL DE LAS ADOLESCENTES EN SITUACIÓN DE RIESGO SOCIAL. ... 57
4.2.1. LA CONDUCTA SOCIAL DE LAS ADOLESCENTES. ... 57
4.2.2. EL HOGAR COMO ESPACIO DE SOCIALIZACIÓN O DE DISTORSIÓN SOCIAL. ... 75
CAPITULO V ... 86
DISCUSION DE RESULTADOS ... 86
5.1. CONJETURA ESPECIFICA 1 ... 86
5.2. CONJETURA ESPECIFICA 2 ... 88
CONCLUSIONES ... 93
SUGERENCIAS ... 95
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA ... 97
ANEXOS ... 99
vi RESUMEN EJECUTIVO
Con esta Tesis “FAMILIA Y SOCIALIZACIÓN: Proceso de socialización y su influencia socio emocional en las adolescentes en el ámbito rural – Quilcas 2018”, buscamos entender como el proceso de socialización influye en los aspectos socio emocionales de las adolescentes y como están asociadas a la violencia de su vida cotidiana y sobrevivencia, la mayoría de ellos maltratos y abandono por sus progenitores o tutores. En consecuencia, estas prácticas cotidianas fortalecen su vínculo con la violencia y la agresión.
La investigación tuvo como objetivo general analizar el proceso de socialización, en el ámbito privado y público, de la socialización y su influencia en las conductas de las adolescentes en el ámbito rural, distrito de Quilcas, 2018.
Asimismo, la conjetura que guio la investigación fue que los espacios de socialización familiar se caracterizan por ser disfuncionales, en permanente conflicto y separación, mientras que en el espacio público son los medios y los pares quienes influyen en las actitudes socioemocionales en el ámbito rural, repercutiendo en las adolescentes que prefieren vivir fuera y permanecer en casa.
Las tesistas
7 INTRODUCCIÓN
Es bien conocido el concepto de que la familia es el núcleo de la sociedad, así mismo la familia representa el soporte, la base fundamental de la protección de los derechos de los niños, en ese sentido una fractura en esta unidad repercute en la vida de los hijos y sobre topo en la sociedad. El rompimiento o separación de los padres conlleva a que esta familia se mutile y hasta cierto grado se despersonalice creando inestabilidad, inseguridad y desconfianza.
El cuidado, formación, protección y atención en general de todos de los seres humanos parte en la familia, ya que una buena familia garantiza el buen desarrollo socila, emocional y psicológico de los niños(as) y adolescentes quienes en un futuro cercano serán los responsables de dirigir la sociedad.
Es por todo lo mencionado líneas arriba que la familia representa el legado más importante de la sociedad, “la mayoría de las personas inician su desarrollo, permanecen durante largo tiempo y conforman un entramado de relaciones y significados que les acompañarán a lo largo de toda la vida. Además, esta relevancia de la familia permanece vigente en todos los momentos vitales de la persona, desde la niñez hasta la vejez, y la adolescencia no constituye una excepción. Así, el grado de apoyo, de afecto y de comunicación que el adolescente
8 percibe en este contexto es un elemento que contribuye de modo significativo a su bienestar psicosocial, así como” a todos los integrantes.
Aunque, “la adolescente incorpora nuevas relaciones en su red social como las amistades u otros adultos significativos, la familia sigue constituyendo el eje central que organiza la vida de éstos y continúa ofreciendo experiencias concretas de desarrollo que influyen en las interacciones que los adolescentes establecen en otros contextos” de la escuela y el ámbito social que lo rodea.
En este contexto el adolescente realiza requerim,iento crecientes “de autonomía que deviene en ocasiones en conflictos familiares. Por un lado, surgen desacuerdos en cuestiones sobre las que los padres quieren seguir ejerciendo control porque entienden que los hijos no son todavía lo suficientemente maduros como para tomar elecciones razonadas; sin embargo, los adolescentes consideran que estos temas les conciernen directamente, como es el caso de las salidas nocturnas o las amistades.
Por otro lado, surgen conflictos debido a que los padres esperan una mayor autonomía del adolescente en cuestiones tales como mantener la habitación ordenada o hacer las actividades escolares, mientras que los hijos, en muchas ocasiones” minimizando la importancia de estas labores.
Debemos decir que la familia se constituye uno “de los contextos fundamentales donde coexisten una amplia variedad de factores de riesgo y protección en relación con las conductas delictivas y violentas. En efecto, la familia es un arma de doble filo que, o bien puede ayudar a los hijos adolescentes a afrontar de modo adaptativo los numerosos cambios y demandas característicos de esta etapa, o bien puede
9 entorpecer o perjudicar el buen desarrollo psicosocial de éstos, en caso de que primen prácticas parentales” inapropiadas.
La investigación plantea que el proceso de socialización, la ausencia de los padres, la separación conyugal y la violencia entre ellos afectan en el desarrollo de las adolescentes y, específicamente, principalmente en las mujeres. Además, la influencia de estos estilos parentales inadecuados también es indirecta, ya que se observa que la combinación de constantes abandonos asociado al maltrato que reciben constituye un importante factor de riesgo directamente relacionado con la implicación en conductas problemáticas de los adolescentes.
La investigación consta de cinco capítulos. El Capítulo I, desarrolla el Planteamiento de Estudio. A nivel familiar, identifico que los núcleos de las adolescentes se han caracterizado por tener una deficiente o nula comunicación con sus padres, ejercer el control negativo con frecuencia.
El Capítulo II, titulado maraco teórico se desarrolla el esta de arte de la investigación, en armonía con los objetivos planteados.
El Capítulo III, la parte metodológica se especifican los métodos usados para el desarrollo de la presente investigación, el diseño y la población en estudio así como se plasman las técnicas e instrumentos de investigación debidamente validados.
El Capítulo IV, este capítulo representa el corazón de la investigación, puesto que todos los capítulos anteriores se plasman de manera cualitativa o cuantitativa para poder ser analizados e interpretados, en base a los objetivos e hipótesis planteados.
Finalmente el capítulo V, plasma las conclusiones y recomendaciones de la investigación, de acuerdo a los resultados obtenidos.
10 CAPÍTULO I:
PLANTEAMIENTO DE LA INVESTIGACIÓN.
1.1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA.
Si bien la dinámica familiar ha sufrido cambios, principalmente relacionados con la integración de las mujeres al trabajo remunerado, el problema de la violencia en adolescentes se acentuado en los últimos años.
La influencia de otras personas, en el proceso de socialización de los hijos – abuelos, tíos, niñeras— y la intervención mínima de los padres en la educación, se puede decir que la identidad de las adolescentes es compleja.
En este sentido, es necesario afirmar que la socialización primaria es algo más que una actividad exclusiva de los padres, es incorporar en la educación de los hijos otras figuras e instituciones que definen su vínculo con el orden social establecido.
