CAPITULO I. LA CONSOLIDACIÓN DEL CONCEPTO DE CAPITAL SOCIAL
1.2 ALGUNAS NOTAS SOBRE LAS VISIONES SOCIOLÓGICAS DEL
1.2.3 El accionalismo y los movimientos sociales en la dependencia
estudiado por la sociología de la acción. Alain Touraine es el principal representante teórico de las transformaciones sociales a partir de las tensiones y las contradicciones de clase (Pérez Rubio 2007:140). Desde esta perspectiva el desarrollo es considerado como la acción social que persigue, no sólo el crecimiento económico, sino también un nuevo sistema sociopolítico que de paso a un nuevo tipo de sociedad. Por tanto, los movimientos sociales persiguen el control o transformación del modo de producción de una colectividad. El planteamiento accionalista articula los modelos de desarrollo de una sociedad con los movimientos sociales que contribuyen a producirlos (Jiménez Martínez, V. 1973).
Para explicar esta vinculación es necesario partir del concepto de ―historicidad‖, acuñado por Touraine, que considera a los movimientos sociales como fenómenos imprescindibles de cara a generar cambios sociales. Donde hay que tener en cuenta la conjugación de las clases sociales con los cambios estructurales y las transformaciones de unas sociedades a otras. La acción histórica de las sociedades se concibe como la facultad que una colectividad tiene para actuar sobre ella misma, a través de modelos culturales que dirigen su acción y un tipo de acumulación que define un tipo de relaciones de clase. Ambos modelos, culturales y de acumulación, son inseparables de las condiciones técnicas de las que dispone esa colectividad. Desde una perspectiva sincrónica, simultánea en un momento histórico, el planteamiento sobre la historicidad puede analizarse en tres niveles. (Pérez Rubio, 2007).
- El sistema de historicidad o el campo de acción histórico está compuesto por el conjunto de patrones culturales y la estructura de clase social, que da lugar a un modelo de desarrollo de la colectividad caracterizado por el control de los medios de producción de las clases dominantes. Por tanto es en este nivel donde las relaciones sociales, de la colectividad, son relaciones de clase.
- El segundo nivel hace referencia al sistema institucional o político, en donde las relaciones de clase se constituyen a partir de unos mecanismos que permiten que se den dentro de la organización social. La colectividad se adapta a esas instituciones sociales, dentro de la organización, y establece los aspectos relacionales a partir de su entorno.
- El tercer nivel es el relativo a la propia organización social en sí misma, constituido por una colectividad que ocupa un territorio y posee un tipo de poder, legitimado por un sistema institucional, que utiliza sus normas y objetivos.
Estos tres niveles de análisis están jerarquizados y son relativamente autónomos, de tal manera que es la propia acción histórica la que orienta a través del sistema institucional o político la propia organización social de la colectividad.
No es suficiente que una clase social asegure la acción para que una sociedad actúe sobre misma a partir de un modelo de desarrollo, sino que hace falta la existencia de un Estado que asegure la realización e imposición de ese modelo. Por tanto es el Estado, desde el prisma histórico, quien integra o aglutina los tres aspectos anteriormente citados. Ya que el Estado gestiona una colectividad nacional en base a un modelo de desarrollo. A través de él se estructura un marco normativo e interrelacional que condiciona las relaciones sociales ya sean estás de dominio o de dependencia. El Estado siempre está ligado a las relaciones de clase, dependiendo éstas de la configuración histórica de las relaciones sociales en una sociedad determinada.
El siguiente gráfico 2 muestra sintéticamente el planteamiento teórico del accionalismo.
