• No se han encontrado resultados

No pretendemos desarrollar aquí una lista exhaustiva de los estudios sobre poblaciones indígenas y educación en Argentina y Brasil, tan sólo mencionar las principales investigaciones de las que nuestro trabajo es deudor en este terreno de conocimiento. En el contexto latinoamericano, la educación intercultural, y específicamente la educación indígena ha llegado a constituir una importante área de investigación antropológica que abarca un rango variado de temas (Rebolledo, 2009). Los trabajos de Chiroleu (2014a; 2014b; 2016a; 2016b) revisan el relativamente reciente proceso de democratización de las universidades latinoamericanas, y explora los diversos órdenes de desigualdad en relación a la educación superior que se presentan en la región así como las formas en que procuran ser atendidas a través de la política pública. Daniel Mato (2005; 2008; 2012), por su parte, ha desarrollado un amplio trabajo de identificación, documentación y análisis de las experiencias de educación superior que responden a las necesidades, demandas y propuestas de las organizaciones indígenas y afro-descendientes en América Latina.

En el campo pedagógico, el debate acerca de la desigualdad en la educación ha avanzado en el reconocimiento de las diferencias que se hacen presentes en las instituciones educativas formales de la sociedad dominante. Diversas investigaciones en antropología y sociología han puesto en evidencia la persistencia de dificultades para abordar la cuestión de la desigualdad en el contexto educativo. Estas diferencias no responden únicamente a la procedencia económica o de clase, sino también a la etnia, religión, género, lengua, portación de capacidades especiales, entre otras.

Se han realizado múltiples estudios acerca de la relación entre los procesos de estigmatización social y el fracaso o abandono escolar, en base a las expectativa de los/as docentes sobre el estudiantado y el resultado que producen en las trayectorias educativas de los/as estudiantes, a partir de su encuadre en el concepto de “profecía auto-cumplida” (Kaplan, 2008; 2013). Estas investigaciones indican que usualmente las “bajas expectativas” de los docentes se concentran en aquellos estudiantes provenientes

de los grupos más desfavorecidos de la sociedad, pueblos originarios, sectores populares, afro-descendientes o población migrante pobre.

En relación a la población guaraní, los escritos y documentos del período colonial producidos por Cabeza de Vaca, Ulrich Schmidl, Félix de Azara, Montoya, entre otros, entre los siglos XVI al XVIII, favorecieron los estudios etnográficos y etnológicos desarrollados desde comienzos del siglo XX. Entre ellos se destacan los de Branislava Susnik (1965), Nimuendaju (1978), Métraux (1996), Eduardo Viveiros de Castro (1986), Chase Sardi y Müller (1989), Clastres (1993), León Cadogan (1997), Schaden (1974), Melià (1993; 2003; 2008; 2012) y Gorosito Kramer (1982; 1993; 2006; 2007; 2010). Estos estudios trazaron un perfil detallado y comparativo del ethos guaraní y estimularon la posterior generación de investigaciones sobre las poblaciones guaraníes (Arce, 2009; 2010; Cebolla Badie, 2000; 2005; 2009; 2011; Larricq, 1993).

Todas estas constituyen referencias ineludibles para el estudio de este grupo étnico. Sin embargo, la dinámica mutable de la realidad social, especialmente en materia de educación y políticas públicas relativas a poblaciones indígenas, demanda la producción constante de nuevas investigaciones empíricas que den cuenta de la profundidad y alcance de estos procesos.

En Argentina como en Brasil la antropología de la educación cuenta con una trayectoria de casi treinta años de producciones empíricas, que han convertido esta temática en un sub-campo disciplinar en sí mismo.

Las investigaciones de Ossola (2010; 2013; 2016) analizan el acceso y la permanencia de jóvenes provenientes de la etnia wichí en el sistema educativo superior de Salta. Para los contextos de Chaco y Buenos Aires, Hecht (2011) alerta sobre la importancia de la socialización lingüística en los contextos educativos interculturales y presenta un análisis de las ideologías lingüísticas de políticas educativas y procesos escolares frente al mantenimiento/desplazamiento de la lengua toba/qom. Además, el trabajo de Rosso (2016) en la Universidad Nacional del Nordeste (Chaco), nos permitieron ahondar en los diálogos posibles desde la gestión o extensión universitaria y la investigación en las IES. A través de numerosos trabajos en escuelas con población indígena y migrante en la Argentina, Novaro (2001; 2003; 2010; 2015) problematiza las representaciones docentes en las formas de socialización y las posibilidades de aprendizaje de los alumnos indígenas, reflexionando sobre las prioridades, posibilidades y obstáculos para el ejercicio de la docencia en contextos de diversidad cultural y lingüística. A su vez, María Laura Diez (2004; 2013) introduce la temática de las políticas interculturales en

educación, observando sus antecedentes y distintas posiciones de los sujetos sociales que configuran un campo de disputa en la construcción del proyecto intercultural. Finalmente, Suasnábar y Rovelli (2012; 2016a; 2016b) analizan en qué medida y de qué manera distintos expertos, agentes institucionales, partidos políticos y grupos sociales repensaron e influyeron en la orientación de la política pública de educación superior de los últimos años en la Argentina.

