CAPITULO II LA NATURALEZA MULTIDISCIPLINAR DEL CAPITAL SOCIAL.
2.3 LA NATURALEZA MULTIDIMENSIONAL DEL CAPITAL SOCIAL
2.3.1 Sobre la institucionalización del capital social en el desarrollo
de los años 80 y 90 del siglo XX, cuando el concepto de capital social comenzó a tomar carta de legitimación en los estudios del desarrollo, tomando una dimensión macro al hacer referencia a aspectos de mayor amplitud. Tanto sociólogos, politólogos y economistas de la ―nueva sociología económica‖ (Swedberg: 1991) y Swedberg y Smelser, (1994) consideraron que el capital físico (tierra y capital financiero) y el capital humano (cualificación y educación) no bastaban para poner en claro y comprender los procesos de desarrollo en diferentes comunidades y consideraban que existían otros factores, no económicos, de gran importancia que no eran tenidos en cuenta. Por tanto, se legitima la existencia de otros factores, ―intangibles‖, que estarían relacionados con las creencias, normas, valores y redes sociales, en definitiva, con las actitudes que se dan en los ciudadanos y que facilitarían sus interacciones y al que llamaron ―capital social‖ y aceptaron que éstos aspectos son muy importantes porque favorecen la realización de acciones colectivas en beneficio de la comunidad. En este sentido Pierre Bourdieu en (1985: 248) habría definido el capital social como ―el agregado de los recursos reales o potenciales que se
vinculan con la posesión de una red duradera de relaciones más o menos institucionalizadas de conocimiento o reconocimiento mutuo.‖
De esta época data la contribución de otros autores como –Douglas North, Robert Bates, James March, Johan Olsen y Mark Granovetter− denominados como ―neoinstitucionalistas‖, quienes proporcionaron la perspectiva de corte económico sobre la cual el concepto toma sentido. (Franco 2002:71, en Stein, Rosa Helena, 2003).
Woolcock y Narayan (2000), creen que la idea básica del capital social es que la familia, los amigos y los compañeros de una persona constituyen un valor importante al que recurrir en situaciones de crisis. R. Putnam (1994: 216) afirma que en una comunidad hay niveles altos de capital social cuando las características de la organización social, las redes de interacción, las normas y valores, la confianza social facilitan la cooperación para el beneficio mutuo.
Dentro de la perspectiva macro, que supone el desarrollo en las sociedades, la confianza se afianzó como un elemento determinante a la hora de producir capital social, por el hecho básico de que es necesario no sólo confiar en los otros antes de poder cooperar, sino creer que los otros confían en uno mismo. Algunos autores (Zak y Knack, 2001 en Pérez García, F 2005) señalan que la confianza en una sociedad puede ser definida como el tiempo total que los agentes no gastan en verificar las acciones de los demás. En la línea de la cooperación y siguiendo a Punset, una sociedad competitiva posee un modelo que no requiere empatía con las necesidades de los demás, no posee una escala de valores sino de resultados (2005: 102). Por el contrario las sociedades que se rigen por criterios de cooperación y colaboración, tienden a una mayor supervivencia. La historia de la evolución, ha demostrado, que la supervivencia de la humanidad se ha conseguido a través de la colaboración, cooperación, de la creación de redes, y no a través de la subyugación (Punset 2005: 92-93).
Pérez García (2005) afirma que el capital social mide el valor de las relaciones sociales y el papel de la cooperación, la confianza y la inclusión social en el logro de resultados colectivos y económicos, tanto desde la perspectiva macro como micro y desde planteamientos teóricos sociológicos y económicos. La metodología que usa para medir el capital social resulta de la acumulación de decisiones de inversión a lo largo del tiempo.
Cuadro 9. Perspectivas sociológicas y economistas
Sociología Economía
MACRO
Grandes grupos sociales Densidad asociativa
Encuestas mundiales valores
Relaciones no económicas No hay aportaciones significativas
MICRO Redes sociales
Matrices
Pequeños grupos
Estudios experimentales
Fuente: Elaboración propia a partir de Pérez García (2005)
Para los economistas el capital es un activo duradero, y el capital social es también un activo que posee un potencial para lograr mejores resultados en la actividad económica y en otras actividades sociales, como las de carácter político. Para Pérez García, gran parte de los estudios para medir el capital
social se centran en la parte económica, ya que nos ofrece una perspectiva empírica más clara.