En el Perú las familias en conflicto, sobre todo aquellas que tienden a la disfuncionalidad, no pueden cubrir algunas necesidades materiales, educativas y afectivas de los hijos (niños y adolescentes). Estos factores dan origen a una serie de conflictos en este grupo social, sobre todo a que los
11 niños y los adolescentes tienden a ser agresores, y desbordan su conducta vinculándose a grupos juveniles. Estos asocian la violencia y delincuencia a su vida cotidiana y sobrevivencia. La mayoría de este sector social ha sido víctima de maltrato y abandono por sus progenitores o tutores. En consecuencia, estas prácticas cotidianas fortalecen su vínculo con la violencia y la agresión.
La mayoría de niños y adolescentes que han sufrido maltrato y abandono en su entorno familiar deciden adherirse a grupos que delinquen y mendigan para sobrevivir. En su afán de mantenerse en este entorno pocas veces retornaran a sus hogares. Su hogar es un ambiente frívolo, más no se traduce en sentimientos de afecto y comprensión. En consecuencia, sus padres no fortalecen su rol de protección y seguridad. Esta realidad no es ajena para el Estado.
El internamiento de adolescentes de 12 a 15 años de edad, por encontrarse en riesgo social es permanente. Estos están vinculados a actividades considerados graves para el Estado, como: mendicidad, delincuencia y consumo de terokal. Los padres están ausentes en el proceso de internamiento de los adolescentes, debido a que están separados, y en conflicto familiar. Estos problemas, así como los maltratos y el abandono que sufren, propician la salida de los hijos a vivir en las calles. En consecuencia, las adolescentes, al no encontrar otra posibilidad a su
12 protección, son acogidos en los albergues. Pero esta retención es temporal, el Estado ubicará a familiares que estén dispuestos a cuidarlos y protegerlos.
En condiciones normales las adolescentes experimentan un periodo de simpatía con personajes que admiran y respetan, sin embargo si esta relación se ve empañada por la obstrucción de parte de uno de ellos para forjar la personalidad independiente, esta ocasiona una crisis emocional generando la intolerancia y la desobediencia (sobre todo dirigido a los padres).
Los conflictos son escasos si los padres ayudan a sus hijos a conseguir la independencia, darle seguridad y protección, pero si las parejas están en conflicto y resuelven separarse, y en este proceso los hijos viven en situación de abandono, entonces es posible que los adolescentes resuelvan por encontrar un lugar y pares donde puedan encontrar reconocimiento y emparentamiento.
El marco jurídico (Código del niño y adolescente, Convención sobre los Derechos del Niño) “considera la participación necesaria de los padres en la formación y rehabilitación del menor. Sin embargo, aun cuando la legislación implica un avance en la protección de la infancia, se observa que la operatividad –recursos financieros, humanos, capacitación— muestra deficiencias, al no ser dotada con los recursos necesarios. Por ello, resulta importante generar nuevos recursos que la hagan factible y más eficiente a la anterior. En esta realidad cambiante, no se han realizado estudios que apoyen precisamente la orientación sobre las diferentes alternativas de
13 intervención con las adolescentes en situación de riesgo social”en sisntonia con las necesidades sicosociales del adolescente.
Dentro de la estructura familiar se han identificado que carecen de una adecuada comunicación, muchas veces los padres evitan confrontar directamente a sus hijos respecto a los cambios que implican la adolescencia, dejándolos a su libre alvedrío con la intención quizás de que sigan aprendiendo, enfocando su atención en los hijos más pequeños.
1.2. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA.
PROBLEMA GENERAL.
¿Cómo la familia y el proceso de socialización influye en las conductas socioemocionales en las adolescentes en el ámbito rural, distrito de Quilcas, 2018?
PROBLEMAS ESPECÍFICOS:
¿Cuáles son las características del proceso de socialización y cómo influyen las familias en las conductas socioemocionales en el ámbito rural, distrito de Quilcas 2018?
¿De qué manera el proceso de socialización en los espacios público y privados influyen en las conductas socioemocionales de las adolescentes en el ámbito rural, distrito de Quilcas 2018?
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1.3. OBJETIVOS.
OBJETIVO GENERAL:
Describir como la familia y el proceso de socialización, en el ámbito privado y público, tiene su influencia en las conductas de las adolescentes en el ámbito rural, distrito de Quilcas, 2018.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
Conocer las características del proceso de socialización de las adolescentes y la influencia de la familia, en las conductas socioemocionales en el ámbito rural, distrito de Quilcas 2018.
Explicar De qué manera el proceso de socialización en los espacios público y privados influyen en las conductas socioemocionales de las adolescentes en la zona rural, distrito de Quilcas 2018
1.4. CONJETURAS.
GENERAL:
Los espacios de socialización familiar se caracterizan por ser disfuncionales, en permanente conflicto y separación, mientras que en el espacio público son los medios y los pares quienes influyen en las actitudes socioemocionales en el ámbito rural, repercutiendo en las adolescentes que prefieren vivir fuera y no permanecer en casa.
ESPECÍFICAS:
El abandono de los padres, la escasa comunicación entre padres e hijos, y la agresión física que sufren las adolescentes son las características que se evidencian durante el proceso de socialización en estas familias
15
La agresión de los padres a los hijos, el abandono permanente y la escasa comunicación entre ellos repercute en la situación de riesgo de las adolescentes que se involucran en actividades insanas fuera del hogar y son influenciadas por los medios de comunicación y sus pares.
1.5. JUSTIFICACIÓN.
1.5.1. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA
La presente tesis se justifica a partir de que el ser humano es el ser vivo que mayor dependencia tiene para su sobrevivencia, por ello, requiere de una familia que le permita contar con el soporte dinámico de cada uno de sus miembros durante las diferentes etapas de su ciclo vital. Sin embargo, hacer referencia a la familia no es tan fácil, debido a los diferentes elementos que intervienen en su constitución y funcionamiento. Ambos juegan un papel fundamental para explicarla aparición de numerosas conductas desadaptativas en los hijos, convirtiéndose los padres, intencionadamente o no en la fuerza más poderosa en la vida de estos. La influencia de la familia resulta ser la variable que con más insistencia se plantea en los trabajos referidos a factores de riesgo y protección.
Los hijos buscan posibilidades de libertad al salir a las calles, pero ellos no lo ven como riesgo, sino como una oportunidad para sentirse mejor, y no querer la ausencia de los padres. Nuestro interés es analizar, que la falta de apego, y los problemas de socialización son las implicancias en la situación de los adolescentes en situación de riesgo social.
16 1.5.2. JUSTIFICACIÓN METODOLÓGICA
En relevante en el estudio de la presente investigación, el entendimiento sobre la importancia de los estudios cualitativos para poder entender, desde la vida cotidiana y la socialización, como las familias van construyendo en sus integrantes actitudes de violencia o de normalidad en sus relaciones sociales de su entorno más cercano.
1.5.3. JUSTIFICACIÓN PRÁCTICA
Por otra parte, la existencia de problemas de relación en la familia y sus consecuencias en el clima familiar y en diversas variables individuales de los hijos se han señalado como uno de los principales desencadenantes del aumento de abandono de los padres, o estar mayormente ausentes de casa por motivos de trabajo, dejar a los hijos solos, por lo tanto, es importante intervenir en esta problemática con propuestas de como programas sociales que pueden poner visibles dicho problema
17 CAPÍTULO II:
MARCO TEÓRICO.
