Capítulo 3. Los Presupuestos Participativos
3.4. Los actores en los PP: motivaciones, subjetividad y aprendizajes
Para Weyrauch (2008) los actores intervienen en los espacios participativos a partir de una serie de intereses que los motivan y también señala la existencia de condiciones y recursos que incentivan u obstaculizan, tanto la posibilidad de acceso, como la manera de participar. La autora analiza estos factores en un estudio de casos a nivel provincial y municipal en Argentina para abordar los vínculos entre Estado y Sociedad Civil y, concluye que la reticencia de las organizaciones sociales a participar se funda en el descreimiento del auténtico potencial para incidir o el temor a ser cooptadas. En relación a factores que impulsan su participación menciona la creciente conciencia de la necesidad de construir ciudadanía y de defender derechos amplios, así como otras motivaciones más instrumentales como obtener recursos que aseguren la supervivencia de la organización. Por su parte, respecto de los funcionarios señala, “los valores y la afiliación política, los intentos de influir y ganar información sobre la opinión pública, y la estructura de oportunidades definida por el sistema político” (Weyrauch; 2008: 24).
En el caso concreto de los PP, Iorio (2009) analiza estos intereses desde una categoría dual para los actores de la sociedad: quienes por un lado priorizan sus intereses individuales, entendiendo la participación como una nueva forma de demandar y otros que actúan como grupo, como actor plural que muestran compromiso con el territorio y mayor predisposición para la negociación. Para Triguboff (2005) los PP deberían tener un funcionamiento que apunte más que nada a una producción cualitativa que intente superar las preferencias individuales y traducirlas en colectivas, mayoritarias y consensuadas.
Estas categorías que sintetizamos como colectivo/individual serán retomadas en el análisis de los casos de La Plata y Morón al momento de exponer las motivaciones de los actores (capítulo 7 y 11). Además, se utilizará la categoría holístico/particular de Weyrauch (2008) para abordar el involucramiento de los participantes, respecto a si inician acciones destinadas a lograr un bien público general que beneficia a la comunidad en su conjunto u orientadas a resolver necesidades o intereses particulares que se restringen a cierto grupo. Entre los proyectos
colectivos u holísticos incluimos la cuestión del alcance, de si es una motivación referida a la escala barrial o con una perspectiva más amplia como la ciudad (Romero, 2004).
Como bien señalamos en la introducción, esta tesis intenta problematizar no sólo cómo los actores intervienen en el Estado, sino también un enfoque que atienda la relación inversa, en qué dimensiones y aspectos, la política pública produce efectos sobre los actores, en sus prácticas sociales y experiencias, en tanto aprendizajes y cómo se vivencia la participación.
Respecto de las prácticas de participación podemos incluir un análisis en cuanto a los niveles de la participación que posibilitan: información, consulta, decisión, cogestión y control (abordados en el apartado 2.4). Acerca del tipo de vínculo entre Estado y sociedad civil adaptamos para el PP la propuesta de Weyrauch (2008) que denomina propositiva y denunciativa, para dar cuenta, en el primer caso, de un tipo de participación orientado a la presentación de proyectos y propuestas concretas que los actores elaboran para hacerlas viables en la lógica del PP y en el segundo, para aquellos que participan desde la expresión de demandas y, muchas veces, en contraposición con las posiciones de gobierno. Por su parte Landau (2008) distingue reclamo de demanda. El reclamo es un pedido que se le hace al Estado sin contar con un conocimiento sobre su funcionamiento y la demanda sí implica tal conocimiento y se asocia a establecer un compromiso de control. Esta última requiere una participación estable, en cambio, el reclamo tiende a ser eventual y no tener continuidad.
En relación a las vivencias se retoma la concepción de Annunziata (2011) que trabaja el concepto de “proximidad” no sólo geográfica sino simbólica, como disposición de escucha de cada vivencia en los dispositivos de participación como el PP, en el que se presentan relatos sobre “sufrimientos privados en la arena pública”. En un artículo reciente, la autora afirma que “la modalidad más frecuente de intervención de los vecinos es el relato y el testimonio, de manera que el lugar que tienen la experiencia y la vivencia singular en el desarrollo de los intercambios es muy significativo. Esta vivencia es narrada, muchas veces, como una experiencia sufrida, transformándose así la actividad de tomar la palabra en una actividad catártica” (Annuziata, 2013: 129, 130).