En la segunda mitad de la década de 1990 el propio Fukuyama (2000) admitía que ―tal vez el mayor teórico del capital social haya sido alguien que nunca usó la expresión, pero comprendía su importancia con mucha claridad, Alexis de Tocqueville‖ que en su obra ―La democracia en América‖, al hablar de la importancia de la participación ciudadana y del asociacionismo en cuestiones sociales y políticas en donde los individuos adquirían hábitos de cooperación que después reproducían en su vida cotidiana. Tenemos aquí los primeros antecedentes de la sociedad civil contemporánea, Tocqueville observó que, a diferencia de Francia, América poseía un ―arte de asociación‖ valioso. Para ilustrar esta observación, en el capítulo V del libro I, ―Sobre la democracia en
América‖ versa sobre la asociación política en los Estados Unidos dice así: ―América es el país del mundo en que se sacó mayor partido de las asociaciones y en que se aplicó ese poderoso medio de acción a una gran diversidad de objetos.
El habitante de Estados Unidos aprende desde el nacimiento que debe contar consigo mismo para luchar contra males y obstáculos de su vida, él lanza a la autoridad social una mirada desconfiada e inquieta, y sólo apela a su poder cuando no puede dispensarlo. Esto comienza a percibirse desde la escuela, donde los niños se someten, incluso en los juegos, a reglas establecidas por ellos mismos y pugnan entre sí los delitos que ellos mismos definen. El mismo espíritu se encuentra en todos los actos de la vida social [...]. En Estados Unidos, las personas se asocian con fines de seguridad pública, comercio e industria, moral y religión. No hay nada que la voluntad humana no consiga alcanzar por la libre acción de la fuerza colectiva de los individuos [...]‖ (Tocqueville 2007:239).
―Después de la libertad de actuar por sí solo, lo más natural al hombre es la de conjugar sus esfuerzos con los esfuerzos de sus semejantes y obrar en común. El derecho de asociación me parece pues, inalienable por su naturaleza así como la libertad individual‖ (Tocqueville 2007:243-244).
Esta narración de Tocqueville destaca la importancia del asociacionismo en la incipiente sociedad americana, en donde la asociación era un aspecto primordial para el funcionamiento de la comunidad, no solo para cosas de poca importancia, sino también para aquellos aspectos con gran repercusión en el día a día de la comunidad. Parafraseando a Fukuyama (2000) ―Sospechamos que
Tocqueville estaría de acuerdo con la proposición de que sin capital social no puede haber sociedad civil, ni de que sin sociedad civil puede haber una verdadera democracia‖.
- Otra acepción de este término es aquella en la que determinados autores lo utilizan para justificar políticas, a veces contradictorias, en materia de desarrollo. Así Etzioni (1993) lo utiliza en el mismo sentido que Tönnies cuando se refería a la pérdida de los lazos comunitarios en las sociedades modernas, planteando como alternativa a esto el establecimiento de estructuras intermedias, como las asociaciones cívicas, a las que identifica como capital social. Esta acepción se trasladó al terreno político conservador al considerar la necesidad de desmantelar el Estado de Bienestar y sustituirlo por una red amplia de asociaciones voluntarias, que son las que generan capital social. De acuerdo con esta perspectiva Fukuyama (1995a) localiza la fuente del capital social en la cultura, siendo la confianza la particularidad cultural más importante dentro de una sociedad, grupo y organización para que funcione más eficientemente. De ahí que sea un factor muy importante en el éxito de la democracia, ya que si no existiera confianza, los ciudadanos sólo cooperarían bajo un sistema coercitivo y en muchos casos represivo. (Fukuyama 1995a).