2.1. ANTECEDENTES 2.1.1. INTERNACIONALES
Quiroz del Valle, N. (2016), en investigación titulada “La familia y el maltrato como factores de riesgo de conducta antisocial”. Realizada en la Universidad Nacional Autónoma de México, para optar el grado de licenciatura.
Habiendo planteado como pregunta de investigación lo siguiente: ¿El ambiente familiar y el maltrato pueden influir en la presencia de conducta antisocial en los adolescentes? La metodología que se aplico fue la Encuesta sobre consumo de drogas en población de enseñanza media y media superior, medición correspondiente al otoño del 2003 (Villatoro y cols., 2004).
De tal manera se obtuvo como resultado lo sucesivo: Existen diferencias entre el grupo que comete actos antisociales del grupo que no lo comete, tanto para el área del ambiente familiar como para el área
18 del maltrato. Los principales predictores de la conducta antisocial fueron: mayor presencia de hostilidad y rechazo, menor comunicación por parte de los hijos, menor apoyo de los hijos y mayor presencia de disciplina negativa severa y disciplina negativa. En lo que respecta a la comunicación y apoyo de los padres y a la disciplina prosocial, no se identificaron como predictoras de conducta antisocial.
Las conclusiones arribadas fueron: El ambiente familiar y el maltrato son factores asociados con la presencia de conducta antisocial, por lo que debemos prevenir dicha problemática mejorando las relaciones familiares, la interacción y brindándole a los adolescentes un ambiente familiar positivo que les permita un sano desarrolló.
Zumba Tello, D. M. (2017), en su investigación titulada
“Disfuncionalidad Familiar como Factor Determinante de las Habilidades Sociales en Adolescentes de la Fundación Proyecto Don Bosco”. Elaborada en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador Sede Ambato, para optar el grado de licenciatura.
Donde se plantea como pregunta de investigación lo siguiente: Inferir si la disfuncionalidad familiar es un factor determinante en las habilidades sociales de las y los adolescentes de la Fundación Proyecto Don Bosco, aplicando como metodología el enfoque cualitativo y cuantitativo y tipo de investigación descriptivo, correlacional y de corte transversal.
19 Los resultados obtenidos indican que existe una correlación baja positiva entre ambas variables, debido a que se obtuvo un coeficiente de determinación de R 2= .047 mismo que permite entender que la familia disfuncional puede determinar en un 4,7% las habilidades sociales.
Arribando como conclusión lo siguiente: La disfuncionalidad familiar se concibe como una alteración en la dinámica de la familia que transgreden los parámetros requeridos para llevar una relación sana y estable. Se caracteriza por la presencia de: separación emocional, limites poco flexibles, falta de claridad en los roles/ funciones, inconsciencia en las normas, entre otros, que a su vez inciden en el desarrollo de las habilidades sociales del individuo como la autonomía del individuo para resolever problemas a través del diálogo y expresión emocional.
Íñiguez Fuentes, M (2016), en su investigación titulada “influencia de la familia en el auto concepto y la empatía de los adolescentes”, elaborada en la Universidad de Valencia, para optar de grado de Doctorado, plantea como objetivos de investigación lo siguiente Realizar el análisis de las puntuaciones globales respecto a las variables sociodemográficas de la muestra en los modelos parentales, el clima social familiar el auto concepto y la empatía en relación a otros estudios y analizar la relación de los modelos parentales y el clima social familiar en el auto concepto y la empatía de adolescentes.
20 La metodología que se aplicó fue el cualitativo descriptivo, los resultados obtenidos indican que existe relación estadísticamente significativa de los modelos parentales de la madre y del padre, respecto al género, por lo cual dichas hipótesis están en la línea de las investigaciones anteriormente citadas y también se concluye respecto a los modelos parentales paternos que la edad correlaciona positiva y significativamente con los modelos marcados por la Autonomía=Permisividad, de forma que a mayor edad mayor Permisividad. Por el contrario, la edad correlaciona negativa y significativamente con el modelo parental marcado por la Hostilidad de forma que a mayor edad menor Hostilidad.
Aroca Montolìo, C (2010), en su investigación titulada “La violencia filio-parental: una aproximación a sus claves”, elaborada en la Universidad de Valencia, para optar de grado de Doctorado.
Se plantea como objetivos de investigación lo siguiente: Realizar el análisis de las puntuaciones globales respecto a las variables sociodemográficas de la muestra en los modelos parentales, el clima social familiar el auto concepto y la empatía en relación a otros estudios y Analizar la relación de los modelos parentales y el clima social familiar en el auto concepto y la empatía de adolescentes.
21 La metodología que se aplicó Cualitativo descriptivo, teniendo como resultados obtenidos: Respecto a la relación entre el autoconcepto y la variable autoposicionamiento religioso, se esperan diferencias estadísticamente significativas con puntuaciones más altas en todas las subescalas del autoconcepto respecto a los creyentes.
2.1.2. NACIONAL
Natalia Bolaños Checa (2015) en su investigación cuyo título es:
“Aprendiendo a convivir: La construcción de reglas de convivencia entre estudiantes de secundaria en una escuela de Lima”, PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ, para optar el titulo Profesional de Sociología
Este trabajo investagativo tarta sobre la elboración de normas de convivencia entre adolescentes en etapa escolar dentro de un ambiente con altos índices de violencia e inseguridad, la isntitucion educativa seleccionada es una que promueve la formación en valores como parte de su propuesta pedagógica. Los resultados mas sobresaliente de la investigación se enceuntra que la propuesta de una formación con valores debe ser mucho mas trabajada e inclusiva dentro de la currícula nacional, sobre todo dando prioridad a lugares como este donde impera la violencia en las calles y dentro de la familia.
2.1.3. LOCAL
Jackeline Tatiana Rivera Jesús y Diana Carolina Yaranga Quispe
“Factores socioculturales asociados al embarazo en adolescentes en el
22 centro de salud de Chilca – 2018” (2018) UPLA, para optar el título profesional de Obstetra.
Esta trabajo de investigación plantea como meta determinar los factores asociativos de la sociedad y cultura con los embarazos en adolescentes, para el cual se utilizó como referente ´como método general el científico, de tipo básico prospectiva, transversal y diseño correlacional.
Con una muestra de 200 adolescentes con hijos o embarazadas. Los resultados lograron evidenciar que los factores sociales asociados son el estado civil, el tipo de vivienda y las condiciones de vida que afrontan debdio a que no se encontraban en condiciones óptimas para asumir la responsabilidad de ser padres.
Por otro lado, respecto a los factores culturales se resalta el inicio de las relaciones sexuales a temprana edad a partir de los 14 años, sin tener los conocimientos y prácticas de la planificación familiar y uso de métodos anticonceptivos, así mismo se debe recalcar que esto sucede reiterativamente en familias con escasa o nula comunicación.
En conclusión: si existe asociación entre los factores socioculturales y embarazo en adolescentes.
BASES TEÓRICAS.