Gráfico 2. Planteamiento del Accionalismo
Fuente: Pérez Rubio (2007) Op. Cit. a partir de Bajoit, Gay (1972)
En resumidas cuentas este es el planteamiento sobre la historicidad desde una perspectiva sincrónica o simultánea. Se necesita la perspectiva diacrónica: el papel que juega el Estado a lo largo del tiempo, la influencia en los cambios de modelos de desarrollo y la relación entre las sociedades periféricas. Touraine diferencia tres periodos metodológicos en la acción de los movimientos sociales en pro del desarrollo (cuadro 4):
1º Estructuración de la conciencia de los actores antes de convertirse en un movimiento social. Es el primer paso o periodo para entender la acción hacia el desarrollo. En la fase I o Preindustrial donde se rompen las estructuras de la sociedad tradicional. En la Fase II o Protoindustrial como fase de transición donde existe un modelo incipiente de producción industrial artesanal o manufacturero. La Fase III o cuasi-industrial como la fase de consolidación de las estructuras sociales y culturales.
2º El siguiente paso consiste en distinguir los tipos de conciencia y los movimientos sociales dominantes en las fases mencionadas. Teniendo en
cuenta que cada fase se caracteriza por un problema central que determinará la conciencia del actor (Touraine: 1969). Los problemas centrales en cada fase son: 1º Definición de la identidad nacional ante el dominio extranjero (Fase I). 2º Salida del subdesarrollo a partir del protagonismo de la burguesía nacional o del propio Estado. 3º Nacimiento de movimientos socioeconómicos que orientan su acción hacia el interés general a partir de los valores democráticos.
En el caso de las sociedades dependientes, y más en concreto América Latina, campo de análisis preferido por Alain Touraine, como ejemplo de este tipo de sociedad, señala que en el estudio de los movimientos sociales hay que tener en cuenta tanto la evolución histórica como estructural de estas sociedades para poder entender los diferentes modelos de desarrollo, es decir, desde una perspectiva sincrónica y diacrónica:
a) Desde una perspectiva sincrónica en el caso de América Latina serían tres los ejes en los que actúan los movimientos sociales: El conflicto entre clases dominantes y clases dominadas en el interior de un país como consecuencia de la dependencia económica de las metrópolis de estas sociedades. La lucha entre la nación dependiente y nación dominante, en donde el conflicto de clases en las naciones dependientes es diferente al de las metrópolis. El conflicto entre sociedad tradicional y la nueva organización a partir de la modernización.
En consecuencia, los movimientos sociales estarían condicionados por la manera de interactuar entre estos tres ejes: relaciones de clase, relaciones de Nación y relaciones de organización ante la modernización.
b) En la dimensión diacrónica de estos países Touraine distingue tres fases: En la primera, tanto la sociedad como la economía están basadas en las ventajas comparativas. Es el periodo que va desde la constitución de los Estados latinoamericanos hasta la Gran Depresión. La segunda basada en un tipo de industrialización sustitutiva de las importaciones. La última fase supone la conexión dependiente, tanto de la economía como de la sociedad, es decir, la consolidación de la dependencia.
Cuadro 4. Fases del Desarrollo en las Sociedades Dependientes
Tipos de conciencia Fase I Fase II Fase III
Principio de identidad. Clase. En tanto que pueblo. Movimiento. En tanto que movilización. Nación. En tanto que nación nueva. Principio de oposición. Nación. Contra el extranjero. Clase. Contra el poder nacional establecido Movimiento. Contra los obstáculos al desarrollo. Principio de totalidad. Movimiento. En nombre del desarrollo. Nación. En nombre del interés nacional
Clase. En nombre de la democracia social.
Conciencia. Nacional. Desarrollo. De clase.
Principio dominante.
Oposición. Identidad. Totalidad .
Fuente: Pérez Rubio a partir de Adaptado de Bajoit, Guy (1972): Pour une sociologie actionalis e du development. Centre pour L'Analyse du Changement Social, Université du Louvain. p. 20.
En definitiva para el accionalismo no se puede analizar las sociedades subdesarrolladas sino las enmarcamos en las relaciones de dependencias de las sociedades dominantes. A la vez que no se pueden obviar los movimientos sociales que nacen en las sociedades dependientes y cómo contribuyen a su transformación.
El accionalismo supuso una alternativa a los análisis funcionalistas y marxistas sobre el desarrollo, aunque una de sus grandes carencias es la escasa investigación empírica.