Frente a este posicionamiento antiestatalista y conservador, que se deja vislumbrar en Fukuyama, sale al paso Putnam (2000) al considerar que la articulación de la sociedad civil en términos de capital social, no depende de la acción de los gobiernos, sino que es resultado de inercias históricas y culturales. Putnam argumenta que en un mismo país se pueden dar diversas comunidades con diferentes grados de articulación, y por eso, desde su perspectiva, considera que el Estado puede contribuir a la creación de una sociedad civil a partir del capital social. Putnam (1993) considera al capital social desde una perspectiva sociocultural y se refiere a él como aquellos elementos de las organizaciones
sociales, como las redes, las normas, la confianza que facilitan la acción y la cooperación para el beneficio mutuo.
Para otros autores como Franco (2001) también vinculan el concepto de capital social al poder y a la política, en la medida en que actitudes de autonomía se materialicen de forma no jerárquica de relación humana y que actitudes democráticas correspondan a modos no autocráticos de regulación de conflictos; a través de una perspectiva horizontal de las relaciones, el capital social puede encontrar un campo propicio para su producción, acumulación y reproducción. Pero ¿en qué medida el capital humano (conocimiento) genera capital social (empoderamiento10
) y al mismo tiempo, en qué medida genera renta que posibilite la creación de un nuevo capital humano?. Se evidencia que la creación del denominado ―círculo virtuoso‖, propuesto por Putnam (2000) capaz de generar equilibrio social, tanto en las interacciones horizontales, ya sean formales o no, de confianza, ayuda mutua, cooperación, sino también en las relaciones verticales entre el poder del Estado y sectores privados con poderes fácticos.
En términos de acción frente al desarrollo, el Observatorio Europeo Leader asemeja el concepto de capital social al de ―competitividad social‖ y lo define como ―la capacidad de los distintos agentes e instituciones para actuar de forma
conjunta y eficaz en un territorio‖ (Farell, G. y Thirion, S 1999:6). Por tanto, lo que
estaría resaltando es la importancia de las personas que pueden guiar determinadas formas de cooperación. Según Durston (1999) la debida consideración de las potencialidades del capital social, como factor de desarrollo, puede aportar los mecanismos para afrontar los problemas que sufren una parte de nuestros pueblos; ya que la construcción o reconstrucción del capital social permite la regeneración del tejido social, el aumento de la confianza, el incremento de la asociatividad, la ayuda mutua y la cooperación
10
Es la traducción del término sajón empowerment. El Diccionario Panhispánico de Dudas indica que empoderamiento se usa "en textos de sociología política con el sentido de conceder poder a un grupo de personas desfavorecido socioeconómicamente, para que
para provocar un mayor progreso.
A nivel internacional y desde un punto de vista institucional, existen organizaciones internacionales que han considerado al capital social desde varias perspectivas según Arriagada (2003: 13). El Banco Mundial, da un enfoque económico al capital social, como elemento que permite mejorar las condiciones de vida de la población pobre. Esta organización ve necesario promover la capacidad organizativa de los más desfavorecidos a nivel micro mediante la creación de organizaciones, y a nivel macro mediante una modificación normativa que promuevan la actividad asociativa. El Banco Mundial distingue cuatro tipos de capital: El capital natural, hace referencia a los recursos naturales con los que cuenta un país. El capital construido, es todo lo que ha generado el ser humano, se incluye dentro de este tipo el capital de infraestructuras, financiero, comercial, bienes, etc. El capital humano, se refiere a los activos que posee el ser humano como la salud, educación, etc. Y por último el capital social, que lo define como las instituciones, relaciones y
normas que conforman la calidad y cantidad de las interacciones sociales de una sociedad (Banco Mundial, 2000). Por otro lado, el Banco Interamericano para el
Desarrollo (BID 2001) define al capital social como el conjunto de recursos
morales, confianza y mecanismos culturales que refuerzan los grupos sociales.
Otra de estas organizaciones internaciones es el Programa de Naciones Unidad para el Desarrollo (PNUD), en su informe sobre el desarrollo humano (2000:114) define el capital social como la asociatividad entre individuos o grupos que establecen un vinculo con el fin de obtener un fin común.