A) FAMILIA Y EL ROL EN LA SOCIALIZACIÓN
La familia como núcleo de la sociedad es interdisciplinaria. Multifacética y pluricultural es demasiado compleja para poder conceptualizarla, sin embargo Ames (2020) refiere que “La familia es una relación socialmente sancionada entre la producción y la reproducción social” (pág. 22).
23 Otro abordaje reciente, “llamado ‘minimalista’ es una especie de etnometodología, que hace supuestos ‘mínimos’ teóricos de lo que es familia, trata de descubrir cómo los miembros de la misma la ‘construyen’ y como mantienen esa construcción a través del tiempo. La teorización, en este caso, se hace sobre las ‘teorías’ que sobre su familia tienen sus integrantes y los procesos que emplean para darle continuidad” (Gaytán, 2016).
Las conceptos variados “se deben a su carácter dinámico: la familia cambia constantemente a medida que avanza en su ciclo vital, sus miembros crecen, maduran, la abandonan y envejecen. Con ello cambian las necesidades, intereses, tipos de apoyo y cuidado que requieren. Los papeles se modifican continuamente, dejando de ser ‘proveedores’ de sustento y servicios familiares a los niños, niñas y jóvenes, para convertirse finalmente en ancianos y enfermos que requieren apoyos y cuidado. La familia, como mediadora entre los individuos y la sociedad, tiene que ajustarse continuamente” en funciona a los requerimientos de la sociedad.
Todo esto involucra el cambio en las relaciones familiares tanto de manera interna como externa, “a medida que los potenciales y las contribuciones de los miembros de familia se van modificando, la estructura y funcionamiento internos se ajustan en función a al avance en su ciclo vital, surgen nuevas contribuciones a la sociedad, como también nuevas expectativas familiares,”
las cuales empeoran en la pubertad y adolescencia, cuando se presentan
24 cambios físicos, hormonaler y conductuales de los hijos que luchan por ser autónomos e independientes.
Por lo antes mencionado “algunos estudiosos sugieren conceptualizar el término familia como un ‘proceso’ dinámico que provee el sostén necesario para las ‘vivencias humanas’, para que los procesos de reproducción humana y social (nacimiento, crecimiento, socialización, maduración, envejecimiento, etc.) se desarrollen normalmente, y para que las actividades que se dan en el grupo familiar sean vistas como ‘prácticas’ de sus diferentes integrantes”(Moliner, 1999).
Esto sucede en el “contexto de transformaciones históricas (socioculturales, políticas, económicas) que toman lugar en la sociedad. La familia se ve forzada a responder a estos cambios, pero las respuestas que puede dar no están enteramente predeterminadas: dependen de la solidaridad familiar, del grado de conciencia que sobre su protagonismo tienen los miembros de familia y de si reconocen” la fuerza ejercida del destino.
El individuo inicia su vida dentro de la familia, “sus primeras experiencias y sus primeras relaciones, que al mismo tiempo están conectadas a una sociedad. De ahí que en ella se construya la identidad individual y social de las personas, aspectos importantes para la organización social y para la psicología de los individuos. Por ello, la familia ha sido y continúa siendo objeto de análisis desde diferentes disciplinas (Sociología, Antropología,
25 Economía, Psicología Social, clínica, entre otras), además de existir una enorme cantidad” de factores condicionates que intervienen en la transformación.
La familia tiene actividades comunes y trascendentales que “derivan del campo biológico y se extienden con amplitud al nivel cultural y social.
Abarcan entre otras la satisfacción, socialmente aprobada, de las necesidades sexuales, así como de las económicas constituyéndose, en este sentido, en una unidad cooperativa que se encarga de la supervivencia, el cuidado y la educación de los hijos” (Olavarría, 2001).
La familia como la primera institución de la sociedad, “por más diferencias que presenten sus manifestaciones concretas, todo individuo vive, a lo largo de su existencia, inmerso en una red de relaciones y actividades conectadas de una forma u otra con lazos familiares. La familia, tanto desde el punto de vista biológico de la reproducción de la especie, como desde el ángulo social de la transmisión de la cultura, constituye el eje central sobre el que gira el ciclo vital, de acuerdo con el cual transcurre nuestra existencia como individuos y” afirma la prerservacion de su existencia por muchas generaciones.
La relacion padres -hijos, “gobernada por la aceptación filial de las normas, implica necesariamente que algunas actuaciones del hijo quebranten esas normas. En este caso, la reacción del padre no puede ser la de mostrar
26 complacencia con la conducta del hijo. Éste percibirá que su actuación no es la adecuada porque la respuesta de su padre así se lo hace saber y sentir. Al menos es lo que se espera. Aunque el padre puede utilizar diversidad de procedimientos o estrategias para mostrar su desacuerdo con la actuación de su hijo, únicamente el diálogo se relaciona positivamente con el estilo de implicación/aceptación. Si el estilo de la relación se caracteriza porque el padre está comprometido con la conducta de su hijo e implicado empáticamente en su cometido, cuando se comporte de manera inadecuada, intentará dialogar para explicarle los efectos de su comportamiento negativo y” los motivos por el cual debe cambiar su comportamiento.
B) SOCIALIZACIÓN E INFLUENCIA EMOTIVA EN LOS HIJOS Los padres manejan diferentes estilos de socialización que tienen “efectos en los hijos. Estos efectos están íntimamente relacionados con el desarrollo en los hijos de recursos tales como los valores, la autoestima o las habilidades de afrontamiento. A través del proceso de socialización, la persona interioriza los valores, creencias y normas de comportamiento de la sociedad en la que vive, al tiempo que elabora un sentido propio de identidad. Así, aunque es cierto que la familia no es el único medio de socialización y, de hecho, el niño asimila también los elementos de su cultura a través de los medios de comunicación, la escuela y las relaciones que establece con sus iguales” (Elzo, 2003); “no podemos obviar el hecho de la gran relevancia que tiene la familia en la construcción de valores (Musitu, 2003). De esta manera, los valores son elementos muy centrales en
27 el sistema de creencias de las personas y están relacionados con estados ideales de vida que responden a nuestras necesidades como seres humanos, proporcionándonos criterios para evaluar a las personas, a los sucesos y a nosotros mismos” (Pastor, 1998).
Las personas que actúan en concordancia con los valores aprendidos promovemos y reforzamos “el sentimiento de auto competencia y de reconocimiento social. Y, al contrario, la discrepancia entre nuestra conducta y nuestros principios generará malestar, por lo que promovemos nuevas soluciones que ayuden a satisfacer la necesidad generada. Los valores tienen, por lo tanto, una función motivadora y activadora de la acción” (García, Gracia y Lila, 2007).
García, Gracia y Lila (2007) consideran que“los valores tienen una configuración sistémica, de modo que algunos se nos presentan como compatibles y otros contradictorios entre sí. En el proceso de aprendizaje del sistema de valores se aprenden las prioridades de unos valores sobre otros y la búsqueda del necesario equilibrio entre la satisfacción de metas personales y las necesidades del grupo social en el que se vive. Los valores asumidos nos permiten definir con claridad los objetivos de la vida, nos ayudan a aceptarnos tal como somos y a estimarnos” convirtiéndonos en personas empáticas capaz de enender a nuestros semejantes.