En el contexto de Misiones, los trabajos de Ana Gorosito Kramer (1982; 1993; 2006; 2007; 2010) analizan una amplia variedad de temas relativos a las relaciones interétnicas entre la sociedad nacional y las poblaciones aborígenes, con especial referencia a los mbya-guaraní, tales como la transformación en las modalidades de liderazgo, la incorporación al mercado laboral, la educación intercultural, las problemáticas territoriales, entre otras. Por su parte, Hugo Arce (2009; 2010) analizar los problemas relativos al uso de la interculturalidad en el plano provincial, con especial vinculación a la educación. Estos trabajos, junto con las investigaciones de Cebolla Badie (2000; 2005; 2009; 2011), Ana Padawer (2010; 2015) y Marcelo Larricq (1993), nos permitieron profundizar en las formas de socialización y educación tradicional de los mbya-guaraní. Desde una perspectiva histórica, la investigación de Enriz en Misiones (2010a, 2010b, 2010c), nos brindó un interesante eje analítico para problematizar el modo en que las identidades nacional y guaraní se han ido vinculando en el plano educativo desde 1970, por medio de políticas púbicas de intervención sobre la población indígena.

Para el caso brasilero nos apoyamos principalmente en las investigaciones de Roberto Wagner do Amaral (2010; 2012; 2013; 2014; 2016) sobre diversas temáticas relativas a la relación entre poblaciones indígenas e IES. Principalmente, su análisis de las trayectorias de los estudiantes indígenas en universidades estatales de Paraná y las leyes y programas de acción afirmativa allí implementados. De particular interés para nuestro trabajo es su investigación junto a estudiantes indígenas, ya que muestra que el ingreso y permanencia de estos sujetos en las IES de Paraná ha contribuido a producir la emergencia de un nuevo sujeto social indígena, que se caracteriza por pertenecer simultáneamente a dos universos sociales, el académico y el étnico-comunitario, que mantienen entre sí relaciones de tensión y desigualdad.

Desde una mirada general, Almeida y Mura (2013) y Ladeira (2008), aportan datos sobre la población guaraní en Brasil, mientras que Tommasino (1993; 2000) sintetiza el proceso de creación de la modalidad de educación intercultural en Paraná y el

funcionamiento de las escuelas bilingües. Por su parte, Faustino (2012) realiza un recorrido a nivel nacional sobre la política educacional desde 1990, profundizando en la utilización de las concepciones de multiculturalismo e interculturalidad en la educación escolar indígena en Brasil.

En un plano más local, Anges et al. (2014) analizan las dificultades que afrontan los estudiantes que pasan por el vestibular específico para pueblos indígenas, para lograr permanecer en la Universidade Estadual do Centro Oeste do Paraná (UNICENTRO). Esta investigación cualitativa centrada en un recorte temporal (2002 a 2010), evidencia que la relación entre dificultades de adaptación al medio académico, conjuntamente con la poca visibilidad política de este proceso, constituye un factor importante para explicar las altas tasas de deserción en la matrícula indígena de esta universidad. Los trabajos de Camargo (2006) y Paulino (2008) también suman aportes a la comprensión de este proceso, con énfasis en las dificultades de acceso a IES en Paraná. Mientras que Clivati Capelo y Amaral (2004) y Goulart (2014) se concentran en el caso específico de la Universidade Estadual de Londrina. Este último autor, además, se enfoca de manera exclusiva en la población kaingang y guaraní en dicha institución.

Un aporte desde la perspectiva histórica lo constituye el trabajo de Novak (2014), en el que se analiza la impartición de educación superior para poblaciones indígenas en Paraná desde 1990, para luego concentrarse en las acciones desarrolladas desde la Universidade Estadual de Maringá. Rodrigues y Wawzyniak (2006), por su parte, aportan a la reflexión acerca del ingreso y permanencia de estudiantes indígenas en las universidades públicas de Paraná, desde la promulgación de la Ley 13134/2001, y la posterior creación de Comissão Universidade para os Índios (CUIA) para la realización del vestibular específico para indígenas. En su trabajo sintetizan los antecedentes legales de esta legislación, discuten el proceso de selección instituido, y aportan datos empíricos y reflexiones sobre la experiencia de los estudiantes posteriores al ingreso universitario.

Además, Valéria Soares de Assis (2006) analiza una propuesta de evaluación diferenciada para estudiantes indígenas en la Universidade Estadual de Maringá, para señalar algunos puntos problemáticos que atraviesa la enseñanza superior para los pueblos indígenas en Paraná, en particular, la dificultad de abonar un diálogo intercultural en la universidad y el desafío que implica para la comunidad académica atender a las demandas de inserción y permanencia de estas poblaciones. Por último, en un trabajo junto a Garlet (2004) presentan un análisis de los datos disponibles sobre la

población guaraní, un cuadro general de su demografía y distribución espacial, así como diversas problemáticas relativas a los territorios que ocupan.

Aunque incompleta, esta lista de autores e investigaciones resultan imprescindibles para conocer los problemas que atraviesan los pueblos indígenas en Brasil, así como el contexto en el que se desarrolla y continúa dando el ingreso de la población indígena en el sistema educativo formal en el Estado de Paraná (tanto de nivel medio como superior). En conjunto, constituyen una fuente etnográfica invaluable para comprender el paso de estos/as jóvenes por las universidades estaduales y su inserción en el mercado laboral en Paraná.

Capítulo III

Outline

Documento similar