Nos interesa abordar las experiencias de participación de los actores desde una dimensión expresiva de la subjetividad y desde una mirada retrospectiva que tiene en cuenta las trayectorias y motivaciones personales y los saberes previos, a partir de los cuales se convoca a la participación. En este sentido, como bien afirma Grazia (2004), lamentablemente no se cuenta con muchas investigaciones que analicen los impactos de los procesos participativos en los sujetos sociales, aunque destaca que uno de esos efectos es potenciar la organización de la población. Contrariamente, el trabajo de Bloj (2008a; 2008b) sobre Rosario afirma que el PP no favoreció el fortalecimiento del tejido social, dado que no dio lugar a las redes asociativas y
organizaciones que se desarrollan en el territorio. Otro trabajo central es el de Ford (2007: 20) que analiza las asambleas del PP, también en Rosario, y las formas en que los participantes proponen sus propias reglas, discuten argumentos, negocian intereses y se implican emocionalmente, afirmando que “la participación no es algo puramente racional sino algo en lo que las personas se implican corporal y afectivamente, siempre con algún conflicto, y eso no es una patología sino algo constitutivo”.
Por otra parte, podemos abordar los efectos de los procesos de participación en el PP a partir de los nuevos aprendizajes para los actores de la comunidad y de la gestión local, que generarían cambios en la forma de relación social. En efecto, en Brasil se impulsaron una serie de investigaciones sobre los procesos pedagógicos surgidos de los PP que, por ejemplo, Fischer y Moll (2002) denominan como “pedagogía de la vida en la ciudad” y “ruptura de la idiotez” y Pontual (2004) como “escuelas de ciudadanía”.
Fischer y Moll (2002) se refieren al desarrollo de procesos pedagógicos que cuestionan y transforman los lugares de los sujetos en su relación con las asociaciones y con el Estado y que, paulatinamente, transforman el propio Estado. Entienden que los PP, en el caso de Brasil, tienen la capacidad de potenciar espacios de educación para la vida en la ciudad, de impulsar pedagogías como prácticas que se configuran en diferentes formas de organización y acción colectiva en la esfera pública. En coincidencia con esta línea, para Pontual (2004) las prácticas del PP comienzan a constituirse, a lo largo de su desarrollo, en un proceso educativo que proporciona importantes aprendizajes para los actores estatales y para los de la sociedad civil. Por “escuela de ciudadanía” el autor entiende el proceso de movilización de la población y de los agentes gubernamentales, el carácter deliberativo que adquiere la participación de los actores y su protagonismo en todo el proceso. El autor señala que este aprendizaje en la sociedad civil se construye a partir de actitudes de solidaridad y unión entre sectores sociales distintos, reconociendo comparativamente las necesidades de cada región o sector. Para los representantes del gobierno, se destaca la capacidad adquirida de oír y dialogar con la población, de administrar conflictos y el desarrollo de una actitud de mayor respeto a las diferencias de intereses de los distintos sectores de la comunidad.
En el caso de Argentina se realizaron algunos análisis de los PP en cuanto a las posibilidades de generación de aprendizajes. Por ejemplo, respecto a los vecinos participantes Rossi y Pavese (2009) caracterizan la experiencia del PP como “escuela de participación y gestión asociada” o “sistema de educación cívica no formal”; Lerner y Schugurensky (2007) mencionan un proceso de educación informal sobre la ciudadanía y la democracia y otros autores (Rivera y Suárez, 2009 y Landau, 2009) se refieren a la generación de nuevas capacidades en los actores intervinientes.
Asimismo, abordamos los aprendizajes sociales en términos de Moran (2003), a partir la concepción de que la socialización se entiende como un proceso biográfico de incorporación de competencias sociales generadas en diferentes ámbitos de la vida social en los que los individuos desarrollan sus vidas cotidianas. Estos aprendizajes implican procesos conflictivos ya que constituyen el reflejo de tensiones provocadas por las distintas lógicas de acción que estructuran las experiencias sociales de los actores. En este sentido, la participación en el PP, constituye uno de esos ámbitos.