La formación “de valores en la familia requiere tener en cuenta el papel activo que tienen los hijos para asumir o no los valores de los padres. Por
28 tanto, no podemos afirmar que exista una relación directa entre los valores que los padres desean para sus hijos y los que los hijos adquieren a través de interpretación que cada hijo haga de la conducta parental y en dicha interpretación se encajarán las propias experiencias, por lo que los valores pueden ser similares”a la de los padres, sin embargo nunca serán iguales.
Los estilos de socialización utilizados por los padres “influye no sólo en la eficacia de la transmisión del mensaje, sino también en el tipo de valores que van a asumir los hijos. Los padres que utilizan el estilo autoritario podrían estar favoreciendo valores deterministas y de conformidad, e inhibiendo valores prosociales tales como la solidaridad o la justicia. Y, por último, los padres democráticos que utilizan el razonamiento y enseñan a sus hijos a tener en cuenta las consecuencias de sus acciones”pueden promover valores sociales.
Definitivamente los valores que nos enseñan los padres son “los que guían la elección del estilo disciplinar. Los padres que mantienen valores de conformidad y obediencia tenderán a utilizar el estilo autoritario, los que mantienen valores de autonomía y tolerancia tenderán a utilizar el estilo democrático, mientras que los que mantienen valores hedonistas y de auto beneficio tenderán a utilizar el estilo” permisible.
Una forma de expresar el autoestima es como la persona “evalúa el concepto que tiene de sí misma y representa las consecuencias del diálogo interno que
29 mantiene al valorar el mundo que le rodea y su posición ante la sociedad. Es decir, la autoestima es el grado de satisfacción personal del individuo consigo mismo, la eficacia de su propio” trabajo.
a. EDUCACIÓN, PADRES Y ADOLESCENCIA.
La relacion de padres e hijos adolescentes “y la existencia o no de conflictos, están muy condicionadas, no determinadas, por los estilos educativos empleados dentro del contexto familiar. Utilizando el modelo de Baumrind (1991), existen tres estilos educativos diferentes de los padres en el ámbito familiar”:
Estilo autoritario: “No utiliza el afecto y el apoyo. Se basa en el control firme, la imposición de normas y el uso de castigos. Los padres que utilizan este estilo pueden favorecer valores deterministas y de conformidad, e inhibir valores de autodirección y estimulación. Al adolescente sólo se le exige sumisión ante la norma impuesta, de forma que no hay un proceso de integración de la misma como propia y sus efectos son poco” perdurables.
Estilo democrático: “Está basado en el respeto mutuo, la exigencia adecuada, el castigo razonable, el control firme, la negociación y explicación de normas, y el refuerzo de los comportamientos deseados más que el castigo de los no deseados. Los padres democráticos promocionan valores de auto dirección y valores prosociales. La interiorización de normas y de valores requieren que el hijo no sólo capte el mensaje de los padres, sino que además lo haga suyo y lo” maneje.
30 Estilo permisivo: “Caracterizada por la falta de control y de límites, la tolerancia y la renuncia a influir en los hijos. Los padres permisivos fomentan valores de autodirección como la autonomía y la independencia e inhiben valores prosociales como la solidaridad o la justicia. Posteriormente el estilo permisivo se ha dividido en dos: indulgente” y estoico.
Estilo indulgente: “Basado en un comportamiento benigno y pasivo, probablemente sin normas y sin expectativas elevadas para sus hijos, no considera importante al castigo. Cree que la confianza y la democracia en las relaciones padres-adolescentes son”provechosas.
Estilo negligente: “Ni tiene control sobre sus hijos, ni se preocupa por ellos.
Se desentiende de su responsabilidad educativa y desconoce lo que hacen los hijos. Conviene señalar que muchos padres no utilizan un solo estilo educativo, sino una combinación de ellos en función de las circunstancias” y el tiempo.
UN adolescente que crecio en un ambiente democrático “reciben una influencia más positiva de la familia: desarrollan mejores habilidades sociales, son más autónomos y responsables, puntúan mejor en autoestima, tienen una mejor planificación del futuro, trabajan por recompensas a largo plazo, adquieren una moral autónoma, tienen límites y reglas, pero también apoyos, y mayor probabilidad de evitar comportamientos de riesgo como tomar drogas o actividades sexuales precoces. Los adolescentes educados por padres autoritarios se caracterizan, por lo contrario: pocas habilidades sociales y comunicativas, obediencia y conformidad, poca iniciativa, baja
31 autoestima, moral heterónoma, planificación impuesta y necesidad de refuerzos a corto plazo para el trabajo. Los adolescentes educados por padres indulgentes veces son menos maduros, más irresponsables, tienen buenas habilidades sociales con los iguales, alta autoestima, nula planificación y trabajo y mayor riesgo de abuso de drogas. Los adolescentes educados por padres negligentes gozan de escasas habilidades sociales, nula planificación, baja autoestima, estrés psicológico y problemas” de actitudes.
Especialistas en el tema realizaron diferencias “entre ser padre y ser madre a la hora de explicar las relaciones de los padres con el adolescente: las madres parecen desempeñar un rol diferente y más íntimo que los padres tanto con los hijos como con las hijas durante la adolescencia, basado en el apoyo, el interés y el compromiso en la tarea de educar a sus hijos e hijas”
(Coleman,2003).
La relacion padre e hijo adolescente depende de “muchas variables, entre ellas, ser padre o madre, pero también de la forma en que el adolescente percibe a su padre y a su madre. Hay seis prototipos distintos de percepción de la figura paterna y cinco de fi gura materna (Elzo, 2000): a) El padre ausente, normalmente por razones de trabajo, que antes era normal, pero ahora los adolescentes no ven bien porque consideran que el padre también tiene que asumir su responsabilidad en la educación de los hijos”.
32 Los padres se siente desconcertados al asumir nuevas responsabilidades,
“sin saber muy bien qué hacer al no disponer de modelos de su propia adolescencia para ahora reproducirlos. b) El padre que mira a otro lado, despreocupado, que ha dimitido dela labor de educar. La mayoría de los adolescentes lamentan esta situación, aunque también los hay que parece que la prefieren) El padre super protector, que siente miedo por sus hijos.
Las chicas suelen percibir más la preocupación de los padres que los chicos.
d) El padre compañero o amigo, complaciente, cómplice, frente a la madre.
Hay más chicos que chicas que tienen esta percepción de un padre, que en definitiva no es padre. e) El padre que provoca pena y al que el adolescente no le cuenta nada para que no sufra. f) El padre-padre, que quiere ejercer de padre, que desea que se discutan las cosas más importantes en el seno dela familia, que se siente razonablemente satisfecho con su rolde padre, consciente de sus posibilidades y limitaciones, y que reconoce la inevitable y necesaria emancipación de los hijos. Se constata que hay muchos chicos y chicas que mantienen excelentes relaciones con estos padres, con quienes hablan de casi todo”excepto temas de las relaciones sexuales.
33 CAPÍTULO III:
METODOLOGÍA 3.1. MÉTODO GENERAL.