Cuadro 10. Resumen de definiciones básicas de capital social
Autores
Pierre Bourdieu El conjunto de recursos reales o potenciales a disposición de los integrantes de una red durable de relaciones más o menos institucionalizadas.
James Coleman Los recursos socioestructurales que constituyen un activo de capital para el individuo y facilitan ciertas acciones comunes de quienes conforman esa estructura.
Robert Putnam, Aspectos de las organizaciones sociales, tales como las redes, las normas y la confianza, que facilitan la acción y la cooperación para beneficio mutuo. El capital social acrecienta los beneficios de la inversión en capital físico y humano. Organizaciones internacionales Banco Mundial, (Woolcock, 1998, Dasgupta, 1999, Narayan, 1999)
Instituciones, relaciones, actitudes y valores que rigen la interacción de las personas y facilitan el desarrollo económico y la democracia.
BID
(Kliksberg, 1999)
Normas y redes que facilitan la acción colectiva y contribuyen al beneficio común.
PNUD,
(Lechner,2000)
Relaciones informales de confianza y cooperación (familia, vecindario, colegas); asociatividad formal en organizaciones de diverso tipo; y marco institucional normativo y valórico de una sociedad que fomenta o inhibe las relaciones de confianza y compromiso cívico.
Fuente: Arriagada CEPAL (2003)
Siguiendo a Arriagada, I., Miranda, F. y Pávez, Th. (2004) el capital social puede ser entendido, de manera genérica, como un recurso intangible. Que posibilita que las personas puedan obtener beneficios a través de su red de relaciones sociales. En definitiva las autoras, resumen en mayor o menor medida, la gran amalgama de definiciones sobre el concepto de capital social. Y plantean que en los procesos de desarrollo la dimensión social, puede llegar a ser tan importante como la dimensión económica e intentan aunar el amplio cuerpo definitorio sobre capital social según el énfasis y los beneficios de este.
Cuadro 11. Ejemplo de énfasis de definiciones y los beneficios del capital social, según diversos autores.
Autores Énfasis de la definición Beneficios
Robert Putnam
Asociacionismo horizontal Redes sociales y normas que afectan a la productividad de la comunidad.
James Coleman
Asociaciones horizontales y verticales
Constituye un activo de capital para individuos y facilita sus acciones.
Francis Fukuyama
Recursos morales y mecanismos culturales
Sociedad civil saludable y buen funcionamiento institucional. D. North/ Olson Neoinstitucionalismo económico (relaciones formales e informales, horizontales y jerárquicas institucionalizadas, estructuras de gobierno, régimen político, el Estado de derecho, el sistema judicial y las libertades civiles y políticas).
Reduce costos de transacción Produce bienes públicos Organización de base efectiva.
Banco Mundial Instituciones, relaciones, actitudes, valores
Desarrollo económico Democracia
John Durston Confianza, reciprocidad cooperación,
Capital social individual (redes egocentradas)
Capital social grupal (cuasi grupos o redes
de apoyo en el ámbito productivo y extraproductivo) Capital social comunitario (institucionalidad local con capacidad de
autogestión)
P. Bourdieu
Recursos reales o potenciales de una red durable de relaciones
Permite la movilidad social de agentes en la estructura social. Rol del conflicto.
Explicita relaciones desiguales de poder
Banco Mundial
Capital social de unión
(bonding)
Lazos íntimos y próximos (redes que se configuran a partir de los lazos de familia, de amistad cercana y de comunidad)
Capital social de puente
(bridging)
Nexos entre personas y grupos similares, pero en distintas ubicaciones geográficas. Estas redes son menos intensas que las de unión, pero persisten en el tiempo
Capital social de escalera
(linking)
Lazos que generan sinergia entre grupos disímiles. Abre oportunidades económicas a aquellos que pertenecen a los grupos menos poderosos o excluidos
Fuente: Arriagada, I., Miranda, F. y Pávez, Th. (2004). Lineamientos de acción para el diseño de programas de superación de la pobreza desde el enfoque del capital social. Guía conceptual y metodológica. Manuales nº 36. CEPAL.
2.3.2 Tipologías del capital social a partir del énfasis en los