También parte de la bibliografía señala como otro de los efectos de la participación el surgimiento de nuevos dirigentes barriales (Rivera y Suárez, 2009). En este aspecto, para Grazia (2004) la conformación de liderazgos57 y de organizaciones se va construyendo y reconstruyendo a través de las prácticas políticas y de los embates entre ideas e intereses existentes en cada lugar.
Finalmente, en esta perspectiva de análisis centrada en los sujetos podríamos incluir la dimensión de aprendizajes referidos a las formas en que se relacionan los actores, en tanto lo vincular. En consecuencia, podemos citar las reflexiones de Landau (2008) y de Noboa et al. (2013) acerca de los cambios en el vínculo entre municipio y ciudadanía, así como también entre los residentes de un mismo territorio. En la misma línea se ubica el trabajo de Lerner y Schugurensky (2007) que identifica significativos cambios en los delegados en cuanto a su capacidad comunicativa, el desarrollo de nuevas competencias para monitorear las acciones de gobierno, contactarse con áreas gubernamentales y funcionarios, entender dinámicas de funcionamiento municipal y elaborar proyectos. Una característica de estos trabajos es que por lo general toman la perspectiva de los ciudadanos participantes e incluyen en menor medida a los decisores políticos y los equipos administrativos y técnicos que implementan la política o se los identifica como un factor que dificulta la gestión de los PP. En este marco, citamos el trabajo de Ford (2013) que resalta lo reducido de los equipos estatales y la falta de formación y motivación para ampliar la participación que muestran algunos empleados y funcionarios de áreas de la administración que no están directamente vinculadas al PP.
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Iniciamos este capítulo con la definición de PP y describimos el surgimiento de esta política en Porto Alegre. En segundo lugar planteamos la variedad de diseños institucionales y se presentan una serie de trabajos que reflexionaron sobre las distintas posibilidades que pueden
57 Siguiendo a El Troudi, Harnecker y Bonilla (2007: 31) un líder es quién “da los pasos necesarios para superar las necesidades de su comunidad y trabaja para la construcción compartida de las expectativas comunes (…) Por ello, se suele concebir al líder como aquel que analiza, convoca, interpreta e impulsa el sentir de un grupo”.
asumir los PP a partir de una sistematización de las principales alternativas según: grado de formalización e institucionalización, actores habilitados a participar, formas de participación, instancias de participación previstas, criterios para la participación de los actores en el proceso, instancia sobre las que se debate el PP, criterios de relevancia de los proyectos, monto, entre otros. Estas variables son retomadas para el análisis de los PP abordados en los capítulos 5 y 9.
En tercer lugar, expusimos distintos marcos analíticos identificados en la bibliografía en relación a los objetivos que persigue el PP respecto de los cambios de gestión, mejora de la democracia, redistribución más justa de los recursos, ampliación de los espacios de ciudadanía y fortalecimiento de la sociedad y los principales resultados alcanzados. También presentamos algunos enfoques críticos que enfatizan el bajo monto destinado al PP y, por ende, las limitaciones de las propuestas que se incluyen; dificultades en su implementación por la falta de participación de todos los actores sociales; resistencias en las estructuras técnico-administrativas municipales involucradas en la política; entre otros. En el análisis de los objetivos y resultados es importante aclarar que tomamos como objeto casos concretos de los PP que se desarrollan en contextos particulares, por lo tanto, es necesario advertir una delgada línea entre las afirmaciones de las experiencias particulares y los planteos teóricos generales que se elaboran sobre los PP.
Finalmente, hicimos referencia a los estudios que abordaron aspectos relacionados con las motivaciones y los aprendizajes en y a partir de los PP, que fueron menos desarrollados en Argentina. En este aspecto, desde distintas perspectivas destacamos la resignificación que los actores hacen del proceso de participación a partir de sus experiencias subjetivas.
Luego de desarrollar los principales conceptos teóricos que sustentan la tesis, de acuerdo a las preguntas y objetivos de la investigación, nos ocuparemos a continuación de recuperarlos para el análisis de los casos.