La tesis aborda el método científico, el mismo que según Tamayo (2003) consta de “Un procedimiento para descubrir las condiciones en que se presentan sucesos específicos, caracterizado generalmente por ser tentativo, verificable, de razonamiento riguroso y observación empírica” (p.28). De tal manera, este método general permitió definir y establecer un conjunto de procedimientos que van desde la formulación de un problema científico, el planteamiento de algunas hipótesis de investigación, para que a través de un razonamiento riguroso y una observación íntegra con instrumentos validados, se recopilen y analicen datos del medio con el fin de comprobar las hipótesis o supuestos antes mencionados
3.2. MÉTODO PARTICULAR.
Método deductivo, el cual nos permitió a la luz del planteamiento de la hipótesis de investigación con base en la revisión de teoría referente al fenómeno social estudiado, acercarnos a la realidad concreta y particular de las adolescentes de familias del ámbito rural, en este caso, los efectos socio emocionales del proceso de socialización.
34 Método inductivo, bajo el cual observamos y recopilamos directamente datos de los propios actores en el contexto particular de estudio. De aquí que el presente método a emplear sirvió de soporte para describir, caracterizar y abstraer categorías de análisis de los diferentes significados, percepciones y puntos de vista de las adolescentes sobre su proceso de socialización y su efectos en los aspectos socio emocionales
3.3 ENFOQUE DE LA INVESTIGACIÓN
De acuerdo a Hernandez (2018) el enfoque de la presente investigación es cualitativa, el cual es muy común en investigaciones sociales que nos permitirá conocer las características de la socialización de las fam,ilias y su arraigo en el comportamiento adolescente en el distrito de Quilcas.
3.4 NIVEL Y TIPO DE INVESTIGACIÓN.
El nivel de investigación es básica, en vista que se requiere entender o caracterizar los estilos de socialización que utilizan los padres o familia en el comportamiento de los adolescentes de l distrito de Quilcas.
El nivel de investigación es correlacional ya que pretende conocer la influencia de la socialización familiar en las conductas de las adolescentes en situación de riesgo social.
3.5. POBLACIÓN Y MUESTRA.
Población
35 La conformaron 20 adolescentes mujeres estudiantes del Colegio Nacional Mixto, cuyos padres son miembros de la Comunidad Campesina del distrito de Quilcas.
Muestra
Los casos definidos están conformados por 10 adolescentes mujeres. Se tuvieron en cuenta el siguiente criterio de selección:
- Adolescentes que oscilan entre las edades de 12 a 14 años de edad.
- Adolescentes en riesgo previamente identificadas en el padrón de los estudios sociales del Colegio
- Adolescentes que han sido denunciadas como desaparecidas o han abandonado el hogar en más de dos oportunidades
3.6. TÉCNICAS DE RECOPILACIÓN DE INFORMACIÓN.
a. Utilizaremos las siguientes técnicas:
Entrevistas a profundidad
Observación participante
b. Instrumentos de recopilación de Información:
Guía de entrevista a profundidad.
Guía de observación directa participante
3.7. MATERIALES Y EQUIPOS A UTILIZAR.
- Grabadora y cintas de audio - Cámara fotográfica
- Libreta de campo
36 3.8. TÉCNICAS DE RECOPILACIÓN DE INFORMACIÓN.
a. Utilizamos las siguientes técnicas:
Entrevistas a profundidad:
Se realizó con el objetivo de obtener información sobre la experiencia de vida cotidiana, en sus hogares y su entorno más cercano de las adolescentes del colegio mixto del Distrito de Quilcas.
Observación participante:
Con esta técnica nos hemos vinculado en la experiencia de vida de las adolescentes a partir de su familia, sus amigos y su socialización en ambos espacios, para lo cual hicimos uso de un cuaderno de campo.
b. Instrumentos de recopilación de Información:
Guía de entrevista a profundidad.
Guía de observación directa participante 3.9. Materiales y Equipos a utilizar.
- Grabadora y cintas de audio - Cámara fotográfica
- Libreta de campo
37 CAPITULO IV
PRESENTACIÓN Y ANÁLISIS DE RESULTADOS:
4.1. LAS CARACTERÍSTICAS DEL PROCESO DE SOCIALIZACIÓN DE LAS ADOLESCENTES EN EL DISTRITO DE QUILCAS
4.1.1. ENTORNO FAMILIAR Y SOCIALIZACIÓN PRIMARIA
La socialización no consiste sólo en aprender ciertos patrones de conducta prevalente en una sociedad en un momento determinado, sino que también comporta el aprendizaje de las formas de pensar y sentir de dicha sociedad.
La socialización es un proceso que define la identidad de las personas, en el que las culturas delimitan el grado de restricción de los patrones de comportamiento del sujeto, esto se especifica en función de su pertenencia a la estructura social. Los límites establecidos por las culturas en el curso de la socialización incluyen no solo demanda explicitas y advertencias, sino también la más sutil, pero no menos influyente, fuerza de las expectativas de los otros tal y como se experimenta a través de las interacciones sociales.
Las prácticas o estilos de socialización del padre varían según las culturas
38 las cuales establecen un rango de oportunidades para el desarrollo, definen los límites de lo que es deseable, lo que son variaciones individuales y foco de la variación personal que se acepta y recompensa.
En este sentido, la familia se estructura en función de dos principios. Por un lado, puede ser fuente de bienestar, satisfacción y aprendizaje para todos sus integrantes, pero por otro, también puede constituir un factor de riesgo que predisponga al desarrollo de problemas de desajuste sobre en los niños, niñas y adolescentes. En efecto, en hogares donde trabajamos la investigación, el entorno familiar es negativo, expresan frecuentes conflictos y tensiones entre las parejas. Esto dificulta el buen desarrollo de los hijos, básicamente de las adolescentes y aumenta la probabilidad de que estas huyan de casa y deciden vivir más tiempo fuera de ella, y en su afán de sobrevivencia, buscan espacios de escape a su problemática, algunas han llegado a consumir alcohol. En algunos casos terminan siendo captadas por organizaciones que los vinculan a la prostitución.
“Mi papá y mamá siempre se peleaban, sufría mucho cuando veía lo que pasaba en mi casa. Yo decía que Dios me lleve, porque abrazado a mis hermanos lloraba. Mi papá también nos pegaba. A mi decía me mandaba con insultos. Le pedía a Dios que cambie. Pero se pagaba con nosotros. Un día conocí a unas amigas del colegio que me hacían pasar buenos momentos. En la calle nos parábamos, ahí comía, ahí jugaba.
Otros ya no regresaban a su casa, querían vivir en la esquina de una casa vacía (Lucila Ponce, 14 años)”
Para Lucia la vida no ha sido fácil, trataba de lidiar entre su padre que no lo trataba bien, y vivir al lado de la madre que también era maltratada por el esposo. Pero el padre no solo era violento, sino que vivía gran parte fuera de
39 casa. Por eso es que ella salía con frecuencia a la calle, no solo a jugar sino a buscar un pan para sus hermanos, mientras la mamá realizaba otras actividades para sostener a su hogar.
Una parte importante de los procesos de socialización lo constituyen los estilos de socialización de los padres. En este proceso hay dos dimensiones o aspectos fundamentales que requiere ser mencionado: un aspecto de contenido–que es lo que se transmite—, y un aspecto formal–cómo se transmite. El primero, hace referencia a los valores inculcados a los hijos, que dependen de patrones personales que caracterizan a los padres y del sistema de valores dominantes que define el entorno sociocultural más amplio. La segunda, aquella que se refiere al cómo de la socialización, es lo que se conoce –según Steinberg (1993) con el nombre de disciplina familiar que hace referencia a las estrategias y mecanismos de socialización que utilizan uno o ambos padres para regular la conducta y transmitir los contenidos culturales.
En las entrevistadas se evidencia que sus padres no han marcado fuertemente la primera ni la segunda. En ellos los conflictos de pareja, las separaciones y la reconciliación, nuevamente la separación prolongada, dificulta a que los hijos puedan permanecer en constante comunicación con los padres, principalmente con el padre, quien se distancia de los hijos. Más bien la madre es quien se encarga de su alimentación. Pero, las constantes salidas de la madre a buscar ingresos no le permiten la vigilancia de los
40 hijos. Ellas al permanecer solos gran parte del día, deciden huir a las calles.
En este espacio encuentran a otros pares que viven en situación de calle, que han establecido estrategias de sobrevivencia, y muy pocas veces retornan a sus hogares. Sus padres no monitorean su permanencia en casa, debido a esto es que se sienten en situación de riesgo y abandono. Esta realidad propicia la intervención del estado para intervenir en su protección. Pero la inexistencia de espacios de recreación que permita fortalecer su socialización emocional, en base a la investigación tutelar, no permite que se genere mejores personas, la presencia y protección de una pariente cercana (tíos, abuelos o hermanos). Para las entrevistadas esta instancia no es tan satisfactoria, pero lo ven como única posibilidad de tener protección y seguridad. A pesar de estar vinculados a problemas socio afectivos, buscan vivir una vida temporal en la casa de los parientes y quizás también de los vecinos:
“Mis amigas decían que la mejor vida es la calle, por eso cuando yo pasaba gran parte de mi vida en la calle entendía lo que decían. Claro, ellas trabajaban en varias cosas, para comer, o le pedían a la dueña de un restaurante o los recreos de la carretera, o a un cliente. El otro día un señor me dijo que trabajara si quería comer, yo solo le miré. Al salir del restaurante le conté a mi amiga, ella me dijo que esté tranquila, así son los que no tienen hijos. Aprendí más cosas en la calle que en mi casa. En casa mi mamá siempre conseguía plata para comer, pero en la calle yo tengo que buscar para comer. Cuando nos cansamos en la calle nos dejamos llevar al albergue, ahí si siempre se come (Sonia Gómez, 13 años)”.
Para Sonia Gómez la experiencia violenta en el hogar les empuja a vivir permanecer fuera de la casa, pero la vida es difícil, tienen que buscar formas de conseguir alimentos. La mayoría de las veces lo hacen por medio del
41 trabajo, otras veces tienen que pedir a los vecinos o dueños de los negocios.
Ellas saben que corren riesgo, cuando ven personas ajenas o foráneas. Es en ese momento cuando vuelven a ver a sus padres, o solo a la madre, pero la falta de apoyo y protección de la madre las adolescentes terminan casi siempre fuera de la casa.
Precisamente, en el planteamiento de Steinberg (1993), se puede decir que la vida cotidiana de adolescentes de las familias de casos registrados en nuestras entrevistas, está relacionada con necesidades de afecto y protección. Efectivamente, el proceso de socialización de las adolescentes está marcado por la indiferencia de sus padres cuya relación conyugal es conflictiva, las parejas viven en constantes maltratos y separaciones, se separan y reconcilian con frecuencia. Este ambiente frívolo no le permite al adolescente vivir y educarse en tranquilidad. Por eso buscan asociarse a grupos juveniles dedicados al trabajo o las festividades
En la presente investigación evidenciamos que el papel que ejerce la socialización parental en el desarrollo de las adolescentes es fundamental, pero influye negativamente, debido a que no mantienen una relación constante con los hijos. Más bien se alejan de los problemas y necesidades que demandan las hijas. Es fundamental especificar que los entrevistados muestran escasa motivación de retornar a vivir con la mamá o con el papá.
Para ellos los padres no se dedican a cuidar de ellas, no les ponen mucha
42 atención a los problemas que bien a diario en la escuela, en el barrio, con la familia, etc.
“En mi casa nadie nos escuchaba, lloraba y lloraba, pero mi papá venía y me mostraba una cara de malo, yo solo volteaba la mirada y me callaba. Cuando tenía problemas para hacer mi tarea a nadie le consultaba, a veces ni hacía porque no entendía. En mi mente estaba lo que mi mamá lloraba. Un día mi mamá me dijo, estoy dejando para que tú y tus hermanos coman, yo regreso mañana. Cuando se iba me daba miedo, ella regresaba en dos o tres días. Tomaba el bus a Lima y ahí se quedaba hasta conseguir dinero. La otra vez mi papá vino, me dijo cosas de mi mamá. Yo no le hice caso, dije mi madre es mi madre. Además, él nunca se preocupa de nosotros, ni comida trae, ya se ha olvidado que somos sus hijos (Segundina Rojas, 12 años)”.
En la narrativa de Segundina Rojas hay un reconocimiento de la madre, en cambio tienen un concepto diferente del padre. Mantiene un resentimiento, un rechazo, porque se ha olvidado que tiene hijos. Para ella un padre debe querer a los hijos, y traer sus alimentos, no olvidarlos, menos hablar mal de su pareja.
En la presente investigación evidenciamos que las adolescentes han viven en un ambiente donde el conflicto de pareja ha sido y es parte de la vida cotidiana, además el maltrato y abandono que ellos han vivido por parte de sus progenitores explica que han sido parte de un contexto de alto riesgo. Los padres han convivido con la violencia. Para ellas la disciplina de sus padres consistía en constantes maltratos, por eso los hijos manifiestan que sus padres han sufrido mucho, y ese sufrimiento
43 ha sido reproducido en la crianza de sus hijos, con quienes mantienen una relación jerárquica, vertical y con escasa comunicación.
En este sentido, la madre y el padre, de las adolescentes acarrean problemas desde la infancia, como por ejemplo las familias en situación de riesgo psicosocial, las más vulnerables a los probables efectos negativos de la adolescencia. La mayoría de los padres de las adolescentes investigadas, han sufrido maltratos y abandono cuando niños. Esta experiencia lo reproduce en sus hogares. En efecto, vivir en conflictos, sin proyecto de vida, separaciones y distanciamiento de los hijos, ha generado en los adolescentes una conducta agresiva, y constantes huidas hacia las calles. En este entorno guiado por sus pares buscan espacios de protección encontrándoos en las amistades y o familiares de tercer grado, para sobrevivir, en otros casos trabajan para poder alimentarse
“Mi mamá nos contaba que mi papá había sufrido de niño, su papá le golpeaba mucho. Así eran mis abuelos, a los que desobedecían les castigaba. Las mujeres dicen que ayudaban a su mamá en la cocina. Mi madre por eso siempre era calladita, pero siempre trabajaba lavando ropas de la gente.
Con lo que ganaba cocinaba, a mí me decía: Teodoro tienes que trabajar para ayudar a la familia, yo salía a buscarme un trabajito, no encontraba mucho, pero siempre me ganaba, aunque sea un sol. Así conocía amigos en la calle, paraban más en la calle. Les preguntaba, y todos respondían porque sus padres estaban separados (Teodora Meza, 14 años)”.
La vida de Teodora está llena de misterios, no solo ayuda a la madre, sino también se da tiempo para estar con las amigas en la calle, y
44 aprender de ellas, quiere escribir historias de esta realidad, pero la falta de dinero no ayuda para terminar la escuela. Tienen que ayudar a su madre. Hasta que un día empezó a consumir alcohol en las fiestas donde se empleaba como ayudante de cocina, de esa manera, dice ella, olvidaba los problemas en casa. Así como ella la mayoría que su ida a pasa en la calle consume alcohol y busca olvidarse de los problemas en familia.
La acumulación de factores de riesgo en estas familias potencia la vulnerabilidad de las adolescentes a padecer problemas de conducta agresiva. Aunque está claro que las adolescentes que crecen en estas familias tienen mayor riesgo de presentar problemas de conducta, siempre terminan por ser abandonadas por sus padres, y en la mayoría de los casos deciden vivir en la calle, unirse a grupos que permanecen fuera de casa, y de esta manera buscar estrategias de sobrevivencia como: trabajar, refugiarse en casa de familias de tercer grado o de sus empleadores y compartir con otros pares comidas. Además, este grupo, tanto mujeres como varones, está en situación de riesgo porque son captados para la práctica de la prostitución y el trabajo forzado a cambio de comida y hospedaje.
La explicación es cuando los padres se muestran implicados en el hogar, cariñosos y sensibles a las necesidades de sus menores, la familia funciona como un potente amortiguador del riesgo, ya sea durante la
45 infancia, si tienen la oportunidad de establecer relaciones sólidas y seguras de apego con alguna figura estable de su entorno, o bien más adelante, en la adolescencia, si las menores establecen relaciones de afecto y apoyo con algunos iguales o con alguna figura adulta. Sin embargo, en nuestra investigación encontramos que los padres se distancian de la comunicación y no establecen vínculos de afecto con las adolescentes. El conflicto que tienen las parejas hace que se olviden de la educación de los hijos.
“Yo quiero ir al colegio, pero en mi casa no hay dinero, mi padre ya no para en la casa, solo cuando está borracho viene.
A golpear a mi madre nomás viene. Quiero estar grande para defenderla. No quiero que sufra más. Mis amigas tampoco estudian, solo a veces van a estudiar. Las gentes en la calle nos dicen que debo ir a estudiar para dejar de trabajar, pero ellos no saben nuestros problemas. Recuerdo un día le reclamé a mi padre que traiga dinero, me pegó hasta dejarme coja.
Teníamos hambre, pero a él no le importa lo que hacemos, si estamos de hambre, si dormimos en la calle, a él no le importa. Por eso a veces consumo alcohol para olvidarme de estos problemas (Marcelina Martínez, 13 años)”.
Para Marcelina un padre es quien debe pensar en la familia, pero un padre no solo debe preocuparse de la familia, sino también que los hijos estudien, pero la falta de dinero en estas familias, invita a que los hijos busquen estrategias de sobrevivencia. En caso de Marcelina, trabaja en las chacaras para encontrar comida. Ella dice que lo hace por necesidad, además la gente le motiva a trabajar para poder ser independiente y tener sus ingresos.
46 Los padres al separarse viven sus propios conflictos, y se desentienden de los hijos. En este contexto los encargados de cuidar a los hijos son las madres, pero ellas se sienten vulnerables por ser dependientes emocional y económicamente de sus cónyuges y les cuesta asumir la protección y manutención de sus hijos. Pero sus necesidades las moviliza a buscar trabajo y obtener ingresos. Al no encontrar se vinculan a trabajos de alto riesgo: venta de golosinas en la calle, lavar ropas y en algunos casos viajar fuera de la zona. En este proceso se descuidan del cuidado de sus hijas, las abandonan de manera permanente, y dejan al cuidado de personas ajenas, o en otros casos se quedan en los hogares sin alimentos, sin protección y seguridad.
Las adolescentes al verse en la necesidad de alimentos, deciden huir a las calles en busca de alimentos y ayuda. En este ambiente ubican a otros que se encuentran en la misma condición, en abandono y sin protección. Se habitúan a los peligros que desbordan las calles. En su afán de sobrevivir se arriesgan a ofrecer servicios para consumar sus necesidades (de alimento y carencia de afecto).
4.1.2. LAS ADOLESCENTES Y EL RIESGO SOCIAL EN LA FAMILIA.
Los padres, no evalúan los riesgos que viven sus hijas en las calles, tampoco los buscan para que retornen a su hogar. En este contexto es que las adolescentes buscan parientes para fortalecer la seguridad y protección de la adolescente, al no ubicarlo deciden dejarlos con ellos o de lo contrario envían a albergues del estado. Este grupo social viven en condiciones de
47 vulnerabilidad debido a que sus familias no les permiten vivir de manera saludable.
“Salimos al campo y regresamos en la tarde, a veces no regresamos. No es un peligro, solo nos falta abrigo. Al otro día vuelvo a la casa, pero mi mamá no está se ha viajado, encuentro a mis hermanos con frío y hambre. Les digo vamos a comer que traje comida. Ellos corren y se alegran. Mi hermanito menor me dice que soy como un padre. Yo digo mientras Dios nos ayude habrá comida listo para comida de algún sitio. Ya me acostumbré a estar sola, o a veces en grupo, pero siempre pienso en mis hermanos. Una vez me he topado con mi papá en una chacra, me miró y siguió caminando, yo dije que él no era mi padre, cómo puede ser mi padre, me mira y se va. Ni siquiera me habla, tampoco me da algo de comida.
(Paola Chipana, 14 años)”.
Para Paola en la familia siempre debe haber alguien que se preocupe por el bienestar. Si bien ella trabaja, y busca formas de llevar comida para sus hermanos. Generalmente, su mundo gira en el trabajo, y otras veces ayuda en el mercado y se gana unas propinas que le alcanza para comprar comida para sus hermanos. La madre no siempre está atenta en lo que ella hace, solo le preocupa sus hermanos.
Las adolescentes que viven en condiciones de estos riesgos sociales, entonces, se debe a que en su entorno familiar la calidad del ambiente familiar y el tipo de interacciones paterno-filiales y de pareja generan efectos negativos por los constantes maltratos en que viven, no solo ellas, sino también su madre. Además, las adolescentes no se encuentran seguras de vivir con sus padres porque ellos se tratan de manera violenta y en contante separación, piensan más en sus propias diferencias más no en proyectos de vida de los hijos.